Tras su excelente primer volumen de presentación, That Texas Blood de Chris Condon y Jacob Phillips vuelve con un segundo volumen en el que conoceremos un caso del pasado del Sheriff del condado de de Ambrose (Texas), Joe Bob Coates, que sigue provocándole pesadillas en el presente.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
¡THAT TEXAS BLOOD regresa con un NUEVO ARCO! Tras la traumática y sangrienta conclusión de «A BROTHER’S CONCIENCE», el Sheriff Joe Bob del condado de Ambrose, Texas, recuerda uno de sus primeros casos en 1981: una noche inquietante y extraña que dejó a un niño muerto, una niña desaparecida, un culto satánico en el condado y la presentación de un hombre misterioso llamado Harlan Eversaul.
Este segundo volumen recopila los números 7 a 12 de la serie regular editada por Image Comics.
Chris Condon es el escritor de la serie continua That Texas Blood con el artista Jacob Phillips. Chris nació y se crió en Metuchen, un pequeño centro de tránsito de Nueva Jersey, a tiro de piedra del gigante que es la ciudad de Nueva York, y se ha dedicado al mítico poder de la narración desde una edad temprana. En segundo grado, intentó lanzar una nueva versión cinematográfica de Titanic de James Cameron, pero las cosas pronto se desmoronaron cuando su cerebro de 7 años no pudo conceptualizar cómo construir chimeneas que funcionaran (y de tamaño real). Como se dijo, Chris no es nativo de Texas, aunque disfruta de una melodía de Terry Allen y un buen filete de pollo frito. Dependiendo de a quién le preguntes, eso es aproximadamente la mitad del camino.
Conocí a Jacob Phillips tras trabajar con su padre Sean Phillips coloreando sus últimos trabajos con Ed Brubaker, entre las que encontramos Cruel Summer, el último arco de Criminal, y las novelas gráficas Pulp y Reckless. That Texas Blood supuso su primer comic como artista completo, y recientemente ha empezado Newburn junto al guionista Chip Zdarsky, un nuevo comic también ambientado en el género negro.
En el primer volumen de That Texas Blood el Sheriff Coates con sus 70 años cumplidos se convirtió en una especie de notario que daba fe de los hechos criminales que sucedían en su condado. En este segundo volumen, sin embargo, conoceremos uno de sus primeros casos de 1981 cuando aún era ayudante del Sheriff, un caso que sigue recordando en sus pesadillas. Y lo cierto es que es la historia me ha tenido atrapado durante toda la lectura aunque diría que no han sabido encontrar el final perfecto para esta historia y ha quedado un tanto anticlimática. Y entiendo que en el mundo real no hay grandes explosiones ni increíbles actos de heroismo, y a veces es otro el que acaba salvando el día, por así decirlo, pero eso que intelectualmente tengo claro no evita que emocionalmente me haya faltado algo al final.
El guión de Chris Condon es super denso de leer con un montón de diálogos que hacen que leer cada grapa lleve un tiempo considerable. Este no es un comic de Bendis con dos escenas que te lees en tres en minutos, lo cual me gusta. Sin embargo, esa enooooorme carga en los diálogos provoca que las viñetas en muchos momentos sean apenas cabezas parlantes que no dan demasiadas oportunidades para que Jacob Phillips se luzca. Me gusta la duda que se genera en los personajes sobre la existencias del mal y en general de lo sobrenatural, así como la construcción de las sorpresas y el ritmo que imprime a la historia, a pesar que como comentaba no haya encajado con el final.
Jacob Phillips creo que vuelve a hacer un buen trabajo en este segundo volumen de That Texas Blood a pesar de lo que comentaba antes sobre el guión de Condon. A pesar de narrar en muchos momentos la conversación de dos personas que se encuentran sentados en una mesa, consigue que no resulte aburrido ni monótono. Además, al encontrarnos en dos momentos temporales diferentes, en momentos en que podría resultar confuso opta en varias páginas por una paleta de color con tonos cálidos para el presente y de colores fríos para el pasado, lo que ayuda a la narrativa y la comprensión de la historia. Como le pasa a su padres, las viñetas de Jacob siguen pecando de ser un pelín demasiado estáticas, algo que sobre todo se nota en el climax final, pero creo que aún tiene un gran margen de mejora de cara al futuro.
Como digo, dentro que me ha gustado este segundo volumen de That Texas Blood, no he conectado con esta historia como lo hice con la primera, pero me sigue pareciendo una buena lectura que enganchará a todos los fans del género negro en su vertiente rural.
Comparto varias páginas del comic:
That Texas blood sigue conectando con mi gusto por el género negro pero reconozco que ha bajado un poco el nivel. No obstante, sin duda estaré atento y compraré el tercer volumen cuando salga.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Han pasado varios meses desde el final de la etapa de Donny Cates y Ryan Stegman en Veneno, y la espera ha merecido la pena, porque Al Ewing, Ram V, Brian Hitch, Andrew Currie y Alex Sinclair han entrado por la puerta grande en la colección con un modélico número 1.
PUNTUACIÓN: 8/10
¡La más ambiciosa serie jamás protagonizada por un simbionte! Después de redefinir a Hulk, Al Ewing salta al mundo del Protector Letal, en compañía de Ram V, un verdadero maestro del terror, para construir un relato impresionante, plasmado nada menos que por el legendario Bryan Hitch. ¡El artista de The Ultimates ha vuelto, y lo está dando todo en cada página! ¡Nunca has visto un Veneno como éste!
El arranque de la nueva colección de Veneno es un comic de 48 páginas que me ha parecido modélico en todos los aspectos. Empezando por el guión, me gusta que Al Ewing y Ram V (Costas Salvajes) sean totalmente continuistas respecto a donde Donny Cates y Ryan Stegman dejaron a Eddie Brock al final de su etapa, convertido en el Rey de Negro con acceso a los simbiontes de toda la galaxia y realizando labores de policía espacial para intentar compensar el daño causado por Knull. Obviamente, la tranquilidad no puede durar y una nueva amenaza cósmica surge con poder para acabar con Eddie y su hijo Dylan, lo que nos deja con un cliffhanger monumental de los que justifican la lectura mensual de grapas. Si el principal objetivo de una grapa es dejar al lector con ganas de querer comprar la siguiente, el éxito es total.
Aparte de la amenaza en si, Ewing y V ponen en marcha un giro narrativo que no quiero comentar para no entrar en spoilers que provoca que la historia en esta grapa tenga algún elemento confuso que diría que quedará explicado a medida que la serie avance. No tengo claro cómo se distribuyen el trabajo Ewing y V, si Ewing planteó el argumento que es finalizado y dialogado por V, o si es cualquier otra posibilidad. Pero me parece que el primer comic de Ram V en Marvel se salda con nota alta, lo que tengo claro que puede abrir la posibilidad que escriba nuevas series en solitario en el futuro inmediato.
Brian Hitch parece que está viviendo una segunda juventud en los últimos años. Con sus colaboradores habituales Andrew Currie en el entintado y Alex Sinclair en el color nos ofrece unas páginas increíbles llenas de detalles, fondos y momentos potentes. Agradezco un montón cuando se nota la conexión entre los guionistas y el dibujante, planteando elementos narrativos interesantes que permitan el lucimiento del artista, que es precisamente lo que tenemos en estas páginas. Que este primer número tenga 48 páginas permite a Hitch lucirse con el ritmo de la historia al tener la oportunidad de insertar numerosas splash-pages excelentes super espectaculares.
Por ponerle un pero, no acabo de reconocer a Dylan, el hijo de Eddie, tal y como lo dibuja Hitch, pero obviamente esto es un tema de estilo al que seguro me acostumbraré en breve. Lo que sí quiero destacar es que el comic es ante todo narrativa visual y tener a un fuera de serie como Hitch es un lujo que no acabaremos de apreciar hasta que finalice este primer arco y venga un sustituto que por lógica va a ser inferior. Leo muchas reseñas de medios profesionales centrados en valorar y analizar la historia que pasan de puntillas sobre el dibujo del comic, un error garrafal en mi opinión. Hay tantos dibujantes montoneros en el mundo del comic mainstream que cuentan la historia de forma correcta pero sin personalidad, o que directamente molestan e incomodan la lectura que no apreciamos como se merece cuando un dibujante se sale.
Me ha dejado muy satisfecho este primer número de Veneno. No tengo claro cuanto va a durar esta nueva etapa, pero creo que nos esperan unos comics que van a dar gusto leer mes a mes, que es el objetivo primero y principal de este nuestro entretenimiento.
Comparto las primeras páginas del comic:
Parece que Marvel se ha propuesto cuidar a Veneno, porque el inicio de esta nueva etapa no podía empezar mejor. Nos esperan emociones fuertes y yo estaré para verlo.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Conocí a Sergio Carrera gracias a su estupendo Toxic Detective junto al escritor Claudio Cerdán. El disfrute total que tuve con dicho comic hizo que me animara a participar en el crowfunding que Sergio lanzó para la impresión de Alma, un comic de 136 páginas que recopila dos comics previos del artista argentino y una nueva historia creada para este volumen.
PUNTUACIÓN: 8/10
SERGIO CARRERA es un autor de cómics argentino que ha trabajado para las editoriales estadounidenses Image Cómics, Boom Studios, IDW Publishing, Chapterhouse y DC Comics. Además colaboró en varios números de la revista VIVA del periódico Clarín e incursionó en el arte de discos de músicos argentinos tales como Zolvein Vixon, Psycho Side y el británico Anthony Mullen. En la actualidad, además de trabajar para el mercado francés, ha dado sus primeros pasos en el cómic español publicando junto al novelista Claudio Cerdán su primer obra conjunta: Toxic Detective, novela gráfica policial que ha conquistado a la crítica especializada. Tras este Alma, Sergio se ha reunido de nuevo con Claudio Cerdán para realizar Toxic Survivor, continuación de Toxic Detective, que se publicará durante este 2022.
Alma se compone de tres historias inéditas en España, aunque las dos primeras fueron editadas en Argentina en 2010 y 2017. Las historia son:
Buenos Aires Eterna: Jeliel, un ángel que recorre las calles de Buenos Aires enviando al otro lado las almas de aquellos que acaban de morir, decide experimentar la humanidad a través del amor que le ofrece Güendalina, una chica que decide quedarse con Jeliel para hacerle compañía. O al menos eso intentarán, ya que una entidad demoníaca visitará nuestro plano para reclamarla.
El Lado Bueno: Juan Pablo Carrizo, excombatiente de la guerra de Malvinas, viaja a Londres a conocer a la madre de un soldado británico que él mismo mató durante el enfrentamiento, con la finalidad de cerrar esa herida que ambos comparten desde hace 20 años.
Vacío: Una protagonista sin nombre recorre las calles vacías de su ciudad, siendo ella la última humana que existe en todo el planeta. Deambula entre las ruinas de la civilización superando los peligros de su nueva realidad y buscando un motivo para vivir.
Alma es la confirmación que Sergio Carrera es un autor con una voz propia que transmite su corazón y sus inquietudes en la página impresa, creando historias con las que es imposible no conectar. Si en Toxic Detective me gustó mucho su labor como dibujante y el uso del blanco y negro para imprimir la personalidad al comic, en Alma se muestra con un interesante contador de historias con un marcado acento argentino.
Este es un primer elemento que me gusta de Alma. Buenos Aires se convierte en protagonista de la primera historia, haciendo que el paseo de los protagonistas por la ciudad nos la acerque a los del otro lado del charco. El hecho que el protagonista de El lado bueno sea un ex-militar que luchó en la guerra de las Malvinas y siga traumatizado 20 años después es otro elemento 100% argentino que sin embargo cualquier lector puede entender y empatizar con su dolor. Dentro del elemento emocional que tienen las historias, hay que destacar que dos de las tres son de temática fantástica, cosa que en modo alguno resta emotividad a lo que nos está contando Sergio, más bien al contrario.
La vida, la muerte, el sentido de nuestra existencia, la pérdida de las cosas importantes que ya no recuperamos y buscar cómo seguir adelante son elementos que Carrera introduce en sus historias de forma modélica, consiguiendo que los protagonistas te atrapen gracias a su corazón y la evolución que sufren en las páginas de la historia.
Me gusta el estilo de dibujo de Sergio, sus páginas en blanco y negro transmiten una personalidad bestial y al menos a mi me muestra que ha volcado todo su amor por la narrativa comiquera en estas páginas. Tengo que reconocer que su uso de la foto-referencia en algunos momentos me parece excesivo (ese Iggy-pop, por ejemplo, era completamente innecesario), pero globalmente ya digo que las tres historias me han gustado.
Al publicar Sergio las historias en orden cronológico, de alguna manera podemos ver en Alma la evolución de su estilo, y frente al uso más generalizado de grandes manchas de negro en Buenos Aires eterna, encontramos en Vacío un dibujo marcado por la línea del lápiz que destaca los elementos fundamentales de la historia despojándola de elementos supérfluos. Esta evolución me gusta y me indica que Sergio sigue con ganas de experimentar y probar cosas nuevas, consiguiendo que el dibujo mantenga toda su fuerza.
A destacar además que gracias al crowfunding de Verkami, el comic me ha llegado con un montón de extras super chulos. Además de una lámina super chula (¡gracias!), el comic incluía un marca páginas, dos posavasos, un imán y una ilustración personalizada de agradecimiento, que he disfrutado mucho. Además, el comic de 136 páginas en tapa blanda tiene un super adecuado formato de 17x26cm, e incluye además varias páginas de extras en la que Sergio explica su proceso creativo, que me han parecido muy interesantes y que son la guinda de un pastel maravilloso.
Me ha gustado mucho leer Alma, así que no tengo duda que Toxic Survivor será una compra segura cuando se publique este año 2022. Seguiré muy atento las próximas obras de Sergio Carrera.
PUNTUACIÓN: 8/10
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El año nuevo me ha traído una pequeña maravilla con la lectura del primer volumen de Jonna and the Unpossible Monsters de Chris y Laura Samnee, con colores de Matthew Wilson, comic publicado por Oni Press.
PUNTUACIÓN: 8/10
Rainbow ha estado buscando a su hermana, Jonna, durante un año. La última vez que vio a Jonna fue también la primera vez que vio a uno de los monstruos que ahora deambulan por el planeta. Son criaturas grandes, feas y peligrosas que llevan a la humanidad al borde de la extinción. Aunque no hay muchas esperanzas de sobrevivir en la naturaleza, Rainbow sabe que su hermana está en alguna parte y hará cualquier cosa para encontrarla.
¡No te pierdas la nueva serie, completamente original y llena de acción, coescrita y dibujada por el ganador del premio Eisner, Chris Samnee! ¡Chris se une para su primer libro totalmente creación propia con la co-escritora Laura Samnee y su colaborador frecuente, el colorista Matthew Wilson! Jonna and the Unpossible Monsters es una aventura para todas las edades de las que se recuerdan toda la vida.
Chris Samnee es un dibujante galardonado con los premios Eisner y Harvey. Es sobre todo conocido por su trabajo en Daredevil, Black Widow y Thor: The Mighty Avenger en Marvel Comics. Vive en St. Louis, Missouri, con su esposa Laura y sus tres hijas. Junto a sus trabajo de encargo en Marvel, en los últimos tiempos estamos disfrutando del arte de Samnee en el comic Fire Power junto a Robert Kirkman, que está siendo publicada en el sello Skybound de Image Comics.
Jonna and the Unpossible Monsters está planteada como una serie de 12 números, de los cuales este primer volumen de 104 páginas editado por Oni Press en Estados Unidos recopila las cuatro primeras grapas. Sobre la creación de este comic, Chris Samnee comenta que aparte de crear un comic que pudieran leer sus hijas pequeñas y sus ganas de dibujar “monstruos, destrucción y todas esas cosas divertidas en un comic de creación propia”, también ha buscado junto a su mujer Laura, que ha colaborado en la historia y la creación de personajes, crear un comic que pueda ser leído y disfrutado por los padres. Samnee comenta que le encantan los comic e historias “all-ages”, y como familia ellos disfrutan mucho de las películas de Pixar o Studio Ghibli, siendo ese mismo tipo de público amplio el que tienen en mente para la creación de este comic.
Chris Samnee es uno de mis dibujantes favoritos de la actualidad. Su principal valor es su extraordinaria narrativa y en Jonna parece que plantea una master-class de como crear un comic maravilloso en el que las imágenes cuenten la historia y nos hagan amar a las dos protagonistas, Rainbow y Jonna, dos hermanas claramente opuestas en todo que son todo frescura y personalidad. El mundo de Rainbow y Jonna cuenta con una naturaleza desbordante que se convierte en otro protagonista del comic junto a unos kaijus gigantes que amenazan la supervivencia de la raza humana. Todo ello cuenta con el perfecto color de Matthew Wilson, que colabora para convertir este comic en una delicia.
Leí el comic antes de buscar entrevistas a Samnee sobre el comic, y debo decir que el objetivo que planteaba a la hora de crear una obra “all-ages” que apelara a lectores de todas las edades es un éxito total. Los monstruos coloridos y el optimismo de Jonna conecta con los más pequeños, pero el viaje de Rainbow para encontrar a su hermana perdida es un argumento con el que yo como padre conecté inmediatamente e hizo que me preocupara por los protagonistas.
Jonna and the Unpossible Monsters me ha parecido un comic estupendo super recomendable para todo tipo de lectores. Más claro no puedo ser. De hecho, si algún pero le pongo al comic sería que se lee de un tirón en muy poquito tiempo y que me dejó con muchísimas ganas de más.
Comparto las primeras páginas del comic:
Tras este primer volumen, tengo claro que voy a disfrutar mucho de este Jonna and the Unpossible Monsters y se va a convertir en uno de mis comics favoritos. Espero que no tarde mucho en salir el segundo volumen, ya le tengo ganas.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Comienzo el mes de febrero publicando una columna de opinión sobre uno de esos temas recurrentes sobre los que siempre estamos comentando los lectores de comics: ¿Qué es mejor, leer comics de superhéroes mes a mes con las grapas mensuales o esperarse a tener los tomos recopilatorios para leer los diferentes arcos argumentales?
Antes de responder a la pregunta, no hay duda que mi respuesta va a estar condicionada por el hecho de ser un lector de más de 40 años que creció leyendo las grapas de Forum (Marvel) y Zinco (DC Comics) en los años 80, que son las que me hicieron ser fan de los comics de superhéroes, una afición que me llega hasta hoy en día. Y en esos momentos la «unidad de medida» era la grapa, los tomos eran algo que prácticamente no existían, o se limitaban a los retapados.
Las historias se construían teniendo en cuenta que cualquier comic podía ser el primero para un posible nuevo lector, de forma que el comic ofrecía elementos suficientes para poder entenderse la historia sin problemas. Además, escritores como Chris Claremont en Patrulla X escribía pensando en el mes de diferencia entre una grapa y otra, de forma que aparte de los obligados cliffhangers al final de la mayoría de grapas, muchas cosas sucedían mediante elipsis dejando que el lector rellenara de alguna forma los huecos. El noviazgo de Kitty Pryde y Peter Rasputin en Patrulla X es un buenísimo ejemplo del estilo de Chris Claremont, junto a John Byrne, Marv Wolfman y George Pérez fueron los que me engancharon a la obligación mensual de comprar los comics de mis personajes favoritos para saber qué pasaba a continuación.
Con el paso de los años y los intentos de alcanzar otro tipo de lectores se empezó a popularizar la recopilación de historias en diferentes arcos argumentales, que permitían una experiencia de lectura más redonda al poder tener la historia completa de una sola vez. Que Watchmen sea el comic más vendido de DC y siga vendiéndose como churros 35 años después de terminar de publicarse en formato grapa en 1987 es un ejemplo claro de las ventajas que los tomos tienen frente a las grapas desde un punto de vista editorial. En este sentido, recuerdo que Mark Millar ha comentado muchas veces que «su» Civil War junto a Steve McNiven es el comic más vendido de Marvel del siglo XXI, pero no en su formato de grapas sino gracias a las diferentes ediciones recopilatorias, que permiten mantener una obra disponible para los lectores en las estanterías de las librerías durante muchísimo tiempo, frente a la dictadura de la novedad que sufren las grapas, que hace que la grapa del mes anterior desaparezca de la librería al tener que dejar sitio a la grapa actual.
La popularidad de los tomos ha provocado que el foco narrativo haya cambiado. Si en los 80 comentaba que la unidad narrativa era la grapa, no hay duda que ahora es el tomo, y los escritores y editores plantean los arcos de las colecciones mensuales pensando en su posterior recopilación. De esta manera, lo habitual es encontrarse con tomos recopilatorios de 5-6 episodios, por lo que las historias suelen ajustarse a esa longitud.
Escribir pensando en la lectura del tomos puede provocar problemas para los lectores que compramos las grapas mensuales, y es que en muchas ocasiones leer una grapa puntual (¿he oido Bendis?) puede ofrecer una sensación insatisfactoria al pagar 3 €uros por una grapa con 20 páginas de historia que se lee en 5 minutos y que en algunas ocasiones prácticamente no cuenta casi nada. Lo cual puede resultar un sinsentido, ya que las ventas que marcan la continuación de una serie son las de las grapas, no los tomos, y sin embargo, los editores no ofrecen productos acordes con el formato. Si no me ofrecen algo que me compense mi tiempo y mi dinero, no volveré el próximo mes a por el siguiente número, por lo que la serie a la larga acabará teniendo que cerrar.
Sin embargo, esto tampoco es algo generalizado, ya que hay escritores como Gran Morrison, Jason Aaron o Al Ewing que pueden escribir sus historias agrupadas en arcos argumentales como es ahora la norma, pero al mismo tiempo consiguiendo que la historia de cada grapa se sienta satisfactoria y en cierta manera completa, contando y cerrando un capítulo de una historia mayor. Hacer que cada grapa sea satisfactoria y provoque que quieras comprar la siguiente es más complicado de lo que parece, y estos autores lo consiguen, bravo por ellos. Digo esto teniendo en cuenta que hay otros escritores aparte de Bendis como Jonathan Hickman, más concentrado en el wordbuilding y la promesa de algo grande en el futuro olvidándose de que es el presente el que tiene que enganchar, o Tom King, con historias claramente pensadas para leerse en tomo con grapas en las que no pasa casi nada, que no siempre lo consiguen.
Otro factor a tener en cuenta es el precio de los comics, claro. Si es que si una grapa con 20 o 22 páginas de historia te cuenta 3 o 3.50 €uros, se refuerza la idea, con razón, que la afición comiquera es un hobby extremadamente caro que no es para todos los bolsillos, lo que quizá explique que muchos lectores seamos ya personas adultas con un salario que nos permite este gasto mensual. Que los universos superheroicos del mundo de los comics sean cada vez menos para niños es algo sobre lo que caben pocas dudas. Y si a todo lo anterior sumamos la complejidad de los universos de Marvel y DC con crossovers continuos que obligan a comprar comics de otras colecciones que no son las que comprabas a priori, la cosa se complica muchísimo más y convierte esta afición en una misión casi imposible.
Si hace años la grapa era el principal -y único- medio de entrada de nuevos lectores, esa función ahora claramente la realizan los tomos recopilatorios, por ejemplo el de la antes mencionada Civil War o el ya clásico Batman Año Uno de Frank Miller y David Mazzucchelli, que ofrecen historias completas que muestran porqué merece la pena engancharse a estos personajes. Si a esto sumamos que hay ediciones para todo los gustos y bolsillos, ECC está potenciando un formato de bolsillo que recuerda a la mítica Biblioteca Marvel pero en color, hay múltiples opciones de engancharse a la afición comiquera sin necesidad de comprar ni una sola grapa. Lanzamientos de Panini como Marvel Premiere en el que se recopilan los arcos argumentales de las principales series a precios super competitivos hace que la lectura de estos tomos sea la mejor opción únicamente viendo el precio de las diferentes ediciones.
Tras todo lo anterior, vuelvo a la pregunta inicial, ¿cuál es el formato ideal para leer comic de superhéroes?
Pues aunque parezca mentira, y se que nado contracorriente, creo que sigue siendo la grapa. Empezando por el elemento principal, y es que quiero tener mi dosis de mis personajes favoritos todos los meses, mientras que si los leyera en tomo, lo normal es que pasen mínimo de 6 a 8 meses entre un tomo y el siguiente. Batman y Spiderman tienen múltiples series y por tanto podrían publicarse tomos casi todos los meses de sus diferentes colecciones. Sobre todo Batman. Pero cualquier otro personaje, Nightwing, Thor, Daredevil, etc… con una única grapa mensual, la publicación en tomo obligatoriamente me dejaría muchos meses de espera entre un número y el siguiente, lo cual es demasiado tiempo para mi. En series como Daredevil ya lo hemos vivido, y el tiempo entre tomos era exageradamente largo, a veces de casi un año. Más recientemente, hemos tenido la serie de Cable de Gerry Duggan y Phil Noto. El comic, publicado por Panini en dos volúmenes, se publicaron el primero en diciembre de 2020 y el segundo en noviembre de 2021. Es decir, 11 meses de diferencia. Vosotros veréis si esa es la forma en que queréis seguir una colección o más concretamente, a tu personaje favorito.
En este momento aprovecho para hacer un inciso, ya que estamos hablando de comics de Marvel o DC. Hace años compraba todo en grapa USA, y al menos en lo relativo a los comics indy tuve que cambiar de la grapa al tomo ante los repetidos problemas que me provocó mi librería de ese momento, que todos los meses me perdía alguna grapa del Previews. Esto me originaba unos problemas tremendos a la hora de completar mis colecciones y muchos dolores de cabeza. Una vez cambié al tomo, al no tener con Deadly Class la misma conexión emocional que con Hulk, no tenía problema en que pasara el tiempo que fuera entre un tomo y el siguiente.
Lo que si provocó el cambio de grapa a tomo es que puedo recordar sin problema en qué momento se encuentran las 15 o 20 grapas que compro y leo mensualmente, pero cada vez que me llega un tomo de una colección, tengo que ojear el anterior volumen porque no recuerdo casi nada. Algo que viene provocado por los 6-8 meses de diferencia y el pasarse un recuerdo de la memoria a corto plazo al almacenaje a largo plazo. O como sea que funcione el cerebro, que vete tú a saber. Lo que tiene de bueno el tomo en lo referido a leer un arco completo tiene de malo por la desconexión mental y emocional que se crea entre el lector y la obra durante todos los meses en que no hay nueva lectura.
Por otro lado, dentro que claramente la afición comiquera es cara en cualquier formato, se me plantea otra duda económica importante que pone en duda que la grapa es más cara que otros formatos. Con 50 €uros compro todos los meses 11 u 12 grapas de Panini, con lo que tengo 12 historias diferentes de 12 personajes diferentes. Si empleara esos mismos 50 €uros para comprar tomos que sustituyeran a las grapas, en los formatos 100% actuales de Panini apenas me llegaría para comprar 3 tomos. 4 algunos meses. Si pongo en la balanza 12 historias, aunque sea en dosis pequeñas, frente a 3/4 arcos completos que me obligan a dejar sin leer todo lo demás, no me compensan los tomos. Como fan de los universos de Marvel y DC que soy. (No hace falta explicar que no elijo, sino que todos los meses compro las grapas y los tres tomos, ¿verdad?)
El último elemento en el que la grapa tiene ventaja respecto al tomo es que con las grapas sigues las colecciones y estás siempre a la última, al tener Panini una diferencia de apenas 3-4 meses respecto a la edición americana. Si quieres seguir los eventos y sucesos principales de Marvel o DC, la grapa es a forma más adecuada para hacerlo. En este sentido, Panini se mostró muy lista comercialmente, ya que entre la grapa y el tomo recopilatorio a menudo pasaban varios años, por lo que de alguna manera obligaba a la compra de las grapas. El Marvel Premiere ha roto esta norma, de forma que ahora hay una solución intermedia que sólo tiene un año (o año y pico) de salto respecto a la actualidad en grapa. Sin embargo, ECC tiene una política completamente diferente, ya que en la mayoría de casos el mes siguiente a terminar una serie (sobre todo dentro del sello Black Label) publican el tomo recopilatorio, de forma que en mi opinión está desincentivando a los lectores a comprar sus grapas.
Hay otro elemento que quiero comentar, y es sobre las nuevas generaciones y el manga.Por un motivo que no acabo de entender no dejo de leer comentarios y escuchar opiniones en podcasts que ven normal que muchos chavales vayan todos los meses a comprar su manga, pero a la vez niegan que precisamente esos mismos lectores jóvenes puedan aficionarse a Marvel o DC con grapas que les obliguen a ir a la librería todos los meses. Y el caso es que entiendo que el manga por 10-12 €uros te dan 200 páginas de historia (en blanco y negro), frente a los 3 €uros por apenas 20 páginas de historia de las grapas USA. Pero no todos los mangas son de Urasawa y pasan muchas cosas, he leído mangas en los que a lo largo de 2-3 volúmenes han contado una larga escena de acción, o un partido de baloncesto o tenis, en los que realmente la historia no ha avanzado tampoco casi nada. Y frente a comics de Bendis o King, hay también lecturas de grapa que resultan super satisfactorias leídas mes a mes.
En lo que sí tiene todas las de perder las grapas es en lo referido a los cambos de hábitos de consumo.Si el modelo de Netflix y el binge-watching y los maratones son el modelo que se está imponiendo para ver televisión y ocio en general, no hay duda que leer 20 páginas de una historia y tener que esperar 5 meses en saber el final no resulta nada atractivo. En este sentido sí veo que las grapas están perdiendo la batalla frente a los nuevos modos de consumo, y por eso desde hace años los comics de Batman o Spiderman son quincenales, para que al menos los lectores no tengan que esperar tanto tiempo entre un número y el siguiente.
En todo caso, a modo de conclusión, aunque yo prefiero las grapas, que además de todo lo anterior es el formato en el que llevo casi 40 años leyendo las aventuras de mis personajes favoritos, lo bueno que tenemos hoy en día es que hay formatos y precios para (casi) todos los gustos, sensibilidades y poder adquisitivo. Lo importante es que si te gusta la lectura, no te privas y leas, sea en el formato que sea. Incluso en digital, si no tienes espacio. De hecho, el Marvel Unlimited es una opción cojonuda para leer los comics Marvel. Pero bueno, el melón de comic en papel o en digital casi lo dejo para la próxima columna.
Y vosotros, ¿qué opináis? ¿En qué formato leéis los cómics de superhéroes? Espero vuestros comentarios.
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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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