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Crítica de V.X.E. El día del juicio 1 (de 4) de Kieron Gillen, Valerio Schiti y Marte Gracia (Marvel Comics – Panini)

Comienza el siguiente evento del Universo Marvel, uno que enfrenta a las dos principales franquicias (si exceptuamos a Spiderman) de la editorial, Mutantes y Vengadores, con los Eternos. Un evento escrito por Kieron Gillen y con un estupendo apartado artístico al contar con el dibujante Valerio Schiti y el colorista Marte Gracia, además de unas espectaculares portadas de Mark Brooks.

PUNTUACIÓN: 8/10

Los mutantes se han proclamado los nuevos dioses. Los Eternos creen que esa es la posición que corresponde a ellos mismos. Los Vengadores están a punto de descubrir cuántos secretos les han ocultado sus supuestos amigos. Años de tensión llevan a esta erupción volcánica. Llega el evento apocalíptico emocional que redefinirá el Universo Marvel.

Este número incluye AXE: Day of Judgment 1 USA, un número de 40 páginas en España aprovechando que Panini publica todas las portadas alternativas.

Kieron Gillen se muestra como un avezado profesional en este arranque de evento V.X.E. El día del juicio. La premisa de unos Eternos que quieren matar a los mutantes con los Vengadores en medio es super potente, y Gillen consigue saca oro de esta presentación que nos deja con ganas de más. En este sentido, se agradece que al ser guionista de Eternos y de Inmortal X-Men haya sabido preparar este evento en sus páginas, a lo que habría que sumar a Gerry Duggan en el especial de la Gala Fuego Infernal publicado el mes pasado. Como número de presentación, me alegra que sea una grapa que cuesta leer y en la que pasan cosas importantes para todos los grupos de principio a fin. Dentro de el enorme reparto coral, creo que Gillen va a plantear un montón de giros en cada grapa para cada uno de los grupos involucrados, y creo que el papel de los Eternos renegados de Sersi y Ikaris puede resultar clave, porque obviamente no todos los Eternos quieren matar a los mutantes y diría que tendrán que dar un paso adelante para enfrentarse a su actual lider, Druig.

Druig, el actual Eterno Supremo, se confirma como un villano importante gracias a su inteligencia y astucia, mientras que Urano actúa como el armamento nuclear que es capaz de arrasarlo todo. Por cierto, el año pasado cuando los mutantes terraformaron Marte en el especial Escala Planetaria de Patrulla-X, ya comentaba que claramente Arakko iba a ser usada de víctima propiciatoria y objeto de ataques cataclísmicos a escala de aniquilación que transmitiera la escala y la amenaza para los mutantes que suponen estos enemigos. Esto unido al impactante cliffhanger final de este primer número convierten esta colección en una lectura obligada mes a mes.

En el apartado artístico, Valerio Schiti es un profesional fantástico para realizar eventos con muchísimos personajes. La página con la presentación de Capitán América (p.ej.) impone un montón, las escenas de acción son super potentes también y sabe transmitir la escala cósmica y planetaria que necesita la historia. Junto a Schiti, el color de Marte Gracia, probablemente el mejor colorista de pijameo actual, ayuda a que este comic luzca espectacular. Schiti ahora mismo es uno de los mejores artistas de Marvel y confirma su status en cada uno de sus trabajos, y este El día del juicio no es una excepción.

Marvel se ha abonado en los últimos tiempos a realizar eventos cortos que no se eternicen. En USA se desarrolló en tres meses escasos, más un arranque y un epílogo en los meses anterior y posterior, ayudan a la inmediatez y a que nos enganchemos inmediatamente al concepto. En España Panini plantea su publicación en apenas cuatro meses, a lo que habría que sumar el número 0 publicado en octubre, lo que me parece un acierto y que provocará que apenas esté empezando ya nos situaremos en la recta final.

Una vez leído este arranque y confirmando que me ha gustado y que voy a seguir con ganas este El Día del Juicio, compruebo el checklist que Panini incluye al final de la grapa. Y dentro de ser un evento bastante autocontenido, tengo claro que NO voy a comprar ninguna grapa diferente a las colecciones que esté comprando previamente. Así que nada de Eternos, Spiderman, Merodeadores, Los 4 Fantásticos o Inmortal Patrulla-X.

