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Crítica de Historia del Universo Marvel 6 de Mark Waid, Javier Rodríguez y Álvaro López (Marvel Comics – Panini)

Se han hecho largos los 3 meses que han pasado para poder tener en mis manos el último número de la histórica miniserie Historia del Universo Marvel de Mark Waid, Javier Rodríguez y Álvaro López, que nos ha proporcionado un disfrute maravilloso durante esta viaje por los principales personajes y eventos del Universo Marvel.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

¡Desde las historias que estás leyendo hoy mismo hasta el final del Universo Marvel! Es la conclusión de la más grande epopeya jamás contada, pero también un vistazo al futuro que aguarda en los años por venir. Y puedes creernos: nadie sale con vida de aquí.

En este último número descubriremos la llegada de los nuevos héroes adolescentes, así como la monumental etapa de Jonathan Hickman que culminó en la monumental Secret Wars junto a Esad Ribic, además de su reinicio de la franquicia mutante, o el auge y caída de los Inhumanos.

Además de la historia presente, Waid aprovecha estas últimas páginas para desplazarse a los lejanos futuros de historias alternativas como las de Killraven, Deathlok o la Marvel de 2099.

Está claro que en un resumen tan monumental, no es posible incluir a todos los personajes o sagas publicadas en estos 60 años, pero creo que Mark Waid ha realizado un espectacular trabajo de síntesis en estas páginas, convirtiendo a Historia del Universo Marvel en uno de los grandes comics de la última década que todo fan de la Casa de las Ideas debe poseer.

Que la clave de la historia sea la mítica frase «Un gran poder conlleva una gran responsabilidad» hizo que brotaran lágrimas al ver lo bien que ha estado contado todo y como al final, es el corazón lo que nos hizo engancharnos a estos maravillosos personajes creados por Stan Lee, Jack Kirby, Steve Ditko y tantos y tantos otros autores.

Y si el guión de Maid me parece un prodigio, lo que está a otro nivel el alucinate apartado artístico a cargo de Javier Rodríguez al dibujo y el color, con la colaboración de Álvaro López en las tintas. Tengo tantas páginas favoritas en estos seis números que ni siquiera voy a intentar realizar un listado, cualquier página suya es una barbaridad.

Me parece una injusticia increíble que Rodríguez y López no hayan sido ni siquiera nominados por este comic que apostaría que artísticamente es mejor que cualquiera de los comics que sí fueron nominados. Es complicado contar tantas cosas en tan pocas viñetas de forma tan clara y nítida, creando unas composiciones de página maravillosas.

Historia del Universo Marvel es uno de los grandes comics de Marvel y la perfecta celebración del 80 aniversario de la Casa de las Ideas. Han sido unos comics maravillosos que me han recordado porqué me enamoré de este universo la primera vez y sigo enganchado a él.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Rey Thor 4 de Jason Aaron y Esad Ribic (Marvel Comics – Panini)

Todo lo que comienza tiene un final, y ya tenemos en España la conclusión de la etapa de Jason Aaron en Thor, un final maravilloso que destaca la importancia de las historias que forman nuestros sueños.

PUNTUACIÓN: 9/10

¡La despedida de Jason Aaron como guionista de Thor! Después de siete alucinantes años, llega el final de una era. Gorr se prepara para el asesinato del último dios: el padre de toda la existencia. Además de un “quién es quién” de los artistas que han pasado por la serie en todo este tiempo.

Para esta última aventura del Dios del Trueno, Jason Aaron ha contado con Esad Ribic e Ive Svorcina para la historia principal, que para algo fueron los que lo empezaron todo. Y junto a ellos es una alegría indescriptible ver reunidos en estas páginas a Russell Dauterman con Matthew Wilson y a Mike del Mundo, artistas cuyas etapas en el cómic también marcaron al personaje dotándole de una personalidad única.

Junto a ellos, también es un placer disfrutar de Gabriel Hernández Walta con Chris O’Halloran, Andrea Sorrentino con Dave Stewart, Chris Burnham con Nathan Fairbairn, Nick Pitarra con Michael Garland, Aaron Kuder con Laura Martín y Olivier Coipel con Matthew Wilson. Menudo all-star ha reunido Marvel para este final.

Y qué final.

2590 días de Trueno. Julián Clemente en el Spot On de este cómic nos informa de los días transcurridos desde que se publicó en USA el primer número de Thor God of Thunder hasta este King Thor 4. Siete años en los que Jason Aaron ha contado las aventuras del mejor Dios de todos, aquel que debe luchar cada día, además de contra los villanos de turno, consigo mismo, con sus dudas y sus miedos, para intentar ser el mejor héroe posible, alguien que gustosamente se sacrificaría por nosotros.

Jason Aaron comenta en su emocionante despedida que él no cree en ningún Dios, pero que «Thor es ciertamente la clase de Dios (o dioses, supongo, dado que he escrito un montón de Thors) en el que me gustaría creer.»

Aparte de ofrecer un increíblemente satisfactorio final a la historia de Thor y Gorr el Carnicero de Dioses que comenzó en el lejano 2012, Aaron aprovecha esta despedida para darnos una interesante reflexión sobre el valor de las historias, y como acaban convirtiéndose en los mitos y las leyendas que al final marcan la historia de la humanidad.

«Historias.

Al final, eso es todo lo que seremos, todo lo que dejaremos atrás.

Algunas se cuentan y se vuelven a contar en el tiempo.

Las mejores de esas son las que nunca mueren.

Las historias que quedan inmortales. Coronadas.

Las más dignas de todas nuestras leyendas.

Ésas son las historias… de las que están hechas los dioses.»

Thor es un comic de superhéroes publicado por Marvel Comics desde hace casi 60 años. Hay quien dice que estas páginas son historias infantiles que no son «reales», pero la realidad es que en estos 60 años mucha gente ha nacido y muerto y fue olvidada por la historia, mientras que Thor sigue aquí con nosotros. Y dentro de 40 o 50 años cuando yo muera diría que Thor seguirá entreteniendo a las nuevas generaciones, contando historias de heroismo y sacrificio para socorrer al que lo necesita.

Los superhéroes se han convertido en la nueva mitología de los siglos XX y XXI, y de todos ellos, Thor siempre fue el más digno. Precisamente porque no deja de dudar de si mismo y cuestionarse sus acciones, luchando día a día por ser el héroe que necesitamos. Es una idea realmente inspiradora que todos deberiamos aplicar en nuestra vida diaria. ¿No es genial encontrar estas ideas en un comic mainstream para todos lospúblicos?

En el apartado artístico, Thor siempre ha disfrutado de unos artistas fuera de serie. Empezando por Esad Ribic, que definió en estas páginas el concepto de épica y acción más grande que la vida. También disfrutamos del super profesional Ron Garney como previa a la que posiblemente sea la parte más brillante de toda la etapa: La serie con Jane Foster como Thor, con un Russell Dauterman convertido en artista super estrella colaborando con el colorista Matthew Wilson. La última batalla de Jane Foster como Thor aún nos hace llorar cuando la volvemos a leer y es uno de los grandes comics de una etapa para el recuerdo.

Tras Dauterman, sufrimos un poco con el colorido desbordante y la imaginación de Mike del Mundo, que creaba páginas que eran autenticas obras de arte a las que sin embargo les faltaba algo de narrativa. El retorno a la grandeza de Thor Odinson dentro del Evento La Guerra de los Reinos marcó el principio del fin de una enorme historia que  cuya conclusión disfrutamos hoy.

Incluso a pesar de los inevitables fill.ins que hemos visto durante estos 7 años, diría que el nivel medio fue más que correcto, ayudando todos a contar esta historia contada a lo largo de milenios.

La etapa de Jason Aaron ya es historia, pero como él mismo nos dice en estas páginas, «Siempre habrá más historias de Thor.» Esa es la naturaleza periódica de los comics, y detras de un gran comic siempre llegará otro al mes siguiente, porque ya sabemos que el show bede continuar.

