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Crítica de Green Lantern Temporada 2 de Grant Morrison y Liam Sharp (DC Comics – ECC Ediciones)

No acabé de conectar con el primer volumen de Grant Morrison y Liam Sharp en Green Lantern. Pero el calvo tira mucho y al final hemos comprado su segunda temporada, que me he leído de un tirón. Y dos años después de leer la primera temporana, las sensaciones son las mismas, las de un comic que no es para mi.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

¡Se acabó la espera! El guionista Grant Morrison (Los invisibles) y el artista Liam Sharp (Wonder Woman) retoman su audaz versión del Gladiador Esmeralda en el alocado inicio de la segunda temporada de El Green Lantern. Hal Jordan y sus compañeros deben recomponerse tras las acciones de los Blackstars. ¿Preparados para buscar a la próxima generación de seres cósmicos inmortales? ¿Está preparado el universo para unos Guardianes más… jóvenes?

Han pasado dos años desde que leí el final de la primera temporada de Green Lantern de Gran Morrison en la miniserie Darkstars, dibujada por Xermánico, no por Liam Sharp. Y aparte de una idea general de que no había conectado nada con el comic, no recordaba detalles concretos. En casa la verdad es que siempre fuimos muy fans de Green Lantern y, por qué no decirlo, de Grant Morrison. Es por esto que mi hermano Fernando no pudo evitarlo y compró esta segunda temporada de nuevo con dibujo de Liam Sharp, que yo he leído de un tirón.

Empezando por los elementos positivos, aparte que conecte o no con el comic, hay que reconocer que Morrison y Sharp han dotado a este comic de una personalidad bestial, siendo un comic diferente a todo lo que DC publica actualmente. Si eres de los que buscan comics que NO muestren historias trilladas que parecen mil veces repetida, este puede ser sin duda tu comic. Otro elemento a destacar es que Sharp, con ayuda puntual en alguna grapa de Steve Oliff en el color, se encarga del apartado gráfico de toda la serie, realizando todo, desde las portadas, los lápices, tintas y color de los interiores. En estos tiempos de cambios continuos de dibujantes y fill-ins montoneros, tener un comic completo con el mismo artista aporta una coherencia gráfica super destacable también. En este sentido, a pesar de lo que voy a comentar luego, se nota que Morrison y Sharp han hecho buenas migas y se compenetran perfectamente, siendo Sharp el artista perfecto para llevar las locas ideas de Morrison al papel.

Una de las cosas que no me gustó de la primera temporada es que no reconocía a Hal Jordan en muchos momentos, dando la sensación que Morrison estaba utilizando a un «policía serio genérico» que podría ser intercambiable con cualquier otro personaje de DC. En esta temporada me alegra poder decir que si se nota que es una historia pensada específicamente para Hal Jordan, mostrando numerosos elementos de su historia, aparte de su característico elemento mujeriego al que Morrison consigue dar una vuelta muy chula. Al estar ambientado este arco en la Tierra durante algunos números se consiguió una mayor sensación que este sí es el Hal Jordan conocido por los lectores.

La clave de este comic de Green Lantern es que parece que Morrison se inspira y busca recrear en 2020 el feeling y las historias que DC Comics publicaba en los años 50 y 60, a las que añade el toque de locura de la ciencia ficción británica de la época, ofreciendo un comic que en algunos momentos se siente anacrónico, fuera de lo que se lleva actualmente. Dicho NO de forma positiva.

Morrison plantea una gran historia contada en 12 grapas con sobre todo las primeras grapas ofreciendo aventuras autoconclusivas que daban pinceladas de las amenazas que estaban por llegar. En este sentido, aunque visto lo visto no me atrevería a calificarlo de positivo, cada una de las grapas cuesta leerlas y exige un esfuerzo. Dado el alto precio de las grapas (aunque ECC está más ajustada en esto que Panini), muchas veces se comenta si compensa comprar unas grapas de un coste elevado que luego se leen en tres minutos. No es el caso para nada de Green Lantern, con una lectura compleja al plantear Morrison todo tipo de conceptos locos y absurdos casi en cada página.

