El fin de la muerte es el excelente final de la trilogía de los Tres cuerpos del escritor chino Cixin Liu. Una extraordinaria serie con un punto de vista bastante sombrío hacia el futuro de la humanidad y el posible contacto con otras civilizaciones.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Tras El problema de los tres cuerpos y El bosque oscuro, la tensa espera de la humanidad concluye ahora con un último episodio, tan extraordinario como los anteriores, lleno de ideas electrizantes y una calidad de obra maestra.
Ha pasado medio siglo de la batalla del Día del Juicio Final y la Tierra goza de una prosperidad sin precedentes gracias al conocimiento transferido por Trisolaris. Mientras la ciencia humana avance y los trisolarianos adopten la cultura terrícola, ambas civilizaciones podrán convivir sin temor a ser destruidas. Pero con la paz la humanidad se ha vuelto autocomplaciente. Después de una larga hibernación, Cheng Xin, una ingeniera aeroespacial de comienzos del siglo XX, despierta en esta nueva era. Su mera presencia, sumada a cierta información sobre un proyecto olvidado desde el principio de la Crisis Trisolariana, podría alterar el frágil equilibrio entre ambos mundos… ¿Alcanzará el ser humano las estrellas, o morirá en su cuna?
El fin de la muerte, galardonado con el Premio Locus 2017 y nominado al Hugo 2017, es el desenlace de la magistral trilogía de ciencia ficción china que ha conquistado a cinco millones de lectores en todo el mundo.
Cixin Lui presenta en El fin de muerte otra explosión de ciencia ficción a partir de conceptos sobre física, astronomía y cosmología que parecen sacados de los manuales científicos. La novela contiene ideas tremendamente imaginativas sobre el futuro de la humanidad basadas en toda clase de conceptos complejos que sin embargo consigue que sean perfectamente entendibles por los lectores.
Junto a esto, frente a visiones optimistas de la ciencia ficción de películas y series como E.T. o Star Trek en la que las civilizaciones extraterrestres vienen en «son de paz» buscando un primer contacto que sea mutuamente beneficioso para ambas razas, Liu ofrece una visión oscura y sombría basada en la ley de la jungla del matar o morir. El concepto de «Bosque Oscuro» de la anterior novela me pareció antológico y lamentablemente bastante probable.
El Fin de la Muerte invita a los lectores a poner en una balanza la seguridad de la vida en la Tierra sin pensar en lo que hay más allá frente a la búsqueda de la grandeza en la exploración espacial, asumiendo los riesgos que pudieran surgir como precio a pagar por hacer avanzar a la raza humana. Y lo genial de la novela es que Liu mantiene un equilibro entre ambas posibilidades, ofreciendo los datos de la manera más neutra posible para que cada uno podamos sacar nuestras propias conclusiones.
Una duda que se me planteó al final de El bosque oscuro, la segunda novela de esta seríe, es qué iba a contarnos Liu, ya que el final de esa novela me pareció brillante y perfecto. Sin embargo, recordando a Alan Moore, nada termina, siempre pasa algo nuevo al día siguiente. Y tras el aparente buen final de la Crisis Trisolariana, Liu nos muestra una sorprendente e impactante continuación. Pensaba que la raza humana lo iba a tener fácil, pero nada más lejos de la intención del autor.
Cheng Xin, la protagonista de esta tercera parte, más que una persona real simboliza el «buenismo» de la raza humana que a menudo a tenido que pagar precios muy altos al enfrentarse ante la fría realidad de los totalitarismos que han cometido atrocidades durante siglos y los siguen cometiendo en el futuro. Sin embargo, por mucho sufrimiento al que nos enfrentemos, parece que Liu muestra que lo único que tenemos son nuestros valores, y si los abandonamos con tal de sobrevivir, dejaremos de ser seres humanos. Casi parece entreverse que es mejor morir como hombre que vivir como un animal.
El fin de muerte quizá no sea la mejor novela de Liu, pero sí me ha parecido una gran lectura y un muy buen final de la historia.
Este verano he aprovechado para disfrutar de un montón de lecturas. Como se me están acumulando voy a aprovechar el formato de reseñas express para hablar de tres interesantes series independientes americanas.
SOUTHERN BASTARDS Vol. 6, de Jason Aaron, Jason Latour y Chris Brunner
¿De qué va? Si Coach Boss controla Craw County es por una razón: Hace que el equipo de football del instituto gane partidos. Pero tras la peor derrota de su carrera, el entrenador debe poner toda la carne en el asador para seguir por delante de sus enemigos. Enemigos como Roberta Tubb, que ha venido a la ciudad con una ametralladora y algunas preguntas sobre cómo murió su padre. Este volumen recopila los números 15-20 de la serie regular.
Valoración: Los dos primeros tomos de Southern bastards son algunos de los mejores tebeos que he leído en mucho tiempo. Noir del bueno, duro, cruel y sin piedad. Sin embargo, el retraso en la publicación de las grapas que aparecen en tercer tomo, que buscaba ampliar el mundo de Crawl County mediante episodios centrados en diferentes personajes, hizo que perdiera un poco el hilo de la historia. De hecho, tuve que volver a leerme toda la serie antes de empezar este cuarto tomo para tener todas las piezas en su sitio.
La historia de este tomo sigue bien contada y se nota que hay un plan a largo plazo con los diferentes personajes. Y tampoco nada que decir del apartado artístico con Jason Aaron y Chris Brunner en el número de descanso de Latour.
El problema es que el final de este tomo pone las cartas sobre la mesa de lo que va realmente Southern Bastards. Esto no va de vencer a un mafioso de un pueblucho de mala muerte, sino de vencer al cáncer que consume el Sur. O al menos mostrarlo para que los lectores le reconozcamos. Y para ello Aaron comete una locura de guión imposible que rompe todo atisbo de «realismo» que la serie tenía hasta ese momento. Scalped rozó en varios momento la suspensión de credulidad con sus diferentes giros, pero siempre se movió en los terrenos de lo realista igual que series como The Shield o The Wire. Southern Bastards destroza esa barrera y se mete en terrenos imposibles e irreales, que van a provocar que aunque el tebeo pueda seguir estando muy bien, creo que no llegará a los niveles de Scalped. Y es una pena, porque Scalped es NOIR con mayúsculas, mientras que Southern Bastards ahora es solo un comic noir, no se si me explico.
De igual forma, la generadora de ese giro, Roberta Tubb no tiene una motivación lo suficientemente clara que justifique sus acciones, o al menos eso me pareció, provocando que el giro pase porque si. A no ser que Aaron tenga planeado hacerle un «Cuervo Rojo» al Entrenador Boss para compensar, no entiendo el giro. E incluso siendo así, creo que este giro está mal ejecutado y podría haberse hecho de otra forma mejor para evitar la locura.
En todo caso, seguiré leyendo esta serie a ver a donde nos llevan Aaron y Latour.
Puntuación: 6.5/10
LETTER 44 Vol. 6, de Charles Soule y Alberto Alburquerque
¿De qué va? La tierra será destruida. Stephen Blades, 45° Presidente de los Estados Unidos, lo sabe y sabe que no habrá forma de detenerlo. Él sabe que la tripulación del Clarke probablemente murió y las 666 personas que se suponía que iban a salvarse ahora no tienen ninguna posibilidad. El hombre más poderoso del planeta no puede protegerlo de su destino. Pero él no se dará por vencido. En esta emocionante conclusión de la serie premiada y aclamada por la crítica, el planeta está condenado. Pero, ¿acabará también con la humanidad?
Valoración: El último tomo de Letter 44 me ha parecido un final perfecto a la historia, sacando el optimismo que se vivió al comienzo de la era espacial incluso ante un apocalipsis que parece inevitable. E incluso Soule se «atreve» a regalarnos uno de los mejores comics de los últimos años reflexionando sobre la función del escritor como creador de historias que busca convertirse en inmortal a través de su obra. Un gran tebeo que fue totalmente inesperado, lo que hizo que su lectura fuera aún mejor.
En el apartado artístico, Alberto Alburquerque ha sido un correcto narrador de esta historia espacial. Su aportación a la obra no me ha enamorado, aunque al final lo asumes como artista. Sin embargo, no se si por el cansancio o los plazos de entrega, algunos números de este tomo me pareció que tienen un dibujo aún más apresurado y embarullado de lo habitual.
En todo caso, Letter 44 es una de las series más redondas de los últimos años, imprescindible para todos los amantes de la ciencia ficción espacial.