Tras Aaron y Ribic llegan Donny Cates, Nic Klein y Matt Wilson, que por lo visto en los previews plantean una historia y un Thor muy diferentes a lo visto hasta ahora. Habrá que juzgarla con buenos ojos, porque la comparación puede ser un peso imposible de levantar. Si queremos disfrutarla en su justa medida, será mejor no pensar en lo que acabamos de vivir y si en si consiguen ofrecer un buen entretenimiento con este nuevo Dios del Trueno. Veremos a ver qué tal.

Gracias, Jason Aaron. Gracias Marvel Comics. El viaje ha sido increíble y las emociones están a flor de piel. Esta etapa ya es historia y Aaron se une al panteón de Stan Lee, Jack Kirby y Walter Simonson. ¡Larga vida a Thor!

PUNTUACIÓN: 9/10

 

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Crítica de Show me a hero de David Simon (HBO)

Show me a hero es una estupenda serie de David Simon, el creador de The Wire, que cuenta una pequeña gran historia centrada en destacar la importancia de conocer a nuestros vecinos como forma de intentar mejorar nuestra sociedad.

PUNTUACIÓN: 8/10

Miniserie de 6 episodios de 2005 en la que el creador de ‘The Wire’ explora las nociones de hogar, raza y comunidad a través de las vidas de burócratas, activistas y ciudadanos de la ciudad de Yonkers, en el estado de Nueva York. Nick Wasicsko, el joven alcalde de dicha ciudad, se deberá enfrentar a una orden judicial que le obliga a construir un grupo de viviendas para familias sin recursos en los barrios blancos. El proyecto dividirá a la ciudad. (FILMAFFINITY)

David Simon es el creador de esta serie y escribe el guión junto a William F. Zorzi, basado en el libro Show me a hero de Lisa Belkin basado en una historia real. Paul Haggis (director de Crash y guionista de Million Dolar Baby  y Banderas de nuestros padres entre otras) dirige los seis episodios de esta serie.

La serie está interpretada por Oscar Isaacs como el alcalde Nick Wasicsko. Issacs ganó el Globo de Oro de 2016 como Mejor Actor  de Miniserie de Televisión. Carla Quevedo como Nay Noe Wasicsko, la esposa de Nick, con otros secundarios de lujo como Alfred Molina, Winona Ryder, Jim Belushi o John Bernthal.

La serie usa casi a modo de banda sonora una gran cantidad de canciones de Bruce Springsteen que ayudan a resaltar el elemento social de la historia. Además de Springsteen, la serie usa canciones de raperos como Public Enemy.

«Show me a hero and I´ll write you a tragedy», escribió el famoso escritor F. Scott Fitzgerald en 1945. Y en parte, esta miniserie está centrada en la caída de un buen hombre tras hacer lo correcto a pesar de tener a todo el mundo en su contra.

Pero Show me a hero no es sólo un retrato semi-biográfico de un político de un municipio pequeño del estado de Nueva York, sino un drama centrado en la relevancia de la raza y la economía en los problemas sociales que aún hoy se viven en los Estados Unidos. Detrás de esta historia del rechazo de los vecinos de Yonkers a un plan de viviendas sociales en los años 80 está el racismo que aún existe en la sociedad americana, mezclado con el elemento de la pobreza económica.

Oscar Isaacs sobresale dentro de un reparto que luce a gran nivel. Pero lo mejor de Show me a hero es que está planteada como una historia coral en la que  todas las interpretaciones transmiten realismo. La historia del ex-alcalde Nick Wasicsko es el hilo conductor de todo, pero David Simon crea un tapiz de historias de personas que luchan por salir de la pobreza y que las viviendas sociales del alcalde Wasicsko eran la clave para que pudieran salieran adelante.

Además de este elemento social, la serie muestra el interior de una alcaldía y las luchas de poder que se producen en la sombra, con partidos y candidatos que herán lo que sea para asegurarse el poder, aún siendo Yonkers un ayuntamiento pequeño y con nada en común con grandes urbes como Nueva York o Chicago. Y como a pesar de ser amigos, los diferentes concejales pueden apuñalarse por la espalda sin compasión.

