Crítica de Los Defensores 1, El Inmortal Hulk 37 y Guardianes de la Galaxia 17 (Marvel Comics – Panini)

Hoy en mi artículo mensual de los comics de Al Ewing en Marvel Comics encontramos un cambio, ya que este mes de diciembre Panini no ha publicado número de SWORD, pero lo ha sustituido, por decirlo de alguna manera, por el comiendo de la nueva miniserie de Los Defensores. Comento mis impresiones de este arranque y de los números de este mes de El Inmortal Hulk y Guardianes de la Galaxia.

LOS DEFENSORES 1, de Al Ewing, Javier Rodríguez y Álvaro López

¡Las superestrellas Al Ewing y Javier Rodríguez se reúnen para un viaje hasta un cosmos en colisión! Cuando la existencia afronta extraordinarias amenazas, hace falta recurrir a una extraordinaria defensa. ¡Y entonces llamas a Los Defensores! El Doctor Extraño y el Saqueador Enmascarado llevan al no-grupo de Marvel a su más extraña misión, con la que descubrirán la arquitectura oculta de la realidad. Este cosmos no fue el primero en existir, pero si Los Defensores no encuentran al más viejo de los villanos, quizás sea el último.

Este número contiene Defenders 1 USA

Al Ewing presentó al Saqueador Enmascarado en el especial Marvel Comics 1000. Y aunque parecía que era un personaje destinado a hacer grandes cosas en el Universo Marvel, tras dos años desde la publicación de ese comic, al que siguió el Marvel Comics 1001, su importancia ha sido nula a nivel general. Tenía que ser Ewing el que contara esta historia, y se ha reunido con un equipo artístico maravilloso, el formado por los españoles Javier Rodríguez en el dibujo y color con Álvaro López en las tintas. Creo que es el primer trabajo de Rodríguez y López que les compro desde la alucinante Historia del Universo Marvel, y como era de esperar, el despliegue artístico es alucinante. Parece que Rodríguez y López se encuentran super a gusto en estas historias de corte cósmico, donde pueden desplegar toda su habilidad como narradores, haciendo que quede claro que el dibujo de esta miniserie va a ser una pasada.

Dentro que tengo confianza plena en Ewing, debo reconocer que la historia me tiene más intrigado que interesado, ya que el Saqueador Enmascarado no me ha llegado a importar nada, con el pero adicional del tiempo transcurrido desde su última aparición. En todo caso, la verdad es que al ser tan sólo 5 números de historia, seguro que Ewing habrá podido plantear una buena historia con sorpresas y giros impactantes como el que nos encontramos al final de esta grapa.

PUNTUACIÓN: 7/10

EL INMORTAL HULK 37, de Al Ewing, Joe Bennett, Ruy José, Belardino Bravo y Paul Mounts

¡Sigue la cuenta atrás hacia el final! Cuestionándose a sí mismo después de sus confrontaciones recientes, Hulk vuelve hacia la única persona que le entiende… quizás demasiado bien. La verdad debe ser contada, pero será Betty quien lo haga. ¿O acaso Hulk recibirá la zarpa de La Arpía?

Contiene The Immortal Hulk 48 USA.

Hulk y Arpía, Bruce Banner y Betty Ross, son los protagonistas de un número planteado para mostrarnos esta longeva relación desde un punto de vista diferente que añade una nueva capa de complejidad a unos personajes y una etapa que me parecen maravillosos. Al Ewing se muestra como un maestro a la hora de mostrar los sentimientos y los traumas ocultos de los personajes, y este episodio a priori de transición antes del gran final es uno de esos números que recordaremos durante mucho tiempo.

El dibujo de Joe Bennett es perfecto y muestra de maravilla los sentimientos de estos seres monstruosos que al final sólo buscan lo que cualquiera, amar y ser amados. Es curioso, pero parece que a Bennett se le dan mejor los monstruos que las personas, y en este número Arpía tiene un feeling malrollero brutal a pesar de esta abriendo su corazón. Completan como siempre el apartado artístico Ruy José y Belardino Brabo en las tintas, y Paul Mounts en el color, además de una maravillosa portada de Alex Ross. Esto último por supuesto no es noticia.

