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Crítica de Elemental de Peter Sohn (Disney+)

Aprovechando su estreno en Disney+ he visto Elemental, la última película de animación de Pixar que ha sido dirigido por Peter Sohn (El viaje de Arlo).

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Ambientada en Ciudad Elemento, donde conviven habitantes de fuego, agua, tierra y aire. La protagonista de la historia es Ember (Candela), una joven fuerte, ingeniosa y con carácter, cuya amistad con un chico sensible, afable y tranquilo llamado Wade, cambia su perspectiva sobre el mundo en el que viven. (FILMAFFINITY)

Peter Sohn (Nueva York, 1977) es un animador, cineasta y actor de doblaje estadounidense, más conocido por su trabajo en Pixar Animation Studios. Aunque él nació en Estados Unidos, es hijo de emigrantes coreanos, y esta experiencia vital ha querido trasladarla a Elemental. Mientras estudiaba consiguió un trabajo de verano en el clásico de animación de Brad Bird El gigante de hierro. Tras graduarse, trabajó en The Walt Disney Company y Warner Bros. antes de incorporarse a Pixar en los departamentos de arte e historia de Buscando a Nemo. También trabajó en Los Increíbles, Ratatouille y WALL-E. Dirigió su cortometraje Partly cloudy (2009) y su primer largometraje The Good Dinosaur (2015).

Sohn además de dirigir la película es responsable de la idea para esta película que luego fue desarrollada en guion por John Hoberg, Kat Likkel y Brenda Hsueh. Pete Docter, directo de Pixar director de Monsters, Inc. (2001), Up (2009), Inside Out (2015) y Soul (2020) actúa como productor ejecutivo. La película cuenta con fotografía de David Bianchi y Jean-Claude Kalache, montaje de Stephen Schaffer y música de Thomas Newman. Al tratarse de una película de Disney / Pixar, estamos hablando de una película con un importante presupuesto superior a los 200 millones de dólares, lo que ha complicado su rentabilidad comercial en su paso por las salas comerciales, al recaudar tan sólo 484 millones en la taquilla mundial, por debajo del multiplicador x2.5. Con su estreno en Disney+ la película va a tener una segunda vida, con mucha gente como yo y supongo que muchas familias con niños pequeños animándose a verla.

En la parte del reparto de voces en la versión original tenemos a Leah Lewis poniendo la voz a Ember Lumen, una elemental de fuego que trabaja en la tienda de su familia en el barrio Ciudad del Fuego de Element City. Mamoudou Athie es Wade Ripple, un elemental de agua que trabaja como inspector municipal y conocerá a Candela por accidente. Ronnie del Carmen y Shila Ommi interpretan a los padres de Candela Bernie y Cinder. Wendi McLendon-Covey es Gale Cumulus, una elemental de aire que es la jefa de Nilo, mientras que Catherine O’Hara es Brook Ripple, la madre de Nilo.

En lo referido a la animación, Elemental es un triunfo absoluto, algo en lo que no había ninguna duda. El diseño de los seres elementales me parece una pasada, empezando por los protagonistas, una elemental de fuego con problemas para controlar su temperamento y un elemental de agua que tiene las emociones a flor de piel, o en la superficie. Las llamas de Ember están siempre en movimiento creando ondas super chulas, al igual que las formas fluidas de Wade, que hacen que su forma cambien en función de la situación o de los sentimientos que tenga en ese momento. Pixar siempre ha sido un referente en la animación y el diseño de los personajes vuelve a demostrarlo.

La creación de Element City también me parece una pasada. Hay un nivel de detalle tan alucinante que me vuela la cabeza, y siento que hay un montón de detalles de la ciudad y sus habitantes que me he perdido por la sobrecarga sensorial que tienen algunas escenas. La idea de una ciudad habitada por seres antropomórficos de los cuatro elementos (Fuego, Agua, Aire y Tierra) permite la creación de ambientes muy diferentes, lo que ha permitido a los animadores dar rienda suelta a su creatividad.

Elemental coge muchos elementos de la comedia romántica, llevando la típica estructura de «personas opuestas que aprenderán a quererse al tener más cosas en común de lo que ellos pensaban en un principio» un paso más allá al ser seres de Fuego y Agua, literalmente lo más opuesto posible en el mundo físico. Esta comedia romántica comparte importancia con la también típica historia de Pixar (y en general de la animación maintream) sobre una joven que debe darse cuenta que lo que quieren sus padres no tiene que ser lo que quiere ella, llegando a entender lo quiere hacer con su vida. En este caso, la ruptura no se hace de forma dramática, dado que Sohn también incorpora un elemento de homenaje y reconocimiento a los padres y familias emigrantes que viajaron a otros países para ofrecer una vida mejor a sus hijos. Obviamente pensando en sus padres emigrantes coreanos.

A nivel general, la película se ve con agrado y gustará a todos los amantes de la animación, dado que hay un montón de elementos que resultan sorprendentes y super chulos. Dado que vi la película en casa gracias a mi suscripción a Disney+, creo que el objetivo de entretenimiento ligero está cubierto con la película.

Elemental tiene un problema fundamental, y es que se ha estrenado después de la brillante Zootrópolis de Disney Animation. Con razón la sensación era de una película derivativa y una repetición del mismo concepto general de una ciudad habitada por seres diversos que tienen que aprender a convivir, cambiando los animales por seres elementales. Y en la comparación Elemental sale perdiendo en todo. En casi todo, porque hay que reconocer que la animación de esta película es increíble, permitiendo estos seres elementales que Pixar cree unos fuegos artificiales super espectaculares, aunque vacíos.