Y me gusta que a pesar de todo, Simon plantee la historia con un toque de optimismo construido a partir de que el racismo y la pobreza pueden derrotarse si intentamos a conocer (y ayudar) a nuestros vecinos, aunque tengan otra raza. Y que esa es la única forma de conseguir que la sociedad mejore y derrote la lacra del racismo y la discrimación.

Comparto el trailer de esta serie:

Show me a hero me ha parecido un interesante retrato de un pequeño momento en la vida de los Estados Unidos que afectó para bien la vida de muchas personas. Una serie que considero importante que sea vista por cuanta más gente mejor debido a su elemento social.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de Punisher Max de Jason Aaron y Steve Dillon

Jason Aaron, Steve Dillon y Matt Hollingsworth crearon Punisher Max dentro del sello para adultos Max, comic que sirve de perfecta continuación de la maravillosa etapa de Garth Ennis, sin duda la mejor del personaje, y que hoy quiero destacar.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Llega la nueva serie de Punisher especialmente recomendada para lectores adultos y realizada por Jason Aaron (Lobezno) y Steve Dillon (Marvel Knights: Punisher, Predicador), dos tipos que nacieron para narrar las aventuras del más brutal vigilante del cómic.

La mafia ha tendido una trampa para Frank Castle, convirtiendo al ejecutor Wilson Fisk en el nuevo «Kingpin» para que Frank le de caza. Pero Fisk decide que le gusta su nueva posición, lo suficiente como para matar a sus jefes para mantenerla. De repente, el Castigador se encuentra en una guerra contra una amenaza mortal, ¡y debe decidir hasta donde está dispuesto a llegar para derrotar al Kingpin! Enfrentándose con policías corruptos, luchando contra los secuaces de Fisk, Bullseye y Elektra, y sufriendo por un período en la prisión, Frank se verá arrastrado a su momento más bajo. Pero como Kingpin pronto descubrirá, ¡esto sólo significa que a Frank no le queda nada que perder! Jason Aaron y Steve Dillon nos ofrecen una etapa brutal y sin censura diferente a todo lo que has visto antes.

Tras la histórica etapa de Garth Ennis de Punisher dentro del sello Max para adultos, Marvel tenía en 2009 con una patata caliente con el personaje, porque ¿cómo continúas una etapa insuperable? Tras una serie de miniseries correctas pero sin demasiado interés, la opción que finalmente convenció al editor en jefe de Marvel Axel Alonso fue planteada por Jason Aaron.

Punisher Max fue una serie de 22 números publicada entre enero de 2010 a febrero de 2012, que fue planteada por Aaron como una historia cerrada en 4 arcos. El principal elemento utilizado por Marvel para vender la serie era plantear un arco de Punisher dentro del sello Max introduciendo a algunos personajes del universo Marvel tradicional como Wilson Fisk, Bullseye o Elektra, en versiones Max, que permite mayores niveles de violencia y sexo.

Los cuatro arcos de la serie fueron Kingpin (números 1-5), que narran el ascenso de Wilson Fisk de gualdaespaldas a Kingpin del crimen de Nueva York, demostrando que podía ser una verdadera amenaza para Frank Castle. Un Castle envejecido que lleva más de 30 años como Punisher y que se está acercando a un punto de no retorno. Bullseye (números 6-11) fue el segundo arco, presentando al mortal enemigo de Daredevil como un asesino contratado para eliminar a Frank. Para llevarlo a cabo se planteará conocer en profundidad a su enemigo, lo que sacará a la luz una verdad que Frank creía enterrada en lo más profundo de su mente.

Frank (números 12-16) es para mi uno de los arcos más brillantes de la historia del personaje, y Aaron construye a partir del brillante comic de Garth Ennis para llevar la historia a una evolución lógica pero no por ello menos impactante, triste y satisfactoria. Sin hogar (números 17-21) y El fin de la guerra (número 22) ofrecieron un brutal climax sin concesiones que significaron un brillante y perfecto final para este comic.

Punisher Max fue realizado en su totalidad por el equipo creativo de Jason Aaron, Steve Dillon al lápiz y la tinta, Matt Hollingsworth al color y una super icónicas portadas de Dave Johnson.

Steve Dillon (1962-2016) es uno de los grandes nombres del comic americano mainstream para adultos. Su Preacher junto a Garth Ennis es una de las grandes series de Vertigo, junto al que trabajó en una estupenda etapa de Hellblazer y la primera etapa de Ennis en Punisher, en ese momento aún dentro del universo Marvel tradicional. Otro excelente comic de Dillon es Skreemer junto a Peter Milligan, y tuvo una larga vida profesional trabajando en Fleetway, DC Comics o Marvel entre otras editoriales.

Dillon no era un dibujante superestrella. Sin embargo, su estilo limpio de dibujo le permitía narrar prácticamente cualquier cosa, sin importar lo loco, salvaje, violento y over-the-top. Aunque su dibujo no fuera especialmente espectacular ni sus páginas resalten por sus fondos detallados, resultó ser el dibujante perfecto para contar esta historia de un Frank Castle crepuscular que debe lidiar con pecados de su pasado. Además, el punto fuerte de Dillon, su capacidad de hacer que sus personajes transmitan todo tipo de sentimientos, es clave para el tercer volumen Frank, el más importante de esta serie.

Junto al colorista Matt Hollingsworth, Dillon crea un comic con una enorme consistencia. En unos años en los que los comics de Marvel y DC están repletos de fill.ins y dibujantes sustitutos, es una pasada poder leer este comic que transmite la sensación de una obra completa cerrada porque lo es.

Otro elemento destacado son las icónicas portadas de Dave Johnson, que crearon una personalidad única para esta serie. Johnson huye de las típicas portadas de comics se super héroes y ofrece imágenes simbólicas de gran expresividad, Además, sus portadas consiguen no ser nunca repetitivas, jugando con diferentes opciones creativas, como crear viñetas en las portadas, o presentar imágenes con grandes manchas de color. Dentro de la Marvel de 2011-2011, este comic fue uno de los de mayorpersonalidad.

Si tengo que comentar algo menos bueno, hay algunos elementos de sexo y violencia que realmente no aportan nada importante a la historia más allá de resaltar el hecho de que este era un comic Max para adultos. Sin embargo, el retrato psicológico que Aaron hace de Frank Castle me parece bestial. Su historia posee una gran profundidad y sin duda los temas que trata son profundamente adultos, por lo que entiendo que no necesitaba estos elementos «secundarios» para vender que se trata de un comic adulto. Esto me recuerda un poco la confusión que existe no solo en el mundo del comic, sino también en el cine, sobre que mostrar sexo o violencia hece que una obra no sea para niños, pero no la convierte en necesariamente «adulta».

Punisher Max para mi es un comic adulto por la forma en que Aaron nos contruye a los maravillosamente complejos personajes. Empezando por un alucinante Wilson Fisk, un antagonista complejo que ofrece momentos muy potentes a este comic. Además de Fisk, Aaron demuestra que adora los comics de Garth Ennis, porque todo lo que hace está construido de lo que Ennis creó, incluyendo la aparición del Nick Furia Max de la etapa de Ennis. El Frank Castle crepuscular de Jason Aaron es un retrato duro y sin concesiones del personaje, pero a la vez es dolorosamente humano, lo que hace que sea uno de los mejores comics de un personaje que ha tenido algunas etapas excelentes.

Dentro de esta serie, Bullseye consigue ser el elemento freak que la historia necesitaba además de ofrecer los momentos de ultra violencia del comic, de forma que creo que narrativamente cumple completamente su función. Mucho más floja me parece el personaje de Elektra, la asesina de La Mano creada por Frank Miller, cuya aparición es completamente decepcionante y no cumple ninguna función importante dentro de la historia. Bueno, realmente sí tiene un papel fundamental en la historia, que al ser spoiler prefiero no comentar.

