Crítica de Plunge de Joe Hill, Stuart Immonen y Dave Stewart

Hace unos meses comenté el primer número de Plunge, el comic estrella del sello de terror Hill House Comics de DC Comics realizada por el equipo super estrella de Joe Hill, Stuart Immonen y Dave Stewart. Y la lectura completa de esta serie ha confirmado mis sensaciones iniciales, que quiero compartir en la crítica de hoy.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

A raíz de un devastador tsunami, un barco de exploración conocido como Derleth comienza a enviar una señal de socorro automatizada desde un atolón remoto en el estrecho de Bering. El único problema es que Derleth ha estado desaparecido durante 40 años. La bióloga marina Moriah Lamb se une al equipo de Carpenter Salvage para recuperar a los muertos de Derleth … solo para descubrir que en esta parte remota del Círculo Polar Ártico los muertos tienen mucho que decir a los vivos … Empieza el terror de Joe Hill y Stuart Immonen. ¡aquí!

Plunge (Inmersión en castellano) entra de lleno la serie B para presentar una historia de aventuras con toques de terror ambientada en la profundidades del océano y en un espacio cerrado del que es imposible de escapar. La historia de Joe Hill cubre todo lo esperable de una historia de este tipo y este comic casi parece un storyboard para su adaptación a la gran pantalla. Y es que aparte de algún giro impactante y alguna sorpresa, todo es tan correcto y familiar que en muchos momentos tenía la sensación que este comic ya lo había leído. Quizá por eso el conjunto decepciona un poco, no sólo porque esperaba más sino porque no vi elementos verdaderamente novedosos aparte del propio hecho de publicar un comic de una historia que en condiciones normales hubiera acabado siendo un guión del próximo blockbuster palomitero.

Plunge tiene la enorme ventaja de tener a dos maestros del comic en el apartado artístico, el dibujante Stuart Immonen (Empress, Nextwave, Amazing Spiderman, New X-Men, Fear Itself, Superman, Final Night) y el colorista Dave Stewart (Hellboy, The Umbrella Academy, DC: The New Frontier, Catwoman: When in Rome, Silver Surfer: Black, Gideon Falls). Ambos artistas han demostrado ser unos autenticos todoterrenos capaces de brillar en todo tipo de historias, y en Plunge su principal objetivo es contar la historia de la forma más clara posible. Cosa que hacen de forma notable en todo momento.

Plunge es el ejemplo perfecto de comic correcto cuyo apartado artístico lo eleva a un peldaño superior. En manos menos expertas que Immonem y Stewart la historia de Hill de hubiera quedado en funcional sin más, gracias al dibujo le pongo un notable. En todo caso, sí debo decir que globalmente este comic de lee de maravilla y ofrece el entretenimiento que prometía. Lo cual, tampoco es poca cosa hoy en día.

Plunge prometía más teniendo en cuenta los profesiones implicados, y aunque me ha resultado super entretenido, el comic de Joe Hill no acaba de ofrecer elementos realmente originales.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Dado que este comic aún no ha sido editado en España, ¿tenéis ganas de leerlo? ¿O quizá habéis comprado como yo la edición americana? Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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Crítica de El juicio de los 7 de Chicago de Aaron Sorkin (Netflix)

El Aaron Sorkin más reivindicativo vuelve a las pantallas gracias a Netflix, que acaba de estrenar su drama inspirado en hechos reales El juicio de los 7 de Chicago, que se va directa a las nominaciones de los Oscars. Ya adelanto que la crítica va a ser muy positiva.

PUNTUACIÓN: 8/10

En 1969 se celebró uno de los juicios más mediáticos de la Historia de Estados Unidos, en el que siete individuos fueron juzgados tras ser acusados de conspirar en contra de la seguridad nacional. Este hecho traería una serie de conflictos sociales (manifestaciones, movimientos ciudadanos) que pasarían a la posteridad en una época de grandes cambios en todos los niveles del pueblo norteamericano. (FILMAFFINITY)

Aaron Sorkin (La red Social, Molly´s Game, El ala oeste de la Casa Blanca) comenta que empezó a trabajar en una historia basada en los disturbios de Chicago de 1968 en 2006, a petición de Steven Spielberg. A lo largo de los años, una huelga de guionistas, problemas de agenda y presupuestarios que obligaron a abandonar a Spielberg la dirección fueron retrasando este proyecto, hasta que Paramount dio luz verde a la producción en 2018 ya con Sorkin dirigiendo su propio guión, que fue rodado durante 2019 en localizaciones de Chicago y Nueva Jersey.

Aunque esta película sobre El juicio de los 7 de Chicago tenía todas las papeletas para encabezar las nominaciones para los Oscars es esta año debido a la naturaleza social y política de la historia, la pandemia del COVID paralizó su estreno en salas comerciales, por lo que finalmente Paramount decidió vender a Netflix los derechos de distribución de la película, para que pudiera ser estrenada a nivel mundial. Para Paramount, esta venta significó un control de daños, dado que vendió por 55 millones una película que le había costado 35 de producir, consiguiendo un importante beneficio dadas las circunstancias.

Sorkin a la hora de plantear cómo contar los disturbios que tuvieron lugar en Chicago de 1968 durante la celebración en la ciudad de la convención Demócrata, planteó desde el principio el enfoque del drama judicial que mostrara gota a gota lo que había sucedido, con el añadido de dar la máxima relevancia al desastroso juicio que puso en riesgo las libertades civiles en los Estados Unidos.

La película de 130 minutos es un prodigio de síntesis tratándose de un tema complejo como este, que muestra gran parte de los problemas estructurales de la sociedad americana de esa época: El racismo de la sociedad puesta en marcha desde las estructuras del estado, el rechazo a la Guerra de Vietnam, el auge de los movimientos sociales y la lucha que las estructuras políticas levantaron contra estos movimientos.

La película cuenta con fotografía de Phedon Papamichael, montaje de Alan Baumgarten y música de Daniel Pemberton que nos traslada perfectamente a estos convulsos años 60.

El otro gran valor de la película es su increíble reparto coral, en el que destacan Mark Rylance como el abogado defensor William Kunstler, Joseph Gordon-Levitt como el fiscal Richard Schultz, Eddie Redmayne y Sacha Baron Cohen como los activistas Tom Hayden y Abbie Hoffman, y Yahya Abdul-Mateen II como el líder de los Panteras Negras Bobby Seale, involucrado en el juicio por motivos raciales cuando no tuvo nada que ver en los hechos.

Junto a estos actores, quiero destacar al siempre competente Frank Langella como el Juez Julius Hoffman que juzgó el caso y, aunque tiene un pequeñísimo papel, es una pasada ver a Michael Keaton como el antiguo Fiscal General del Estado Ramsey Clark.

Entrando ya en materia, si Aaron Sorkin quería transmitir con el El juicio de los 7 de Chicago la idea que cuando el Gobierno deja de trabajar por los ciudadanos, los hombres libres están en su derecho y casi hasta en la obligación moral de enfrentarse a la injusticia, la película es un éxito brutal. Algo claramente trasladable al mundo real y a la presidencia de Donald Trump.

La película, como toda buena obra política que se precie, arranca poniéndonos en situación mostrando los principales hechos que afectaron a los Estados Unidos durante los años 60 tras el asesinato de John F. Kennedy en 1963. La decisión del presidente Lyndon B. Johnson de ampliar el reclutamiento de jóvenes para ir a luchar en Vietnam, llegando a enviar a zonas de combate a más de 30.000 soldados al mes. También la lucha de Martin Luther King y su posterior asesinato en 1968, así como el asesinato de Bobby Kennedy cuando se postulaba a candidato demócrata a Presidente de los Estados Unidos también en 1968. Todo ello muestra unos Estados Unidos que eran un polvorín social a punto de estallar. Y estalló ese verano de 1968 en Chicago por culpa de una actuación criminal por parte de la policia y la guardia nacional contra los manifestantes que protestaban pacíficamente.

Más allá de los hechos y la brutalidad policial, la película impacta por la forma en que los poderes públicos aplastan los derechos civiles de los ciudadanos encausados para servir de chivos expiatorios ante unos hechos gravísimos que fueron provocados por la policía y un alcalde que tomó todas las decisiones equivocadas que podía tomar. El papel del juez Hoffman nos muestra además lo fácil que era (¿es?) para el gobierno y los jueces amigos aplastar a la gente corriente, lo que hace que me hiele la sangre. Unido a esto, el racismo en el gobierno americano reflejado en todo lo que le pasa al líder de los Panteras Negras Bobby Seale en la película es buena muestra de ello.

Este es quizá el único punto débil de esta historia. Sorkin nos cuenta al final de la película que aún hoy la labor del juez Hoffman en este juicio se estudia en las facultades de derecho como ejemplo de persona no preparada para el cargo y de actuaciones arbitrarias rayando lo ilegal. No se hasta qué punto lo que nos cuentan pasó realmente, pero si todo lo que muestran es así, ¡madre mía de mi vida! Frank Langella creo que hace un gran papel, pero la historia le obliga a interpretar a un anciano tan desequilibrado que en parte no llego a creerme que algo así llegara a pasar en la vida real.

Que Sacha Baron Cohen se sale en la película no es noticia, hace años que me gusta más su faceta dramática frente a la locura de sus Borat y similares. Junto a él, la calidad de Mark Rylance es otro elemento clave de la película, y hace que cada escena suya brille de forma espectacular. En general todo el reparto está super bien, y encuentro super interesante el contraste entre el “happy flower” interpretado por Baron Cohen con el serio estudiante universitario interpretado por Eddie Redmayne. Su personaje tiene un aire prepotente que no se si es fruto de una buena actuación de Redmayne o que él es así es la vida real, pero trasmite de maravilla la “superioridad moral” de los universitarios.

Sorkin entrega un guión super sólido, lo cual no es noticia. Me parece super curioso comprobar cómo los mejores diálogos de Sorkin no están durante la celebración del juicio, sino en las disputas dialécticas de los acusados entre si. Y en este sentido, dentro que los 130 minutos pasan en un suspiro, me ha gustado más la labor del Sorkin escritor frente al director que tiene que trasladar a imágenes la palabra escrita.

El juicio de los 7 de Chicago me parece una película notable que saca la vena más política y reivindicativa de Sorkin, apoyado por el (nada) sorprendente resultado del juicio en la vida real, que significó un escándalo más sumado a unos hechos terribles de por si.

Comparto el trailer de la película:

El juicio de los 7 de Chicago es un éxito total para Aaron Sorkin que gracias a su estreno en Netflix va a conseguir una difusión extraordinaria en estas semanas previas a la celebración de las elecciones en los Estados Unidos.

PUNTUACIÓN: 8/10

¿Ya viste la película, qué te pareció? Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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Crítica de The Question: The many deaths of Vic Sage, de Jeff Lemire, Denys Cowan, Bill Sienkiewicz y Chris Sotomayor

Con algo de retraso, hoy publico mi crítica del comic The Question: The many death of Vic Sage, realizada por el escritor Jeff Lemire junto a los artistas del comic original de los años 80 Denys Cowan y Bill Sienkiewicz, a los que se une Chris Sotomayor al color. Y lamento decir que tras leer esta miniserie de 4 números editada por el sello Black Label de DC Comics, que acaba de empezar a publicarse en España a través de ECC Ediciones, la decepción es total.

PUNTUACIÓN: 5/10

Crítica de The Question The Many Death of Vic Sage

Durante años, Vic Sage ha usado la máscara sin rostro de Question para limpiar las calles de Hub City por pura fuerza de voluntad. Él sabe qué es correcto o incorrecto, blanco o negro. Pero, ¿qué sucede cuando se ve envuelto en una conspiración que se extiende desde las alturas del poder de Hub City hasta las profundidades de sus túneles subterráneos? ¿Qué sucede cuando las cosas dejan de ser en blanco y negro y comienzan a ponerse un poco grises? ¿Y qué sucede cuando, en una cámara secreta en las profundidades de la ciudad, Vic Sage se encuentra con su propio fin… y su nuevo comienzo? El escritor ganador de Eisner Jeff Lemire une fuerzas con el legendario equipo de arte de Denys Cowan y Bill Sienkiewicz para resucitar a Vic Sage, solo para destruirle una y otra vez… y otra vez …

El confinamiento provocado por el COVID-19 me rompió en dos la compra de esta miniserie de cuatro números editada por el sello Black Label de DC Comics. En diciembre de 2019 comentaba mis impresiones del primer número, mientras que en febrero pude leer el segundo, y a decir verdad, ya indicaba que no estaba conectando con este comic. El cierre editorial hizo que no haya podido leer los dos últimos números hasta este mes, de forma que debido al retraso, he optado por hacer un post con mis impresiones globales. En todo caso, dado que ECC Ediciones acaba de iniciar este mes la publicación de este comic en España, desde cierto punto de vista la reseña llega justo a tiempo.

Aunque fue creado por Steve Ditko, si The Question es uno de mis personajes favoritos de siempre es gracias a la excelente etapa de los años 80 realizada por Dennis O´Neill y Denys Cowan, que crearon un comic de género negro que realizaba aun excelente análisis psicológico del protagonista Vic Sage mientras luchaba contra la corrupción de Hub City. Por ello, cuando leí la noticia que Jeff Lemire planteaba una nueva historia con Vic Sage realizada por el equipo artístico original me llevé una alegría importante.

Portada The Question 4

Jeff Lemire ha escrito algunos comics geniales que me flipan (Descender, Gideon Falls, Un tipo duro), pero también tiene comics super montoneros, como fue su paso por los mutantes de Marvel. Y lamento decir que en The Question estamos ante la segunda versión, la mala. Lemire opta por un recurso ya manido en su obra, plantear una misterio que «obliga» a presentar diferentes momentos temporales, de forma que conoceremos a otras versiones de Question que vivieron en 1886, que vimos en el segundo número, y en la Hub City de 1941 en que está ambientado el tercero.

Sin embargo, el guión es un absurdo porque por un lado dice que hay una presencia maligna que ha controlado Hub City durante siglos y que es la responsable de todo el mal existente que le ha pasado a la ciudad en general y en concreto a Vic Sage, como si fuera él el avatar de algún tipo de fuerza del bien. Pero a la vez, resulta que al final el problema de la ciudad no es un demonio etéreo sino de la gente, ya que la sociedad en general es racistas, violenta, etc… Es un todo vale que no llega a dar respuestas a nada porque incluso las preguntas acaban siendo una locura, de forma que la historia y sobre todo la forma en que nos la ha contado Lemire es la nada más absoluta.

comic dibujado por Denys Cowan, Bill Sienkiewicz y Chris Sotomayor

Y si el guión me ha parecido un despropósito, otro que no está nada entonado es Denys Cowan. El artista americano de 59 años ofrece uno de sus comics más flojos que le recuerdo, con el problema añadido que el formato más grande de los comics Black Label en este caso sólo sirve para resaltar sus defectos, que son muchos y evidentes. Cowan apenas dibuja fondos, sus viñetas son super estáticas y no narran nada bien la historia, con unas figuras y caras dibujadas con grandes líneas que transmiten la sensación de bocetos no terminados. Me duele decir esto porque Cowan siempre tuvo un estilo «feista», pero en este comic ha optado por un estilo aún más minimalista que muestra todos estos defectos, no hay donde ocultarlo.

Frente al deficiente Cowan, Bill Sienkiewizc crea con sus tintas un buen feeling a las antiguas historias pulp, opresivo y malsano, pero al final entinta sobre los lápices existentes, por lo que es imposible obrar el milagro en michas páginas. Lo mismo diría del color de Chris Sotomayor, que realiza un buen trabajo teniendo en cuenta que tiene poco margen para el lucimiento.

The Question: The many deaths of Vic Sage ha sido una decepción importante. Dicho esto, me gustaría que esta miniserie sea un éxito de ventas que den luz verde a la publicación de nuevos comics protagonizados por Vic Sage dentro del sello Black Label, aunque a ser posible con otro guionista más entonado. Digo esto porque en el Universo DC tradicional Renée Montoya (personaje creado por Greg Rucka) le sustituyó hace ya bastantes años, y fue un cambio con el que nunca he comulgado y que creo que cambiaba completamente la esencia del personaje, no para mejor.

comic dibujado por Denys Cowan, Bill Sienkiewicz y Chris Sotomayor

The Question: The many deaths of Vic Sage creo que es un comic sólo para los muy fans, es decir, probablemente lectores por encima de los 35 años. Todos los demás, mejor manteneros alejados de este comic.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de The Haunting of Bly Manor de Mike Flanagan (Netflix)

Mike Flanagan lo ha vuelto ha conseguir. Su nueva serie para Netflix The Haunting of Bly Manor es una notable serie más drama que historia de terror, con unos personajes maravillosos que te atrapan desde el primer fotograma.

PUNTUACIÓN: 8/10

Morir no equivale a desaparecer. En este romance gótico, una ‘au pair’ se adentra en un abismo de escalofriantes secretos.
9 episodios. Continuación de «La maldición de Hill House» al estilo de «American Horror Story» o «Channel Zero», es decir, contando con nuevos personajes y una historia diferente. En esta ocasión, se basa en el clásico de Henry James «Otra vuelta de tuerca» (The Turn of the Screw), cuya mejor adaptación al cine, «Suspense» (1961), es uno de los grandes clásicos del cine de terror. (FILMAFFINITY)

The Haunting of Bly Manor es una serie de televisión creada por Mike Flanagan para Netflix, y basada libremente en el trabajo de Henry James, en particular su novela de 1898 The Turn of the Screw. Más que una historia de terror, estamos ante un drama con toques sobrenaturales con toques de historia de amor gótica.

Además de ser el creador de la serie, Mike Flanagan ha escrito y dirigido el primer episodio, además de montar la serie junto a Brian Jeremiah Smith. Los 8 episodios restantes han sido dirigidos por Ciarán Foy (2 episodios), Liam Gavin (2), Yolanda Ramke & Ben Howling (2), Axelle Carolyn y E. L. Katz, y cuentan con guiones de James Flanagan, Diane Ademu-John, Laurie Penny, Angela LaManna, Rebecca Leigh Klingel, The Clarkson Twins, Leah Fong, Julia Bicknell.

La serie cuenta con fotografía de James Kniest y Maxime Alexandre y música de The Newton Brothers.

Aunque Netflix ha vendido The Haunting of Bly Manor como la segunda temporada de la antología The Haunting, realmente estamos ante una historia totalmente nueva que no tiene nada que ver con Hill House, más allá del hecho de estar ambientadas ambas en “casas encantadas”.

Lo que sí resulta interesante es que Mike Flanagan ha contado para Bly Manor con prácticamente con el mismo equipo técnico de Hill House, incluyendo a los actores Victoria Pedretti, Oliver Jackson-Cohen, Henry Thomas, Kate Siegel y Carla Gugino, que participan interpretando a personajes diferentes.

El reparto es uno de los grandes aciertos de Bly Manor. Victoria Pedretti es la gran protagonista como la “Au-pair” Danielle «Dani» Clayton, que llega a Bly manor contratada por Henry Wingrave (interpretado por Henry Thomas) para que cuide y eduque a sus dos sobrinos Flora (Amelie Bea Smith) y Miles (Benjamin Evan Ainsworth), huérfanos que viven en Bly Manor y cuya anterior cuidadora Rebecca Jessel (Tahirah Sharif) también murió recientemente en misteriosas circunstancias.

En Bly Manor Dani conocerá a los trabajadores de la mansión, el cocinero Owen Sharma (Rahul Kohli, la encargada Hannah Grose (T’Nia Miller) y la jardinera Jamie (Amelia Eve). Durante la serie conoceremos al antiguo ayudante de Henry Wingrave Peter Quint (Oliver Jackson-Cohen), que mantuvo un romance secreto con Rebecca antes de su muerte.

Por último, destacar que toda la serie está contada a modo de cuento o historia por una narradora interpretada por Carla Gugino.

Ya entrando en materia, quizá lo primero a mencionar y que merece poner encima de la mesa para quitárnoslo de enmedio cuanto antes es que Bly Manor es menos brillante que Hill House. Esto realmente no implica nada negativo, dado que Hill House era maravillosa. Bly Manor no tiene un capítulo 6 con esos hipnóticos planos secuencia ni una tensión creciente como cuando descubrimos la identidad de la fantasma del cuello roto.

Sin embargo, Flanagan construye de nuevo una historia centrada en los personajes que forma un puzzle complejo en el que varias relaciones de amor forman el núcleo emocional de la serie. Unas relaciones son tóxicas pero hay también amor verdadero, y nos transmiten un montón de sentimientos alrededor de unos personajes excelentemente escritos.

Como comentaba al comienzo, más que una historia de terror, Bly Manor es un drama con toques sobrenaturales, y Flanagan entiende que las personas reales no somos perfectas, por lo que sus protagonistas tampoco lo son. Y por eso empatizamos con ellos instantáneamente. Aunque el ritmo es pausado, los episodios nos trasladan a diferentes momentos temporales con gran fluidez, mientras conocemos los secretos ocultos de los protagonistas y de la casa en la que vivieron.

Todo el reparto está de 10 y son sus interpretaciones los que crean el vínculo emocional con el espectador. Sin embargo, si tuviera que destacar a alguien, además de la maravillosa Victoria Pedretti, sería a los niños Amelie Bea Smith y Benjamin Evan Ainsworth que interpretan a Flora y Miles. Dos niños que transmiten indefensión pero a la vez un toque de mal rollo y que algo no está bien con ellos.

Como es habitual, Netflix ha estrenado la serie completa de un tirón. Y aunque me ha tenido super enganchado, me he obligado a ver sólo un episodio al día para alargar el disfrute. Esto creo que le viene muy bien a la serie, que además rompe de forma totalmente pensada el ritmo narrativo en el episodio 8 para rompernos a continuación el corazón en el noveno y último episodio, que me ha parecido maravilloso y super emocionante.

Quizá el único pero que se me ocurre es que si alguien se acerca a esta serie pensando que es una historia de sustos, se va a ver sin duda decepcionado y se va a aburrir. Además, el ritmo pausado también exige cierto esfuerzo e implicación en el espectador. En todo caso, si llegan hasta el capítulo 5, ya no podrán dejar de ver la serie.

Comparto el trailer de esta serie:

The Haunting of Bly Manor me ha parecido un éxito sin paliativos y confirma a Mike Flanagan como una de las voces más inteligentes del actual panorama televisivo y cinematográfico. Una serie de visionado obligado, la recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de El Inmortal Hulk 23 y Guardianes de la galaxia 4, de Al Ewing, Butch Guice y Juann Cabal

Si hay algo en lo que Al Ewing se ha convertido en un especialista es en su imprevisibilidad, en no saber nunca qué te espera cuando abres una página de sus comics. Buena muestra de ello son los comics de Inmortal Hulk y Guardianes de la Galaxia publicados este mes de octubre y que hoy quiero comentar.

EL INMORTAL HULK 23, de Al Ewing y Butch Guice

Samuel Sterns, el hombre conocido como El Líder, atravesó la Puerta Verde para conseguir conocimiento. Sigue el viaje a través de su vida, desde su nacimiento hasta su experimento final.

Este número publica The Inmortal Hulk nº34 USA.

La portada de este mes de Alex Ross de Inmortal Hulk no deja lugar a la duda. El líder es el gran protagonista al llevarnos Al Ewing y Butch Guice por la historia del clásico villano de Hulk, conectando de forma magistral toda su historia al arco actual de Hulk. No es sólo el gran conocimiento de Ewing de la historia de este villano clásico, sino que me flipa la capacidad de unir de forma coherente toda su complicada y a veces incompatible historia, como si fuera algo pensado desde el minuto uno, cuando obviamente no fue así.

El veterano dibujante Butch Guice se une al no menos veterano Tom Palmer en las tintas y Paul Mounts al color para este número que le sirve de descanso al titular Joe Bennet. Guice se muestra tan solvente como siempre, aunque me parece que Palmer como es habitual tapa los lápices de Guice para trasladar a la página su estilo particularísimo.

Aunque este es un número de transición que da contexto al villano de Hulk de cara a su próximo enfrentamiento el mes que viene (entiendo), Ewing consigue implicarnos con este origen del Líder y la lectura de este comic acaba siendo super interesante.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

GUARDIANES DE LA GALAXIA 4, de Al Ewing y Juann Cabal

Los auténticos Guardianes están aquí. Su primera misión consiste en defender una tubería de energía vital frente a una banda de ecoterroristas entre los que se encuentran Nova, Dragón Lunar, Mapache Cohete… y si crees saber de qué va esto, recuerda: siempre puede ir a peor.

Otra de las nuevas series que me está gustando mucho son los nuevos Guardianes de la Galaxia de Al Ewing y Juann Cabal. Tras el emocionante número pasado, este mes volvemos a un comic con un montón de acción. El enfrentamiento entre los dos grupos de Guardianes permite a Ewing dar unos momentazos geniales a personajes como Marvel Boy o Gamora que son pura diversión. Lo cierto es que desde la primera miniserie de Morrison, Marvel Boy nunca había lucido mejor en un comic Marvel. Este número ha estado muy bien, y teniendo en cuenta el cliffhanger con el que nos han dejado, pinta que el próximo número puede estar aún mejor.

Tras el número pasado con 4 dibujantes cumpliendo con el fill-in, está genial poder disfrutar de nuevo el dibujo de Juann Cabal con color de Federico Blee. Ewing plantea a Cabal numerosos desafíos visuales, por ejemplo todo lo relativo a Marvel Boy de este número, que Juann saca adelante de forma genial, dibujando unas páginas super imaginativas que además cuentas perfectamente la historia.

Los personajes también pueden construirse desde la acción, y estos Guardianes de la Galaxia parece que van a poder disfrutar de un montón de momentos de gloria… si sobreviven! Ewing está consiguiendo todo el reconocimiento del mundo (con razón) con su Inmortal Hulk, sin duda la mejor serie de Marvel tras 34 números publicados. Es por esto que no quiero dejar de recomendar este comic de aventuras galácticas que “sólo” ofrece un estupendo entretenimiento. Para mi ya es más que suficiente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros