A Rey muerto, Rey puesto. Debido al problema de imprenta del mes pasado, en la misma semana que hemos disfrutado del final de la etapa de Inmortal Hulk de Al Ewing y Joe Bennett nos llega el comienzo del nuevo volumen con los fan-favourite Donny Cates y Ryan Stegman, más el color del siempre perfecto Fran Martin, que promete dar una versión de Hulk radicalmente diferente a la recién finalizada.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
¡El nacimiento de una nueva era! «¡Aplastanauta!», primera parte. La rabia incontrolable de Hulk alcanza el más alto nivel, y nadie, lo que incluye a Los Vengadores, está preparado para contenerla. ¿Es a Hulk a quien deben temer… o falta alguna pieza en el puzzle?
Este primer comic de presentación de la nueva etapa es una grapa de 40 páginas planteadas para establecer no sólo el nuevo marco narrativo, sino un tono también marcadamente diferente al comic de terror de Ewing y Bennet. Y en este sentido, Donny Cates demuestra ser muy listo con esta grapa inaugural, al presentar la historia ya en marcha planteando un misterio alrededor de las acciones de Bruce Banner, para que no todo sea destrucción de Hulk. La premisa que nos muestra la portada «¿Y si Hulk existiera… para protegernos de Banner?» recuerda a la premisa de la etapa de Jason Aaron de hace 10 años en la que un Hulk bueno se enfrentaba a un Banner desquiciado convertido en una especial de Doctor Moreau, aunque no tengo duda que Cates va a llevar su historia por otros derroteros.
En este comic se habla de un desastre ocurrido en El Paso provocado por Hulk / Bruce Banner con numerosas muertes, y aunque en un primer momento pensé que podría ser la historia publicada en el comic del Día del Comic Gratis en la que Hulk atacaba una base de M.O.D.O.K. para robarle algo masacrando a sus esbirros, la verdad es que al volver a releerme ese comic no hacen ninguna mención a estar en El Paso, por lo que igual sí están hablando de ese comic, o puede ser posible que nos esperen más sorpresas contadas a modo de flashback.
Por la parte del dibujo no tengo ninguna queja, ya que Ryan Ottley con color de Frank Martin confirman ser la elección perfecta para esta serie. La brutalidad y el salvajismo está perfectamente reflejada, así como la acción más grande que la vida que se espera de un comic de Hulk. Además, la caracterización de Banner con un toque de locura también me parece que está clavada y nos da justo lo que la historia de Cates necesita. En este sentido, el estilo de Ottley tiene, dentro de la violencia extrema, un toque de ligereza que ayuda a que prime la diversión frente al terror que deberiamos sentir ante un Hulk desatado causando bajas civiles.
El pero del comic viene de la propia premisa y la forma que Cates ha decidido para que Banner tome el control, una idea que me parece realmente tonta. En este caso entiendo que el «cómo» es algo secundario y lo importante es el drama y la aventura que este cambio va a producir en el Universo Marvel en su conjunto y en el personaje de Hulk / Banner en particular, pero unir un tema psicológico con una construcción física es taaaan absurdo que me rompió un poco la suspensión de credulidad.
Esto tampoco es que sea tan importante, y reconozco que estoy muy dentro de este comic, pero no puedo dejar de recordar las tremendas críticas que recibió Jason Aaron al comienzo de su etapa en Vengadores con el Mecha-Celestial, una idea loquísima se mire como se mire, y como esa misma gente empezando por Julián Clemente de Panini está aplaudiendo con las orejas esta locura de Cates que es esencialmente la misma.
Si el comic de superhéroes tiene que ser entretenimiento antes que nada, reconozco que este Hulk lo tiene todo para darnos muchos momentos gloriosos. Parece que sigue siendo un buen momento para leer al Giante Esmeralda.
