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Crítica de Missión Imposible – Fallout, de Christopher McQuarrie, en 4DX

No me voy a andar con rodeos: Misión Imposible: Fallout es una pasada super entretenida. La sexta película de la franquicia protagonizada por Tom Cruise está de nuevo dirigida por Christopher McQuarrie, y verla en el increíble formato 4DX hizo que este peliculón se convirtiera en toda una experiencia.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Sexta entrega de la saga. En esta ocasión presenta a Ethan Hunt (Tom Cruise) y su equipo IMF (Alec Baldwin, Simon Pegg, Ving Rhames), con algunos aliados conocidos (Rebecca Ferguson, Michelle Monaghan), en una lucha contrarreloj después de que una misión salga mal.

Christopher McQuarrie se ha convertido en un seguro de vida para Tom Cruise. El actor y productor capta enseguida el talento y no lo deja escapar. La relación entre ambos nació a partir de Valkiria (Brian Singer, 2008), película con guión de McQuarrie, y ha continuado con Misión Imposible: Protocolo Fantasma de Brad Bird (2011), en la que McQuarrie participó reescribiendo el guión, y ya como director en Jack Reacher (2012), Misión Imposible: Nación secreta (2015) y ahora con Fallout, la sexta entrega de la saga que demuestra que Tom Cruise tiene cuerda para rato.

La película es excelente y no te deja un segundo de respiro. Las escenas de acción son su principal atractivo, y en este aspecto, Fallout es de diez. Como ya ocurrió tras ver Mad Max, cuando ves y sientes que actores han rodado físicamente en escenarios reales, aún cuando luego se inserten vehículos y elementos digitales, el visionado tiene un plus. Y Tom Cruise se ha convertido en el nuevo Jackie Chan con su «obsesión» de rodar todas las escenas peligrosas. La media hora en París es para enmarcarla, con Tom Cruise en moto cruzándose la ciudad para intentar escapar de varios perseguidores. Pero no solo esta persecución, el tiroteo en Berlín, el salto base o la pelea de la discoteca son brutales, así como el alucinante climax con persecución de helicópteros incluida.

Aunque nacido escritor, McQuarrie se ha demostrado como un perfecto narrador visual que sabe siempre cómo presentar la historia desde el mejor punto de vista, con una fluidez asombrosa. Los escenarios se convierten en otro personaje, y consigue que siempre esté claro donde está cada personaje y sus movimientos son lógicos y entendibles.

Pero no sólo triunfa McQuarrie en las escenas de acción. Hay escenas brutales como el prólogo o una escena sin sonido en la que Ethan Hunt anticipa cual puede ser el resultado de una misión, que son excelentes ejemplos de narrativa cinematográfica.

Otro hecho importante es que aunque se puede ver como una misión independiente, Fallout es continuación directa de Nación Secreta y cierra tramas abiertas desde Protocolo Fantasma. Es la primera vez en la franquicia de Misión: Imposible que se utiliza una narrativa serializada, y el resultado es sencillamente genial, creando una verdadera sensación de peligro y de que Ethan Hunt puede fallar. La historia es clara y tiene numerosos giros, y tiene la complejidad justa para que no parezca algo muy obvio y tampoco te pierdas. Además, consigue que haya una tensión in-crescendo que culmina con una misión que implica tres acciones simultáneas, lo que quedará en los anales de la saga.

Respecto al casting, Tom Cruise está impresionante como siempre, llenando la pantalla con sus stunts reales. Junto a él, los habituales Simon Pegg («Benji» Dunn) y Ving Rhames (Luther Stickell) tienen un papel más importante que en anteriores películas. A ellos se les unen Alec Baldwin como el jefe del FMI  Alan Hunley y Angela Basset como la directora de la CIA Erica Sloan.

Ante el fallo de Hunt en la misión anterior, la CIA ordenará que su agente August Walker (Henry Cavill) acompañe y supervise a Hunt en la misión. Walker es lo opuesto a Hunt, un martillo para una misión en la que se requiere un escalpelo, y sirve de interesante contrapunto para Hunt. Junto a él Ilsa Faust (Rebecca Ferguson), presentada en Nación Secreta, volverá a ser el elemento «rogue» con una misión propia que amenace la de Hunt.

Sean Harris como Solomon Lane es el mejor villano de toda la saga y vuelve a mostrarnos el porqué. Incluso estando en prisión, sus planes siguen su curso y pueden amenazar con destruir a Hunt y todos los que ama, incluida su ex-esposa Julia (Michelle Monaghan).

Por cierto, es una pena comprobar que el pobre Jeremy Renner se ha quedado sin sitio en esta franquicia. Aunque es muy buen actor, no es una estrella y no tiene el carisma de Cruise, Robert Downey Jr. o Chris Evans, por poner algunos compañeros de reparto. Aunque siempre cabe la posibilidad de que sea recuperado en próximas películas, quien sabe.

Globalmente, diría que Protocolo Fantasma sigue siendo la mejor película de la saga, no solo por sus indudables cualidades cinematográficas, sino además porque marcó las bases del renacimiento de la franquicia: más humor mezclado con acción increible, Hunt cometiendo fallos y mostrando que es humano, gadgets que fallan en mitad de la misión que obliga a improvisar sobre la marcha, una misión con una tensión in-crescendo hasta el final. Todo eso es Misión Imposible y Fallout lo muestra de manera brillante, hasta el punto de que está película queda muy, muy cerca de Protocolo Fantasma.

Y luego está el visionado en 4DX en Kinépolis Valencia. Esta novedosa tecnología de momento sólo está disponible en Madrid y Valencia, y hace que la película sea toda una experiencia. La combinación de un 3D de última generación con un asiento móvil y numerosos efectos como viento en la cara y los pies, agua, olores, vibraciones o incluso relámpagos en la sala, consiguen que te sientas en medio de la acción.

En los choques te sientes como si estuvieras subido en una montaña rusa, pero lo que más me ha gustado de esta tecnología son los efectos menos vistosos pero mucho mejores para el disfrute de la acción. Durante las persecuciones y los travelings, los asientos se inclinaban y con el aire en la cara y el 3D sentías que estaban dentro de la película, creando una experiencia brutal.

Destacar también el perfecto 3D de la película, que lucía genial durante la película, y la sobresaliente calidad de imagen y sonido de esta sala. Lamento decir que en mi localidad de residencia he tenido muy malas experiencias con salas en mal estado que hacen que ni la imagen si el sonido tengan la calidad mínima exigible. Esto ha hecho que en película seleccionadas no me importe desplazarme hasta Valencia para asegurarme que voy a ver Vengadores Infinity War con la máxima calidad posible. Ahora con el 4DX, voy a ser más habitual si cabe.

Otros efectos más anecdóticos pero muy chulos son por ejemplo, cuando entran en la discoteca el asiento vibra al ritmo de la música, y la sala despide un olor que fue sorprendente e interesante a la vez. O los rayos cuando se tiran en salto base.

Si tengo que ponerle un pero es que para sentir los efectos de la silla debías estar quieto toda la película, y al tener Fallout 145 minutos, esto hizo que el asiento se me hiciera algo incómodo. Entiendo que en películas «normales» de 100/120 minutos esto no pasará.

Además, al terminar la película nos sentiamos como si nos hubieran dado una paliza, debido a todo el «machaque» sufrido durante dos horas y media. Esta sensación no es mala, de hecho, es brutal haber visto una película super entretenida y acabar con esta sensación.

En mi caso, me quedé super satisfecho de la experiencia del 4DX y la recomiendo a todo el mundo. Creo que la diferencia de precio está super justificada en esta película y que vale la pena el desembolso extra.

Dicho esto, también creo que el 4DX sólo valdrá la pena para dos o tres películas como máximo al año, aunque ojala los estudios tengan en cuanta las posibilidades que esta tecnología abre para el visionado de las películas y lo tengan en cuenta en sus rodajes. De momento, la próxima película que probablemente veamos en 4DX será Aquaman de James Wan, que se estrena estas navidades.

Comparto el trailer de esta nueva  Misión: Imposible.

Mision Imposible: Fallout es la película del verano, con permiso de Los Increíbles 2. Una película super entretenida que mantiene a Tom Cruise como la mayor estrella del cine comercial de acción. Si te gusta este tipo de cine, debes ir a verla en la pantalla más grande que puedas. Y si puedes, prueba el 4DX, creo que te gustará.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Crítica de Hereditary, de Ari Aster

No sabía nada de Hereditary, ópera prima del guionista y director Ari Aster. No había visto ni una imagen ni leído ninguna crítica, no sabía que esperar de ella. Y puedo decir que es una buena película que merece verse en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Cosas extrañas comienzan a suceder en casa de los Graham tras la muerte de la abuela y matriarca, que deja en herencia su casa a su hija Annie. Annie Graham (Tony Collette), una galerista casada (con Gabriel Byrne) y con dos hijos, no tuvo una infancia demasiado feliz junto a su madre, y cree que la muerte de ésta puede hacer que pase página. Pero todo se complica cuando su hija menor (Milly Shapiro) comienza a ver figuras fantasmales, que también empiezan a aparecer ante su hermano (Alex Wolff).

Aunque voy a intentar que mi crítica sea lo más libre de spoilers posible, por si acaso, te recomiendo que veas la película y después vuelvas a leer mi opinión. Al final, casi todo es spoiler.

Hereditary es larga, dura 147 minutos y tiene un ritmo lento que construye paso a paso la psicología de Annie, una espectacular Tony Collette que merecería la nominación al Oscar. Gabriel Byrne simplemente es el árbol sólido en el que se apoya la familia, aunque no tiene momentos para lucirse, cosa que sí tienen los niños. La niña Milly Shapiro con su cara malrollera y su característico sonido bucal lo hace genial y su presencia, incluso cuando no está en pantalla, es omnipresente. Y el chaval Alex Wolff, con su rango de sentimientos, apatía, indiferencia, dolor, rabia, preocupación, y su contenida actuación me ha parecido de lo mejor del film junto a Toni Collette.

Como su nombre indica (Hereditary = hereditario), gran parte de la película gira en torno a si la familia define nuestro futuro o si podemos labrar nuestra propia historia. Pero a la vez, asistimos al viaje vital de una mujer que ha sufrido problemas mentales en el pasado y no sabe si la realidad que ella observa es real, o sólo una construcción de una mente que no llegó a sanar. Ari Aster , el director y guionista, hace que  Annie se dedique obsesivamente ha construir maquetas con pasajes de la vida de su familia, aparte de por el mal rollo que crea, para resaltar que no somos dueños de nuestro propio destino.

Hereditary me ha gustado, pero no me ha flipado. De hecho, aún siendo buena película, estoy asombrado de las exageradas alabanzas generalizadas de la crítica. No creo que marque un antes y un después para el cine de terror, ni que sea el Exorcista para la nueva generación. Lo que sí ha conseguido Ari Aster es construir una película original tomando elementos de clásicos del género como El Exorcista, La Semilla del diablo, o las más recientes Babadook o La bruja. La historia y su austera pero elegante puesta en escena, consiguen que aunque estas similitudes existan, no pienses en ningún momento durante el visionado que estas viendo una «copia de…».

Debo decir que la película tiene una sorpresa monumental a mitad del visionado que fue totalmente inesperada. Si hubiera visto el trailer podría decir que el director había jugado al despiste, ya que evita completamente esta sorpresa. Esto mola mucho, ya que estoy cansado de ver trailers que spoilean el 80% de la película. Al mismo tiempo, dado que NO había visto nada de la película, aunque la escena es brutal, es una continuación coherente de la historia, que en mi caso, diría que telegrafía hacia donde se dirige al final.

Visualmente, la película es muy buena. La fotografía de Pawel Pogorzelski, el diseño de producción de Grace Yun, decorados de Brian Lives, la dirección artística Richard T. Olson y la música de Colin Stetson consiguen crean una atmósfera opresiva en la que la familia va descubriendo de forma progresiva que sus vidas no son realmente suyas para disponer de ellas. El director Ari Aster demuestra tener una enorme habilidad de coger estos elementos técnicos para construir unas escenas que trasmiten miedo y mal rollo sin necesidad de emplear los típicos trucos de la pelis de terror. Además, su habilidad en el encuadre de las imágenes, el ritmo narrativo y la puesta en escena al servicio de la historia y la tensión le convierten en un valor en alza del que habrá que estar muy atento a sus próximos trabajos.

Si tengo que decir algo menos bueno, diría que al igual que La Bruja, la película tiene un tono realista que se rompe el llegar el climax finax, en el que, metafóricamente, se abren las puertas del infierno para recibir a la familia. Aunque es un buen final y el guión construye de forma hábil la tensión in-crescendo para llegar a ese punto inevitable, me pareció en parte una rallada y un todo vale, en especial con una muerte sucedida en la parte final. En todo caso, esto es un pequeño matiz, ya que Hereditary globalmente me ha gustado bastante.

Comparto el trailer de la película que afortunadamente puedo decir que juega al despiste.

Aunque Hereditary no es tan buena como leo en diversos nedios, sí es una muy destacable película de terror que destaca aún más teniendo en cuenta que estamos ante una película de un director novel. Si te gusta el terror, te la recomiendo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Crítica de Ant-Man y la Avispa, de Peyton Reed

Tras el dramático cliffhanger de Vengadores: Infinity War, Marvel ha programado la perfecta película para el verano, Ant-Man y la Avispa, una comedia de aventuras familiares que ha sido dirigida Peyton Reed, autor de la primera película de estos personajes, y que cumple perfectamente con lo que se espera de ella.

PUNTUACIÓN: 7/10

Después de «Capitán América: Guerra Civil», Scott Lang (Paul Rudd) lidia con las consecuencias de sus elecciones como superhéroe y padre. Mientras lucha por mantener un equilibrio entre su vida hogareña y sus responsabilidades como Ant-Man, se enfrenta a Hope van Dyne (Evangeline Lilly) y al Dr. Hank Pym (Michael Douglas) con una nueva misión urgente. Scott debe volver a ponerse el traje y aprender a luchar junto con La Avispa mientras el equipo trabaja en conjunto para descubrir secretos del pasado.

El guión de Ant-Man y la Avispa está escrito a cinco manos por Andrew Barrer y Gabriel Ferrari, autores del primer borrador, y Chris McKenna y Erik Sommers, quines junto al propio Paul Rudd perfilaron el guión definitivo. Creo que la base sobre la que empezaron a escribir fue que no hay que cambiar lo que no está roto. Los guionistas, junto al director Peyton Reed tenían claro que el centro de la película debía ser la familia, por lo que toda la película se centra en la lucha de los protagonistas, Scott Lang y Hope y Hank Pym, en mantenerlas unidas.

Ant-Man y la Avispa es super entretenida y ofrece justo lo que esperas de ella. Mantiene el uso imaginativo de los poderes de encogimiento y agrandamiento vistos en la primera Ant-Man y en Capitán América: Civil War, ofreciendo algunas escenas geniales sobre todo en el último tercio, y tiene un humor muy bien dosificado centrado, aunque no solo, en el personaje de Luis (Michael Peña) que funciona perfectamente. En muchos aspectos, esta secuela mejora lo visto en la primera película, y se nota que tomaron nota de lo que funcionaba de la primera película, y de lo que no lo hizo.

