Crítica de Lazarus vol. 7 de Greg Rucka y Michael Lark (Image Comics)

En febrero de 2020 escribí mi reseña del sexto volumen de Lazarus, el comic distópico creado por Greg Rucka y Michael Lark en Image Comics. Y aunque me alegro poder leer el siguiente capítulo de la historia, la verdad es que el ritmo de publicación hace imposible poder disfrutar de este comic como se debería.

PUNTUACIÓN: 7/10

«FRACTURA: PRELUDIO». Hace cuatro años, Jonah Carlyle se libró de la ejecución gracias a su hermana, Forever. Esto es lo que ocurrió después.

En Fractura, cada secreto tiene un precio, y cada familia tiene sus secretos. A medida que la Guerra del Cónclave, que ha durado cinco años, llega a su fin, los planes de Malcolm Carlyle chocan con los de su Lázaro y su hija, Forever. La factura está al caer. Para Malcolm, es un precio que está dispuesto a pagar, especialmente cuando se trata del eterno rival de su Familia, Jakob Hock. Para Forever, la libertad se pagará con sangre y no sólo la suya.

Este volumen recopila LAZARUS #27-28 & LAZARUS: RISEN #5-7 USA, publicados por Image Comics.

Lazarus empezó a publicarse en junio de 2013. Hasta su número 26, publicado en marzo de 2017, la serie tuvo una regularidad más o menos aceptable. En ese momento Greg Rucka y Michael Lark publicaron la necesidad de Lark de tomarse un respiro de la serie, al haber estado casi 4 años trabajando únicamente en este comic. Esto que resulta totalmente entendible desde un punto de vista humano y artístico ha provocado sin embargo un parón casi sin precedentes en un comic mainstream.

Para saciar la sed de Lazarus, Rucka planteó la miniserie X+66, en la que planteaba seis historias autoconclusivas de varios personajes secundarios con un artista diferente en cada número. Esta miniserie se publicó entre julio de 2017 y febrero de 2018, Tras ella, Lark retornó a la serie para dibujar los números 27 y 28 de Lazarus, que fueron publicados a mediados de 2018 y ahora se incluyen en el séptimo volumen recién publicado. Estos números cerraron el primer volumen de Lazarus.

Para combatir los problemas con las fechas de entrega, Rucha y Lark plantearon Larazus: Risen, serie de publicación trimestral de 64 páginas, que incluía 44 paginas de historia y numerosos textos e información de apoyo a modo de extra. Sin embargo, estos planes ya no llegaron a cumplirse, ya que incluso a pesar de los 10 meses transcurridos desde el final de Lazarus, los primeros 3 números de Risen publicados en 2019 ya salieron con 4 meses de diferencia entre si. Estos números fueron recopilados en el volumen 6 de la serie, suya reseña publiqué en febrero de 2020 tras recibir mi tomo y poder leerlo. En los siguientes 3 años, Rucka y Lark sólo han publicado 4 grapas más, tres de las cuales se incluyen en este séptimo volumen. Una locura desde el punto de vista del lector.

Aparte del exageradísimo tiempo transcurrido, otra queja que me plantea este volumen es que no acabo de entender la propia edición de los tomos recopilatorios. Los números 27 y 28 son una historia en dos partes protagonizada por Jonah Carlyle, y aunque resulta autoconclusiva y no afecta a la guerra que está teniendo lugar, no entiendo que no se publicaran en su lugar cronológico, que sería el sexto volumen, no en este séptimo. Pero es que además, en este volumen publican Risen 5-7, saltándose de nuevo una grapa, el nº4. Y esta grapa de nuevo es una historia autoconclusiva que entiendo que puede situarse casi en cualquier sitio, pero no tiene ningún sentido que no se incluya en su sitio cronológico tal como fue publicado en grapa. Me resulta incomprensible, la verdad.

Esta decisión incomprensible sabe aún más mal si tenemos en cuenta que al final del Risen 7 Rucka y Lark escriben a los lectores para disculparse por los retrasos, pero también para informarnos que Lazarus va a tener un nuevo parón de al menos un año. Visto que el experimento de grapas con 44 páginas de historia no ha funcionado, no consiguiendo nunca cumplir la periodicidad trimestral, van a volver a números «normales» con extensión de 22-24 páginas, lo que esperan que ayude a Lark en la regularidad. Además, Rucka plantea que va a tener que emplear 12 números para poder contar el final de la historia de la forma que él ha planteado, pero no empezarán a publicarlos hasta que no tengan terminados como mínimo el 75-80% de esos números, de forma que cuando empiecen a publicar ese nuevo volumen puedan asegurar la periodicidad mensual hasta el final. Por tanto, este año de parón ya anticipan que puede ser más. En positivo está el compromiso de Rucka y Lark de terminar la historia, cueste lo que cueste. Visto el trabajo en Risen, al menos yo sí me creo que esto llegará suceder. Sin embargo, en negativo, admitir este parón y a la vez no incluir Risen 4 en este volumen hace que esta decisión sea aún más incomprensible. Porque lo más probable es que tengamos que esperar otra vez ¿dos/tres años? en poder leer esta historia los lectores que compramos y leemos los tomos.

Entrando a valorar el comic en si, el final de Fracture ha resultado unos comics excesivamente anticlimáticos. Lazarus siempre ha sido una serie con mucha geopolítica, pero también con muchísima acción siempre con Forever Carlyle en en centro de todo. Sin embargo, en la primera grapa tenemos que el plan de Forever para ganar la guerra en lugar de mostrarse en imágenes se plantea desde el punto de vista de la sala de guerra de la familia Carlyle, desde donde esperan las noticias de la Lazarus sobre el resultado de su misión. Entiendo que hay una parte de economía narrativa y evitar alargar un combate que no es clave para el desarrollo de la serie, pero esto no evita que la sensación es que han tomado un atajo para evitar que Lark tenga que dibujar complejas escenas de acción.