Zootrópolis nos trajo una película de animación increíble con unos personajes maravillosos super carismáticos que además tenía una sorprendente historia de género negro con un potente contenido social. Elemental sólo tiene la animación, flojeando muchísimo con una historia que diría no estuvo suficientemente trabajada. La parte de comedia romántica es flojita y casi planteada con plantilla, a lo que hay que añadir un misterio (que luego se convierte en problema) derivado de la aparición de agua en Ciudad de Fuego que es directamente una chorrada. Diría que el director Peter Sohn estaba tan centrado en el elemento de diversidad centrado en el homenaje de sus padres, que se olvidó de hacer más interesante y atractivo el resto de elementos.

Ember y Wade están chulos, no sólo sus diseños sino también sus papeles en la película, aunque en realidad sólo Ember evoluciona y cambia, mientras que Wade en lo fundamental se mantiene igual que era al principio, aunque al final con novia. Aunque en realidad forman una buena pareja y el momento en que deciden tocarse por primera vez resulta super emocionante. Lo malo es que el resto de reparto excepto quizá el padre de Ember parecen muebles de atrezzo puestos ahí sin interés, el carisma del conjunto y lo que hacen en la película se queda a años luz de la personalidad y la gracia que disfrutamos en Zootrópolis.

Esto me lleva a otro elemento importante, y es que a pesar del estupendo diseño de todo y la animación espectacular, Peter Sohn no sabe sacar el partido que tenía una ciudad de elementales. De hecho, los elementales de aire y tierra no pintan prácticamente nada, y quizá excepto en el brillante prólogo inicial en la estación (como en Zootrópolis) no llegamos a ver la ciudad es toda su majestuosidad. En muchos aspectos, Elemental parece una oportunidad perdida.

En todo caso, dentro que la historia me ha parecido flojita, tampoco es que no me haya gustado la película. La imaginación de algunas situaciones y personajes superan de sobra los aspectos que me han funcionado menos. Además, al verla en casa y no haber pagado una entrada de cine el entretenimiento que me ha ofrecido Elemental me vale, dentro que me deja la sensación que hubiera podido ser mucho mejor con que se hubieran esmerado un poco más con la historia. Dentro de ser una película correcta, creo que se va a quedar como una de las flojas del estudio.

Además, merece la pena destacar que tenemos una nueva película de Pixar que elige un tema y una historia que NO es para niños, alejando con este intento de comedia romántica de enredo al público infantil/juvenil que es un porcentaje fundamental de público. Una comedia sin demasiado gracia que hasta el último tramo es muy poco romántica y cuyo enredo como decía es una chorrada. En mi caso a mi hijo no le apeteció verla ni en el cine ni siquiera ahora que se estrenó en casa. Y si una película no le apetece muchos a los niños, los padres no se molestan en ir el cine a hacer el gasto.

Esto me lleva a otro aspecto importante a comentar. Cuando Disney apostó por Disney+ frente al cine en salas se ha cargado la viabilidad comercial de muchas de sus películas mainstream. Lo hemos visto con La Sirenita y también ha pasado con Elemental. Saber que en pocas semanas Elemental se estrenará en Disney+ claramente ha provocado que mucha gente entre la que me incluyo nos esperemos a verla en Disney+. Y es que Elemental se estrenó en los cines el pasado 14 de Julio, han pasado apenas dos meses y ya la tenemos «gratis» en streaming. Para mi esto es un gran problema que va a afectar no a esta película concreta, sino a toda la parrilla de estrenos de Disney / Pixar. Si Disney quiere que sus películas ganen dinero en los cines deberían distanciar los estrenos de Disney+ al menos tres meses. Y cuanto más semanas hubieran más incentivos tendriamos los espectadores en querer verla en los cines. Desde luego 2 meses es un plazo ridículo. Pero ya sabrá Disney lo que hace.

Comparto el trailer de la película:

Elemental está bien, pero sin más. Pixar mantiene la perfección alucinante de su animación pero ha perdido el toque que tenía ofreciendo una historia que no está al nivel de otras joyas del estudio.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Reflexiones de Domingo 24/2023: Sobre el adiós de Frank Castle (Castigador)

La etapa de Jason Aaron, Jesús Saiz, Paul Azaceta y Matt Hollingsworth en Castigador termina con el esperado adiós a Frank Castle. Hoy quiero reflexionar sobre esta etapa del personaje, pero también sobre la incomprensible decisión de Marvel Comics de renunciar a uno de sus personajes más populares.

Es el final de la historia más destacada que haya protagonizado jamás Frank Castle. La Mano, la resurrección de Maria, la lucha por la libertad, la lucha contra los enemigos de uno y otro bando… todo ha llevado a este momento. El Castigador nunca más.

Esta última etapa de Frank Castle como Castigador ha sido una serie de 12 números cuyo último ejemplar ha publicado Panini este mes de septiembre. La historia de Jason Aaron ha sido excepcionalmente dibujada por Jesús Saiz en la parte del presente y Paul Azaceta en la del pasado, con color del estupendo Matt Hollingworth.

Empezando por los aspectos positivos del comic, se nota que Aaron planteó toda su historia sabiendo el final desde el comienzo. Esta colección tiene una cualidad clara de comic autocontenido con un principio y un final inevitable y satisfactorio si piensas en el objetivo del comic, algo sobre lo que luego comentaré. Aaron conoce perfectamente a Frank Castle, sin ir más lejos escribió una estupenda etapa de 22 números en el sello MAX para adultos junto al artista Steve Dillon publicada tras la histórica etapa de Garth Ennis en el personaje entre 2010 y 2012. Y sabía la historia que tenía que contar para cumplir con el encargo de los editores.

La gran diferencia entre ambas etapas de Aaron guionizando a Punisher está en María, la mujer de Frank Castle asesinada junto a sus hijos hace décadas y ahora resucitada por La Mano. María es la gran sorpresa de este comic, teniendo un peso importantísimo en la historia en las dos líneas argumentales. En el presente mientras recuerda su pasado pero sobre todo cuando conocemos la relación que tuvo con Frank Castle mientras estuvieron casados antes de ser asesinados. Es curioso que el pecado que Castle cometió en la versión MAX de Aaron es que justo antes del atentado Frank iba a pedirle el divorcio a María porque quería volver a alistarse, dado que la vida civil y su familia no le interesaban. Sin embargo, en esta etapa en continuidad fue María la que quería pedirle el divorcio justo antes de ser asesinada. La diferencia es sustancial, dado que María no quiere que Frank tenga la excusa de su familia muerta como justificación de su sed asesina, al tener él su sed de sangre antes de sufrir el ataque de la Mafia, y no saber cómo relacionarse con su familia. El final empoderante de María, un personaje tridimensional con una interesante complejidad que la aleja de la típica «victima-florero» a las que tan acostumbrados estamos en el entretenimiento mainstream, en el que toma las riendas de su propio destino me parece uno de los elementos más satisfactorios del comic.

Pensando en el arco de Castigador, me gusta que Aaron plantee que Frank no se ha dejado corromper por La Mano y sólo les utilizaba como arma para conseguir sus objetivos, matar a cuantos más criminales mejor. Leyendo los comics mensualmente surgía la posibilidad que Marvel estuviera planteando convertirle en un supervillano al final de esta historia, y al menos en eso me alegro que la historia de Castle no fuera por ahí. En ese sentido, el último número en el que Frank es «juzgado» por otros superhéroes también me gusta bastante, al no sentirse mal por sus actos ni considerar que tenga que disculparse por ellos. «Siempre fui yo, no me han lavado el cerebro ni poseído, mis actos siempre han sido míos» le lanza a Stephen Extraño. También expone la hipocresía de Logan (Lobezno), ya que él es igual de asesino que Castle. «Mátame si quieres, pero después mátate a ti mismo», le suelta, exponiendo a las claras que para Marvel algunas muertes sangrientas son aceptables, sobre todo en lo referido a los mutantes, mientras que lo de Punisher es visto como inaceptable.

En la parte de aventura dentro del Universo Marvel, en mi opinión es comic funciona de maravilla. La lucha de Castle y La Mano contra Ares (el Dios de la Guerra) y su secta nos ha dejado momentazos super violentos que me han parecido una pasada. Y en los últimos números, su enfrentamiento contra otros superhéroes como Capitán América, Doctor Extraño, Viuda Negra, Lobezno y Caballero Luna son momentos típicamente Marvel que me hicieron disfrutar un montón. En este momento quiero destacar el dibujo de Jesús Saiz, que se muestra como un fuera de serie. Saiz con el color de Matt Hollingsworth nos regala unas páginas perfectas en narrativa y en las coreografías de acción, pero también en la parte de la caracterización de los diferentes héroes y villanos gracias a su estilo de lápiz fino que siempre muestra lo que pasa en la viñeta de la forma más clara posible. Me flipa la forma en que representa la violencia y cómo no se arruga con los momentos más gores, que superan lo que estamos acostumbrados a leer en un comic Marvel. La historia de Aaron está muy bien, pero el dibujo es casi mejor.

Y si Saiz se encarga de la vertiente superheroica ambientada en el presente de Frank Castle, aún es mejor el dibujo de Paul Azaceta para los flashbacks del pasado de Frank Castle y su mujer María. El estilo de dibujo de Azaceta con grandes manchas y un trazo más grueso que el de Saiz refuerza la sensación de tragedia ante lo que iremos conociendo. Azaceta es perfecto para crear una atmósfera noir en esta parte del pasado de los personajes, con momentos super dramáticos como en la primera muerte de Frank siendo niño o cómo fue cayendo en una espiral de violencia que parece inevitable. He criticado mucho los cambios aleatorios de dibujantes en los comics Marvel, pero esta decisión de alternar dos artistas para que cada uno cuente una parte de la historia en momentos temporales diferentes me parece un acierto. Es más, tener a artistas tan diferentes entre si como Saiz y Azaceta y que cada uno consiga enfatizar un aspecto concreto de la historia consiguiendo que el conjunto sea más redondo me parece un ejemplo de las ventajas que tiene el comic a la hora de contar una historia transmitiendo sensaciones y emociones diferentes.

En lo referido a la aventura que nos han contado, tengo que reconocer que me ha gustado este Castigador, y nos ha traigo a unos profesionales como la copa de un pino que han realizado el trabajo perfecto que se esperaba de ellos. En cierto sentido, el problema que le pongo a este comic no es tanto al comic en si sino lo que MARVEL quería que pasara en este comic, que es quitarse de en medio a Frank Castle, de forma que esta sea (de momento) su última aparición en el Universo Marvel en continuidad. Y aquí si que le veo muchos más problemas y elementos cuestionables.

En febrero publiqué la columna de opinión ¿Marvel Comics vs Punisher? tras la finalización del primer arco de la colección. En esa columna, que os invito a leer, ya comentaba que se notaba demasiado que la intención de Marvel era quitarse de en medio a Frank Castle porque consideran problemático al personaje de Punisher. La duda estaba en si le convertirían en supervillano o le matarían, pero de una manera u otra estaba claro que NO habría una nueva colección de Frank Castle una vez terminara este comic. Reconozco que no acerté en la parte que Frank al final no muere sino que se auto impone un castigo de destierro del planeta Tierra, viajando a Weird World para pagar por sus pecados allí. Pero en lo fundamental, si acerté que Frank Castle ya no sería nunca más el Punisher en la Tierra 616. (Nunca más es mucho tiempo en el universo Marvel, más bien hasta el próximo cambio de editori o editor en jefe).

El por qué de la incomodidad de Marvel hacia Punisher no es debido a que sea un personaje que mate, dado que numerosos personajes Marvel también lo hacen, empezando por el antes mencionado Logan. Masacre, el Motorista Fantasma, Blade, incluso Viuda Negra lo han hecho en alguna ocasión sin mayor problema por parte de otros héroes o del staff editorial de Marvel. El problema no son las muertes, aunque seguro que ver a un hombre blanco matar a criminales racializados como hispanos o afroamericanos generaba sarpullidos en las mentes bienpensantes y progresistas de alguno de los editores de Marvel desde hace tiempo.

No, el problema fundamental ha venido del mundo real, al utilizar su icónico logo del cráneo blanco personas inscritas ideológicamente como republicanas, desde policías a miembros de las fuerzas armadas americanas. Recuerdo la película El Francotirador de Clint Eastwood de 2014, y en este biopic de Chris Kyle, el tirador más letal de la historia del ejército de los EE.UU. que sirvió en Irak vimos como tanto él como sus compañeros lucían el emblema de Punisher del cráneo blanco sobre fondo negro en su indumentaria. En la sociedad super polarizada de los Estados Unidos post-Black Lives Matter, editores super progresistas han decidido que «al enemigo ni agua», y optaron la fórmula del cobarde al cambiar primero el logo al personaje para intentar desvincular a Punisher de los actos de estas personas, para acabar «jubilando» al personaje bajo la excusa de su «problemática naturaleza».

Aunque ya lo comenté en el post de ¿Marvel Comics vs Punisher?, hay que negar la mayor y el error de Marvel en ambas decisiones. En primer lugar porque por mucho que el último comic Marvel publicado muestre al personaje con una nueva indumentaria y un nuevo cráneo, la imagen del Punisher está ya en el subconsciente colectivo, y su cráneo blanco siempre será el símbolo de Punisher lo quiera Marvel o no. A lo que hay que añadir los 50 años de historias publicadas del personaje o las numerosas películas y series en las que se han estrenado, por ejemplo la exitosa serie de Netflix protagonizada por Jon Bernthal. Por mucho que a Marvel no le guste, ese es su símbolo. Y en lugar de intentar ocultarlo en un cajón, o peor, hacer que Ares lo lleve para intentar asociar este símbolo a un super villano, Marvel tendría que haber planteado una historia para reforzar que el personaje no es lo que algunos amantes de las armas miembros de la Asociación Nacional del Rifle quieren que sea, como forma de combatir lo que consideren que no es correcto.

Pero también la cagan al quitar de la circulación a Punisher en la persona de Frank Castle. Parto que el hecho que los superhéroes NO matan es una anomalía en el entretenimiento. Aparte que hay algunos que sí lo hacen. Superman y Batman nacieron en 1938 y 1939 inspirados y llevando un paso más allá la popularidad de los personajes pulp que si mataban sin que hubiera ninguna polémica al respecto. Es cierto que en los años 40, 50 y 60 los comics se dirigían a niños, a lo que hay que sumar el McCarthismo y la cancelación de la EC por culpa del Frederic Wertham y su «Seduction of the innocent» de 1954 que culminó en la creación del Comics Code Authority. Sin embargo, Stan Lee en los años 60 ya descubrió que sus comics eran leídos por adolescentes y universitarios, no sólo por niños pequeños. La explosión del comic adulto de los 80 y la creación del mercado de las librerías especializadas demostró que hay lectores de todas las edades que buscan contenidos variados también en el mundo del comic. Y en el ámbito del entretenimiento, las aventuras de acción siempre han tenido un papel destacado.

John McClane, John Wick, Rambo o Conan son personajes míticos super conocidos que han matado cuando su vida se vio amenazada. Los blockbusters de Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone, Van Damme, Seagal y tantos otros han sido las películas más populares para varias generaciones de espectadores. Y muchos de ellos son clientes potenciales del mundo del comic, como demostró que el primer ejemplar de BRZRKR de Keanu Reeves, Matt Kindt y Ron Garney de Boom Studios consiguió vender más de 600.000 ejemplares. Que en un momento en que las ventas de Marvel se encuentren en un momento dramático en que la editorial se ve obligada a publicar miniseries sucesivas porque casi ningún personaje aguanta una serie regular de 15-20 ejemplares, los editores renuncien a propósito de este segmento de comics de acción para adultos me parece una locura. Yo pensaba que Marvel estaba en el negocio de VENDER CUANTOS MÁS COMICS POSIBLES, pero no hay duda que estaba equivocado.

Hay otro elemento que merece la pena destacarse. LOS COMICS NO SON EL MUNDO REAL NI SON REALISTAS. Nunca lo han sido, a pesar de frases publicitarias míticas como que el Universo Marvel era «el mundo al otro mundo de tu ventana». En el mundo real Superman, Batman, Spiderman o Daredevil no podrían tener identidad secreta. Batman y DD hace años que habrían sido detenidos y cumplirían condena de cárcel. Por no hablar que la gran mayoría de héroes estarían muertos por un disparo de bala aleatorio disparado por don nadies. El universo Marvel es una fantasía escapista que presenta una realidad estilizada inspirada en aspectos del mundo real, no ha sido y nunca será realista. Y por esa lógica, que en el mundo real nuestro un policía torture a un detenido con un cráneo blanco en su manga no debería convertir a un personaje de comic con más de 50 años de vida en algo problemático, porque son cosas que no tienen nada que ver entre si. Y sin embargo, los editores de Marvel se han creído esta mentira. No sólo se la han creído, la han hecho suya y la han repetido una y otra vez hasta que han calado en cotorras que la repiten en todos los ámbitos, como Julián M. Clemente en todos los Spot-On del comic siempre que ha tenido ocasión.

Cuando en Julio Marvel anunció en la SDCC al nuevo Punisher, (Joe Garrison, un ex-agente de SHIELD retirado) ya estaba claro que Marvel pretendía retirar a Frank Castle, como así ha acabado sucediendo. En ese momento la etapa en USA ya había terminado, pero faltaban dos meses para poder leer el último número en España. La duda estaba en cómo se iba a realizar el retiro forzosa de Frank Castle. Y creo que es compatible que la decisión de jubilar a Frank Castle por parte de Marvel Comics me parezca lamentable, con que la ejecución me parezca buena gracias a los grandísimos profesionales que lo han llevado a cabo. En ese sentido, además del espectacular dibujo de Saiz y Azaceta, agradezco que Aaron haya confirmado una y otra vez lo bien que conoce al personaje, creando una historia notable en la que no me molesta que haya jugado o cambiado con algún elemento de la continuidad clásica. Puestos a retirar a Punisher, al menos lo ha escrito Aaron y no una Tini Howard de la vida.

Quiero pensar que este nuevo Punisher Joe Garrison será olvidado en un par de años y Frank Castle volverá a los comics en cuanto un editor con dos dedos de frente se atreva a publicar la nueva historia que Garth Ennis ha comentado en numerosas entrevistas que ya tiene escrita de Punisher Max. Un comic que en la actualidad no puede ser publicado dado el actual clima editorial en Marvel, más pendiente de no recibir críticas de odiadores que se quejan de comics que nunca hubieran comprado para empezar, que de los gustos de sus clientes actuales o pasados que por supuesto volverían a comprar un comic de Punisher protagonizado por Frank Castle. Por no hablar que si Disney+ estrena el año que viene (o el siguiente) una nueva serie de Punisher no me creo ni harto de vino que Marvel no publique una nueva miniserie con Frank Castle de protagonista para intentar rentabilizar el interés de la serie de televisión.

Frank Castle puede estar en otro planeta (o en otra realidad, más exactamente). Pero para sus fans sus comics siguen más vivos que nunca en nuestras estanterías y en nuestra memoria. Como digo, me parece terrible que se elimine a un personaje de comic no por aspectos puramente creativos sino porque los editores de Marvel piensen que es un personaje cuyos fans son republicanos, y al enemigo ni agua. Que es lo que lamentablemente acaba de suceder.

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Crítica de Los Vengadores 1 de Jed MacKay y C.F. Villa (Marvel Comics – Panini)

Tras el final de la etapa de Jason Aaron en Los Vengadores nos llega ahora el inicio de Jed MacKay en la colección, con el dibujante C.F. Villa y el color de Federico Blee. Y a pesar de un elemento flojo, el inicio creo que promete.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Jed MacKay C.F. Villa toman las riendas de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra. La estrella. El icono. La bruja. El constructo. El dios. El ingeniero. El rey. Un nuevo equipo de Vengadores se moviliza para hacer frente a cualquier amenaza para el planeta. Después de que Términus asome la cabeza, llegará un peligro que Los Vengadores conocen muy bien: el de un amigo. 

Jed MacKay parecía especializado en series de personajes «de segunda fila» dentro del ecosistema marveliano como Gata Negra, Caballero Luna y Doctor Extraño, pero con Los Vengadores confirma que puede escribir lo que quiera. En este arranque de etapa MacKay lo hace todo bien, presentando una amenaza a escala planetaria que justifica la unión del grupo, pero más importante es ver a Capitana Marvel tomar el mando y explicar por qué cree que esta alineación es la correcta. Tener a Iron Man, Thor, Visión, Bruja Escarlata, Capitán América Sam Wilson y Pantera Negra tiene un feeling clásico, aunque sea una alineación completamente novedosa, y creo que es un acierto. Tras un buen arranque, el cliffhanger final con la llegada de un villano clásico está genial (aunque en realidad no es una sorpresa pensando en el especial que MacKay escribió hace algún tiempo que sirve de alguna manera de preludio de esta etapa). Si un comic mainstream debe dejarte con ganas de más, este primer número de Los Vengadores cumple completamente su función.

Todo lo bueno que tiene la historia de MacKay queda lamentablemente lastrado por un dibujo de C.F. Villa que siendo generoso y no queriendo ir a hacer daño voy a calificar de montonero. Villa está super verde y no debería haber sido contratado como el artista principal de esta colección porque sencillamente no tiene el nivel que se espera del dibujante de LOS VENGADORES. Sus caras no transmiten nada, hay una peligrosa falta de detalles que en algunos momentos hacían parecer páginas abocetadas sin terminar, sus composiciones de página no resultan atractivas y, en general, todo transmite una sensación mediocre. Qué pena. Tener la maravillosa portada de Stuart Immonem aún hace que Villa quede más flojo en la comparación, porque sin duda al que queriamos es a Immonem.

El dibujo montonero es sin duda un problema para esta nueva etapa de Los Vengadores. Lo único con lo que puedo quedarme es pensar que Villa pueda mejorar a base de trabajar. Me hubiera gustado que este aprendizaje lo hubiera hecho en una serie menor, pero ojalá la mejoría se note en los próximos meses.

Comparto las primeras páginas del comics:

La nueva etapa de Los Vengadores tienen buena pinta gracias a la historia de MacKay, pero quedan un poco lastrados por un dibujo bastante montonero.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Ahsoka episodio 5 (Disney+)

En el episodio de esta semana de Ahsoka estrenado en Disney+ tenemos la secuela emocional de Star Wars The Clone Wars, la serie de animación de Lucasfilm en el que Dave Filloni creó al personaje.

PUNTUACIÓN: 7/10

Parte 5. La guerrera de las sombras.

Ahsoka se enfrenta a su pasado mientras Hera y sus aliados emprenden una misión de rescate.

Dave Filloni escribe y dirige el episodio clave para Ahsoka desde un punto de vista emocional, un capítulo de 52 minutos (46 sin los créditos finales) en los que la persecución a Morgan Elsbeth se toma un respiro mientras Ahsoka se enfrenta a los fantasmas de su pasado.

En el casting de este episodio tenemos a Rosario Dawson como Ahsoka Tano, Mary Elizabeth Winstead como Hera Syndulla, Evan Whitten como Jacen Syndulla, el hijo de Hera y Kanan Jarrus, que tiene habilidades en la fuerza, Hayden Christensen como Anakin Skywalker, el maestro de Ahsoka cuando era niña en The Clone Wars, Paul Sun-Hyung Lee como el piloto de X-Wing y capitán Carson Teva, David Tennant pone voz a Huyang, el droide de Ahsoka, Genevieve O’Reilly retoma su papel de Mon Mothma, y por último Temuera Morrison pone voz al Capitán Rex, un capitán clon y comandante clon de la Legión 501 que sirvió a las órdenes de Anakin y Ahsoka durante las Guerras Clon.

Tengo que reconocer que NO tengo ninguna conexión emocional con The Clone Wars y mucho menos con el personaje de Anakin Skywalker de la trilogía precuela. El joven que acabaría convirtiéndose en Darth Vader era un engreído imbécil y Hayden Christensen un actor super limitado que no transmitía nada. Digo esto por adelantado porque estoy seguro que este episodio se va a convertir en el favorito de mucha gente al tener la reunión de Ahsoka con su antiguo maestro, algo que ya se adelantó la semana pasada. Tras ser derrotada por Baylan Skoll la semana pasada, Ahsoka tendrá que decidir en el plano astral (World Between Worlds en el mundo de Star Wars) si merece la pena seguir luchando, si quiere vivir o morir, y para ello la protagonista revivirá algunos momentos de The Clone Wars por primera vez en imagen real junto a Anakin, lo que servirá de excusa para verles combatir con sus sables laser.

El momento es emocionante si tienes la conexión emocional que comentaba antes que a mi me falta. En mi caso veo la estructura narrativa y entiendo lo que Filloni quiere hacer, que es dejar claro por si algún espectador no lo sabía que esta serie es secuela directa de la serie de animación. La idea que los aprendices son la suma de sus experiencias y también de las cosas aprendidas de sus maestros, pero que no deben estar atados a los pecados o errores de otras personas y Ahsoka no tiene por qué terminar como su maestro, el gran miedo de la Jedi) es una buena idea pero que no tengo claro que esté bien expresada en el episodio. Un episodio que ofrece una historia cerrada en lo referido al resurgir de Ahsoka tras su derrota anterior, y que la lanza a la siguiente etapa de su viaje, en este caso dentro de un Purrgil que la trasladará a la galaxia donde se encuentra Thrawn. Tengo claro que los fans de The Clon Wars tendrán este capítulo como uno de sus favoritos dentro de Star Wars, pero a mi la parte onírica se me ha hecho un pelín larga. La reivindicación que se hace de Anakin en este capítulo (y de nuevo, del actor Hayden Christensen) me ha parecido un poco cogida por los pelos, porque aunque hizo cosas buenas de joven, masacró a la galaxia como Darth Vader.

Lo que sí que me ha gustado más es la parte de Hera en el planeta Seatos. O más concretamente, ver cómo su hijo Jacen se confirma como poseedor del poder jedi de su padre Kanan Jarrus. Si la parte de Ahsoka es la secuela emocional de The Clone Wars, toda la parte de Hera y su hijo lo es de Star Wars Rebels, la siguiente serie de animación que creó Filloni. Todo lo relativo a Jacen en el episodio me ha gustado mucho, sobre todo cuando su conexión con la fuerza le hace escuchar el combate de sables de Ahsoka y Anakin en el plano astral. En realidad, esta idea es un poco de bombero torero, pero durante el visionado acepté pulpo como animal de compañía y me dejé arrastrar por la emoción que transmite el conjunto. En este sentido, reconozco mi amor absoluto por Mary Elizabeth Winstead, que está siendo una estupenda Hera, empática, comprensiba, defensora y amante de su hijo, y fiera guerrera cuando tenga que serlo.

