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Crítica de Pinocho de Guillermo del Toro (Netflix)

Tenía ganas de ver la versión que Guillermo del Toro ha preparado del clásico Pinocho, planteada como una película de animación stop-motion. Gracias a Netflix he podido satisfacer mi curiosidad.

PUNTUACIÓN: 6/10

Versión musical en animación stop motion de ‘Pinocho’, ambientada en Italia durante la década de 1930. Guillermo del Toro y Mark Gustafson dirigen esta película, que en la versión original cuenta con un reparto estelar de voces: Ewan McGregor (Pepito Grillo), David Bradley (Geppetto) y el debutante Gregory Mann (Pinocho). También participan Finn Wolfhard, Cate Blanchett (ganadora del Óscar), John Turturro, Ron Perlman, Tim Blake Nelson, Burn Gorman, Christoph Waltz (ganador del Óscar) y Tilda Swinton (ganadora del Óscar).

A partir de la mítica creación del italiano Carlo Collodi, Guillermo del Toro plantea la adaptación con una historia escrita junto a Matthew Robbins que fue convertida a guion cinematográfico por Del Toro y Patrick McHale. Del Toro es co-director de la película junto a  Mark Gustafson. La fotografía de la animación corre a cuenta de Frank Passingham, mientras que el montaje es de Ken Schretzmann. La música y las canciones corren a manos de Alexandre Desplat. La película estrenada en Netflix tiene una duración de 114 millones y tiene un presupuesto de 35 millones.

Pinocho está protagonizada por las voces de Gregory Mann, David Bradley, Ewan McGregor, Finn Wolfhard, Cate Blanchett, John Turturro, Ron Perlman, Tim Blake Nelson, Burn Gorman, Christoph Waltz y Tilda Swinton.

Siempre empiezo mis reseñas hablando de lo bueno de una obra para luego comentar los aspectos que no me han gustado. Y dentro del pequeño milagro que es que una película de animación stop-motion como ésta se haya convertido en realidad y esté disponible para espectadores de todo el mundo gracias a Netflix, la verdad es que no he conectado nada con la propuesta de Del Toro. Hasta el punto que no estoy muy seguro si no falla en la mayoría de cosas que plantea a la hora de crear su propia versión del clásico de Carlo Collodi. Y es una pena, porque el increíble trabajo que tantos creativos han invertido en hacer esta película stop-motion, que es una maravilla, queda diluido por todas las cosas que no me han encajado.

Empezando por lo principal, para lo bueno y lo malo la película transmite la personalidad de Del Toro. Y aunque la Espíritu de la Madera, la Diosa de la Muerte o la ballena monstruosa transmiten una sensibilidad 100% Del Toro, realmente todos los diseños de los personajes hacen que la película sea antipática, casi desagradable. Y es normal que la animación y los muñecos resalten la maldad de los malos de la película como el Conde Volpe (dueño del circo al que se une engañado Pinocho) o el fascista Podestà, pero realmente es que todos los personajes tienen unos diseños que no funcionan. No me gusta nada Pinocho, pero tampoco me funciona Geppetto o el grillo narrador Sebastian J. Cricket, que son los personajes positivos y sin embargo me transmiten un feeling perturbador casi de película de terror que no me ha gustado nada. Y esto es un gran problema para conectar con la película.

Otro gran problema para Pinocho es tener una película de casi dos horas de duración que resulta bastante aburrida a nivel general. La animación es una maravilla, unido a todo lo relativo al diseño de producción y los efectos digitales incorporados tras el rodaje en stop-motion, que como digo me parecen una maravillosa locura. Pero toda la perfección técnica y el cariño artesanal acaba yéndose al traste si lo que nos están contando no es interesante. Parte del problema aparte del problema de los diseños de los personajes, es que Pinocho en el 80% de la película es un protagonista antipático que se comporta de forma egoísta movido por su propio interés, haciendo lo contrario que su padre o la gente a su alrededor le pide que haga. Está claro que una parte fundamental de la película es conocer a un protagonista que no sabe nada del mundo y quiere no sólo que le digan qué es lo correcto, sino por qué. Pero al final entra en la categoría de «niño ostiable» que cae mal.

Otro gran problema son las canciones, que no funcionan nunca, quedan rarísimas y afectan terriblemente al ritmo de la película. Había leído que de alguna manera Del Toro planteaba la versión más adulta de Pinocho y la más aproximada al original italiano, pero eso no cuadra con las canciones, que son totalmente fallidas. Unido a esto, viendo en Netflix que la película tiene una calificación por edades +7 me hace preguntarme ¿qué espectador tiene en mente Del Toro como cliente de Pinocho? Ciertamente no los niños, no con estos diseños de personajes que echan muchísimo para atrás y pueden dar hasta miedo. (Aunque no es categoría de nada, mi hijo empezó a verla y se fue a la habitación porque lo le interesó lo que vió). Por otro lado, por muchos temas adultos que toque, para el público generalista al final Pinocho es un remake de una película de Disney que ofrece otra versión animada, además fea. Jamás empezarán a ver una película de este tipo. (Mi mujer se quedó dormida viéndola porque se aburrió a los 10 minutos y no consiguieron que la interesara). Entonces ¿Quién es el público de Pinocho, sólo el público friki? Esos desde luego no pagamos el chiringuito, creo yo.

Pinocho fue creado por Carlo Collodi a final del siglo XIX, en la década de 1880. Está genial ambientar la película en Italia para buscar esta conexión con la obra original, pero la ambientación en la época fascista antes y durante la 2ª Guerra Mundial no me encaja para nada con la idea de fidelidad al original. Pinocho entraba dentro de la tradición de cuentos moralizantes que contaban a los niños (y mayores) que tenían que portarse bien y ser buenos ciudadanos o serían robados, castigados y al final tendrían el peor de los destinos imaginables. Al final, como premio por las lecciones aprendidas y por cuidar a Geppetto, fue premiado convirtiéndose en un niño de carne y hueso, lo que él siempre había deseado. Esto último no sucede en la película.