Comparto páginas del primer número:
A pesar de la locura de premisa, Hulk creo que está en buenas manos y vamos a disfrutar de aventuras super over-the-top que nos van a enganchados en los próximos meses.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Aprovecho el artículo de hoy para comentar mis impresiones del resto de comics mutantes que compro publicados por Panini este mes de Marzo, Lobezno de Benjamin Percy y Paco Díaz, X-Force de Percy y Robert Gill y Swod de Al Ewing y Jacopo Camagni.
Lobezno 18 de Benjamin Percy, Paco Díaz y Java Tartaglia
¡Krakoa comprometida! Una misión de vida o muerte para Lobezno, después de que su amigo, el agente de la CIA Jeff Bannister, descubra un dispositivo de vigilancia oculto en Krakoa. ¡Y sus dueños están dispuestos a todo para recuperarlo!
Este comic incluye Wolverine 18 USA.
La historia del agente de la CIA Jeff Bannister y el mutante Rebelde iniciada el mes pasado llega a su fin en este número, una subtrama que pone de relevancia las deficientes medidas de seguridad que cuenta la isla de Krakoa. Benjamin Percy ha planteado a un Logan que siempre tenga un interesante acompañamiento, y aunque realmente creo que sus historias se han desinflado un poco en los últimos meses, entiendo que la Oficina-X de Marvel le mantenga en nómina y parezca que se prepara para promocionarle como se merece.
El dibujo de Paco Díaz es solvente sin florituras, correcto sin nada que me guste especialmente. Y siendo correcto, en parte da un poco de rabia tener una fantástica portada de Adam Kubert y Frank Martin, y que luego el interior no esté al mismo nivel.
Por cierto, sabía que tras Inferno Lobezno iba a adquirir una gran importancia, con la publicación de las miniseries X Lives of Wolverine y X Deaths of Wolverine, ambas con guión de Percy. Lo que no me imaginaba es que para ello esta serie terminará el mes que viene. Esto me da que pensar si no será el momento de bajarme del barco, dado que este comic de Lobezno me está gustando, pero sobre todo en los último meses, me ha parecido sin más.
PUNTUACIÓN: 7/10
X-Force 20 de Benjamin Percy, Robert Gill y Guru-eFX
¡Una vuelta de tuerca a tiempo para nuestro número de aniversario! Lobezno necesita algo más que su factor curativo para sobrevivir a las olas más mortíferas que rodean la isla paradisiaca de Krakoa. Además: un cambio radical para Quentin y Phoebe.
Este comic incluye X-Force 25 USA.
Agradezco a Benjamin Percy que se está tomando su tiempo en construir a los miembros de X-Force. En este número volvemos a ver el estado de la relación de Chico Omega con Phoebe Cuco, y no todo van a ser buenas noticias. Junto a esto, la portada ya nos adelante una aventura surfera de Logan que resulta bastante estúpida, no sólo por el hecho que los humanos no pueden pisar Krakoa y Logan lo permite sin más (espero que se explique el mes que viene que le habían controlado mentalmente, porque si no, que idea más tonta), sino recordando aquella historia de Jason Aaron y Ron Garney en la que Logan reconocía que a lo único que le tiene miedo es al mar, porque su esqueleto pesa demasiado como para poder nadar bien y él puede morir ahogado. Que ahora Percy se invente esta afición para Logan, incluso teniendo en cuenta el tono de aventura ligera de esta grapa, resulta bastante extraña, la verdad.
El dibujo de Robert Gill con color de Guru-eFX me parece correcto y funcional, cumple bien el cometido pero no consigue que dejemos de echar de menos a Joshua Cassara, que ya no volverá a dibuja los interiores pero de momento se mantiene en las portadas con color de Dean White.
Frente a la fiebre de cancelaciones en cadena que vamos a tener en las franquicia mutante coincidiendo con el final de Inferno el mes que viene, me alegro poder decir que de momento estos X-Force mantienen el interés y no anticipo dejar de comprarlo a corto plazo. A pesar del elemento tonto de la historia de este mes.