El climax del volumen con las negociaciones de paz entre las familias Carlyle y Hock también resulta un tanto bluf, al conocer la relación que ambos patriarcas tuvieron en el pasado antes que la civilización se fuera al garete, y el suceso traumático que rompió su amistad y que ha llevado hasta la actual situación de guerra abierta. Y aunque esta historia se nota que está planeada así por Rucka desde el comienzo de la serie, la realidad es que su no-final hace que la lectura no acabe de ser satisfactoria, sobre todo pensando en los tres años transcurridos desde el anterior volumen. En positivo, el formato de 44 páginas de historia permite a Rucka plantear un ritmo diferente al del típico comic mainstream USA constreñido por la limitación de las 20-22 páginas por números, lo que ayuda a que la lectura cunda muchísimo y tenga un ritmo único. Sin embargo, que tras tres años de espera el final nos deje casi igual de colgados o más que en el volumen anterior no mola.

Otro hecho curioso es que este volumen es que refleja el paso del tiempo en el mundo real, de forma que si teniamos una guerra entre familias en marcha, en este volumen descubrimos que han pasado 5 años desde que se inició, de forma que en cierto sentido nos la hemos perdido completamente. Llegados a este punto tengo claro que quiero leer el final de la historia tarde lo que tarde en publicarse. Y este final tiene prioridad frente a los diferentes combates vividos entre medias, dado los problemas y lentitud de Rucka y Lark para publicar cada número. Pero en cierto sentido, me parece una pena que se haya pasado tan de puntillas por esta parte de la historia y en general de toda la guerra entre familias.

Por no decir todo cosas menos buenas, una gran parte de la historia de Lazarus era ver como Forever Carlyle aprende que su idealizada vida en la familia Carlyle no es tal y como se la han enseñado. Ver como luchaba contra su condicionamiento era una gran parte de la historia, y al menos este volumen SI ofrece un cierre interesante al deseo de Forever de no vivir controlada por la familia Carlyle y de quedar libre de este condicionamiento mental. Por cierto, creo que no es casualidad que Malcom Carlyle, el patriarca de la familia, sea mostrado como un cabrón hijo de puta frío como el acero, y justo la evolución de sus hijas ha sido para convertirlas a todas en mujeres mejores (moralmente) que él que intentan hacer lo correcto y enmendar los muchísimos pecados que su familia ha cometido.

En el apartado gráfico, Tyler Boss colabora con Michael Lark en el dibujo de los números 27 y 28 de la serie regular, dibujando ya Lark en solitario los números de Risen, siempre con colores de Santi Arcas. El dibujo de Lark me gusta mucho sobre todo en lo referido a los vehículos y todo el «diseño de producción», teniendo todo un feeling realista que me flipa mucho. El trabajo de creación de este mundo, desde la ropa, las armas y la arquitectura me parece que está super bien. También las coreografías de acción están muy chulas, mostrándose Lark como un perfecto narrador.

Sin embargo, empiezo a tener un problema con las figuras que dibuja Lark, que son literalmente iguales e indistinguibles entre si. Me pasa con Johanna y Beth, las hijas del patriarca Malcom Carlyle y «hermanas» de Forever, pero también con Forever y las diferentes mujeres tías duras del ejército Carlyle, sumado todo ello a Eight, la clon de Forever que ya está creciendo. No es que el dibujo esté mal, ojo, pero si que agradecería que intentara diferenciarlas más a la hora de ponerse con su programa de dibujo.

Este pero no es un aspecto clave, pero si lo bastante importante como para que tenga que comentarlo. Pero entre esto, el tiempo de espera desde que leí anterior tomo, lo anticlimático de la historia de este volumen, y que todo quede colgado para cuando continúe, no puedo decir que la lectura de este volumen me haya resultado lo satisfactorio que me hubiera gustado.

Para cuando Lazarus continúe dentro de uno o dos años (o lo que sea), tengo claro que tendré que volver a leerme todo de nuevo para recordar lo que había pasado y donde se encuentra cada personaje. Es por esto que dudo si recomendar la compra de este comic. Cuando Rucka y Lark tengan completa la historia, sea cuando sea, igual será entonces el momento adecuado para poder elegir la edición que cada uno quiera comprar.

Comparto las primeras páginas de este volumen:

Es una pena que el ritmo de publicación de Lazarus sea el que estamos teniendo, porque el comic de Rucka y Lark está bien. Me veo esperando tres o cuatro años para poder conocer el final de la historia.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Biblioteca Marvel: Los Vengadores 1 de Stan Lee y Jack Kirby (Marvel Comics – Panini)

Tras empezar a comprar la Biblioteca Marvel de Los Cuatro Fantásticos, ha llegado la hora de cubrir otro debe de mi biblioteca y comprar las primeras aventuras de Los Vengadores de Stan Lee y Jack Kirby.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Reunidos para luchar contra la amenaza de Loki, Los Vengadores se constituyen como el más poderoso equipo del Universo Marvel. Y cuando el Capitán América regrese de las profundidades heladas, adquirirán su verdadera forma. Con todas las secciones editoriales originales y otros extras. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este primer volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores contiene los números 1-6 USA, publicados originalmente en 1963-64 con una periodicidad bimestral. De hecho, fue justo al final del número 6 cuando se anunciaba que la colección pasaba de ser mensual.