Debo destacar además el excelente trabajo de producción y unos efectos especiales perfectos que en ningún momento hacen que pienses que son CGI «malo», como sí ha pasado en otros blockbusters recientes de otros estudios que daban la sensación de estar viendo un videojuego cutre. Leí que la producción costó alrededor de 175 millones de dólares, que van a amortizarse sin duda,  y lucen a la perfección en cada plano.

En lo referido a los protagonistas, me llama la atención como Marvel la elegido elevar a Hope Pym por encima de Scott Lang. La Avispa es la primera heroína Marvel (co)protagonista absoluta en una película Marvel, y tengo claro que Marvel quería que brillara en pantalla. Y lo hace sin duda, ya que Hope Pym tiene recursos de sobra en combate cuerpo a cuerpo y domina el uso de su traje de Avispa, todo ello con una personalidad arrolladora y una gran inteligencia. Es una lástima que para conseguir que Avispa brille en parte hayan tenido que convertir a Scott en un bufón que comete error tras error. Scott en Civil War fue un recurso cómico, es verdad, pero en su película conocimos su inteligencia, sus recursos a la hora de realizar los robos, y su control del traje y las habilidades de Ant-Man en tiempo record. Hope Pym se sale en esta su película, mientras que Scott no tanto, aunque no hay duda que ambos comparten el protagonismo.

Me quedé con ganas de ver mucho más a Michelle Pfeiffer (Janet Van Dyne), lo cual es bueno, porque con un poco de suerte podremos ver nuevas aventuras de esta familia de superhéroes que NO son los Increíbles. Y estaría genial volver a verles en una misión del pasado a lo 007 que tuviera repercusiones en el presente. Por imaginar…

En el aspecto de lo menos bueno, el guión se centra tanto en la construcción del núcleo familiar Pym/Lang y del humor que se olvidan en parte de los antagonistas. Es una pena que los personajes de Laurence Fishburne, cuyo nombre no quiero revelar para no spoilear la sorpresa, y Hannah John-Kamen como Fantasma sean sólo esbozos de personajes, a los que presentan en apenas dos frases y ofrecen lo mínimo exigible. Más delito tiene convertir a Walton Goggins (The Shield, The hateful eight) en un matón de tres al cuarto únicamente destinado al desahogo cómico. No hay una verdadera  amenaza en la película y sí la sensación de estar viendo un episodio puntual de las vidas de los protagonistas que no es el más interesante que se podría haber contado.

Las escenas de acción de la parte final están geniales y son muy imaginativas, pero te queda la sensación de que todo lo relacionado con el laboratorio, con sus idas y venidas, lo han cogido de un episodio de los Looney Tunes. Vi escenas muy entretenidas, pero algo chorras.

Por último, debo decir que Marvel ha vuelto a acertar programando una película de aventuras ligera justo de Infinity War, que es justo lo que nos pedía el cuerpo tras el dramático final del primer enfrentamiento de Thanos y Los vengadores. De hecho, tras echar unas risas con Ant-Man y la Avispa, la escena post-créditos sirve para devolvernos a la realidad post Infinity War, recordándonos que aún quedan nueve meses para el estreno de Vengadores 4. Se van a hacer largos.

Globalmente, Ant-Man y la Avispa es la peor película Marvel de la última hornada si exceptuamos la decepcionante Black Panther, que es posiblemente la peor película de Marvel junto a Iron Man 2. Dicho esto, agradezco que una película tenga claro el tipo de cine que quiere ser, y no tenga complejos a la hora de mostrar sus virtudes al público.

Comparto el trailer de la película:

Ant-Man y la Avispa es una película ligera y entretenida que alegrará a los espectadores y hará que nos olvidemos durante unas horas del bochorno de las tardes de verano. Objetivo cumplido.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

Crítica de Sicario: El día del Soldado, de Stefano Sollima

Sicario de Denis Villeneuve fue una de las mejores películas de 2015. Tenía por tanto muchas ganas de ver la continuación, Sicario: El día del Soldado, dirigida por Stefano Sollima a partir de un guión de Taylor Sheridan, y me alegra poder decir que es un peliculón que me ha flipado.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

La guerra contra los cárteles de la droga se ha intensificado en la frontera entre EE.UU. y México a medida que han comenzado a traficar con terroristas. Para hacer frente a esta guerra, el agente federal Matt Graver (Josh Brolin) vuelve a hacer equipo con el volátil Alejandro Gillick (Benicio del Toro).

Stefano Sollima es un director italiano conocido principalmente por la serie de televisión Gomorra, basada en la novela de Roberto Saviano sobre la Camorra, y la película Suburra (2015), también de temática criminal. Aunque desconocido para mi, creo que era una buena opción para sustituir el increíble Denis Villeneuve. 

Sicario: El día del Soldado está escrita por Taylor Sheridan, autor del guión de la primera película, que consigue ofrecer un guión sólido, duro y sin misericordia. Sheridan (Hell or High Water, Wind River) es un maestro es construir historias de frontera que tienen un interesante subtexto que igual no es del agrado de todo el mundo, y que me perece mucho más potente incluso que el de la primera película.

Sicario estaba narrada a través de los ojos de Emily Blunt, una más que capaz agente del FBI que sin embargo estaba sobrepasada por el brutal conflicto contra el cartel. El mensaje de esta película era que sólo se puede combatir al fuego con fuego, y que las leyes que construyen una democracia son un impedimento para derrotar al cartel. Un mensaje un tanto peligroso, debo decir.

Para esta segunda parte, Sheridan nos muestra quienes son las principales víctimas de esta guerra: los niños. Aunque la película triunfa gracias al carisma de Josh Brolin y Benicio del Toro, omnipresentes en pantalla, también veremos dos caras de este conflicto, el de Isabel Reyes (Isabela Moner), hija de un narco que será secuestrada, y Elijah Rodriguez (Elijah Rodriguez), un joven americano que vive en Texas y que se verá atraído al cártel para salir de la pobreza. Hay una tercera niña que me heló la sangre que sale brevemente al comienzo de la película, una víctima de la guerra abierta en la frontera. Esta es la principal y más importante novedad de esta película respecto al original, que nos muestra las consecuencias de la violencia sin necesidad de darnos discursos políticos sensibleros.

En la primera Sicario, disfrutamos también con la fotografía del maestro Robert Deakins. Era imposible que Sicario 2 pudiera igualar al tándem Villeneuve+Deakins, pero me alegra decir que la fotografía de Dariusz Wolski y la dirección de Sollima se quedan muy cerca.

Destacar además que la película está dedicada a la memoria de Jóhann Jóhannsson, autor de la música de la primera película. Para esta Sicario 2, Hildur Guðnadóttir utiliza el impactante tema principal, y consigue mantenernos en tensión toda la película.

Entrando en materia, Sicario: El día del Soldado es un peliculón. Los protagonistas Brolin y Del Toro sin duda no son buenas personas, pero hacen lo que hay que hacer según sus creencias. Brolin es un agente de la CIA que no duda en hacer lo que sea para conseguir sus objetivos. Y vimos a Del Toro matar a niños en la película anterior, así que no son héroes, ni quieren serlo. Pero el que se encuentren en esa zona gris del que no duda en ensuciarse las manos me parece super interesante. El carisma de ambos actores es brutal, y aunque diría que Del Toro sigue un peldaño por encima, se agradece que Brolin tenga un mayor protagonismo en esta segunda parte respecto a la anterior, que estaba construida a partir del personaje de Emily Blunt.

Además, el guión de Sheridan cuenta un montón de cosas sobre la actual situación en la frontera sin tener que dar un mitin político, como quien es el que más se beneficia del cierre de la frontera y cómo interesa antes una guerra entre bandas, aún sabiendo que provocará muertes inocentes, que descabezar a los carteles.

Pero lo mejor del guión que consigue que nunca sepas qué va a pasar a continuación. Todo es inesperado e impactante, y consigue que estés en tensión durante todo el visionado, viendo situaciones lógicas que sin embargo consiguen no ser evidentes.

Stefano Sollima me ha sorprendido muchísimo como director. Las escenas de acción están ejecutadas con precisión quirúrgica, y están rodadas de forma que se amplifica el impacto en el espectador. En el actual cine comercial, hay una tendencia a la «coreografía» en las escenas de acción, que sirva para potenciar el entretenimiento. NO hay nada de esto en Sicario. La acción es seca, dura, brutal y termina en un segundo, igual que en la vida real. Además, el utilizar los ojos de la niña Isabel Reyes, hace que nos sintamos en todo momento en medio de la acción.  La película tiene un excelente ritmo que no da un respiro, y no sabría decantarme por una escena concreta, porque el conjunto es excelente. Todo el arranque es brutal, igual que el secuestro, la emboscada en la carretera, el ataque de los helicópteros… ¡Buff!!

Si tuviera que ponerle un pero a la película, sería quizá un final un poco anticlimático, ya que estás esperando un enfrentamiento que al final no llega a producirse. Pero una vez reposada la película, diría que este final es aún mejor por el elemento realista que transmite. En el cine esperas un gran final en el que el malo pierda y todo vaya a ir bien a partir de ese momento. En la vida real lo importante es poder vivir un día más. No existen las soluciones fáciles y los niños quedan traumatizados para toda su vida. En este aspecto, este final aún con su sensación episódica me parece más honesto que el de la clásica película de Hollywood. Algo que diría que es precisamente la intención de la película.
Comparto el trailer de la película:
Sicario: El día del soldado es una excelente película de acción que trata temas adultos de manera perfecta, y que creo que va a estar dentro de mi Top-5 del año. Si te gusta el cine inteligente con resonancias al mundo real en que vivimos, no debes perderte esta película.
PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

 

Crítica de Cargo, de Ben Howling y Yolanda Ramke (Netflix)

Cargo es la última película que vi gracias a mi suscripción a Netflix, una entretenida historia de zombies ambientada en Australia.

PUNTUACIÓN: 6/10

Martin Freeman interpreta a un padre que trata de sobrevivir a una virulenta pandemia atravesando los parajes más salvajes de Australia en busca de alguien que cuide de su pequeña y la proteja. Remake de un aclamado cortometraje homónimo, firmado por los mismos directores en 2013, Ben Howling y Yolanda Ramke, autora esta última del guión.

Cargo es una película de zombies de manual con toques de “La carretera” de McCarthy, con la novedad de ver la historia ambientada en el desierto australiano. La fotografía Geoffrey Simpson acierta a la hora de presentar las vastas llanuras australianas y en general todos sus paisajes. El principal valor de la película es la interpretación de Martin Freeman como un tío normal que intenta encontrar un sitio seguro para su hija pequeña. Freeman es un seguro de vida que trasmite su preocupación ante la cuenta atrás que está sufriendo, y cómo encontrar un hogar para su hija se va complicando más y más. Su camino está plagado de situaciones de tensión que demuestran que la civilización occidental está perdida y los únicos que pueden sobrevivir son los aborígenes que nunca llegaron a abandonar su conexión con la naturaleza.

Aunque no hay nada novedoso en la película y todo está telegrafiado, la verdad es Cargo se ve con agrado y pasa en un suspiro. No es brillante ni notable, pero cumple perfectamente su función de entretenimiento casero un lunes por la noche, algo en lo que Netflix triunfa con su amplio catálogo.

Comparto el trailer de esta película:

Cargo es una correcta película con corazón pero sin sorpresas que gustará a todo tipo de espectadores, no sólo a los amantes del género de zombies. Posiblemente no hubiera pagado para verla en el cine, pero ha resultado perfecta para verla en la comodidad de mi salón gracias a mi suscripción a Netflix.

PUNTUACIÓN: 6/10