Puestos a ponerle un pero a un buen episodio que se me ha hecho un pelín largo, la verdad es que la parte de la burocracia de la Nueva República está alcanzando niveles ridículos con la posibilidad que Hera sea sancionada por desobedecer a los senadores que no autorizaron su viaje para ayudar / rescatar a Ahsoka. Lo digo porque tanto ella como los pilotos de X-Wing han visto el Ojo de Sión, la nave de Morgan Elsbeth con potencia suficiente para viajar a otra galaxia, aunque no pudieron detenerla. En este punto volver a comentar como ya hice la semana pasada lo absurdo que ha sido hacer que Carson Teva acompañe a Hera en esta misión para conseguir un cameo / easter egg vacío, dado que Teva ha comentado a Din Djarin los pocos recursos que tiene para defender el Borde Exterior, para a continuación abandonar sus deberes allí para dirigir una misión en el quinto pino.

La verdad es que Ahsoka me está resultando super entretenida. No me ha volado la cabeza ni creo que sea lo mejor de Star Wars jamás estrenado, pero creo que transmite un ADN 100% Star Wars y desde luego tiene el corazón en el sitio adecuado. Tras este episodio me muero de ganas de ver el siguiente, en el que espero que ahora ya si veamos en imagen real al Gran Admirante Thrawn. Confío que Filloni sepa mostrarle como el gran enemigo de la Nueva República que todos los que leímos Heredero del Imperio sabemos que es. Y que en Rebels no tengo claro si supieron trasladar adecuadamente. Para salir de dudas, tendremos que esperar unos días, pero tras 5 episodios las experiencia está siendo más que satisfactoria.

Comparto el trailer de la serie:

Ahsoka es puro star Wars y está resultando un entretenimiento genial. Espero que los días que faltan hasta el nuevo episodio pasen lo más rápidamente posible.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Superman: The Last days of Lex Luthor 1 de Mark Waid y Bryan Hitch (DC Comics)

Con algo de retraso me he hecho con el primer número de Superman: The last days of Lex Luthor de Mark Waid y Bryan Hitch, con tintas de Kevin Nowlan y color de David Baron dentro del sello Black Label. Y me he encontrado con un comic con vocación de convertirse en clásico del personaje, redefiniendo la relación entre los dos personajes de DC Comics.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Mark Waid y Bryan Hitch se reúnen para contar una historia centrada en su superhéroe favorito. Superman se entera de que Lex Luthor se está muriendo y quiere que el Hombre de Acero le ayude a encontrar la cura para lo que sea que esté causando su rápido declive. Mientras el mundo quiere despedirse de Luthor, Superman irá a los confines del universo, a través de diferentes dimensiones y a través del tiempo para salvar a su enemigo. Pero, ¿por qué quiere salvar a la persona que se ha pasado la vida intentando destruirle? ¿Será capaz de encontrar la solución?

Superman: The last days of Lex Luthor es una miniserie de 3 números editada dentro del sello Black Label, lo que significa que Waid y Hitch no tienen que preocuparse por elementos de continuidad que pudieran resultar contradictorios respecto a lo que nos quieren contar. Este primer número se publicó el pasado mes de julio, y es segundo no se publicará hasta noviembre, por lo que nos quedan varios meses de espera hasta poder leer la continuación.

Mark Waid es una autoridad en el mundo del comic mainstream, habiendo trabajado para ls principales editoriales, Marvel, DC, Fantagraphics, Event, Top Cow, Dynamite y Archie Comics. Su nombre está ligado a The Flash y Kingdom Come en DC, pero también a Capitán América, Los Cuatro Fantásticos y Daredevil para Marvel. Junto a estos trabajos más mainstream, entre 2007 y 2010, Waid fue Editor Jefe y posteriormente Director Creativo de Boom! Studios, donde también publicó sus series de creación propia Irredeemable e Incorruptible. Batman/Superman: Los mejores del mundo supuso su retorno a DC Comics, donde está desarrollando importantes historias, como el evento Lazarus Planet o el relanzamiento de Shazam! con Dan Mora. 

Hablar de Bryan Hitch es hablar de una institución en el mundo del comic. El artista y guionista británico consiguió su primer trabajo profesional para Marvel UK en 1987, cuando contaba tan sólo con 17 años. Tras trabajar con el guionista Simon Furman en Transformers y Death´s Head II en Inglaterra, dio el salto a Estados Unidos consiguiendo numerosos encargos en Marvel y DC durante los años 90, unos años en los que su estilo estaba claramente influenciado por Alan Davis.

El salto de calidad de Hitch tuvo lugar a partir de 1997 con su colaboración con Warren Ellis, primero en Stormwatch y luego en The Authority, creando 12 números entre 1999 y 2000 que son historia del comic al inaugurar un estilo de narración cinematográfica que popularizó el término widescreen aplicado al mundo del comic, planteando una acción más-grande-que-la-vida como nunca antes se había visto en un comic. Tras Authority, Hitch se asoció con Mark Millar para crear The Ultimates entre 2002 y 2007, comics que sirvieron de influencia para las películas de Marvel Studios y que son por derecho propio uno de los ¿5 mejores comics? de Marvel del siglo XXI.

Tras The Ultimates volvió a trabajar con Mark Millar en una etapa de 4 Fantásticos, y ha alternado encargos para Marvel y DC. Además, en 2012 creó su primer obra de creación propia en Image, America’s Got Powers, creada con el guionista Jonathan Ross. Durante ese periodo sufrió un problema con los plazos de entrega debido a su increíble detallismo y a su incapacidad de considerar terminado el trabajo, algo que por suerte ha sabido corregir en los años siguientes. De esta forma, en los últimos años ha publicado sin fallo los 12 números de Hawkman (2018-19), los 12 de la serie The Batman´s grave de nuevo junto a Warren Ellis (2019-20), y 16 números de Veneno con Al Ewing y Ram V para Marvel. Esta miniserie marca su retorno a DC Comics, aunque en la vertiente de trabajo de encargo, no habiendo firmado ningún trabajo de exclusividad con nadie.

La verdad es que esta reseña va a resultar un tanto redundante, porque en realidad con decir «Superman + Mark Waid + Byan Hitch» ya debería ser más que suficiente para vender este comic. Waid es uno de los grandes escritores de DC Comics, con comics como Kingdom Come que son historia viva de la editorial, por no hablar de su Flash y tantos otros comics. Waid y Hitch ya colaboraron hace un montón de años en DC con el especial de tamaño extragrande JL: Heaven´s ladder, al que siguió una estupenda etapa en la JLA. Que ambos autores hayan podido volver a colaborar me parece un noticia bestial. De hecho, hace unos meses ya comenté que este comic era uno de los que más ganas tenia de leer este año.

Waid ha expresado en multitud de ocasiones que Superman es su personaje favorito, y en esta miniserie plantea un estudio psicológico de Superman y su principal villano, Lex Luthor. La sensación que estamos ante un comic con vocación de clásico revolotea en todo momento, al reforzar la idea que Superman es el mejor héroe no por sus superpoderes, sino por sus fuertes convicciones morales y su intención que nadie muera si él puede evitarlo. Incluso un villano. Incluso EL villano.

En el reinicio de Superman que John Byrne realizó en 1986 se establecía que Superman conoció a Lex cuando llega a Metropolis, no en Smallville. Sin embargo, en series de televisión como Smallville sí planteaban que Clark Kent y Lex Luthor se conocieron de críos en el pueblo de Kansas. Waid usa el formato y la libertad que le da el sello Black Label para coger aquellos elementos que más le interesan para su historia, contando una historia que muestre su conexión en Smallville, siendo las dos personas que más solas se sentían por sus habilidades especiales. Clark sus poderes y Lex su inteligencia desprovista de empatía.

Waid alterna momentos en el presente con escenas de la juventud de Clark contadas a modo de flashbacks intercalados en la historia principal. Por lo mostrado en las primeras páginas parece que conoceremos una inesperada conexión entre ambos, con un suceso de su pasado del que Clark se siente culpable. Aunque hay algunos momentos espectaculares para que Hitch se luzca, luego los comento, la verdad es que estamos ante una historia bastante intimista que ahonda en la psicología de ambos, haciendo el propio Superman de narrador de la historia cuando conocemos las situaciones de su pasado con Lex.

Aparte de este análisis de ambos personajes, parece que Waid está también en modo enciclopédico, planteando una historia que le permita visitar los principales hitos de Superman, De momento en este primer número vimos la Fortaleza de la Soledad, la ciudad embotellada de Kandor y la Zona Fantasma, tengo ganas de ver por donde continúa la historia. La verdad es que tras leer este primer número, las ganas de leer el segundo número son máximas.

En lo relativo al dibujo, Bryan Hitch se encuentra en un momento de plenitud creativa envidiable. Para esta miniserie Hitch colabora con Kevin Nowlan en el entintado y David Baron en el color. Nowlan y Hitch ya han colaborado en el pasado, por ejemplo en la miniserie The Batman´s grave con Warren Ellis, y el estilo de Nowlan creo que ajusta muy bien con los lápices de Hitch, si bien Nowlan tapa un poco las caras del dibujante para mostrar las suyas.

Dentro de la cualidad casi intimista de la historia de Waid, The last days of Lex Luthor nos trae al Hitch más arquitectónico y espectacular. Los protagonistas transmiten todo su carisma y personalidad. En el caso de Lex, su personalidad malsana. Pero todo ello viene embellecido con unos dibujos alucinantes con un nivel de detalle casi insultante comparado con la media de lo que DC publica cada mes. El primer ataque de Lex, la llegada a la Fortaleza de la Soledad o la ciudad de Kandor permiten a Hitch lucirse con un detallismo y una espectacularidad al alcance de muy pocos artistas.

Se nota que Superman es un personaje importante también para Hitch, porque este comic tiene un plus en el dibujo que no sentí leyendo Veneno. Y mira que Hitch me gustaba mucho allí, pero creo que este primer número está soberbio. La edición Black Label es un comic de tamaño mayor que el comic-book, y una extensión de 48 páginas. La mayor extensión permite a Waid crear su historia con un ritmo diferene al de los comics de grapas normales, y explica que Hitch necesita más tiempo para dibujar cada número. Y de nuevo, diría que Hitch está dando el do de pecho con este encargo de DC. En este sentido, el formato de página mayor ayuda al lucimiento de Hitch, al tener más espacio para contar la historia de la forma más espectacular posible, pero sin olvidarse de los momentos más intimistas de Clark y Lex.

Cuando te encuentras un comic tan bien escrito y dibujado, es obligatorio leerlo primer y recomendarlo a continuación.

Comparto las primeras páginas del comic:

Superman: The last days of Lex Luthor apunta a clásico absoluto gracias unos autores en estado de gracia. El disfrute ha sido total.

PUNTUACIÓN: 8/10

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