Una nueva serie de Mike Flanagan es siempre un acontecimiento, y El Club de Medianoche llega en el momento justo previo a Halloween en el que nos apetece disfrutar de historias de terror.
PUNTUACIÓN: 7/10
Serie de TV basada en las novelas de Christopher Pike. Siete pacientes terminales que viven en el hospicio Brightcliffe empiezan a reunirse a medianoche para contar historias de miedo. (FILMAFFINITY)
El Club de la Medianoche es una serie de televisión de terror y misterio creada y escrita por Mike Flanagan y Leah Fong, y en la que Flanagan ejerce de director y productor ejecutivo junto con Trevor Macy. Se trata de una adaptación de la novela homónima de Christopher Pike de 1994, junto con otros libros del autor, que sigue a ocho pacientes de un hospicio que se reúnen cada medianoche para contar historias siniestras. Los dos primeros episodios de la serie están dirigidos por Flanagan, mientras que otros capítulos serán dirigidos por Axelle Carolyn, Emmanuel Osei-Kuffour, Michael Fimognari, Morgan Beggs y Viet Nyugen
El casting de esta serie incluye un reparto de jóvenes actores entre los que encontramos a Iman Benson como Ilonka, una adolescente con cáncer de tiroides que se inscribe en el hospicio Brightcliffe con la esperanza de encontrar una cura poco convencional. Igby Rigney es Kevin, un miembro del Club de Medianoche junto a los otros jóvenes del hospicio que tiene leucemia terminal. Ruth Codd es Anya, la compañera de habitación de Ilonka con una amputación de la pierna derecha, por lo que utiliza una silla de ruedas para moverse. Annarah Cymone es Sandra, que tiene cáncer terminal y es una cristiana devota. Chris Sumpter es Spencer, que tiene SIDA. Adia es Cheri, con padres ricos que se han olvidado de ella y que es una mentirosa patológica. Aya Furukawa es Natsuki, miembro del Club con depresión y cáncer terminal y Sauriyan Sapkota es Amesh, que tiene cáncer terminal y es el segundo recién llegado a Brightcliffe.
El resto de reparto adulto lo forman Heather Langenkamp como la Dra. Georgina Stanton, la enigmática doctora que dirige el hospicio de Brightcliffe. Zach Gilford como Mark, un enfermero del hospicio de Brightcliffe, Samantha Sloyan como Shasta, una mujer que vive en una comuna cercana al hospicio de Brightcliffe y Matt Biedel como Tim, el padre adoptivo de Ilonka.
Me encanta Mike Flanagan. Todas sus series en Netflix me parecen una pasada: Misa de medianoche, The haunting of Blu Manor o The haunting of Hill House están entre mis series favoritas. Y me encantaron también sus películas Doctor Sueño, Gerald´s Game o Oculus. Digo esto porque cuando se anuncia una nueva propuesta suya se convierte en visionado obligado y el hype es máximo. Y en este caso, quizá el problema no es que El club de medianoche sea una mala serie que no lo es, aunque seguro no tan redonda que su obra previa, sino que se compara con series que son increíbles, lo que hace que si esta serie «sólo» está muy bien, parezca una pequeña decepción.
El Club de Medianoche me parece una historia muy chula en la que unos jóvenes con enfermedades terminales se cuentan historias de miedo que sirven para que les vayamos conociendo, al conectar aspectos de estas historias con su pasado antes de llegar a la residencia. Lo mejor de la serie para mi es esta construcción emocional y como las historias sirven para unir aún más a los chavales en unos momentos muy duros para ellos. En este sentido, el poder de las historias y como estas pueden llegar a conformar la realidad de los protagonistas son elementos muy interesantes de una serie que he disfrutado bastante a lo largo de sus 10 episodios.
Creo que el casting de la serie está muy bien, creo que todos los actores clavan sus papeles y lo que Flanagan pedía de ellos. Hay que decir que el contraste que tienen los 7 protagonistas entre ellos convierte al grupo en una delicia, y se transmite de maravilla el vínculo que se va formando entre ellos. Dado que hablamos de jóvenes que van a morir, el tema de la muerte está tratado con suma delicadeza y de forma muy elegante. En un episodio en el que hay un comentario sobre el suicidio hay luego un teléfono de emergencias para todo aquel con pensamientos suicidas pueda llamar a pedir ayuda. Ante los temas polémicos, lo fácil sería evitarlos, y me alegra que esta serie exista de la forma en que se ha creado. Hay que decir que esta no es una serie de sustos fáciles sino más bien de creación de atmósferas, algo esperable a poco que conozcas la obra previa de Flanagan, con un ritmo pausado pero interesante que consigue atrapar al espectador. Todo lo que les pasa a los chavales me perece super interesante y me tenía super intrigado por sus historias y sus posibles finales.
Quizá el problema que tiene la serie es que me gusta muchísimo la construcción psicológica de los chavales que viven en el hospicio Brightcliffe (de todos los personajes en realidad) y los vínculos que se van formando entre ellos, pero la historia en el presente y el misterio que existe sobre la propiedad y la posibilidad que tenga cualidades milagrosas acaba resultando un poco chof, con un climax que acaba no siendo tal y que al menos a mi no me funciona. Junto a esto hay que decir que el personaje de Ilonka que es la gran protagonista y la que pone en marcha los principales hechos del presente resulta en algunos momentos bastante cargante y un poco gilipollas. Entendiendo que está dolida y que sufre una enfermedad terminal, a veces demuestra tener muy poca empatía por los demás y ser bastante egoísta. Narrativamente las historias tiene que unir trama con personajes interesantes, y aunque este segundo aspecto me parece exquisito, la verdad es que la trama a nivel general se queda a mitad en todos los aspectos.
Dentro de un climax que no me funciona está un final con sorpresa final que no acabé de entender y no se si no tiene mucho sentido. Aparte, que deja un final abierto a una serie que me parece que tenía un final razonablemente satisfactorio que deja a los personajes en un buen momento emocional y vital. Dentro que no ha explicado nada de las visiones fantasmales que los chavales ven en el hospicio, claro. Dado que lo único que puede pasar en caso de que Netflix diera luz verde a una eventual segunda temporada es empezar a ver morir a más de ellos, lo cual sería un bajón dado que me han encantado los chicos, el final me valía tal cual. Parece ser que Flanagan había pensado en una historia de dos temporadas, habrá que ver si consiguen terminar la historia todo lo bien que no ha podido ser esta primera temporada.
En todo caso, creo que Flanagan ha preparado un contenedor de historias en lo que lo importante son como hacen sentir a los personajes y a los espectadores, así como los conocimientos que vamos adquiriendo por el camino. La parte del misterio que desentrañar queda en un segundo término porque claramente esta es una historia de «vivir el camino» y no tanto de llegar al destino lo antes posible.
Comparto el trailer de esta serie:
El club de medianoche puede sentirse como un ligero traspiés en la carrera de Mike Flanagan pero en realidad es una serie super disfrutable sobre la amistad y el poder de las historias que me ha gustado mucho.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Quinto volumen de Giant Days, el comic editado por Fandogamia a medio camino entre la comedia y el slice of life creado por John Allison y con dibujos de Max Sarin y color de Liz Fleming.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Su primer año en la universidad ya está llegando a su final y Daisy, Susan y Esther le dicen adiós a Catterick Hall para siempre. Literalmente, para siempre. Va a ser demolido y reutilizado como dormitorio de lujo el próximo semestre. Pero así, como una puerta se cierra, otra se abre y, entre líos amorosos de fin de semestre, festivales musicales y mudarse a su primera casa juntas, las experiencias vitales no han hecho más que empezar.
Escrito por John Allison e ilustrado por las artistas Max Sarin y Liz Fleming, el volumen 5 de Giant Days finaliza el primer año con estilo, recogiendo los números 17-20 de esta serie ganadora de dos premios Eisner en las categorías de Mejor Serie Regular y Mejor Cómic de Humor.
Me cuesta ponerme con los tomos de Giant Days, pero cuando los termino siempre me dejan con una sonrisa en la cara y una sensación super satisfactoria. En este quinto volumen asistimos al final del primer curso de universidad para nuestras protagonistas, cerrando un capítulo en sus vidas. La verdad es que me he reído con todas las situaciones que se plantean, empezando por la trama de falsificación de tesis, la excursión botánica o la actividad de arqueología, todas estas peripecias son super divertidas. Luego asistimos a un verano genial con la asistencia a un festival musical que tiene también momentos estupendos, permitiendo a las chicas coger aire ante el comienzo de un nuevo curso en el que su primera actividad será tener que buscar piso.
La parte de la vida universitaria de las protagonista aún enfatizadas por las situaciones humorísticas tienen un feeling a vivencias reales, y la sensación es que John Allison o su círculo de amistades vivieron situaciones similares. De hecho, por lo que mis amigos que se fueron de Erasmus me contaron en su día, muchas de las situaciones son totalmente idénticas, por lo que entiendo el éxito que está teniendo el comic y como tanta gente se ve representado por él.
Allison plantea unas situaciones super divertidas, pero diría que la All-Star de Giant Days es la maravillosa Max Sarin en el dibujo, con la colaboración de Liz Fleming al color. Sarin hace que todo tenga una frescura genial y las protagonistas son todo corazón y nos enamoran en cada viñeta. El estilo cartoon de Sarin permite enfatizar las expresiones faciales de los personajes de forma que todo es aún más divertido, pero además domina las expresión corporales de los personajes, ayudando a que los gags funcionen prácticamente siempre y la lectura sea estupenda.
Leer este quinto volumen me ha hecho querer seguir leyendo más Giant Days. Por suerte, mi hermano ya me ha traído el sexto volumen, así que el disfrute va a ser total.
Comparto las primeras páginas del comic:
Giant Days se mantiene super divertido en este quinto volumen y me ha dejado con la sonrisa en la boca. No se le puede pedir más.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Termina la primera temporada de Juego de Tronos: La Casa del Dragón, y no sabéis la alegría que me da poder decir lo mucho que me ha gustado la serie, de largo la más satisfactoria de todas las series de grandes franquicias contra las que competía en las últimas semanas.
PUNTUACIÓN: 8/10
Historia ambientada 172 años «antes de Daenerys Targaryen», y en el noveno año del reinado de Viserys Targaryen (Paddy Considine), un rey cuya línea de sucesión está en peligro. Su esposa Aemma (Sian Brooke) está embarazada, aunque no hay garantía de que dé a luz a un heredero varón. Si no lo hace, entonces el Trono de Hierro recaerá bien sobre el hermano de Viserys, Daemon, un gobernante impulsivo y potencialmente tiránico (Matt Smith); o bien, rompiendo con la tradición, en la hija adolescente de Viserys, Rhaenyra (Milly Alcock), cuyo reclamo del trono está destinado a tener una fuerte oposición. (FILMAFFINITY)
En medio del bloqueo creativo que le impide terminar Canción de Hielo y Fuego, George R.R. Martin si pudo publicar en 2018 Fuego y Sangre, novela planteada para contar el origen de la Casa Targaryen antes de los sucesos de sus novelas previas. Martin ha manifestado que esta es la primera de dos novelas destinadas a contar los sucesos en este momento temporal. Tras el final de Juego de Tronos, HBO se moría por producir más material ambientado en el mundo de Poniente, y adaptar esta novela era sin duda la mejor opción posible. Para ello, Martin ha estado super implicado en la creación de esta serie, que ha sido creada por él y por el guionista Ryan Condal. Condal y el director Miguel Sapochnik, director de alguno de los mejores episodios de Juego de Tronos, actúan como showrunners de esta primera temporada que contará con 10 episodios, con Sapochnik dirigiendo el episodio piloto y otros dos episodias de la temporada. Otros directores han sido Greg Yaitanes (3 episodios), Clare Kilner (3) y Geeta Vasant Patel.
Waner / HBO Max ha tirado la casa por la ventana para esta serie. Se estima que cada episodio ha costado 20 millones, frente a los 6 que costó la primera temporada de Juego de Tronos a los entre 15 y 20 de la octava y última temporada. Para La Casa del Dragón, los productores han optado con buen criterio a contratar de nuevo a Ramin Djawadi para que cree la música de la serie, que se ha grabado en localizaciones de Inglaterra, Portugal y España. House of the Dragon es además la primera producción que se rodó en el nuevo escenario de producción virtual de Warner Bros. Leavesden Studios, similar el Dome de Disney, aunque informó que desmontó el escenario difgital para dar paso a otras producciones standard en esos estudios.
En la Casa Targaryen, encontramos a Paddy Considine como el rey Viserys I Targaryen, rey de los Siete Reinos. Milly Alcock interpreta a la joven Rhaenyra Targaryen, hija de Viserys, mientras que Emma D´Arcy es la Rhaenyra adulta. Matt Smith es el príncipe Daemon Targaryen, hermano menor de Viserys I. En la CasaHightower tenemos a Rhys Ifans como Sir Otto Hightower, Mano del Rey. Emily Carey interpreta a la joven Alicent Hightower, hija de Sir Otto y amiga de la infancia de Rhaenyra, mientras que Olivia Cooke interpreta a la Alicent adulta. En la Casa Velaryon tenemos a Steve Toussaint como lord Corlys Velaryon, señor de las Mareas y esposo de la princesa Rhaenys Targaryen (Eve Best), prima del rey Viserys I y cuya aspiración de ser ella la reina de los Siete Reinos fue cortada por unos nobles que eligieron a Viserys al no aceptar a una mujer como reina.
Juego de Tronos: La Casa del Dragón ha sido un entretenimiento de primer nivel que nos ha mostrado a personajes complejos e interesantes en un mundo de Poniente que recuerda a lo ya conocido pero que ha conseguido adquirir entidad propia en esta primera temporada. La Casa del Dragón me ha gustado en su visionado semanal y me ha justificado la suscripción que he pagado a HBO durante estos últimos dos meses, así que en ese sentido HBO Max debe sentirse tremendamente satisfecha, además de por unos datos de audiencia que han sido realmente buenos y aseguran que la segunda temporada será un éxito cuando se estrene.
HBO Max ha tirado la casa por la ventana y se transmite que es una producción de primer nivel. Las localizaciones, vestuario, efectos especiales y escala del guion ofrece un entretenimiento de primer nivel que luce estupenda la mayor parte del tiempo. Es cierto que Los Anillos de Poder en Prime ha sido más espectacular (aunque el guion fuera desastroso), pero HBO ha acertado creando el tono que esta historia necesitaba. Por cierto, como pasó en su día con Juego de Tronos, han vuelto a haber quejas porque algunos episodios se veían demasiado oscuros, lo cual me parece un error incomprensible dado que no es la primera vez que sucede y se supone que justo HBO debería controlar la problemática del visionado de series en streaming, etc…
El gran desafío de la serie giraba en torno a presentar personajes que fueran igual de carismáticos que los de Juego de Tronos. Dentro que ahora nadie se acuerda, pero esos actores ahora super conocidos en su momentos estaban más verdes que una lechuga, justo como les pasa a estos. Y la verdad es que Viserys, Rhaenyra, Daemon y Alicent me parecen personajes super interesantes y complejos que consiguen mantener la serie casi por ellos mismos. En lo relativo al reparto, creo que todos están muy bien en sus papeles, aunque me chocó el cambio de actrices protagonistas a mitad de la temporada, cuando los actores varones sí que se mantuvieron en la serie. En este sentido, el único pero que le pondría al reparto son los hijos de Rhaenyra y sobre todo Alicent, que sufren unos cambios en pocos años que rompen la suspensión de credulidad. Este error de casting de los príncipes es quizá el único pero que le encuentro en lo relativo a los actores escogidos.
Y reconozco que se hace extraño ver una serie de Juego de Tronos prácticamente con una única familia protagonista, unida a los Hightower o los Velaryon, frente a la narrativa coral con múltiples frentes simultáneos de Juego de Tronos, pero una vez que entendí que esto estaba planteada de forma diferente a la serie madre, pude disfrutar mucho más de la serie.
Un pero que se puede sacar a La Casa del Dragón tiene que ver con el ritmo de la serie, en especial si se compara con lo que fue Juego de Tronos. Como veis, la comparación es continua, pero es inevitable cuando los productores han sido los primeros en hacer esta conexión empezando por el tema principal de Ramin Djawadi. Que La casa del Dragón no tenga su propio tema me parece un error de bulto muy importante, porque por un lado intentas dotar a la serie de su propia personalidad, pero por otro ellos mismos nos recordaban todas las semanas que son lo mismo, aunque en momentos temporales diferentes. Volviendo al ritmo, diría que todos los episodios de una hora de duración me dejaron con la sensación que se podía haber contado exactamente lo mismo con 10 / 15 minutos menos de duración. En varios momentos sobre todo en la primera mitad de la serie la sensación fue que lo que habían contado sería uno de los subargumentos de un episodio de Juego de tronos y se hubiera podido condensar sin problemas en 15/20 minutos. Entendiendo que son imprescindibles para entender lo que pasa a continuación, los 5 episodios con las princesas adolescentes se sienten a veces como un prólogo super ampliado a lo que veremos a continuación con las princesas convertidas en madres y esposas, que es lo realmente interesante.
Incluso aceptando que La Casa del Dragón es otra cosa y se merece poder contar su historia con el ritmo que ellos estimen oportuno, así lo he entendido yo, hay otro elemento que puede no cuadrarle a algún espectador. Y es que estando todos los episodios bien mientras la trama avanza a su ritmo pausado, en la mayoría de veces me dejaban la sensación que el siguiente episodio podía ser el realmente brillante de la serie. El que nos ofreciera el climax emocional o directamente, el inicio de la guerra y el gran espectáculo que se llevaba anticipando desde el principio. Sin embargo, cuando pasaba una semana y veía dicho episodio ¡me hacía sentir igual, lo mejor parecía que seguía estando por llegar!
Todos los espectadores vimos desde el primer episodio que la clave de esta temporada es que habrá paz mientras Viserys viva. Él mantiene el reino estable, pero en cuanto palme se abrirá el infierno en Poniente por la lucha por la corona. Ya fue sorpresa asistir al salto temporal de 10 años y comprobar que Viserys aún vivía, pero a medida que avanzan los episodios hay una creciente sensación de «ahora se muere y se va a liar parda». Al final del 7º episodio (un episodio super chulo, por cierto) tras la lucha de los niños y la tensión con las familias enfrentadas, todo indicaba que los padres iban a continuar el combate y ahora si se «liaba”. Pero llega el 8º episodio en el que vuelven a hacer un salto temporal (en este caso de 6 años) y todo ha seguido más o menos igual ya el Rey Viserys sigue vivo, aunque apenas. Tras otro episodio muy chulo en el que Viserys fallece en paz al haber podido disfrutar de una cena con toda su familia, el pensamiento general era “ahora si, la reina (o más concretamente su padre Hightower) va a intentar matar a Rhaenyra y toda su familia y ahora se lía”.
Sin embargo, empieza el 9º episodio, (buen episodio, quizá un poco inferior al 8º) y hacen la pequeña trampa narrativa de hacer que Rhaenyra y toda su familia se marchara de Desembarco del Rey esa misma madrugada nada más terminar la cena. Que es necesario porque si se hubieran quedado y el Señor Hightower les mata se acaba la serie (igual que si Rhaenys hubiera matado a todos al final del 9º), ojo. Pero aquí no hay elipsis temporal, Viserys muere la misma noche del banquete y de alguna forma muere feliz porque ha visto a toda su familia junta y en paz. Y al menos a mi me choca porque lo lógico y normal pensando que nadie podría anticipar que el rey iba a morir esa misma noche no es que Rhaenyra se suba a un barco de madrugada, sino que duerman y a la mañana siguiente recojan todos sus bártulos, hijos y sirvientes y partan por la mañana. Pero lo dicho, sin ese lógico truco narrativo, la serie se acaba.
El episodio 9 tiene el punto de vista de la Reina Alicent en Desembarco del Rey, cuando siempre el noveno episodio de Juego de Tronos era en el que se liaba (p.ej. La Boda Roja ola Batalla de los Bastardos), lo cual fue un poco bajón. Dentro que el episodio en si me gustó y estuvo chulo, como todos en general. Pero cuando llega el décimo episodio y ves que se va a conter desde el punto de vista de Rhaenyra en Rocadragón, aunque tenga sentido narrativamente, podría decirse que nos ha robado el climax de esta temporada, al dejar la guerra que se lleva anticipando casi desde el principio para la segunda temporada. Aunque a mi me ha gustado la serie y me ha gustado el cliffhanger con el que ha finalizado, puedo entender que haya público que se haya podido sentir un poco estafado al haber terminado la temporada sin un climax verdaderamente potente.
Hay otro elemento que hay que comentar en relación a la representación de los personajes reflejando los criterios de lo políticamente correcto imperante en la actualidad. Martin empezó a escribir las novelas de Canción de Hielo y Fuego en los años 90. Fruto de esto encontramos personajes memorables que eran capaz de lo mejor y de lo peor que vivían en un mundo de grises. La vida en el medievo era dura y cruel y la serie reflejaba esto con protagonistas que hacían lo que fuera por sobrevivir ellos como primera prioridad, y ayudar a que su Casa triunfara frente a sus enemigos a continuación. De esta forma, excepto aún personaje puntual (Tywin Lannister o Ramsay Nieve me vienen inmediatamente a la cabeza) no me atrevería a calificar como «villano» a ninguno de los personajes principales. Incluso Cersei al final intenta proteger a sus hijos y la estirpe Lannister, desde su punto de vista no es mala aunque sus actos sin duda lo sean, sobre todo aplicando la lógica medieval. Y de igual forma, excepto quizá Jon Nieve, nadie puede ser calificado de «héroe» puro.
Fuego y Sangre, la novela de Martin que inspira esta serie se publicó en 2018. Y la diferencia en el tratamiento de los personajes es como de la noche al día. Todas las mujeres principales de la serie, la princesa Rhaenyra Targaryen, la reina Alicent Hightower y la princesa Rhaenys Targaryen de la casa Velaryen son mujeres de altos valores morales que hacen lo correcto, no lo que hay que hacer para sobrevivir. Hasta un personaje secundario como la jefa de las prostitutas en una negociación con la Mano del Rey no pide riquezas materiales para ella, sino que terminen los combates ilegales de niños. Lo nunca visto. A lo largo de la temporada si parece que Alicent puede ser calificada como «la mala» al moverse por envidia contra Rhaenyra porque ella es una coneja que solo se la quiere para parir herederos al trono mientras su amiga Rhaenyra se va de picos pardos y disfruta de su vida sin preocupaciones gracias a la protección de su padre el Rey. Sin embargo, el guion la rehabilita al final de la temporada, aceptando la sucesión planteada por su marido a favor de Rhaenyra. Que luego hagan que Viserys en su lecho de muerte le diga a Rhaenyra que su hijo Aegon debe reinar crea la justificación moral para que Alicent usurpe el trono en favor de su hijo, actuando no en su beneficio egoísta, sino por el futuro de sus hijosy lo que cree que le ha pedido su marido con su último aliento. Todo lo que hacen las 3 princesas puede ser calificado como «bueno» y dentro de los valores morales de lo que es correcto en el siglo XXI. Una ordena que no se intente matar a Rhaenyra cuando sería lo mejor para evitar una guerra abierta porque es lo honorable, mientras que las otras dos no quieren ser ellas las que inicien la guerra y harán todo lo que esté en su mano para evitarla a pesar de las voces que sugieren lo contrario a su alrededor. Esto provoca que dentro que me parecen personajes interesantes, claramente se pierde la complejidad y la ambigüedad que caracterizaba a Juego de Tronos.
Sin embargo, los hombres de la serie son todos unos violentos conspiradores ávidos de poder que harán lo que sea para conseguirlo. Que actúan dominados por la espada y el pene, los instintos más bajos, en lugar de pensar con la cabeza pensando lo que es mejor para el Reino y para sus habitantes. La diferencia entre sexos es abismal, demasiado para ser algo casual. Incluso el Rey Viserys que podría decirse que ha sido un buen Rey y ha conseguido mantener el reino en paz, es mostrado como un rey dubitativo que ha sido dominado en muchos momentos por los que están a su alrededor, empezando por la Mano del Rey, algo que no son las cualidades que se suponen a un buen líder. No, la sensación que han amoldado la historia de una obra de entretenimiento que se sabe va a ser popular para que enlace con los actuales dogmas identitarios es inevitable. Por suerte, aunque lo ha bordeado, nunca ha caído en el panfleto más chabacano, gracias a una trama con buenas caracterizaciones para los principales personajes, lo que me ha permitido entrar en la historia y disfrutar de esta Casa del Dragón. Acepto que Alicent y Rhaenyra son como son, y el drama alrededor de su disputa por el trono me ha resultado realmente interesante, de forma que me vale la historia tal y como nos la han contado.
Dicho esto, reconozco que al comienzo de la serie estaba deseando ver múltiples combates de dragón y frentes de guerra con cientos o miles de soldados enfrentados, y eso no hemos llegado a verlo. Sin embargo, los guionistas han conseguido engancharme únicamente con las intrigas palaciegas, lo cual me indica que HBO ha contado con unos buenísimos guionistas, además de contar con el libro de Martin como lienzo a partir del cual crear la serie. Volviendo a la comparación, prefiero mil veces más una serie como La Casa del Dragón en la que los personajes se muevan por evoluciones predecibles porque son lógicas y cuadran su psicología, que fuegos de artificios visuales como Los anillos de Poder con una historia que es una tomadura de pelo que parece que se ríe del espectador pensando que aceptaremos cualquier cosa mientras sea sorprendente. Para mi no hay duda, prefiero a Juego de Tronos frente al producto de Prime Video.
George RR Martin ha afirmado en entrevistas que para contar la historia de los Targaryen antes de Juego de Tronos estima que La Casa del Dragón debería tener 4 temporadas. De momento HBO sólo ha confirmado una segunda temporada que empezará a rodarse en localizaciones en España en la primavera de 2023, lo cual hará que probablemente su estreno no pueda anunciarse hasta 2024. En cualquier caso, creo que HBO Max sabe que tiene un bombazo entre manos, y no me extrañaría que las 4 temporadas de Martin puedan llegar a ampliarse alguna más si el éxito se mantiene tras la emisión de la segunda.
Aunque los dos años de espera pueden ser demasiados, no tengo duda que cuando sea que se estrene yo me suscribiré a HBO Max (o lo que haya en ese momento) para verla.
Comparto el trailer de esta serie:
La Casa del Dragón es LA SERIE de fantasía, espada y brujería de la temporada. Muchas ganas de saber cómo continuará la historia en su segunda temporada.
PUNTUACIÓN: 8/10
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The Bunker, el comic de Joshua Hale Fialkov y Joe Infurnari sobre un posible apocalipsis en el futuro que cinco amigos deben intentar impedir en el presente, continúa en su tercer volumen aumentando la tensión de cara al final previsto en el próximo volumen
PUNTUACIÓN: 7/10
El fin del mundo está en marcha. Las alianzas se han roto y reformado. Y los motivos de los que han venido del futuro siguen sin estar claros. Aun así, lo único que pueden hacer los cinco amigos es seguir adelante. Mientras Grady persigue su futuro en la política, Billy está atrapado en la cárcel, su futuro -de nuevo- incierto. Pero cuando el viejo Grady arrastra a Heidi a la lucha, Billy decide contraatacar.
Esta edición también incluye el número independiente dibujado por Brahm Revel (dibujante de Venture Bros, Marvel Knights: X-Men) y coloreado por Jason Fischer.
Este volumen editado en 2015 recopila los números 10-14 de la edición americana publicada por Oni Press.
Han pasado bastantes meses desde que leí el segundo volumen de The Bunker. Y retomar la serie no me ha supuesto demasiado problema al recordar los elementos básicos de este comic en el que cinco jóvenes descubren en un bunker cartas de sus yo futuros en el que les advierten de cosas que tienen que hacer si quieren evitar el fin de la humanidad. En este volumen tenemos 5 grapas USA, las cuatro primeras ambientadas en el presente con el dibujo de Joe Infurnari, y un quinto número a modo de interludio (en USA realmente se trató del nº10, pero en el tomo lo han colocado al final del volumen) ambientado en el futuro que los protagonistas intentan evitar, dibujado por Brahm Revel y con color de Jason Fischer.
The Bunker es una historia cerrada en 4 volúmenes americanos. Este tercer volumen presenta nuevos giros en torno al Grady del futuro que afectan a los jóvenes y que aumentan la naturaleza ambigua del personaje, del que aún no tengo claro cuales son sus verdaderas intenciones. Como parte de una historia mayor, el tomo se lee de una sentada y deja la trama lista para el climax final que leeremos en el próximo volumen. Dentro que todo está bien, en líneas generales siento que a la historia de Joshua Hale Fialkov le falta punch, momentos realmente potentes que provoquen que quieras comprar las siguientes partes de la historia. Dicho esto, el número 13 USA de este tomo que presenta una narración temporal fragmentada me parece un comic brillante, posiblemente el mejor número hasta la fecha de esta colección.
En el apartado artístico, he encontrado una importante mejoría en el dibujo de Joe Infurnari. No se si fue un tema de plazos de entrega o que tenía otros comics comprometidos con otras editoriales, pero en el tomo anterior hubieron numerosas páginas confusas en las que no entendía qué estaba pasando ni incluso qué personaje lo estaba haciendo. Sin embargo, en este volumen la mejora es considerable en todos los aspectos, en la narrativa general de Infurnari y en su uso del color para crear atmósferas que ayuden a la historia.
Mientras espero las respuestas que el próximo volumen debe ofrecer a los lectores, pienso que The Bunker es una historia diferente que está dando un giro de tuerca a las historias de viajes temporales que se me está quedando en sólo correcta. Y aunque confío que Fialkov ofrezca un final satisfactorio a la historia, no se por qué pero me empiezo a temer que me voy a encontrar un no-final, porque la presencia de Grady es un elefante en la cacharrería demasiado grande como para que no afecte al desenlace final. En todo caso, mantengo la fe en Fialkvov, un escritor que me ha gustado todo lo que leí suyo.
Comparto las primeras páginas de este comic:
The Bunker continúa con su trama sin resolver aún algunas de las dudas principales de la serie, de cara a la resolución de la historia en el próximo volumen. No creo que vaya a ser una historia para el recuerdo, pero confío que si sepa dejarnos con buen sabor de boca.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Ya ni me acuerdo cual fue la última película basada en un personaje de DC Comics en continuidad. ¿Escuadrón Suicida de James Gunn? Por suerte, ese debe se ha corregido este fin de semana con el estreno de Black Adam, la película protagonizada por La Roca y dirigida por el español afincado en Estados Unidos Jaume Collet-Serra. Comento mis impresiones a continuación.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Casi 5.000 años después de haber sido dotado de los poderes omnipotentes de los antiguos dioses -y encarcelado con la misma rapidez-, Black Adam (Johnson) es liberado de su tumba terrenal, listo para desatar su forma única de justicia en el mundo moderno. (FILMAFFINITY)
Jaume Collet-Serra (1974) es un director y productor de cine español aficado en Estados Unidos. Ha dirigido las películas de terror House of Wax (2005), Orphan (2009) y The Shallows (2016), así como las películas de Liam Neeson Unknown (2011), Non-Stop (2014), Run All Night (2015) y The Commuter (2018). Collet-Serra también ha dirigido la superproducción de Disney Jungle Cruise (2021), donde conoció a Dwayne Johnson La Roca, protagonista de esta Black Adam.
La película de 125 minutos de duración tiene un guión de Adam Sztykiel, Rory Haines y Sohrab Noshirvani inspirado por el personaje de DC Comics. La fotografía es de Lawrence Sher, el montaje de John Lee y Michael L. Sale, y la música de Lorne Balfe. La película producida por New Line Cinema, no Warner directamente, cuenta con un importante presupuesto de 200 millones de dólares que vista la recaudación del primer fin de semana (70 millones en USA, 140 en todo el mundo) no está claro que vaya a rentabilizarse.
En el reparto tenemos a Dwayne Johnson como Teth-Adam / Black Adam: Un antihéroe de Kahndaq que fue encarcelado durante 5.000 años. Sarah Shahi es Adrianna Tomaz, una profesora universitaria y luchadora de la resistencia en Kahndaq, mientras que Marwan Kenzari es Ishmael Gregor, un líder de la organización criminal Intergang que domina el país. Además, Bodhi Sabongui es Amon Tomaz, el hijo de Adrianna.
Dentro de la Justice Society of America (JSA), encontramos a Aldis Hodge como Carter Hall / Hawkman, el líder de la Sociedad de la Justicia de América (JSA) y héroe alado superpoderoso porque si. Los jóvenes del grupo son Noah Centineo es Albert «Al» Rothstein / Atom Smasher, un miembro de la JSA que puede controlar su estructura molecular y manipular su tamaño y fuerza, y Quintessa Swindell es Maxine Hunkel / Cyclone, que puede controlar el viento y generar sonido. Pierce Brosnan interpreta al veterano Kent Nelson / Doctor Fate, un miembro de la JSA e hijo de un arqueólogo que aprendió brujería y recibió el mágico Casco del Destino.
No puedo calificarme de fan de Black Adam a pesar de haber leído bastantes comics donde él era el antagonista / villano, por lo que no tenía excesivo hype por ver esta película. Por no decir ninguno. Había muchas cosas que no me emocionaban, empezando por la elección de Jaume Collet-Serra como director, un buen profesional que asegura una correcta factura pero que no tiene una calidad especial ni consigue que sus películas destaquen especialmente en nada. Tras ver la primera colaboración de Johnson y Collet-Serra, Jungle Cruise, estaba claro que esta Black Adam seguro no iba a estar mal visualmente, pero tampoco especialmente bien.
Empezando por los elementos positivos, igual que Jungle Cruise, Black Adam es una película muy entretenida que está construida a partir de una acción sin tregua a lo largo de las más de dos horas de duración. Johnson sabe el tipo de papeles que le van y Black Adam se le ajusta como anillo al dedo. Así que Johnson nos ofrece un montón de miradas y actitud de tío duro, frases lapidarias y mucho machaque a gente que no supone una amenaza para él que muere de las formas más creativas y violentas posibles dentro de su calificación de PG13. Sabiendo lo que vienes a ver y si eres fan de The Rock, Black Adam te da justo lo que esperas de ella, lo cual no tiene por qué ser malo. Además, diría que la película lo que si hace relativamente bien es ofrecer una historia de origen del protagonista, que puede dar muchísimo juego en el Universo DC cinematográfico a poco que contraten a alguien con dos dedos de frente para producir las futuras películas.
Visualmente hay varios momentos muy chulos, sobre todo en la primera mitad. La presentación de Black Adam en el presente y su primera pelea contra Intergang es genial con el uso que hace Adam de la super velocidas. Y su primer enfrentamiento contra la JSA está llena de momentos super comiqueros de los que hacen que los fans de los personajes se levanten encantaos a aplaudir. Aunque luego volveré sobre esto, dentro que esta parte está genial, podéis entender que es un problema que las mejores escenas estén justo en la primera mitad de la película.
Tras la debacle de Batman v Superman y Justice League, el universo cinematográfico de DC está en ruinas y sin un futuro demasiado halagüeño. Matt Reeves realizó su brillante The Batman completamente de espaldas a este universo compartido y de Joker de Todd Phillips mejor ni entro. El Escuadrón Suicida de James Gunn es lo único que ha mantenido viva la llama del universo compartido debido a los múltiples retrasos de The Flash (de varios años) o de Aquaman 2 (con un retraso de última hora para poder terminar los efectos especiales, pero que es retraso al final y al cabo). Pero no pudo evitar la sensación de que Gunn no consiguió crear una película realmente redonda, entre otros motivos por reírse DE los personajes, no con ellos. Poder ver a la JSA en imagen real es una alegría de inicio, así como comprobar que el universo super heroico de DC vivo sigue vivo, aunque sea apenas. Esto de inicio, porque luego valoraré el uso que la película hace de estos personajes, que no es tan positivo.
El problema de Black Adam es de guion y de ambición en líneas generales, como suele pasar en una producción de Warner (aunque sea a través de New Line). Empezando por el guion, da un poco de rabia que todo sea tan funcional y previsible, dicho en el mal sentido. La Roca es un actor muy limitado, siempre que se trate de parecer el puto amo, la cosa se supone irá bien. Pero la décima vez que alguien le dice en pantalla «Tu no eres un héroe» para que él responda que no lo es luciendo malote cool, empiezas a darte cuenta que el guion está empezando a hacer agua por todos lados exagerando las situaciones para lucimiento de su estrella principal hasta hacer que sean redundantes y repetitivas. Black Adam es el puto amo, pero eso presenta el problema que nada es realmente una amenaza para él, por lo que a la película le falta tensión real en todo momento. Incluso aunque hay alguna coreografía de acción chula, la huida en la prisión en la que no tiene poderes por ejemplo me encanta, la película tiene una preocupante falta de tensión y emoción ante lo que vemos.
Jaume Collet-Serra no tiene personalidad, es un profesional competente. Y a la hora de representar los poderes de los diferentes personajes, opta a lo fácil y se lanza a un festival de cámaras lenta ante las apariciones de los diferentes personajes que sólo aguanta la primera escena. La tercera o cuarta vez que vemos a Cyclone girando en el aire usando sus poderes provocó algún bostezo, desde luego emoción ninguna. La actriz muy guapa, eso si. Pero la personalidad sigo buscándola. Y esto sería aplicable a todos los personajes. Lo que me lleva a la aparición de la JSA, que no puede ser más decepcionante. Los años 2000 en los que cualquier cosa nos emocionaba quedaron muy atrás, ahora no es suficiente mostrar a los héroes, debes hacer que hagan cosas interesantes. Y la JSA no acaba de hacer nada que merezca la pena, empezando porque sus 4 miembros apenas ni son presentados. De hecho Carter Hall no lo está y no sabemos nada de él, aunque luego aprendamos que es super poderoso e invulnerable, algo que en los comics nunca fue. El hecho que cambien la raza de Carter Hall es el menor de los problemas de un héroe que no nos da nada por lo que empatizar con él, siendo otro bad-ass sin personalidad que rivaliza con Black Adam en macarra cuando su boca extiende cheques que sus poderes no pueden pagar. Black Adam me ha parecido el ejemplo perfecto de como NO presentar a unos nuevos personajes que se suponen van a tener más apariciones en próximas películas. No me voy a detener en Cyclone o Atom Smasher porque pintan muy poco en la película, pero si en Doctor Fate, que supone otro fail como una casa. De nuevo cayendo en lo funcional y en la falta de originalidad, los creativos de DC / New Line hacen que sus indeterminados poderes no tengan nada que ver con los de los comics pero todo con los del Doctor Strange, lo cual me ha parecido un bajonazo. Además, que Pierce Brosnan se esté quitando el casco literalmente en todas las escenas me ha parecido también un bajonazo para un personaje que ha quedado super infrautilizado.
Hablaba antes de falta de ambición del guion y de funcionalidad extrema. Es por esto que se ve a la legua que van a emplear la típica fórmula comiquera de «pelean al principio por una confusión / malentendido y luego se unen para pelear contra la amenaza común». Sin embargo, que otra película de DC vuelva a cometer el pecado de presentar un villano terriblemente mediocre que no aparece hasta los últimos 20 minutos de película y es un engendro de CGI sin carisma, personalidad o sensación de amenaza (unido de una horda de zombies todavía más genéricos), da un poco de vergüenza ajena. En muchos aspectos, Black Adam se siente como una película anacrónica, mientras la competencia se esfuerza en estrenar películas y series que además de superhéroes ofrezcan otra cosa, una segunda lectura, Black Adam parece enorgullecerse de ser únicamente eso, una película de superhéroes donde los personajes se dan mucha cera y sin personalidad o profundidad. Si tan sólo hubieran tenido un guion un poco mejor y unos productores que realmente hubieran buscado ofrecer algo diferente (y la contratación de Collet-Serra ya mostraba que no era el caso), los espectadores hubiéramos disfrutado de una película bastante mejor.
Tras este final tan mediocre (por no llamarlo directamente malo), ni siquiera la potente escena entre los créditos consigue emocionar tras estas dos horas de sobrecarga insulsa y repetitiva. Si esta película debía abrir un nuevo horizonte para los personajes de DC, diría que el fracaso es total, porque me deja con cero interés en ver nada que tenga que ver con esta JSA. Aparte que hacer que el nexo de unión de este universo sea ahora mismo Amanda Waller no creo que sea la mejor de las opciones posibles que tenían a su disposición.
Tampoco me quedo con demasiadas ganas de ver una posible Black Adam 2, aparte que por lo visto con la recaudación, va a ser difícil que llegue a suceder. Por cierto, aunque es un aspecto menor, me ha chocado mucho que antes de esta película NO hayan mostrado el trailer de Shazam: La furia de los Dioses, que se estrena en MARZO de 2023. Pensaba que se trataba de reconectar el universo compartido, pero parece que no es el caso para nada. En ese sentido, no sería mala idea que antes que un Black Adam 2 los productores plantearan un Shazam vs Black Adam como siguiente proyecto.
Black Adam ha sido entretenida, pero ya me estoy olvidando de ella, claramente no va a ser una película que deje poso en el fandom, seguro en mi no lo va a hacer.
Comparto el trailer de la película:
Black Adam ha resultado un correcto entretenimiento que da justo lo que se espera de ella, pero me deja la sensación que no han sabido explotar todo el carisma de DC Comics, ofreciendo una película de las que no deja poso.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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