Sin embargo, digo que no se si es positivo porque Morrison mete con calzador un montón de diálogos absurdos y conceptos de pseudo-ciencia realmente tontos. De nuevo, diría que Morrison plantea este comic como homenaje a los comics de los 50 y 60, en los que a veces por las pocas páginas que tenían (por ejemplo en las antologías británicas), estas historias tenían muchísimo texto que explicara la historia al no tener espacio más que para unas pocas viñetas. Y creo que fruto de este intento de recrear este estilo, Morrison crea un comic lleno de tecno-cháchara absurda y textos expositivos larguísimos que hacen que la lectura no sea satisfactoria.

Es verdad que cuando lees estas grapas de un tirón la experiencia mejora porque ves más claramente que Morrison conecta casi cualquiera de las chorradas que ha presentado en las primeras grapas con la amenaza última a la que Hal Jordan tiene que enfrentarse, recalcando que Morrison lo tenía todo perfectamente planificado desde el comienzo. Y al igual que con algunas soluciones gráficas de Sharp que me parecen muy buenas, hay algunas ideas puntuales de Morrison que me parecen muy buenas y confirman que el calvo no se olvidó de escribir de repente. Sin embargo, globalmente no puedo decir que me haya gustado esta historia de Morrison y sobre todo la forma en que ha decidido contárnosla.

Liam Sharp mantiene lo bueno y lo malo de su estilo. Por un lado veo algunas páginas y splash-pages que me dan ganas de convertir en poster y pegar en mi pared porque muestra alucinantemente cualquier concepto de ciencia ficción o fantasía heroica que Morrison le lanza, sin importar su complejidad. Sin embargo, globalmente no me gusta el Sharp como narrador que tiene que contar una historia con imágenes. Da la sensación que Sharp está cada vez más cómodo como ilustrador que como dibujante, porque convierte la experiencia lectora en algo desagradable y para nada amigable.

Fruto del cambio de conceptos y hasta géneros que plantea Morrison en cada una de sus grapas, Sharp adapta su estilo en varios momentos, recreando de maravilla el estilo (y color) de la Golden y Silver Ages, lo cual es un puntazo. Pero como digo, hay momentos que alterna páginas super detalladas estupendas con páginas con caras apenas abocetadas, que no son por motivo de la historia sino de ¿comodidad? o que le estaban pillando los plazos de entrega. En positivo diré que creo que pocos artistas hay hoy en día capaces de plasmar las locuras de Morrison con esta originalidad, variedad y personalidad, mostrándose perfecto para plasmar las diferentes realidades que irá visitando Hal Jordan durante esta historia.

Globalmente, y a pesar de que como veis encuentro elementos positivos, se me hace demasiado farragoso leer un comic dibujado por Sharp, aparte de las flipadas de Morrison que ya le vale a él también. Es por esto que no creo que vaya a comprar su siguiente comic, Starhenge, un comic de fantasía de creación propia que está publicando en Image Comics. Esto en parte podría también decirlo de Morrison, al que veo que en sus últimos años es una sombra del guionista superestrella que fue. Y no tengo claro que el calvo pueda volver a ese nivel tampoco, aunque él tiene la ventaja que si le ponen en un comic dibujado por Ivan Reis por ejemplo, la cosa cambiaría bastante.

No puedo decir que Green Lantern de Morrison y Sharp sea un mal tebeo. Desde luego a imaginación e ideas locas pocos le ganan. Pero el resultado final sin duda no es para mi.

Comparto las primeras páginas de este comic:

Green Lantern de Morrison y Sharp mantiene sus señas de identidad para esta segunda temporada, lo que me hizo recordar por qué no conecté con esta etapa para empezar.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Critica de Nightwing 92 – 96 de Tom Taylor, Bruno Redondo y Geraldo Borges (DC Comics)

Termina el actual arco de Nightwing The fight for Blüdhaven´s heart que se ha desarrollado en los números 92 a 96 de la colección regular USA, con el equipo creativo habitual de Tom Taylor, Bruno Redondo y Adriano Lucas, a los que se les suma Geraldo Borges dibujando uno de los números.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La alcaldesa de Blüdhaven, Melinda Zucco, tiene problemas: finge trabajar para Blockbuster mientras intenta en secreto acabar con él y su banda de criminales, al tiempo que trabaja junto a Dick Grayson para levantar la ciudad. Pero como su hermanastra comparte el apellido del hombre que mató a sus padres, es… mucho que hacer malabares, y lo suficiente como para que a una se le escapen accidentalmente uno o dos secretos en la compañía equivocada si no tiene cuidado… Mientras tanto, Nightwing y Oráculo deciden definir por fin su relación.