Tras este número de sentimientos, ya sólo faltan dos números para el final de la historia de Al Ewing. Toca por tanto empezar los planes para rescatar a Bruce Banner del infierno y enfrentarse con el Líder una última vez, en la que puede ser si no lo es ya, una de las tres mejores etapas del personaje en toda sus historia.

PUNTUACIÓN: 8/10

GUARDIANES DE LA GALAXIA 17, de Al Ewing, Juan Frigeri y Federico Blee

Número 17. Dormammu está al mando.

Continúa «Aniquilación final». Los Guardianes tratan de salvar cinco planetas diferentes, pero ya llegan tarde en el caso de uno de ellos. Pero ¿por qué esos cinco? ¿Cuáles son los verdaderos planes del misterioso enemigo que amenaza el universo? Sólo el Doctor Muerte lo sabe.

Contiene Guardians of the Galaxy 17 USA.

No tengo claro qué ha pasado con estos Guardianes de la Galaxia de Al Ewing. Lo más probable es que las ventas no hayan funcionado como se merecerían, porque fue el mes pasado cuando comenzó Aniquilación Final y en este segundo número de arco Al Ewing ya sitúa todas las fichas de cara al final de la historia el mes que viene. Un número que va a ser normal de 24 páginas, lo cual indica que el final va a ir a toda pastilla, y que va a significar además el final (por el momento) de esta última encarnación de los Guardianes. Lo cual me parece una pena, porque este comic me parecía super entretenido.

En el caso del comic que nos ocupa, me da la sensación que la necesidad de Marvel de publicar varios especiales que cuenten diferentes frentes de batalla (que Panini va a publicar en un único compendio como hizo con los de Heroes Reborn), ha provocado que en este caso a la serie principal, o en general al arco, le haya faltado punch. No tenía pensado comprar este Compendio la verdad, pero tras leer este número no se si hacerlo, ya que siento que la historia ha quedado convertida en un algo menos chulo de lo que debería haber sido.

Nada que reprochar a Juan Frigeri en el dibujo y Federico Blee en el color. Forman un equipo artístico estupendo que aportan una estupenda personalidad a todos los personajes en este número que puede ser calificado a todas luces como de transición.

El caso es que no me parece mal comic ni mucho menos estos Guardianes de la Galaxia, aunque diría que si Marvel ha forzado un final abrupto a la historia, se ha pegado un tiro en su propio pie. Lo cual me parece una pena.

PUNTUACIÓN: 7/10

En resumen, un mes más me encuentro con un Al Ewing en plena forma dentro de sus diferentes series para Marvel Comics, con el comienzo de Los Defensores pero con dos comics apuntando al final. Con este nivel, seguiré comprándole encantado.

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Crítica de La sangre de los elfos de Andrzej Sapkowski (La saga de Geralt de Rivia 3)

He cogido velocidad de crucero con la Saga de Geralt de Rivia y ya me he leído La sangre de los elfos, la tercera novela de la serie escrita por Andrzej Sapkowski en la que abandona el formato de historias cortas para ya contar una historia lineal.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En verdad os digo que se acerca el tiempo de la espada y el hacha, la época de la tormenta salvaje. Se acerca el tiempo del invierno blanco y de la luz blanca. El tiempo de la locura y el tiempo del odio, el tiempo del fin. El mundo morirá entre la escarcha y resucitará de nuevo junto con el nuevo sol. Resucitará de entre la antigua sangre, de hen Ichaer, de la semilla sembrada. De la semilla que no germina sino que estalla en llamas. ¡Así será. ¡Contemplad las señales. Qué señales sean, yo os diré: primero se derramará sobre la tierra la sangre de los Aen Seidhe, la sangre de los elfos.

Andrzej Sapkowski (Lodz, 1948) es economista de profesión. Habla algunos idiomas extranjeros. En los años 1972-94 era trabajador del comercio exterior. En el año 1986 publicó su primero cuento El brujo (Wiedzmin) en un periódico polaco «Fantastyka». Dos años después fue elegido el mejor autor de cuentos polacos de fantasía en este periódico. Además Andrzej Sapkowski es el autor de tres colecciones de cuentos con el brujo Geralt: El brujo (Wiedzmin), La espada del destino (Miecz przeznaczenia) y El último deseo (Ostatnie zyczenia) así como de una saga de cinco libros: La sangre de los elfos (Krew elfow), El tiempo del desdén (Czas pogardy), Bautismo de fuego (Chrzest ognia), La torre de la golondrina (Wieza Jaskolki) y La dama del lago (Pani jeziora).