Además, Punisher Max es ante todo un comic publicado mensualmente, de forma que Aaron contruye cada número de forma que ofrezca la suficiente información, acción y sorpresas para que los lectores quisieran volver el mes siguiente. Además, cada arco cuenta con un final excelente que nos dejaba a los lectores alucinados y abría nuevas posibilidades para la siguiente parte. En muchos momentos, Aaron parece el Francis Ford Coppola del Padrino, haciendo que varias acciones fueran construyéndose simultáneamente hasta alcanzar su climax al mismo tiempo, lo que le confirma como un excelente escritor y un perfecto conocedor del medio comiquero.

Punisher Max de Jason Aaron y Steve Dillon es una maravilla que todo fan del personaje y en general de los comics Marvel y el género negro deberían leer, y que creo que debido a que vinieron después de la histórica etapa de Garth Ennis, creo que puede haber pasado bastante desapercibida.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de Contagio de Steven Soderbergh

Ahora que el mes de junio y el pase de fase de confinamiento parece que nos hace pensar que lo peor de la crisis del Covid-19 ha pasado, he encontrado el estado mental adecuado para poder ver Contagio, la estupenda película de 2011 de Steven Soderbergh que está de plena actualidad.

PUNTUACIÓN: 8/10

De repente, sin saber cuál es su origen, aunque todo hace sospechar que comienza con el viaje de una norteamericana a un casino de Hong Kong, un virus mortal comienza a propagarse por todo el mundo. En pocos días, la enfermedad empieza a diezmar a la población. El contagio se produce por mero contacto entre los seres humanos. Un thriller realista y sin efectos especiales sobre los efectos de una epidemia. (FILMAFFINITY)

Steven Soderbergh dirige esta película estrenada en 2011 que en su momento tomó como inspiración laproblemática que planteaban los brotes de SARS entre 2002-04 y  de la gripe A (H1N1) en 2009-2010, con la que la actual Covid-19 comparte numerosos elementos. P ara escribir el guión contó con Scott Z. Burns, colaborador habitual suyo, planteando la historia desde el realismo, mostrando de forma comprensible y clara la respuesta científica y de salud pública ante una pandemia, y las diferentes derivadas que ello ocasiona a todos los niveles, desde sociales como empresariales e incluso en las relaciones internacionales.

Estamos por tanto ante historia coral, y me ha encanto poder disfrutar de un reparto de superestrellas entre las que tenemos a Matt Damon, Jude Law, Kate Winslet, Laurence Fishburne, Marion Cotillard y Gwyneth Paltrow, cubriendo la pandemia desde todos los puntos de vista.

A partir de un padre de familia normal, Mitch Emhoff (Damon), cuya vida se derrumba por la muerte de su mujer Beth (Paltrow) y su hijo, que son unas de las primeras víctimas de la epidemia en los Estados Unidos, conoceremos las consecuencias que la pandemia causa en la sociedad americana, cuyo confinamiento provoca pánico, saqueos y escasez. Damon ofrece el punto de vista de la gente normal y consigue dotar a su personaje de la perfecta humanidad ante lo que se le viene encima.

Laurence Fishburne es el Dr. Ellis Cheever responsable del Centro de Control de Enfermedades en Atlanta, y tendrá que enfrentarse a la vertiente científica pero también a la dimensión humana de la enfermedad, mostrando que nadie es perfecto y se puede ser un buen profesional y a la vez cometer errores. El Dr. Cheever manda a su amiga la Dra. Erin Mears (Kate Winslet) a investigar los primeros brotes en los Estados Unidos y a tratar de encontrar algún medio para controlar su propagación.

Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud manda a Hong Kong a la doctora Leonora Orantes (Marion Cotillard) para que se encargue de la investigación en el terreno, al creerse que la enfermedad se generó allí.

Mientras la doctora Ally Hextall (Jennifer Ehle) o el doctor Ian Sussman (Elliot Gould) intentan identificar el virus que provoca la pandemia y a su vez, encontrar una vacuna, Alan Krumweide (Jude Law), un bloguero online, extiende teorías de la conspiración contra la versión oficial y genera dudas entre la sociedad sobre las medicinas que se están preparando.