Y encima me entero que Panini va a realizar en Enero una nueva subida de precios, lo cual me parece una pasada. Y tengo claro que ser lector de comics de superhéroes es un hobby caro, pero pagar 3.30 €uros por una grapa sencilla de 20 páginas es una barbaridad. Y tampoco es que esté comprando muchas grapas actualmente, bastante menos que en cualquier otro periodo, pero con estas subidas lo que Panini va a conseguir es que sólo compremos lo que realmente tengamos ganas, lo de comprar una grapa a ver qué tal se va a acabar.

Comparto las primeras páginas de esta grapa:

V.X.E. El día del juicio ha empezado por todo lo alto. Esperemos que el final esté a la altura de lo que este arranque nos vende, porque hay que reconocer que me han vendido el evento. Ya os iré contando.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Critica de Nightwing 92 – 96 de Tom Taylor, Bruno Redondo y Geraldo Borges (DC Comics)

Termina el actual arco de Nightwing The fight for Blüdhaven´s heart que se ha desarrollado en los números 92 a 96 de la colección regular USA, con el equipo creativo habitual de Tom Taylor, Bruno Redondo y Adriano Lucas, a los que se les suma Geraldo Borges dibujando uno de los números.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La alcaldesa de Blüdhaven, Melinda Zucco, tiene problemas: finge trabajar para Blockbuster mientras intenta en secreto acabar con él y su banda de criminales, al tiempo que trabaja junto a Dick Grayson para levantar la ciudad. Pero como su hermanastra comparte el apellido del hombre que mató a sus padres, es… mucho que hacer malabares, y lo suficiente como para que a una se le escapen accidentalmente uno o dos secretos en la compañía equivocada si no tiene cuidado… Mientras tanto, Nightwing y Oráculo deciden definir por fin su relación.

Este arco de The fight for Blüdhaven´s heart sirve de cierre a la participación de Blockbuster como villano en la serie. Además, conecta con el inicio de Tom Taylor y Bruno Redondo en esta colección y las principales narrativas que se han desarrollado hasta la fecha, confirmando para alegría de los fans (entre los que me encuentro) la relación de Dick y Barbara Gordon (Batgirl). Y una de las cosas que más me gusta del concepto central de la historia de Taylor es el positivismo que transmite y cómo tiene claro que Dick tiene derecho a ser feliz, rompiendo de nuevo la idea «dark-n-grytty» que ha dominado durante muchos años a la Batfamilia.

Es precisamente la participación de sus amigos de los Titanes y su familia superheroica batmaniaca otro de los puntos importantes de toda la etapa de Taylor y Redondo, y han conseguido que al menos en esta vertiente en Blüdhaven me haya vuelto a enganchar al universo de DC en continuidad, algo de lo que me había desconectado desde 2015 aprovechando de Convergencia.

El dibujo de Bruno Redondo con Adriano Lucas es espectacular como siempre. Y aunque nuestro protagonista me flipa, tengo que reconocer que la versión de Barbara Gordon de Redondo me tiene enamorado y me parece una maravilla, llena de humanidad, empatía y formas de una persona real. Pero no es sólo ellos, porque como veis en la imagen de abajo, Redondo demuestra que puede dibujar como los ángeles a cualquier personaje de DC.

Quizá un pero de estos comics es comprobar los problemas que está teniendo Redondo en mantener el ritmo mensual, y cómo de hecho no lo está consiguiendo. Y es que los números 90 y 91 previos a este arco ya estuvieron dibujados por Geraldo Borges, que se ha convertido en el dibujante sustituto oficial de la serie, encargándose además del número 94, es número central de esta serie. El caso que Borges me gusta también y creo que está haciendo un buen trabajo en Nightwing, pero obviamente palidece en la comparación. Junto a esto, en los 4 números que dibuja Redondo, tan sólo se entinta a sí mismo en su totalidad en el número 92, necesitando ayuda de Wade Von Grawbadger en las tintas del número 93, y Caio Filipe en los números 95 y 96. Como siempre, todo está coloreado por Adriano Lucas, que ayuda a transmitir el feel-good y el positivismo con su paleta cromática.

Cuando dibuja Redondo no se le puede poner un pero al comic en su apartado artístico, pero me está dando pena que esté fallando tanto en este 2022, las cosas como son.

Hay un pero en este arco. Quizá esto mismo, que no sea perfecto, es una de las cosas que peor me saben en estos momentos en que escribo estas líneas. El pero es que Taylor no consigue acertar con el final de la historia, planteando un cliffhanger monumental al final del número 95 que es resuelto de forma bastante tramposa al final del arco. Casi cobarde. Un arco que iba por el buen camino pero sobre todo el combate final de Nightwing con Blockbuster, y sobre todo su resolución, no tiene ningún sentido.

Me gusta el feel-good del comic, el carisma de Dick y Bárbara y como se ha construido su relación poco a poco, pero al final el comic de superhéroes también va de pijameo y ver cómo lucha el bien contra el mal ganando el bien al final. Si la parte superheróica no acaba de funcionar (de nuevo, en lo referido al final de la participación de Blockbuster en la serie), el comic estando bien se me queda un poco cojo.

Hay cierto progresismo woke en el tipo de historias que escribe Taylor, no de ahora, de siempre. En Nightwing lo ha planteado en la parte de derribar las estructuras corruptas de la policía de Blüdhaven, algo que conecta con movimientos sociales como Black lives matter o el Defund the police. Pero dentro de estar ahí, lo cierto es que el problema de una policía de Blüdhaven asolada por la corrupción siempre ha sido un tema recurrente dentro del comic de Nightwing, ya desde su primera colección de Chuck Dixon y Scott McDaniel de los años 90. Así que es algo que realmente no me ha molestado porque está bien planteado dentro de la historia y es consustancial con las historias de personaje en Blüdhaven, por lo que me parce que está guay.

Ahora sólo queda esperar que de cara al inminente nº 100 de la colección se plantee un final satisfactorio para el arco del Heartless, el otro villano que Taylor ha creado en esta colección, empezando por su origen y conexión con Nightwing y su mundo. A ver si de cara a este comic tan especial Taylor acierta un poco más que lo que ha sido el final de Blockbuster que acabo de leer.

Comparto las primeras páginas del número 92:

Nightwing sigue con un dibujo maravilloso de Bruno Redondo, cuando está, pero me ha sabido un poco mal que taylor no ha conseguido clavar el final de este arco con Blockbuster de villano.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Do a powerbomb 5 de Daniel Warren Johnson (Image Comics)

¿Do a powerbomb de Daniel Warren Johnson no era una miniserie de 7 números?¿Cómo es que ya estamos viendo la final del torneo Deathlyfe en el número 5? El comic de DWJ con color de Mike Spicer y editado por Image Comics no deja de sorprender y nos prepara para una recta final super emocionante.

PUNTUACIÓN: 8/10

FYSO lo han dejado claro: creen que son mejores que cualquier otro luchador de la Deathlyfe. ¿Pero están preparados para un DEATHMATCH en el que vale todo? ¡SUN y Steel llevan el alambre de espino a una final sin igual!

Do a powerbomb es la carta de amor de Daniel Warren Johnson al mundo del wrestling, pero desde el primer momento quedó claro que aparte de dibujar unos combates increíbles en el ring, el foco emocional de la historia era el de unos luchadores que harán lo que sea para ganar el torneo y poder resucitar al ser querido fallecido. Ganar el torneo resulta algo secundario frente a la emoción de poder ver de nuevo a la madre de SUN fallecida, y el comic nos presenta impactantes sorpresas y giros en ese aspecto que confirman la extraordinaria habilidad de DWJ como narrador, y cómo sabe dejar al lector con el corazón en un puño TODOS los meses. Lo cual tiene mucho mérito, en mi opinión.

Pero no nos equivoquemos. el comic tiene mucha emoción pero Daniel Warren Johnson dibuja ostias como panes que me flipan, y plantear una pelea sucia en esta grapa en la que los oponentes pueden atacar a rival con objetos como sillas o ¿bates de béisbol? aporta una crudeza añadida que me alucina. La fuerza de las imágenes de DWJ, su extraordinaria fluidez en las coreografías y unos planos visualmente loquísimos convierten a este comic en un triunfo total.

Y lo mejor es que el enorme cliffhanger con el que nos deja el comic anticipa que las dos últimas grapas van a ser aún mejores. El giro de esta grapa es una situación que se sabía que se iba a producir casi desde el primer número. Pero la forma en que DWJ la presenta en el combate me parece magistral, consiguiendo que el shock sea aún mayor. En el mundo del comic hay muchos buenos dibujantes y aún más ilustradores capaces de dibujar pin-ups molones. Tener a un autor completo con este acierto en las historias y tanta fuerza en las imágenes me parece algo inédito. ¡Qué bueno eres, Daniel!!

Comparto las primeras páginas del comic:

Do a powerbomb se mantiene como un entretenimiento de primer y nos ha roto con las sorpresas conocidas en esta grapa. Nos quedan dos números que seguro serán apasionantes.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Recordando a Carlos Pacheco

Carlos Pacheco nos ha dejado, pero su recuerdo y su obra convierten su figura en eterna. Hoy quiero rendir homenaje al que para mi es el artista de comics español más importante del mundo americano mainstream superheroico, cuya influencia se extiende mucho más allá de la página impresa.

Carlos Pacheco nació en San Roque (Cádiz) en 1961. Yo le conocí cuando empezó a trabajar en Comics Forum realizando portadas e ilustraciones en diferentes publicaciones de la editorial. En ese momento saber que un chaval español podía dibujar con esa calidad me pareció una pasada, aunque la idea que pudiera triunfar en Estados Unidos era en ese momento impensable. Dicho esto, reconozco que en ese momento y recordando algunos engendros portadas de las ediciones antiguas de Vértice, a veces me fastidiaba un poco ver su trabajo por ejemplo en la portada del especial de Patrulla X 100, ya que en ese momento me parecía que Forum dejaba de publicar la portada original de comic, en ese momento era de Jim lee, que por definición al ser la original para mi era «mejor». O al menos la que debería aparecer. Pero incluso en esos momentos iniciales, se notaba que estábamos delante de un dibujante con un estilo y un dinamismo que resultaba perfecto para el género superheróico. Para Forum creó American Soldier junto a Antonio Moreno en 1991, justo antes de dar el salto a Marvel U.K., y en esos años además creó junto a Rafael Marín las series Iberia Inc. y Tríada Vértice para Forum.

Tras publicar en una historia corta para el comic de Marvel U.K. Motormouth and Killpower, en 1993 Pacheco publicó el que fue su primer trabajo completo como profesional, la miniserie de 4 números Dark Guard con guion de Dan Abnett y tintas de Oscar Jiménez. Esto hizo que los editores de cómics estadounidenses le ofrecieran trabajo, lo que le llevó a la serie limitada de cuatro números Bishop de Marvel Comics USA en 1994, en la que trabajó con el guionista John Ostrander y el entintador Cam Smith. Ese mismo año, Pacheco realizó su primer trabajo para DC Comics en Flash 93-94 y 99-100, con el escritor Mark Waid y el entintador José Marzán Jr.

En 1995 Pacheco vuelve a Marvel firmando ya un contrato en exclusiva con ellos, publicando la serie limitada de dos partes del Universo X perteneciente a la «Era de Apocalipsis». A finales de 1995 y principios de 1996, Pacheco y Smith colaboraron con el escritor Warren Ellis en la serie limitada de Starjammers de 4 números, a lo que siguió una colaboración en Excalibur ese mismo año. En 1997 Pacheco ya era una super estrella de Marvel. Verle cada número de la revista Wizard dentro de sus listados de «Mejor Dibujante» suponía una satisfacción enorme para un españolito como yo que compraba material USA. Y ese status en seguida se empezó a notar con los encargos que recibía, ya que ese mismo año se convirtió en el dibujante oficial de X-Men junto al guionista Joe Kelly o Scott Lobdell. Aunque las historias de esos años (y las alineaciones del grupo) eran un poco raras, Pacheco dotaba a las páginas de una frescura y un dinamismo al alcance de muy pocos dibujantes, convirtiéndose en uno de esos pocos artistas que merecen la pena comprar cualquier cosa que hagan.

Después de X-Men, Pacheco publicó entre 1998/99 el que es para mi su mejor trabajo para Marvel, Avengers Forever junto a Kurt Busiek y Roger Stern, con el entintador Jesús Merino. Esta epopeya a través del tiempo con numerosos Vengadores de distintas épocas fue un ejemplo de amor por estos personajes, con un elemento gráfico inmejorable.

En el año 2000 Pachecho dió al salto a la escritura, al coescribir con Rafael Marín la miniserie Inhumans, que tuvo lápices de José Ladrönn y Jorge Lucas. Pacheco pasó a hacerse cargo de los Cuatro Fantásticos, dibujando la serie y escribiendo los guiones junto a Rafael Marín. La etapa no estuvo exenta de polémicas, al forzar Marvel que Jeph Loeb acabara coescribiendo los guiones bajo la excusa que los diálogos de Pacheco y Marín no sonaban naturales en inglés. Al final, una etapa que prometía estar al nivel de la John Byrne se quedó en apenas 20 números más un annual. Los lectores asistimos encantados a la confirmación que uno de los mejores dibujantes del medio, español para más señas, además era capaz de escribir con Marín mejores comics de superhéroes que muchos MUCHOS guionistas de la época. Un comic el de los 4 Fantásticos que se sentía actual pero también atemporal, demostrando el respeto que los españoles tenían por los autores y etapas previas de la colección.

En 2002 Pacheco dio el salto a DC y lo hizo por la puerta grande, al dibujar la novela gráfica JLA/JSA: Virtud y Vicio escrita por David Goyer y Geoff Johns. Ver su versión de la Liga de la Justicia y de la JSA fue un sueño hecho realidad, y aunque podría decirse que Pacheco era «un hombre de Marvel», realmente parecía que Pacheco hacía nacido para dibujar a Superman, y su pasión por la Golden y la Silver Age se transmitía en su representación de la JSA, que me parece brillante. Dentro que es una obra muy disfrutable, me queda la pequeña desazón que la historia de Goyer y Johns al final es demasiado formulaica y no acaba de estar a la altura del dibujo de Pacheco y Merino.

En 2003, Pacheco se volvió a reunir con Kurt Busiek para realizar la primera miniserie de Arrowsmith, comic de creación propia publicado por el sello Cliffhanger de WildStorm, que en ese momento ya era propiedad de DC Comics. El arco «Absolute Power» en Superman/Batman 14-18 (2005) con Jeph Loeb, los primeros números de la nueva serie Green Lantern escrita por Geoff Johns (2005) y una nueva colaboración con Kurt Busiek en Supeman (2006-2007) serían algunos de los trabajos más destacados de Pacheco durante estos años, además de realizar las portadas de Trinity en 2008-09 y algunos números de Final Crisis con Geoff Johns.

En 2009 Pacheco volvió a Marvel firmando un nuevo contrato en exclusiva. Su primer trabajo fue la miniserie Ultimate Comics: Avengers con Mark Millar, a los que siguieron Ultimate Comics: Thor con Jonathan Hickman, Uncanny X-Men con Kieron Gillen, Capitán América con Rick Remender, en el que realizó el rediseño del traje de Sam Wilson como nuevo Capitán América o algunos números de Age of Ultron con Brian Michael Bendis. En 2015 como parte de las Secret Wars dibujo la miniserie Sinister Squadron con el guionista Marc Guggenheim, y a partir de ahí ha ido alternando trabajos puntuales como portadista o dibujando números concretos de diferentes colecciones y/o especiales, siendo la miniserie The life of Captain Marvel de 2018 con Margaret Stohl, Marguerite Sauvage y Rafa Fontériz su último trabajo destacable en Marvel.

Esta segunda estancia en Marvel me provoca sentimientos encontrados. Por un lado entiendo que para Marvel, Pacheco era una super estrella y le utilizaba de reclamo para promocionar la serie de turno que más les interesaba en ese momento, haciéndole saltar de un comic a otro sin llegar a tener estabilidad en ninguna serie, con la excepción quizá de su etapa en Uncanny X-Men con Gillen. Y probablemente Pacheco ya no podía mantener el ritmo de publicación mensual de sus grapas, en un momento en el que a partir del Marvel Now!, Marvel empezó a publicar 18 grapas al año en muchas colecciones. O simplemente a Pacheco no le interesaba sufrir el stress de los plazos de entrega y prefería dibujar etapas cortas y portadas. Pero ya sea por una cosa o por otra, me quedo con la sensación que Pacheco en esta segunda etapa en Marvel se quedó sin hacer el GRAN COMIC que podía haber dibujado si los astros hubieran confluido y se hubiera reunido con un guionista de su confianza para hacer 8/10 números del personaje que fuera.

Este 2022 nos llegó además la continuación de Arrowsmith junto a Kurt Busiek dentro de Image Comics. Arrowsmith: Behind enemy lines fue una miniserie de 6 números que puede ser considerado el último gran comic del artista gaditano.

Más allá de su modélica carrera profesional de casi 30 años trabajando para Marvel o DC, y de su enorme calidad humana, algo que todos los que le han conocido en persona atestiguan, el mayor impacto que para mi Pacheco ha significado para el mundo del comic en España fue la confirmación que era posible que un dibujante español que además era lector y fan del medio triunfara en el exigente mundo del mainstream americano. Pacheco obviamente no fue el primer dibujante español que trabajó en Estados Unidos, pero recordando casos como los de los geniales José Luis García López o Sergio Aragonés, se trataba de artistas nacidos en España que emigraron a México y acabaron estableciéndose familiar y profesionalmente en Estados Unidos. Pacheco nos mostró que no solo era posible crearse una carrera exitosa dentro del mundo del comic trabajando desde España, sino que era posible que un español ganara a los americanos jugando en su terreno. Junto a Pacheco, otros artistas como Salvador Larroca, Pascual Ferry y Oscar Jiménez, entre otros, también dieron el salto y trabajaron con las principales editoriales americanas, pero de entre ellos diría que Pacheco es de largo la mayor figura de esos años. Luego hay otras figuras cómo Carlos Ezquerra que también triunfaron en su momento trabajando en comics como Judge Dredd, pero reconozco que yo le conocí años después, y su impacto emocional para mi es mucho menor, sin restarle obviamente importancia.

Leyendo el impacto que la muerte de Pacheco ha tenido en tanta gente me doy cuenta que si Pepe Larraz, Iban Coello, Mikel Janin, Jorge Jiménez, Álvaro Martínez-Bueno y tantos y tantos artistas españoles triunfan desde hace años en el mainstream comiquero fue gracias a que gente como Pacheco rompieron moldes y mostraron que era posible que un fan lector de comics español consiguiera triunfar, siempre que tuviera ilusión, mucho trabajo duro y ganas de hacerlo bien. Además de un poco de suerte y de poder mostrar su trabajo a la persona justa en el momento idóneo, claro.

Además, durante los peores excesos de los 90, Pacheco significaba un remanso de paz y de trabajo de primer nivel que se mostraba respetuoso con los comics más clásicos, mostrando que no era necesario cambiar tu estilo para amoldarte a las modas de la época y parecer hot. En muchos sentidos Pacheco conecta con la mejor tradición de George Pérez, otro grande que se nos fue este año, mostrando a los personajes en su versión más icónica y reconocible. Y recordando a George Pérez, en estos momentos de dolor, entiendo que el mayor consuelo que le va a quedar a la familia y amigos íntimos de Pacheco es saber que Carlos es historia viva del mundo del comic, y su trabajo seguirá siendo disfrutado por lectores de todo el mundo ahora y siempre.

D.E.P. Carlos Pacheco. Uno de los más grandes. Gracias a su obra, nunca se irá del todo.

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Crítica de Swamp Thing vol. 2 de Ram V, Mike Perkins y John McCrea (DC Comics)

Tras el interesante volumen inicial de la nueva etapa de Swamp Thing de Ram V, Mike Perkins y Mike Spicer, en el segundo volumen publicado por DC Comics tenemos a interesantes invitados especiales que van a subir las apuestas contra las que se enfrenta Levi Kamei, el nuevo avatar del Verde.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La Cosa del Pantano regresa en el segundo volumen de la aclamada serie de Ram V y Mike Perkins. Como nuevo guardián del verde, Levi Kamei se enfrentará a viejas guerras, ideologías del pasado y a un Escuadrón Suicida dedicado a darle caza.

El nuevo guardián del verde se enfrenta a su mayor desafío, ya que un bioagente ha sido puesto en marcha en los humedales de Kaziranga. El nuevo avatar de la Cosa del Pantano, Levi Kamei, ha sido convocado a estos oscuros bosques. Sin embargo, esta vez estará sin ningún poder de los verdes. Para empeorar las cosas, será perseguido por el villano Escuadrón Suicida, liderado por Christopher Priest alias Pacificador. ¿Podrá Levi abrazar su pasado y recuperar los poderes de la Cosa del Pantano, o será capturado por la Task Force X?

Este volumen recopila Swamp Thing 5-10 USA.

Ram V es actualmente un escritor on-fire. Tras su brillante Costas Salvajes llamó la atención de las majors, empezando a trabajar en Marvel (Venom) y en DC (Swamp Thing, y sobre todo Detective Comics). E incluso aunque a mi no me gustó, The many deaths of Layla Starr está cosechando grandes críticas en medios americanos. Como lector, me estoy acostumbrando a autores que empiezan muy fuertes y acaban apagándose poco a poco. Sin embargo en el momento en que más brillan, ofrecen unos comics destacables que merecen la pena ser leídos.

Entrando a valorar este segundo volumen de Swamp Thing. El escritor hindú afincado en Inglaterra presentó para sorpresa de nadie a un nuevo protagonista, Levi Kamei, nacido en India. Quizá el principal pero del primer volumen fue su poco desarrollo, algo que V aprovecha para realizar en este volumen. A partir de una historia ambientada en los humedales de Kaziranga en India en la que el Escuadrón Suicida de Amanda Waller busca neutralizar al nuevo Swamp Thing para intentar controlar sus habilidades, V pone a Kamei delante de los pecados de su pasado, al conocer los detalles de su relación con su familia. Y es que mientras él buscaba escapar de su pasado y de unas tradiciones que para él eran folclore anticuado, su padre y su hermano abrazaban las tradiciones e intentaron proteger la selva de los intereses de la empresa sin escrúpulos para la que trabaja Levi.

Ram V deja amplio margen para que Mike Perkins se luzca en las páginas de este comic, luego entro en mayor detalle, pero la verdad es que empiezo a encontrar su estilo farragoso, con un exceso de textos enunciativos en los que se pasa contando la historia en lugar de permitir que las imágenes lo hagan por él. No es que no me guste, pero un poco parece el típico escritor primerizo que piensa que debe recargar las páginas de textos que justifiquen su trabajo, cuando de alguna manera hay veces que no son necesarios. Dicho esto, los sucesos de este volumen consiguen dejarnos con un interesante cliffhanger que provoca que seguro vaya a comprar el siguiente volumen de la colección. Teniendo en cuenta los tiempos actuales, que quiera seguir comprando la colección es un éxito se mire como se mire.

En el apartado artístico, en el número 5 tenemos un fill-in realizado por John McCrea (Hitman) con color de Mike Spicer, un número en el que el estilo irónico de McCrea le va de maravilla a la aparición como artista invitado de John Constantine. Se que a mucha gente McCrea no le encaja demasiado, pero yo guardo con mucho cariño su Hitman con Garth Ennis, y es un artista que se lo que me va a dar. Unir a McCrea con John Constantine me parece una combinación ganadora, siendo una estupenda grapa con una historia unitaria.

Mike Perkins con Mike Spicer vuelve para los siguientes arcos de la colección, In my infancy y Conduit, que se desarrollan en los números 6 a 10 de la colección. Tras el mes de descanso dibujado por McCrea he encontrado a un Perkins super suelto que busca lucirse en unas poderosas composiciones para las dobles splash-pages con que adorna la narración. Para las figuras igual empieza a pecar de demasiado foto-referencia, pero la forma en que dibuja toda la parte sobrenatural me parece una pasada.

Swamp Thing me está pareciendo un comic muy entretenido. No llegará a las cotas de otras etapas clásicas míticas, pero creo que justifica de sobra el renacimiento por parte de DC Comics, siendo uno de los comics más destacados de su actual línea editorial. Igual eso no quiere decir nada teniendo en cuenta el nivel de los comics de DC actuales, pero a mi me justifica de sobra la compra.

Comparto las primeras páginas del número 6:

Swam Thing me parece una buena lectura, aunque me sigue faltando un poco de carisma en su actual protagonista Levi Kamei. Dicho esto, espero con ganas poder leer el tercer volumen que aparentemente cerrará las actuales tramas.

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