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Crítica de Wasted Space vol. 1 de Michael Moreci, Hayden Sherman y Jason Wordie

Mi búsqueda de nuevas lecturas que me ofrezcan un punto de vista fresco y original me ha llevado hasta Vault Comics, editorial independiente que lleva algún tiempo publicando unas obras eclécticas y con mucha personalidad. Wasted Space de Michael Moreci, Hayden Sherman y Jason Wordie es mi primera compra y me ofrece una buena ciencia ficción.

PUNTUACIÓN: 7/10

Billy Bane es un profeta que se equivocó y la galaxia se ha estado quemando desde entonces. Todo lo que quiere es consumirse en el rincón más oscuro del espacio con su mejor amigo Dust, un robot Fuq sobrealimentado. Pero cuando un nuevo profeta va a su encuentro, Billy se encuentra con la oportunidad de salvar la galaxia que al menos es parcialmente responsable de destruir. Lástima que no podría importarle menos.

Michael Moreci (Roche Limit, Wonder Woman, Black Star Renegades) y Hayden Sherman (The Few, Cold War, John Carter: The End) han arrojado a Philip K. Dick a una trituradora y lo han mezclado Preacher. Toma un trago y emborráchate.

La publicidad de esta serie vende Wasted Space como “ Philip K. Dick meets Preacher” y creo que es una buena aproximación al tipo de historia que vamos a leer, una buena ciencia ficción que toca temas como el futuro predestinado frente al libre albedrío, protagonizado por unos personajes que cometen errores y que están más pendientes de emborracharse y follar que en salvar la galaxia.

El propio título de este comic “Wasted Space” ya implica un juego de palabras, ya que además de la traducción literal de “Espacio desaprovechado”, es una forma insultante de referirse a alguien o algo que es completamente inútil, personas que se consideran débiles, inútiles o poco confiables. Buff!!! Si esta es la opinión que los autores tienen de Billy el protagonista, ¡apaga y vámonos!

El guión de Michael Moreci conecta con las historias de personajes con errores del pasado que tienen que recuperar el espíritu para volver a hacer lo correcto, algo que aunque no es especialmente original, si incluye muchos detalles chulos y divertidos y consigue que la obra tenga una personalidad diferenciada y plantear cuestiones interesantes de fondo.

Reconozco que el dibujo de Hayden Sherman me ha parecido horrible, el típico dibujo feo de una editorial indy pequeña que aún está labrándose un futuro profesional. Sin embargo, gracias al alucinante color de Jason Wordie he conseguido entrar en el juego que nos plantean y al final del tomo incluso me ha parecido que el apartado artístico cumple y consigue contar la historia transmitiendo personalidad y diferenciación.

En resumen, la temática de ciencia ficción me interesa, algo positivo, pero hay en mercado comics también interesantes con un dibujo mucho mejor (o más standard y ajustado a mis gustos) como Sea of Stars, Criminal, Lazarus, Deadly Class, etc… y la competencia es feroz. Compraré seguro el segundo tomo, a ver si termina de engancharme, pero no va a tener muchas más oportunidades para conquistarme.

Ah!! Aprovecho para dar las gracias a mi amigo tuitero @GrumpyOldMate por recomendarme este comic en particular, que lleva publicado en USA desde finales de 2018,  y en general la propia Vault Comics. Estoy muy agradecido de recibir «soplos» así, con el nivel de saturación de comics interesantes que se publican cada mes es super difícil comprar una serie nueva sin saber nada de ella sin que alguien de confianza te lo recomiende.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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Crítica de The Batman´s Grave 4 de Warren Ellis y Brian Hitch

Warren Ellis y Brian Hitch continúan su historia de Batman con otro número que ofrece muchísima acción para el lucimiento de Hitch y algunas respuestas a preguntas que se han ido planteando en números anteriores.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¿Por qué un chantajista se convirtió en un asesino? ¿Cómo sobrevive Batman a un oponente que puede matarlo con su propia mente? ¡Descubre todo esto y más en el último capítulo de la serie de 12 números del escritor Warren Ellis y el artista Bryan Hitch!

Warren Ellis ha creado algunos de los comics mainstream más influyentes del siglo XXI, como Planetary o Authority. Digo esto porque decir que Ellis hace tiempo que no muestra su mejor versión parecería implicar que su trabajo es de alguna manera deficiente, y no es para nada el caso. Si algo caracteriza los últimos guiones de Ellis en su oficio, todo está muy bien pensado y ejecutado, aunque quizá le falta la magia que sí tenían las obras antes mencionadas o su Transmetropolitan, Moon Knight, etc… En lo positivo, sabes que aunque quizá Ellis ya no haga obras sobresalientes, siempre va a entregar obras notables que son super leíbles.