Este arco de The fight for Blüdhaven´s heart sirve de cierre a la participación de Blockbuster como villano en la serie. Además, conecta con el inicio de Tom Taylor y Bruno Redondo en esta colección y las principales narrativas que se han desarrollado hasta la fecha, confirmando para alegría de los fans (entre los que me encuentro) la relación de Dick y Barbara Gordon (Batgirl). Y una de las cosas que más me gusta del concepto central de la historia de Taylor es el positivismo que transmite y cómo tiene claro que Dick tiene derecho a ser feliz, rompiendo de nuevo la idea «dark-n-grytty» que ha dominado durante muchos años a la Batfamilia.

Es precisamente la participación de sus amigos de los Titanes y su familia superheroica batmaniaca otro de los puntos importantes de toda la etapa de Taylor y Redondo, y han conseguido que al menos en esta vertiente en Blüdhaven me haya vuelto a enganchar al universo de DC en continuidad, algo de lo que me había desconectado desde 2015 aprovechando de Convergencia.

El dibujo de Bruno Redondo con Adriano Lucas es espectacular como siempre. Y aunque nuestro protagonista me flipa, tengo que reconocer que la versión de Barbara Gordon de Redondo me tiene enamorado y me parece una maravilla, llena de humanidad, empatía y formas de una persona real. Pero no es sólo ellos, porque como veis en la imagen de abajo, Redondo demuestra que puede dibujar como los ángeles a cualquier personaje de DC.

Quizá un pero de estos comics es comprobar los problemas que está teniendo Redondo en mantener el ritmo mensual, y cómo de hecho no lo está consiguiendo. Y es que los números 90 y 91 previos a este arco ya estuvieron dibujados por Geraldo Borges, que se ha convertido en el dibujante sustituto oficial de la serie, encargándose además del número 94, es número central de esta serie. El caso que Borges me gusta también y creo que está haciendo un buen trabajo en Nightwing, pero obviamente palidece en la comparación. Junto a esto, en los 4 números que dibuja Redondo, tan sólo se entinta a sí mismo en su totalidad en el número 92, necesitando ayuda de Wade Von Grawbadger en las tintas del número 93, y Caio Filipe en los números 95 y 96. Como siempre, todo está coloreado por Adriano Lucas, que ayuda a transmitir el feel-good y el positivismo con su paleta cromática.

Cuando dibuja Redondo no se le puede poner un pero al comic en su apartado artístico, pero me está dando pena que esté fallando tanto en este 2022, las cosas como son.

Hay un pero en este arco. Quizá esto mismo, que no sea perfecto, es una de las cosas que peor me saben en estos momentos en que escribo estas líneas. El pero es que Taylor no consigue acertar con el final de la historia, planteando un cliffhanger monumental al final del número 95 que es resuelto de forma bastante tramposa al final del arco. Casi cobarde. Un arco que iba por el buen camino pero sobre todo el combate final de Nightwing con Blockbuster, y sobre todo su resolución, no tiene ningún sentido.

Me gusta el feel-good del comic, el carisma de Dick y Bárbara y como se ha construido su relación poco a poco, pero al final el comic de superhéroes también va de pijameo y ver cómo lucha el bien contra el mal ganando el bien al final. Si la parte superheróica no acaba de funcionar (de nuevo, en lo referido al final de la participación de Blockbuster en la serie), el comic estando bien se me queda un poco cojo.

Hay cierto progresismo woke en el tipo de historias que escribe Taylor, no de ahora, de siempre. En Nightwing lo ha planteado en la parte de derribar las estructuras corruptas de la policía de Blüdhaven, algo que conecta con movimientos sociales como Black lives matter o el Defund the police. Pero dentro de estar ahí, lo cierto es que el problema de una policía de Blüdhaven asolada por la corrupción siempre ha sido un tema recurrente dentro del comic de Nightwing, ya desde su primera colección de Chuck Dixon y Scott McDaniel de los años 90. Así que es algo que realmente no me ha molestado porque está bien planteado dentro de la historia y es consustancial con las historias de personaje en Blüdhaven, por lo que me parce que está guay.

Ahora sólo queda esperar que de cara al inminente nº 100 de la colección se plantee un final satisfactorio para el arco del Heartless, el otro villano que Taylor ha creado en esta colección, empezando por su origen y conexión con Nightwing y su mundo. A ver si de cara a este comic tan especial Taylor acierta un poco más que lo que ha sido el final de Blockbuster que acabo de leer.

Comparto las primeras páginas del número 92:

Nightwing sigue con un dibujo maravilloso de Bruno Redondo, cuando está, pero me ha sabido un poco mal que taylor no ha conseguido clavar el final de este arco con Blockbuster de villano.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Swamp Thing vol. 2 de Ram V, Mike Perkins y John McCrea (DC Comics)

Tras el interesante volumen inicial de la nueva etapa de Swamp Thing de Ram V, Mike Perkins y Mike Spicer, en el segundo volumen publicado por DC Comics tenemos a interesantes invitados especiales que van a subir las apuestas contra las que se enfrenta Levi Kamei, el nuevo avatar del Verde.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La Cosa del Pantano regresa en el segundo volumen de la aclamada serie de Ram V y Mike Perkins. Como nuevo guardián del verde, Levi Kamei se enfrentará a viejas guerras, ideologías del pasado y a un Escuadrón Suicida dedicado a darle caza.

El nuevo guardián del verde se enfrenta a su mayor desafío, ya que un bioagente ha sido puesto en marcha en los humedales de Kaziranga. El nuevo avatar de la Cosa del Pantano, Levi Kamei, ha sido convocado a estos oscuros bosques. Sin embargo, esta vez estará sin ningún poder de los verdes. Para empeorar las cosas, será perseguido por el villano Escuadrón Suicida, liderado por Christopher Priest alias Pacificador. ¿Podrá Levi abrazar su pasado y recuperar los poderes de la Cosa del Pantano, o será capturado por la Task Force X?

Este volumen recopila Swamp Thing 5-10 USA.

Ram V es actualmente un escritor on-fire. Tras su brillante Costas Salvajes llamó la atención de las majors, empezando a trabajar en Marvel (Venom) y en DC (Swamp Thing, y sobre todo Detective Comics). E incluso aunque a mi no me gustó, The many deaths of Layla Starr está cosechando grandes críticas en medios americanos. Como lector, me estoy acostumbrando a autores que empiezan muy fuertes y acaban apagándose poco a poco. Sin embargo en el momento en que más brillan, ofrecen unos comics destacables que merecen la pena ser leídos.

Entrando a valorar este segundo volumen de Swamp Thing. El escritor hindú afincado en Inglaterra presentó para sorpresa de nadie a un nuevo protagonista, Levi Kamei, nacido en India. Quizá el principal pero del primer volumen fue su poco desarrollo, algo que V aprovecha para realizar en este volumen. A partir de una historia ambientada en los humedales de Kaziranga en India en la que el Escuadrón Suicida de Amanda Waller busca neutralizar al nuevo Swamp Thing para intentar controlar sus habilidades, V pone a Kamei delante de los pecados de su pasado, al conocer los detalles de su relación con su familia. Y es que mientras él buscaba escapar de su pasado y de unas tradiciones que para él eran folclore anticuado, su padre y su hermano abrazaban las tradiciones e intentaron proteger la selva de los intereses de la empresa sin escrúpulos para la que trabaja Levi.

Ram V deja amplio margen para que Mike Perkins se luzca en las páginas de este comic, luego entro en mayor detalle, pero la verdad es que empiezo a encontrar su estilo farragoso, con un exceso de textos enunciativos en los que se pasa contando la historia en lugar de permitir que las imágenes lo hagan por él. No es que no me guste, pero un poco parece el típico escritor primerizo que piensa que debe recargar las páginas de textos que justifiquen su trabajo, cuando de alguna manera hay veces que no son necesarios. Dicho esto, los sucesos de este volumen consiguen dejarnos con un interesante cliffhanger que provoca que seguro vaya a comprar el siguiente volumen de la colección. Teniendo en cuenta los tiempos actuales, que quiera seguir comprando la colección es un éxito se mire como se mire.

En el apartado artístico, en el número 5 tenemos un fill-in realizado por John McCrea (Hitman) con color de Mike Spicer, un número en el que el estilo irónico de McCrea le va de maravilla a la aparición como artista invitado de John Constantine. Se que a mucha gente McCrea no le encaja demasiado, pero yo guardo con mucho cariño su Hitman con Garth Ennis, y es un artista que se lo que me va a dar. Unir a McCrea con John Constantine me parece una combinación ganadora, siendo una estupenda grapa con una historia unitaria.