Comentaba que hay temas adultos a lo largo del viaje de Pinocho, cosa que me parece muy interesante. Sobre todo hay una crítica muy evidente al egoísmo y la maldad de la gente que se aprovecha de los inocentes, representado en el malvado Volpi, el dueño de la feria. Pero también a la sociedad que busca eliminar al diferente, algo representado en el fascismo italiano de los años 30 que domina el pueblo de Geppetto y toda Italia. Mussolini incluso aparece en la película. En este sentido, hay también una crítica muy clara contra la guerra y la gente belicista que la busca como si fuera algo bueno. Estos elementos como aspecto temático son muy interesantes, incluso aunque como digo la forma en que lo muestren no acabe de ser tan interesante como el tema en si.

En estos momentos de dictadura de lo políticamente correcto y de promoción de valores LGTBI+, estaba descontado desde antes de empezar a ver la película que Pinocho no se iba a convertir en un niño de carne y hueso, ya que él ya es un niño real, aunque de madera e inmortal. La clave es que sólo tenía que convencerse de que ya es un niño independientemente de su apariencia. Y no tengo problema en que Del Toro tome la decisión creativa que quiera si no fuera que tengo claro que en otro momento histórico hubiera sido más fiel a la novela y ahora mismo la corriente woke crea un marco de pensamiento inconsciente, que marca este cambio antes de empezar a escribir el guion, ya sea por convencimiento o por miedo a que califiquen la película de ___ista. Me encanta la libertad creativa, pero cuando ves que las decisiones de todas las producciones mainstream van siempre en el mismo sentido, no hay duda que no es tanto un tema «creativo» sino de adscripción a la doctrina dominante. Curiosamente, esto es lo que aplicaba el fascismo en Italia en la década de 1930, uniformando todas las ideas y atacando al que alejara del discurso dominante. Aunque siendo sincero, mi problema con Pinocho no viene con el final de la historia, que realmente me parece muy bonito y la parte más emocionante del conjunto, ya que la película ya me había perdido mucho, mucho antes. Así que este canto a favor de los niños y niñas diferentes no me supone ningún problema, más allá de reflejar lo que son las doctrinas dominantes en el mainstream.

A pesar de no haber conectado con este Pinocho de Guillermo del Toro, realmente hay que darle las gracias a Netflix por producir la película. Y al mismo tiempo, deseo que signan haciéndose más películas de animación con esta técnica del stop-motion, que da un feeling super diferente a la perfección de la películas creada con animación digital.

Esto me sugiere algo que ya he expresado hace mucho tiempo, y es que no existe un fandom o un friki unitario, cada uno somos de un padre y una madre, y a los que les gusta a animación no tiene porqué gustarle Pinocho y a la vez que la última película de Del Toro El Callejón de las almas perdidas me gustara mucho, con la que Pinocho comparte elemento empezando por el circo de freaks, no es garantía que su siguiente propuesta me vaya a gustar. En todo caso, seguiré probando lo que el Toro nos ofrezca.

Comparto el trailer de esta película:

Pinocho me ha decepcionado. No he conectado nada con la propuesta de Del Toro que además me ha parecido muy aburrida. Una pena.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de El país de los sueños de Francis Lawrence (Netflix)

Había leído cosas buenas de El país de los sueños, la última película de Francis Lawrence (Red Sparrow, Constantine, Soy Leyenda) con Jason Momoa de principal reclamo, que se ha estrenado en Netflix. Y me encontrado con una película con el corazón en el sitio correcto, pero muy normalita a nivel general.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Una niña busca a su padre, desaparecido en un místico país de los sueños, con la ayuda de una gran criatura mitad hombre y mitad monstruo.

Francis Lawrence es una director de amplia trayectoria, entra las que encontramos Contantine (2005), Soy leyenda (2007), Agua para elefantes (2011), Red Sparrow (2018) y la serie de Los juegos del hambre: en llamas (2013), Sinsajo – Parte 1 (2014) y Parte 2 (2015).

A partir del célebre comic de Little Nemo in Slumberland de Winsor McCay, el guion de la película fue escrito por David Guion y Michael Handelman. La película de 117 minutos de duración cuenta con Fotografía Jo Willems, montaje de Mark Yoshikawa y música de Pinar Toprak. Por cierto, aunque luego lo comentaré, me quedo muerto al comprobar que esta película estrenada en Netflix ha contado con un presupuesto de 150 millones de dólares.

El principal reclamo de la película es ver a Jason Momoa como Flip, un estafador con orejas y cuernos de cabra que vive en el País de los Sueños y se convierte en compañero de aventuras de Nemo (Marlow Barkley), una joven que sueña con ir al País de los Sueños, un personaje que en el cómic de 1900 era un niño. Kyle Chandler interpreta a Peter, el padre de Nemo y antiguo farero que se pierde en el mar. Chris O’Dowd es Philip, el tío de Nemo que trabaja como vendedor de pomos, mientras que Weruche Opia es la agente Green, un agente de la Oficina de Actividades del Subconsciente.

Empiezo reconociendo que NO he leído Little Nemo, así que la primera parte de comparación con un clásico del comic con el que seguro no va a estar a la altura me la he ahorrado. Y la verdad es que valorando la película como lo que es y lo que nos muestra, creo que es una más que correcta película familiar que puede gustar a los niños y a los padres.

La película tiene a la joven Nemo en el centro de todo, y me alegra poder decir que me ha gustado la interpretación de Marlow Barkley, siendo una niña que es todo corazón. Hay tantas películas supuestamente infantiles que tienen a un protagonista «ostiable» que me alegro que esta no sea una de ellas. Junto a Barkley, Jason Momoa se muestra desatado en esta película. Aparte de tener una buena química con la protagonista, se le ve muy a gusto con esta vena cómica haciendo chorradas en pantalla al tratarse de un ser del reino de los sueños. En general, creo que El reino de los sueños tiene un buen reparto, con Kyle Chandler y Chris O’Dowd en roles secundarios que aportan su carisma y buen hacer en los pocos minutos que aparecen.

La historia se mueve por muchos de los tópicos de la fantasía, con una protagonista infantil que tiene que realizar un viaje (una aventura) a partir de sufrir una pérdida terrible. Creo que todo se mueve por lo correcto y esperable, sin giros ni situaciones extrañas a lo largo del metraje. Y aunque por un lado parece una historia escrita de manual, en este caso creo que la película sufre un poco debido a que hay muchas películas con esta misma estructura básica que hemos visto antes de ver esta, lo que provoca la sensación de situaciones moderadamente originales. En este sentido, que realmente no haya un antagonista más allá de una pesadilla indefinida tampoco ayuda a que haya sensación de amenaza hacia Nemo.

Por suerte, el dolor por la pérdida del padre de Nemo se siente real, lo que consigue que aunque no brille por su originalidad, al menos si te atrape el aspecto emocional. En ese sentido, hay un algún momento sobre todo al principio y con la aparición de la pesadilla que creo que visualmente están muy bien y transmiten un feeling onírico y casi terrorífico que me sorprendió al ser una película infantil.

Comentaba antes que me he quedado muerto al descubrir que la película ha costado 150 millones de dólares. Está claro que todos tienen un caché y seguro Momoa ha exigido cobrar lo que se merece, aparte que igual da la sensación que Netflix aún se encuentra en fase de buscar (y pagar) por contenidos potentes. Pero aunque hay alguna escena acertada, sobre todo al principio, en general algunos pasajes del sueño como es todo lo referido a la ciudad me han parecido bastante montoneros siendo generosos. Y entiendo que quizá se han planteado NO ir por el naturalismo en las imágenes del mundo de los sueños, cosa entendible, pero eso es una cosa y otra que parezca que les da igual que el resulta final luzca cutre porque al fin y al cabo es una película para niños.

En este sentido, dentro que me ha gustado la película y ha cubierto de sobra el objetivo de entretenimiento un lunes por la noche, la verdad es que hay muy pocas destacables de la película o que hagan que la vaya a recodar dentro de seis meses. La química y el corazón de Momoa y Nemo y poco más, la verdad. En líneas generales, entra en la categoría de película funcional de Netflix.

Comparto el trailer de la película:

El país de los sueños es una correcta película familiar que cumple de sobre su función de entretenimiento, pero que queda lejos de ser una película memorable. De hecho, ya me estoy olvidando de ella.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de El Menú de Mark Mylod

No sabía que esperar de El menú, pero aparte del carismático reparto formado por Ralph Fiennes, Anya Taylor-Joy y Nicholas Hoult, saber que estaba dirigida por el productor de Succession Mark Mylod me animó a verla. Lo que no esperaba era encontrarme con una de las mejores películas del año.

PUNTUACIÓN: 9/10

Una joven pareja viaja a uno de los destinos más exclusivos del mundo para cenar en un restaurante que ofrece una experiencia culinaria única. Sin embargo, el chef (Fiennes) ha preparado un ingrediente secreto que tendrá un resultado sorprendente en los dos enamorados.

Mark Mylod es un director de cine y televisión británico y productor ejecutivo. Es conocido por su trabajo en las series de televisión Succession y Shameless, de las que ha sido productor ejecutivo. La película cuenta con un guion escrito por Seth Reiss y Will Tracy a partir de una historia de Tracy inspirada en la experiencia que vivió cuando cenó en el restaurante Cornelius Sjømatrestaurant durante su luna de miel. La película de 107 minutos de duración cuenta con fotografía de Peter Deming, montaje de Christopher Tellefsen y música de Colin Stetson.

La película destaca por su potente trio protagonista formado por Ralph Fiennes, Anya Taylor-Joy y Nicholas Hoult. Fiennes interpreta a Julian Slowik, un célebre chef y propietario del restaurante Hawthorne, mientras que Anya Taylor-Joy y Nicholas Hoult interpretan a los dos últimos comensales de su restaurante a los que les espera una experiencia única. Junto a ellos, Hong Chau, Janet McTeer, John Leguizamo y Reed Birney completarían el reparto en sus papeles principales.

Como decía, no sabía nada de The Menu más allá de la sinopsis a nivel general, pero siendo una película del productor de Succession, imaginaba que habría mucho humor negro y algo de crítica social. O al revés, mucha crítica social y algo de humor negro, en función de lo que fuera realmente la película. Además, Fiennes y Taylor-Joy son actores que hasta ahora han sabido elegir siempre proyectos interesantes, lo que ayudaba a la sensación que esta película había que verla en el cine.

Lo sorprendente es que me he encontrado un guion prácticamente perfecto que construye una historia que engancha desde el primer fotograma y te tiene enganchado hasta el final. Y en el que Fiennes y Taylor-Joy están increíbles en sus papeles protagonistas, con un carisma, una química en pantalla y una personalidad que se sale de la escala. Puestos a reconocerlo todo, si Taylor-Joy es guapa, verla maravillosa en traje de fiesta durante todo el metraje es una de las muchas guindas que tiene el pastel que es esta película.

No solo sólo la pareja protagonista, creo que todo el reparto está muy bien, cada uno con el papel que tiene que interpretar. Unido a esto, la producción es super acertada desde todos los puntos de vista. La duración de 107 minutos resulta perfecta para lo que nos quieren contar, y para ser una película contada casi completamente en una única localización, el ritmo me parece el adecuado, ya que están pasando cosas interesantes todo el rato que consiguen mantener la atención del espectador de principio a fin.

Dado que The Menu es una película que se construye a partir del giro, en esta sección no quiero comentar nada más que invitaros a ver la película en el cine. A ser posible, intentad no sabed nada de la historia, disfrutarla como yo lo hice. Es tan chulo cuando una historia te sorprende y te entretiene, y sabe crear un final perfecto como el que nos da esta película. De verdad, no os la podéis perder.

A partir de aquí voy a entrar a comentar aspectos clave de la trama CON SPOILERS, sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

The Menu me ha flipado muchísimo, sobre todo por la crítica tan bestia que hace al mundo de la alta cocina y todo los personajes que revolotean a su alrededor. El papel de Ralph Fiennes como el perturbado chef Julian Slowik es excelente, y muestra la locura de un mundo en el que el postureo domina y donde parece que se han olvidado en satisfacer al comensal en pos de agrandar el ego del chef. Salía del cine pensando lo poco que va a gustar esta película a determinados ámbitos culinarios de nuestro país, y me encanta.

Hay tanta crítica hacia este mundo desde todos sus puntos de vista que me ha volado la cabeza. Empezando por la visita a las instalaciones para enseñar que todo es natural y ecológico y en todos los casos ha sido recolectado / pescado ese mismo día para el menú que se va a servir esa noche. También al mostrar a los miembros de la cocina como unos zombies miembros de una secta que viven en estado de semiesclavitud, lo cual me recordó la polémica con ¿Jordi Cruz? y cómo los grandes restaurantes de lujo cobran un pastizal mientras se nutren del trabajo de becarios a los que pagan una miseria (o directamente no pagan) para sacar adelante sus restaurantes.

El papel de Anya Taylor-Joy como la persona normal que ve que el emperador está desnudo y que lo que presenta el restaurante es una tomadura de pelo me ha encantado. Y como es lo suficientemente valiente para decirle a la cara al chef que un menú que te deja con hambre y que es tan frío con su propuesta «conceptual» que se ha olvidado de lo que tendría que ser lo principal, satisfacer a los comensales, es una bofetada en la cara a todos los chefs estrella que buscan protagonizar las portadas de los periódicos y aparecer en los principales programas de cocina que pueblan la parrilla televisiva.

La película no deja títere con cabeza en su crítica a otros aspectos alrededor del mundo de la cocina. Empezando por el personaje interpretado por Nicholas Hoult de forma brillante, el fan zombie de estos chefs que se cree un gran conocedor del mundo de la cocina cuando no sabe ni freir un huevo frito, que para mi es una alucinante critica a los instagramers e influencers actuales. «El gran cáncer de esta era que está matando este mundo» dice de ellos el chef Slowik, más o menos. Me moría de risa con él, y como él sigue embelesado por la comida y por chef incluso cuando empiezan a matar a gente a su alrededor.

Los guionistas disparan con bala hacia la crítica culinaria que es todo pretenciosidad, inventándose cosas que no están en el plato, y el palmero que la acompaña que no sabe nada y cuando ella dice algo automáticamente la da la razón afirmando que él también lo había notado. También para los ricos que pagan y van a cenar al restaurante muchas veces por el postureo pero no saben apreciar los platos que se les sirven, ni los recuerdan minutos después de habérselos comido. Por supuesto, hay una crítica especial para los nuevos ricos de las empresas tecnológicas y para un actor cuyos mejores años ya pasaron pero que sigue creyendo ser lo más, junto a su ayudante hija de padres ricos que roba a su jefe. Las críticas a los consumidores de estos restaurantes de lujo me parece brillante, casi al mismo nivel que la que hacen al mundo de los restaurantes de lujo y sus chefs estrella.

Y por supuesto, el giro cuando se descubre que el chef enloquecido por este mundo de postureo plantea el menú conceptual definitivo que incluye asesinar a los comensales al final me ha parecido maravilloso. Que para los guionistas este mundo de platos fríos sin alma consumido por gente sin conocimientos ni corazón para disfrutarlos que sólo busca presumir solo merece arder en una llama purificadora es la guinda del pastel. No sólo eso, sino que los propios comensales aceptan su destino porque saben que en el fondo lo merecen.

El final con una Anya Taylor-Joy recordándole a Ralph Fiennes que el verdadero placer de la cocina está en preparar con cariño algo tan sencillo como una cheeseburguer que sea apreciado y disfrutado por el cliente, y que la película termine con ella viendo el mundo arder desde la distancia comiéndosela me parece una potente declaración de intenciones y un final redondo a una historia casi perfecta.

Por cierto, ahora recuerdo la estupenda The Bear estrenada en Disney+. Y aparte de recomendaros también esa serie, no cabe duda que el mundo de la cocina está de moda, y están surgiendo numerosas películas y series ambientadas en este mundo. En este sentido, me parece curioso como en ambas historias hay una crítica hacia el exigente mundo de la alta cocina y como de alguna manera la cocina «de verdad» que hace feliz a la gente y es más satisfactoria es la que se encuentra a pie de calle.

Volviendo a The Menu, qué satisfacción tan grande me ha dado una película que me ha sorprendido, con la que he conectado inmediatamente con su humor negro, y que me parece perfecta en todo lo que plantea hasta alcanzar su brillante final. Ojalá hubiera muchas más películas como esta en la cartelera, no puedo más que recomendarla a todo el mundo.

Comparto el trailer de la película:

The menu es una de las mejores películas del año, un guion increíble y unas interpretaciones a la altura. No os la podéis perder.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Análisis de la Fase 4 de Marvel Studios en cine y televisión

La emisión del Especial Navidad de Guardianes de la Galaxia marca el final de la Fase 4 de Marvel Studios, una fase desarrollada entre 2021 y 2022 y que tiene como principal elemento el inicio de las series de televisión en Disney+ que han ampliado como nunca antes el MCU. Es un buen momento para compartir mis impresiones sobre lo positivo y lo no tan positivo que nos ha traído el MCU en estos dos años, así como los desafíos a los que se enfrenta Marvel de cara al futuro.

No quiero centrar este artículo en valorar individualmente cada una de las películas y series estrenadas por Marvel Studios en estos dos años. Para saber mi opinión sobre cada una, os recomiendo que visitéis los artículos concretos que fui publicando en su momento y cuyos links tenéis en las tablas. Lo que sí voy a compartir a continuación es mi ranking de esta fase 4, que refleja claramente mis preferencias:

PELÍCULAS FASE 4 MCU

PELÍCULADIRECTORFECHA ESTRENOPPTOTAQUILLA
1DOCTOR STRANGE EN EL MULTIVERSO DE LA LOCURASam Raimi06/05/22200M950M
2SPIDERMAN NO WAY HOMEJon Watts17/12/21200M1900M
3SHANG-CHI Y LA LEYENDA DE LOS 10 ANILLOSDestin Daniel Cretton03/09/21150M430M
4ETERNALSChloe Zhao05/11/21200M400M
5BLACK WIDOWCate Shortland09/07/21200M380M +75M en Disney+
6BLACK PANTHER WAKANDA FOREVERRyan Coogler08/07/22250M675M*
7THOR LOVE & THUNDERTaika Waititi11/11/22250M760M

Empezando por estas películas, el COVID fue una desastre para el mundo del entretenimiento, provocando la cancelación de prácticamente todos los estrenos de 2020, retrasándolos hasta 2021 y provocando que las recaudaciones de ese año se vieran muy afectadas por las restricciones de aforos en las salas (las que estaban abiertas claro), y por el estreno simultáneo que por ejemplo Black Widow tuvo en su momento en Disney+ de pago. Esto hace que realmente las recaudaciones de 2021 no sean representativas de la fuerza de la marca Marvel Studios entre los espectadores mainstream. Incluso teniendo esto en cuenta, tanto Black Widow como Shang-Chi fueron rentables para Marvel, y sólo Eternals no dio beneficios a Marvel. Pero incluso contando las posibles pérdidas de Eternals, globalmente 2021 habría dado beneficios a Marvel. Pocos, pero mejor eso que la situación del resto de estudios.