Soderbergh, que además de dirigir realiza la función de director de fotografía, siempre ha sido un maestro en el uso de la cámara y hace que desde el primer momento el espectador esté en el centro de la acción. Manteniendo además  un pulso narrativo brutal, consigue que todo se explique de forma clara y que no nos perdamos a pesar de los diferentes saltos entre personajes y localizaciones.

La música de Cliff Martínez transmite la sensación de frenetismo y drama aséptico ante una enfermedad contra la que no se puede combatir, solo asilarte para no enfermar. Además, con un estupendo montaje de Stephen Mirrione, consigue condensar un tema tan complejo con múltiples derivadas en una película perfecta de 100 minutos que condensa los principales temas que merecer ser considerados.

Soderbergh pone uno de los focos de la película en los medios de expansión de la enfermedad, que no son solo las personas, sino también los objetos que estos tocan y que serán tocados por otras personas que seguramente acabarán contagiadas. Este segundo detenido en los objetos, a veces ni siquiera tanto tiempo, tiene un efecto dramático increíble, sobre todo sabiendo como sabemos ahora cuales son los principales mecanismos de autoprotección.

Pero no es este el único hallazgo que Soderbergh nos ofrece durante la película, siendo de hecho una master class de síntesis y fluidez narrativa, de forma que ofrece una de las películas más redondas de su filmografía.

Lo alucinante de este Contagio es lo bien que muestra un motón de temas asociados a una pandemia que están de rabiosa y triste actualidad. Desde un gobierno chino que empieza con más interés de tapar el escándalo que de ofrecer soluciones, a un periódico que cuando conoce la existencia de la pendemia se resiste a publicarlo porque «no quiere ser el primero en gritar LOBO». O los funcionarios públicos de un estado que a pesar de haber ya muertes en su territorio no quiere que se tomen medidas drásticas porque pueden afectar a la temporada de ventas de Acción de Gracias, y ante la construcción de un hospital de campaña pregunta quien va a pagarlo.

El personaje de Jude Law también muestra con gran acierto la realidad de las fake-news y los «expertos» que desafían la verdad oficial para conseguir su propio beneficio, otro elemento de plena actualidad. Aunque esta no es una historia de buenos y malos, me parece que quizá para Soberbergh él simboliza al «villano» de la historia, que rompe la paz social y ayuda a sacar lo peor de nosotros mismos.

En general las empresas farmacéuticas no salen demasiado bien paradas, aunque no se realiza una crítica directa contra ellas. Tampoco los sindicatos tienen en esta historia una función positiva, y veremos  como la escasez y la enfermedad sacan lo peor de mucha gente. Desde ese punto de vista, el guión de Contagio lo veo super realista y un poco descreido.

En todo caso, igual que ha pasado en la vida real, los grandes héroes de Contagio son el personal sanitario y los investigadores que buscan una cura, que ponen su vocación de servicio por encima de su seguridad personal y que sufrirán en sus carnes la enfermedad. Estos profesionales dan el toque humano positivo al que aferrarse incluso aunque se equivoquen y a veces antepongan a su familia frente al bien común. También en este aspecto, el no convertirles en seres perfectos hace que todo transmita una mayor sensación de realismo y me creo algunas decisiones que se toman, incluso las equivocadas.

Además del pánico de masas y al colapso del orden social, veremos los problemas derivados por la escasez de recursos que sufren los sanitarios y en general todo el mundo, algo que también hemos visto en las últimas semanas.

Además de todo lo anterior, la película como experiencia audiovisual está también planteada en clave de thriller en la que se investiga el nacimiento de la epidemia y quien fue el paciente «cero» que comenzó su transmisión. Incluso ese elemento está perfectamente resuelto gracias a un perfecto montaje que consigue que el visionado haya sido excelente de principio a fin.

Contagio me parece una película excente que huye de efectismos baratos y presenta una dura realidad posible que nueve años más tarde se ha convertido en dolorosa realidad.

Comparto el trailer de la película:

Contagio es una película espectacular que aunque se estrenó en 2011 está de plena actualidad debido a la situación que estamos viviendo por la crisis del Covid-19. Si tienes el adecuado estado mental, te la recomiendo completamente.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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