La sangre de los elfos es una novela corta de apenas 255 páginas. Frente a los tochales de Brandon Sanderson o Joe Abercrombie, leer esta novela ha sido casi como un chupito concentrado, lo cual aún no tengo claro si lo estoy diciendo con connotación positiva o negativa. Frente a los dos volúmenes previos escrito como una colección de historias cortas más o menos autónomas, esta novela es la primera en la serie de Geralt de Rivia en la que tenemos una historia continuada que bebe sin embargo de todo lo visto hasta ahora en los relatos cortos.

Hay un tema fundamental de La Sangre de los Elfos y es que en muchos momentos Geralt se convierte en un secundario de su propia novela, ya que Ciri roba la historia en la mayoría de capítulos. En esta novela nos encontramos a las hechiceras Triss Merigold y Yennefer de Vengerberg (que comparten una historia pasada con Geralt) realizando labores de profesoras de Ciri, a la vez que conoceremos el hogar de Geralt en la fortaleza de Kaer Morhen, donde viven Vesemir, el maestro de Geralt, y los también brujos Eskel, Lambert y Coën. Si a todos ellos unimos al bardo Jaskier, casi parece que no hay sitio para que Geralt se luzca. Un Geralt que por otro lado siempre ha sido parco en palabras, por lo que es difícil saber lo que siente más allá de sus ansias de proteger Ciri sea como sea.

Lo que si vuelve a destacar en esta novela es la naturaleza neutral de Geralt en un mundo cruel, y como ante los numerosos desmanes que todo el mundo comete, sobre todo los reinos humanos, es difícil decidir si hay alguien realmente bueno o que busque el bien desinteresado hacia el prójimo. La lucha de los elfos del bosque que se revelan contra su exterminio, y los complots de los reyes del norte que ante la amenaza de Nilfgaard que conquistó Cintra (hogar de Ciri) plantean exterminar a todo ser no humano de sus territorios aún incluso a sus hasta ahora aliados, a mujeres y niños indefensos, marca la clave política de esta novela, que mantiene muchos frentes abiertos todos ellos super interesantes. Interesantes y tristes, porque la historia de los enanos en la caravana, que conecta con los elfos guerreros del bosque, termina de la peor de las maneras y refuerza que los humanos siempre desconfiarán de los no humanos aunque ellos fueran leales con los humanos, y su vida vale menos que nada.

El estilo de Sapkowski me resulta muy curioso, ya que pone mucho énfasis en los diálogos, marcando como siempre diferentes acentos para los habitantes del reino, pero resulta parco en varios momentos a la hora de narrar qué está sucediendo, algo que sobre todo en varios momentos de acción queda a la imaginación del lector. Y digo que es curioso porque sin embargo no se corta a la hora de describir los lugares a los que llegan los protagonistas o a los diferentes personajes con los que se encuentran.

El mayor reproche que le puedo hacer a este libro es su no final. Y el caso es que tengo claro que la saga de Geralt de Rivia se compone de numerosos libros, pero una cosa es eso y otra que que el libro termine de esta manera como podría haber acabado en el capítulo anterior o en el siguiente. Desde cierto punto de vista, la educación de Ciri sí puede decirse que termina aquí, pero en lo referido a Geralt, que cierren su historia aquí es un WTF? en toda regla.

En todo caso, la historia que Sapkowski está contando me parece apasionante y con una enorme complejidad con múltiples frentes abiertos. De hecho, ya he comprado Tiempo de Odio, la cuarta novela de la serie, que espero empezar a leer en breve.

Me ha gustado La sangre de los elfos, pero a la vez su no final me ha dejado un poco loco y con ganas de empezar a leer la siguiente novela de la serie.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Batman: Tierra Uno de Geoff Johns y Gary Frank (DC Comics – ECC Ediciones)

Hoy toca repasar Batman: Tierra Uno, la serie de tres novelas gráficas de DC Comics en la que la editorial dio libertad total a Geoff Johns y Gary Frank para reimaginar los mitos de Batman, aprovechando que ECC Ediciones publicó hace un par de meses su tercer y último volumen.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

Batman no es un héroe.

Es solo un hombre.

Fallible, vulnerable y enojado.

En una Gotham City donde amigos y enemigos son indistinguibles, el camino de Bruce Wayne para convertirse en el Caballero Oscuro está plagado de más obstáculos que nunca. Centrado en castigar a los verdaderos asesinos de sus padres y a la policía corrupta que les permitió salir libres, la sed de venganza de Bruce Wayne alimenta su loca cruzada y nadie, ni siquiera Alfred, puede detenerlo.

En la tradición del Superman: Earth One, número uno en ventas del New York Times, el escritor Geoff Johns y el artista Gary Frank re-imaginan una nueva mitología para el Caballero de la Noche, donde lo familiar ya no es lo esperado en esta serie de novelas gráficas originales de DC Comics.

La línea Tierra Uno es una línea de novelas gráficas autónomas destinadas a contar los orígenes de los principales personajes de DC Comics para una nueva generación de lectores. El hecho de lanzar este sello como novelas gráficas y no como grapas tradicionales mostraba además el interés de DC de ofrecer contenidos al canal de las librerías tradicionales que demandan de obras en este formato y que podían significar una mina de oro para DC en caso de funcionar entre lectores no fans del género de superhéroes.

La línea Tierra Uno fue inaugurada en 2010 con Superman: Tierra Uno, serie de tres novelas gráficas de J. Michael Straczynski con dibujos de Shane Davis (Vol. 1 y 2, de 2012) y Ardian Syaf (vol. 3, en 2015). Además del Wonder Woman: Tierra Uno de Grant Morrison y Yanick Paquette (2016, 2018 y 2021), la línea ha publicado también dos novelas gráficas de Teen Titans a cargo de Jeff Lemire con Terry Dodson (Vol. 1, 2014) y Andrew T. MacDonald (Vol. 2, 2016) y otras dos de Green Lantern, obra de Gabriel Hardman y Corinna Bechko y publicadas en 2018 y 2020.

En lo referido a este Batman: Tierra Uno, el anuncio de que Geoff Johns y Gary Frank iban a hacerse cargo de recontar el origen de Batman para las nuevas generaciones parecía un win-win de libro, sumando el amplio conocimiento del universo DC de Johns con el maravillosos estilo de dibujo de Frank. De hecho, la pareja ya triunfó con su Superman: Origen Secreto en 2009-10, lo que invitaba a pensar que podían dar también en la diana con Batman. Sin embargo, la cosa no acabó de cuadrar, con una recepción de la crítica más bien tibia y unas ventas que imagino tampoco debieron ser lo que DC esperaba. Esto hizo que aunque la primera novela gráfica se publicara en 2012, hubiera que esperar 3 años, hasta 2015, para que se publicara la segunda novela gráfica y casi 6 años para que la tercera y última novela gráfica haya visto la luz este 2021. Los compromisos de Johns en Warner produciendo las películas y series de televisión de DC Comics, pero también otros comics como Doomsday Clock de Johns y Frank o Batman: Three Jokers de Johns y Jason Fabok no cabe duda que tuvieron prioridad para DC Comics, lo que fue retrasando el final de la historia que hemos tenido este año.

Ahora que pude leer entero este Batman: Tierra Uno, no hay duda que Geoff Johns había pensado largo y tendido sobre la figura de Batman y cómo sería la existencia de una figura así en el mundo real. El punto de partida de esta historia es el “realismo”, y no tengo claro si planteaba estas novelas gráficas a modo de storyboards para un hipotético reboot de la franquicia cinematográfica de Christopher Nolan, The Dark Knight Rises se estrenó el mismo año 2012 que salió el primer volumen, o directamente es que Batman Begins influyó completamente en la forma en que Johns se aproximó a esta obra, tratando de trasladar el feeling cinematográfico de esa historia de origen realista al mundo del comic. Y esto es lo mejor y lo peor de la historia, sinceramente.