Como ya me pasó con el primer volumen de la Biblioteca Marvel Los Cuatro Fantásticos, debo decir que estos comics ya los leí gracias al formato de Orígenes Marvel que Comics Forum publicó en el siglo XX (qué mayor me siento con esto). Sin embargo, fácilmente pueden haber pasado más de 25 años desde que leí por última vez esos comics, así que la lectura de esta Biblioteca Marvel es casi una novedad. En este comic el propio Stan Lee explica la creación de Los Vengadores a partir de las ganas de los lectores de la época de tener un comic que reuniera a los principales héroes de Marvel Comics. Dado que Los 4 Fantásticos son un grupo y una familia en si misma y que Spiderman es un solitario por naturaleza, las opciones disponibles forzaron la unión de Iron Man, Thor, Hulk, el Hombre Hormiga y la Avispa.

La verdad es que la lectura de este volumen me muestra que estábamos ante un concepto en construcción que no tenía una dirección clara en estos primeros meses. De hecho, es sintomático que la reunión de estos héroes fue empleada en sus primeros meses para luchar unos contra otros, o mejor dicho, casi siempre todos contra Hulk. A pesar de ser un miembro fundador, Hulk es la excusa para ver la pelea de estos personajes pintorescos en escenas más grandes que la vida (para los ojos de los lectores de 1963, claro). De hecho, si en el primer número los héroes combaten contra Hulk por un engaño de Loki, en el segundo número estos combates son provocados por el Fantama del Espacio, que asume las identidades de los héroes que imita. Tras estos dos números, el siguiente villano elegido por Stan Lee y Jack Kirby tampoco fue original, al traerse a Namor de las páginas de Los Cuatro Fantásticos. Un Namor que se alía con Hulk porque patata y que se convierte en el villano de los dos siguientes números.

Vistos en perspectiva, la primera idea genial del dúo fue la recuperación de Capitán América en su número cuatro, aunque en ese momento ninguno de los dos -Steve y Namor- recordó que fueron aliados en los años cuarenta. Una presentación que creó una dinámica nueva a la colección que le vino muy bien a los Vengadores. Tras su primera aventura, el grupo ya con el Capi oficialmente en sus filas se enfrentaron a los Hombres de Lava en su quinto número, uno de cuyos miembros ya había combatido contra Thor, de nuevo con Hulk de aliado/antagonista. La siguiente gran novedad de la serie vino en su sexto número, con la presentación de Zemo y sus Amos del Mal, siendo este el primer número en que los Vengadores NO pelean en algún momento contra alguien de los suyos.

Un elemento que muestra lo gran editor que era Stan Lee es que hizo coincidir la presentación de Zemo en el presente de 1964 en este Los Vengadores nº6 USA con su aparición esa misma semana en el Sgt. Fury #8 , que contaba una aventura de Furia y los Comandos Aulladores en la 2ª Guerra Mundial contra este nazi, lo que ayudaba a aumentar la sensación de villano peligroso e histórico de Zemo. Para esta primera alineación de los Señores del Mal Lee y Kirby tampoco son especialmente originales, al contar con villanos que ya habían aparecido en otros comics previos de la editorial como El Fundidor (Tales of Suspense #47 contra Iron Man), El Caballero Negro (Tales to Astonish #52, contra Giant Man y Avispa) y El Hombre Radioactivo (Journey into Mistery #93 contra Thor).

Estos comics tienen un indudable interés histórico, además que reconozco que tengo ganas de poseer estas primeras aventuras de los héroes más poderosos de la Tierra, que por un motivo u otro no me animé a comprar en su momento en la anterior Biblioteca Marvel en blanco y negro. En positivo debo decir que la edición actual de Panini me parece perfecta para ser leída y disfrutada, mucho más que los tochales de los Marvel Golds que para mi son super incómodos de leer. Además, la publicación cronológica que Panini está haciendo de las diferentes series (que no compro), me permite leer a los 4F y ahora estos Vengadores sin tener que hacer grandes desembolsos mensuales para poder disfrutar de estos comics. Esto la verdad es otro de los puntos positivos de esta edición, y lo que me invita a que pueda aprovechar algún mes sin Biblioteca Marvel para comprar los comics de Doctor Extraño o Patrulla X que de momento no he comprado.

Dicho las cosas positivas, es obligado expresar también lo mal que han envejecido estos comics. Empezando por los guiones de Stan Lee, con unos diálogos y unas situaciones que vistas con ojos actuales harían sonrojar a cualquier lector. Al igual que pasa con los 4F, estos comics son super machistas en la forma en que representan a la Avispa o a Sue Storm. Algunos usos de tecnología que igual en su momento parecerían super avanzados provocan cierta sonrisa al ver lo inverosímiles que son realmente. Y tengo claro que ya sabía a lo que venía con esta Biblioteca Marvel, pero no esperaba sentir una sensación tan viejuna con estos comics, dado que esta sensación no la tengo tan acusada cuando leo los comics de Los Cuatro Fantásticos. Estando también ahí, ojo.