PUNTUACIÓN: 7/10
SWORD 10 de Al Ewing, Jacopo Camagni y Protobunker
¡Estación fuera de servicio! Mientras Tormenta lucha contra la Legión Letal en Marte, hay problemas explosivos en El Pico. El topo de SWORD ha sido descubierto. Genio y Cable cara a cara con un enemigo inesperado. ¿Y qué ha sido de Abigail Brand?
Este comic contiene SWORD 10 USA.
No me puedo creer que Marvel vaya a cancelar SWORD el mes que viene con tan sólo 11 entregas. Desde luego, vaya racha más mala está sufriendo Al Ewing en los últimos tiempos. En este número continuamos con la historia del intento de asesinato de la emperatriz Shi´ar Xandra a manos de Orbis Stellaris mientras se encuentra en Marte / Arakko, junto al sorprendente descubrimiento del traidor en las filas de Sword. La historia tiene un montón de giros interesantes y plantea unas escenas de acción con Tormenta de gran protagonista. Al Ewing demuestra también en este comic su pericia como contador de historias.
Lamentablemente el dibujo de Jacopo Camagni con Fernando Sifuentes de Protobunker al color no pasa de ser correcto montonero sin más. Prefiero dejarlo así para no hacer sangre, pero sobre todo en las escenas de acción me ha parecido flojito, la verdad.
Como digo, pensar que el mes que viene va a terminar SWORD me ha dejado con un bajonazo, porque dentro que le ha faltado algo de foco al comic, al haber estado metido en crossovers y eventos de otras series, creo que no ha tenido tiempo para desarrollar todo su potencial. De hecho, un detalle que veo cada vez más claro es la forma en que Marvel está triturando conceptos super chulos que luego acaban convirtiéndose en carne de cancelación o, en el mejor de los casos, de reinicio con un nuevo concepto.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Tras el repaso al tercer número de Inferno de Jonathan Hickman, toca seguir repasando los comics que compro de la franquicia mutante publicados por Panini este mes de marzo, empezando por las dos series de Gerry Duggan, Patrulla X junto al español Javier Pina y Merodeadores junto al italiano Matteo Lolli.
PATRULLA X 5 de Gerry Duggan, Javier Pina, Ze Carlos y Erick Arciniega
La nueva amenaza que se enfrenta a La Patrulla-X por fin se da a conocer ante ellos, acompañado de sus propias creaciones. Los mutantes pueden haber derrotado a la muerte, pero sus enemigos también están muy vivos.
Gerry Duggan se está demostrando un guionista super sólido de la vieja escuela que aprovecha esta grapa para ahondar en el personaje de Polaris, uno de los menos conocidos sobre todo en comparación con Scott, Jean Grey y Lobezna. Esta grapa incluya una escena de acción que es casi una excusa para que Lorna tome el mando y se muestre como una de las mutantes más peligrosas del grupo, como bien indica el título del comic «No molestes a Polaris», aparte de darnos a conocer interesantes detalles de su psicología. Además de tratarse de otra aventura autoconclusiva, y van cinco de cinco en esta colección, el comic continúa con la subtrama de Ben Urick a punto de lanzar al mundo la noticia de las resurrecciones de los mutantes de Krakoa, una trama interesante pero que ya empiezo a desear que se resuelva de una manera u otra.
Se que me repito, pero en lo referido al dibujo hay una cosa buena y otra mala. Lo bueno es que Javier Pina repite tras el fill-in del mes pasado y tengo claro que le espera un futuro muy interesante en Marvel, porque vuelve a darnos unas páginas más que correctas que indican además que tiene un gran margen de mejora. Lo malo es que Pina no dibuja todo el comic, y volvemos a tener una grapa Marvel de 20 páginas (de dibujo, luego están los textos de apoyo) con 13 páginas suyas y 7 de Ze Carlos, algo más montonero. Lo cual me parece penoso, qué queréis que os diga. Y no tengo claro si es cosa de Marvel o si es que Pina ¿no ha podido mantener la periodicidad dos meses seguidos? Espero por su bien que no sea el caso y la culpa sea unos editores a los que claramente la cohesión artística les trae sin cuidado.