Por un lado, resulta super interesante ver a un Bruce Wayne un tanto gilipollas que no deja de equivocarse y ser apaleado mientras se inicia en el mundo del vigilantismo callejero, y que tendrá que aprender además toda la parte de detective que inicialmente ni se había planteado. Me gusta ver que inicialmente se mueve con un equipo muy limitado que va mejorando a medida que va descubriendo las cosas que necesita y quien puede proporcionárselas. Y también que Alfred sea un militar experto que va a entrenar y a ayudar a Bruce pero con cero experiencia como mayordomo, porque lo lógico es que sea o una cosa o la otra, pero no las dos no como vimos en los últimos años del Alfred en continuidad.

La creación del ecosistema de Gotham es otro elemento que Johns construye poco a poco y lo va haciendo crecer de forma orgánica, dando una vuelta de tuerca a la figura de James Gordon o Harvey Bullock que me gusta bastante. A pesar de los cambios que se plantean a nivel general, Gotham sigue siendo un foco de crimen y corrupción en el que los criminales campan a sus anchas e incluso ocupan el Ayuntamiento. Esto crea dos niveles de enemigos para Bruce / Batman, por un lado los rateros y mafiosos a nivel de calle, al que hay que sumar el sistémico de los poderosos que controlan la ciudad. Y además, está la búsqueda del asesino de Thomas y Martha Wayne.

Las tres novelas gráficas de Batman: Tierra Uno cuentan con 140 páginas la primera y 160 las dos siguientes. El formato ayuda a que la historia tenga un ritmo diferente al del comic-book mensual, haciendo que la lectura de cada volumen se haga de una sentada y resulte muy entretenida. Hay que reconocer que aunque Johns plantea una realidad muy pensada que ofrece una más que correcta historia de origen del Hombre Murciélago de este mundo alternativo, gran parte de la gracia al menos para mi ha estado en ir descubriendo los cambios respecto al canon original. Y lo malo es que Tierra Uno sale perdiendo prácticamente en cualquier comparación a su contrapartida en continuidad. Que sería lógico si pensamos en el Año Uno de Frank Miller y David Mazzucchelli o El largo Halloween de Jeph Loeb y Tim Sale, pero es que sale perdiendo respecto a casi todo, exceptuando tal vez la horrenda etapa de Scott Snyder. Incluyendo además la versión cinematrográfica de Nolan, estrenada pocos años antes.

Empezando por unos villanos que resultan ser un bluff importante en todos los casos. Voy a evitar dar detalles del tercer volumen dado que se ha editado más recientemente, pero hablamos que los volúmenes uno y dos llevan en circulación seis años, tiempo más que suficiente para que quien quisiera leerlos lo hubiera hecho. Agradezco que en este origen Johns haya evitado a Joker, un personaje que en los últimos años está demasiado manoseado, pero lo cierto es que ni Oswald Cobbepot ni Edward Nigma están a la altura y se ven lastrados de la premisa de “realismo” inicial que les quita de un plumazo la sensación de peligro. Por otro lado, dentro de la sorpresa inicial que plantean los hermanos Dent en esta historia, realmente no mejoran el canon existente y su historia es un tanto intrascendentes. Lamentablemente, ojo. Esto hace que globalmente la historia no sea mala, pero le falta el intangible del carisma, de la personalidad, que parece que se pierdan cuando el foco está en el “realismo”.

En el apartado artístico, tengo sentimientos encontrados. No descubro nada si digo que Gary Frank es uno de los grandes nombres del comic mainstream de superhéroes, con una perfecta narrativa y una ortodoxia en cuanto a su narrativa y la perfección anatómica de sus personajes fuera de toda duda. En Tierra Uno acompañan a Frank Jon Sibal en el entintado y Brad Anderson, que forman un potente equipo artístico se mire como se mire. Tras 30 años dibujando comics al más alto nivel, no seré yo el que diga que un comic suyo no está bien.

Y sin embargo, su extremo naturalismo y la obsesión del planteamiento realista del comic acaban siendo un problema, empezando por el luminoso y casi poco apropiado color que aplica Brad Anderson, que evita la oscuridad nocturna y la ambientación gótica que tenemos tan asociada al personaje. La historia está bien contada y se lee de forma super fluida, pero evita tantos aspectos icónicos que entiendo que se desechan por la obsesión del realismo (sin ir más lejos el verle desplazarse entre edificios), que no quedan prácticamente momentos de lucimiento para el dibujo de Frank.

Por otro lado, el dibujo de Frank ya digo que es narrativamente intachable, pero sus diseños son totalmente fallidos, empezando por los diferentes trajes de Batman con su símbolo de murciélago en el pecho, o la forma de su máscara, que en la mayoría de los casos queda rara. Además, el rediseño que hace del traje de Catwoman puede ser de largo el peor que recuerdo nunca del personaje. Incluso peor que el traje sexualizado de Jim Balent, entre otros. También en el apartado artístico, me da pena tener que decir que no mejora lo existente en continuidad.

Por estos motivos, me sabe mal decirlo, pero la sensación que me queda tras la lectura de este Batman Tierra Uno es de proyecto fallido, seguro no desde el punto de vista de las ventas, pero sin duda si desde el creativo o del resultado final.

Batman: Tierra Uno se queda como una historia correcta que no acaba de explotar con el carisma y la aventura que los lectores veteranos deseábamos, y que globalmente te deja la sensación que no mejora el standard previo. Entretenido pero sin más, en este caso no me ha terminado de cuadrar.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Cazafantasmas: Más allá, de Jason Reitman

Cuando una película se nota que está hecha desde el corazón, es imposible no sentir una conexión con ella y que te conquiste. Es justo lo que me ha pasado con Cazafantasmas: Más allá, continuación de Cazafantasmas 1 y 2 escrita y dirigida por Jason Reitman, hijo de Ivan, el director de las originales, y que sirve además de maravilloso homenaje a Harold Ramis, fallecido en 2014.

PUNTUACIÓN: 8/10

Una madre soltera y sus dos hijos llegan a una pequeña ciudad, descubriendo su conexión con los cazafantasmas originales y el legado secreto que dejó su abuelo tras de sí. Secuela directa de «Cazafantasmas 2». (FILMAFFINITY).

Jason Reitman (Montreal, 1977) tenía tan sólo 7 años cuando su padre Ivan estrenó la mítica Cazafantasmas protagonizada por Bill Murray, Dan Aykroyd, Sigourney Weaver, Harold Ramis, Rick Moranis, Annie Potts y Ernie Hudson. Ya de joven le picó el mismo gusanillo y empezó a trabajar en producciones de su padre, de hecho tuvo una pequeña aparición en Cazafantasmas II (1989), hasta que pudo lanzarse a escribir y dirigir sus propias películas. Gracias por fumar (2005), Juno (2007), Up in the Air (2009), Young Adult (2011), Labor Day (2013), Men, Women & Children (2014) y Tully (2018) conforman una interesante filmografía como director y guionista antes de concentrarse en este homenaje a una de las películas míticas de los años 80.

Reitman escribió el guión de esta película junto a Gil Kenan, y cuenta además con su padre Ivan Reitman como productor, lo que asegura que el espíritu clásico va a estar en pantalla en todo momento. La película cuenta con fotografía de Eric Steelberg, montaje de Dana E. Glauberman y música de Dana E. Glauberman, incluyendo el mítico tema de los Cazafantasmas y la canción de Ray Parker Jr. La película de 125 minutos de duración ha contado con un presupuesto de 75 millones de dólares, que se muestran como suficientes para contar correctamente la historia.

La película está protagonizada por Mckenna Grace como Phoebe Spengler, hija de Callie y nieta de Egon Spengler (Harold Ramis en la película original). Finn Wolfhard (uno de los niños de Stranger Things) es Trevor, el hermano mayor de Phoebe, mientras que Carrie Coon es Callie Spengler, madre de ambos e hija del fallecido Dr. Egon Spengler.

Completan el reparto el genial Paul Rudd como el Profesor Grooberson, Logan Kim como Podcast, el compañero de clase de Phoebe, mientras que Celeste O’Connor es Lucky, una amiga de Trevor que también les ayudará en su misión.

«Siempre me ha gustado pensar en mí mismo como el primer fan de Los Cazafantasmas, cuando visitaba el set de rodaje con 6 años», decía Jason Reitman. «Quería hacer una película para el resto de fans. Este es el siguiente capítulo en la franquicia original. No es un reinicio. Lo que pasó en los 80 pasó en los 80 y esto estará ambientado en el presente». Cuando escuchas estas declaraciones de Jason Reitman y descubres que su padre Ivan forma parte de una producción que plantea un altísimo componente de homenaje y reivindicación de la figura de Harold Ramis, fallecido en 2014, es imposible que la película no fuera a estar bien.

Y lo cierto es que la película en su tercio final tiene un montón de momentos super emocionantes que me pusieron la carne de gallina y que consiguieron que el visionado de estos nuevos Cazafantasmas: Más allá fuera un triunfo total. Aquí podriamos entrar en si hay un excesivo fan-service en la segunda hora o si la película peca de ser en lo fundamental un remake encubierto a la historia original, elementos que sin duda están ahí, pero cuando todo transmite amor y respeto hacia los personajes originales, la valoración en mi caso no puede ser más que positiva.

Lo cierto es que para llegar al emocionante climax final, la película tiene que acertar a la hora de presentar a los nuevos protagonistas de la generación actual, y la verdad es que el acierto en el casting es total, sobre todo en lo referido a la joven Mckenna Grace como Phoebe, la nieta de Egon Spengler, con el que comparte el elemento friki de la historia, el amor por la ciencia y unas escasas dotes sociales. El personaje de Phoebe es espectacular y ella sola hace que conectes y te enganches con la película. También me gustó mucho la química en pantalla entre Carrie Coon y el siempre efectivo Paul Rudd, con esa cualidad suya de «tío normal en una situación anormal». Finn Wolfhard y el resto de niños están bien pero reconociendo que tienen una menor importancia en la trama.

Quizá por ponerle un pero, los 75 millones son suficientes para contar la historia, pero en algunos momentos hay decorados que parecen de cartón piedra y algunos CGIs fueron más bien flojetes. Sin embargo, teniendo el cuenta el fracaso de la película de LAS Cazafantasmas (Paul Feig, 2016), es normal que hayan tenido que trabajar con un presupuestos super ajustado que ayude que la película sea rentable, cosa que parece que la película va a conseguir. Además, al acertar con el elemento emocional, se perdonan estos elementos un poco menos buenos.

He intentado hacer mi valoración totalmente libre de spoilers porque me gustaría que pudierais llegar a ver la película sin saber ninguna de las numerosísimas sorpresas, homenajes y detalles que harán que si eres un fan de la película original, no tengo duda que vayas a disfrutar un montón de esta. En mi caso, debo decir que no fue sólo a mi, sino que la película le gustó un montón a mi hijo y a mi mujer, con el añadido de haberla visto en versión original, pudiendo disfrutar de las voces originales.

Además, comentaros que tenéis que quedaros hasta el final porque hay ¡dos escenas post-crédito!, y ambas fueron geniales. En especial la segunda que sirve de reivindicación de un personaje clave de la película original.

Comparto el trailer de la película:

Cazafantasmas: Más allá se nota que dentro de ser cine comercial está hecha desde el corazón. Más películas como esta, por favor.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Cemetery Beach de Warrel Ellis y Jason Howard (Image Comics – Norma Editorial)

Tenía ganas de leer una buena historia de acción y Cemetery Beach ha cumplido su función de forma modélica. El comic de Warren Ellis y Jason Howard transmite la misma intensidad y frenetismo que clásicos como Mad Max: Fury Road, y hoy quiero recomendarlo.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

BIENVENIDO AL PLANETA LETRINA GIGANTE

El especialista en misiones de reconocimiento Mike Blackburn escapa de una prisión donde le iban a torturar llevándose con él a la joven disidente Grace Moody, dando así comienzo el peor día de su vida. Un día en el que deberá escapar de una legión de lunáticos a través de una colonia secreta en otro planeta fundada hace cien años.