Mike Perkins con Mike Spicer vuelve para los siguientes arcos de la colección, In my infancy y Conduit, que se desarrollan en los números 6 a 10 de la colección. Tras el mes de descanso dibujado por McCrea he encontrado a un Perkins super suelto que busca lucirse en unas poderosas composiciones para las dobles splash-pages con que adorna la narración. Para las figuras igual empieza a pecar de demasiado foto-referencia, pero la forma en que dibuja toda la parte sobrenatural me parece una pasada.

Swamp Thing me está pareciendo un comic muy entretenido. No llegará a las cotas de otras etapas clásicas míticas, pero creo que justifica de sobra el renacimiento por parte de DC Comics, siendo uno de los comics más destacados de su actual línea editorial. Igual eso no quiere decir nada teniendo en cuenta el nivel de los comics de DC actuales, pero a mi me justifica de sobra la compra.

Comparto las primeras páginas del número 6:

Swam Thing me parece una buena lectura, aunque me sigue faltando un poco de carisma en su actual protagonista Levi Kamei. Dicho esto, espero con ganas poder leer el tercer volumen que aparentemente cerrará las actuales tramas.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Wonder Woman: Historia 2 (de 3) de Kelly Sue DeConnick y Gene Ha (DC Comics – ECC Ediciones)

Tras el maravilloso primer volumen de Wonder Woman: Historia de Kelly Sue DeConnick y Phil Jiménez, DC Comics decidió que este segundo volumen fuera dibujado por Gene Ha, un artista que palidece en la comparación.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

La segunda entrega de la asombrosa y ambiciosa historia de las Amazonas encuentra a su futura reina, Hipólita, atravesando el mundo de los hombres, desesperada por reunirse con las increíbles mujeres que le salvaron la vida… pero, por desgracia para ella, son difíciles de encontrar. Tal vez sea voluntad de las diosas que vuelvan a cruzar sus caminos… pero antes de ese momento, Hipólita reunirá a su propia tribu y descubrirá que los corazones de todas las mujeres no arden necesariamente con una llama tan justa como la suya.

Este comic incluye Wonder Woman Historia Book Two: The Amazons USA, un comic en cartoné de 72 páginas.

A pesar de la redundancia, el primer volumen de Wonder Woman: Historia fue una experiencia histórica gracias al trabajo increíble de Phil Jiménez que creó el que probablemente sea el mejor trabajo de su carrera. Historia tenía una cualidad mitológica y casi mística que lo elevaba respecto al cualquier comic maintream publicado por DC este año, y consiguió que nos volara la cabeza a todos los que lo leímos. Pero ya en mi reseña de dicho comic expresaba mi decepción al enterarme que Jiménez no dibujaba toda la miniserie sino tan sólo el primer volumen, dejando a Gene Ha y Nicola Scott los dibujos de los números dos y tres. Entonces comenté que esto iba a plantear una situación muy incómoda e injusta para Ha y Scott, porque aunque son grandes artistas y a priori perfectos para el mundo de Wonder Woman, siempre van a palidecer en la comparación con Jiménez.

Y tras la lectura de esta segunda parte con dibujo de Gene Ha y color de Wesley Wong se confirman peores previsiones. El caso es que desde que le descubrí en Top Ten junto a Alan Moore, Ha es un dibujante que me gusta mucho, destacando en esa historia de policías futuristas por el increíble y loquísimo nivel de detalle que creó para ese comic. Por desgracia, en este comic no encontramos a ese Ha detallista hasta niveles imposibles, sino uno nuevo mucho más funcional con una sorprendente falta de fondos y localizaciones que nos muestren donde está sucediendo la acción, perdiéndose el elemento preciosista de obra de arte que tenían las páginas de Jiménez. A pesar que Ha intenta lucirse en algunas dobles splash-pages que nos recuerdan el primer volumen y creo que están bastante conseguidas, el conjunto queda desangelado, casi como si estuviera a medio dibujar, lo cual no puede ser más injusto para el trabajo del dibujante nacido en Chicago.

Pero ojo porque parece que todo es problema del dibujo y casi más problemático es la historia de DeConnick. Si la primera parte prometía una historia mitológica a la altura de las grandes epopeyas, la historia de este comic podría resumirse en «Hyppolita se va de viaje y se encuentra a gente», planteando un soufflé que se ha desinchado a las primeras de cambio. Un comic que llegué a pensar que podría mirar de tu a tu a los grandes clásicos de DC se ha transformado de golpe en una historia que si se hubiera publicado en la grapa normal de Wonder Woman me parecería una de sus historias más descafeinadas. De hecho, para ser un volumen de casi 64 páginas de historia (descontando los extras del proceso creativo), podría decirse sin equivocarse que realmente no ha pasado casi nada interesante que destacar. Ese es el nivel de la decepción que me ha producido este volumen, y esto es problema del guion, no del dibujo.

Probablemente con Nicola Scott dibujando el tercer volumen la sensación final mejore y consiga dejarnos con mejor sabor de boca que tras esta segunda parte. Pero me resulta incomprensible la decisión de DC de mutilar una obra con vocación de clásico absoluto si Jiménez la hubiera dibujado en su totalidad, quedando ahora mismo como otro comic «entretenido sin más» de la editorial, desde luego no algo que recordar y atesorar.

Comparto las primeras páginas de este comic, que realmente no son representativas del comic en su totalidad:

La decisión de DC de hacer que Jiménez no dibuje toda la serie de Wonder Woman: Historia me parece incomprensible y un bajonazo monumental, a pesar del intento de Gene Ha de mantener el nivel, cosa que no consigue por la intrascendente historia de DeConnick. Qué pena de comic.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Black Adam de Jaume Collet-Serra

Ya ni me acuerdo cual fue la última película basada en un personaje de DC Comics en continuidad. ¿Escuadrón Suicida de James Gunn? Por suerte, ese debe se ha corregido este fin de semana con el estreno de Black Adam, la película protagonizada por La Roca y dirigida por el español afincado en Estados Unidos Jaume Collet-Serra. Comento mis impresiones a continuación.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Casi 5.000 años después de haber sido dotado de los poderes omnipotentes de los antiguos dioses -y encarcelado con la misma rapidez-, Black Adam (Johnson) es liberado de su tumba terrenal, listo para desatar su forma única de justicia en el mundo moderno. (FILMAFFINITY)

Jaume Collet-Serra (1974) es un director y productor de cine español aficado en Estados Unidos. Ha dirigido las películas de terror House of Wax (2005), Orphan (2009) y The Shallows (2016), así como las películas de Liam Neeson Unknown (2011), Non-Stop (2014), Run All Night (2015) y The Commuter (2018). Collet-Serra también ha dirigido la superproducción de Disney Jungle Cruise (2021), donde conoció a Dwayne Johnson La Roca, protagonista de esta Black Adam.

La película de 125 minutos de duración tiene un guión de Adam Sztykiel, Rory Haines y Sohrab Noshirvani inspirado por el personaje de DC Comics. La fotografía es de Lawrence Sher, el montaje de John Lee y Michael L. Sale, y la música de Lorne Balfe. La película producida por New Line Cinema, no Warner directamente, cuenta con un importante presupuesto de 200 millones de dólares que vista la recaudación del primer fin de semana (70 millones en USA, 140 en todo el mundo) no está claro que vaya a rentabilizarse.

En el reparto tenemos a Dwayne Johnson como Teth-Adam / Black Adam: Un antihéroe de Kahndaq que fue encarcelado durante 5.000 años. Sarah Shahi es Adrianna Tomaz, una profesora universitaria y luchadora de la resistencia en Kahndaq, mientras que Marwan Kenzari es Ishmael Gregor, un líder de la organización criminal Intergang que domina el país. Además, Bodhi Sabongui es Amon Tomaz, el hijo de Adrianna.

Dentro de la Justice Society of America (JSA), encontramos a Aldis Hodge como Carter Hall / Hawkman, el líder de la Sociedad de la Justicia de América (JSA) y héroe alado superpoderoso porque si. Los jóvenes del grupo son Noah Centineo es Albert «Al» Rothstein / Atom Smasher, un miembro de la JSA que puede controlar su estructura molecular y manipular su tamaño y fuerza, y Quintessa Swindell es Maxine Hunkel / Cyclone, que puede controlar el viento y generar sonido. Pierce Brosnan interpreta al veterano Kent Nelson / Doctor Fate, un miembro de la JSA e hijo de un arqueólogo que aprendió brujería y recibió el mágico Casco del Destino.

No puedo calificarme de fan de Black Adam a pesar de haber leído bastantes comics donde él era el antagonista / villano, por lo que no tenía excesivo hype por ver esta película. Por no decir ninguno. Había muchas cosas que no me emocionaban, empezando por la elección de Jaume Collet-Serra como director, un buen profesional que asegura una correcta factura pero que no tiene una calidad especial ni consigue que sus películas destaquen especialmente en nada. Tras ver la primera colaboración de Johnson y Collet-Serra, Jungle Cruise, estaba claro que esta Black Adam seguro no iba a estar mal visualmente, pero tampoco especialmente bien.

Empezando por los elementos positivos, igual que Jungle Cruise, Black Adam es una película muy entretenida que está construida a partir de una acción sin tregua a lo largo de las más de dos horas de duración. Johnson sabe el tipo de papeles que le van y Black Adam se le ajusta como anillo al dedo. Así que Johnson nos ofrece un montón de miradas y actitud de tío duro, frases lapidarias y mucho machaque a gente que no supone una amenaza para él que muere de las formas más creativas y violentas posibles dentro de su calificación de PG13. Sabiendo lo que vienes a ver y si eres fan de The Rock, Black Adam te da justo lo que esperas de ella, lo cual no tiene por qué ser malo. Además, diría que la película lo que si hace relativamente bien es ofrecer una historia de origen del protagonista, que puede dar muchísimo juego en el Universo DC cinematográfico a poco que contraten a alguien con dos dedos de frente para producir las futuras películas.

Visualmente hay varios momentos muy chulos, sobre todo en la primera mitad. La presentación de Black Adam en el presente y su primera pelea contra Intergang es genial con el uso que hace Adam de la super velocidas. Y su primer enfrentamiento contra la JSA está llena de momentos super comiqueros de los que hacen que los fans de los personajes se levanten encantaos a aplaudir. Aunque luego volveré sobre esto, dentro que esta parte está genial, podéis entender que es un problema que las mejores escenas estén justo en la primera mitad de la película.

Tras la debacle de Batman v Superman y Justice League, el universo cinematográfico de DC está en ruinas y sin un futuro demasiado halagüeño. Matt Reeves realizó su brillante The Batman completamente de espaldas a este universo compartido y de Joker de Todd Phillips mejor ni entro. El Escuadrón Suicida de James Gunn es lo único que ha mantenido viva la llama del universo compartido debido a los múltiples retrasos de The Flash (de varios años) o de Aquaman 2 (con un retraso de última hora para poder terminar los efectos especiales, pero que es retraso al final y al cabo). Pero no pudo evitar la sensación de que Gunn no consiguió crear una película realmente redonda, entre otros motivos por reírse DE los personajes, no con ellos. Poder ver a la JSA en imagen real es una alegría de inicio, así como comprobar que el universo super heroico de DC vivo sigue vivo, aunque sea apenas. Esto de inicio, porque luego valoraré el uso que la película hace de estos personajes, que no es tan positivo.

El problema de Black Adam es de guion y de ambición en líneas generales, como suele pasar en una producción de Warner (aunque sea a través de New Line). Empezando por el guion, da un poco de rabia que todo sea tan funcional y previsible, dicho en el mal sentido. La Roca es un actor muy limitado, siempre que se trate de parecer el puto amo, la cosa se supone irá bien. Pero la décima vez que alguien le dice en pantalla «Tu no eres un héroe» para que él responda que no lo es luciendo malote cool, empiezas a darte cuenta que el guion está empezando a hacer agua por todos lados exagerando las situaciones para lucimiento de su estrella principal hasta hacer que sean redundantes y repetitivas. Black Adam es el puto amo, pero eso presenta el problema que nada es realmente una amenaza para él, por lo que a la película le falta tensión real en todo momento. Incluso aunque hay alguna coreografía de acción chula, la huida en la prisión en la que no tiene poderes por ejemplo me encanta, la película tiene una preocupante falta de tensión y emoción ante lo que vemos.

Jaume Collet-Serra no tiene personalidad, es un profesional competente. Y a la hora de representar los poderes de los diferentes personajes, opta a lo fácil y se lanza a un festival de cámaras lenta ante las apariciones de los diferentes personajes que sólo aguanta la primera escena. La tercera o cuarta vez que vemos a Cyclone girando en el aire usando sus poderes provocó algún bostezo, desde luego emoción ninguna. La actriz muy guapa, eso si. Pero la personalidad sigo buscándola. Y esto sería aplicable a todos los personajes. Lo que me lleva a la aparición de la JSA, que no puede ser más decepcionante. Los años 2000 en los que cualquier cosa nos emocionaba quedaron muy atrás, ahora no es suficiente mostrar a los héroes, debes hacer que hagan cosas interesantes. Y la JSA no acaba de hacer nada que merezca la pena, empezando porque sus 4 miembros apenas ni son presentados. De hecho Carter Hall no lo está y no sabemos nada de él, aunque luego aprendamos que es super poderoso e invulnerable, algo que en los comics nunca fue. El hecho que cambien la raza de Carter Hall es el menor de los problemas de un héroe que no nos da nada por lo que empatizar con él, siendo otro bad-ass sin personalidad que rivaliza con Black Adam en macarra cuando su boca extiende cheques que sus poderes no pueden pagar. Black Adam me ha parecido el ejemplo perfecto de como NO presentar a unos nuevos personajes que se suponen van a tener más apariciones en próximas películas. No me voy a detener en Cyclone o Atom Smasher porque pintan muy poco en la película, pero si en Doctor Fate, que supone otro fail como una casa. De nuevo cayendo en lo funcional y en la falta de originalidad, los creativos de DC / New Line hacen que sus indeterminados poderes no tengan nada que ver con los de los comics pero todo con los del Doctor Strange, lo cual me ha parecido un bajonazo. Además, que Pierce Brosnan se esté quitando el casco literalmente en todas las escenas me ha parecido también un bajonazo para un personaje que ha quedado super infrautilizado.

Hablaba antes de falta de ambición del guion y de funcionalidad extrema. Es por esto que se ve a la legua que van a emplear la típica fórmula comiquera de «pelean al principio por una confusión / malentendido y luego se unen para pelear contra la amenaza común». Sin embargo, que otra película de DC vuelva a cometer el pecado de presentar un villano terriblemente mediocre que no aparece hasta los últimos 20 minutos de película y es un engendro de CGI sin carisma, personalidad o sensación de amenaza (unido de una horda de zombies todavía más genéricos), da un poco de vergüenza ajena. En muchos aspectos, Black Adam se siente como una película anacrónica, mientras la competencia se esfuerza en estrenar películas y series que además de superhéroes ofrezcan otra cosa, una segunda lectura, Black Adam parece enorgullecerse de ser únicamente eso, una película de superhéroes donde los personajes se dan mucha cera y sin personalidad o profundidad. Si tan sólo hubieran tenido un guion un poco mejor y unos productores que realmente hubieran buscado ofrecer algo diferente (y la contratación de Collet-Serra ya mostraba que no era el caso), los espectadores hubiéramos disfrutado de una película bastante mejor.

Tras este final tan mediocre (por no llamarlo directamente malo), ni siquiera la potente escena entre los créditos consigue emocionar tras estas dos horas de sobrecarga insulsa y repetitiva. Si esta película debía abrir un nuevo horizonte para los personajes de DC, diría que el fracaso es total, porque me deja con cero interés en ver nada que tenga que ver con esta JSA. Aparte que hacer que el nexo de unión de este universo sea ahora mismo Amanda Waller no creo que sea la mejor de las opciones posibles que tenían a su disposición.

Tampoco me quedo con demasiadas ganas de ver una posible Black Adam 2, aparte que por lo visto con la recaudación, va a ser difícil que llegue a suceder. Por cierto, aunque es un aspecto menor, me ha chocado mucho que antes de esta película NO hayan mostrado el trailer de Shazam: La furia de los Dioses, que se estrena en MARZO de 2023. Pensaba que se trataba de reconectar el universo compartido, pero parece que no es el caso para nada. En ese sentido, no sería mala idea que antes que un Black Adam 2 los productores plantearan un Shazam vs Black Adam como siguiente proyecto.

Black Adam ha sido entretenida, pero ya me estoy olvidando de ella, claramente no va a ser una película que deje poso en el fandom, seguro en mi no lo va a hacer.

Comparto el trailer de la película:

Black Adam ha resultado un correcto entretenimiento que da justo lo que se espera de ella, pero me deja la sensación que no han sabido explotar todo el carisma de DC Comics, ofreciendo una película de las que no deja poso.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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