A pesar de este detalle menos bueno, lo cierto que esta Patrulla X está siendo un comic con una sensibilidad clásica que nos está dando un entretenimiento más que bueno, que me sigue dejando con ganas de seguir comprándolo el mes que viene.
PUNTUACIÓN: 7/10
MERODEADORES 23 de Gerry Duggan, Matteo Lolli y Rain Beredo
¡Cómo pelear contra tu dragón! Mientras un nuevo representante de Krakoa accede al escenario internacional, Los Merodeadores se encuentran cara a cara con Aquel-Cuyas-Extremidades-Rompen-Montañas-y-Cuya-Espalda-Cruje-el-Sol… ¡Fin Fang Foom!
Este número contiene Marauders 26 USA.
Merodeadores es un comic que nació con una premisa muy chula de «aventuras piratas» que obviamente me llamó muchísimo la atención. Lamentablemente, este high-concept hace tiempo que ha caducado y el comic navega sin rumbo fijo, y la grapa de este mes es el perfecto ejemplo de ello. Aparte del hecho que Merodeadores nunca ha sido un comic de grupo sino un «Kate Pryde, Emma Frost y otros que pasaban por aquí», déficit que es 100% achacable a Duggan, que no ha conseguido enganchar con ninguno de los personajes de segundo nivel (excepto quizá Sebastian Shaw). Esto ha provocado que cuando Kate o Emma no tienen relevancia el interés cae en picado, como sucede aquí con esta historia con el histórico mutante del Club Fuego Infernal Harry Leland de protagonista que no puede darme más igual por su intrascendencia total.
El dibujo de Matteo Lolli con color de Rain Beredo me parece super correcto en todo, lástima que como comentaba, la historia de esta grapa sea un poco bluf. Lolli me parece un dibujante super competente que puede dibujar de todo, lástima que este comic no le de opciones para lucirse, incluso a pesar de la aparición de Fing Fan Foom (otro bluf de usar y tirar).
Reconozco que hace meses que debería haber dejado de comprar esta grapa. Si no lo hice fue por mi exceso de completismo de fan, ya que al enterarme que cerraba en Estados Unidos el mes que viene, preferí seguir comprando la serie para al menos tener completo esta colección. Sin embargo, tengo claro que el próximo relanzamiento tras Inferno va a ser el momento para bajarme del carro, a mi que no me busquen.
PUNTUACIÓN: 6/10
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La etapa de Jason Aaron en los Vengadores cumple 50 números, y hoy quiero analizar el último arco de la serie World War Hulka junto al español Javier Garrón, además de las implicaciones que las revelaciones del último número especial pueden suponer para esta colección
PUNTUACIÓN: 7.5/10
¡World War Hulka! Tras los acontecimientos que nos trajeron de vuelta a la Fuerza Fénix, la Tierra se ha convertido en un planeta más fracturado y volátil que nunca, especialmente para Los Vengadores. Una vez que Hulka sea declarada una amenaza Global, la Fuerza de Invierno rusa se dispone a conducirla ante la justicia. Ahora, Jen Walters se enfrentará a un destino que ni siquiera Hulk podría esperar soportar. La Habitación Roja es donde se han forjado algunos de los mejores asesinos y superasesinos del mundo, y transformará a Jen en algo aterrador. ¡El Hulk de invierno está a punto de ser liberado en el mundo! ¿Y el único que puede detenerla es el Hombre Gorila?
World War Hulka se ha publicado en los números 45-50 USA, publicados en España por Panini en los números 31-35. Además, el número 50 USA (750 de la numeración legado) es un especial de 96 páginas en el que además de la conclusión de «World War Hulka», conoceremos el verdadero propósito de Los Vengadores prehistóricos, el secreto del Inquisidor de Hierro y la llegada del mayor grupo de psicópatas que haya conocido ninguna Tierra. ¡El mañana empieza aquí!
En este especial n.º 50 (750 Legado) están acreditados los siguientes autores: Jason Aaron, con dibujo y tinta de Aaron Kuder, Javier Garrón, Carlos Pacheco, Rafael Fonteriz, Ed McGuinness, y color de Alex Sinclair y David Curiel para la historia principal “Una Tierra distinta a cualquier otra (como todás las demás)». David Badeón dibuja, con color de Israel Silva, la doble página con “La montaña de los Vengadores”. La sorpresa llega con la historia “Los dos dignos”, escrita por el novelista Christopher Ruocchio con Steve McNiven y Frank D´Armata en el apartado artístico.
World War Hulka es el perfecto ejemplo de todo lo que ha convertido a Los Vengadores de Jason Aaron y Javier Garrón en uno de los comics más entretenidos de la Marvel actual. Tengo que reconocer que Llega el Fénix, el arco anterior, es probablemente la historia más floja de Aaron hasta la fecha en la serie, pero tras este bache yo disfruté mucho con Heroes Return, que permitió a Aaron desatarse con las ideas más locas inspiradas en la historia de Marvel Comics aprovechando este mundo en el que el Escuadrón Supremo era su principal defensor. Tras este evento fuera de la serie principal, el retorno de Vengadores es un comic en que Hulka cobra protagonismo y que de nuevo vuelve a trasmitir una escala y sensación de amenaza que ya le gustaría tener a la mayoría de comics de cualquier editorial.
Aaron plantea sus comics como historias para ser leídas mes a mes. Me gusta que en este arco de 5 números cada grapa te cuenta una aventura completa con grandes momentos de acción más grande que la vida con un montón de giros y sorpresas impactantes. El secuestro y posterior conversión de Hulka en una Hulk de Invierno al servicio de Moscú nos plantea un nivel de amenaza inédito para los Héroes más Poderosos de la Tierra, con unos giros en cada grapa que me han gustado mucho.
Otro elemento super importante para mi y clave para captar a nuevos lectores es tener una historia autocontenida en si misma que no te obliga a leer más comics que este (y en su momento el Heroes Reborn que durante varios meses sustituyó a este comic y no se solaparon). Frente a una franquicia mutante cada vez más endogámica y sacacuartos que obliga a múltiples compras (a menudo de comics que no te interesarían a priori) para una mayor comprensión de la historia, los Vengadores te ofrecen todo el entretenimiento en una única grapa que al menos a mi me deja siempre con ganas que querer comprar la siguiente para saber cómo continua la historia.
Otra de las virtudes de Jason Aaron es la forma en que plantea historias en las que nunca sabes qué va a suceder a continuación, algo que como lector veterano agradezco un montón. Esta sensación de “All-New, All-Different” es una pasada y acrecienta el entretenimiento que me proporciona este comic todos los meses. Además, este arco de World War Hulka plantea un cambio en Jennifer Walters con vocación de perdurar en el tiempo, y en general en la geopolítica planteada por Aaron en esta etapa. Si uno de los grandes elementos distintivos de Aaron era plantear una escala global con múltiples amenazas simultáneas contra los Vengadores, en este arco parece que se resuelve la amenaza de Namor como Rey de Atlantis y, en parte, también la amenaza del reino de los Vampiros de Drácula establecido en Chernóbil.
Sin embargo, eso no significa que los Vengadores se estén quedando sin enemigos, ya que el especial n.º 50 nos trae la aparición de los Señores del Mal Multiversales (que fueron presentados en el especial del Día del Comic Gratis junto con el retorno de Deathlok, un fan-favourite para Aaron) y que plantean el nivel de amenaza más-grande-que-la-vida que merecen nuestros héroes. Además, tras el Heroes Reborn, hubo gente (yo no) que pensó que Aaron dejaría descansar una temporada al Escuadrón Supremo, y este número confirma que no es ni mucho menos el caso.
Si hay algo que no me ha cuadrado de esta etapa es la figura de Mefisto, empezando por su papel en la creación de los Vengadores de hace un millón de años. Este descuadre se mantiene en este especial incluso amplificado, porque una cosa es que los Señores del Mal de Muerte puedan viajar en el Tiempo y otra que Mefisto lo haga, algo imposible por muy demonio que sea. De hecho, esta versión de Mefisto del pasado no debería tener los conocimientos de su yo del presente, y es un detalle no menor que me rompe algo la suspensión de credulidad. Incluso teniendo claro que este comic no busca ser una historia sesuda sino un entretenimiento ligero que puedan leerlo sin problemas todo tipo de lectores, incluso nuevos lectores que se acerquen a los comics tras ver las películas.
Se además que muchos lectores veteranos no han encajado con la propuesta de Aaron y opinan que los personajes en muchos casos no parecen ellos mismos. Esto es algo respetable y puedo empatizar con ellos, aunque yo en mi caso no acabo de ver ese problema en unos personajes que cambian y evolucionan en función del escritor que se encarga de escribirles. Sin ir más lejos, Donny Cates ha convertido a Thor en su colección en un gilipollas antipático con el que es imposible empatizar, y jamás diría que Cates “no entiende al personaje” o que “no tiene ni idea de escribir”, cosa que sí estoy escuchando sobre esta etapa. Algo en lo que obviamente no estoy de acuerdo.
Si es cierto que el tema de los viajes en el tiempo es algo peliagulo que puede provocar más de un dolor de cabeza a los fanáticos de la continuidad si no cuadra bien la historia. Pero dentro que como decía no conecto nada con la parte de Mefisto, sigo teniendo toda mi confianza en que Aaron sepa cerrar bien su historia con una acción más-grande-que-la-vida además a lo largo y ancho del multiverso temporal de Marvel. Si Aaron busca contar la mayor historia de los Vengadores que al menos iguale la escala de Jonathan Hickman, y eso que su etapa culminó en las Secret Wars, creo que hay muchas posibilidades de que lo pueda conseguir.
En el apartado artístico, me flipa muchísimo el estilo de Javier Garrón (con color de David Curiel), que se encarga de dibujar todo el arco de World War Hulka, excepto unas pocas páginas del número 49 USA (n.º 34 de Panini) dibujadas por Flaviano. En la Marvel actual de los fill-ins montoneros y los artistas que no aguantan ni tres grapas seguidas en una serie, el artista gaditano se está currando unos comics alucinantes en los que no sólo tiene que a dibujar múltiples personajes con combates de alta tensión, sino que además plantea rediseños de varios personajes en función de la misión que tienen que realizar en ese momento. Si tengo que ponerle un pero es que llena tanto las viñetas, en parte por lo que comentaba del protagonismo coral y la necesidad de mostrar a múltiples personajes en todo momento, que sus páginas producen cierto “agotamiento” tras leerlas por toda la información que contienen, estando todo demasiado apelotonado en algunos momentos. Dicho esto, la calidad, regularidad y personalidad que está mostrando Garrón desde su debut en La Era de Khonshu me parece digna de elogio. De hecho, me encantaría que Garrón se mantenga de dibujante oficial durante el tiempo que le reste a la etapa de Aaron.
En el especial n.º 50 Garrón se encarga de las páginas de conclusión del arco World War Hulka que cierra de momento la participación Hulka en la serie, quedando las restantes para un all-star de artistas de la casa. Me gusta que Aaron Kuder, al que conocí en su estupenda (aunque corta) etapa en Guardianes de la Galaxia junto a Gerry Duggan, se encargue de las páginas que sirven de prólogo de la nueva serie Avengers Forever que él se va a encargar de dibujar. Su estilo de línea fina tiene una personalidad tremenda sobre todo a la hora de dibujar las expresiones faciales, con una narrativa super dinámica que creo que va a aprovechar esta nueva serie de Vengadores para lucirse.
Junto a Garrón y Kuder, en este especial tenemos a Carlos Pacheco, Rafael Fonteriz, Ed McGuinness, David Baldeón y Steve McNiven, encargados cada uno de una faceta de la historia que Aaron plantea en diferentes momentos temporales y con personajes diferentes. Y aunque individualmente me gustan todos los dibujantes, McGuinness igual el que menos, el hecho de tener todas las historias entrelazadas a lo largo del especial provoca que este comic tenga una sensación de “cajón de sastre” que no le sienta demasiado bien a la experiencia lectora.
Se que clamo en el desierto cuando me quejo del excesivo baile de dibujantes en los comics de Marvel, y está claro que era imposible un especial de estas características estuviera dibujado por un único artista. Pero lo cierto es que estos bailes hacen imposible que haya una única personalidad gráfica que acaba yendo en contra de la satisfacción que un entretenimiento periódico tiene la obligación de ofrecer todos los meses.
Hay comics que tras 50 números muestran signos claros de agotamiento. No es ni mucho menos el caso de estos Vengadores. Y Marvel demuestra que sigue super contenta con su trabajo, ya que tras este especial 50/750 desde el mes que viene la colección se desdoblará en dos con el estreno de Avengers Forever de Aaron junto a Aaron Kuder, que ha dibujado uno de los capítulos del especial, y que se encargarán de mostrarnos la parte de la aventura a lo largo del continuo espacio-tiempo, mientas que los Vengadores tradicionales supongo que seguirán dedicados al presente de la tierra 616 como hasta ahora.
Leyendo la newsletter de Aaron queda claro que este encargo de Marvel no sólo es uno de los trabajos que más está disfrutando como creador, sino que le está planteando uno de los mayores desafíos narrativos como escritor desde que empezó a trabajar en la Casa de las Ideas, incluso superando a su maravillosa etapa en Thor, teniendo en cuenta que en el comic del Dios del Trueno sólo habían 2 protagonistas -Odinson y Jane Foster- frente el gran reparto coral de los Vengadores. Es por esto que me molesta bastante leer a Julián Clemente en el Spot-On de este mismo comic opinar que Aaron “escribe con desgana” a Los Vengadores, lo cual no sólo es objetivamente incorrecto, sino que transmite un sesgo tremendo por parte de Clemente. Por supuesto no pasa nada si dice que algo no le gusta, y ya se sabe que para gustos colores y todas las opiniones son respetables en ese sentido. Pero no es tan aceptable que incorpore un una página oficial de información de Marvel / Panini unas apreciaciones personales sin más fundamento que a él no le gusta lo que Aaron nos está contando y busca lo que sea para justificar su punto de vista. De hecho, la complejidad de historia de Aaron es algo tan evidente, no hay más que leer el comic, que puede ser muchas cosas y puede gustar o no gustar, pero seguro no transmite “falta de gana, deseo o interés por algo”.
Me produce bastante gracia leer a Clemente lamentarse porque le gustaría que la etapa de Aaron se termine lo antes posible pero tiene que enfrentarse a la realidad que Marvel no parece estar por la labor, y que a Aaron le queda cuerda para rato. De hecho, la sensación es que vamos a tener a Aaron durante todo 2022, y yo no puedo estar más contento por ello.
Los Vengadores siguen siendo uno de los comics más divertidos de la Marvel actual, con una escala y sensación de amenaza que deja en mal lugar al resto del catálogo. Mientras Aaron, Garrón y Kuder (o quien corresponda) mantengan el nivel, yo seguiré comprando encantado este comic.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Tercer número de Inferno de Jonathan Hickman, con dibujo de R.B. Silva, Stefano Caselli y Valerio Schiti, entintado de Adriano De Benedetto y color de David Curiel, en el que por fin la historia se pone en marcha mientras conocemos varias sorpresas sobre las creación del paraíso mutante de Krakoa y la identidad de los villanos de Orchis.
PUNTUACIÓN: 7/10
¡El ataque de Nimrod! Los problemas nunca llegan a Krakoa de uno en uno. Jonathan Hickman se reúne con R.B. Silva, su colaborador de Potencias de X, para el penúltimo capítulo de su canto del cisne en la Franquicia Mutante.
