Archivo de la etiqueta: Image Comics

Crítica de Stillwater vol. 3 de Chip Zdarsky y Ramón K. Pérez (Image Comics)

Stillwater, el comic de Chip Zdarsky y Ramón K. Pérez, con color de Mike Spicer, publicado en Image Comics dentro del sello Skybound de Robert Kirkman, llega a su fin en este tercer volumen que cierra (o no) la historia.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

EL FINAL ESTÁ AQUÍ. Las reglas han cambiado y Daniel ocupa ahora un lugar especial en Stillwater. ¿Podrá el control de Galen sobre la ciudad hacer frente a un nuevo desafío? El escritor superestrella CHIP ZDARSKY (Daredevil, Public domain) y el artista ganador del Premio Eisner RAMÓN K PÉREZ (Cuentos de Arena, Jane) concluyen su historia de horror e intriga imperecederos en este volumen inolvidable.

Este tercer y último volumen recopila STILLWATER BY ZDARSKY & PÉREZ #13-18 y STILLWATER BY ZDARSKY & PÉREZ: THE ESCAPE #1 USA.

La premisa de un pueblo donde sus habitantes no pueden morir siempre que se encuentren dentro de las fronteras geográficas del pueblo resultaba super interesante a priori. Ahora que Stillwater ha terminado en su tercer volumen (número 18 USA), veo que me equivoqué cuando en junio de 2021 comentaba en la reseña del primer volumen que veía el concepto de Zdarsky para una serie larga que podría superar las 25 entregas. Esta serie ha publicado un tomo al año, el segundo volumen lo valoré en mayo de 2022, lo que me sugiera que Skybound han ofrecido el tiempo que fuera necesario a Zdarsky y Pérez para que terminaran su historia de la mejor forma posible.

Entrando a valorar el comic en si, Zdarsky ofrece un correcto final a la lucha por el control del pueblo de Stillwater, a la vez que conoceremos la explicación del suceso que ha dado a este pueblo una condición casi mágica. En cuanto a la historia, la verdad es que Zdarsky la ha planteado como una montaña rusa en la que están pasando siempre un montón de cosas importantes para la trama, ofreciendo una narrativa muy Kirkmaniana con buenos cliffhangers y momentos impactantes en todas las grapas. Tengo que reconocer que el giro final del comic me ha dejado super frío, al igual que la idea pacifista que ante un conflicto violento la forma de enfrentarse a él sea usando medios pacíficos, dado que la violencia no se para con más violencia. Esto me ha parecido la típica chorrada buenista que resulta ridícula si se plantea como metáfora de alguna situación del mundo real. Por otro lado, lo que si me ha gustado en la idea de dejar ir el miedo como forma que eliminar el conflicto. En positivo tengo que decir que cuando conocemos el origen de todo queda claro que Zarsky tenía esta historia pensada desde el comienzo, consiguiendo que todo encaje perfectamente. Y aunque la vida del pueblo seguro hubiera podido dar para más, creo que se nota que Zdarsky ha contado la historia tal y como él quería.

El dibujo de Ramón K. Pérez y color de Mike Spicer me parece que está muy bien en lo relativo a la narrativa, mostrando siempre de forma interesante lo que pasa en la historia de Zdarsky. El problema que le veo a Pérez es que estamos ante un comic con muchos personajes vecinos del pueblo que en muchos momentos se me hacen imposibles de distinguir entre si. En el anterior volumen me pareció que el color de Spicer resultaba demasiado monótono y monocromático en algunos momentos. Esto por suerte ha mejorado en este volumen final, distinguiendo por ejemplo claramente los momentos en el presente frente a los flashbacks que nos cuentan la historio de como los habitantes de Stillwater no pueden morir hagan lo que hagan. En el primer volumen había un interés claro por parte de Pérez de convertir al pueblo en un personaje más, consiguiendo que siempre supieras donde están los personajes y hacia donde van. Esta sensación se ha perdido un poco en este volumen final, con unas páginas sangrientas en muchos momentos pero desprovistas de fondos. Dicho esto, a pesar de estos peros, creo que globalmente Pérez y Spicer han ofrecido un buen trabajo que ha sumado a la historia, no la ha hecho más difícil de disfrutar.

A destacar también que este volumen incluye el especial Stillwater: The Escape, que junto a unas páginas de Zdarsky y Pérez que dan unidad al comic, incluye tres historias cortas creadas por Jason Loo (The prisoner), Andrew Wheeler con Soo Lee y Dee Cunniffe (Live to tell) y Ethan Young y Dee Cunnife (Matrimony). Estas historias pasadas de gente que intentó abandonar el pueblo sirven para dar mayor escala al drama de Stillwater, a la vez que entiendo que sirvió para que Ramón K. Pérez se tomara un respiro antes de iniciar el último volumen también incluido en este tomo.

En todo caso, dentro que todo se nota pensado y desarrollado tal y como quería Zdarsky, tengo que reconocer que no he conectado con el final de esta historia. Eso provoca que Stillwater me deje una sensación de haber ido de más a menos. Me parece un buen comic, no uno notable, y creo que ha ofrecido un buen entretenimiento, pero con la sensación que podría haber sido mejor.

Comparto las primeras páginas de este volumen, pertenecientes al número 13 USA:

Stilwater ha terminado y la verdad es que el final ha sido un poco anticlimático. En todo caso, al tratarse de una obra en tres volúmenes, creo que ha resultado una buena lectura.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

La industria del comic americano necesita series largas de autores TOP (Reflexiones 15/2023)

Empiezo el mes de junio con un nuevo artículo de opinión sobre algo que llevo pensando desde hace algún tiempo en relación a los problemas de ventas que la industria del comic mainstream viene sufriendo en los últimos meses y años. Y el titular lo resume perfectamente, necesitamos el siguiente The Walking Dead, la siguiente Saga creada por equipos creativos de primer nivel que atraiga lectores de forma regular a las librerías para comprar grapas y/o tomos.

En los últimos días me han pasado varias cosas en relación a mi afición comiquera. En primer lugar, leí Nemesis Reloaded de Mark Millar y Jorge Jiménez, y el final de comic con la sorpresa final me voló la cabeza. El sábado publicaré la reseña completa, pero sólo adelantaré que un giro marca de la casa Millar muestra la punta del iceberg de una inesperada interconexión de todo el universo Millarworld comiquero de cara al comic / evento Big Game, comic que Millar publicará en julio con dibujo del super estrella de Marvel Pepe Larraz. Y reconozco que incluso aunque el protagonista Nemesis no me gusta en absoluto, el hype que me ha producido esta miniserie de cara a Big Game me parece tremendo. De hecho, hace mucho tiempo que nada de Marvel o DC me ha producido esta sensación de anticipación y ganas de leer un nuevo comic.

El hype de Nemesis tuvo una doble derivada, porque además de querer comprar / leer cuanto antes Big Time, me dejó con ganas de releer otros comics del Millarverso como Night Club, Magic Order, etc… como previa y para estar al día con estos personajes antes del evento, dado que es posible que los veamos cruzarse. De forma que Millar consiguió generar retroactivamente ventas de otras colecciones de su universo comiquero. En esto tengo claro que mi faceta de fan de los universos superheroicos ha jugado una factor fundamental, porque si durante años y años compraba 20-25 grapas mensuales de Marvel o DC, ¿Cómo no comprar dos, tres o cuatro miniseries ahora?

Por cierto, hay mucho odio a Millar, pero aparte de punkarradas puntuales, sus comics son siempre blockbusters super entretenidos que cumplen de sobra su objetivo de comic mainstream. Comics que además están siempre estupendamente dibujados, con un nivel artístico superior a la media que encontramos en Marvel o DC.

Junto a esto, el pasado martes la web Panel Syndicate anunció la publicación del nuevo número de Friday de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente. Como siempre, este séptimo número se ha publicado online en la modalidad de «paga lo que quieras». Y aunque Friday es un comicazo super chulo que sin duda recomiendo, este séptimo número llega 6 meses después de publicarse el sexto número que cerraba el segundo arco. Esto me hizo recordar que cuando dentro de un año y pico salga el último volumen que cierra la serie seré el primero que hará cola para comprarlo en la librería, pero es imposible de leer y comprar en su versión online de Panel Syndicate debido a las larguísimas esperas entre número y número.

Volviendo al tema del artículo, una vez que el COVID ha desaparecido y con él el aumento de ventas que provocaron los confinamientos, desde hace meses las webs americanas publican noticias sobre cierres de librerías especializadas por todos los Estados Unidos y Canadá. De hecho, la cifra sería aún más grande si no fuera porque el auge del manga ha parado el golpe que supone para los libreros las bajadas de ventas en las editoriales mainstream como Marvel y DC.

Que las ventas de Marvel y DC están bajo mínimos es algo que poca gente duda. Empezando por un Tom Brevoort que afirmó hace unas semanas en su blog que Marvel ha cambiado su política editorial, y frente a las series regulares abiertas de toda la vida, ahora Marvel prefiere publicar miniseries sucesivas. La política de Marvel ahora es publicar dos miniseries con dos números uno antes que una serie abierta de 10 números (o más) porque el segundo número uno de la nueva miniserie siempre venderá más que el número 6 de esa misma colección. Asistir además a la cancelación sucesiva de casi todas las colecciones abiertas en cuanto supera los 20 ejemplares (o antes) es otra evidencia clarísima.

Y esto hablando de Marvel que se supone que sigue siendo la editorial número uno en ventas de Estados Unidos, porque si hablamos de DC la cosa es mucho peor en sus comics en continuidad. Fuera de éxitos puntuales como el Batman / Spawn, el universo DC sigue renovándose cada pocos años para intentar levantar las ventas de un universo que parece que interesa cada vez a menos lectores. Incluso reconociendo lo mucho que he disfrutado por ejemplo las últimas colaboraciones de Mark Waid y Dan Mora en Batman y Superman y en el relanzamiento de Shazam!

Esta política de series cortas pensadas para ser recopiladas en tomo no es exclusiva de las dos grandes. Editoriales como AWA están especializadas en publicar series de un único tomo, centrados como están en intentar vender conceptos para cine o televisión. Además, teniendo en cuenta que me da la sensación que los artistas cada vez son menos propensos a «hipotecar» su carrera muchos años en un único comic, la tendencia que parece se está imponiendo es que las series indys cada vez son más cortas. Los últimos comics de Rick Remender Una sed de venganza justificada con André Lima Araujo y Death or Glory con Bengal sólo se han extendido el equivalente de dos tomos, por ejemplo. Da la sensación que puestos a vender los derechos de un comic para una serie o película, realmente da igual si el comic es corto o largo. Por lo tanto, ¿para qué extenderse? Series como Deadly Class con Wes Craig con una duración de 56 números son cada vez más escasas, y es justo la tendencia que creo fundamental que se rompa.

Y precisamente, la mayoría de mis comics favoritos de siempre en el ámbito independiente o de creación propia fueron colecciones de larga o media duración que parecen impensables hoy en día. Aparte de The Walking Dead (193 números) o Invencible (144 números) de Kirkman, Adlard y Ottley, Scaped duró 60 números, Preacher 66 más varios especiales y miniseries, Sandman 75. Y el doble Fábulas, 150. Incluso Locke & Key, cuya primera serie duró 37 números , sería vista como una anomalía en el panorama comiquero actual. Estas series aparte de todo exigían una fidelidad en el lector, obligándonos a ir todos los meses a nuestras librería, y años después de finalizar sus tomos recopilatorios se siguen vendiendo como churros. Ofreciendo una experiencia de construcción de mundos y evolución de los personajes inigualable que los comics actuales de duración corta nunca van a poder igualar.

Hace unos meses publiqué un artículo similar argumentando que el comic americano necesitaba un revulsivo, sobre todo personalizándolo con comics EVENTOS que se sintieran importantes y trajeran público a las librerías. Pensando en qué cosas podría detener la sangría de pérdida de ventas de los comics mainstream en el canal de las librarías especializadas americanas, más que un comic evento puntual de cinco o seis números, lo que de verdad necesita la industria son más series regulares de larga duración que resulten populares. Necesita el nuevo The Walking Dead o el nuevo Saga. De hecho, no necesita una única colección popular, necesita cuantas más posible que atraigan a las librerías a clientes a comprar su dosis regularmente. Clientes que una vez allí a lo mejor piquen otra cosa y ayuden a revitalizar las ventas de todas las editoriales.

Por eso comics estupendos como Friday no sirven, al estar hablando de una serie que publica una grapa cada seis meses, un tomo cada año y medio. De hecho, aún teniendo a autores super populares en España como son Ed Brubaker y Marcos Martín y con dos tomos publicados, esta misma semana hable con un amigo tuitero que no sabía ni que esta serie existía. Necesitamos de comic que mantengan la regularidad y que sean consistentes en su salida, de forma que los lectores tengamos tranquilidad a la hora de saber que antes o después vamos a poder leer.

El problema que tiene la brevedad en las colecciones de Marvel (por ejemplo) es que muchos lectores no se animan a comprar las grapas y prefieren esperarse a comprar los tomos una vez se sepa si el comic es bueno o no. Pero claro, si una colección como Extraño de Jed MacKay y Marcelo Ferreira termina en el número 10 USA, dando inmediatamente comienzo otra «nueva» etapa que te venden que va a ser aún mejor, estoy convencido que hay mucha gente que piensa «¿Para qué empezarla si ya ha terminado y lo siguiente va a ir por otro lado?» Esta es la mentalidad del lector veterano de toda la vida, como es mi caso, que estamos acostumbrados a las historias río de los comics de los años 70 y 80. Pero estoy convencido que no soy un caso único, mucha gente que no compró un comic cuando salió al final no llega a hacerlo debido a la acumulación de oferta que tenemos todos los meses en las librerías. Y en este caso, no es que no compro Extraño porque compro otra cosa en su lugar, al final no compro Extraño y punto.

Justo por esto me parece fundamental que todas las editoriales y autores rompan esa tendencia negativa y autodestructiva. Pensando en Robert Kirkman o Mark Millar, dos autores modélicos es su idea de negocio y su conocimiento de la industria que dirigen Skybound y Millarword, hablamos de empresas super saneadas y rentables que no tienen problemas económicos, deberían atreverse a publicar el próximo Star Wars, la próxima Canción de Hielo y Fuego confirmando desde el comienzo que son grandes historias que se desarrollarán a lo largo de años y que llegarán a su perfecto final en algún momento del futuro, creando un viaje que merezca la pena vivirlo. Millar en su canal de Youtube ha afirmado en varias ocasiones que si consigue fichar a los mejores autores del medio para unos comics que son propiedad de Netflix y por tanto son trabajos de encargo, es porque les paga más que Marvel o DC. Directamente. Y estoy seguro que tras el pelotazo de The Walking Dead, Kirkman también podría hacerlo, aparte que comparta los derechos de la obra con sus colaboradores, por ejemplo Chris Samnee en Fire Power o Lorenzo de Felipe en la inminente Void Rivals, que se estrena este mismo mes de junio en USA.

De hecho, incluso aunque las ventas de grapas fueran flojas, Millarworld o Skybound se deberían comprometer a continuar su publicación dado que todos sabemos que luego con las diferentes recopilaciones en tapa blanda, tapa dura u omnibus estos comics resultan siempre rentables. Y claro, podréis pensar que es muy bonito pedir a otro que arriesgue su dinero en algo que no está funcionando, pero el buen empresario no es el que piensa a corto plazo, sino el que se atreve a poner su mirada en el medio y largo plazo. Recordando el ejemplo de Invencible vemos un comic que sus grapas realmente nunca se vendieron demasiado bien. Sin embargo, 5 años después de terminar, sus tomos siguen vendiéndose de maravilla. Y apuesto que dentro de 10 seguirán habiendo ediciones disponibles para los lectores. Y volviendo a los años de publicación, Invencible fue un comic en el que el boca a boca entre lectores y críticos funcionó durante años, y eran recomendaciones que invitaban a leer la colección desde el principio con los tomos, pero también ofreciendo buenos puntos de entrada a las grapas. Este debería ser el ejemplo a seguir.

Hay una realidad, y es que los comics de éxito se retroalimentan con el paso de los años. Ed Brubaker comenta que las ventas de sus novelas gráficas de la serie Reckless no han dejado de crecer. Pero no es solo que la nueva vende más que la anterior, cosa que sucede, es que junto a la novedad las obras antiguas aumentan sus ventas coincidiendo con los nuevos lanzamientos, al haber lectores que descubren la obra en ese momento. La conexión entre las ventas de la novedad y del fondo editorial funciona si los editores mantienen disponibles los comics para los libreros. Este debería ser el camino, algo lógico, ¿no? Y sin embargo, todos los años descubrimos que ante un estreno por ejemplo de cine, determinados comics clave de ese personaje están agotados y son imposibles de conseguir. El mundo al revés.

Pero no es un tema de personalizar únicamente en los autores, porque es una vergüenza que Marvel o DC realmente no se atrevan a plantear una serie de 50 números aunque no venda inicialmente. No, el decepcionante y soporífero Batman de Tom King o la floja etapa de Snyder y Capullo no cuentan, porque eran comic que SI se vendían al ser Batman. (E incluso así, DC cortó por lo sano a Tom King ante una etapa que se estaba convirtiendo en ilegible). A lo que me refiero es que deberían atreverse a buscar el próximo Starman, el siguiente Miles Morales, pero dando un margen amplio a los autores para que desarrollaran una historia río rica en worldbuilding y relaciones personales que viéramos crecer a lo largo de los meses y años.

En este sentido, la franquicia mutante de Krakoa en los términos en que está planteada no va a formar parte de la solución, porque yo hablo de series abiertas de larga duración pero lo más autocontenidas posible que sean sencillas de seguir para un lector no experto. Sin embargo, aunque como decía yo me acostumbré a comprar múltiples comics de un universo para sentir la interconectividad, la realidad es que Krakoa que se convertido en un saca cuartos con historias mediocres que no terminan o que saltan de serie en serie, haciendo que esta franquicia sea ahora mismo lo menos «reader-friendly» que podemos encontrar en la actualidad comiquera. De hecho, a veces parece que te obligan a leer estos comics con la enciclopedia al lado para recordar quien es tal o cual personaje, o para darte que cuenta que el personaje X no se parece en nada a aquel del que te enamoraste cuando empezaste la afición.