Una nueva novela gráfica de Warren Ellis (Transmetropolitan, Inyección) y Jason Howard (cocreador de Super Dinosaur y El asombroso Hombre-Lobo con Robert Kirkman), el equipo tras la aclamada serie Trees.

Cemetery Beach fue una miniserie de 7 números publicada por Image Comics entre 2018 y 2019. Norma Editorial publicó la edición española en febrero de 2020, y era uno de esos comics que llevaba tiempo queriendo comprarlo pero no encontraba el momento.

Warren Ellis es un premiadísimo guionista de cómics entre cuyas creaciones se encuentran Transmetropolitan, Fell, Ministerio del Espacio o Planetary, además de haber escrito la novela Ritual de muerte —superventas en la lista del New York Times— y el «clásico independiente» Camino tortuoso. La película RED está basada en su novela gráfica homónima; la segunda parte se estrenó en 2013. También ha escrito mucho acerca de temas tanto tecnológicos como culturales para Vice, Wired UK, Esquire y Reuters, y recorre el hemisferio norte conferenciando en acontecimientos y festivales literarios, filosóficos o futuristas.

Jason Howard es un dibujante de cómics estadounidense conocido por cómics como Trees con Warren Ellis y The Astounding Wolf-Man con Robert Kirkman. Es tamvién el creador del cómic de Image Super Dinosaur y del especial Sea Bear & Grizzly Shark.

Cemetery Beach es un comic de acción que recuerda a clásicos como Mad Max: Fury Road, una comparación que creo que todo el que haya leído el comic habrá sentido. Y como la película de George Miller, no hace falta tener una historia compleja para que el comic funcione y me parezca un entretenimiento de primer nivel. Empezando porque dentro del comic mainstream americano no hay nada ni remotamente parecido a esto. Me vienen a la cabeza los comics de Justin Jordan o Deadly Class de Rick Remender y Wes Craig como comics planteados desde la acción, pero ni por asomo con ideas o planteamientos como el de este comic.

Warren Ellis es un escritor muy listo. Incluso en sus comic de premisa a priori sencillos como este Cemetery Beach, que está planteado como una huida frenética de dos prisioneros que escapan de unos enemigos que quieren verles muertos, sabe colocar elementos de ciencia-ficción estupendos. Empezando por este planeta colonizado en secreto por unos humanos que viajaron allí en la década de 1930 con la rudimentaria tecnología de la época, o los diferentes seres que habitan el planeta producto de mutaciones de los seres humanos.

Mike Blackburn es un protagonista que recuerda a los Stallone o Van Damme de la época dorada del cine de acción de los 80 y 90. Y como ellos, no necesita de sesudas caracterizaciones para que conectemos con él y no queramos verle muerto. De hecho, el arranque de este comic en el que le conocemos a él y los detalles de su misión, me parece una introducción excelente a esta historia, consiguiendo además rompernos los esquemas con el violento giro final que tiene la escena.

Antes de este Cemetery Beach, Ellis empezó a colaborar con Jason Howard en Trees, y no cabe duda que estaban contentos el uno con el otro, porque plantearon esta historia de acción y ciencia ficción. De hecho, conociendo a Ellis, diría que todo empezó con una pregunta: «¿Qué quieres dibujar, Jason?» Howard es el artista completo en este comic, realizando los lápices, tintas e incluso aplicando el color. Y lo cierto es que me parece que brilla a gran nivel.

Sus persecuciones son perfectas, siempre sabemos qué está pasando y la sensación de frenetismo y velocidad está perfectamente plasmada en las páginas. Además, los seres alienígenas realmente son muy diferentes y la creación de un mundo con tecnología retro-futurista tiene elementos super chulos casi en todas las páginas. Howard además usa una paleta de colores apagados en general que hace que cuando haya explosiones o disparos, el estallido de color genere un mayor impacto.

Realmente Cemetery Beach no es un comic sesudo. Sabe qué tipo de historia es y a qué tipo de lector se dirige, exhibiendo su calidad y sus puntos fuertes con orgullo. Y yo encantado de haber podido leerlo.

Comparto las primeras páginas de este comic:

Cemetery Beach es un estupendo comic de acción que ofrece un entretenimiento genial sin complejos de ningún tipo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros