Crítica de Sin tiempo para morir de Cary Joji Fukunaga

Tras el largo retraso provocado por la pandemia, por fin he podido ver Sin tiempo para morir, la última película de Daniel Craig como James Bond 007. La película dirigida por Cary Joji Fukunaga promete ser el final de una era, y se convierte en uno de las películas de visionado obligado de este 2021. Lamentablemente, las sensaciones finales no han sido buenas.

PUNTUACIÓN: 5/10

Crítica SIN Spoilers

Bond ha dejado el servicio secreto y está disfrutando de una vida tranquila en Jamaica. Pero su calma no va a durar mucho tiempo. Su amigo de la CIA, Felix Leiter, aparece para pedirle ayuda. La misión de rescatar a un científico secuestrado resulta ser mucho más arriesgada de lo esperado, y lleva a Bond tras la pista de un misterioso villano armado con una nueva y peligrosa tecnología.

Cary Joji Fukunaga (California, 1977) es un director de cine y televisión. Consiguió aclamación universal gracias a la primera temporada de True Detective, de la que fue director y productor ejecutivo, por la que se convirtió en el primer director de ascendencia asiática en ganar el premio Emmy a la mejor dirección de una serie dramática. Su drama de bélico de 2015 Beasts of No Nation protagonizado por Idris Elba, del que fue escritor, director, productor y director de fotografía, también recibió muy buenas críticas en su momento. En 2018 fue nombrado director de Sin tiempo para morir, la 25ª película de James Bond y la última de Daniel Craig como protagonista.

Fukunaga es el primer director americano en dirigir una película de 007 producida por Eon, y el primero en aparecer acreditado como guionista. A partir de un argumento de Neal Purvis y Robert Wade, en el guión aparecen además acreditados Fukinaga y Phoebe Waller-Bridge (Fleabag), aunque se comenta que Paul Haggis y Scott Z. Burns también realizaron revisiones del guión aunque no están acreditados oficialmente.

La película tiene una duración de 163 minutos, la más larga de toda la serie de Bond, y cuenta con fotografía de Linus Sandgren, montaje de Elliot Graham y música del ubicuo Hans Zimmer. Aunque no se han confirmado cifras, se estima que Sin tiempo para morir ha contado con un presupuesto superior a los 250 millones de dólares, una barbaridad para estos tiempos post COVID en los que el público aún no ha retornado a los cines con normalidad. La última película de 007 confía en revertir esta situación, algo que espero suceda, porque realmente necesitamos de buenos blockbusters que lleven de nuevo público a las salas.

Además de Daniel Craig en su última interpretación de James Bond, en Sin tiempo para morir tenemos un casting de oro entre los que encontramos el retorno a la franquicia de Ralph Fiennes como Gareth Mallory / M, Naomie Harris como Eve Moneypenny, Ben Whishaw como Q, Jeffrey Wright como Félix Leiter, Léa Seydoux como Madeleine Swann y Christoph Waltz como Ernst Stavro Blofeld.

Junto a estas caras conocidas, tenemos a las nuevas incorporaciones Rami Malek como Lyutsifer Safin, el villano de la función, la belísima Ana de Armas como la super capaz agente de la CIA Paloma, y Lashana Lynch como Nomi, la nueva agente 00 del MI5 que ha sustituido a Bond en el puesto.

Seis años han pasado desde la decepcionante Spectre (Sam Mendes, 2015), muchísimos para todos los fans de James Bond entre los que me incluyo. Y 15 años desde Casino Royale (Martin Campbell, 2006) el sobresaliente estreno de Daniel Craig como agente 007. Entre medias, la desastrosa Quantum of Solace (Marc Foster, 2008) y la pomposa Skyfall (Sam Mendes, 2012) componen un conjunto de tres películas que no han sabido estar a la altura de las expectativas que se crearon tras Casino Royale.

Saber que estamos ante el última película de Craig en el papel de Bond y que de alguna manera Sin tiempo para morir debe ofrecer un final al arco de la actual encarnación de Bond ofrece un extra de interés que pone el listón de las expectativas no se si imposiblemente alto.

Y para bien o para mal, Sin tiempo para morir resume en una larguísima película lo que ha sido el arco de Daniel Craig como James Bond 007. Una primera hora increíble cuando se centra en entretener, y una última hora ridículamente decepcionante, que se toma demasiado en serio y a la vez está repleta de tópicos, que no ha sabido estar a la altura y me han dejado con una sensación final bastante mala. Si algo hay que achacarle a estas últimas 4 películas es que no ha sabido estar a la altura de la sobresaliente Casino Royale, echando por tierra las expectativas que se habían puesto en el nuevo James Bond.

Por empezar por los elementos positivos, a pesar de haber pasado 6 años desde Spectre y recordarla remotamente, la película te pone al día de una forma modélica, de forma que no sientes que te has pedido nada por no haber visto de nuevo las películas previas. Junto a esto, realmente la primera hora de película me parece que es una pasada, con un prólogo intrigante, un increíble set de acción en Italia que es de lo mejor que hemos visto en estas 5 películas con Craig de protagonista, sumado a la escena de acción en La Havana que es chulísima y en la que el carisma de Ana de Armas se sale de la escala.

Hablando de Ana de Armas, ella junto a Ralph Fiennes, Jeffrey Wright y Christoph Waltz tienen un carisma que traspasa la pantalla. Lo malo es lo poco aprovechados que están. Léa Seydoux como Madeleine Swann, el interés romántico de Bond, me parece que está también bien y trasmite que claramente está enamorada de James, aunque justo por eso la película intenta aportar un matiz ambiguo a su personaje que no llega a funcionar en ningún momento.

Debo decir que me temía lo peor con el personaje de Nomi, la nueva agente 00 que ha sustituido a Bond tras haberse retirado. Sin embargo, realmente creo que Lashana Lynch hace un buen papel y el elemento woke que hayan podido incorporar a su personaje desde luego no molesta ni enturbia la narración en ningún momento. No la veo para protagonizar una película, pero como secundaria hace un buen papel.

Una de las cosas que más me gustan de las películas de Bond y que han hecho que varias generaciones de espectadores nos hayamos enganchado a ellas es la espectacularidad que siempre tienen y los escenarios reales donde se ruedan. Frente a las películas de acción rodadas en decorados interiores, que también hay, con James Bond SIENTES que viajas junto a él a Italia, Londres, Jamaica, La Habana, Noruega… algo que en Sin tiempo para morir no es una excepción. Además, el que las escenas de acción se hayan rodado con cámaras IMAX añaden una escala alucinante, que hace que brillen y sean lo mejor de la película. Comentaba al principio que la película cuenta con un enorme presupuesto superior a los 250 millones de dólares, y la verdad es que lucen en pantalla.

Sobre Daniel Craig y su James Bond hablaré con más detalle al final, pero sólo decir que no tengo problema con la versión de Bond con sentimientos que hemos visto en esta etapa ahora finalizada. Y que visto lo visto, dentro que se ve venir, el final sí tiene un elemento super emocionante que consiguió llegarme.

Intentando ser lo más ecuánime posible, si eso es posible, entiendo que Sin tiempo para morir es un correcto entretenimiento. Al menos eso lo cumplen.

Y llegamos a la parte mala. Por un lado, tenemos una última hora terriblemente mala que se limita a repetir los peores clichés del cine de Bond, lo cual como colofón a 5 películas de Daniel Craig no puede ser más decepcionante, y destruye toda posibilidad que crear un climax final que resulte sorprendente o emocionante.

Hace años se comentaba que Bourne mostraba un nuevo tipo de película de acción que enterraría a Bond. Esto obviamente no ha llegado a suceder, pero el problema no es James Bond o lo que representa, sino unos productores, escritores y directores mediocres que se contentan con repetir esquemas vistos decenas de veces, lo cual visto con los ojos de un espectador de 2021 resulta penoso. Igual de mal, para entendernos, que el enésimo reboot de Terminator y que los productores no se expliquen por qué los espectadores no colaboremos con nuestro dinero. Y lo siento, pero seguir escuchando críticas a Marvel como lo peor del mundo y como están destruyendo el cine, cuando al menos ellos intentan en todas sus películas hacer cosas diferentes mientras aquí 007 se contentan con esta sucesión de tópicos que ya eran viejos en 2002 con Pierce Brosnan, me parece penoso.

Unido a esto, el casting de Rami Malek como el villano Lyutsifer Safin puede ser de largo lo peor de las cinco últimas películas de Bond. Malek no da el perfil de villano, no tiene presencia ni voz que transmita peligro o provoque respeto, y lo que hace este casting más incomprensible es que su personaje tiene una conexión con el interpretado por Léa Seydoux que no funciona ¡porque ambos actores tienen prácticamente la misma edad!, de forma que no te crees bajo ningún concepto eso que te dicen que pasa. Pero peor que el pobre Rami Malek es un personaje penoso que casi no tiene minutos en pantalla con una historia absurda, un plan incomprensible, un intento de relación sentimental inverosímil, una conexión con Bond inexistente y que encima cae en los viejos clichés de «villano que cuenta su plan» y «villano listísimo que se dedica a hacer tonterías absurdas en el tramo final». Realmente, todo mal.

Comentaba que acepto al James Bond con emociones que nos ha mostrado Daniel Craig. Y realmente la parte en la que abre su corazón me parece un gran momento de la película en el que me parece que Craig está muy bien. Sin embargo, globalmente Craig no ha estado a la altura del papel y creo que fue un error de casting total. No tengo problema en saber que esta opinión mía probablemente sea una «unpopular opinion» de libro, pero no se me quita de la cabeza que Craig no es un gran actor, aunque no cabe duda que ha mejorado con los años, ni tiene el carisma que se le supone a Bond. En Casino Royale era peligroso e imprevisible, lo cual fue una novedad bienvenida, pero parte de los problemas de las 4 últimas películas, además de los guiones deficientes, era un protagonista sin el aura que una estrella transmite en la pantalla. Y el caso es que Matt Damon sí lo tenía, aún con la frialdad de Bourne. O Margot Robbie en El Escuadrón Suicida. O Tom Cruise en Misión Imposible. Buenos actores que dan un plus a sus personajes, plus que en mi opinión nunca tuvimos con Craig.

Hablando de seriedad, otro tema a destacar es que Bond triunfa en su primera mitad cuando se centra en entretener con sets de acción «más grande que la vida». Hasta ese momento, la película me estaba gustando. Sin embargo, la última hora y media también falla porque se toma a si mismo demasiado en serio y adopta un tono pomposo y solemne que no acaba de encajar. Y si, el tono de Bond siempre ha sido sobrio y alejado de bromas, pero si no te das cuenta que esa seriedad no puede casar con el concepto de una base secreta en una isla perdida llena de un virus mortal genético, porque esto es un pelín ridículo, estás perdiendo de vista en qué película estás y el objetivo de entretenimiento que ante todo debes buscar.

Y claro que Bond siempre fue sobre bases secretas y villanos desvelando su plan maléfico. Pero eso que se aceptaba en los años 60, 70 y 80 no tiene porqué ser adecuado en 2021. Si a otras de películas de entretenimiento iguales que Bond en la que se enfrentan el bien contra el mal y el bien acaba ganando se les exige que no se limiten a contar «lo de siempre» y aporten elementos novedosos, no entiendo como los productores de Bond piensan que el público queremos ver otro final clónico de 20 películas previas. Lo malo es que si la película hace la taquilla que se espera, el público apoyará con su dinero este «más de lo mismo», lo cual me parece una pena.

Llevamos tiempo leyendo a líderes de opinión machacar la idea que James Bond es un concepto que no tiene cabida en el siglo XXI. No estoy de acuerdo, y creo que puede tener mucho que decir si los productores de verdad apuestan por creativos que de verdad quieran contar historias nuevas, o al menos con enfoques diferentes a lo ya visto y repetido hasta la saciedad.

A continuación añado unas últimas consideraciones CON SPOILERS hablando del final de la película.

La muerte de James Bond está tan telegrafiada desde el momento en que ponen el «5 años más tarde» y el MI6 y el mundo libre han sobrevivido a un mundo sin James Bond defendiéndolo, que de alguna manera se perdió el factor sorpresa. De hecho, no soy de anticipar durante el visionado, pero no se porqué se me encendió una bombilla y me di cuenta que este tiempo transcurrido sólo tiene como función el dar tiempo a Madeleine Swann a dar a luz a la hija de Bond para verla crecidita más adelante.

Realmente la muerte en si está bien filmada y contiene mucha emoción cuando Bond elije morir antes que poner en peligro a sus seres queridos, siendo uno de los pocos grandes momentos de Daniel Craig como Bond. El problema es como digo que nos han machacado tanto con la irrelevancia de Bond y cómo para algunos el personaje no tiene cabida en el siglo XXI, que estaba claro que el retiro no era una opción para él.

En este sentido, que Nomi sea la actual 007 no es un problema real y tiene todo el sentido del mundo, porque es cierto que es sólo un número y el MI6 sigue necesitando operativos que ejecuten sus misiones de campo. Por eso de cara a las próximas películas no hay problema en que 007 sea quien sea, pero obviamente James Bond no puede ser una mujer. Esa sería una línea roja inasumible. Que contraten a Idris Elba, o a un actor de color, asiático, etc… no me supone ningún problema.

Pero volviendo a la película, me asombra para mal que tantos guionistas a priori serios hayan metido mano en el guión y tenga tantos elementos absurdos que hacen saltar la suspensión de credulidad en el momento que la película abandona la primera hora de acción e intenta armar una trama. Empezando por el científico que trabaja para M que crea el virus, todo lo relacionado con el indefinido villano Safin y en general con Spectre. Todo ello regado con detalles ridículos como que Blofeld lleve 5 años en prisión con un ojo biónico que nadie había detectado o pensar que M ha creado un virus mortal que ha podido aniquilar a la raza humana y pueda salir indemne al final de la película. Asusta lo malo que es un guión construido a partir de muchos «porque sis», y que debido al elemento emocional de la historia de amor entre James y Madeleine haya aparentemente mucha gente a la que le parezca bueno. Respetando todas las opiniones, claro.

Cuando se habla para mal de cine «de comité», no hay duda que este Sin tiempo para morir y en general el arco de Daniel Craig como James Bond estaría muy alto en la escala. Igual que casualmente tras el The Dark Knight de Nolan en Skyfall el villano interpretado por Bardem se deja capturar como parte de su plan maléfico para destruir desde dentro al MI6 (y a M / Judy Dench), no me sorprende que tras Vengadores Endgame en la que Tony Stark se sacrifica para salvar al mundo, los productores de 007 hayan optado por esta misma solución para despedir a Daniel Craig del papel de Bond.

Y luego los estudios se preguntarán porqué la gente va cada vez menos al cine. Desde que tengo uso de razón, he visto en el cine TODAS las películas de James Bond, era casi una tradición familiar. Tras 4 películas mediocres que no estuvieron a la altura de Casino Royale, confirmo que no tengo claro que vaya a ver la próxima película de 007. Han perdido a un cliente fiel, si no me la venden bien no creo que vaya a verla.

Comparto el trailer de la película:

Adios, James. Adios, Daniel Craig. Tu etapa prometía pero se fue desinflando, lo que es una pena tremenda. Y ahora, que pase el siguiente.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Seven to Eternity Vol. 3 de Rick Remender y Jerome Opeña (Image Comics)

No conseguí conectar con Seven to Eternity, el comic de fantasía creado por Rick Remender y Jerome Opeña, con color de Matt Hollingsworth. Sin embargo, dado que Remender y Opeña acaban de publicar en USA el final de su historia en el cuarto volumen, me he animado a volver al mundo de Zhal, comprando el tercer volumen que ya no compré en su día. Y lamentándolo mucho, me encontrado más de lo mismo respecto a los dos anteriores volúmenes.

PUNTUACIÓN: 6/10

Volume 3: Rise to Fall.

Adam Osidis recorre un camino velado lleno de elecciones imposibles y compromisos desgarradores. Entre Adán y la cura para su enfermedad debilitante se encuentra el Señor del Cielo Volmer y su sed de venganza contra El Dios de los Susurros. Adam ahora debe proteger al hombre que asesinó a su padre, pero ¿hasta dónde llegará para lograrlo? RICK REMENDER y JEROME OPEÑA llevan el primer capítulo del mundo de Zhal a una conclusión escalofriante.

Este tercer volumen, publicado en USA en marzo de 2019, recopila los números 10 a 13 de la serie regular publicada por Image Comics.

Bajo un concepto a priori de espada y brujería, Seven to eternity es en realidad una historia que gira sobre qué estaríamos dispuestos a sacrificar por salvar a nuestras familias o seres queridos. La historia genera paralelismos sobre el mundo actual, con una sociedad que busca la homogeneidad y lucha contra los que intentan salirse de la norma. E incluso diría que hay una crítica hacia la creciente radicalización de la sociedad americana, que es cada vez más radical y ultraconservadora, llegando a negar verdades científicas como el cambio climático, y aceptando mentiras fragrantes como “post-verdades”.

El primer volumen de esta serie, con los números 1 al 4, se publicó en febrero de 2017, mientras que el segundo, con los números 5 a 9, salió en octubre de ese mismo año. Ya en mi reseña de este segundo volumen, que publiqué en febrero de 2018, comentaba que no me acababa de cuadrar la historia de Remender, que nos estaba metiendo una turra infumable sobre las elecciones morales de una persona y hasta qué punto somos realmente libres. Y lo que es peor, Remender desaprovechaba completamente a Opeña creando unas páginas aburridas que se hacen super pesadas de leer y no ofrecían casi momentos para que Opeña pudiera desatarse y lucirse.

Algún día saldrá alguna entrevista a Remender, o a Opeña, y descubriremos la travesía en el desierto que ha supuesto ver publicado el final de Seven to Eternity varios años después. Lo mismo que pasó con Low, el comic de ciencia ficción de Remender junto a Greg Tocchini cuyo último tomo tardó 3 años y medio en ver la luz. Porque diría que igual que Seven to Eternity aburría a los lectores, tampoco enamoró a Jerome Opeña, al que le costó dios y ayuda seguir con la serie compatibilizando este comic con sus otros encargos en Marvel (y otras editoriales).

Y es que si los 9 primeros números salieron más o menos regulares, aunque con la sensación de casi-estafa que me provocó ver los números 7 y 8 dibujados por James Harren y no por Opeña, tuvimos que esperar un año y medio para que se publicara este tercer volumen en marzo de 2019. 17 meses para un tomo con tan sólo cuatro números USA. Esta espera, sumado al hecho que el comic realmente no me estaba gustando, hizo que no comprara el tercer tomo en su día, ya que además pintaba que este comic se iba a seguir demorando, cosa que se confirmó con el pasar de los meses. Finalmente, el pasado mes de agosto de 2021 se publicó la última grapa de Seven to Eternity, el número 17, con lo que el pasado septiembre salió el cuarto y último volumen, de nuevo con tan sólo 4 números, dos años y medio después de la publicación del tercero. Sin duda, parece que Remender está gafado, o no ha sabido tocar la tecla correcta para mantener interesados a sus colaboradores.

Aunque como digo no conecté para nada con la historia de Remender, saber que la historia finalizaba en el cuarto volumen me animó a comprar este tercer volumen para ponerme al día de cara a la compra del último tomo en cuanto salga, para así poder tener la historia cerrada. Mi afán completista comiquero en acción.

Y entrando a comentar este tercer volumen, ¡qué pena es ver a Remender fallar de esta manera!! Es tristísimo ver como el impresionante diseño de Opeña de los personajes y del mundo de Zhal se van a traste ya que la historia de Remender no consigue enganchar, ni crea ningún vínculo emocional (o de otro tipo) con ninguno de los personajes, haciendo que te de completamente igual su destino.

Parte del problema nuclear de Seven to eternity es que Remender falla en la construcción del protagonista, Adam Osidis. Tenemos un comic casi monopolizado por las elecciones de Adam y su onmipresente voz interior que nos cuenta su cambiante punto de vista, planteando que un héroe de valores inamovibles en el mundo real quizá sería un radical que pone su orgullo por delante de todo lo demás, incluso el bienestar de su propia familia. Sin duda, el Remender más nihilista concentrado en estas páginas, pero sin conseguir transmitir la empatía que sí generan los protagonistas de sus mejores comics, Deadly Class o Black Science. Y claro que el camino del héroe implica caer y levantarse, además de cometer errores, pero en este caso Remender no nos está dando casi nada a lo que agarrarnos.

Junto al problema de Adam Osidis, su relación con Garils, el Dios de los Susurros, es también un agujero negro que convierte la historia en el anti-entretenimiento. Leer este tomo de cuatro números USA y apenas 90 páginas de comic más las páginas iniciales de texto con el diario de Adam se me ha hecho super pesado. Estamos ante un comic bastante aburrido, en líneas generales, al que tampoco acabo de verle sentido al viaje en si de los protagonistas dentro del reino de Zhal, que un minuto está totalmente controlado por Garils para al segundo siguiente pasar a lugares en los que su poder carece de importancia. Por no acertar, no han acertado ni con la geografía del mundo o el viaje que realizan.

No, el título de los supuestos «7 para la eternidad», no es representativo de la historia. De hecho, de estos 7 protagonistas, cada vez quedan menos con vida ya desde el primer volumen, y lo peor es que no puede importarnos menos el destino de sus viajes individuales y la duda sobre si sobrevivirán al final. De hecho, algunas sorpresas y traiciones no acaban de funcionar ya que como digo, Remender no ha conseguido crear personajes tridimensionales que nos creamos para empezar.

En lo positivo, al menos puedo decir que el climax de este volumen sí permite a Opeña lucirse y nos ofrece la épica más-grande-que-la-vida que se espera de un comic de fantasía épica que iba a construir un mundo que mirara de tu a tu a los grandes clásicos del género. Este climax es a lo que me agarro para confiar que al menos Remender va a saber cuadrar el final de la historia. Espero que no me falle.

Y es que como digo, Jerome Opeña en el dibujo con colores del veterano Matt Hollingsworth no podían estar mejor a partir de la historia de Remender. La narrativa de Opeña es una pasada y crea unas viñetas repletas de detalles de un mundo que hubiera podido ser interesante, si hubieran acertado la historia. Como decía al principio, me gustaría encontrar un video en el que Opeña hablara con sinceridad de su experiencia dibujando este comic.

Comparto unas páginas de este tercer volumen:

Definitivamente, Seven to Eternity pinta a que se dirige hacia el calificativo de «comic fallido», y en este tercer volumen sigue sin acabar de ofrecer el espectáculo que los fans esperamos de unos autores con tanto talento. En unas semanas publicaré mi reseña del último volumen, esperando que al menos consigan darnos un final satisfactorio a la historia.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Tierras Rojas de Joe Abercrombie

Joe Abercrombie vuelve a triunfar con Tierras Rojas, novela autoconclusiva ambientada en el mismo mundo medieval fantástico de La Primera Ley. Y aunque me esperaba de alguna manera una novela ¿menor?, Abercrombie vuelve a darme un tortazo de realismo y realidad en toda cara que me ha volado la cabeza.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Shy Sur creía haber enterrado su sangriento pasado, pero tendrá que recuperar algunos de sus viejos hábitos para rescatar a sus hermanos. Comienza la persecución con un par de bueyes y su cobarde padre adoptivo Lamb por toda compañía. Pero Lamb también tiene sus propias cuentas por ajustar… El viaje por las áridas llanuras, marcado por viejas hostilidades, duelos y matanzas, los conducirá a un enfrentamiento con los Fantasmas. Peor aún, les obligará a aliarse con Nicomo Cosca, infame soldado de fortuna, y su abogado Temple, dos hombres de los que nadie debería fiarse.

«Joe Abercrombie sabe describir cada acontecimiento con una facilidad asombrosa como si estuviésemos viendo una película. Un soplo de aire fresco para amantes del género. » La Espada en la Tinta » Para los lectores que aún no conozcan a Abercrombie… ¿a qué esperáis? » Via-News » En su sexta novela Abercrombie rinde tributo al western, pero continúa su misión de arrastrar la fantasía al siglo XXI, con su característica mezcla de crudo realismo, grandes caracterizaciones, escenas de una violencia atroz y villanos que son tan redondos como sus imperfectos héroes. » The Guardian » Ésta no es la fantasía épica de nuestros padres. Abercrombie ha intentado algo muy audaz: ha escrito un western al estilo del periodo clásico de Clint Eastwood pero en el mundo de la fantasía épica. » The Independent » Impresionantes escenas de combates, personajes convincentes… y una prosa expresiva y sarcástica muestran a Abercrombie en su mejor momento. » Publisher Weekly.

Joe Abercrombie es una de las principales figuras de la literatura de fantasía actual. Alianza Editorial tiene publicada la totalidad de su obra, ambientada en el mundo de la trilogía «La Primera Ley»: » La voz de las espadas » , » Antes de que los cuelguen » y » El último argumento de los reyes » (la trilogía propiamente dicha) y sus novelas » La mejor venganza » , » Los Héroes » y » Tierras Rojas » , así como los relatos reunidos en » Filos mortales » .

¡Qué bueno es Joe Abercrombie!! Tierras rojas es un nuevo triunfo narrativo a todos los niveles. Por un lado, obviamente nadie escribe el grimdark como él, de hecho podría decirse sin equivocarnos que él creó este subgénero de la fantasía. Sus cínicas descripciones de todo lo que sucede desde el punto más nihilista y terriblemente certero me tuvieron atrapado desde la primera página. En un mundo en el que la vida no vale nada y sólo puedes luchar por sobrevivir el presente, es muy complicado que nadie se preocupe por la moralidad de sus acciones o si lo que hace está «bien» o «mal». De hecho, todo lo que lleve a la supervivencia un día más debe estar bien sin duda.

Los personajes de Tierras Rojas vuelven a ser sobresalientes. Se habla mucho del grimdark de Abercrombie y eso tapa de alguna manera su brillantez a la hora de construir a personas reales cuyas acciones, por muy terribles que sean, son perfectamente entendibles. Shy Sur es un triunfo total, una joven con una vida duda que ve lo peor de la gente y no confía en nadie que hará todo lo que esté en su mano por encontrar a sus hermanos secuestrados. También Temple me parece una pasada, el eterno cobarde que sigue la corriente porque es lo fácil y pesar de aborrecerle las acciones de su grupo de mercenarios dirigido por Nicomo Cosca, el célebre soldado de fortuna al que hemos visto en novelas previas como La mejor venganza o El último argumento de los Reyes.

Aunque Tierras Rojas es completamente autónoma y autoconclusiva, con un final perfecto que me emocionó, las conexiones con el resto de novelas de La Primera Ley son constantes. La aparición de Caul Escalofríos, por ejemplo, me heló la sangre ante la anticipación de una masacre, y cuando se descubre la identidad de Lamb, el padre adoptivo de Shy que para ella es «una especie de cobarde», literalmente pegué un salto de mi sillón y le hice la ola a Abercrombie por lo bueno que es.

Y además de todo ello, el título de Tierras Rojas alude a los territorios inexplorados vírgenes que se convierten en un baño de sangre con la llegada del mundo civilizado de La Unión, con una crítica evidente al colonialismo salvaje de la cultura anglosajona que masacró a todos los pueblos de lo que ahora es Estados Unidos. Tierras Rojas en muchos sentidos me pareció la versión de Abercrombie de todo el género del western, en la que el pueblo civilizado no sale bien parado precisamente.

En su primera mitad me recordó las películas antiguas con la caravana de pioneros que va en busca de territorios vírgenes que explotar, con personajes de todo tipo que tienen que trabajar juntos para sobrevivir, todo ello pasado por el tamiz de Abercrombie de seres despiadados, traiciones a cada esquina y momentos duros y sangrientos. En la segunda mitad cuando la caravana llega a Arruga, la novela muta y se convierte en un western con dos poderes enfrentados por el control del pueblo, teniendo los miembros de la caravana que elegir el bando o morir en el fuego cruzado. Un pueblo fronterizo lleno a rebosar de putas, borrachos y mierda por todas partes.

No quiero spoilear nada para que podáis disfrutar vosotros la novela, pero además hay momentos super crueles y despiadados sobre la realidad que cuando llega el «progreso», los pueblos autóctonos no tienen ninguna oportunidad y su exterminio acaba siendo un daño colateral inevitable sobre el que lamentarse cinco minutos mientras los personajes cuentan los beneficios obtenidos.

En este sentido, otro detalle que me ha gustado mucho de esta novela es que frente a la fantasía épica tradicional en el que el marco narrativo es siempre el mismo y no cambia, en esta novela se nota el avance del progreso, con unas fuerzas de la Unión que empiezan a utilizar cañones, además de asistir a la creación de fábricas alimentadas de carbón. Este elemento que anticipa la revolución industrial entiendo que será desarrollado por Abercrombie en sus próximas novelas. Y si la Edad Media fue terrible, no quiero ni imaginarme las punkarradas que puede crear a partir de la explotación del pueblo en las fábricas.

Tierras rojas en un triunfo sin paliativos. Junto a Sanderson y Pratchett, cada uno en su estilo, Abercrombie se ha convertido en uno de mis autores favoritos.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Leyendo Daredevil 1-30 USA de Chip Zdarsky y Marco Checchetto (Marvel Comics – Panini)

Tras el éxito del post con mis impresiones tras la lectura del final de la etapa de Tom King en Batman que publiqué hace unos días, me animo a repetir la jugada analizando la actual etapa de Chip Zdarsky y Marco Checchetto en Daredevil, gracias a que mi amigo Félix nos ha dejado los 30 números USA publicados hasta la fecha en España por Panini en 23 números españoles.

Para muchos, el Daredevil de Zdarsky y Checchetto es el mejor comic Marvel de la actualidad, ¿aguantará el escrutinio o se desinflará debido al excesivo hype? Vamos a comprobarlo.

ARTÍCULO CON SPOILERS

PUNTUACIÓN: 8/10

En la actualidad hay tantos comics interesantes en las estanterías que resulta imposible comprar todo lo que nos gustaría. Es por esto que en su momento hace dos años cuando salió la actual etapa de Zdarsky y Checcheto, no me cuadrara y no lo compramos. Sin embargo, saber que nuestro amigo Félix sí lo compraba significaba tener un cinturón de seguridad, por decirlo de alguna forma, que nos permitiría a mi hermano Fernando y a mi poder leer esta etapa llegado el caso. En su momento puede leer los dos primeros arcos, pero al no comprarlo, no encontré el momento de reseñarlo en el blog. Ahora que se cumplen 30 números USA, y ante los cambios que están en el horizonte, creo que es un buen momento para hacer un repaso de los comics publicados hasta ahora.

Bajo el pseudónimo de Chip Zdarsky se oculta Steve Murray, un escritor, ilustrador y periodista canadiense. Su primer gran éxito fue como dibujante de la colección Sex Criminals de Image Comics, ganadora de los premios Eisner y Harvey, con guion de Matt Fraction. En su faceta como guionista, la más predominante de su carrera, ganó otro Eisner por Jughead para Archie Comics en el año 2017. En 2020 lanza la serie de terror Stillwater junto a Ramón K. Pérez, para el sello Skybound. En Marvel, Zdarsky ha desarrollado una carrera envidiable con un montón de comic que destilan la esencia de los personajes, mostrando su gran conocimiento del Universo Marvel. Marvel 2 en uno, Patrulla x + Los 4 Fantásticos y la miniserie Spiderman: Toda una vida son estupendos ejemplos de su buen hacer. Su actual etapa en Daredevil ha supuesto su aclamación por crítica y público.

Marco Checchetto es un dibujante de origen italiano, nacido en Venecia en 1975. Tras empezar su carrera en Italia, publica su primer comic con Marvel USA en 2007, un número de Masacre. Tras eso, fue saltando por varias series entre las cuales encontramos X-Men Legacy, Squadron Supreme, The Amazing Spider-Man e incluso Daredevil, dentro de la etapa de Andy Diggle. Uno de sus trabajos más reconocidos durante esos primeros años fue la excelente etapa con Greg Rucka en The Punisher (2012- ), y también ha realizado trabajos para la franquicia de Star Wars, como Star Wars Shattered Empire y Obi-Wan & Anakin. Dibujante también de comics como Old Man Hawkeye o Los Vengadores, en la actualidad es un artista con contrato en exclusiva con Marvel.

La actual etapa de Daredevil dió comienzo en febrero de 2019 en Estados Unidos (Septiembre de ese mismo año en España, de la mano de Panini) y hasta la fecha ha contado con los siguientes arcos:

Conoce el miedo (1-5 USA, 1-3 Panini)

¡El comienzo de una de las mejores etapas de Daredevil! Después de una experiencia cercana a la muerte, el Diablo Guardián ha vuelto a las calles, pero ¿es suficiente? Un trágico suceso lo pondrá a prueba como nunca antes. El guionista Chip Zdarsky (Spiderman: Toda una vida) y el dibujante Marco Checchetto (El Castigador) se unen en un cómic imprescindible.

No hay diablos, solo Dios (6-10 USA, 4-6 Panini)

¡El segundo arco de la aclamada etapa de Chip Zdarsky! Daredevil ha desaparecido de La Cocina del Infierno. En su ausencia, los auténticos diablos del barrio están empezando a surgir de debajo de las alcantarillas para reclamar lo que piensan que es suyo.

Por el Infierno (11-18 USA, 6-10 Panini)

¡Daredevil atraviesa el infierno! Mientras Matt Murdock lucha con sus demonios internos, el detective Cole North continúa cazando a los vigilantes de Nueva York. Y su primer objetivo es… ¡Spider-Man! Mientras tanto, el diablo todavía dirige la cocina, pero ¿quiénes, o qué, son? ¿Y qué pasa cuando policías sucios capturan a un DD falso? Cuando la saga en curso del alcalde Wilson Fisk da un giro brutal y sangriento, Matt pronto se encuentra sin más remedio que investigar la corrupción en la fuerza policial de Nueva York. Y sin un Hombre sin Miedo que se interponga en su camino, ¡el Búho dirige su horrible mirada tanto a Hell’s Kitchen como a Izzy Libris! La ciudad se está hundiendo en el caos, ¡y un protector debe levantarse!

Infierno (19-20 USA. 11-12 Panini)

¿Volverá el diablo de Hell’s Kitchen? Mientras Matt Murdock reaviva su alianza, y posiblemente algo más, con Elektra, el alcalde de Nueva York, Wilson Fisk, trabaja en algunas lealtades mortales propias. ¡Pero se está gestando una guerra en Hell’s Kitchen cuando Cabeza de Martillo hace su movimiento, y el búho ataca al Kingpin! Matt Murdock debe aceptar lo que realmente significa ser Daredevil. Y será mejor que lo haga pronto, ya que un nuevo y mortal enemigo ha llegado a la escena con un golpe decisivo, y se desata el infierno en la cocina …

Verdad / Atrevimiento (21-24, Annual 1, 13-17 Panini)

La batalla puede haber terminado, ¡pero la guerra de Matt Murdock está lejos de terminar! Después de los impactantes eventos de DAREDEVIL # 20, Chip Zdarsky se reúne con Marco Checchetto para comenzar el siguiente capítulo de su saga definitiva de Daredevil: Hell and Back! Durante semanas, Hell’s Kitchen ha sido un vecindario sin ley gracias a los hermanos Stromwyn, pero cuando la policía finalmente puede reanudar sus patrullas, se da cuenta rápidamente de que no son los únicos interesados en mantener las calles seguras. Mientras tanto, después de los eventos de las últimas semanas, Matt Murdock continúa luchando por encontrar la mejor manera de apaciguar su sentido de la justicia. Pero será mejor que piense rápido, porque un enemigo familiar está echando raíces en la cocina …

Cumpliendo condena (25-30 USA, 18-23 Panini)

¡Un nuevo Daredevil se levanta para proteger Hell’s Kitchen! Matt Murdock está en la cárcel, pero mientras cumple su condena disfrazado de enmascarado, su hogar se queda sin un demonio guardián. Eso es, hasta que Elektra Natchios se encargue de proteger el vecindario de Murdock, y su legado, ¡y se ponga una nueva apariencia como la Mujer sin Miedo! Pero la nueva Daredevil tiene mucho trabajo: Wilson Fisk permanece sentada como alcaldesa de Nueva York, con Typhoid María Tifoidea, el Buho, Vabeza de Martillo y otros villanos letales a su entera disposición … y eso es antes de Knull, el aterrador Rey de Negro, sumerge al mundo en las tinieblas! Es posible que Elektra se vuelva loca por primera vez en su vida, ¡mientras que Matt debe encontrar la fuerza para continuar la lucha mientras el infierno se desata en la prisión.

Empezando con lo que me ha gustado de este comic de Chip Dzarsky y Marco Checchetto, debo comenzar por dar gracias por lo bien que Dzarsky ha clavado a Matt Murdock, el irlandés católico acosado por la culpa y la duda, el abogado que cree en la justicia y en el aparato legal del estado que sin embargo se lanza cada noche a quebrantar dichas normas. Un Matt acosado por unos problemas físicos que le hacen cuestionarse si sus tiempo como vigilante se ha acabado. Y junto a esto, por qué no decirlo, el fucker que se lleva a la cama sin casi pretenderlo a casi cada mujer que se cruza con él por la calle. Matt es un personaje mucho más complejo de lo que podría parecer a primera vista, y creo que lo ha acertado completamente. Sólo por eso, ya me levanto a aplaudirle.

Junto a Matt, disfrutamos del regreso de eternos secundarios como Foggy, Kingpin, Elektra y Bullseye, junto a la recuperación de la ex-novia de Matt, Kirsten McDuffie, y la aparición de multitud de héroes y villanos que consiguen que el comic tenga una estupenda sensación de interrelación con el resto del universo Marvel. En la actualidad Marvel, Wilson Fisk es el alcalde de Nueva York tras los sucesos del evento Matanza Absoluta con Veneno de protagonista, lo que en realidad no es un cambio tan importante, ya que Fisk siempre intentó mantener una fachada de respetabilidad mientras realizaba sus negocios criminales en la sombra. Que sea alcalde no cambia demasiado su motivación, a pesar de un tímido intento de abandonar su actividad criminal para potenciar su faceta limpia, que es acabar con los héroes como DD que se interpusieron en su camino.

Una de las verdaderas sorpresas positivas de esta etapa reside en ver a Elektra asumir la identidad de Daredevil y defender a la Cocina del Infierno mientras Matt se encuentra entre rejas. Además del placer de ver a Elektra por si misma y por el carisma que tiene, verla sufrir para intentar mantener los valores de Matt, sobre todo en lo referido a NO matar, es un cambio importante y sustancial en el personaje. A esto que en si mismo ya es importante, tenemos a Elektra convertida en una mentora de una joven, que también nos da unos estupendos momentos en los últimos números publicados en España.

Junto a los personajes de toda la vida, Zdarsky presenta a unos nuevos personajes que aportan mucho a la trama. Empezando por el detective Cole North, un duro policía de Chicago transferido a Nueva York y que quiere ver entre rejas a todo aquel que quebranta la ley, empezando por los héroes enmascarados. Sus fuertes valores morales entrarán en conflicto con un Matt en su momento más bajo que duda si puede seguir haciendo su trabajo tras haber sido herido de gravedad, haciéndole dudar de si mismo.

Otro personaje interesante es la matriarca mafiosa Izzy Libris, una vecina de la Cocina del Infierno que también intenta hacer lo correcto para el barrio, aunque sea de una forma ilegal. Sin embargo, su forma de ser también tiene resonancias con los actos de Matt, que siempre ha puesto sus valores morales por encima de los que dice la ley. Colocar a Matt en medio de ambos personajes le sitúa en una situación muy incómoda de la que aún no está claro como va a salir.

Argumentalmente, Zdarsky plantea una gran historia que se construye a partir de una duda moral que reconcome a Matt, y es si los super-héroes están realmente por encima de la ley hagan lo que hagan o deben hacerse responsables de sus actos como todo el mundo, incluso cuando accidentalmente causa la muerte de un criminal de poca monta. Empezar el comic con Matt en su peor momento, tras haber estado varios meses en el hospital, plantea el marco perfecto para atacarle por todos los frentes, llegando a la sorprendente (aunque lógica) conclusión de ver a Matt declararse culpable e ir a la cárcel para cumplir condena.

La historia de Zdarsky es super entretenida y justifica la lectura de las grapas mensuales, además de ofrecerme un estupendo entretenimiento leído de un tirón. Una vez leídos estos 30 primeros números, se nota la planificación que ha tenido a la hora de escribir la serie, de forma que diría que desde antes de publicarse el primer número Zdarsky sabía que metería en chirona a Matt en el número 25, lo cual me parece un signo de una buenísima escritura. Globalmente me han gustado mucho los comics, reconociendo quizá que el ritmo cae en Verdad / Atrevimiento, el arco comprendido tras el número 20

Junto a Zdarsky, tenemos a un Marco Checchetto extraordinario que se encuentra en un momento de plenitud artística maravilloso. Checchetto dibuja más de la mitad de los números publicados y está maravilloso transmitiendo todo el carisma de los protagonistas, acertando además en las escenas de acción y convirtiendo a Nueva York como un personaje más del comic. Como debe ser. A Checchetto le han ido acompañando durante esta etapa al color Sunny Gho, Nolan Woodard, Mattia Iacono y Marcio Menyz y si mantiene este nivel, ya puede seguir en este comic el tiempo que él quiera.

Jorge Fornés también se encarga de dibujar 4 números USA y justifica por qué es uno de los artistas más solicitados del momento dentro de comics que busquen transmitir una temática noir. Pensando en el apartado artístico de este Daredevil, realmente me parecería sobresaliente si no fuera porque en otros comics el nivel baja muchísimo al contratar a artistas como Lalit Kumar Sharma (flojísimo), Francesco Mobili y Mike Hawthorne, que son flojos a secas. Sobre esto comentaré más extensamente a continuación.

Otro elemento super destacado también son las super icónicas portadas de Julián Totino Tedesco, que acompañan este artículo y que me parecen una maravilla.

Globalmente, este Daredevil me parece un super buen comic de superhéroes que muestra que tiene un plan y que cuenta la historia de forma que nos deja cada mes con ganas de más. No se le puede pedir más a una lectura pijamera, en mi opinión. La lectura de estos 30 números USA han sido una experiencia super entretenida y satisfactoria (te miro a ti, Tom King…).

Pero no todo pueden ser alabanzas, ya que la lectura de un tirón también me han mostrado una serie de problemas o, al menos, de elementos menos buenos que también tengo que mencionar.

En primer lugar, tenemos el problema del dibujo. O mejor dicho, tenemos el problema que cuando no dibuja Checchetto, los sustitutos no están a la altura. Con la excepción del siempre estupendo Jorge Fornés, claro. En concreto, Lalit Kumar Sharma que dibuja la mayoría del segundo arco “No hay diablos, sólo Dios”, puede ser uno de los peores artistas de Marvel que he tenido la desgracia de leer en los últimos años. Francesco Mobili que dibuja varios números de “Por el Infierno” es también un dibujante muy flojito. O igual es que todos los dibujantes “normales” quedan en mal lugar al ponerlos Marvel junto al fuera de serie de Checchetto.

Mike Hawthorne me parece un buen dibujante y está correcto en los números que dibuja, pero no evita a que se eche muchísimo de menos a Checchetto en cada grapa que no está. Y aunque es cierto que Checchetto dibuja más del 50% de los 30 números USA y que Zdarsky adapta su historia para que Checchetto pueda dibujar en varias grapas aunque no dibuje el comic en su totalidad, como en el caso del tie-in con El Rey de negro, en que Checchetto se encarga de la parte de Elektra en Nueva York mientras que Hawthorne se encarga de la parte de Matt en prisión, el resultado final de deja se ser un pelín insatisfactorio por todos los cambios de dibujo.

Comentaba al principio que para mucha gente, Daredevil es el mejor comic de Marvel. Con estos tremendos altibajos artísticos, si ese fuera el caso indicaría que Marvel tiene un problema tremendo de calidad en su línea editorial. Y ojo porque el comic de Zdarsky y Checchetto realmente me ha gustado, pero en mi opinión se queda muy lejos de El Inmortal Hulk de Al Ewing y Joe Bennet. Por temática es muy difícil comparar ambas colecciones, y es normal que cada lector tenga un gusto particular a este respecto. Pero lo que es indudable es que en el comic de Hulk mantiene una mayor estabilidad artística con un Bennet que prácticamente no ha fallado y, cuando lo ha hecho, los editores han acertado con su sustituto, cosa que no ha sucedido en Daredevil.

Pero no es sólo un tema del dibujo, hay varios elementos de la historia de Zdarsky con la que no he conectado nada. Partiendo que la propia premisa no inventa nada y se dedica a reciclar y/o actualizar temas que ya hemos visto en etapas anteriores del Hombre sin Miedo. Desde la caída en desgracia de Matt Murdock y el abandono (temporal) de su identidad de Daredevil, los problemas de Kingpin ante otros poderes que buscan sustituirle o ver a Matt en prisión, todos estos elementos tienen una tremenda familiaridad a otras lecturas previas y sin embargo su lectura no me deja sensación que estos arcos sean mejores que lo anterior.

Desde la irrupción de Occupy Wall St hace un par de años ¿a partir de la bancarrota de Lehman Brothers?, ha surgido en todas las facetas del entretenimiento un argumento recurrente sobre que el verdadero villano no son los rateros o ladrones de medio pelo, ni siquiera los super-villanos, sino los grandes poderes económicos que controlan el mundo en la sombra. Dentro de este contexto, no sorprende que Zdarsky plantee una línea argumental alrededor del descubrimiento que Kingpin puede ser malo, pero hay villanos mucho peores frente a los cuales Wilson Fisk está indefenso, personalizados en los malvados hermanos Stromwyn. El problema es que NO ME LO CREO. Entendiendo que como digo es una idea popular entre un público con ideas más tirando hacia la izquierda, hacia lo políticamente correcto y las ideas de justicia social, usar a KINGPIN es un error total. Porque hablamos del mismo Kingpin que controlaba a políticos y militares en Born Again, que ha dominado a La Mano y masacrado a cualquiera que intentó amenazarle. Que unos niñatos de Wall Street y empresas tecnológicas le pegue una paliza que casi le lleve al hospital hizo que mi suspensión de credulidad saltara por los aires, porque lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.

Comentaba que me gusta la sensación realista que los primeros comics ofrecían y en general la idea central sobre que los superhéroes enmascarados deben ser responsables de sus actos y, en su caso, pagar el precio que las leyes establezcan. Esa idea es muy potente y ofrece un marco narrativo super interesante que encaja como anillo al dedo a Matt Murdock. Y si está dibujado por Checchetto, mues mucho mejor. Lo malo es que una vez Zdarsky nos sorprende con el giro al final de Verdad / Atrevimiento en el que Matt se declara culpable y acepta ir a prisión aceptando su responsabilidad por la muerte del raterillo allá por el número 1, la ejecución deja mucho que desear.

Vale que Zdarsky no inventó a Mike Murdock, una falsa identidad de Matt de la época de Stan Lee realmente tonta que un Inhumano convirtió en una persona real. Si, la idea es tan ridícula cómo parece. Pero que una historia ridícula exista no significa que debas utilizarla. Y en mi opinión traer el personaje de vuelta rompe totalmente con el supuesto tono realista que se suponía que Zdarsky quería imprimir a sus historias. Dado que la historia está aún contándose no puedo valorar aún su importancia, pero en general es un truco barato muy chungo para justificar que siga existiendo un Matt Murdock en Nueva York mientras Daredevil está en prisión.

Y hablando de prisión, la excusa que Zdarsky se saca de la manga para justificar que Matt pueda cumplir condena con la máscara de Daredevil para no ser identificado es otra locura absoluta que rompe todo atisbo de verosimilitud, además de la propia suspensión de credulidad a la que hay que acercarse para leer un comic fantástico como es éste. Y obviamente la historia de Zdarsky es esta y sin la trampa no podría contarse, pero al mismo tiempo, si me venden una moto de realismo luego no puedes intentar colarme locuras absurdas como esta o todo lo relacionado con Mike Murdock, porque entonces tu propio concepto va a saltar por los aires.

Y ojo que el comic de Daredevil me ha gustado, mucho en algunos momentos, y no tengo duda que ofrece un estupendo entretenimiento que encajará con la gran mayoría de fans y lectores de Marvel Comics, ya sean veteranos o novatos. Pero me parece que el calificativo de “mejor comic Marvel actual” es exageradísimo y, en mi opinión, no se sostiene.

En todo caso, la lectura ha sido super amena y le reconozco un plus de interés ante una historia de Zdarsky que se nota pensada para plantear una interesante evolución en todos los personajes.

De hecho, que la etapa de Zdarsky y Checchetto es un éxito no cabe ninguna duda. Sin ir más lejos, se va a tomar un respiro en Estados Unidos a partir del número 36 USA, que se publicará en noviembre, dado que en diciembre comienza Devil´s Reign, evento de 6 números a cargo de Zdarsky y Checchetto que narrará la guerra abierta que Kingpin va a lanzar contra los héroes del Universo Marvel de Nueva York.

Entiendo que cuando Zdarsky y Checchetto retomen el comic del Cuernecitos, el paisaje superheroico de la ciudad habrá cambiado para siempre, en el enésimo giro que de apariencia de cambio en el universo Marvel.

Como digo, me está gustando la etapa de Zdarsky y Checchetto en Daredevil, pero se me queda muy por debajo de El Inmortal Hulk, este si mi comic favorito de Marvel, aunque sí creo que es un comic super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de What If…? episodio 8 (Disney+)

What if está teniendo la difícil tarea de tener que superarse semana a semana, y en el octavo episodio emitido esta semana han conseguido volarme la cabeza de nuevo planteando una historia diferente a las anteriores.

PUNTUACIÓN: 8/10

Crítica CON Spoilers.

Episodio 8. ¿Qué pasaría si… Ultrón ganara?

Natasha Romanoff y Clint Burton se lanzan a la caza de Ultrón tras un cataclismo.

Este octavo y penúltimo episodio de la primera temporada ha sido escrito por Matthew Chauncey, que escribió los episodios 2 (Black Panther), 5 (Marvel zombies) y 6 (Killmonger), y el 3 (el Whodidit) junto a A.C. Bradley. En la dirección tenemos como siempre a Bryan Andrews, en un episodio de 30 minutos, 25 sin los títulos de crédito.

En las voces originales, junto a un Jeffrey Wright (Watcher) más ocupado que de costumbre tenemos a Jeremy Renner (Clint Burton ) y Toby Jones (Arnim Zola), junto a un cameo sorpresa que prefiero no revelar, en lo que es uno de los episodios con menos voces originales de esta temporada.

¡Menudo episodio hemos disfrutado esta semana!! No se si este octavo episodio es el mejor de los emitidos hasta la fecha, pero sin duda es uno de los más impactantes. Y de nuevo, se nota el planteamiento de hacer que cada episodio sea diferente de los anteriores, consiguiendo un gran éxito a todos los niveles.

Partiendo de Vengadores Age of Ultron como base a partir de la que construir esta realidad alternativa, el episodio es un triunfo desde el minuto cero al coger a Natasha Romanoff y Clint Burton como el punto de vista de los héroes que se van a enfrentar a esta versión de Ultrón. Así se consigue que a pesar de ser un What if…? , haya conexión emocional y no quieras que mueran los protagonistas, aunque sepas que gran parte del universo si va a perecer. Esto además sirve para que estos miembros de los Vengadores tengan una posibilidad de brillar que hasta ahora no tuvieron en los episodios anteriores, lo cual me gusta mucho.

Esta conexión emocional consiguió momentos super potentes que consiguen impactar, hasta el punto que algunas muertes causadas por Ultrón me dolieron en el alma, a pesar de ser una realidad alternativa contada en un episodio de animación de 30 minutos. Narrativamente, es de 10. Pero visualmente también tiene un montón de escenas que me dejaron con la boca abierta.

Las conexiones con casi todo el MCU consiguen dar una escala al episodio que ningún otro episodio, salvo quizá el del Doctor Extraño, han tenido. Con el giro buenísimo de hacer que el Vigilante tenga que enfrentarse a Ultrón, abandonando su posición de observador pasivo de los eventos del Multiverso. Este cambio y la espectacularidad del combate me ha volado la cabeza y ha sacado todo el partido a las posibilidades que pone a disposición de los creativos de Marvel la animación de la serie, que transmite perfectamente la acción más-grande-que-la-vida que hasta hace poco era un elemento que sólo se podía encontrar en las páginas de los comics. El listón está muy alto tras ver el episodio, a ver qué se sacan de la manga para superarlo. Lo bueno es que visto lo visto, no tengo duda que lo van a conseguir.

Y además tenemos la guinda de hacer que el episodio tenga un «continuará», rompiendo la tónica de historias autoconclusivas que tuvimos hasta ahora. De hecho, que el episodio anterior terminara con la llegada de Ultrón al mundo del Thor juerguista, fue un teaser chulísimo totalmente inesperado, que ahora tras ver este episodio ha adquirido una nueva dimensión. Y entraba dentro de lo posible que el final de temporada se planteara con una historia aún más grande, pero creo que la ejecución ha sido espectacular.

Y por último, la sorpresa final con la aparición de Strange Supreme (Benedict Cumberbatch), continuando donde quedó al final del 4º episodio, ofrece el elemento final alucinante que me invita a pensar (y a soñar) que van a unir a más personajes de otros personajes para protagonizar el combate final que sería un espectacular climax de esta primera temporada. Un episodio y una temporada que no pueden ser calificado más que de espectacular.

Comparto el teaser de este episodio:

A falta de un episodio, What if…? ya es un triunfo y una de las series más satisfactorias del universo super heroico.

PUNTUACIÓN: 8/10

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