Sin embargo, el taquillazo de Spiderman No way home (coproducción de Sony y Marvel) en las navidades de 2021 dio un respiro a las salas comerciales, ofreciendo el primer gran taquillazo post-COVID. Sin ser exagerado, puede decirse que si las salas comerciales siguen abiertas es en parte gracias (no solo, claro) a las películas de Marvel Studios que llevaron de vuelta a los cines a los espectadores de forma masiva, ofreciendo un espectáculo que merece la pena verse en pantalla grande.

Las tres películas estrenadas en 2022 han sido también super rentables para Marvel, destacando sobre todo el exitazo de Doctor Strange en todo el mundo. El cierre del mercado chino y ruso este año está provocando unas recaudaciones inferiores a lo que nos acostumbramos a ver antes del COVID, pero no evita que las películas de Marvel Studios sigan siendo super rentables. A falta de ver la recaudación final de Black Panther: Wakanda Forever, que la peor taquilla de Marvel de 2022 sean los 760M de Thor Love and Thunder es una cifra al alcance de muy pocas películas de este año. A falta del estreno de Avatar 2 de James Cameron, es seguro que las 3 películas de Marvel van a estar entre las 10 más vistas del año a nivel mundial. Y si sólo 8 películas superaN los 700 millones de recaudación, 3 son de Marvel.

Durante 2021 y 2022 se han ido repitiendo dos mantras entre los críticos de Marvel Studios. Por un lado, que 2022 sería el año en el que ya sin Covid se iba a empezar a notar el super anticipado «agotamiento de los superhéroes». Y en segundo lugar, que tras 3 fases de Marvel Studios super exitosas desde el punto de vista creativo y también financiero, en esta Fase 4 parecía que Marvel ya no tenía una hoja de ruta clara, ya no había un plan. Los datos desmienten lo que claramente es un intento de generar una profecía autocumplida, intentando generar un estado de opinión que no se apoya en datos reales sino en deseos interesados.

Marvel sigue teniendo un público fiel que una vez terminado el Covid acude a los cines a ver su último estreno. Y mientras sus recaudaciones sean superiores a los 700M, asegura que todas sus producciones van a seguir dando beneficios, lo cual es lo mínimo para mantener el negocio, a la espera que Vengadores Dinastía de Kang vuelva a romper la taquilla en 2025. Pero no hace falta irse tan lejos, ya que en mi opinión Ant-Man & The Wasp: Quantumania (Febrero 2023) y Guardianes de la Galaxia vol. 3 (Mayo 2023) van a ser grandes éxitos de taquilla.

Hay una segunda vertiente en esto del «agotamiento de los superhéroes» personalizándolo siempre en Marvel. Y es que Marvel al final está estrenando 3 películas al año, cuatro a lo sumo, lo cual no casa con esta idea falsa que sólo se estrenan películas de superhéroes que impiden que otras producciones pequeñas tengan su hueco en las carteleras. Es cierto que aparte de Marvel están el resto de estudios que también buscan su parte del pastel. En 2022 Sony estrenó Morbius y Warner The Batman y Black Adam, pero incluso sumando estas películas, salen 6 películas en las 52 semanas del año, lo cual no se corresponde con el mito que se nos está vendiendo.

Dentro que no se debería generalizar, y que The Batman de Matt Reeves me parece un peliculón, uno de los motivos que pueden explicar el éxito de Marvel entre el público, aparte de la propia existencia de un universo compartido que provoca que los espectadores queramos ver cualquier cosa que se estrenen independientemente del protagonista, es que Marvel intenta que todas sus películas sean y se sientan diferentes de las anteriores. De forma que ADEMÁS de ser aventuras de superhéroes, Doctor Strange confirma el multiverso en el MCU, tras presentarse en Spiderman No way home, Thor Love & Thunder es una comedia con una nueva protagonista femenina, mientras que Black Panther es un thriller geopolítico que presenta el duelo de los personajes ante la muerte de Chadwick Boseman. Mientras, la competencia en Morbius y Black Adam estrenan películas que «sólo» son películas de superhéroes, sintiéndose en cierto sentido anacrónicas respecto a los productos de Marvel. Aparte de la calidad en si de dichas películas.

Disney+ y en general el streaming han cambiado el paradigma del entretenimiento familiar. Ahora mismo, la mayor competencia que tiene una película no es con el resto de estrenos de la cartelera, sino con las series y películas de Netflix. Lo que ofreces tiene que ser percibido como mucho mejor que lo que tenemos «gratis» en la televisión, o no consigues que los espectadores nos levantemos del sofá y queramos pagar por ver la película en el cine. De momento, Marvel sigue dando ese algo extra que hace que el público acude al cine como también lo ha conseguido Top Gun Maverick, pero la política de Disney de estrenar con 2 meses de diferencia sus películas en Disney+ en mi opinión ya está dañando al resto de contenidos de su catálogo. Sin valorar la calidad, este verano Lightyear de Pixar se estrelló en la taquilla, y parece que Strange Words, la última película de animación de Disney, también lo va a hacer. De nuevo, sin valorar la calidad, la sensación que tengo es que al público familiar no le sale a cuenta pagar para ver en el cine a ver una película «normal» sabiendo que en dos meses estará disponible gratis en streaming. Y lo que ahora no es un problema para Marvel puede llegar a serlo si se pierde la sensación de EVENTO que de momento aún tienen las películas del MCU.

Volviendo a las críticas a Marvel durante esta Fase 4, la segunda línea de pensamiento giraba en torno a la idea que «Marvel no tiene un plan». Obviamente esto tampoco es cierto, porque si algo se desprende de los contenidos de esta fase es que se han planteado dos objetivos clarísimos. En primer lugar, presentar el MULTIVERSO en el MCU como tapiz donde se pueden desarrollar las próximas aventuras. Un multiverso que vimos a pequeña escala en Loki y What if? en Disney+, pero que nos voló la cabeza a los espectadores en Spiderman No way Home y Doctor Strange en el multiverso de la locura, presentando primero a héroes y villanos de otras realidades en «nuestra» tierra 616, para a continuación hacer que Stephen Strange viajara en su película junto a América Chávez por múltiples realidades alternativas.