The Batman´s Grave está planteada como una novela de misterio dividida en 12 capítulos, por lo que la valoración real habrá que hacerla cuando leamos el final de la historia. En lo relativo a estos cuatro primeros números que suponen un tercio del total, se aprecia una línea argumental muy clara: Batman realiza una investigación para la que tiene que utilizar todas su inteligencia y dotes detectivescas así como sus recursos tecnológicos, y cada pista que sigue le lleva a un combate contra peligrosos enemigos, que le permite adquirir nuevas pistas para seguir su investigación.

Mola la forma en que Ellis y Hitch nos muestran cómo funciona la mente de Bruce Wayne para llegar a conclusiones a partir de las pistas, y sobre todo, molan las escenas de acción, perfectamente coreografiadas por Hitch, que está empeñado en recordarnos que sigue siendo uno de los grandes artistas del mundo del comic.

Frente al estilo widescreen que popularizó en Authority, Hitch nos pone a pie de calle junto a Batman acompañándole en su investigación, con unas páginas super detalladas siempre planteadas para contar la historia de la forma más limpia y clara posible. En este cuarto número vuelve a entintarse a si mismo, frente a los números uno y tres entintados por Kevin Nowlan, entregando unas páginas geniales.

En los últimos años he dejado de comprar DC Comics excepto por otras puntuales como este The Batman´s Grave, que se convierte en uno de los “must-read” absolutos de la editorial en 2020. Y de momento, Ellis y Hitch siguen cumpliendo con su parte del trato.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Análisis y opinión de Dinastía de X y Potencias de X de Jonathan Hickman, Pepe Larraz, R.B. Silva y Marte Gracia

Han pasado ya varias semanas desde que Panini publicó el final de las maravillosas Dinastía de X y Potencias de X de Jonathan Hickman, Pepe Larraz, R.B. Silva y Marte Gracia. Estos comics consiguieron que mi cabeza estallara en mil pedazos mientras insuflaban nueva vida a los mutantes de Marvel Comics, cuya franquicia parecía agotada desde hace años. El futuro no puede ser más ilusionante, y por este motivo me he decidido a escribir este artículo una vez he reposado mis impresiones sobre esta obra.

(Artículo de opinión full spoilers)

¡Enfréntate al futuro! ¡Jonathan Hickman toma el trono de los mutantes! Desde su nacimiento, La Patrulla-X ha vivido cuatro momentos fundamentales: su fundación, la Segunda Génesis, “La Era de Apocalipsis” y la época de New X-Men. Ahora, Charles Xavier revela su plan maestro… el que sacará a los mutantes de la oscuridad y los llevará, una vez más, hacia la luz.

Dinastía de X (HoX) con Pepe Larraz y Marte Gracia nos cuenta el mes en la vida de los mutantes en que todo cambió, mientras que Potencias de X (PoX) con R.B. Silva y Marte Gracia es la serie hermana que nos cuenta la historia secreta de los mutantes que hará que cambie radicalmente la forma en que los vemos, una historia que empieza en el pasado (X0 – Año 1 para los mutantes) sigue en el presente diez años después (X1) y se lanza hacia los futuros de dentro de 100 (X2) y 1.000 años (X3) en los que la raza mutante ha sido prácticamente erradicada de la faz del planeta Tierra.

La publicidad nos vendía estos comics indicando que “No puedes perderte este momento crucial de la vida de La Patrulla-X.” Y pocas veces un anuncio ha cumplido tan satisfactoriamente con lo que prometía.

Si algo ha quedado claro sobre Jonathan Hickman es que es un gran fan y un increíble conocedor de la historia mutante. A pesar de plantear un nuevo comienzo para los mutantes tan impactante como en su momento debió ser el Giant-Size X-Men de 1975, Hickman usa este reinicio para homenajear la rica historia de los mutantes, adornando toda la narración de personajes, espacios y situaciones que nos recuerdan momentos clave de los comics de toda la vida. Empezando por el uso de Krakoa como nueva residencia de la nación mutante, isla viviente mutante que fue el villano de dicho Giant-Size X-Men nº1 cuya “Segunda Génesis” cambió el mundo del comic americano.

Es curioso que se haya publicado a la vez en España este reinicio mutante y la excelente Historia del Universo Marvel de Mark Waid, Javier Rodríguez y Álvaro López. Digo que es curioso porque podría decirse desde cierto punto de vista que Hickman en Dinastía y Potencias plantea precisamente eso, hacer un quien es quien de los principales personajes y líneas narrativas de estos 57 años de vida editorial de los mutantes. Magneto, Apocalypsis, Bolivar Trask y sus Centinelas que luego evolucionaron en Nimrod, Mr. Siniestro, la Hermandad de Mutantes Diabólicos liderada por Mística, el Club Fuego Infernal, Genosha, House of M, la Falange, Dientes de Sable, Exodo, Gorgon, los Cosechadores, Bastión o los purificadores… Todos estos y más son mencionados y tenidos en cuenta de una forma u otra durante este enorme historia.

Y eso en cuanto a los villanos, pero si pensamos en los mutantes, aparte del sorprendente papel otorgado a Moira MacTaggert, encontramos en estas páginas a Proteo (hijo de Charles y Moira), Cifra, Forja, Monet de Generación X, Hope Summers y un montón más. Incluso personajes como Fabio Medina (Bolas Doradas) o Eva Bell (Tempus) creados por Brian Michael Bendis que parecía que nadie sabía que hacer con ellos tienen una importancia fundamental para esta historia. La labor de bibliotecario que Hickman ha realizado en estas series es una maravilla que creo vamos a recordar muchos años.

La obra de Jonathan Hickman tiene como una de sus características distintivas el uso de una narración fragmentada que hace que una historia que contada linealmente resultaría relativamente sencilla se complique con los sucesivos saltos temporales atrás y adelante, dotándola de una mayor complejidad y personalidad, consiguiendo que su lectura sea mucho más satisfactoria.

Y resumiéndolo mucho, la historia de Hickman plantea el cambio de paradigma de Charles Xavier tras décadas de ser el optimista mentor mutante que cree en la coexistencia pacífica de humanos y mutantes. Tras conocer que los mutantes al final siempre PIERDEN, acepta por fin que no puede seguir poniendo la otra mejilla tras años de genocidios sufridos por su raza. Este cambio en Xavier -provocado por la Wild-Card de la historia, Moira McTaggert- pone en marcha una revolución que esconde un concepto muy simple y nunca antes visto: Unir a toda la raza mutante bajo el objetivo común de sobrevivir.

Hablemos de Moira. De ser un personaje secundario de poca importancia en los últimos años (de hecho, se la creía fallecida), Hickman nos rompió la cabeza con su idea de que en realidad es una mutante con el poder de revivir tras su muerte recordando lo vivido en vidas anteriores. Si no hace nada diferente los sucesos se repiten de forma que no se anulan años de continuidad, mientras que puede provocar el cambio si modifica proactivamente su vida. Tras 9 vidas gastadas, ha fracasado en todas sus vidas en su intento de evitar la caída de los mutantes, a pesar de intentar en cada vida cosas diferentes. Las posibilidades y la imaginación mostrada en el número 2 de Dinastía de X es alucinante y a la vez está desarrollada de forma sumamente didáctica. Y es que, a menudo la idea aparentemente más sencilla suele acabar siendo la que mejor funciona.

Moira es el motor del cambio, pero la sensación final que ha controlado maliciosamente a Charles y a Magneto para que hagan su voluntad abre unas posibilidades super interesantes de cara al futuro. Porque por un lado, la explicación de que los genocidios que han sufrido los mutantes en los años pasados y el conocimiento del futuro que Moira le mostró en el que los mutantes son exterminados explican en mi opinión más que sobradamente el cambio de postura de Charles y que propugne junto a Magneto el cambio de paradigma para la raza mutante. En mi opinión, este cambio, evolución o como lo queramos llamar está más que justificado. Pero a la vez entiendo perfectamente a los lectores que opinan que Charles puede haber sufrido un lavado de cerebro y esté controlado por Moira, de forma que Hickman se guardaría más sorpresas y giros para el futuro de la franquicia.

Y además, saber que posiblemente aún puede quedarle por vivir una última vida, la undécima, me parece otra idea magistral de Hickman, ya que en caso de su muerte el continuo espacio temporal sufriría un nuevo reseteo y todo retornaría al momento 0, algo que el inevitable retorno de Destino podría precipitarlo en los próximos meses. Además de narrativamente, veo clarísimo que esto es una posible válvula de escape en caso de que de aquí a cinco o seis años este reinicio acabara siendo fallido y Marvel quisiera resetearlo todo y devolverlo todo a la Escuela de Jóvenes Talentos de Westchester. Ahora mismo esto es algo que no parece posible, pero la vida da tantas vueltas y sobre todo dado que el mundo del comic ha demostrado ser cíclico, es algo que no puede descartarse. Más vale prevenir, debió pensar Hickman y los editores, y es bestial que incluyo hayan pensado en esa posibilidad de forma tan elegante.

Una parte fundamental de la historia mutante de los últimos 40 años ha girado alrededor de la mítica “Días de futuro pasado”, en la que la Patrulla-X lucha por evitar que el futuro apocalíptico en el que los mutantes han sido casi aniquilados por los Centinelas llegue a hacerse realidad. Hickman utiliza también este argumento en Potencias de X ampliando el número de amenazas, Nimrod y los Centinelas en el futuro de dentro de 100 años y la Falange y los Homo Novissima evolucionados genéticamente dentro de 1.000 años. Al usar el truco narrativo de hacer que estos futuros no sean realmente el futuro al que está abocado la linea temporal del Universo Marvel sino el final de la novena y sexta vidas pasadas de Moira Mactaggert, triunfa en el triple objetivo de recordarnos la importancia de esta mítica historia para los mutantes, conseguir sorprender e impactar a medida que estos comics fueron publicados quincenalmente, y además plantear la clave final: por primera vez el futuro de los mutantes no está escrito, estamos en un mundo nuevo nunca antes experimentado y existe la posibilidad de un final feliz para nuestros héroes. Obviamente, llegar a él no va a ser fácil, pero ahí está la gracia.

Aunque Marvel ha publicado la historia de Hickman en dos grapas diferentes, realmente Dinastía de X y Potencias de X son la misma historia, construyéndose cada número a partir de lo anterior. La nueva lectura de estos 12 números de un tirón me ha confirmado la extraordinaria habilidad de Hickman al crear grapas que ofrecen sorpresas y momentazos y que sirven para armar la siguiente parte de la historia y el siguiente impacto en el espectador.

Así, en HoX 1 conocemos que Charles Xavier y Magneto han establecido en Krakoa la nación soberana de los mutantes que el resto de países se verán obligados a reconocer, mientras que en PoX 1 conocemos que esta historia tendrá lugar en 4 momentos temporales diferentes empezando por el momento en que Moira decidió presentarse a Charles en el año 1, centrándose en el futuro de dentro de 100 años dominado por Nimrod y los Centinelas, en el que los mutantes supervivientes han conseguido una información que es fundamental para sus planes. Así estos cuatro momentos son El Sueño ( X0 – Año 1), El Mundo ( X1 – Año 10), La Guerra ( X2 – Año 100) y La Ascención (X3 – Año 1000).

En HoX 2 conocemos las múltiples vidas de Moira MacTaggert guardándose Hickman varios ases en la manga mientras nos regala una de las mejores grapas del año y casi del siglo XXI, mientras que en PoX 2 vemos como Charles y Moira incorporan a Magneto a su causa en el año 1, nos explican la importancia de las misiones de Cíclope y su grupo en el año 10 y de Apocalipsis y el último equipo mutante en el año 100, además de conocer más detalles de la Tierra del año 1000.

La narrativa tuvo un giro al hacer que el siguiente número a leer fuera PoX 3, centrado en su totalidad en el año 100 en el que tendremos la siguiente sorpresa que nos rompe las expectativas. El plan de Apocalipsis es una misión suicida destinado a conseguir una información clave, el momento en que el Molde Madre evolucionó para poder crear los nuevos centinelas Nimrod. Y esa información es entregada a Moira MacTaggert, que se suicida con ayuda de Lobezno para terminar con su novena vida y llevar este conocimiento al presente hasta su décima vida, que es la que se está viviendo en el presente actual del Año 10. La narrativa de evitar el futuro apocalíptico de “Días de futuro pasado” queda superada al establecerse que ese futuro SI ha sucedido, pero en una vida pasada de Moira.

Lo cual nos lleva a HoX 3 y 4, en los que un grupo seleccionado de X-Men se dirige al sol para detener la activación por parte de ORCHIS del Molde Madre que hará realidad este futuro que acabamos de ver en el año 100. Aunque la misión también acaba siendo suicida, el equipo de Cíclope cumple su misión y lanza al Molde Maestro al sol, rompiendo este futuro predestinado, o al menos retrasándolo. HoX 4 es uno de los grandes números de esta serie gracias al espectacular dibujo de Pepe Larraz, creando un shock chulísimo pero un poco tramposo, al saber los lectores que estas muertes no podían durar. Lo importante en este caso no es el qué, sino como lo va a ejecutar, y en esto Hickman triunfa, además de regarlarnos algunos momentos de personajes para el recuerdo, como el último diálogo de Kurt y Logan, o todo lo relativo a Scott Summers.

PoX 4 se centra en el “making-of” del nuevo mundo de Moira, Charles y Magneto, poniendo en juego a otro de los villanos clásicos, Mr. Siniestro, en el año 1 mientras que Charles recluta a Cifra (Douglas Ramsey) en el año 10 para comunicarse con Krakoa y poner el marcha el que será el oasis mutante. Y mientras, seguimos pendientes del futuro de dentro de 1000 años en el que la Falange se muestra como la mayor amenaza de la galaxia y que amenaza con asimilar la Tierra.

HoX 5 es otro número importante, ya que muestra la resurrección de los Hombres-X fallecidos gracias al quinteto formado por Hope Summers, Proteo, Elixir, Bolas Doradas y Tempus, la aceptación de la ONU del nuevo status de Krakoa como país soberano y la llegada de todos los mutantes a la isla, incluidos villanos como Apocalipsis, Siniestro o Éxodo entre otros muchos. PoX 5 sigue con el making-of centrados en Forja (año 1), Emma Frost (año 10) y la trama de la Falange del año 1000.

HoX 6 es el gran fin de fiesta, explicando el funcionamiento de la sociedad de Krakoa, con un consejo de 12 personas que dirigirá la Isla: OTOÑO -Charles Xavier, Magneto y Apocalipsis-, INVIERNO -Mr. Siniestro, Éxodo y Mística-, PRIMAVERA -Emma Frost y Sebastian Shaw, con un miembro del consejo aún oculto (¿Destino?)- y VERANO -Tormenta, Jean Grey y Rondador nocturno-. El destino de Dientes de Sable y las 3 leyes sagradas de la nación mutante, “Hacer más mutantes, No matar a humanos y Respetar esta tierra sagrada”, nos lleva a la celebración final en la que Charles y Magneto pueden por fin descansar al haber conseguido lo que llevaban años buscando, un futuro mejor para los mutantes.

Pero aún quedan sorpresas en Pox 6. Por un lado conoceremos que Moira en el Año 1 oculta información a Charles y Magneto para dirigirles por el camino que ella ha planeado, que puede incluir elementos oscuros. Por otro lado, en el año 1000 Logan y Moira descubrirán que el gran enemigo para el futuro de los mutantes no son tanto las máquinas como hasta ahora se pensaba, sino una nueva especie, el Homo Novissima, fruto de la experimentación y de la ingeniería genética, que creará seres que sobrepasarán a los mutantes en el futuro. Este conocimiento es fundamental, y nos lleva a la sorpresa de que este futuro del año 1000 no es el real, sino el que Moira vivió en su sexta vida, que hasta ahora había estado oculta, y cuyo conocimiento sin duda ha incorporado en sus planes de la décima vida, que estamos viendo. Y aunque la fiesta en Krakoa es total, los nubarrones empiezan a formarse al confirmarse que Charles y Magneto han mentido a Mística y no tienen pensado cumplir con su acuerdo de revivir a la fallecida Destino, en cuyo poder se encuentra la debilidad de Moira.

Hickman ha creado un engranaje de relojería que funciona perfectamente, aunque hay que reconocer que tiene un eslabón débil en lo relativo a la resurrección de la Patrulla-X. Y tiene tan claro que el número 5 de Dinastía de X es todo un WTF! de proporciones épicas que nos lo adelanta ya desde la primera página del cómic en la que ya veíamos a Xavier llamar a unos X-Men renacidos de forma misteriosa, aunque en ese momento no sabíamos que iban a ser los personajes reales de nuestra realidad. El nuevo status-quo en la que el reino de Krakoa puede revivir a mutantes fallecidos tiene la valentía de enfrentarse a uno de los peores tópicos del género de superhéroes, nadie muere y todos los héroes acaban volviendo a la vida de una forma u otra, además de poner la limitación a este milagro, al tener que estar siempre juntos los 5 mutantes (Proteo, Elixir, Bolas Doradas, Tempus y Hioe Summers) para poder realizar la resurrección, algo que diría que Hickman se va a encargar que no vaya a suceder con la frecuencia que estas miniseries dan a entender.

En todo caso, el final de Hox y PoX es perfecto ya que ofrece un punto de inicio para los mutantes planteado desde el optimismo, por primera vez en 40 años los mutantes son dueños de su propio destino. Este cambio en la narrativa que sobrepasa “Días de Futuro Pasado” crea un lienzo en blanco en la que se pueden crear todo tipo de nuevas historias, algo inédito en los mutantes desde ni me acuerdo cuanto tiempo. ¡Qué gran momento para ser fan de los mutantes!

En el apartado artístico, hay que quitarse el sombrero ante Pepe Larraz, que probablemente sea el mejor dibujante actual del género de superhéroes. Sus páginas consiguen siempre mostrar la acción de la forma más clara y dinámica, con un lápiz que destaca por una extraordinaria narrativa y una atención a los detalles brutal. No sólo son las escenas de acción, incluso escenas enteras de gente hablando consigue que tengan un feeling dinámico. Y además, el carisma de los personajes, los momentos alucinantes, no son las grandes viñetas de acción, sino los pequeños momentos en los que Larraz consigue transmitir la conexión y el cariño que los personajes comparten. Momentos como la reunión de Cíclope con los 4 Fantásticos en HoX 1, Scott cerrando los ojos de Warren en HoX 4 y ver a Kurt y Logan por última vez, o cuando Jean y Emma comparten una cerveza en HoX 6 valen su peso en oro y casi justifican el precio del comic.

Marvel ha conseguido un enorme éxito editorial consiguiendo que los dibujantes Pepe Larraz en HoX y R.B. Silva en PoX hayan podido realizar los seis números de cada serie, junto al colorista Marte Gracia que ha coloreado la obra completa y unifica artísticamente ambas series. Silva ha realizado un gran trabajo y tiene un estilo muy similar al de Pepe Larraz, por lo que no desentonan. Sin embargo, hay que reconocer que está un peldaño por debajo de Larraz, sobre todo en lo referido a las expresiones faciales que tienen un toque marcadamente cartoon que hace que algunas viñetas y expresiones queden raras, sobre todo en lo relativo al año 1.

Dinastía de X es una barbaridad artísticamente, con Potencias un pelín por debajo. Sin embargo, para ser justos diría que R.B. Silva da un poco más de margen para que Marte Gracia se luzca, consiguiendo páginas increíbles que destacan por el coloreado, mientras que Larraz “llena” demasiado sus páginas son los lápices. No me malinterpretéis, son páginas todas increíbles, pero en Dinastía el color parece un pelín más “constreñido”, espero que se me entienda.

Todo esto está referido a la obra en si, pero me faltaría comentar la experiencia lectora que HoX y PoX me ha transmitido mes a mes. Comentaba recientemente en mi artículo sobre el estado de las grapas en España que hay una corriente de opinión que parece propugnar y casi desear la desaparición del formato de grapa. Sin embargo, Jonathan Hickman ha escrito una obra extraordinaria dentro del género superheroico que claramente ha sido planteada para que fuera leída de forma periódica y que demuestra que este formato está más vivo que nunca.

Una parte esencial del género de superhéroes es el cliffhanger y la espera entre números. De hecho, en mi opinión estos elementos son consustanciales con el género y no se entiende un comic de superhéroes sin ellos. Aparte de la calidad de cada grapa, un elemento que me ha roto la cabeza como lector ha sido la primera lectura, flipar con los conceptos de Hickman hasta el punto de no leer Potencias ese mismo día para reposar lo recién leído y poder volver a leer ese comic para descubrir detalles menos evidentes en la primera lectura. Este parón entre número y número permite además especular sobre lo recién leído y lo que está por llegar antes de pasar a la siguiente grapa.Y obviamente, cuando un comic es bueno, es bueno leído mes a mes o de un tirón, pero las sensaciones que he vivido durante estos 4 meses las recordaré durante mucho tiempo.

Creo sinceramente que el impacto que estos comics han provocado en los lectores leídos mes a mes es muchísimo mayor que el que hubiera provocado si lo hubiéramos leído de un tirón en formato tomo, de igual forma que Juego de Tronos o Chernobyl nos fliparon en su momento teniendo que esperar una semana entre episodios.

La segunda relectura de HoX y PoX que realicé para escribir este post me ha permitido ver y apreciar la complejidad narrativa de Hickman y lo bien hilado que está todo para ofrecer todos los meses nuevos conceptos con muchísima información, consiguiendo que los lectores acabáramos satisfechos de la lectura y con ganas de más. Pero nada mejora el cliffhanger tras el HoX 4 y el sacrificio de los Hombres-X, y la sensación que me dejó mientras intentaba adivinar cómo iba a arreglar Hickman el desaguisado que acababa de colarnos.

Jonathan Hickman ha conseguido un hito en la historia de Marvel Comics dando nueva vida a los X-Men y volviendo a colocarles en el centro de la conversación comiquera. ¡Qué contento estoy de haber podido vivir en directo esta revolución! Ojalá esta sensación que HoX y PoX me ha transmitido se pueda alargar con las nuevas series que acaban de empezar y que están englobadas bajo el lema “Dawn of X (Amanecer de X)”, que en breve reseñaré. Con que sean la mitad de buenas, tenemos asegurados años de grandes historias.

¡MAKE MINE MARVEL!

 

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Manhattan Sin Salida de Brian Kirk

Manhattan sin salida (21 Bridges) dirigida por Brian Kirk y con un genial Chadwick Boseman es un entretenido thriller policial rodado con buen ritmo y que consigue mantener en tensión al espectador, aunque todo se vea venir y no ofrezca sorpresas al espectador.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

Andre Davis (Chadwick Boseman) es un policía de Nueva york al que le encargan la investigación del asesinato de varios policías. Durante la búsqueda contrarreloj de los responsables, en la que se cierran por primera vez en la historia de Manhattan todos los puentes que acceden a ella, el detective descubre una conspiración en la que tendrá que discernir entre aquellos a los que caza y los sospechosos que están tratando de cazarle a él. (FILMAFFINITY)

Mahattan sin salida (21 Bridges en el original, aludiendo al cierre de los puentes que conectan Manhattan con el resto de Nueva York) fue la primera película que los hermanos Russo anunciaron tras su maravillosa Vengadores Endgame que ofreció una de las alegrías más grandes de nuestra vida a todos los fans comiqueros. Sin embargo, los Russo no la dirigían, sino que sólo ejercían labores de productores, dejando la dirección para Brian Kirk, director inglés curtido en la televisión en series como Luther, Boardwalk empire, Panny Dreadfull o incluso Juego de tronos, y que hace su debut en largometrajes.

A partir de una guión de Matthew Carnahan y Adam Mervis, la película ofrece un correcto vehículo para el lucimiento de Chadwick Woseman, asociado con los Russo gracias a su interpretación de Black Panther T´Challa en las películas de Marvel Studios. Junto a Boseman encontramos un casting de buenos actores como J.K. Simmons, Sienna Miller, Taylor Kitsch y Stephan James que aportan su carisma y buen hacer a unos personajes sin profundidad que son meros arquetipos que no ofrecen casi nada sobre lo que trabajar.

En el resto de apartados técnicos, Paul Cameron es el director de fotografía, mientras que la música corre a cargo de Alex Belcher y Henry Jackman.

A nivel general, lo principal que puedo decir de Manhattan sin salida es que me ha gustado y que cumple su objetivo de entretenimiento. Los 100 minutos de la película van al grano y ofrecen el punto justo de caracterización del protagonista, el detective Andre Davis interpretado por Boseman, para que le entendamos y empaticemos con él. Este thriller policial cuenta con el ritmo perfecto, los tiroteos y las persecuciones están rodados de forma seca y contundente y consiguen mantener la tensión en todo momento.

Boseman es lo mejor de la película sin duda, consiguiendo transmitir al personaje el carisma y la determinación necesaria para que la historia funcione. Es una pena que el guión desaproveche a buenos actores como J.K. Simmons y Sienna Miller a los que no les hace hacer nada realmente relevante excepto aparecer en pantalla, lo que diría que califica ambos papeles en trabajos alimenticios, correctos sin más, como en general el guión de la película.

Como comentaba al principio, el verdadero problema de la película es su guión, que es super básico y que no sabe escapar de los clichés del género. Todo lo que pasa está bien contado pero se ve a la legua el misterio que rodea este robo fallido que ha provocado la muerte de varios policías hasta el punto que no hay ni una sorpresa en toda la película.

A pesar de moverse dentro de territorios previsibles, la narración es entretenida. Sin embargo, el guión fuerza un giro para justificar un clímax que no me ha funcionado para nada y que recuerda a un montón de películas del género, que no voy ni a mencionar porque eso ya daría demasiada información. Como resultado, una película que muestra el oficio de los profesionales que han trabajado en ella termina entrando en la categoría de “entretenida sin más”, se ve con agrado y se olvida con la misma facilidad.

Comparto el trailer de la película:

Manhattan sin salida es una película rodada con oficio pero a la que le falta punch para conseguir ser algo más que un correcto entretenimiento que cumple su objetivo pero que olvidas con la misma rapidez como la viste.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

 

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Crítica de Swamp Thing temporada 1 (SKY – TNT)

Tras las decepciones de Titanes temporada 2 y Locke and Key, me alegra por fin poder disfrutar de una serie de TV que además de ofrecer un buen entretenimiento, es fiel al espíritu de comic en el que se inspira. Esa serie es Swamp Thing, disponible en el canal online SKY, inspirada en el personaje creado por Len Wein y Bernie Wrightson que ha sido desarrollada por Gary Dauberman y Mark Verheiden, y que cuenta con James Wan y Len Wiseman como productores ejecutivos.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Serie TV. 10 episodios. Cuando la investigadora Abby Arcane (Crystal Reed) regresa a su pueblo natal para investigar un virus mortal nacido en un pantano, crea un inesperado vínculo con el científico Alec Holland (Andy Bean). Sin embargo, ambos son separados de forma dramática cuando él muere. Los acontecimientos toman un rumbo catastrófico cuando Arcane descubre que varias entidades de procedencia desconocida tratan de adueñarse de las misteriosas propiedades del pantano con el fin de utilizarlo para sus propios intereses. (FILMAFFINITY)
Swamp Thing es uno de los grandes personajes de DC Comics. Creado en 1971 por Len Wein y Bernier Wrightson en la revista House of Secrets, el boom del comic de terror hizo que al poco consiguiera serie propia, que se mantuvo en publicación hasta 1976. El personaje vivió una segunda edad de oro en los años 80 con la etapa escrita por Alan Moore y dibujada por Stephen Bissete, Rick Veitch y John Totleben entre otros, creándose comics increíbles que son ya historia del comic como la “Lección de Anatomía”, en la que cambió para siempre el rumbo del personaje, o “American Gothic” que uno de los mejores comics de DC Comics de esa época en el que Moore creó al personaje de John Constantine. Tras años en el limbo editorial, el personaje retornó a las estanterías durante los Nuevos 52 de DC Comics, con una serie publicada entre 2011 y 2015 que tuvo dos buenas etapas, la primera a cargo de Scott Snyder y Yannick Paquette, y la siguiente realizada por Charles Soule con Jesús Saiz.
Como fan de los comics, debo decir que me alegré mucho cuando se anunció que James Wan iba a producir la adaptación televisiva, planteada como una continuación de las historias de terror de los 70 y 80 que convirtieron al personaje en mítico. Finalmente, fueron Gary Dauberman y Mark Verheiden los elegidos como showrunners para sacar adelante la serie.

La serie, realizada por la productora de James Wan Atomic Monster para el sello DC Universe de Warner destinado para ser el contenedor de las adaptaciones televisivas de sus personajes de comic, elemento que queda destacado por sus títulos de crédito. Rodada en Carolina del Norte, Swamp Thing tiene música de Brian Tyler y cuenta con Fernando Arguelles y Pedro Luque como directores de fotografía.

Swamp Thing tiene en sus principales papeles a Crystal Reed como Abigail «Abby» Arcane, una investigadora de CDC (Centro de Control de Enfermedades americano) que retorna a su hogar natal de Marais para investigar una misteriosa epidemia que parece brotar del pantano. Andy Bean es Alec Holland, un biólogo caído en desgracia que hará amistad con Annie y que será asesinado al descubrir una operación ilegal en el pantano realizado por la empresa de Avery Sunderland (Will Patton), el hombre más importante del condado y padre adoptivo de Abbie, que cree que en el pantano pueden encontrarse productos que pueden revolucionar el sector farmacéutico y que no se detendrá ante nada para conseguirlos. Victoria Madsen es Maria Sunderland, la esposa de Avery que a su vez está traumatizada desde hace años por la muerte de su hija Shawna, hermanastra de Abby, en un oscuro accidente que les atormenta.

Otro spersonajes de la serie son la dura Sheriff Lucilia Cable (Jennifer Beals) que conoce a todo el mundo en el condado, su hijo y también agente de la ley Matt (Henderson Wade), que era amigo de juventud de Abbie y Jason Woodrue (Kevin Durand), un biogenetista que trabaja para Avery y que está también obsesionado en desentrañar los misterios del pantano. Y hablando de pantanos, el personaje que da título a la serie Swamp Thing está interpretado por Derek Mears, un ser elemental vegetal que toma forma a partir de la muerte de Holland en el pantano y que puede controlar a las plantas además de contar con propiedades regenerativas, lo que le convierte en el objeto de deseo de Avery y Woodrue.

Lo primero que debo decir es que los dos primeros episodios me alucinaron super positivamente. Inspirados en La Cosa de John Carpenter, Swamp Thing es un relato de terror con varios momentazos super gores que me impactaron sobre todo porque no acababa de creerme que se atrevieran a plantear un comienzo tan fuerte. En los siguientes episodios plantean tramas típicas del género de terror como son la posesíón y los espíritus que atormentan a los habitantes del pueblo, en lo que parecía podía ser un “greatest-hits” del género. Lamentablemente, la segunda parte de la serie se desinfla al abandonar las temáaticas de terror para acercarse a unos relatos más trillados de series “normales” que hacen que se pierda en parte el interés conseguido en estos primeros episodios.

Lo más destacado de la serie es que creo que consigue transmitir perfectamente la esencia del personaje a la pequeña pantalla, algo que como comentaba más arriba no es tan fácil de conseguir como parece. Solo por eso creo que sobre todo para los fans de los comics merece la pena ver los diez episodios de esta temporada, que por otro lado hay que decir que no ha sido renovada. En este aspecto, hay algunos cameos de personajes del mundo sobrenatural de DC que al ser completamente inesperados me llamaron también la atención. Incluso a pesar de algunos aspectos menos buenos que comentaré a continuación, diría que también ofrecerá un correcto entretenimiento a los espectadores que no conozcan nada de los comics.

En parte, el principal problema de Swamp Thing es un casting de actores correctos pero super genéricos que no aportan el carisma que hubiera sido deseable. Unido a ello, da la sensación que la productora se gastó la mayor parte del presupuesto en los primeros episodios para llamar la atención de los espectadores, porque la segunda mitad es mucha más floja que la primera en todos los aspectos, además de abandonar el tono de terror con el que había comenzado. Lo mejor de esta segunda parte es sin duda el 9º episodio con la “Lección de anatomía” que nos devuelve al clásico comic de Alan Moore, pero hay que reconocer que Swamp Thing queda convertido en muchos momentos en un secundario en su propia serie.

Sobre la cancelación de Swamp Thing, hay que decir que Warner la decidió antes incluso de tener datos reales de audiencia. Se comentó en medios americanos que la producción era mucho más cara que otras series de la cadena por lo que nos les salía rentable, y además el propio tono de terror de la serie no acabó tampoco de encajarles a los productores. Una pena, la verdad, ya que Swamp Thing podía ofrecer algo diferente sobre todo en tono respecto a otras series de la cadena como Green Arrow, Flash o Supergirl. Teniendo en cuenta esta cancelación , la serie consigue dar una buena sensación de cierre a la temporada aunque deja abiertas la mayoría de tramas. Y aunque es un buen final, es una pena que el arco del “Green vs Rot” que me recordaba los comics de Snyder (Swamp Thing) y Jeff Lemire (Animal Man) sea el principal danmificado al quedar completamente colgado.

Comparto el trailer de esta serie:

Aunque va de más a menos, Swamp Thing captura más que correctamente el espíritu del comic y creo que ofrece un buen entretenimiento. Lástima que su cancelación nos prive de ver como termina la historia.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

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