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The Defenders de Marvel-Netflix, el clavo en el ataúd

Netflix ha estrenado The Defenders, serie-evento que une a los personajes de los comics Marvel Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage e Iron Fist. Y lamento decir que su visionado me ha provocado más sombras que luces.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Esta serie de 8 episodios culmina el acuerdo alcanzado a finales de 2013 entre Marvel y Netflix para desarrollar un universo compartido para los héroes urbanos de la editorial que trasladara a la televisión el exitoso concepto que Los Vengadores llegaron a cine: Primero se presenta a los personajes en sus propias series, para acabar reuniéndoles en esta serie conjunta.

Los comienzos no pudieron ser más esperanzadores, ya que Daredevil tuvo un sobresaliente estreno en su primera temporada, que se estrenó en Abril de 2015, y cuya calidad marca para mi el standard que toda serie basada en personajes de comic debería alcanzar. En esta temporada Matthew Murdock (Charlie Cox) tuvo que enfrentarse a Kingping (Vincent d´Onofrio).

A Daredevil le siguió Jessica Jones, correcta serie estrenada en Noviembre de 2015 en la que el carisma de los dos protagonistas interpretados por Krysten Ritter y David Tennant consiguieron tapar las numerosas carencias de la serie.

La segunda temporada de Daredevil se estrenó en Marzo de 2016, con menos de un año de diferencia respecto a la primera. En esta temporada vimos la presentación de Punisher (Jon Bernthal) y Elektra (Elodie Yung), teniendo que enfrentarse los protagonistas a La Mano. Aunque para mi fue una serie notable, pero no llega al nivel de la primera.

Los problemas llegaron con Luke Cage (Mike Colter). El personaje fue presentado en la serie de Jessica Jones y estrenó serie en Septiembre de 2016. Pero fue tan mala, lenta y aburrida que no pude acabar de verla. Esto es lo peor que le puede pasar a una serie de Televisión, especialmente si hablamos de Netflix, que al estrenar todos los episodios a la vez te evita tener que esperar una semana entre capítulos y te permite verlos en «binge-watching» o maratones ¿Qué estaba pasando? ¿Fue solo un fallo inesperado y puntual o indicaba el comienzo de una tendencia negativa?

Lamentablemente, la tendencia se confirmó con Iron Fist (Danny Rand, interpretado por Finn Jones). Estrenada en Marzo de este año, al menos sí pude acabar de verla, pero entra directamente en la categoría de series «entretenidas pero malas», poniéndose al nivel de series menores como Arrow o Flash.

Tras estas luces y sombras, se ha estrenado Defenders este mes de Agosto. Y su obligación era demostrar que Netflix podía mantener el nivel de calidad de Daredevil. De lo contrario, agotaría el poco crédito que le quedaba a la cadena.

Y lo cierto es que Defenders ha sido una decepción y la confirmación que las series de Marvel / Netflix se han convertido en productos de una calidad bastante mediocre. La serie ha contado como showrunner a Marco Ramirez y Doug Petrie, que ya se habían encargado de la segunda temporada de Daredevil, y tiene a La Mano como enemiga, organización que en esta serie está dirigida por Alexandra (la siempre excelente Sigourney Weaver).

Si empiezo por lo bueno de Defenders, esta serie continúa y en muchos casos cierra diferentes argumentos presentados en las series de los cuatro personajes, en especial las de Daredevil e Iron Fist, que  fueron los que se habían enfrentado directamente a La Mano. En Defenders conoceremos el origen de La Mano y su conexión con Kun K´un, y como esta organización fue fundada por cinco inmortales que son sus dedos: Alexandra, Madame Gao (presentada en Daredevil), Bakuto (visto en Iron Fist), Sowande y Murakami de Japón. Esto explica una de las muchas locuras que vimos en Iron Fist, al ver dos facciones de La Mano peleando por el control de la organización.

Me ha gustado también la interacción de los personajes y la forma en que llegan a conocerse. Los cuatro héroes no llegan a reunirse hasta el tercer episodio, de forma que la serie empieza con cada personaje por separado continuando donde habían quedado al final de sus series. En el segundo episodio veremos los primeros encuentros de Matthew Murdock y Jessica Jones por un lado, y Danny Rand y Luke Cage por el otro, de forma que la unión acaba siendo totalmente orgánica, Finalmente, los héroes descubrirán que las pistas que cada uno estaba siguiendo al final llevaban a la misma fuente: La Mano.

El cuarto  episodio creo que es sin duda el mejor de la serie. Tras la reunión inicial de los héroes, estos empezarán a conocerse y descubrirán que aunque son personas muy diferentes y aparentemente sin nada en común, tienen que aparcar sus diferencias para unirse contra una amenaza que planea destruir la ciudad de Nueva York. Un episodio en el que el carisma de los personajes sobresale por encima de lo demás.

Es una pena que aquí acabe lo bueno. Los cuatro primeros episodios me gustaron bastante, pero la segunda mitad acaba siendo un despropósito que destroza todo lo bueno visto hasta ese momento. Este ha sido un problema que ya vimos en Jessica Jones o Iron Fist, en las que su buen comienzo quedó empeñado en la parte final, y en Defenders pasa esto elevado a la décima potencia.

Creo que hay un grave problema derivado de la propia producción de estas series de televisión pensadas como productos de una industria que tiene que encadenar un producto tras otro. De esta forma, no se si Marvel se fundió en los primeros episodios casi todo el presupuesto de Netflix y luego se tuvieron que apañar para terminar la serie como fuera. O si el tema tiene que ver con los días disponibles de rodaje. Y si a lo mejor se vieron con el agua al cuello y con la necesidad determinar como fuera sin importar el resultado final.

En este aspecto, descubro asombrado como las escenas de acción de los primeros episodios fueron diseñadas por el coordinador de escenas de acción de Daredevil, mientras que el climax final fue realizado por el coordinador de… Agentes de Shield. Un despropósito. Que solo se explica si las ajustadas fechas de rodaje impidieron al mismo equipo hacer todo el trabajo. Y no es que las escenas de acción iniciales fueran excelentes, más bien son sólo correctas, pero es que los episodios 7 y 8 son probablemente los peores de una serie Netflix hasta la fecha. Y al final, sea por un motivo o por otro, lo que queda son unas coreografías penosas contra unos villanos random sin personalidad ni sensación de amenaza que provocan el sonrojo a cualquier aficionado a las pelis de acción y artes marciales.

The Defenders no es solo una serie. Se suponía, o así nos lo habían vendido, que la reunión de los cuatro héroes iba a ser un EVENTO televisivo. Y decepciona a todos los niveles.

Pero no es solo el aspecto visual lo único malo. El guión me pareció muy flojo y hasta casi vago, como si no se esforzaran lo suficiente en pensar la mejor historia y la mejor forma de contarla. Uno de los principales errores es La Mano, que acaba siendo una organización mediocre y sin interés. No es solo que ya hubiera sido derrotada anteriormente por Daredevil e Iron Fist por separado, es que su plan no tiene demasiado sentido ni está demasiado bien explicado.

Sigourney Weaver hace un gran trabajo interpretando a Alexandra, la líder de La Mano. Ella comentó que no quería hacer el papel de una típica villana, así que Alexandra es una inmortal que teme estar viviendo sus últimos días y que muestra grandes dosis de debilidad. Esto me resultó interesante y diferente, y consiguió mi total atención en todas las escenas en las que aparece. Sin embargo, al final el personaje está totalmente desaprovechado por las decisiones narrativas que toma la serie.

En el lado de los héroes, el carisma de Daredevil (Charlie Cox) en mi opinión hace que sea el mejor personaje de los cuatro. Además, su historia con Elektra tiene un papel central en Defenders, de forma que creo que tiene posiblemente las mejores apariciones. Por orden de importancia, diría que Jessica Jones (Krysten Ritter) es la segunda en importancia. Su personalidad y mala leche la hacen imprescindible, y su evolución resulta lógica. Me gustó también los momentos juntos de Luke Cage e Iron Fist, plantando las semillas de lo que fue el comic de «Héroes de Alquiler» de Chris Claremont y John Byrne entre otros. Lástima que Mike Colter (Cage) me parezca un actor muy limitado y que el papel que los Showrunners han preparado para Danny Rand (Finn Jones) le convierta en un personaje ridículo que toma unas decisiones más que cuestionables.

Aunque los actores cumplen, cada uno a su nivel, el guión les hace repetir secuencias y diálogos que expliquen sus motivaciones como si los espectadores fuéramos tontos y necesitáramos que nos muestren algo cuatro veces para pillarlo. Y unido a esto, el papel de los personajes secundarios en también es muy pobre, quedándose en muchos momentos como minutos de la basura (usando terminología de basket) para rellenar los episodios. Es una pena el uso que se hace en esta serie de «Foggy» Nelson, Karen Page, Claire Temple, Trish Walker o Misty Knight. Los únicos con cierta importancia son Colleen Wing, novia de Danny Rand, y Stick (Scott Glenn), maestro de Matt y Elektra.

Y hablando de Elektra y el resto de villanos de La Mano. Se criticó mucho la actuación de Elodie Yung en la segunda temporada de Daredevil. Yo creo que no lo hizo tan mal, y tampoco en Defenders. El problema no es su actuación sino lo que el guión la hace hacer. En los primeros episodios en los que acaba de ser resucitada, trasmite correctamente su confusión ante su falta de recuerdos de su vida pasada a la vez que continúa siendo un temible enemigo. Pero a partir del giro de la segunda mitad, todo lo que hace es una locura total. Además, no puedo destacar a ningún dedo de La Mano, su papel está limitado al de carne de cañón sin interés ni sensación de peligro. Si de algo ha servido The Defenders es para convertir a una organización temible en los comics en unos payasos patéticos. Por perder, pierden hasta sus típicos trajes ninjas que vimos en Daredevil T.2. El motivo de este cambio no se explica, pero la historia pierde un elemento icónico que podía dar mayor entidad a los villanos.

Las temporadas de Netflix son de trece temporadas, y excepto en Daredevil, en el resto de series queda la sensación de que el guión se ha alargado en exceso y que con un par de episodios menos el resultado hubiera sido mejor. Defenders tiene solo 8 episodios, lo que a priori era una decisión acertada. Sin embargo, tras verlos, de nuevo da la sensación de que le sobra el 25% de su metraje, con un montón de diálogos repetidos que no van a ningún lado y escenas de acción sin consecuencias ni tensión que solo buscan rellenar minutos.

Comparto el trailer de esta serie, que pintaba bien y ha acabado siendo un despropósito:

The Defenders ha sido una decepción total. Hasta ahora cada estreno de Netflix lo esperaba con muchas ganas. Pero eso se acabó. Antes de final de año se estrena Punisher, y le daré una oportunidad, igual que a la tercera temporada de Daredevil, prevista para 2018. Pero no creo que vea las segundas temporadas de Jessica Jones, Luke Cage o Iron Fist, que también fueron confirmadas por la cadena. Igual que tampoco he visto Arrow, Lucifer, Gotham y tantas otras series que no merecen el tiempo que perdería en su visionado. Lamentablemente, las series de Netflix están ahora a ese nivel.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

 

Blackhand Ironhead de David López

Hoy quiero recomendar un excelente comic que no puedes encontrar en las tiendas: La serie online Blackhand Ironhead del autor español David López, publicado en la web Panel Syndicate bajo el modo de «Paga lo que quieras».

PUNTUACIÓN: 8/10

David López nació en Las Palmas de Gran Canaria, y actualmente reside en Zaragoza. Lleva 15 años trabajando en la industria americana, destacando su Fallen Angel con Peter David para DC Comics, y más recientemente el primer arco de Lobezna para Marvel con el guionista Tom Taylor.

Aunque su labor profesional en los USA ha sido siempre como dibujante, su inquietud como autor completo y sus ganas de poder realizar un trabajo suyo al 100% le hizo embarcarse en esta aventura online en la web de Brian K. Vaughan y Marcos Martín.

¿De qué va Blackhand Ironhead?

En este comic vamos a conocer a Alexia. Ella quiere ser la mejor heroína del mundo pero tiene dos problemas. Su padre, Titan, YA ES el más grande superhéroe del mundo. Y ya no hay trabajo para un superhéroe, su padre se encargó de convertir el mundo en una sociedad perfecta sin conflictos entre seres superpoderosos.

Por suerte o por desgracia para ella, la aparición de la villana Ironhead va a poner patas arriba todo su mundo. El foco del comic es la relación de estos dos personajes antagónicos que sigue los patrones de las típicas buddy-movies americanas.

Pero Blackhand Ironhead no es solo eso, ya que en este mundo post-moderno hay un misterio que resolver, y estamos disfrutando de un montón de giros super chulos y muchos momentos de humor en esta historia que, en palabras de López, «es una comedia sobre la familia que aunque tiene super-héroes, no es sobre super-héroes». Un matiz importante que se explica a medida que empiezas a leer la serie.

David López me gustaba mucho como dibujante, pero creo que me gusta aún más como autor completo. Su dibujo es excelente, y la construcción de este mundo me ha encantado. Alexia es idealista e inocente, mientras que Amy es cínica y negativa. Dos opuestos que se verán irremediablemente atraidos. Además no solo ellas, todos los personajes trasmiten carisma y personalidades muy marcadas y reconocibles.

La historia está publicada en formato apaisado porque está pensada para ser leída en tablets. López saca todo el partido a las posibilidades de la página, consiguiendo una excelente fluidez narrativa unido a unas viñetas que resaltan por sus detalles y la expresividad de los personajes.

El único pero que le pondría al dibujo es el entintado, que en algunas páginas crea unas líneas demasiado gruesas que hacen que la página no luzca lo chula que debería. Pero es un pero muy, muy pequeño.

Como guionista también está realizando un gran trabajo en los dos números publicados hasta la fecha. En estos números han habido varios giros que marcan la historia que molan mucho. No se si van a ir por ahí los tiros, pero la historia me recordó elementos de Invencible de Kirkman y de Powers de Bendis, aunque con un tomo mucho más ligero gracias a un humor muy bien dosificado que funciona a la perfección.

La serie está prevista con una duración de 5 números, y se está beneficiando de las ventajas de ser publicada online a través de Panel Syndicate. Esto hace que el primer número cuente con el doble de páginas que el segundo, de forma que López no está limitado narrativamente por las obligaciones «estructurales» del comic impreso (20-22 páginas por numero).

Normalmente espero a recomendar una serie cuando esté completa, pero en este caso que querido hacer una excepción porque creo que el trabajo de David López es excelente y merece todo el apoyo posible. Sobre todo porque en la web Panel Syndicate, puedes leer y descargarte este comic sin pagar ni un €uro, al publicarse bajo la modalidad de «paga lo que quieras». Aunque como dicen los americanos, me gusta poner mi cartera donde pongo mis opiniones.

El primer número se estrenó el 25 de Abril y el segundo a primero de Julio, pero no pude leerlos hasta ahora aprovechando las vacaciones. Espero que durante el mes de Septiembre u Octubre podamos leer y disfrutar del tercer número, de forma que tengamos el último número a primeros de 2018.

Comparto a continuación dos páginas más del primer número, que muestran la calidad del dibujo de López, y la expresividad de sus personajes.

Blackhand Ironhead es una serie excelente que merece toda la atención posible, y que os recomiendo totalmente.

PUNTUACIÓN: 8/10

Fuente Previews: StrangerWorlds

Batman 1-8 de Tom King (Rebirth)

El periodo vacacional ha servido para ponerme al día con el Batman de Tom King, serie nacida a partir del Rebirth de DC Comics. Y si bien su arranque no fue todo lo bueno que se esperaba, su siguiente arco “Yo soy suicida” apunta que la etapa del guionista de Vision o Sheriff de Babylon puede ser memorable. Reseña de los números 1-8 de la edición española de EEC Ediciones, que agrupan los números 1-15 de la serie americana, menos los números 7 y 8 USA, publicados por separado en España en el tomo unitario “La noche de los Hombres-Bestias” que agrupa todo este crossover que no forma parte del arco principal de King.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tom King se ha convertido en uno de los escritores imprescindibles del panorama comiquero USA. Las expectativas estaban por todo lo alto cuando se anunció que iba a tomar las riendas de la serie emblema de DC Comics, BATMAN, tras la larga etapa de Scott Snyder y Greg Capullo. Snyder y Capullo en sus 5 años en la serie consiguieron un gran éxito de ventas que convirtió a Batman en la serie más vendida de la editorial, pero también fueron muy polémicos por la resolución de las historias de Snyder, que casi siempre decepcionaban. Y lo cierto es que el primer primer arco de King en la serie, “Yo soy Gotham”, fue también una pequeña decepción y un jarro de agua fría para los lectores.

En este primer arco dibujado por Dave Finch, conoceremos a la nueva pareja de héroes de la ciudad, Gotham y Gotham Girl, unos jóvenes superpoderosos con la mejor de las intenciones pero quizá con un corazón demasiado inocente para soportar los horrores de Gotham.

El hecho de comenzar un nuevo volumen de Batman creando la que claramente era una mala copia de Superman lo cierto es que rompió todas las expectativas de los lectores. Aunque la etapa también tenia elementos para la esperanza, como por ejemplo el primer número de la serie, en la que King muestra que Batman está dispuesto a morir sin pensárselo dos veces con tal proteger a los habitantes de su ciudad.

Otro de los problemas de “Yo soy Gotham” fue sin duda el dibujo de Dave Finch. Finch es un dibujante resultón perfecto para portadas de gente posando, pero que es un narrador bastante limitado. No acabo de entender los motivos de su innegable popularidad en los USA, ya que sus dibujos trasmiten una rigidez y una sensación tremenda de que siempre dibuja los mismos planos y caras debido a su limitado registro narrativo, que no ayudó a disfrutar este arco, y posiblemente hiciera que la historia de King pareciera peor de lo que realmente era.

Globalmente “Yo soy Gotham” fue un arco correcto que aunque decepcionó sí evidenciaba que Tom King tenía un ámplio margen de mejora en cuanto encontrara su propia voz para el Caballero Oscuro de Gotham.

Sin embargo, el segundo arco “Yo soy suicida” muestra una mejora exponencial, no solo en la narración de King sino también en el dibujo del excelente dibujante español Mikel Janin. Continuando la historia iniciada en “Yo soy Gotham”, Batman debe viajar a Santa Prisca, isla del Caribe controlada por Bane, para recuperar algo que necesita que aliviar las consecuencias de arco previo. Claramente superado por Bane, Batman juntará un improbable equipo de villanos y antihéroes para que le ayuden en su misión.

Yo soy suicida muestra a un King en plena forma que alterna una narración en off en paralelo a la acción mostrada en las viñetas, que sirve para dar mayor profundidad a varios personajes y que muestran como Batman no es tan diferente a varios personajes de su mundo. Este recurso no es nuevo, ya que lo ha utilizado en Omega Men, Vision y El Sheriff de Babylon, pero en este segundo arco es cuando encaja por fín, hasta el punto que la historia en Santa Prisca se convierte casi en secundaria ante el estudio de los personajes que nos propone King.

Eso no quiere decir que esta historia sea “paja” sin interés, ya que el dibujo de Mikel Janin es sobresaliente y eleva el nivel del arco anterior. Janin es todo lo contrario que Finch, un gran narrador que busca siempre la mejor forma de contar una historia, consiguiendo que todo fluya a la perfección con ángulos de cámara atractivos y novedosos. En lo referido a storytelling, Janin le pega mil vueltas al estilo “hot” de Finch, por lo que leer esta historia con muchas similitudes a Ocean´s Eleven o Misión: Imposible haya sido un placer.

La guinda del pastel ha sido “Azoteas”, publicado en el número 8 de la edición española que agrupa los números 14 y 15 americanos. Estos 2 números están dibujados por Mitch Gerads y sirven de epílogo de “Yo soy suicida”, en lo relativo a la relación de Batman y Catwoman. Siempre se ha dicho que Batman y el Joker son dos caras de la misma moneda, pero el arco de King sirve para poner de relevancia las similitudes y diferencias entre ambos, conociendo que tienen más puntos en común de los que inicialmente habiamos pensado.

La historia de King consigue emocionar en muchos momentos, y el dibujo de Gerads resulta perfecto para ello. Aunque es peor narrador que Janin, Gerads consigue transmitir un montón de sentimientos con las miradas de los protagonistas, y esta noche supone una pausa en la ajetreada vida de Selina y Bruce, y significa un gran momento en la historia de ambos personajes.

En muchos momentos he pensado que tras casi ochenta años de existencia ya lo hemos visto todo sobre Batman, y que los comics actuales solo reciclan conceptos conocidos con más o menos acierto. La historia de King, como antes me pasó con Grant Morrison, me está pareciendo sorprendente con el añadido que no rompe la baraja del juego, sino que construye sobre la historia del personaje. Es muy fácil romper con todo lo anterior y empezar de cero sin tener en cuenta lo ya publicado, pero este arco está firmemente conectado con el universo DC y continúa las historias que le precedieron, mostrando un gran respeto por las historias y autores que han formado parte la franquicia del murciélago.

Y por si fuera poco, aunque cada arco puede ser leído y disfrutado por separado, estamos leyendo una gran historia-río que conecta todos los argumentos presentados hasta la fecha, lo que me invita a pensar que la conclusión puede ser brutal. Tom King está demostrando mes a mes que es un gran escritor con una buena historia que contar de Batman. ¡Vamos a disfrutarla!

PUNTUACIÓN: 8/10

El problema de los tres cuerpos, de Cixin Liu

Gracias a mi hermano Fernando he podido leer esta novela de ciencia-ficción ganadora del Premio Hugo 2015, escrita por el autor chino Cixin Liu. El problema de los tres cuerpos es una novela muy interesante que funciona a varios niveles, no solo como ciencia-ficción sino como narración de algunos pasajes oscuros de la historia reciente China.

PUNTUACIÓN: 7/10

Algo está provocando que científicos en todo el mundo estén suicidándose al comenzar a fallar las leyes de la física que se creían inmutables. Ante estos sucesos, las autoridades chinas buscarán la ayuda de Wang Miao. Wang es investigador de nanomateriales y no tiene relación con los estudios teóricos de sus colegas muertos, lo que permitirá un punto de vista diferente. Wang conocerá a Ye Wenjie, una astrofísica represaliada durante la Primavera Cultural de 1967 en la que murió su padre, que parece tener la clave de los extraños sucesos.

Cixin Liu es uno de los más conocidos escritores chinos de ciencia-ficción, y su obra ha ganado 8 veces el Galaxy Award (equivalente chino del Hugo) y el Nebula chinos. Ingeniero de profesión, trabajó en una central eléctrica antes de poder dedicarse profesionalmente a la escritura. Aunque de enorme popularidad en China, era un completo desconocido internacionalmente hasta 2015, fecha en la que ganó el Hugo, que ha permitido que se obra llegue a España, editada por el sello Nova especializado en ciencia-ficción de Ediciones B del Grupo Z.

La novela me ha gustado y me ha sorprendido mucho. De hecho, os recomiendo que cuanto menos sepais de ella, mejor. Lo primero destacable es que una historia de ciencia ficción basada en contarnos multitud de elementos científicos y técnicos que no se hace pesada de leer. Esto ya de por si ya es destacable.

Pero aún lo es más la forma en que Liu nos da la clave de la historia, y es la importancia de la ciencia y los investigadores para conseguir que la raza humana sobreviva. En estos momentos de cinismo extremo en el que grupos ultras rechazan que exista el cambio climático y que esté afectando al planeta, o grupos ultrareligiosos rechazan la teoría de la evolución de Einstein, es importante resaltar que solo la ciencia puede salvarnos. No la religión, ni desde luego la regresión que gente como Trump parece proponer. Pero tampoco el extremismo de grupos científicos extremistas como naturistas que piensan que el planeta estaría mejor sin la raza humana.

Además, gracias al personaje de Ye Wenjie conoceremos de primera mano los efectos que la Primavera Cultural provocó en la sociedad China y como miles (o millones) de personas sufrieron esta deriva del régimen comunista en la que se llegaban a negar leyes científicas si se consideraba que contravenían algún precepto comunista. Una autentica locura. De esta forma, la novela funciona también como una pintura que retrata la China de hace solo 50 años.

Acabo de leer que Nova va a editar este próximo mes de Septiembre «El bosque oscuro», la siguiente novela de esta serie. Así que esta lectura ha llegado en el momento justo, ¡mola!

PUNTUACIÓN: 7/10

Reseñas Express: Letter 44, Invisible Republic y Descender Vol. 4

Hoy vuelvo al formato a reseñas express de comics porque se me están acumulando demasiado material que recomendar, y veo que no tengo tiempo para todo. En este artículo voy a hablar de tres obras englobadas en la ciencia-ficción, una que ya sigo habitualmente y dos nuevas series que me han resultado muy interesantes.

 

LETTER 44 Vol. 1, de Charles Soule y Alberto Alburquerque.

¿De qué va? El nuevo presidente electo de los EE.UU, Stephen Blades llega a la Casa Blanca con una prioridad, arreglar todos los problemas provocados por el presidente saliente Carroll, entre los que se encuentran la ruina económica y haber metido a los USA en 2 guerras. Sin embargo, una carta manuscrita del ex-presidente le contará la explicación de sus actos durante sus 2 mandatos: Hace 7 años la NASA descubrió pruebas de la existencia de aliens en un cinturón de asteroides relativamente cercano a la tierra. Tras enviar una expedición de astronautas al espacio, tras 7 años de viaje, están a punto de alcanzar su objetivo y contactar por primera vez con unos seres extraterrestres.

Valoración: Llevaba tiempo con ganas de leer esta serie de Oni Press de ciencia ficción. Y lo cierto es que ha merecido la pena. El concepto mola, no solo la parte espacial, que parece el principal atractivo de la serie, sino también las intrigas políticas en la Tierra. Y es que el Presidente Blades va a descubrir que hay un gobierno operando en la sombra desde hace años que se han hecho con el control de increíbles cantidades de dinero, y que no parece que vayan a someterse tan fácilmente a los dictados del nuevo Presidente.

La duda sobre los aliens y sus motivos de construir un aparato tan cercano a la Tierra está muy presentes en todo momento, lo que unido al equipo de 7 astronautas que se dirigen a su encuentro hace que inmediatamente me preocupe por ellos.

Lo más flojo de Letter 44 es para mi el dibujo del madrileño Alberto Alburquerque, poco fluido y que hace que en ocasiones no esté claro qué personaje estemos viendo. Sin embargo, esto es un pero pequeño, y entiendo que hay mucho margen de mejora en los próximos números.

PUNTUACIÓN: 7/10 Para amantes de historias ciencia ficción espacial con un giro.

 

INVISIBLE REPUBLIC Vol.1, de Gabriel Hardman y Corinna Sara Bechko

¿De qué va? El régimen dictatorial de Arthur McBride sobre su planeta ha caido, dejando el caos más absoluto. Su vida estuvo siempre envuelta en misterio, hasta que el reportero Croger Babb encuentra el diario de la prima de Arthur, Maia. De esta forma conoceremos la historia secreta del levantamiento y toma de control por parte del grupo rebelde de McBride. Y por medio de una narración en paralelo, veremos que quedan aún muchos misterios que desentrañar en el presente también.

Valoración: ¡Qué sorpresa más positiva! La ciencia-ficción que construye mundos y que toma elementos de varias fuentes es uno de mis géneros favoritos, e Invisible Republic me funciona no solo a este nivel, sino en lo relativo a los personajes y el misterio que están construyendo alrededor de la figura de McBride.

Gabriel Hardman me ha encantado. Su estilo de dibujo detallado y realista funciona perfectamente y marca un tono cercano al noir que se siente como el más adecuado. En cuanto al guión, entiendo que aunque estamos contando una historia cuyo final conocemos, McBride tuvo éxito en su revuelta pero ya ha sido depuesto, las sorpresas y los giros argumentales van a ser continuos durante toda la serie.

El único pero que se me ocurre de este primer tomo es que mientras lo leía me estaba pareciendo una buena historia, pero que le faltaba algo de punch para que fuera brillante de verdad. Este es un pero muy pequeñito, porque este primer arco es muy interesante y termina con un buen cliffhanger que te deja con ganas de comprar el siguiente tomo inmediatamente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10 Buen arranque de serie que te deja con ganas de más.

 

DESCENDER Vol. 4, de Jeff Lemire y Dustin Nguyen

¿De qué va? Tim-21, Telsa y Quon consiguen escapar de Luna Máquina y comienzan una búsqueda de un Robot ancestral que puede tener la clave de los Recolectores. Y tras ellos, el grupo de Tim se les acerca…

Valoración: Tras un tercer tomo en que nos contaron historias autoconclusivas de algunos de los personajes, en este tomo volvemos a la historia central con la sensación, esta vez si, que la trama avanza a buen ritmo. Además destacar que el formato tomo es el perfecto para leer este tipo de obra en la que los autores se toman su tiempo para el desarrollo de los personajes.

El dibujo pintado de Nguyen se mantiene excelente como en tomos anteriores.

PUNTUACIÓN: 7.5/10 En curso de colisión, la historia se anima.

Tres buenas series que me han dejado con ganas de seguir leyendo. Lo mejor de todo es que de Letter 44 e Invisible Republic tengo 3 y 2 más disponibles para continuar la lectura.

¿Y tú? ¿Lees alguna de estas series, qué te han parecido? Ya lo comentamos, ¡Saludos!