El segundo objetivo de Marvel ha sido ampliar el catálogo de personajes, presentando a nuevos héroes con mayor diversidad racial destinados a sustituir a los clásicos y protagonizar el MCU en la próxima década. Aparte de toda la nueva mitología presentada en Eternals y el mundo de Shang-Chi, en esta Fase 4 hemos conocido a la nueva Black Widow Yelena Belova (y a la Supervisora o el Guardián Rojo), a América Chávez, la Thor Jane Foster y a Shuri como la nueva Black Panther, además de Namor y su reino de Talokan. Eso en el cine, porque en la televisión sufrimos la primera aventura de Sam Wilson como Capitán América (además de conocer al U.S. Agent), pudimos conocer a la nueva Hawkeye Kate Bishop que nos robó el corazón, y hemos visto las primeras aventuras de Monica Rambeau (Fotón), Marc Spector (Caballero Luna), Kamala Khan (Ms. Marvel), Jennifer Walters (Hulka), Echo y Jack Russell (Werewolf by Night). Eso sin contar a Sylvie, la Loki mujer que conocimos en su serie de televisión junto a otras versiones alternativas de Loki, además de la resurrección de Vision en su versión de Visión Blanca y del personaje de Agatha Harkness presentados en Wandavision. Tras las muertes de Tony Stark y Natasha Romanova y la jubilación de Steve Rogers, el MCU parecía que se había quedado un pojo cojo, pero estos nuevos personajes aseguran el relevo generacional y ya anticipan una joven y carismática alineación para unos posibles NUEVOS VENGADORES.

Esto me permite entrar al apartado de

SERIES TV DE MARVEL STUDIOS EN DISNEY+

Primero de todo, mi rankings de los contenidos estrenados hasta la fecha, sin contar los especiales Werewolf by night y el The Guardians of the Galaxy Holiday Special que por cierto me gustaron mucho.

SERIECREADORFECHA ESTRENOEps.
1WANDAVISIONJac Schaeffer15/01/219
2HAWKEYEJonathan Igla24/11/216
3WHAT IF? T1A.C. Bradley11/08/219
4MOON KNIGHTJeremy Slater30/03/226
5LOKI T1Michael Waldron09/06/216
6SHE-HULKJessica Gao18/08/219
7FALCON & WINTER SOLDIERMalcom Spellman19/03/216
8MS. MARVELBisha K. Ali08/06/226

En positivo, tenemos una nueva hornada de héroes que va a protagonizar las siguientes aventuras del MCU. Sin ir más lejos, Ms. Marvel va a co-protagonizar junto a Capitana Marvel The Marvels, la película que se estrena en julio de 2023 y en la que también va a participar Mónica Rambeau. El formato televisivo además permite una mayor flexibilidad a Marvel y nos ha regalado dos estupendos especiales para Halloween y Navidad de menos de una hora de duración que me han parecido geniales y que abren la puerta a más contenidos frikis que igual no tienen hueco para una serie larga, pero si son personajes que merecen su momento de gloria en imagen real.

Sin embargo, la propia existencia de Disney+ y la necesidad que siempre haya una serie de Marvel o Star Wars emitiéndose para mantener enganchados a los espectadores y justificar así su suscripción todos los meses ha provocado en 2022 que las series del MCU en Disney+ ya no son un evento que hay que ver obligatoriamente. Las primeras series Wandavision y Falcon & The Winter Soldier tuvieron de unas audiencias super buenas porque había muchas ganas de ver estos contenidos, pero en este 2022 hemos visto como las últimas series Ms. Marvel y She-Hulk han sido las menos vistas del MCU. Y aparte de la calidad de las mismas sea discutible y que por ejemplo Ms. Marvel pareciera más una serie de The CW que del MCU (dicho con todas las connotaciones negativas que te imaginas), lo cierto es que muchos espectadores que si vieron p.ej. Loki en 2021 ni siquiera empezaron a ver estas series y no pueden juzgar si es buena, mala o normalita porque no les interesan.

Hay una idea clave que dice que cuando intentas vender que todo es especial, al final provocas que nada lo sea realmente. Sobre todo en este 2022 hemos tenido una acumulación de contenidos sucesivos que se entiende por la necesidad de contenidos en la parrilla de Disney+ pero que está afectando a esta percepción. De este forma, a final de Marzo se estrenó Caballero Luna, con un mes de diferencia salió Ms. Marvel a primeros de junio, y de nuevo con apenas un mes se estrenó Hulka a mediados de agosto. La sensación cuando había espectadores que aún no habían acabado de ver una serie y ya salía la siguiente es de estar ante «la siguiente serie, otra más», no ante algo realmente único que merece tu atención. Y a la larga esto es un problema, claro.

Esto de momento afecta únicamente a las series de televisión, pero como se traslade a las películas esta idea que un producto del MCU no es imprescindible, puede afectar a toda la línea de negocio de Marvel, lo cual es para mi el principal riesgo al que Marvel Studios se enfrenta actualmente.

Creo que Quantumania y el Vol. 3 de Guardianes de la Galaxia son contenidos super potentes que no van a tener problema en triunfar en taquilla. Pero está por ver qué tal va a funcionar The Marvels con su casting mayoritariamente femenino, y sobre todo si las polémicas de las redes sociales representan al mundo real, y en concreto a los espectadores que pagan una entrada.

Capitana Marvel fue una de las películas peor valoradas del MCU, y normalmente si una película no gusta, el espectador no paga por ver su continuación. Por eso Tortugas Ninja 1 o Alicia en País de las Maravillas fueron en su momento éxitos se taquilla pero sus continuaciones se estrellaron. No porque fueran mejores o peores, sino porque el público que vio las primeras no quiso pagar por ver más de lo mismo (que no les gustó). Capitana Marvel fue un exitazo en 2019 y superó los 1100 millones de recaudación en todo el mundo sobre todo debido a que se estrenó entre Vengadores Infinity War y Vengadores Endgame, en un momento en que había un hype alucinante. Sin China ni Rusia es poco realista pensar que vaya a acercarse a los 1.000 millones, pero como comentaba arriba, mientras supere los 700 y haga ganar dinero a Marvel con ella, no habrá problema real independientemente de la polémica tuitera del momento.

Sin embargo, a medio plazo la problemática de «secuela de película mala» si creo que va a afectar al MCU. Hasta ahora todas las películas del MCU dejaban a los espectadores con sensación positiva y ganas de más, pero ya no es el caso, al estrenarse este 2022 algunas películas y series con resultados más que cuestionables. Estamos en un momento en que tras Thor Love & Thunder , si Marvel confirmara la producción de una hipotética Thor 5, yo no pagaría por verla en el cine si la dirige Taika Waititi. Y no es sólo un tema de «cine afecta a cine», ya que el desastre perpetrado por Malcom Spellman en Falcon & Winter Soldier hace ahora mismo imposible que vaya a pagar por ver en el cine la siguiente película de Capitán América: New World Order al estar escrita por él. Y al revés, no me gustó nada la presentación de Riri Williams en Black Panther: Wakanda Forever, aparte que me parece un error de casting brutal. Esto provoca que seguro NO vaya a ver la serie de televisión prevista para estrenarse en 2023. Esto puede empezar a generar un efecto en cascada que haga que más que sumar, la posibilidad de un team-up entre personajes que no hayan calado entre el público pueda restar, lo que a partir de 2024-25 podría hacer que se enciendan todas las alarmas.

Incluso aceptando que es posible y casi inevitable que alguna película del MCU se estrelle tarde o temprano en taquilla, no veo que Marvel vaya a tener demasiados problemas en el aspecto cinematográfico en los próximos años, teniendo en cuenta la potencia de los anuncios de las próximas Fases 5 y 6 que van a culminar en las Secret Wars. Lo extraordinario es el actual nivel de éxito en todas sus producciones, incluso el tropiezo de Eternals puede entenderse como una consecuencia de haberse estrenado en la coyuntura COVID. Viendo los resultados de taquilla de Sony o Warner, algún fracaso lo único que haría sería igualar a Marvel con el resto de estudios, no sería el fin del mundo.

Lo que sí invita a la reflexión es el daño que la ventana de 2 meses para los estrenos en Disney+ puede causar a medio o largo plazo, algo que unido a la saturación de contenidos de Disney+ si puede afectar a la marca, al negar la sensación de importancia que hasta ahora tenían todos los productos de Marvel. Esta sobreexplotación de contenidos hace que se pierda la sensación de EVENTO que actualmente tienen las películas de Marvel que se están estrenando en los cines. Y si eso pasa, el espectador medio puede plantearse no sin estar equivocado que no le sale a cuenta pagar por ver en el cine algo que no le apetece ver sobre todo si en nada lo tendrá disponible en Disney+.

Como comentaba al principio, la principal competencia a una película no está en el resto de estrenos de la cartelera, sino en los contenidos de streaming. Sería triste que a la larga, la principal amenaza para Marvel no venga de Sony, Warner o Paramount, sino de su matriz de Disney y su apuesta por el streaming.

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Crítica de Willow de Ron Howard (Disney+)

En nada se estrena en Disney+ la serie de televisión de Willow, por lo que ha sido obligatorio volver a ver el clásico de 1988 dirigido por Ron Howard a ver qué tal le ha sentado el paso del tiempo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Cuento medieval con brujas, enanos y poderes mágicos. En las mazmorras del castillo de la hechicera y malvada reina Bavmorda, una prisionera da a luz a una niña que, según una antigua profecía, pondrá fin al reinado de la hechicera. La comadrona intenta salvar a la niña de la ira de Bavmorda, pero, alcanzada por los perros de presa del castillo, no tiene más remedio que arrojar la cuna al río. Gracias a la corriente, la cuna llega a un pueblo de enanos, donde la niña es adoptada por el valiente Willow. (FILMAFFINITY)

La idea de realizar una historia de fantasía y espada y brujería siempre estuvo en la cabeza de George Lucas, el creador de Star Wars e Indiana Jones. De hecho, la primera idea de Lucas ya venía de 1972. Durante la producción de El retorno del Jedi, en 1982, Lucas conoció a Warwick Davis, que interpretaba a Wicket el Ewok, y pensó que «sería genial utilizar a una persona pequeña en un papel principal. Muchas de mis películas tratan de un tipo pequeño contra el sistema, y ésta era una interpretación más literal de esa idea». Sin embargo, hubo que esperar cinco años y a que Lucas considerara que la tecnología de los efectos visuales estaba por fin lo suficientemente avanzada como para ejecutar su visión.

Para la dirección, Lucas confió en el actor convertido en director Ron Howard, que había trabajado con Lucas en American Grafitti y en 1985 había dirigido Cocoon, con el que mantenía una gran amistad y afinidad hacia el tipo de historias que les gustan. Howard a su vez propuso a Bob Dolman para que escribiera el guion basado en la historia origina de Lucas, juntándose los tres en el rancho Skywalker durante 1986 para escribir el que acabó siendo el guión definitivo de Willow.

Willow presentó avances importantes de Industrial Light & Magic en lo relativo a las secuencias con efectos visuales, entre ellas la tecnología de morphing digital. Además, los fans recordamos con mucho cariño el monstruo de dos cabezas que aparece en la película. Willow cuenta con fotografía de Adrian Biddle, montaje de Daniel P. Hanley, Mike Hill y Richard Hiscott, y una super icónica banda sonora a cargo de James Horner. Con un presupuesto de 35 millones de dólares (mucho dinero para la época), la película recaudó 137 millones en todo el mundo, lo que supuso una importante decepción para Lucas como productor, y para los fans de la espada y brujería en general.

En el reparto encontramos a Warwick Davis, que en el momento del rodaje tenía 17 años, interpreta al protagonista Willow Ufgood, un granjero Nelwyn (enano) y aspirante a brujo. Val Kilmer es Madmartigan, un jactancioso mercenario espadachín que ayuda a Willow en su búsqueda. Kate y Ruth Greenfield y Rebecca Bearman son los bebés Elora Danan, una princesa infantil a la que se le profetiza la caída de Bavmorda. Joanne Whalley es Sorsha, la hija guerrera de Bavmorda, interpretada por Jean Marsh, la villana reina de Nockmaar y una poderosa hechicera negra. Por último, Pat Roach como Kael, el villano alto comandante del ejército de Bavmorda.

Entrando a valorar Willow lo primero que tengo que decir es que puede hacer fácil ¿20, 25 años? desde que vi por última vez la película. Hay un claro elemento de nostalgia, y recuerdo muchas cosas a nivel general de la trama, aparte de tener muy presente algunas de las imágenes más icónicas, como la del monstruo de dos cabezas o la huida en trineo por la falda de una montaña nevada. Dicho esto, espero ser lo bastante objetivo para poder valorar la forma en que la película ha envejecido bien o mal en estos 34 años que han pasado.

Y el primer comentario es que en Willow se notan quizá un poco demasiado las referencias a la hora de plantear la historia. Empezando por El Señor de los Anillos con enanos en lugar de hobbits, con un protagonista que se embarca de forma inconsciente en una misión para la que se asociará con los héroes más inesperados, enfrentándose de alguna manera a la bruja de Blancanieves. Esas referencias son demasiado evidentes para ser obviadas, pero una vez se reconocen, no impiden que la película sea super disfrutable.

Hay un primero elemento super chulo de Willow y es ver una película de 1988 que empleó a tantas personas enanas para recrear el mundo de los Nelwyns. Recordando El Señor de los Anillos, años más tarde Peter Jackson utilizó a personas «normales» para interpretar a los hobbits, usando diferentes efectos para representar su baja estatura. En Willow no es necesario porque todos son enanos de verdad, mostrando a su comunidad desde una vertiente positiva poco habitual en el entretenimiento. La comunidad donde vive Willow con su familia está genial y para ser su primer papel protagonista (el ewok Wicket no cuenta para mi debido al maquillaje), creo que Warwick Davis lo hace genial y mantiene la película en su vertiente de historia en la que una persona normal se ve envuelta en circunstancias extraordinarias.

No es un insulto decir que cuando George Lucas creó Star Wars, lo hizo pensando en un público infantil y adolescente. De hecho, hay tanta bibliografía al respecto que es absurdo negarlo. Y algo similar pasa con Willow, en el que todo transmite el público al que se dirige, lo cual no quiere decir que no pueda ser disfrutable por los adultos. En estos momentos en los que parece que para que un entretenimiento sea «bueno» hay que plantearlo desde una perspectiva adulta, resulta casi refrescante volver a una fábula para niños en la que el bien se enfrenta a un mal puro. Un mal que no necesitamos que sea ambiguo ni es necesario conocer que Bavmorda es así porque de niña un niño la rechazó y eso la convirtió en lo que es ahora. En este sentido, que algo sea sencillo no lo convierte en «malo». No tengo problema en que la Reina Bruja sea la mala del cuento, me parece perfecto, de hecho.

La historia sigue una estructura que hoy resulta un tanto trillada, y visto con ojos de 2022 habría que decir que le faltan momentos espectaculares, siendo todo muy normal para ser un mundo fantástico en el que existen la magia y los seres extraordinarios. Es cierto que los mejores momentos se dejan todos para la última media hora de película, y que la película es en cualquier caso muy entretenida, pero en ese sentido sí se nota que estamos ante una película rodada hace 35 años, antes del auge de los efectos digitales aplicados al mundo del cine. e hecho, esta película, como también en su momento El secreto de la pirámide (Barry Levinson, 1986) pueden considerarse en cierta manera precursoras de todo lo que vino después gracias a la IL&M de George Lucas.

Fruto del target infantil y juvenil, tenemos una película con mucho humor, un humor blanco para todas las edades protagonizado por la pareja de pequeños Nelwyn que acompañan a los protagonistas, así como con todo lo que el guion plantea para Madmartigan, en cierto sentido rompiendo el tópico de elegante guerrero de moral intachable. También los fallos de Willow a la hora de lanzar hechizos van en esta onda de humor para todas las edades. Este humor la verdad es que es muy infantil pero consigue mantenerte con la sonrisa en la cara todo el rato, y creo que incluso ahora creo que funciona, aunque si es cierto que el target de la película se me hizo muchos más evidente ahora que lo que sentí en su momento cuando vi la película en el cine con 14 años.

Para ser una película con más de 30 años, creo que la integración en pantalla de los pequeños Nelwyn está muy bien, y apenas canta en apenas un par de momentos super puntuales, lo que creo que tiene bastante mérito. Si canta más el monstruo de dos cabezas que surge en la ciudad en ruinas de Tir Asleen, pero no evita que la escena siga teniendo todo su encanto. Junto a esto, el uso de morphing digital en varias escenas para transformar a varios personajes creo que luce genial incluso con ojos de 2022, por lo que diría que el trabajo está más que conseguido.

Si hay algo que no me ha funcionado en este visionado ha sido sobre todo las situaciones de humor creadas con Madmartigan, como cuando se disfraza de mujer para ocultar una infidelidad, o el combate en Tir Asleen en el que él se enfrenta solo a 30 o 40 guerreros del villano Kael, que está rodado de forma chapucerilla. Eso, y lo de la poción de amor que despertó algo que ya existía en sus corazones, lo cual es algo muy habitual en la literatura fantástica, pero que con ojos de 2022 queda bastante viejuno.

Hecha la matización de las cosas que no me funcionaron, lo cierto es que Willow es una película super disfrutable que tiene claro el tipo de aventura que plantea y a quien va dirigida. El climax con el combate mágico creo que está muy chulo y que Willow al final tenga la clave de todo me parece un detalle genial de este final. Por cierto, el final con Willow volviendo victorioso a su hogar resulta otra referencia muy obvia a El Señor de los Anillos, pero a mi tengo que reconocer que me funciona y es lo que pedía la historia, así que ningún problema al respecto.

Además, me ha alegrado especialmente poder verla con mi hijo gracias a nuestra suscripción a Disney+. Que me dijera que se lo había pasado genial viéndola y que le había gustado y tenía ganas de que viéramos la serie de televisión ha supuesto una doble alegría. Sin duda, ¡misión cumplida!

Comparto el trailer de la película:

La Willow la película me ha gustado y creo que a pesar de algunos aspectos que igual no han envejecido demasiado bien el paso del tiempo, su cualidad de cuento de fantasía hace que el visionado haya sido satisfactorio. Y ahora, de cabeza a ver la serie de televisión de Willow en Disney+.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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