Otro tema es el dibujo de Jack Kirby, con entintados de Dick Ayers (nº1), Paul Reinman (nos. 2, 3 y 5) y Chic Stone (nº6). Es curioso que justo el cuarto número con la presentación de Capitán América sea el único entintado por él, como si de alguna manera sintiera que ese comic SI iba a ser importante, mientras que los otros son un encargo más dentro de los muchos que tenía mensualmente en Marvel. Un comic que por cierto tiene una mayor expresividad que los otros comics, entiendo que provocado por el entintado de Kirby, respecto al resto de comics con un entintado más «mundano». Kirby es una de las fuerzas creativas del mundo del comic, pero como ya le pasó también en 4F, está en estos primeros comics haciéndose con la colección y no son ni mucho menos sus mejores trabajos. De hecho, hay algunas caras realmente feas y hasta poco acabadas (de nuevo, con ojos de 2023) que no hacen agradable la lectura del comic. Tengo que reconocer que nunca he sido demasiado fan de Kirby, y volver a leer estos comics me hicieron recordar cómo cuando leí por primera vez sus comics en la edición de Vértice, Kirby me parecía «viejuno» con un estilo mucho menos guay que el de George Pérez o John Byrne, que siempre me gustaron más.

En todo caso, tengo ganas de llegar por ejemplo a la llegada de Ojo de Halcón, Mercurio y la Bruja Escarlata a la colección. Porque como digo se a lo que vengo con esta Biblioteca Marvel, y tengo ganas de seguir con esta máquina del tiempo que le lleva a los años 60.

Comparto las primeras páginas de este comic histórico:

Los primeros comics de Los Vengadores no han envejecido nada bien. Lamento decirlo pero es así. Lo cual no significa que no va a seguir comprando estas aventuras, pero las cosas como son.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

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Crítica de The Mandalorian 3×08 (Disney+)

¡Qué rápida se me ha pasado la tercera temporada de The Mandalorian! La serie creada por Jon Favreau ha sabido mantener el nivel de entretenimiento y se mantiene no sólo como la mejor serie de Star Wars sino el mejor entretenimiento mainstream de la televisión.

PUNTUACIÓN: PURO STAR WARS

Episodio 24: El retorno.

El mandaloriano y sus aliados se enfrentan a sus enemigos.

Tras el enorme cliffhanger de la semana pasada, Rick Famuyiwa se mantiene en la dirección de este último episodio de la tercera temporada. Un episodio escrito en solitario por el creador de la serie, Jon Favreau, y que tiene una duración de 42 minutos (37 sin los títulos de crédito) el tercer episodio más corto de esta temporada.

Junto a Pedro Pascal como Din Djarin, Katee Sackhoff como Bo-Katan Kryce, Grogu y Giancarlo Esposito como Moff Gideon, en este episodio tenemos de nuevo a la plana mayor de los Mandalorianos, con Emily Swallow como La Herrera, Simon Kassianides como Axe Woves y Mercedes Varnado como Koska Reeves. Además, Carl Weathers como Greff Carga y Paul Sun-Hyung Lee como el piloto rebelde Carson Teva también aparecen para cerrar sus tramas abiertas esta temporada.

Qué maravilla The Mandalorian. Qué suerte tenemos los fans de Star Wars de que exista esta serie. Hay que dar las gracias a Jon Favreau y todo su equipo por la creación de Din Djarin y el resto de personajes, y por darnos un final perfecto a esta tercera temporada que cierra de forma brillante todas las tramas abiertas con un episodio lleno de acción, tensión y emoción. ¡This is the way!!

Por ponerle un pero a este final de temporada, en aras de la síntesis y de ir al grano, Mando va como Pedro por su casa por la base de Moff Gideon, al igual que el grupo liderado por Bo-Katan escapa demasiado fácil tras caer en la trampa de Gideon en el episodio anterior. Pero estos detalles no son un problema real teniendo en cuenta que el hecho que en una base imperial fuertemente armada y poblada nadie detecte a un grupo de rebeldes no puede ser más Star Wars, casi forma parte del ADN de la franquicia galáctica. Como digo, esta sensación de rapidez y conveniencia la tuve en el visionado, pero no es un problema en absoluto. Esta necesidad de síntesis hace que me quede con ganas de haber visto con mayor extensión algunas situaciones que hubieran podido ser la bomba, como el combate aéreo entre las naves imperiales y el crucero mandaloriano o el combate también aéreo entre mandalonianos y Dark Troopers usando los jetpacks. Pero lo que vemos es más que correcto, y veo que el objetivo era también no restar protagonismo a los que de verdad lo requerían, que son Din Djarin y Grogu.

Cuando algo es exitoso en seguida le salen los críticos que buscan ser los que se salen la norma. Y me hace gracia las críticas que ha recibido Jon Favreau a lo largo de esta temporada, afirmando que sus episodios no avanzaban la trama o resultaban muy «chorras» en una serie cuya premisa de aventura por la aventura era parte central del concepto de la serie. De hecho, había cierta corriente de pensamiento que atribuía a Dave Filloni todas las virtudes de la serie en contraste con el desastre de Favreau, cuando la realidad es que Filloni sólo colaboró en el cuarto episodio y en el séptimo de la semana pasada. Entiendo que a esos críticos les habrá sabido mal descubrir la estupenda conexión que Favreau ha hecho de todas las tramas abiertas y la forma en la que les ha dado un cierre satisfactorio a esta temporada.

The Mandalorian siempre ha sido una serie de acción y aventura, y es algo que no han olvidado en la resolución de esta temporada, un episodio en el que prácticamente la primera media hora es todo climax con acción y tensión que no dejan de ir a más. Favreau siempre hizo que fuera la acción la que cuente la historia, y esta es espectacular. La forma en que hemos disfrutado en casa de un entretenimiento mainstream como este con una calidad y escala que deja en mal lugar a la mayoría de estrenos cinematográficos en la gran pantalla me ha parecido alucinante semana a semana. Una serie que es puro STAR WARS, pura diversión.

Esta temporada ha ampliado el lore de los mandalorianos de forma brillante, creando una historia mucho más coral que en las temporadas anteriores con Bo-Katan casi al mismo nivel de Din Djarin. A mi personalmente me ha gustado mucho el arco de Bo-Katan teniendo en cuenta donde se encontraba al principio de la temporada y hasta donde ha llegado en este final. Pero este protagonismo compartido también fue objeto de críticas, que no comparto. Sin embargo, el climax de acción y emoción de esta serie nos ha recordado (no hacía falta) que todo se construye alrededor de Din Djarin y Grogu, siendo ellos el centro de todo. Ver a Mando enfrentarse a Dark Troopers en parejas primero, a los guardias pretorianos después y en último término a Moff Gideon nos ha dado algunas de las mejores acciones de acción de toda la serie. Estos combates me recordaron a Game of Death de Bruce Lee en la que el mítico actor subía el edificio encontrándose un enemigo cada vez más fuerte y peligroso en cada piso. Todo el episodio es bestial.

Otro elemento interesante es que Grogu, manteniendo su faceta «adorable que quiero abrazar», había tenido poco protagonismo en esta temporada, sobre todo en los últimos episodios. En parte por la importancia de Bo-Katan y la trama general de devolver a los mandalorianos a su planeta natal, reconquistándolo por sus propios méritos. Sin embargo, este último episodio le ha devuelto al podium de los mejores personajes de Star Wars, primero usando el robot IG-12 como armadura y transporte, y luego con el uso de la fuerza para ayudar a Din Djarin en su lucha contra los diferentes enemigos. Había algunos comentarios sobre si Grogu había perdido su razón de ser en la serie, pero este episodio nos ha mostrado de forma modélica que la serie va de él y Mando. El final en el que Din Djarin adopta a Grogu, convirtiéndose en su hijo con el nombre de Din Grogu, ofrece el perfecto climax emocional que hace que este final sea perfecto. Pero además, el poder de Grogu en el final del combate contra Moff Gideon ofrece el momentazo más grande de un episodio lleno de momentazos increíbles. Es cierto que podría decirse que Grogu ha tenido un upgrade de sus habilidades jedi, pero realmente no ha dejado de entrenar, por lo que no le veo problema a uno de los grandes momentos de toda la serie.

En menos de 40 minutos Favreau y Famuyiwa cierran todas las tramas abiertas, algo que me parece una pasada. Moff Gideon ha resultado un espectacular villano de Star Wars, y aunque me da pena su muerte la realidad es que el combate final me parece brillante. Un final que refuerza la idea que en combates en solitario Gideon hubiera derrotado a Mando y a Bo-Katan, teniendo que ser el trabajo en equipo de ambos con Grogu, más la explosión de la nave derribada de los mandalorianos, lo que consigue derrotarle. Dentro del protagonismo total de Mando y Grogu, Bo-Katan tiene también su momento en el episodio y mola un montón verla terminar la serie como la líder de los mandalorianos. Y además Favreau tiene la buena idea de destruir el Dark Saber, eliminando un elemento tontísimo que nos viene desde The Clone Wars de Filloni, que era que el liderazgo de los mandalorianos venía marcado por la persona que poseyera el sable. Eliminarlo de la ecuación me parece la decisión correcta, dado que Bo-Katan ha demostrado de sobra que merece liderarlos por sus actos y su valor.

La semana pasada se extendió en redes sociales una teoría que sugería que había un traidor entre los mandalorianos, haciéndose porras para ver si era La Armera o Axe Woves. Me alegro que esta teoría se ha confirmado como falsa, entre otros motivos porque no hubiera tenido sentido. Por suerte, Favreau es un gran narrador que no necesita crear shocks sólo por la sorpresa, aunque rompieran con lo visto hasta ese momento. No es un J.J. Abrams, para entendernos y para mi alegría. Siempre se ha centrado en crear argumentos que lleven a sus personajes por caminos lógicos con lo visto en pantalla. Por cierto, a pesar de ser secundarios, Favreau guarda también buenos momentos para La Armera y Axe Woves en el episodio, guardándoles un momento para brillar.

Aparte del brillante final de Mandalore, Favreau se guarda unos epílogos estupendos para cerrar de forma satisfactoria todas las tramas abiertas, abriendo lo que será la base de las próximas aventuras de Din Djarin y Din Grogu. Que Mando vaya a ayudar (por un precio) a Carson Teva en la detención de criminales soluciona la falta de recursos de la Nueva República en el borde exterior y confirma la categoría de héroe de Mando. Además, que tenga su propia granja en Nevarro para vivir feliz con Grugu entre misiones, mientras ofrece a Greef Karga a un reconstruido IG-11 para que sea el nuevo Marshall de la capital deja a la familia en su mejor momento. El final de la segunda temporada con la llegada de Luke llevándose a Grogu fue un hito televisivo perfecto pero triste al separarse Mando de Grogu. El final de esta temporada nos da un final feliz que se siente completamente satisfactorio y que merecen los protagonistas. Si la historia de Mando y Grogu terminara aquí, me dejaría super satisfecho.

Viendo la temporada en su conjunto, el entretenimiento que nos ha dado The Mandalorian me parece modélico. Dicho esto, Favreau no se ha cortado al plantear experimentos narrativos durante estos ocho episodios, como fue el tercer episodio protagonizado en su mayoría por el Doctor Pershing en Coruscant que ponía el foco en la existencia de espías imperiales dentro de la burocracia de la Nueva República. Este episodio se siente como una isla dentro de la narrativa de la serie centrada en Din Djarin y el viaje de los mandalorianos para reclamar Mandalor como su hogar. Aunque luego siguiéramos viendo las andanzas de la espía Elia Kane en los episodios cinco (evitando que el Coronel Tuttle ayudara a Nevarro) y siete (informando a Gideon de la unión de los mandalorianos), esta trama sumado a la presentación del Consejo en la Sombra imperial se ha creado para que se desarrolle en futuras series de Star Wars. Teniendo en cuenta lo criticada que fue en su momento El libro de Boba Fett por los dos episodios protagonizados por Mando (y Luke, unos episodios brillantes, por cierto), me sorprende la valentía de Favreau al no ir a lo fácil y atreverse a plantar estas semillas para el futuro de la forma en que lo hizo.

Además, la forma en que la serie fue a tope narrativamente en todos los episodios no guardando nada para más adelante también me parece brillante. La serie que prometía un viaje de Mando a Mandalore para ser redimido de su pecado de quitarse el casco solucionó la trama en el segundo episodio, marcando el verdadero objetivo que era reconstruir la sociedad mandaloriana y a su lider Bo-Katan de cara a reclamar su planeta natal. Y todo ello contado a partir de acción y aventuras en tan sólo 8 episodios. Tiene mucho mérito Favreau.

The Mandalorian ha sido una pasada, marcando el standard de calidad que mide la excelencia en el mainstream televisivo. Le deseo suerte a Ahsoka, porque la verdad es que el listón ha quedado muy algo. Pero no sólo a la serie de Dave Filloni, porque el nivel de espectacularidad, aventura y emoción que nos ha dado la serie está al alcance de muy pocos contenidos de cine o televisión. Ojalá muchas más series así. Disney confirmó la producción de una cuarta temporada, pero visto el nivel ojalá Favreau se mantenga en Star Wars muchos años.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

The Mandalorian ha rozado la perfección en esta tercera temporada. dadme muchas más series así.

PUNTUACIÓN: PURO STAR WARS

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Crítica de Oso vicioso de Elisabeth Banks

Con algo de retraso pude ver Oso Vicioso, mezcla de comedia super over-the-top con película de terror survival en su vertiente de monstruo dirigida por Elisabeth Banks que me ha hecho pasar un rato estupendo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Un variopinto grupo formado por policías, delincuentes, turistas y adolescentes converge en un bosque de Georgia donde un oso negro de 500 libras se vuelve loco después de ingerir cocaína, que cayó del avión de un narcotraficante.

Elizabeth Banks (1974) es una actriz y directora de cine estadounidense. Es conocida por interpretar a Effie Trinket en la serie de películas Los juegos del hambre (2012-2015) y a Gail Abernathy-McKadden en la serie de películas Pitch Perfect (2012-2017). Debutó como directora de cine con Pitch Perfect 2 (2015), cuya recaudación de 69 millones de dólares el fin de semana de su estreno estableció un récord para una directora novel. Posteriormente dirigió, escribió, produjo y protagonizó la comedia de acción Los ángeles de Charlie (2019).

Oso vicioso (Cocaine Bear en el original), cuenta con un guion de Jimmy Warden que se inspira libremente en la historia real del «Oso de la Cocaína», un oso negro estadounidense que ingirió casi 34 kg de cocaína perdida. La película de 95 minutos de duración tiene fotografía de John Guleserian, montaje de Joel Negron y música de Mark Mothersbaugh. Curiosamente, la película fue rodada en el condado de Wicklow, Irlanda, en 2021, empleando la gran mayoría de sus 35 millones de presupuesto en la creación del oso digital protagonista, que fue creado por Weta FX.

Oso visioso es una película coral. En el reparto encontramos a Keri Russell como Sari, Alden Ehrenreich (recordado por interpretar a Han Solo) como Eddie, O’Shea Jackson Jr. (hijo de Ice Cube) como Daveed, Ray Liotta como Syd, Isiah Whitlock Jr. como Bob, Brooklynn Prince como Dee Dee, Christian Convery como Henry, Margo Martindale como Ranger Liz, Jesse Tyler Ferguson como Peter, Kristofer Hivju como Olaf (Kristoffer) y Hannah Hoekstra como Elsa.

Me encanta el título original de Cocaine Bear. Oso vicioso creo que no llega a reflejar el elemento over-the-top de tener a un animal sufriendo un sobredosis de droga. Y la película me parece que da justo lo que se espera, con un humor gore que consigue que la película sea pura diversión. Las muertes que hay, menos de las que uno pensaría a priori, son buenísimas, de las que si hubiera visto la película en Sitges en lugar de en una sesión con otras 3 personas, hubiera provocado que me levantara a aplaudir. Hay que aplaudir el tono de comedia a pesar de haber muertes muy gores, que la película no se tome muy en serio a si misma creo que es otra de las claves de su éxito.

En esta película el CGI del oso era clave, y dentro que en algunos momentos se nota el efecto, creo que está bastante bien. El tono de comedia también ayuda a que no te tomes muy en serio lo que estás viendo, por lo que no es tan importante si el oso luce real o no tanto. Por cierto, que me pregunto si realmente está mal el CGI o es que las situaciones en las que meten al oso, como por ejemplo la escalada del árbol es tan imposible que no te puedes creer que eso sea real. Puede que esta segunda opción es más posible, la verdad.

El reparto coral creo que está muy bien, y sacan oro de unos diálogos de Jimmy Warden que me han parecido super tranchantes. En especial los niños que interpretan a Dee Dee y Henry tienen unas ocurrencias buenísimas, y me han encantado los papeles de Han Solo y del hijo de Ice Cube, que sacan oro de lo penosa de su situación. Me ha sorprendido además la aparición estelar de Ray Liotta, y en general el elemento redneck de algunos personajes ayuda a trasmitir el tono de comedia de la película.

Por cierto, me hace mucha gracia que al principio de la película, que está ambientada en 1985, empleen varios minutos con imágenes reales de la época en las que vemos algunas campañas de televisión de lucha contra el consumo de drogas, entre ellas, el anuncio de Nancy Reagan. Este intento de verosimilitud rompe completamente con la locura totalmente inventada que vamos a disfrutar justo a continuación. Y para mi funciona también a la perfección.

Oso vicioso no es una película que le vaya a cambia la vida de nadie, ni lo pretende. Pero sí destaco que no me había dado cuenta lo mucho que echaba de menos una comedia super bestia hasta que vi la película y la disfruté de principio a fin. Me he reído bien a gusto, la verdad. Soy el primero que tengo que reconocer que no suelo ir al cine a ver comedias, pero me alegro de haber visto este Oso vicioso.

Comparto el trailer de la película:

Oso vicioso es una película super divertida y over-the-top que me ha permitido disfrutar de 90 minutos geniales. No se le puede pedir más.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Yellowstone temporada 3 (SkyShowtime)

Yellowstone confirma en su tercera temporada estrenada en SkyShowtime que más que narrar amenazas concretas a la familia Dutton, la serie creada por Taylor Sheridan es una carta de amor a la profesión de cowboy moderno.

PUNTUACIÓN: 7/10

La lucha contra los Becks de la pasada temporada está ganada y hay un pequeño alto el fuego con la reserva Broken Rock. Sin embargo, una vez más, John Dutton y el rancho Yellowstone Dutton se enfrentan a una nueva amenaza que puede ser casi imposible de vencer. Market Equities, una empresa de Fortune 500 con vínculos políticos, busca el control del rancho Dutton por cualquier medio. Por si fuera poco, existe hostilidad contra su rancho por parte de un ranchero rival con un viejo rencor contra los Dutton. Después de defender su rancho de un adversario, ¿podrá John mantener el legado de su familia una vez más contra un enemigo mucho más poderoso o será el último Dutton en poseer el rancho?

Taylor Sheridan (Carolina del Norte, 1970) es un cineasta, productor, guionista y actor estadounidense. Como actor, Sheridan trabajó en series como Hijos de la anarquía y Veronica Mars. Dio el salto a guionista con Sicario (2015), la brillante película de Denis Villeneuve por la que fue nominado al premio Writers Guild of America al mejor guion original. Con Hell or High water (David Mackenzie, 2016), fue nominado al Óscar al Mejor Guion Original. Su primera película como director y guionsta fue Wind River (2017), tras la que escribió la secuela de 2018 de Sicario: El día del soldado dirigida por Stefano Sollima. En 2021 estrenó su segunda película como director, Aquellos que desean mi muerte, protagonizada por Angelina Jolie.

En televisión, Sheridan ha construido un imperio en Paramount Network y lo ha hecho a partir de buenas historias que han ido creciendo paso a paso. Además de Yellowstone, serie de la que es co-creador junto a John Linson, productor, guionista y director y ya ha estrenado su quinta temporada y tiene confirmada una sexta, ha creado sus precuelas 1883 (2021) y 1923 (2022), y es cocreador del thriller policíaco Mayor of Kingstown con Jeremy Renner, con quien coincidió en Wind River. También ha creado la serie policíaca Tulsa King, que co-escribe y dirige con Terence Winter y está protagonizada por Sylvester Stallone.

Kevin Costner interpreta a John Dutton III, un patriarca viudo de la sexta generación de la familia Dutton que posee y explota el Yellowstone Dutton Ranch, el mayor rancho de Estados Unidos y que también ejerce de Comisario de Ganadería de Montana. Kelly Reilly es Bethany «Beth» Dutton, la única hija de John. Es educada, inteligente y una maestra de la manipulación. Con problemas con la bebida, vive amargada y emocionalmente inestable. Luke Grimes es Kayce Dutton, el hijo menor de John y ex SEAL , que vive en el rancho con su mujer y su hijo, nativos americanos. Wes Bentley es Jamie Dutton, aspirante a político e hijo adoptivo de John. Cole Hauser es Rip Wheeler, el capataz del rancho Yellowstone Dutton y mano derecha y ejecutor de John. Rip ha trabajado en el rancho durante muchos años y es ferozmente leal a John. Kelsey Asbille es Monica Long Dutton, la esposa nativa americana de Kayce y nuera de John.

El gran villano de esta temporada más que una persona es una gran empresa: Market Equities, empresa que es más grande, más mala y mucho más ambiciosa, y ha comprado el patrimonio del fallecido Jenkins para realizar un desarrollo urbanístico que cambiará para siempre la faz de Montana. La empresa encarga a Rourke (Josh Holloway) que llegue a un acuerdo con los Dutton o los expulse, lo que ocurra primero. Como explica Rourke: «¿Por qué soñar con construir campos de golf cuando puedes construir ciudades?»

Taylor Sheridan vuelve a escribir y producir toda la tercera temporada. Los diez episodios tienen como directores a Stephen Kay (4 episodios), John Dahl (2), Christina Voros (2) y Guy Ferland (2). El éxito de la serie en Paramount+ en Estados Unidos durante su emisión en el verano de 2020 aseguró la producción de las temporadas cuatro y cinco, que se está emitiendo en estos momentos.