Este tercer número de Inferno es una grapa de 56 páginas (39 de historia sin contar los gráficos de Hickman) en el que por fin empiezan a pasar cosas interesantes. Aunque estén contadas con el habitual ritmo pausado de Hickman y su gusto por volver a contar de forma ampliada momentos que ya vivimos en comics previos, las cosas como son. Y hay que reconocer que su capacidad de crear historias complejas que va desplegando a su propio ritmo es probablemente el principal hecho distintivo de Hickman, dicho esto en positivo. La sensación que Hickman ya tenía escritas desde el principio de HoX / PoX la trama de Cifra y Warlock en Krakoa o las revelaciones sobre el origen de Karima Shapandar (la Centinela Omega) y su cambio de bando para apoyar a Orchis es una pasada, la verdad. Como también lo es que este origen sorpresa de Karima conecte con una de las más clásicas historias y en general con los mitos de la Patrulla X.
El problema, dentro que creo que este es un buen comic, es hasta las últimas páginas tenemos otro número de worldbuilding de Hickman en el que nos explica cosas interesantes que hasta ahora no conociamos de su reinicio, pero en las que literalmente no pasa nada que avance la trama. De nuevo, y ya son tres de tres en Inferno, tenemos un comic de Hickman que nos promete que el próximo comic va a ser lo más pero que se ha olvidado de serlo en este. Y la decepción empieza desde la propia portada del comic, que nos muestra algo que ¡NO llega a suceder en este comic! ¿Cómo es posible? Obviamente, dado que el próximo número ya es el final de Inferno, espero que el climax sea impactante y nos de la acción, giros y momentos dramáticos que llevamos esperando desde el principio del comic.
En el apartado artístico, ya no es noticia que Marvel vuelva a producir un comic que da vergüenza ajena por el baile de dibujantes. R.B. Silva está acompañado por Stefano Caselli y Valerio Schiti al dibujo, contando además con entintado de Adriano De Benedetto y colores de David Curiel. Julián Clemente vende como positivo en el Spot-On que Silva dibuje la escena del flashback con Cifra y Warlock en Krakoa que amplía lo visto en Potencias de X (cosa que por otro lado claro que es positivo), pero obvia lo penoso que es que en el principal comic de la franquicia mutante los editores no hayan sido capaces de planificar que Silva dibuje toda esta grapa. Y está claro que Silva, Caselli y Schiti son los tres artistas de primera línea y no se les puede poner un pero a su narrativa, pero que prácticamente haya un salto de estilo en cada escena me toca mucho la moral, la verdad, porque de hecho Schiti y Caselli sólo dibujan 7 páginas cada uno de este comic. Si precisamente se recuerda tanto a HoX/PoX además de la historia de Hickman fue por la unidad artística de unos comics dibujados todos por Larraz y Silva. Parece que esto no es una prioridad para la Marvel actual, claro.
Hay además un elemento alrededor de Moira McTaggert en la historia de Hickman que es totalmente ridículo, pero que resulta imprescindible para que la trama avance, hasta el punto que sin eso no hay historia. Me refiero a que si Charles y Magneto saben que si Moira muere la realidad se va reiniciar, pensar que aparte del localizador Moira no puede pedir ayuda mentalmente a Charles en caso de necesidad es realmente absurdo, y rompe con la imprescindible suspensión de credulidad. Y se que esto es como La visita de Shaymalan, cuya premisa ya incluye una ridiculez absurda que hay que aceptar porque sin ella no hay película. Pues algo así me pasa con la trama de Moira en general en la miniserie de Inferno. Y no importa si el worldbuilding es super complejo, si al final Hickman tiene que emplear «chorradas» para hacer avanzar la historia, igual es que la historia no es tan buena para empezar.
Comparto las primera páginas del comic:
Inferno acaba de empezar como quien dice y ya estamos a punto de conocer el final el mes que viene. Y por lo visto en esta grapa, el climax de esta serie si puede convertirse en un verdadero game-changer para la franquicia mutante. Aparte de la propia marcha de Hickman, claro. A pesar de todo lo expuesto anteriormente, reconozco que tengo ganas de ver cómo termina la historia, la verdad.
PUNTUACIÓN: 7/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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