Puntuación: 7.5/10
Weavers, de Simon Spurrier y Dylan Burnett
¿De qué va? Tras un ataque a una cafetería relacionado con una guerra de bandas, Sid Thyme se convierte en la nueva incorporación de los Weavers, la brutal familia criminal que domina la costa este. Los miembros de este sindicato están obligados a ser leales al kingpin local debido al contacto con unas arañas sobrenaturales que otorgan poderosas y grotescas habilidades pero que controlan su consciencia. Una vez que se da cuenta de lo que es capaz de hacer, Sid busca descubrir la verdad detrás del misterioso ataque al bar. Pero no tiene mucho tiempo: cuanto más tiempo tenga la araña dentro de él, más leal se hará Sid con los tejedores y más difícil será escapar de su red de violencia y crimen.
Valoración: Simon Spurrier me parece uno de los mejores escritores británicos del panorama comiquero. Sabe siempre contar historias con un toque familiar a las que siempre añade un toque que aporta personalidad y que hace que sus comics no parezcan copias de otras historias. Weavers es un noir sobrenatural que recuerda a Infiltrados de Scorsese o la los típicas historias de investigación detectivesca que buscan resolver un misterio. Todo ello con toques de terror y giros impredecibles marca de la casa M. Night Shamyalan. Y sin embargo, tocando tantos palos diferentes, Spurrier consigue que su historia funcione.
Lo menos bueno de esta historia es el apartado artístico a cargo de Dylan Burnett. Estamos ante un artista de estilo feista cuya calidad es la esperable en un comic de Boom, es decir, por debajo de lo que estamos acostumbrados en Marvel, DC o Image. Burnett hace un trabajo solo correcto que mejora a medida que tu ojo se acostumbra a su estilo. Esto es una pena, porque alucino pensando los comics que hubieran podido salir en caso que Spurrier pudiera colaborar con los artistas super-estrella con los que trabaja, por ejemplo, Mark Millar.
En todo caso, Weaver globalmente es una buena lectura que puede agradar a los fans del noir y de las historias sobrenaturales.
Aprovechando la compra del blu-ray de Vengadores Infinity War, Fernando Verniere de Twist Comics y un servidor hemos aprovechado para ver de nuevo la espectacular película de Marvel Studios y escuchar los comentarios de los hemanos Russo y los guionistas Christopher Markus y Stephen McFeeley.
La película de los hermanos Russo sirve de culminación a 10 años y 19 películas de Marvel, y nos presenta a un alucinante Thanos como sorprendente protagonista de la película.
¿Qué pensáis? ¿Habrá empeorado el visionado de la película al no contar con el shock provocado por las numerosas sorpresas y muertes? O por el contrario, ¿aún pudimos encontrar nuevos matices gracias a los comentarios de los autores?
Comparto a continuación el link al podcast en Ivoox para que salgáis de dudas:
Ya estamos en septiembre y parece que el verano se nos va de las manos. Voy a comentar en formato de reseñas express tres de las últimas películas que vi en cine, Netflix y HBO respectivamente, y que lamentablemente no han sido todo lo buenas que me hubiera gustado.
THE EQUALIZER 2, de Antoine Fuqua.
¿De qué va? Robert McCall (Denzel Washington) garantiza una justicia inquebrantable para los explotados y oprimidos, pero ¿hasta donde llegará cuando se trate de vengar a alguien a quien ama?
Valoración: Equalizer (2014) fue una notable película de acción adulta en la que Denzel adquiría otra cualidad en pantalla además de ser un gran actor: ser el p#$@ amo que machacaba a la mafia rusa y ayudaba a sus vecinos en peligro. El éxito de la película hizo obligatoria esta secuela que nos llega 4 años más tarde, con un Denzel con 63 años. Esto es ya uno de los problemas, ya que no puede realizar todos los stunts de la película, como sí realizó en la primera.
Sin embargo, la edad de Denzel no sería un problema si el guión fuera tan compacto como el anterior, cosa que lamentablemente no sucede. La primera parte está muy bien porque sigue el esquema de la anterior, ya que McCall trabaja ahora en un Cabify y va ayudando a gente con la que se encuentra, además de a los vecinos de su edificio.
Sin embargo, a partir de la muerte de su amiga Susan (Melissa Leo) por parte de un grupo paramilitar, la película muta a una película de venganza de Stephen Seagal… pero una de las malas (¿hay alguna buena?) Primero hay un ridículo intento de crear misterio sobre quien es el asesino cuando desde el primer momento todos sabemos que el culpable es Pedro Pascal. De hecho, McCall ni siquiera explica como lo sabe, lo sabe porque es el p#%@ amo y con eso basta.
Todo lo bueno de Equalizer salta por los aires en el nefasto climax final, en el que McCall se enfrenta desarmado en un pueblo costero en medio de una tormenta contra 4 experimentados black-ops, y les vence sin despeinarse. Para hacer las cosas más ridículas, en lugar de desplegarse 2 a 2 para cubrirse las espaldas, los black ops se separan y entran solos en diferentes casas para que McCall pueda matarles de formas imaginativas en la peor tradición de las películas malas de serie B desde Charles Bronson. Y encima McCall sólo ha matado a los sicarios, el jefe que ordenó los asesinatos sigue libre, y a McCall no parece importarle demasiado. Como digo, un despropósito.
The Equalizer 2 ha sido una decepción, si lo llego a saber me quedo en casa viendo en Netflix la primera, que esa si que era buena.
Puntuación: 5.5/10
I KILL GIANTS, de Anders Walter (Netflix).
¿De qué va? Barbara Thorson se esfuerza por salir adelante en su vida y para ello escapa a través de la fantasía. Película de 2017 basada en el comic de Joe Kelly y Ken Niimura, editado en EE.UU. por Image Comics entre 2008 y 2009. Visionado gracias a mi suscripción a Netflix.
Valoración: Por ir directo al grano, el único problema de esta película es que su argumento es muy, muy similar al de «Un monstruo viene a verme», película de J. A. Bayona estrenada en 2016 a partir de la novela de Patrick Ness de 2011. Entiendo que ambas historias son diferentes y no se trata de que una obra copiara a la otra, pero lo cierto es que aunque I kill giants fue creada antes en papel, al estrenarse después que la película de Bayona todo te suena y parece que, con ligeras variaciones, ya lo has visto. Con el añadido que Un monstruo viene a verme tenía un presupuesto de serie A y unos brillantes efectos mecánicos y digitales, mientras que I kill giants lamentablemente juega con un presupuesto de película indy con unos efectos totalmente inadecuados.
Una vez salvado este gran problema, hay que decir que la película es muy emotiva y toca las teclas adecuadas hasta llegar al convincente climax final. Las niñas Madison Wolfe e Imogen Poots lo hacen genial, no tanto Zoe Saldana, cuyo personaje mantiene una monotemática pose de tristeza durante toda la película que igual no era necesaria, como si hiciera falta reafirmar que esto es un drama.
En todo caso, aún lo siendo redonda, creo que es una buena película que consigue transmitir todo el sentimiento y que perfectamente se puede ver un lunes por la noche en casa, mucho mejor que perder el tiempo con el enésimo reality de las cadenas generalistas.
Puntuación: 6.5/10
FAHRENHEIT 451, de Ramin Bahrani (HBO).
¿De qué va? La trama gira en torno a Guy Montag (Michael B. Jordan), un bombero en un mundo distópico encargado de quemar los libros por orden del gobierno. Un día conoce a Clarisse McClellan (Sofia Boutella), una chica que vive al lado de su casa, la cual le hace reflexionar acerca de si es feliz o no. Confuso, sobre si los libros son buenos o no, decide robar uno cuando van a quemar una casa. Días más tarde Clarisse desaparece. Nueva adaptación del clásico de la ciencia ficción distópica de Ray Bradbury.
Valoración: Basada en el clásico de Ray Bradbury de 1953, está dirigida por Ramin Bahrani e interpretada por Michael B. Jordan y Michael Shannon.
Como película que cuenta una historia, le falta punch e intensidad dramática, de forma que aunque entretiene, la siento como una pequeña decepción. Ahora bien, me ha parecido espectacular como comentario de la sociedad en que vivimos, precisamente lo que la ciencia ficción anticipatoria debe ser.
La novela nació a consecuencia del McCarthismo que intentaba imponer una visión única del mundo libre frente a la amenaza del comunismo. Además, la novela hacía una crítica directa hacia la televisión y consideraba que iba a crear tontos que no podrían concentrarse lo suficiente para leer un libro. En este aspecto el cambiar TV por Facebook es lógico y demuestra que Bradbury no iba nada desencaminado hace 65 años.
La película acierta al adaptar la idea básica de la novela al mundo actual de las redes sociales en que lo importante es ser feliz y no pensar demasiado, escuchando solo aquello que queremos oír. Un mundo en que la reflexión y tener opinión propia es inmoral e ilegal. Lamento decir que aunque pudo ser una gran película, al final se queda en la superficie de temas de máxima actualidad como la renuncia a nuestra libertad a cambio de más seguridad o como los fascismos empiezan por negar las opiniones diferentes o las ideas polémicas.
Hay elementos muy poco sutiles como adaptar sloganes de Trump o que todos los bomberos excepto Michael B. Jordan sean hombres blancos que no eran necesarios para resaltar el mensaje clave: Nosotros hemos provocado esto, al dejar que nos vendieran lo que pediamos: felicidad e individualismo. Para transmitir el mensaje de que nuestra sociedad debe despertar frente a unos poderosos que nos quieren dóciles y emplean para ello a las redes sociales no hacía falta poner al hombre blanco de enemigo, por ejemplo.
Por otro lado, la película está tan preocupada en transmitir esta idea central que se olvida de dar personalidad o justificación a las acciones de los protagonistas Michael B. Jordan y Michael Shannon. Descubrí después del visionado que el director Ramin Bahrani, que también escribió el guión junto a Amir Naderi, cambia y omite datos clave de la novela sobre el personaje de Montag (Jordan) que provocaban su evolución respecto a las ideas que siempre había defendido. Esto hace que entienda el por qué me parecieron personajes vacíos, es que lo estaban.
Por otro lado, vi Fahrenheit 451 tranquilamente en mi salón gracias a mi suscripción a HBO. Dado que no me ha costado dinero verla al no ir al cine, no considero que haya perdido el tiempo, gracias a los temas que trata, que están de máxima actualidad.
En resumen, Farhrenheit 451 me ha gustado menos de lo que esperaba dado el material de base y los actores implicados, pero sí me ha provocado una reflexión, que supongo era el objetivo final de la película. En ese aspecto, ¡misión cumplida!
Puntuación: 6.5/10
Aquí termino, en la próxima entrada del blog seguiré con este formato de reseñas express para comentar algunos de los últimos comics independientes que he leído.
La segunda temporada de Banshee, serie de Miramax disponible en HBO España, no ha sido tan buena como la primera pero nos ha dejado un montón de momentazos con nuestros carismáticos y rotos protagonistas.
PUNTUACIÓN: 7/10
Banshee es una drama criminal que sigue los pasos de un ex convicto que asume la identidad de Sheriff Lucas Hood (Antony Starr) en la pequeña y apartada ciudad de Banshee, en Pensilvania. La segunda temporada comienza con la llegada de un agente especial del FBI (Zeljko Ivanek) que abre una investigación sobre el tiroteo entre Hood y el zar de la mafia de Nueva York Rabbit (Ben Cross), a quien Hood traicionó y por lo que cumplió 15 años de cárcel, y que vimos al final de la primera temporada.
La ex compañera de crimen de Hood, Carrie (Ivana Milicevic), trata de arreglar las cosas con su esposo Gordon (Rus Blackwell), que es el fiscal del distrito de la localidad, y con su hija, Deva (Ryann Shane).
Y mientras todo esto sucede, un horrible asesinato desencadena problemas entre la comunidad Amish y la tribu Kinaho, y durante la investigación, Lucas y sus ayudantes se enfrentarán a una banda rebelde de motociclistas Kinaho. Este hecho, unido a la guerra abierta entre el jefe del crimen local, Kai Proctor (Ulrich Thomsen) y el nuevo jefe de los Kinaho, Alex Longshadow (Anthony Ruivivar), crea un polvorín que amenaza con estallar.
Banshee ha sido desarrollada por el creador de True Blood Alan Ball siendo creación de Jonathan Tropper y David Schickler. Ball, Tropper y Schickler también son productores ejecutivos junto con Peter Macdissi y Greg Yaitanes.
Si voy directo al grano, esta segunda temporada me ha gustado un poco menos que la primera, aunque considero que estamos ante un fenomenal entretenimiento que sabe a lo que juega. Banshee triunfa gracias a sus carismáticos protagonistas, el sheriff Lucas Hood, su ex-amante Carrie o el jefe del crimen local Kai Proctor, que son personajes rotos a los que la vida ha golpeado fuerte y que no se dejan doblegar. Me encanta la complejidad de todos ellos y como pueden realizar actos heroicos y criminales casi a la vez. No siendo personaje «buenos», sí que tienen su propio sentido de lo que es correcto y lo que no, y lo defienden hasta las últimas consecuencias.
Pero no son solo los protagonistas, todo el reparto es importante y cuenta con matices chulos durante esta temporada. En el lado policial, los agentes de Banshee Siobhan Kelly (Trieste Kelly Dunn) es una dura agente que sufrió malos tratos por parte de su antiguo novio, Emmett Yawners (Demetrius Grosse) un agente afroamericano que aguanta estoicamente el racismo del condado, o el agente Brock Lotus, (Matthew Joseph Servitto ), agente que quiere ser Sheriff a toda costa aunque tenga reconocer que a veces Hood consigue resultados que no serían posibles por métodos convencionales.
Fuera de las fuerzas del orden, la sobrica de Proctor, Rebecca Bowman (Lili Simmons) que encuentra en su tío la única persona que la ayuda cuando es expulsada de su hogar amish, o Jason Hood (Harrison Thomas) el hijo del verdadero Hood que llega al pueblo, son otros de los personajes que son oro puro desde un punto de vista narrativo.
Narrativamente, la temporada no me ha parecido tan compacta como la primera. Hay una subtrama relativa a Rabbit, el jefe de la mafia rusa de Nueva York, que no aporta casi nada a lo ya visto y que parece ser un añadido que evita que disfrutemos de lo bueno, que son los problemas que existen en Banshee entre el sheriff y Proctor, y entre él y los Kinaho de Alex Longshadow.
Hecha esta matización de lo menos bueno de estos episodios, la verdad es que en el aspecto dramático y de la evolución de los personajes, la serie vuelve a triunfar. El quinto episodio, en el que Hood recoge a Carrie después de un tiempo fuera del pueblo y contraponen lo que ambos querrían hacer, abrazar y besar a su amado/a, con una realidad en la que saben que no pueden estar juntos, me ha parecido un triunfo total.
En ese aspecto, hay un montón de momentazos de todos los personajes, como cuando Hood recuerda lo que fue entrar en prisión o conocemos al ex-novio de la agente Kelly que la maltrataba. El guión sabe construir buenos personajes que están muy alejados del ideal de héroe, pero que mola ver como intentar mejorar enfrentándose a sus problemas.
Banshee no engaña. En todos los episodios tenemos una o varias escenas de acción y al menos una de sexo, los espectadores sabemos a qué atenernos. Sin embargo, la violencia en esta temporada no va in-crescendo como en la primera temporada, sino que tiene unos estallidos brutales que me impactaron. En este sentido, me ha parecido que los guiones de esta temporada ha sido más crueles con varios personajes, de forma en que parece querer mostrar que no se puede ser buena persona en Banshee, al final el mal acaba por encontrarte y te machaca. Hay de hecho dos personajes cuyo final me pareció que tuvieron un final super inmerecidos. Probablemente por eso impacten tanto.
En este aspecto, el que evite dar finales felices tan trillados en la ficción americana, creo que es otro de los aciertos de esta segunda temporada. Por no hablar de que nos deja a las puertas de una guerra de bandas que puede ser un baño de sangre.
Lo mejor de cualquier serie de televisión es que te deje con ganas de más, y en eso Banshee vuelve a ser un triunfo total, no veo el momento de empezar a ver la tercera temporada. Comparto el trailer de esta segunda temporada, que te invito a que veas:
La segunda temporada de Banshee no es tan potente como la primera, pero sigue siendo una excelente entretenimiento para los que buscamos historias complejas protagonizadas por personajes con matices que viven en mundo grises alejados del blanco y el negro.
PUNTUACIÓN: 7/10
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
Debe estar conectado para enviar un comentario.