Crítica de The Batman´s grave 6 de Warren Ellis y Brian Hitch (DC Comics)

Con bastante retraso debido al COVID y a la imposibilidad de ir a recogerlo a la librería en Barcelona, ha llegado por fin a mis manos el The Batman´s Grave 6 de Warren Ellis y Brian Hitch, que mantiene el nivel de acción de números anteriores.

PUNTUACIÓN: 7/10

Batman está atrapado en la casa más peligrosa de Gotham City, tratando de proteger al Comisario Gordon de un ejército secreto que intenta matar a cualquiera involucrado en el sistema de justicia. La guerra por la ley acaba de comenzar.

Como la portada claramente indica, tras los sucesos en el asilo de Arkham vistos en el número anterior, la primera parte de este comic es una larga escena de acción mientras Batmany Gordon tratan de salir de la institución. Lo curioso de este comic es que la historia parece partida en dos, ya que tras 14 páginas de “all-out action”, encontramos 8 finales centradas en diálogos en los que Bruce Wayne tiene que empezar una nueva investigación de asesinato. Está claro que para Ellis este The Batman´s Grave es una novela completa dividida en 12 partes, pero no se si por el tiempo transcurrido desde que leí el número anterior, me ha sorprendido esta estructura del comic. No tengo claro si me ha acabado de encajar, pero sí creo que ser ser sorprendido leyendo un comic en si mismo es algo positivo.

En el apartado artístico, veo muy a gusto a Brian Hitch con los colores de Alex Sinclair. Conociendo a Ellis, no excluiría que le haya dado manga ancha para ejecutar las coreografías de acción, y Hitch triunfa con estas páginas, algo que realmente tampoco es noticia. Vi hace un par de años a Hithc bastante flojo en su etapa en Justice League, pero actualmente le encuentro en una excelente plenitud creativa.

Centrado como estoy en valorar el comic, creo que no es el momento ni el lugar para dar mi opinión en profundidad sobre la enorme polémica suscitada en las últimas semanas alrededor de Ellis al ser acusado por numerosas mujeres mayores de edad de haber mantenido relaciones abusivas con ellas durante años. Hechos que aunque no son delito si pueden ser moralmente reprochables. Yo me centro en los comic que es mi hobby y creo poder separar al autor de su obra.

En todo caso, si diré que espero que DC Comics publique este comic en su totalidad y que me parecería una locura que no terminaran de publicarlo. Sin embargo, teniendo en cuenta las muchas locuras que estamos viendo en los USA en las últimas semanas en los que hemos visto numerosos intentos y peticiones para “cancelar” voces molestas para lo políticamente correcto, no me voy a quedar tranquilo hasta tener el número 12 en mi poder. De momento, acaba de publicarse en USA el octavo número, espero que los 4 últimos salgan sin ningún problema, y luego no descarto que DC rompa relaciones con Ellis durante una larga temporada.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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Negan lives! Robert Kirkman y Charlie Adlard, al rescate de las librerías de comics

Robert Kirkman es uno de los grandes nombres del comic mainstream americano. Y además de un gran escritor, es un gran profesional y empresario preocupado porque el mundo del comic sobreviva. En medio de la pandemia del COVID, su nuevo comic especial Negan Lives!! junto a Charlie Adlard para ayudar a las librerías de comics me parece una iniciativa espectacular.

PUNTUACIÓN: 10/10

Negan Lives #1 es un cómic en blanco y negro de 36 páginas, que nos cuenta una nueva historia de Negan, el carismático antagonista de The Walking Dead. Despreciado por una sociedad que se reconstruye lentamente, Negan vive una vida de aislamiento desesperado … ¿o no? En la tradición del comic Here’s Negan, esta historia completamente nueva ofrece a los lectores una idea de lo que le ha sucedido a uno de los personajes más populares de The Walking Dead desde su última aparición en The Walking Dead # 174.

El one-shot de Robert Kirkman y Charlie Adlard publicado este mes de julio tiene como objetivo ayudar a que las tiendas de cómics se recuperen de la crisis de COVID-19, ofreciendo un comic conectado con el fenómeno superventas The Walking Dead que invite a los lectores a volver a las librerías.

La iniciativa partió de Robert Kirkman inspirado por la campaña #backthecomeback de Steve Geppi de Diamond Comics, el principal distribuidor en los Estados Unidos para el sector de las librerías especializadas de comics. La campaña estaba orientaba a recordar la importancia del Mercado Directo para la industria del comic, y sirvió para que Kirkmen entendiera que él también podía hacer algo para ayudar a las librería. En palabras de Kirkman, “Charlie Adlard y yo habíamos finalizado The Walking Dead, pero hacer este comic parecía algo especial que podríamos hacer para ayudar a los dueños de las tiendas que hicieron que nuestra serie fuera un éxito para empezar. Con ese fin, el 100% de los ingresos generados por este libro irán a las tiendas que lo venden. La comunidad de minoristas hace un trabajo agotador para que los cómics lleguen a manos de nuestros amados fanáticos, todos deberíamos estar haciendo más en estos tiempos difíciles para mostrarles lo apreciados que son”.