Como comentaba en la introducción, cada vez resulta más claro que Yellowstone es un canto de amor a la figura de los vaqueros modernos y al medio natural, más que una serie que hable de intrigas empresariales para hacerse con la propiedad de unos terrenos. En esta temporada, durante varios episodios el patriarca John Dutton (Kevin Costner) se marcha de acampada con sus hombres para cuidar de sus animales y se lleva a su nieto con él, mostrándole lo bonita que es la vida natural, disfrutando de la naturaleza frente a la vida en las ciudades rodeado de hormigón. En todo momento estamos viendo junto a bellísimos parajes naturales, a los vaqueros haciendo aquello que hacen mejor y que les convierten en lo que son. Pastoreando reses, dirigiendo caballos, delimitando el vallado de la propiedad, comprando y vendiendo animales, asistiendo a competiciones y en general realizando actividades muy masculinas. Aunque haya mujeres que lo hagan igual o mejor que los hombres, cosa que también veremos, porque las mujeres de Montana son duras como las que más.

Es una pena que en medio de este ambiente bucólico tengamos a los Dutton, una familia que en lo que al patriarca se refiere es una persona egoísta que hará lo que sea para mantener sus propiedades sin importar lo que diga la ley. Me parece curioso que diría que lo que para mi son actitudes del villano para el público americano pueda ser la personificación del ideal americano de hombre hecho a si mismo que defiende lo suyo cueste lo que cueste. En temporadas anteriores tenía claro que los Dutton tenían muchas similitudes con la familia Roy, los protagonistas de Succession, una familia de malas personas haciendo actos egoístas y crueles a sus semejantes. Sin embargo, en esta temporada hemos asistido a un «blanqueamiento» para casi todos ellos. John se dedica a hacer feliz a su nieto sabiendo que es algo que nunca hizo con sus hijos. Kayce ayuda a los rancheros de Montana en su nuevo puesto de Comisario de Ganadería en sustitución de su padre. (A todo esto, un inciso. Que la gente aplauda que asesine a ladrones de reses en lugar de detenerles y llevarles ante un juez es sintomático también de una mentalidad americana que me parece terrible). Por su parte, Beth intenta ser feliz al consolidar su relación con Rip, y muestra una versión de si misma menos hija de puta de lo habitual.

No sorprende que el único mal parado de este temporada sea justo el único Dutton que no es un vaquero, Jamie. El hijo al que John encargó hacerse abogado para defender su rancho se confirma como un niño adoptado por John (que va a resultar que es un santo a poco que dure más la serie) que se muestra egoísta y que además de ser un asesino (como vimos la temporada anterior), conoceremos el motivo por el que Beth le odia a muerte. Un hecho terrible que por otro lado me muestra lo terrible que es la vida en los Estados Unidos, cuando en las reservas indias el único método anticonceptivo existente es ¿vaciar a una mujer para que no pueda volver a quedarse embarazada? Es que es muy fuerte todo.

Creo que todo el reparto de Yellowstone cumple de maravilla con lo que la serie necesita de ellos. Por supuesto, Kevin Costner está en su salsa y se le ve super cómodo con este papel de un hombre mayor con pecados en su pasado que tiene que hacer lo que sea necesario para defender lo suyo. La parte de la historia que pone a los impuestos que los terratenientes tienen que pagar al gobierno federal como el gran enemigo de esta forma de vida me parece que es algo interesante, y que conecta con el liberalismo salvaje que se defiende con uñas y dientes en los Estados Unidos. Algo que a su vez conecta con el ojo por ojo y el crear su propia ley para castigar a los que se oponen a los Dutton.

Esta tercera temporada en muchos momentos ha parecido que no va de nada, más allá de mostrar la vida de los vaqueros modernos. Lo cual no es algo malo por si mismo, porque las escenas de naturaleza o los vaqueros con sus caballos molan un montón. La vida en la reserva también tendrá su momento al ayudar Monica a detener a un violador de jóvenes indias, enfrentándose la reserva a sus propios problemas con una justicia típicamente americana. Es curioso que de nuevo en esta temporada Thomas Rainwater, que se suponía iba a ser el gran antagonista de los Dutton en la primera temporada, se une a él ante la llegada de gente de fuera que quiere transformar el valle en algo que ellos no quieren.

Los momentos empresariales de esta temporada son pocos y mal planteados, de forma que son lo peor de la serie. Josh Holloway tiene que bailar con la más fea en su papel de Rourke, al ser un supuesto galán tiburón de los negocios que se verá sorprendido (como no) por la actitud implacable de Beth. De hecho, después de estar la amenaza de Market Equities casi olvidada durante toda la temporada, la serie parece que pega un acelerón justo en el último episodio de forma que se plantee un final que sólo puedo calificar de tramposo al dejar ¡4 situaciones! colgadas a la vez. Situaciones de vida o muerte, no os vayáis a pensar que son cualquier cosa. Y el caso es que ya pensaba ver la cuarta temporada sin saber de la existencia de estos cliffhangers, pero pensar que los espectadores americanos tuvieron que quedarse casi un año esperando para saber cómo continúa la serie me ha dejado muerto.

Yellowstone me está gustando, sobre todo por ser tan diferente a todo lo que se está haciendo en televisión ahora mismo. Sin embargo, el verle problemas éticos a todo lo que hace John Dutton me está sugiriendo que igual esta erie no es tan para mi como yo pensaba al principio del visionado. No es para mi como europeo urbanita, claro, porque creo que queda claro que el target es precisamente todo el público de las zonas centrales de Estados Unidos, un público que entiendo que no se siente muy representado con las series ambientadas en Nueva York o en California.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Yellowstone mantiene un buen nivel mientras nos muestra a un nivel super idealizado lo bonita que es la vida del cowboy actual, y de lo que tienen que hacer para defender su forma de vida.

PUNTUACIÓN: 7/10

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