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¿Qué simboliza el Capitán América del MCU?

Si algo puede decirse del Capitán América del Marvel Cinematic Universe (MCU), desde que Steve Rogers despertó en 2012 tras pasar más de 60 años en el hielo, es que ha sido un héroe anti-establishment centrado en hacer lo correcto, no lo más conveniente para el poder.

En Capitán América: Soldado de Invierno (Hermanos Russo, 2014), Steve Rogers se enfrentó a SHIELD cuando descubrió que Hydra la había colonizado. Steve creyó que Shield estaba demasiado corrupta y tenía que caer, sin importar los problemas que ello generara, en contraste con un Nick Fury que inicialmente quería salvarla, aunque tuvo que rendirse ante las palabras de Steve.

En Capitán América: Civil War (Hermanos Russo, 2016), Steve se enfrentó a la ONU y a sus propios compañeros al creer que los Acuerdos de Sokovia iban en contra de la libertad individual. Lo fácil hubiera sido ceder, pero cuando uno sabe que tiene razón, se mantiene firme en sus convicciones. “No, muévete tú”, en palabras de Sharon Carter. Esa negativa a renunciar a sus valores, unido a intentar salvar a Bucky Barnes cuando había sido incriminado injustamente por Zemo y las autoridades habían puesto una diana a su cabeza, fueron lo que provocó que Steve, Sam Wilson y Bucky Barnes entre otros pasaran varios años en la clandestinidad convertidos en fugitivos, tras liberar Steve a sus amigos de La Balsa.

En Vengadores: Infinity War (Hermanos Russo, 2018), Steve le dice al Secretario de Defensa / General Ross “Yo no busco el perdón, y ahora ya paso de pedir permiso… Hemos venido a luchar, y si quiere interponerse, lucharemos contra usted.” Steve, el Capitán América en el MCU, jamás se ha aliado con el poder. Siempre que tuvo que elegir entre mantener el status-quo o hacer lo correcto, la balanza siempre cayó del lado de lo que moralmente había que hacer.

Como dijo el Doctor Erskine, lo importante no era ser un buen soldado, “sino ser un buen hombre”. Esa es la clave del Capitán América, no su fortaleza física. Y estoy hablando exclusivamente del MCU y lo que se ha visto en sus películas, no de los más de 60 años de historias de los comics. Por eso no puedo dejar de pensar en la serie Falcon y el Soldado de Invierno emitida hace unas semanas en Disney+ y en cómo su guionista en jefe Malcolm Spellman tergiversa la figura del Capitán América para intentar convertirlo en lo que no es para forzar su mensaje identitario.

El guionista demuestra que no conoce ni entiende al Capitán América, cuando hace que varios personajes malinterpreten su figura repetidamente en la serie sin réplica alguno de aquellos que sí le conocen. Y como digo, ni siquiera se le pedía a Spellman que leyera los comics, hubiera sido suficiente con haber visto las películas y entender la figura heroica que los anteriores directores y guionistas habían construido.

¿Qué simboliza el Capitán América? Que un buen hombre, no el más fuerte ni el más listo, sino alguien con el corazón en el sitio adecuado, puede marcar la diferencia. En este sentido, NUNCA se ha dicho que tenga que ser un hombre BLANCO, sino una BUENA persona. Sam Wilson encaja sin duda en esta definición. Soldado, veterano, trabajador social y hombre comprometido en ayudar siempre que puede, en la medida de sus posibilidades. Y si, también afroamericano.

Por eso, cada vez que un personaje verbaliza lo problemático que es que un afroamericano sea el Capitán América en este MCU, es un diálogo que no funciona porque ¡El Capitán América nunca fue el defensor del sistema que ellos dicen que es! La forma en que intentan colar elementos del mundo real y del Black Lives Matter en el MCU es terriblemente errónea.

Cuando en el tercer episodio Sharon Carter dice “sabes que ese rollo del héroe es una coña. La forma en que renunciaste a ese escudo, en el fondo es hipocresía. No os tragáis toda esa chorrada de las barras y estrellas…” La respuesta de Sam debería haber sido: “Pero ¿de qué estás hablando. Sharon? ¡Claro que Steve es un héroe! De hecho, tú estabas allí viéndole enfrentarse al gobierno de los USA en manos de Hydra. ¿Qué me estás contando? Que el gobierno se comporte bien o mal no tiene nada que ver con el Capitán América.”

En el cuarto episodio, Sarah, la hermana de Sam le dice a KarlyYo no le elegí (al Capitán América). A América no le preocupa mi mundo, ¿por qué iba a preocuparme por su mascota?” En este caso puede entenderse que está hablando de John Walker, nombrado por el gobierno. Pero al final es otro mensaje contra la figura del Capitán América, que se une a los ya expresados durante la serie por otros personajes. Y aunque Sarah no llegara a conocer a Steve Rogers, no puede no saber que Sam y él se convirtieron en fugitivos por oponerse al gobierno. Sarah sabe que el Capitán América NO es una mascota de los poderosos.

De hecho, recordando Capitán América: El Primer Vengador (Joe Johnson, 2011), incluso en su primera aventura en la 2ª Guerra Mundial vimos una primera muestra de rebeldía, cuando desafiando sus órdenes y a unos políticos que le querían usar únicamente con fines propagandísticos, Steve se escapó de su base para salvar al batallón de Bucky que había sido hecho prisionero. Ni siquiera entonces, cuando era un miembro de las fuerzas armadas americanas y se debía la jerarquía militar, Steve fue la mascota de nadie.

Pero claro, Spellman nos coloca su mensaje, reforzando la idea de que los afroamericanos no deben apoyar a un Capitán América blanco, ya que no les representa. Algo que no se corresponde con las acciones de Steve Rogers y si con el mensaje identitario más radical que está imponiéndose en los USA.

Por esto, el diálogo clave del quinto episodio entre Sam y Bucky no funciona. Porque el Capitán América NO es un símbolo del gobierno de los USA, sino el ideal de que un buen hombre en el sitio justo en el momento adecuado puede cambiar la historia y mejorar la vida de la gente. Un buen hombre no movido por partidismo alguno, sino por lo que es correcto. Que Steve Rogers le diera el escudo a Sam enfatizaba el mensaje que un buen hombre continuaría su trabajo porque Sam lo merece por méritos propios, algo para lo que la raza no tuvo jugó ningún factor. La idea que porque existe racismo sistémico en los Estados Unidos “ningún negro con amor propio querría serlo”, en palabras de Isaiah Bradley, es sencillamente ofensivo para los fans del personaje entre los que me encuentro.

Pero esa idea es repetida por varias personas en varias ocasiones sin obtener una réplica adecuada por parte de Sam. “Se hace raro cogerlo otra vez. El legado de este escudo es complicado.” Dice Sam. ¡FALSO!!! Es justo al revés, aceptar el escudo es la demostración que no es un tema de raza, sino de valores morales. ¿Por qué es complicado? De nuevo, es falso que el Capitán América represente al gobierno o al racismo en los USA. Justo porque existe racismo es importante que un afroamericano se convierta en el Capitán América.

Cuanto Steve me contó su plan, ninguno de los dos nos dimos cuenta lo que significaba para un hombre negro recibir este escudo. ¿Cómo podíamos? Te debo una disculpa. Lo siento.” Dice Bucky. ¡¡FALSO!! Darle el escudo a Sam confirmaba que un AFROAMERICANO MERECE SER EL CAPITÁN AMÉRICA y puede inspirar a TODOS los americanos, independientemente de su raza. Transmite un mensaje de concordia entre todos los americanos. Cualquier persona normal no fanatizada que haya visto las películas entendiendo lo que ha simbolizado el Capitán América vería que esto es así. A no ser claro que vengas con un prejuicio previo de casa. ¿Verdad, Malcolm Spellman?

Esto conecta con el primer episodio y el discurso de Sam en el Smithsonian “El mundo ha cambiado para siempre. Necesitamos nuevos héroes. Adecuados para los tiempos que corren. Los símbolos no son nada sin las personas que les dan significado. No creo que exista un símbolo mejor, pero es más por el hombre que lo sostenía, y él ya no está. Así que hoy honramos el legado de Steve, pero también miramos hacia el futuro. Así que gracias Capitán América, pero esto te pertenece.” Realmente, esta decisión abría unas posibilidades interesantes, porque sugería que Sam quería ser un héroe en sus propios términos, forjarse su propio futuro y su propio legado. Además, como vimos en ese episodio, Sam es un héroe que sigue haciendo lo correcto y trabaja con la Fuerza Aérea de los Estados Unidos como Falcon. Sam NO ha abandonado su trabajo como super-héroe en ningún momento, por lo que en ese contexto tiene sentido que quiera seguir siendo Falcon y no quiera desprenderse de la que ha sido su identidad durante todos estos años.

Sin embargo, tras los numerosos mensajes repetidos en todos los episodios sobre por qué Sam, un afroamericano NO debería ser el Capitán América, realmente no llegamos a escucharle por qué cambia de idea y ahora SÍ elige empuñar el escudo y convertirse en el Capitán América. ¿Qué le ha hecho cambiar de opinión? ¿Ahora ya no cree eso de “Necesitamos nuevos héroes. Adecuados para los tiempos que corren.”?

Desde luego, que toda la justificación que se nos dé a los espectadores sea “¿de qué serviría todo el dolor y el sacrificio si no estuviera dispuesto a seguir luchando?”, no es suficiente para justificar este cambio de opinión. Y, como decía antes, es un momento y una justificación que no funcionan porque él nunca ha dejado de luchar como FALCON al lado del ejercito americano. ¿Por qué ahora sí toca ser el Capitán América? ¿Qué espera conseguir Sam como Capitán América que no puede hacer como Falcon? Esas preguntas quedan sin respuesta en la serie. Y si al final todo se redujera a algo tan sencillo como «para que el gobierno le de el escudo a Walker o a otra persona, me lo quedo y lo utilizo yo», ¿por qué no se dice y ya está?

En esa misma conversación, Sarah le dice “¿Dejarás que Isaiah Bradley se meta en tu cabeza, que él decida qué harás a continuación?” Y momentos antes, Sam le había dicho a Bucky “Deja de mirar a los demás para que te digan quién eres”. Algo que se entiende que también se lo dice a sí mismo. Y es una idea perfecta super adecuada tanto para Bucky como para Sam, pero finalmente fracasa narrativamente porque no llegan a decirnos nunca quién es ahora Sam Wilson y por qué ha tomado las decisiones que toma.

La pregunta clave de ¿por qué un afroamericano SÍ que puede ser el Capitán América?, queda sin respuesta en la serie. No solo puede, sino que DEBE. Y la sensación que da la narración es que no se responde porque Malcolm Spellman no sabe la respuesta. O que esa respuesta no encajaría con su discurso identitario, expresado repetidamente. En este sentido, es importante que Spellman dice explícitamente no querían que la serie dijera que Isaiah Bradley pudiera estar equivocado en sus ideas. Sam de hecho expresa que “Isaiah ha vivido un infierno, si yo hubiera pasado por lo que él, opinaría lo mismo que él”. Me parece alucinante que Sam confirma y entiende a Bradley aunque no opine igual. Y al mismo tiempo, no llegamos a saber realmente bien cual es el punto de vista de Sam en este tema tan importante para la serie.

De hecho, Antony Mackey sí da una respuesta a esta pregunta y la expresa de maravilla en el documental Marvel Studios REUNIDOS: Así se hizo Falcon y el Soldado de Invierno: “Sam, al ser un soldado, un veterano y un consejero, se da cuenta de que como pueblo, todos somos estadounidenses. Yo no soy el Capitán América negro, Steve no era el Capitán América blanco, era el Capitán América, a secas. Y como sociedad y como pais, tenemos que darnos cuenta que las personas que son ciudadanos aquí, sin importar sus orígenes, son estadounidenses. Sam ve que se merece el derecho, que se ha ganado el ser el Capitán América, y que eso no tiene nada que ver con su raza o con su pasado.“ Diez segundos de diálogo, no hacía falta más. Pero por alguna razón a Spellman no le debió parecer tan importante, porque evitó incluir una idea tan sencilla y evidente en la serie.

Por supuesto, está bien querer transmitir un mensaje anti racismo y pro igualdad de derechos de todos los americanos, independientemente de tu raza. Disney / Marvel sin duda son empresas que pueden ser consideradas “progresistas” en ese sentido. Pero la forma en que introducen el problema racial asociado a la figura del Capitán América sencillamente no funciona. Y no lo hace porque todo resulta falso y maniqueo.

Otro problema es que Spellman se ha demostrado como un pobre dialoguista, algo que se ve también en el fallido discurso de Sam tras su primera aventura como Capitán América. Cuando TODO el mundo a su alrededor le ha vitoreado en su primera misión, negros, blancos, asiáticos, hispanos… y claramente nadie está enfadado porque él sea el Capitán América, sin embargo el guión le hace decir que “Soy un hombre negro que lleva las barras y estrellas… Cada vez que cojo este escudo… (inciso, ¿cada vez?. ¡Si es la primera vez que llevas las barras y estrellas! Pues si, hay que lamentar lo flojos que son sus dialogos), sé que hay millones que van a odiarme por ello. Incluso ahora, aquí, lo noto. Las miradas, juzgándome, y no puedo hacer nada para cambiarlo. Y aún así, aquí estoy sin super suero, sin pelo rubio u ojos azules.” Obviamente, lo que dice no se corresponde con lo acabamos de ver, un Sam ovacionado por todo el mundo, por eso no puede resultar más falso y panfletario.

Si está bien y me gusta la frase en la que dice “El único poder que tengo es que YO creo que podemos hacerlo mejor.” Esa es la frase SI es lo que se espera del Capitán América, ese momento estuvo genial. Lo malo es que queda ensombrecida, ya que va acompañada con “No podemos exigirle a gente que de un paso adelante y no encontrarles a medio camino”, lo cual podría estar bien si no fuera que se está aplicando en un contexto en el que acaba de pedir compresión por unos terroristas que han puesto bombas y matado a gente inocente. ¿Hay que encontrarse a medio camino con terroristas y asesinos? Eso no suena muy correcto ni muy moral. Exagerando el símil, ¿se encontraría Steve Rogers a medio camino con Adolf Hitler? ¿Intentaría comprender sus ideas supremacistas? Obviamente no. ¿Qué quedó del «no, muévete tu» cuando alguien quería forzar a Steve Rogers a cambiar cuando él pensaba que su idea era la correcta?

Me parece terrible la forma en la que una serie familiar de Marvel / Disney ha colado al espectador la idea de que hay determinadas violencias que pueden ser justificables siempre que se hagan “por nuestro bien” o si la causa “es justa”, aunque la sufran personas inocentes. Al igual que el mensaje de que hay que entender por qué se han cometido estos delitos, en lugar de perseguirlos. Porque de hecho, no son hechos excluyentes, puede detenerse a un criminal y analizar los motivos que le llevaron a cometer dichos delitos.

¿Es esto una burda metáfora sobre los incendios, los saqueos y la destrucción que puntualmente se produjeron durante las manifestaciones del BLM en los Estados Unidos el año pasado tras la muerte de George Floyd? Unos delitos que, aunque sea una obviedad decirlo, no fueron cometidos por todos los manifestantes, sino por una pequeñísima minoría amparada en el poder del anonimato en medio de las multitudes que se manifestaban, y que empañan a un movimiento mayoritariamente pacífico. Movimiento que, también hay que decirlo porque es lo que pasó, evitó condenar estos delitos y de alguna manera se intentaron justificar. ¿Nos están diciendo que esos delitos no deben perseguirse porque su ira estaba justificada? Esa sensación da. Como el racismo es malo (y nadie duda que lo es), estoy legitimado a hacer cualquier cosa si digo que “estoy luchando contra el racismo”. ¿Es ese el mensaje que Disney nos acaba de ofrecer en esta serie mainstream?

Como veis, he centrado todo el hilo en la figura del Capitán América. Ni siquiera entro en el resto de problemas narrativos de la serie. Si queréis saber más sobre ellos, os recomiendo que leáis los posts semanales que fui publicando analizando cada uno de los capítulos de Falcon y el Soldado de Invierno.

Pero un elemento básico de cualquier narrativa es explicar la motivación del protagonista. Y eso es algo que Malcolm Spellman jamás llega a hacer de una forma correcta. Un error garrafal tremendo que explica que si esto no se considera importante como para ser expresado para el espectador, ¿por qué preocuparse de todo lo demás?

Falcon y el Soldado de Invierno me ha parecido un fail como una casa. Y no sólo en lo accesorio como es la motivación del villano, si me gustan o no las escenas de acción o si el traje de Sam siendo clavado al comic queda bien en imagen real, sino en el núcleo de la historia y porqué tras seis episodios no llegamos a saber realmente lo que piensa Sam Wilson y por qué cambió de opinión en algo fundamental que altera completamente su realidad.

Y por eso no puedo entender como a muchos fans del Capitán América, tanto del MCU como de los comics Marvel, no les ha importado este error tan tremendo en lo relativo a la caracterización del personaje clave sobre el que probablemente se construyan las siguientes fases cinematográficas y televisivas. Y es por este motivo por el que ahora mismo no puedo más que desconfiar ante la posibilidad que Spellman vaya a escribir el guion de Capitán América 4, película que de momento no tiene director ni una fecha de estreno confirmada. Alguien que no entiende a su protagonista no debería seguir escribiéndole.

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¡Saludos a todos!

Crítica de Love, Death + Robots temporada 2 (Netflix)

Netflix ha estrenado una descafeinada segunda temporada de Love, Death + Robots compuesta de tan solo ocho episodios, que me han sabido a super poco.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Love, Death + Robots es una antología de cortos de animación creada por David Fincher y Tim Miller, que buscaban recrear la magia de las revistas tipo Heavy Metal en las que cada mes te encontrabas historias diferentes e inesperadas. La idea es que en cada historia tengamos al menos uno de los elementos del título: Amor, Muerte y Robots, pero no es necesario que tengamos los tres. Ni siquiera dos.

La estupenda primera temporada fue un gran éxito en 2019 y hemos tenido que esperar mucho tiempo para disfrutar de esta segunda tanda, debido a la complejidad y el tiempo que lleva realizar cualquier historia con animación.

Debido a su propia naturaleza de antología, no quiero hacer un análisis profundo de cada uno de los cortos, ya que prefiero que cada uno los descubra con la cabeza libre de spoilers. Es por esto que a continuación voy a dar únicamente unas pocas pinceladas de cada corto.

edwe

Servicio al cliente automatizado

Si su robot de limpieza intenta matarle, pulse 3. (12 minutos).

Corto basado en una historia de John Scalzi firmado por Atoll Studio que nos muestra con un toque de humor negro la dependencia cada vez mayor que tiene nuestra sociedad de los aparatos de consumo.

Hielo

Dos hermanos lejos de su hogar se unen a unos chavales modificados genéticamente en una carrera mortal. (13 minutos)

Passion Animation Studios realiza este corto basado en una historia de Rich Larson sobre modificaciones genéticas y un toque de ecologismo.

Respuesta evolutiva

Un policía encargado de combatir la amenaza de la superpoblación se ve atormentado por el coste humano que conlleva su trabajo. (18 minutos)

Blur Studio adapta una historia de Paolo Bacigalupi que me parece uno de los cortos más interesantes de esta temporada, mostrando cómo nuestra obsesión por alargar nuestra vida acaba traduciéndose en peores condiciones para las siguientes generaciones.

Nieva en el desierto

Todos los cazarecompensas de la galaxia quieren hacerse con Nieve. (18 minutos)

Unit Image se encarga de este corto basado en una historia de Neal Asher, con una animación espectacular pero una historia que navega por algunos de los tópicos de la ciencia ficción.

La hierba alta

Un hombre que viaja en tren por el campo queda fascinado por unas luces fantásticas que brillan en la distancia. (11 minutos)

Basado en una historia de Joe Lansdale, Axis Animation realiza otro de los cortos más interesantes y entretenido de la temporada que se nutre de las típicas leyendas urbanas de la gente que se queda atrás.

Por toda la casa

Dos niños bajan las escaleras sigilosamente para ver a Papá Noel en Nochebuena. Una historia retorcida sólo para adultos .(7 minutos)

Blink Industries realiza este corto basado en una historia de Joachim Heijndermans que es el corto de menor duración y que acaba quedándose en un sketch, jugando con las expectativas navideñas.

Cobijo

Tras estrellarse en un planeta escarpado y encontrar cobijo, un piloto debe enfrentarse a la amenaza que habita en su interior. (13 minutos)

A pesar de la estupenda animación fotorealista de Blur Studio, y de estar este corto inspirado en un relato de Harlan Ellison, este corto es también un cliché total con sensación que estamos viendo una historia en la que todo suena a visto.

El gigante ahogado

El cuerpo de un joven gigante que aparece sin vida en una playa se convierte en objeto de fascinación para los lugareños. (13 minutos)

Blur Studio también realiza este último corto en este cuerpo inspirado en J. G. Ballard, que nos alerta sobre cómo lo extraordinario acaba convirtiéndose en rutinario y la magia desaparece incluso cuando la tenemos delante de nuestros ojos.

Como siempre en ese tipo de antologías, siempre hay unos cortometrajes buenos y otros no tan buenos. El problema principal en este caso es que ocho episodios son totalmente insuficientes, y casi no había empezado y ya los terminé. Me parece un poco una estafa que en contraste con una primera temporada de 18 episodios estrenada en 2019, Netflix anunciara las temporadas dos y tres, pero luego cuando se ha estrenado esta segunda, realmente parece que han dividido en dos lo que sería una temporada «normal», dejándonos a los fans de la animación con la miel en los labios.

Y el caso es que en general estos 8 episodios me han gustado, aunque ninguno me ha flipado como si me pasó en la primera temporada, y espero que esta propuesta tenga mucho éxito de cara a que tengamos cada vez más antologías como esta.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Me ha sabido a super poco esta segunda temporada de Love, Death + Robots. Estos 8 cortos han sido poco más que un aperitivo que nos ha dejado con la miel en los labios. Espero que la tercera temporada tenga una duración más razonable.

PUNTUACIÓN: 7/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Castlevania temporada 4 (Netflix)

Netflix acaba de estrenar la cuarta y última temporada de Castlevania y ahora que ya ha finalizado, no puedo más que dar las gracias a Warren Ellis y al director Sam Deats por una serie estupenda.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras el final de la tercera temporada de Castlevavia Trevor Belmont y Sypha siguen enfrentándose a bestias leales a Drácula que buscan devolverle a la no-vida. Mientras, Alucard, Isaac y Héctor deben buscar un sentido a sus vidas en este nuevo y peligroso mundo.

Castlevania ha finalizado tras 4 temporadas y 32 episodios. La serie creada por Warren Ellis y dirigida por Sam Deats, ha tenido a Ellis como guionista de los 10 últimos episodios que han cerrado la temporada de forma super satisfactoria. Teniendo en cuenta que Ellis se encuentra «cancelado» tras las acusaciones de uso de poder en sus relaciones con varias mujeres y no publica nada desde el final de su The Batman´s Grave hace unos meses, no cabe duda que esta historia fue escrita antes de toda la polémica, y no se ha estrenado hasta ahora debido a lo laborioso que resulta una serie de animación de este tipo.

El otro día comentando la decepción de Jupiter´s Legacy, uno de los primeros elementos de crítica es que claramente por motivos presupuestarios, la serie caía en el viejo defecto de mostrar cabezas parlantes que nos dicen a los espectadores lo que sienten los personajes, en lugar de hacer que la acción nos lo muestre. Castlevania es todo lo contrario. Me ha volado la cabeza la forma en que Warren Ellis ha planteado una serie en la que los diálogos son mínimos y es la acción constante y alucinante. Igual que con Invincible en Prime, que para mi es un éxito monumental, Ellis y el director Sam Deats comprenden las ventajas que les proporciona la animación frente a la imagen real, y no se cortan un pelo a la hora de mostrarnos acción más grande que la vida y unos sets de acción que serían imposibles de ver en imagen real.

Esa es para mi la principal virtud de Castlevania. Cada uno de los 10 episodios de los que cuenta esta cuarta temporada nos ofrece un montón de estupendas escenas de acción con una sensación de incremento de la tensión y de lo que está en juego para los protagonistas. Con una sensación clara de que no todos van a salir con vida cuando todo esto acabe. Que casi no hayan diálogos no significa que no haya historia, todo lo contrario, y Ellis compone un tablero de ajedrez planteado desde la acción en el que sabe mover con habilidad todas las piezas para ofrecer un final super satisfactorio a la serie.

Tengo que reconocer que al empezar el visionado estaba totalmente perdido porque no recordaba donde se encontraban los diferentes personajes al final de la tercera temporada, pero en cuestión de un segundo Ellis nos coloca a todos los personajes en situación y te ayuda a entrar en el que es un brillante climax a toda su historia, significando para mi un éxito sin paliativos en lo referido a narrativa serializada para adultos.

De hecho, sabiendo lo que es, Castlevania me ha parecido cojonuda. Una animación para adultos con montones de momentos gores y una acción frenética sin fin. Aquí no hay grandes monólogos intimistas ni falta que le hace, agradezco a Ellis por plantear una historia tan honesta que sabe desde el minuto uno lo que es y qué herramientas elige para contar su historia. Por ponerle un pero, ya me he acostumbrado al estilo de animación y no me ha supuesto un problema, pero dentro que el gore mola mucho, tengo que calificar la animación de montonera. Que me cuenta correctamente la historia, pero que no consigue llegarme en ningún momento en el elemento emocional.

Ahora que ha finalizado, no puedo más que recomendarla a todo el mundo y confirmar que estamos ante una de las grandes series de género dentro del enorme catálogo de Netflix. No te la puedes perder.

Comparto el trailer de esta última temporada:

Castlevania me ha volado la cabeza. una serie modélica que ha sacado el máximo partido a las posibilidades que la animación ofrece a la narrativa para adultos.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Jupiter´s Legacy temporada 1 (Netflix)

Netflix continúa su racha de adaptaciones montoneras de conceptos creados en el mundo del comic. Jupiter´s Legacy, el comic creado por Mark Millar y Frank Quitely ha sido el último damnificado.

PUNTUCIÓN: 5.5/10

«Jupiter’s Legacy» sigue la historia de los primeros superhéroes del mundo, que recibieron sus poderes allá por la década de 1930. Tras dedicar casi un siglo a proteger a la humanidad, ahora esta primera generación debe pasar el testigo a sus hijos para que continúen con su legado. Pero las tensiones van en aumento cuando los jóvenes, ansiosos por demostrar su valía, no logran estar a la altura ni de la legendaria reputación pública de sus progenitores ni tampoco de los exigentes estándares personales de estos. (FILMAFFINITY)

Jupiter´s Legacy es uno de los mejores comics de Mark Millar y Frank Quitely. Planteado como una gran saga familiar de superhéroes con aventuras que se alargan durante todo un siglo. Este comic de 2013 sirvió para que Millar expresara sus inquietudes sobre el género de superhéroes, tocando de forma inteligente temas como las diferentes edades del comic, el contraste del héroe clásico de los tebeos que atrapa ladrones de banco pero no hace nada que realmente mejore la sociedad, preocupado más bien en mantener el status-quo sin que nada cambie, y las nuevas generaciones que buscan cambiar el mundo.

Tras una primera serie de cinco números, Millar cambió de registro entre 2015-16 con Jupiter´s Circle, continuación / precuela de 12 números en las que descubrimos las aventuras de los héroes que hemos conocido casi ancianos en el presente como unos jóvenes alocados en los años 50 y 60. Estas aventuras permiten a Millar dar contexto a los personajes y a la vez que ofrecer su punto de vista a momentos importantes de la historia de los Estados Unidos. Aunque Millar tiene ideas interesantes y mucha crítica social, el comic se vio lastrado por el excesivo baile de dibujantes: Wilfredo Torres, Chris Sprouse, Davide Gianfelice ,Rick Burckett o Ty Templeton dibujaron páginas de esta serie de 12 números,haciendo que echáramos de menos a Quitely.

Por último, en 2017 salió el segundo y de momento último volumen de Jupiter´s Legacy, de nuevo con Quitely al dibujo. Y aunque visualmente el arte de Frank Quitely en es una pasada, la historia de Mark Millar acaba resultando un poco más de lo mismo, repitiendo algunos patrones habituales de su obra. La serie quedó inconclusa en 2017, anunciándose en ese momento un tercer volumen, Requiem, para 2019 que no llegó a publicarse, y ahora que por fin va a empezar su publicación el próximo mes de junio, nos encontramos que Quitely solo dibuja las portadas, eligiendo Millar a Tommy Lee Edwards para sustituirle.

Cuando Netflix compró Millarworld, la compañía de Mark Millar en 2017, apostando por Millar como creador de contenidos para su canal de streaming, no había duda que Jupiter´s Legacy podía ser una de sus principales apuestas, dado que esta saga de superhéroes alargada durante un siglo podía ofrecer horas y horas de entretenimiento.

La adaptación televisiva de Jupiter´s Legacy ha sido creada por Steven S. DeKnight (Pacific Rim: Uprising, Daredevil), escribiendo y dirigiendo incluso el primer episodio, Sin embargo, DeKnight abandonó la serie por las clásicas «diferencias creativas, pasando Sang Kyu Kim a asumir el cargo de showrunner. Mark Millar ha mantenido funciones de productor ejecutivo, pero ha comentado que aunque ha opinado, en general ha dejado que otros creativos trabajaran sus propias ideas basadas en su historia. La serie de ocho episodios ha contado con fotografía de Danny Ruhlmann y Nicole Hirsch Whitaker, y música de Stephanie Economou.

Josh Duhamel protagoniza la serie interpretando a Sheldon Sampson / Utopian, un trasunto de Superman que tras el crack de la bolsa de 1929 llevará a un grupo a buscar una isla mágica que se le ha aparecido en visiones y donde conseguirán sus poderes. Junto a Duhamel, tenemos a Ben Daniels como Walter Sampson / Brainwave: el hermano mayor de Sheldon que adquirirá poderes telepáticos; Leslie Bibb como Grace Sampson / Lady Liberty. la esposa de Sheldon y una de las heroínas más poderosas del planeta, además de madre de Chloe (Elena Kampouris) y Brandon (Andrew Horton), los hijos de la pareja más famosa del planeta que tienen que lidiar con las expectativas del público y un ideal imposible de igualar que les intenta imponer su padre Utopian. Matt Lanter como George Hutchene / Skyfox, amigo de la infancia de Sheldon enfrentado con Walter en 1929 y que acabó traicionando al grupo. Su hijo Hutch (Ian Quinlan), un ladrón de poca monta que usa un aparato de teletransportación, completan el reparto.

Empezando por los elementos positivos, hay que reconocer que el comic de Millar y Quitely no llegó nunca a ofrecer esa gran saga superheroica que prometía, ya que el primer volumen tuvo un giro bestial super punkie marca de la casa de Millar que cambió completamente lo que se esperaba de ella. Es por esto que a priori, la oportunidad que ofrecía la serie de ofrecer más información del pasado de los héroes para que nos atrapen emocionalmente me parecía no sólo algo correcto, sino el camino a seguir para poder crear algo especial.

También hay que destacar que a pesar de los cambios, la serie es super fiel al comic y consigue sacarme una sonrisa al ver en imagen real el traje de Utopian o Lady Liberty.

Y hasta aquí lo bueno. Como digo Jupiter´s Legacy tiene el feeling correcto, los trajes y la historia son como el comic y en general todo es correcto, pero a la vez todo da sensación genérica y sin personalidad: la música, la fotografía, el CGI… Todo lo contrario de un comic dibujado por Frank Quitely. Ver como la serie de TV desaprovecha, o pasa por alto, las virtudes de Mark Millar y Frank Quitely es algo que me ha llamado mucho la atención. Todos conocemos a Millar por sus one-liners, sus golpes de efecto y, por qué no decirlo, sus punkarradas. Pero el escritor escocés es también y un maestro en la síntesis, ofrecer el núcleo de las cosas en un diálogo y 4 viñetas. A pesar de que cada episodio está centrado en un personaje, tras seis horas de televisión no me queda la sensación de que conozco mucho mejor a los personajes en la serie respecto al comic, la verdad. Con el agravante de tener en la serie diálogos repetidos en todos los episodios que giran sobre los mismos temas y acaban siendo redundantes.

Frank Quitely es un maestro en narrativa, en congelar la imagen en el momento más potente y en sus perspectivas que ofrece la acción desde puntos de vista atractivos. Sinceramente, no vi nada de esto en la serie, a pesar de que varias escenas salen directamente del comic. La ventaja del comic frente al cine o la televisión siempre fue que el artista puede plasmar cualquier cosa en la página, no está limitado por un presupuesto. Pero hay veces que no es cuestión de dinero, sino de talento. Quitely lo tiene a raudales, pero no acabo de verlo en la serie, ya que todo luce plano y sin chispa. Si tuviera que decir un momento visual que me haya gustado, sinceramente no podría decir ninguno porque lamentablemente, en este caso correcto significa mediocre.

Pero no son sólo los valores de producción, el guión tiene también mucho delito. Comentaba como positivo la posibilidad de ampliar el lore de la serie y mostrar cosas que no tenían cabida en comics de 22 páginas. Sin embargo la ejecución es lamentable. La serie divide el tiempo en el presente y en 1929, para ver cómo los héroes consiguen sus poderes. Lo que Millar despachó en seis páginas del número uno del comic en la serie nos lleva casi tres horas de historia que no acaba de ir a ningún lado y, al menos en mi caso, me ha aburrido sobre manera. Como digo, no hay nada nuevo que haya visto en la serie que me haya hecho empatizar (u odiar) a ningún personaje, porque ninguno me ha transmitido nada. La búsqueda de Sheldon de pistas para llegar a la isla o los episodios de «locura» que sufre con sus visiones me han parecido «paja» narrativa únicamente puesto ahí para ocupar minutos.

Siguiendo esta filosofía de situar cada episodio mitad en el presente y mitad en el pasado, Netflix puede hacer todas las temporadas que quiera, ya que puede alargar la historia contando aventuras en los 40, 50, 60, … todo lo que les interese. Pero esto a la vez, esto me recuerda a Amazing Spiderman 2, y como todo en la película parecía un trailer para vender la siguiente (Los 6 siniestros) que no llegó a hacerse porque Amazing fracasó. Pues en cierto sentido, creo que al pensar los guionistas que iban a poder desarrollar más todo en las siguientes temporadas hizo de alguna manera que se olvidaran de hacer que ESTA nos contara cosas interesantes. Con lo que el fail es monumental.

Y no es que todo lo del pasado sea insulso, es que también le falta fuerza y carisma a la historia del presente. No tengo claro si el casting de Chloe y Sampson es un fail (si que lo es), o es que el guión es flojísimo y tampoco les da grandes opciones para lucirse. Pero veo a ambos como unos clichés andantes, la hija rebelde que busca con alcohol y drogas encontrar su propio camino, o el hijo que sufre al intentar contentar a un padre demasiado exigente para el que nunca es suficiente. Ambos actores lo intentan, pero están a la altura de todo lo demás: Correcto tirando a mediocre.

Y tampoco es que los adultos estén mucho mejor, las cosas como son. Partiendo que Josh Duhamel tampoco es un actorazo para empezar, y todos los demás sólo me llegan a nivel televisivo de domingo por la tarde. Si a esto le sumamos un CGI flojo, unas escenas de acción aún peores y un climax sin fuerza, lamentablemente no queda más que considerar Jupiter´s Legacy en el último producto montonero de Netflix.

A esto hay que sumarle el hecho que tenía ganas de ver cómo planteaba la serie el GIRO alucinante del comic que cambió el status-quo. Mientras veía la serie, aunque pensaba que todo era correcto sin más, creía que si acertaban al mostrar el giro de Millar, como pasó en la excelente Invincible de Robert Kirkman, Jupiter´s Legacy podía volarle la cabeza a mucha gente y convertir el visionado de la segunda temporada en una apuesta segura. Sin embargo, el climax es un fail como una casa por si mismo, pero más si cabe si pensamos que este giro del comic no llega a ocurrir porque la serie ha decidido ir por otro lado.

De hecho, han fallado tanto a todos los niveles con este final y en general con todo lo demás que veo poco probable que vaya a ver una hipotética segunda temporada.

Comparto el trailer de esta serie:

Jupiter´s Legacy no es terrible, pero tampoco es brillante en nada, quedando su extremada corrección en algo totalmente insípido. Netflix creo que debería hacérselo mirar, porque vaya tela…

PUNTUCIÓN: 5.5/10

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Crítica de Invincible temporada 1 de Robert Kirkman (Prime Video)

Invencible, la nueva serie de animación de Prime Video que adapta el maravilloso comic de Robert Kirkman, Cory Walker y Ryan Ottley se ha confirmado en su primera temporada recién finalizada como una de las series de este 2021.

Crítica SIN spoilers.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Serie animada basada en el cómic de Skybound/Image sobre un adolescente cuyo padre es el superhéroe más poderoso del planeta. (FILMAFFINITY)

Para Invencible, Prime Video ha reunido un casting de voces increíble en la versión original, en el que sobresalen Steven Yeun como Mark Grayson / Invincible, J. K. Simmons como su padre Nolan Grayson / Omni-Man, y Sandra Oh como su madre Debbie. Pero además, tenemos a Zachary Quinto, Walton Goggins, Gillian Jacobs, Seth Rogen o el mismísimo Mark Hamill. Un grupo de voces sin duda espectacular. Pero no sólo en inglés, ya que el doblaje al castellano también lo he encontrado muy bueno, cosa que creo que también merece la pena comentarse.

Invencible es uno de mis comics favoritos del siglo XXI. El comic de Robert Kirkman y Cory Walker planteado originalmente como una mezcla entre Superman y el Spiderman adolescente, fue publicado entre 2003 y 2018 en Image Comics, contando con 144 números, que fueron en su mayoría dibujados por Ryan Ottley, además de existir varios spin-ofs. Hace unas semanas ya comentaba en mi posts con la valoración de los tres primeros episodios, que fueron estrenados simultáneamente, que esta serie pintaba a que iba a darnos un montón de alegrías. Cinco semanas después, tras ver el octavo y último episodio de esta primera temporada, las sensaciones no pueden ser mejores al habernos dejado como se esperaba en lo más alto. Además, conociendo como conozco el comic, no tengo duda en afirmar que si esta temporada te ha gustado, lo que está por venir te va a alucinar.

Para los lectores, el final de Invincible no ha sido sorpresa, pero el nivel de gore y ultra violencia visto sobrepasa con mucho lo visto en el comic y en general cualquier serie estrenada en los últimos años en televisión, yendo incluso un paso más allá que The Boys. Esto para mi significa un éxito creativo espectacular de Robert Kirkman, Ryan Ottley y Cory Walker, que actúan como productores en la serie. El shock que han debido sentir los espectadores ha debido ser bestial. De hecho, yo sabía a lo que venía y aún así el nivel de ultra violencia explícita me ha volado la cabeza.

Esta primera temporada de Invincible ha superado al primer año y medio de historias del comic original, siendo totalmente fiel a su espíritu y con el corazón en el sitio correcto, pero ampliando allí donde se podía para mejorar la experiencia al espectador. En este sentido, el formato de episodios de 40 minutos ha sido un gran éxito, dando a Kirkman el espacio que a veces en el comic no tenía, limitado como estaba por las 22 páginas mensuales. El nivel de escala, violencia y muerte ha sido espectacular e imagino un shock para los espectadores no comiqueros. Globalmente, el Robert Kirkman de 2020 ha aprendido la lección y supera prácticamente en todo a su versión de escritor novato de 2003, empezando con todo desde el minuto uno, creando un worldbuilbing super ámplio con secundarios como los Guardianes del Globo a los que coges cariño, y ofreciendo sus ya míticos giros y sorpresas, que han culminado en un final de temporada antológico.

Me ha gustado prácticamente todo. El único pero que tengo con esta serie es su animación. No soy nada fan de este tipo de animación sin personalidad que si, muestra todo lo que pasa, pero no transmite nada ni aporta ningún tipo de emoción. La historia mola mucho y el nivel de ultra violencia y decenas de localizaciones terráqueas y espaciales hacen obligatoria que la serie no fuera en imagen real, para poder ofrecer el mayor espectáculo widescreen visto hasta la fecha. Esto lo entiendo y me parece bien, pero es una pena que no hayan sabido estar un pelín mejor en este aspecto.

En todo caso, estamos ante una serie modélica que nos ha dado un montón de alegrías a los fans de los comics, y lo va a seguir haciendo, ya que Prime ha confirmado la producción de dos nuevas temporadas. Esta temporada ha cubierto más o menos los 20 primeros comics de Invincible, por eso simplemente siendo fiel al comic y siguiendo su historia más o menos linealmente, Kirkman podría sin problemas escribir al menos seis temporadas de Invincible. O más. Esperemos que la serie tenga el éxito que sin duda merece y podamos tener Invincible en la pequeña pantalla durante muchos años.

Además, viendo los cambios que ha realizado en la serie respecto al comic, algunos pequeños y que no afectan a la esencia general pero que da más peso a personajes como la madre de Mark Debbie, otros cambiando el orden en el que suceden determinados hechos, me gusta que no vaya a tener una fotocopia literal del comic, que para eso ya los saco de la librería de casa y me los vuelvo a reeler. De hecho, volví a hacerlo y me han flipado a nivel máximo. Otro motivo por el que debo estarle agradecido a Prime Video por estrenar esta serie de animación.

Comparto el trailer de esta serie que ha supuesto una alegría detrás de otras:

Tras el mal sabor de boca de Falcon y el Soldado de Invierno, ¡qué alegría y disfrute más puro y comiquero ha supuesto ver esta primera temporada de Invincible! Sin duda, de lo mejor del año 2021, no puedo recomendarla más.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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