Por tanto, lo original de este comic Negan Lives! es que este comic llegará gratuitamente a las librerías, de forma que el importe íntegro de 4,99 $ será para ellas. Kirkman a través de su empresa Skybound asume todos los gastos de producción del comic incluido el coste de impresión, mientras que Diamond no cobra nada por el porte a las librerías. Además, Negan Lives # 1 no estará disponible digitalmente o en grandes librerías generalistas, distribuyéndose exclusivamente en tiendas de cómics, lo que hará que los fans de The Walking Dead tengan que ir obligatoriamente a comprarlo allí, mostrando su apoyo a este canal de venta de comics.

Esta iniciativa me parece espectacular y confirma lo mucho que Kirkman se preocupa por el canal de las librerías especializadas que en parte le dan de comer, pero también muestra lo gran editor y empresario que es, ya que este Negan Lives # 1 llegó a las tiendas de cómics americanas el mismo día que la novela gráfica Fire Power, vol. 1: Preludio y el cómic promocional gratuito Fire Power #1 con motivo del Free Comic-Book Day, creados ambos por Robert Kirkman y el artista Chris Samnee (Deredevil, Capitán América). Es decir, que un lector de TWD que acuda a comprar este comic de Negan va a tener disponible a la vez un comic gratuito que presenta su nueva serie, y si el concepto de Fire Power le gusta, el mismo día el lector puede comprar una novela gráfica lanzada a un precio especial de sólo 9,95 $. Creo que esta perfecta planificación va a hacer que Kirkman se forre con este nuevo comic, que espero tener pronto en mis manos para valorarlo.

Por cierto, ha hablado tanto de esta iniciativa de apoyo de Kirkman y Adlard para apoyar a las tiendas de comics que se me ha olvidado dar mis impresiones sobre el comic en sí.

Obviamente, en un comic de 36 páginas no da tiempo para crear nada muy profundo, ni probablemente Negan sea el personaje adecuado para expresarlo, pero Kirkman consigue crear una historia sencilla y al grano que nos recuerda lo gran personaje que es Negan. En el apartado artístico, Charlie Adlard con los lápices y tintas grises de Cliff Rathburn ofrecen un trabajo consistente con su nivel de calidad, aunque debido a la premura de tiempo desde que Kirkman anunció este comic hasta que llegó a las librerías, hay que reconocer que estas páginas adolecen de una falta de fondos, algo que por el tipo de historia y como se plantea no supone ningún problema.

Globalmente, este comic sirve para recordarnos lo grande que fue The Walking Dead, ahora que hace justo un año que Kirkman terminó por sorpresa la serie en USA. Y como guinda del pastel de este especial, Kirkman aprovecha la página de cartas de lectores para contarnos cómo en sus planes iniciales Naegan moría en el número 174 e incluso escribió el guión donde lo hacía. Sin embargo, tras hablar con Charlie Adlard, cambió de idea.

Adlard le explicó en una interesantísima carta incluida en el cómic cómo aunque estaba de acuerdo que Negan muriera, porque era el villano y sin duda había hecho maldades más que suficientes que justificaban su muerte, la industria del entretenimiento tiene asumido que el villano al final muere hasta el punto que espectadores como él que están en contra de la pena de muerte asumen con normalidad este hecho. Por tanto, pensaba que hubiera sido una grandísima idea subvertir esta idea haciendo que Negan sobreviviera y tuviera la oportunidad de emprender un inesperado camino hacia la redención y el perdón, asumiendo el mal que había cometido. La idea es tan brillante que no me extraña que Kirkman aceptara el cambio y entienda ahora que eso ayudó a que el comic fuera aún mejor.

Negan Lives! Es un estupendo entretenimiento que se convierte en compra obligada para todos los fans de the Walking Dead.

PUNTUACIÓN: 10/10

 

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Celebrando 20 años de X-Men (Bryan Singer)

Esta semana se celebra el 20 aniversario del estreno en Estados Unidos de X-Men (Bryan Singer, 2000), la película que junto a Blade (Stephen Norrington, 1998) y Spiderman (Sam Raimi, 2002) dió el pistoletazo de salida a la edad de oro del cine de superhéroes que actualmente estamos disfrutando. Aprovechando la efemérides, es un buen momento para revisitar la película y ver qué tal le ha sentado el paso del tiempo.

PUNTUACIÓN: 7/10

En un futuro cercano, la humanidad comienza a ver aparecer una nueva raza; los mutantes. Dotados de extraños y variados poderes, están agrupados en dos bandos: los que abogan por la integración y el entendimiento con la humanidad, encabezados por el doctor Charles Xavier, y los que buscan el enfrentamiento con una raza que consideran inferior y que les odia, dirigidos por Magnus, alias Magneto, un peligroso mutante con extraordinarios poderes. (FILMAFFINITY)

 

En la última década nos hemos acostumbrado a que Marvel Comics realice las películas de sus personajes de comic a través de su compañía hermana Marvel Studios, lo que asegura el control creativo y la tranquilidad de saber que la esencia de los personajes va a estar bien trasladada del comic a la gran pantalla. Pero este concepto era una idea imposible en los años 80 y 90, en el que lo  habitual era que las editoriales vendieran los derechos de sus personajes al primero que se interesara por ellos, no necesariamente un gran estudio de Hollywood.

En este contexto, durante la década de 1990 Marvel Comics había realizado una declaración de bancarrota durante el crash del sector y se encontraba en un momento delicado en el que necesitaba recursos económicos urgentemente. Una forma de conseguirlos fue vendiendo los derechos de sus principales personajes a los estudios de Hollywood, para que desarrollaran películas que significaran una cierta competencia al monopolio de Warner / DC Comics con sus películas de Superman y Batman.

Fox había estrenado en 1992 una serie de animación de los X-Men que fue tremendamente popular durante los 5 años en los que se emitió. Este éxito animó al estudio para comprar en 1994 los derechos cinematográficos de los personajes, tras casi 20 años en los que estos derechos fueron cambiando de manos entre varias productoras sin que consiguieran poner en marcha la producción.

Bryan Singer (Nueva York, 1965) era un joven director que en ese momento había realizado la maravillosa y multipremiada Sospechosos habituales (1995). Aunque no era un fan de los comics, firmó con Fox para dirigir la película tras valorar otras opciones del estudio, al creer que el tema principal de los mutantes perseguidos y odiados por ser diferentes era una metáfora poderosa a la que podía sacar mucho partido. Mientras se llevaban a cabo las diferentes escrituras de guión y se podía en marcha la producción, Singer dirigió la entretenida Apt Pupil (1998).

Viendo la ficha técnica de la película de IMDB, vemos que X-Men es un guión de David Hayter a partir de una historia de Bryan Singer y Tom DeSanto basada en los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby para Marvel Comics. Sin embargo, Fox contrató a numerosos escritores hasta encontrar la versión perfecta para rodar, algo en lo que el ajustado presupuesto asignado acabó jugando un factor determinante. Christopher McQuarrie, guionista de Sospechosos habituales, o el ahora idolatrado Joss Whedon fueron algunos de los escritores no acreditados que trabajaron en la producción.

Con un presupuesto en 75 millones de dólares, la película se rodó entre septiembre de 1999 y marzo de 2000 en varias localizaciones de Canadá, contando con Newton Thomas Sigel como director de fotografía, montaje de Steven Rosenblum, John Wright y Kevin Stitt y música de Michael Kamen. Teniendo en cuenta que se estrenó tan sólo 4 meses después de terminar el rodaje, el 14 de julio, podemos imaginarnos los plazos de entrega tan justos con los que trabajaron.

La película fue un gran éxito de taquilla, recaudando 300 milones de dólares, lo que multiplicaba por 4 su presupuesto, lo que dió luz verde al rodaje de su segunda parte estrenada en 2003. Hay cierta controversia en ámbitos comiqueros sobre si X-Men fue la película que abrió el camino del éxito cinematográfico a los superhéroes de Marvel. En mi opinión, el éxito de X-Men confirmó lo que ya Blade (Stephen Norrington), había mostrado a los estudios de Hollywood dos años antes, en 1998, que los superhéroes podían ser super rentables en taquilla y merecía la pena invertir en este género.

Dicho esto, considero que el verdadero “game-changer” que lo cambió todo no fue X-Men o Blade, sino el Spiderman de Sam Raimi de 2002. Esta película fue la primera que contó con un gran presupuesto para la época, casi 150 millones millones, más de el doble que X-Men, y recaudó 830 millones de dólares en todo el mundo, confirmando que el cine ya estaba en disposición de mostrar un nivel de espectáculo y “sense-of-wonder” que hasta ahora sólo podía verse en los comics, siempre que los estudios invirtieran en estos conceptos con unos presupuestos a la altura, cosa que como ahora veremos, no pasó en X-Men.

Hoy en día, el reparto de X-Men ya forma parte de nuestros recuerdos. Y debo reconocer que el casting fue un acierto bestial. La película contaba con el gran reclamo de contar con Patrick Stewart e Ian McKellen en los papeles principales de Charles Xavier (Profesor X) y Erik Lehnsherr (Magneto), creando un antogonismo que bebe directamente de los comics de Chris Claremont, presentando a dos amigos ahora enfrentados con visiones contrapuestas sobre la relación de humanos y mutantes. Mientras que Charles Xavier tiene un punto de vista más positivo y aboga por la colaboración entre humanos y mutantes, Erik, superviviente de un campo de concentración durante la 2ª Guerra Mundial, tiene claro que los humanos son capaces de repetir el holocausto, en este caso dirigiendo su odio y miedo contra los mutantes.

Hugh Jackman saltó a la fama gracias a su interpretación de Logan (Lobezno), el misterioso mutante de con garras y esqueleto de Adamantium, un pasado oculto en el misterio y una capacidad de curación sobrehumana. Y aunque su Logan ya es historia del cine, es interesante recordar como este papel le llegó por casualidad días antes del inicio del rodaje, ya que Dougray Scott, el actor que había conseguido el papel, tuvo que abandonar la producción debido a la imposibilidad de compaginar este rodaje con el de Misión Imposible 2, en la que hacía el papel del villano.

El resto del reparto lo completan Anna Paquin como Marie (Rogue), joven mutante que absorbe con el contacto físico los poderes de otros mutantes y la energía vital de los humanos , y que considera sus poderes una maldición, Famke Janssen como Jean Grey, una telépata y telequinética que mantiene una relación sentimental con Scott Summers (Cíclope), interpretado por James Mardsen, el serio jefe de campo del grupo que lanza poderosos rayos por los ojos que sólo pueden de controlados por unas un visor hecho de cuarzo de rubí, y Halle Berry como Ororo Munroe (Tormenta), mutante que controla el clima.

En el lado de los villanos de la Hermandad de Mutantes Diabólicos, tenemos a Rebecca Romijn como la multiforme Raven Darkolme (Mística), Tyler Mane como Victor Creed (Dientes de Sable), asesino sádico y hombre fuerte de Magneto, y Ray Park como Mortimer Toynbee (Sapo), un mutante muy ágil con una larga lengua. Completa el reparto Bruce Davison como el Senador Robert Kelly, que busca aprobar una ley que obligue al registro de todos los mutantes ante las autoridades, algo que nos recuerda el clásico argumento de Días de Futuro Pasado.

Entrando el materia ya sobre la película, debo reconocer que volver a ver X-Men me ha gustado mucho más de lo que esperaba, ya que pensaba que no habría envejecido demasiado bien. Sin embargo, lo primero y principal es que la película me ha ofrecido un buen entretenimiento.

Tras toda una vida en la que a lo máximo que podíamos aspirar los fans de los comics era a subproductos como los 4 Fantásticos de Roger Corman o a Punisher (1989) de la Canon interpretada por Dolph Lundgren, poder ver en imagen real la Escuela de Charles Xavier para Jóvenes Talentos fue una pasada, flipando con las caracterizaciones de cada personaje protagonista, además de los cameos de estudiantes como Kitty Pryde, Júbilo, Bobby Drake (Hombre de Hielo) o Pyros.

La película se apoya en dos elementos principales, por un lado el conflicto y el carisma de Xavier y Magneto, que son dos caras de la misma moneda, algo que viene casi literalmente de la etapa del comic escrita por Chris Claremont. Junto a esto, tenemos la relación de Logan con la joven Rogue, cuyos poderes de absorción de habilidades la impiden tocar a nadie y la convierten en un personaje perfecto para transmitir la soledad y alienación que sufren los mutantes por culpa de sus poderes. En los comics Logan hace de mentor de Kitty Pryde, por lo que a pesar de cambiar de personaje, esta relación cuadra y considero que es un cambio que no molesta ni afecta en lo fundamental a la adaptación. El carisma de Hugh Jackman se sale en todas sus escenas, y además el guión es un caramelo que permite mostrar un amplio rango de emociones, desde el tío duro que puede con todo al adulto preocupado por una niña a la que debe proteger.

El casting en lo relativo a Charles Xavier, Scott, Jean Grey o Tormenta es maravilloso, y transmiten la esencia de lo que un fan veterano como yo espero ver en una película de los X-Men. La personalidad benigna de Xavier, el choque de personalidades entre Logan y Scott y el triángulo que forman con Jean Grey es 100% comiquero y crean un dinámica super interesante que son la guinda del pastel que hace que la película funcione.

Como comentaba antes, globalmente la película me parece entretenida y me interesan los personajes por el vínculo emocional que tengo con los personajes del comic. Sin embargo, tras el visionado me doy cuenta que lo que hacen en pantalla no es realmente interesante, ni tampoco encuentro nada destacable de su conflicto contra la Hermandad de Mutantes Diabólicos de Magneto.

Constreñidos por un presupuesto insuficiente, los productores desecharon personajes como Bestia o Rondador Nocturno, la Sala de Peligro o los clásicos Centinelas que aparecían en los primeros borradores, optando finalmente por una floja trama en la Estatua de la Libertad en la que Magneto quiere convertir a los principales líderes mundiales en mutantes que resultara barata de rodar. Con ojos de 2020, toda la película tiene el feeling de un episodio piloto de serie de televisión no demasiado inspirado visualmente.

Poder ver una buena adaptación de un comic Marvel fue un sueño hecho realidad. Y al construir Singer la historia a partir del conflicto Xavier-Magneto y el centro emocional de Logan-Pícara-Jean Grey, no me importó que Tormenta tenga literalmente dos frases en toda la película y que lo que diga la coloque como alguien que odia a los humanos por motivos nunca aclarados en las películas. O que Cíclope aparezca relativamente bastante en pantalla pero no haga nada realmente destacable.

Como primera película que establece un universo cinematográfico en 2000, X-Men acertó en la ambientación y en el espíritu a pesar de sus limitados efectos especiales y unas mínimas escenas de acción. La labor de director de Bryan Singer me parece buena en el desarrollo de personajes pero muy plano en lo visual, no sabiendo crear escenas atractivas ni momentos realmente memorables.

Lo X-Men tenían amplio margen de mejora, y afortunadamente las expectativas se sobrepasaron en la excelente X-Men 2, que reseñaré dentro de unos días.

Otro tema que creo interesante comentar es el tema de los trajes de cuero negro. Matrix se estrenó en 1999 y se convirtió en un evento cultural que influyó durante años en todo el cine comercial, no sólo en lo relativo a los efectos especiales y su «bullet-time», sino por su estética. Esta influencia se puede ver claramente en el diseño de producción de X-Men, que optó por eliminar los clásicos trajes de los comics por unos genéricos uniformes de cuero negro. Aparte de unirse a la tendencia marcada por Matrix, la realidad es que ni los productores ni Brian Singer, que recuerdo no era lector de comics, creían que los trajes de colores pudieran funcionar en pantalla, y obviamente si tu mismo no te lo crees no lo vas a mostrar bien.

De hecho, Singer incluyó una broma metatextual en la película sobre esto, cuando tras ponerse los trajes de cuero y Lobezno expresa su desagrado, Cíclope le contestó de modo sarcástico «¿Hubieras preferido un traje de licra?» En ese momento, debo reconocer que la broma funcionó. El problema vino cuando tuvimos que aguantar esa misma broma repetidamente durante casi 20 años (en Logan de 2017 aún hay una mención sobre esto), mostrando a un estudio y unos productores anclados en una estética caduca cuando el género había avanzado sin complejos.

Marvel Studios desmontó esta idea 10 años más tarde en sus películas de Iron Man, Thor o Capitán América, mostrando que el problema no son los trajes, sino de los profesionales que no saben usarlos o no se los creen. Pero tampoco hace falta remontarse tanto en el tiempo, porque sin ir más lejos en 2002 Spiderman, que recuerdo que fue para mi la verdadera «Game-Changer», nos mostró su traje rojo en toda su gloria, enfrentándolo Raimi a un Duende Verde con una chillona armadura verde. Unido a esto, la excelente X-Men: First Class (Matthew Vaughn, 2011) ya significó la demostración de que los trajes de los X-Men pueden funcionar sin problemas en pantalla, pero te los tienes que creer para comenzar…

En resumen, X-Men me ha gustado y me ha entretenido, aunque para un espectador de 2020 no puede evitar transmitir una sensación de baratillo, sobre todo teniendo en cuenta que series de televisión como Legion o Doom Patrol han mostrado elementos mucho más brillantes y espectaculares que la película de Singer.

Comparto el trailer de la película:

 

X-Men sigue siendo un buen entretenimiento construido a partir del carisma de los personajes que creó una franquicia cinematográfica que se desarrolló durante 20 años. A pesar de la sensación de baratillo que transmite para un espectador de 2020, merece la pena recuperar la película.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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¡Saludos a todos!

 

Crítica de Battlestar Galactica temporada 1 (Prime Video)

Tras su exitoso reinicio de 2003, la primera temporada de Battlestar Galactica confirmó que estábamos ante una serie de ciencia ficción destinada a grandes cosas. Gracias a Prime Video me he enganchado a esta serie, cuya primera temporada quiero destacar hoy.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Battlestar Galactica se desarrolla en el lejano futuro, donde una civilización de humanos vive en un grupo de planetas conocidos como las Doce Colonias. En el pasado, las colonias habían estado en guerra con una raza androide de su propia creación, conocida como los Cylones. Con la ayuda involuntaria de un científico humano llamado Gaius Baltar, los Cylons lanzan un repentino ataque furtivo contra las Colonias, arrasando los planetas y devastando a sus poblaciones. De una población de varios miles de millones, solo alrededor de 50,000 sobreviven; la mayoría a bordo de naves espaciales civiles que no estaban cerca de los ataques iniciales. De toda la Flota Colonial, solo la vieja Battlestar Galactica es la única nave militar que sobrevivió al ataque debido a que tecnología antigua no pudo ser hackeada por los Cylones. Bajo el liderazgo del comandante de la flota colonial, el comandante William «Bill» Adama (Edward James Olmos) y ahora presidente Laura Roslin (Mary McDonnell), la Galactica y su tripulación asumen la tarea de liderar la pequeña flota fugitiva de sobrevivientes al espacio en busca de un legendario decimotercera colonia conocida como Tierra.

Battlestar Galactica fue creada por Ronald D. Moore, con él y David Eick como productores ejecutivos reimaginando la mítica serie de 1978 creada por Glen A. Larson. Tras reinventar el concepto de la serie original en la exitosa miniserie que reseñé la semana pasada, la primera temporada de Battlestar Galactica fue emitida en Reino Unido por el canal Sci-Fi a finales de 2004, siendo emitida en Estados Unidos a partir de enero de 2005. El primer episodio de la serie recibió un Premio Hugo y los 13 episodios de la temporada fueron reconocidos con un Premio Peabody «por superar los límites de la ciencia ficción y hacerlo accesible a todos.”

Los 13 episodios de esta primera temporada fueron escritos por David Eick, Ronald D. Moore, Toni Graphia (2 episodios), Bradley Thompson & David Weddle, Carla Robinson (2), Jeff Vlaming (2) y Michael Angeli. Estos episodios fueron dirigidos por Michael Rymer (3 episodios, el primero y los dos últimos de la temporada), Marita Grabiak, Allan Kroeker, Rod Hardy (2), Sergio Mimica-Gezzan, Robert Young, Brad Turner, Jeff Woolnough, Jonas Pate y el propio protagonista Edward James Olmos.

La serie está protagonizada por Edward James Olmos como el Comandante William Adama, Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin, Katee Sackhoff como la piloto de combate e instructora de vuelo Kara “Starbuck” Thrace, Jamie Bamber como el capitán Lee “Apollo” Adama, hijo del comandante, James Callis como el doctor Gaius Baltar causante involuntario del genocidio de las 12 colonias a manos de los Cylones, Tricia Helfer como Número 6, una Cylon de apariencia humana que sedujo a Baltar, Grace Park como la piloto de Raptor Grace “Boomer” Valerii y Michael Hogan como el Coronel Saul Tigh, el segundo al mando en la Galactica.

Esta primera temporada tiene un detalle muy chulo con la serie original al darle a Richard Hatch, (Apollo en la serie original), el papel del revolucionario Tom Zarek, que aspira a provocar un cambio profundo en la sociedad human. Hatch intentó sin éxito relanzar la serie de Battlestar Galactica, por lo que es un detalle que los productores que finalmente llevaron a cabo la serie le tuvieran en cuenta para que interpretara un papel, aunque fuera secundario.

Empezando al revés de como suelo hacer, cuando comentaba las cosas que menos me gustaron de la primera miniserie, encontré dos problemas principales: Unos muy deficientes efectos especiales con un diseño de producción televisivo que transmitía un problema real de presupuesto, y en general las interpretaciones de todo el reparto.

En lo referido a los efectos especiales, el primer episodio «33» apuntaba que esta temporada iba a ser igual de mala en este aspecto, copiando literalmente varios planos de combates espaciales vistos en la miniserie. Planos que además aparecieron repetidamente en este episodio. Sin embargo, debo decir que una vez visto este episodio, la verdad es que el resto de la temporada mejora bastante. No solo vemos una ampliación en el número de decorados y escenas en exteriores, sino que diría que todo luce mucho mejor que los primeros episodios. Incluso en los episodios 1×12 y 1×13 hay unos combates espaciales a años luz de lo visto hasta ese momento, consiguiendo que en general acabe calificando el diseño de producción como notable.

En lo referido a las interpretaciones, la verdad es que siguen sin gustarme las interpretaciones, sobre todo de James Callis como el doctor Gaius Baltar y de Tricia Helfer como la Cylon con forma humana Número 6, pero diría que globalmente veo a todo el reparto más entonado, no se si porque ya se están haciendo con sus personajes, aunque siempre partiendo de que estamos hablando de un nivel televisivo medio, nada para tirar cohetes.

Una vez comentado la mejoría que encontré en los dos elementos más flojos, la verdad es que esta primera temporada me ha gustado bastante y sirve para ampliar la nueva sociedad que se está construyendo en las naves que están escapando de los Cylones.

La parte militar tiene una parte importante durante toda la temporada, pero también me ha interesado la parte civil, sobre todo en lo referido al revolucionario Tom Zarek, la creación de un nuevo Quorum de los 12, recordando los órganos de gobierno de la destruida unión de colonias, y en general las tensiones entre el Comandante Adama y la Presidenta Roslin.

Además, los dramas personales de los protagonistas Starbuck, Apollo, el Camandante Adama y su segundo en el mando el Coronel Tigh me interesa y consiguen que empatice con todos ellos. Me gusta que ninguno sea perfecto, empezando por el propio Comandante Adama que tiene unas actitudes bastante totalitarias durante estos episodios, algo totalmente alejado de lo que esperariamos del «héroe» de la serie. Y como si viniera de familia, Apollo y Starbuck tampoco dejan de meter la pata, lo que me parece una construcción de los personajes notable, porque tras caer solo puedes levantarte…

Todos los episodios tienen dos líneas argumentales diferentes, la principal en el espacio a bordo de la Galactica y del resto de naves de la flota humana, que ocupa el 90-95% del tiempo, y una línea secundaria en Caprica, la capital de las 12 Colonias humanas antes del ataque Cylon que aniquiló a todos sus habitantes.

En Caprica, seguiremos los pasos del piloto Karl «Helo» Agathon (interpretado por Tahmoh Penikett), compañero de Sharon «Boomer» Valerii, (interpretada pror Grace Park), que sin saberlo es la Cylon Número 8. Helo dejó su puesto en la nave de Boomer para que el Doctor Baltar, el único genio científico vivo de la raza humana, pueda llegar a la Galactica. Y ahora, tendrá que intentar sobrevivir en la superficie el tiempo suficiente para robar una nave para intentar escapar. Durante esta huida, se encontrará con varios Cylones humanos que intentarán manipularle.

Aunque este argumento en algunos momentos parece que no van a ningún sitio, el final de la temporada consigue conectarlo bien con la trama principal, dejando este argumento en un cliffhanger super chulo que hizo que todo cobrara sentido y me dejara con ganas de más.

Hay algunos episodios realmente buenos, pero me parece curioso recordar como el argumento de 1×01, «33» fue copiado de forma bastante grosera por Rian Johnson en Star Wars VIII Los Últimos Jedi, al contarnos como los Cylones siguen por el hiperespacio a las naves humanas, obligando a saltar cada 33 minutos, lo que provoca una agotamiento mental en todos los tripulantes, al no poder dormir ni descansar durante días.

Igual que comento que globalmente la mayoría de episodios me han gustado bastante, tengo que comentar que no me gustó nada el final de 1×07 «Six degrees of separation», que es un WTF! en toda regla que resuelve de la forma más tonta posible el conflicto del episodio.

Esto viene a resaltar que globalmente el papel del Doctor Baltar me parece siempre bastante absurdo y poco creíble, aparte la propia interpretación de James Callis, que me parece bastante deficiente. Esto, sumado a otro argumento recurrente durante la temporada que es la amenaza de la inflitración Cylon en la flota humana, son las tramas menos acertadas, sobre todo lo relacionado con la piloto «Boomer», aunque reconozco que puedo entender que una persona enamorada cometa tonterías a pesar de que las pruebas indican claramente que lo que parece es lo que está pasando.

En todo caso, los dos últimos episodios de esta temporada, Kobol´s last gleaming partes 1 y 2, me parecen brillantes y plantean un cliffhanger histórico que me obliga a seguir viendo la segunda temporada de forma inmediata. Globalmente, me parece que esta temporada ha estado muy bien escrita, creando unos giros y situaciones que mayoritariamente funcionan siempre.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Me ha gustado esta primera temporada de Battlestar Galactica y me ha parecido que plantea un montón de situaciones super interesantes que me han enganchado y me han dejado con ganas de ver inmediatamente la segunda.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Dune de Frank Herbert

Dune es uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción. La novela de Frank Herbert, escrita en 1965, cuenta con temas universales que convierten su lectura en una experiencia super contemporánea.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

De no ser por la melange, la especia geriátrica, el planeta Arrakis, más conocido como Dune, nunca hubiera dejado de ser un mundo árido y hostil donde el agua es un elemento tan vital para la supervivencia que sus habitantes se ven obligados a llevar en la superficie trajes especiales que recuperen la humedad exhalada por sus cuerpos. Pero la especia hace que todo el Imperio Galáctico se mueva en torno a esa inconmesurable fuente de riqueza. Y, cuando el Emperador entrega Dune en feudo al Duque Leto Atreides, sumerge a éste y a su familia (su concubina Dama Jessica y su hijo Paul Atreides), en el vórtice de una intriga que lo llevará a él hasta la muerte y a sus allegados a un peligroso peregrinaje a través de las áridas planicies del planeta en busca de los Fremen, el pueble libro del desierto, la escoria de Dune según unos, la sal de la tierra según otros. Así se inicia la fabulosa aventura de Paul-Muad’Dib, y el ambicioso proyecto de remodelar todo un planeta…

Dune ganó los premios Hugo y Nebula de 1966 y está considerada como la novela de ciencia ficción más vendida de la historia. Aunque Frank Herbert  (Tacoma, 1920 – Madison 1986) se hizo famoso con esta serie de novelas, trabajó durante años como fotógrafo profesional, operador de televisión, pescador de ostras y periodista, además de conferenciante y consultor ecológico.

Después de Dune (1965), Herbert escribió El Mesías de Dune (1969) e Hijos de Dune (1976), que cerraban la trilogía inicialmente prevista. Sin embargo, el éxito espectacular de estas novelas hizo que escribiera las siguientes novelas de la serie, Dios Emperador de Dune (1981), que en ese momento cerraba la tetralogía, y las siguientes  Herejes de Dune (1984) y Casa Capitular Dune (1985).

Tras la muerte de Herbert, su hijo Brian ha continuado la obra de su padre con varias novelas escritas con Kevin J. Anderson, escritor que conozo desde hace muchos años gracias a sus novelas de Star Wars.

Leí Dune por primera vez después de que la película de David Lynch de 1984 me volara la cabeza. Ante el próximo estreno en navidades de la nueva versión de Denis Villeneuve, he querido volver a leer esta maravillosa novela, para que sea el libro el que marque a la película y no al revés. Esta es la primera vez que vuelvo a leer una novela, siempre me falta tiempo y me he centrado en ampliar mis lecturas, no es recrearme con algo ya leído, y creo que Dune merece ser la novela que rompa esta costumbre.

Otro de los elementos que quería analizar son las sensaciones que la novela me transmite 30 años después de haberla leído por primera vez, además de ver cómo ha envejecido la historia leída en 2020. Me alegra decir que mis sensaciones no pueden ser mejores.

Leyendo Dune de nuevo, me asombra lo bien que Herbert condensa en apenas 700 páginas una historia tan compleja con tantos elementos que, más de 50 años después, siguen siendo super relevantes en nuestra sociedad del Siglo XXI. La figura de los Mesías carismáticos y en general el determinismo del destino que no puede modificarse, la ecología de un planeta inhóspito que crea una raza de guerreros superiores curtidos por los elementos adversos, y la fuerza de unas convicciones que pueden provocar un cambios de proporciones planetarias.

Además, Dune tiene mucho de intriga política, no solo por el papel del Emperador Shadam IV aliado con los Harkonnen contra los Atreides, sino sobre todo analizando a la hermandad de las Bene Gesserit, centradas en crear un especimen perfecto jugando con los genes de las diferentes familias nobles del Landsraad. En la mayoría de los casos, veo a muchas facciones con sus propios objetivos, para los que la Casa Atreides no tenía sitio.

La lectura es super absorvente y adictiva, de forma que me tuve que obligar a no leerme la novela de una sentada. Además, me sorprendieron los numerosos detalles que no recordaba, debido sobre todo a que al haber visto varias veces la película de Lynch mi cerebro tenía mucho más reciente los cambios (pequeños y no en lo referido al espíritu de la película) que hizo en la historia. En su mayoría, estos detalles giraban en torno a la ecología de Dune y a la sociedad Fremen, cuya su esperanza de un futuro mejor hace que estén  dispuestas a sacrificarlo todo con tal de que se haga realidad.

Dune es un clásico de la ciencia ficción que es de lectura obligada para todos los fans del género. Una novela maravillosa que sigue plenamente vigente. Ya localicé en casa de mis padres las siguientes novelas de la serie (Mesias de Dune e Hijos de Dune), que voy a devorar en cuanto tenga ocasión.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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