Comentaba que necesitamos el próximo TWD o Saga. Pero justo pensando en Saga nos damos cuenta de la importancia de la PERIODICIDAD, de mantener tu presencia en las librerías. Porque Saga fue un comic superventas durante su publicación, pero tras 3 años y medio de parón para que Fiona Staples recargara las pilas, las ventas no han vuelto a los niveles de 2018. Tras un parón tan grande, los lectores parece que han pasado página, o al menos parece que se van a esperar hasta estar seguros que cuando retomen el comic, este se publicará ahora si hasta su final. Porque el miedo a que una obra quede colgada está super presente en el entretenimiento mainstream. Que se lo digan a los suscriptores de Netflix o a los fans de George R.R. Martin.

Por eso estos comics deben mantener una periodicidad estable que haga que seguir estas colecciones sea una tarea confiable que no va a generar quebraderos de cabeza en el lector. En este sentido, los comics de Kirkman y en general de Image resultan el camino a seguir, publicando un arco completo mensualmente, para dejar un mes o dos de descanso al dibujante que es aprovechado para la publicación del tomo. Es normal que un dibujante no se quiera alargar en exceso en un comic, sobre todo si no genera suficientes ingresos, como parece es el caso en cada vez más comics de creación propia. Pero si la tarifa por página realmente si les sale rentable, estoy convencido que muchos problemas desaparecerían.

Tener un comic como Oblivion Song dibujado en su totalidad por Lorenzo de Felipe, o Gideon Falls por Andrea Sorrentino y Dave Stewart ofrece un plus de personalidad, calidad y consistencia artística al lector que ningún comic de Marvel o DC con cuarenta dibujantes diferentes puede igualar. Este es también el camino en mi opinión. Mientras Marvel transmita que el dibujo es secundario y que da igual si un comic lo dibuja Stuart Immonem o C.F. Villa, más y más lectores irán abandonando sus colecciones cansados de artistas mediocres y nula consistencia en un medio que plantea contar historias mediante imágenes.

El mundo del comic siempre ha sido cíclico. No espero tener razón con esta reflexión, pero si me gustaría pensar que las modas cambiarán y en poco tiempo podamos ver la inversión de la tendencia actual, con unas editoriales planteando historias más ambiciosas no limitadas a la espada de Damocles que son las ventas actuales de las grapas. Seguro que si eso pasa, saldremos todos ganando.

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Nemesis de Mark Millar y Steve McNiven (Millarworld)

Mark Millar está publicando en Image Comics Nemesis: Reloaded junto al artista super estrella español Jorge Jiménez. Es por esto que me he animado a recuperar la primera miniserie del personaje con dibujo de Steve McNiven (co-creador del comic) y color de Dave McCaig, y que fue publicada originalmente dentro del sello Icon de Marvel Comics en 2010-11.

PUNTUACIÓN: 6/10

¿CIVIL WAR? Nada. ¿KICK-ASS? Un calentamiento. ¿Qué pasaría si el hombre más inteligente y duro del mundo fuera totalmente malvado? Conoce a Nemesis. Ha estado destruyendo sistemáticamente las vidas de todos los jefes de policía de Asia, y ahora ha puesto sus ojos en Washington, DC. Entre tú y yo, la policía no tiene ninguna posibilidad. No te pierdas el libro del que TODO el mundo hablará.

Nemesis fue una miniserie de 4 números publicada en 2010-11 en el sello Icon de Marvel Comics. Icon fue creado en 2004 por Marvel para ofrecer a sus principales arquitectos de la época un espacio donde pudieran publicar comics de creación propia conservando los derechos, de forma que no tuvieran necesidad de irse a otra editorial a hacerlo. Powers de Brian Michael Bendis y Michael Avon Oeming y Kabuki de David Mack cambiaron Image por Icon, y en este sello se publicaron también comics de J. Michael Straczynski como Dream Police y The book of lost souls, o el ahora mítico Criminal de Ed Brubaker y Sean Phillips. Dentro de la comodidad para los autores de publicar «en casa», lo cierto es que Icon era un espacio un tanto tacaño, dado que Marvel no invertía nada en publicidad para estos comics, siendo algo que tenían que hacer y pagar los autores de su bolsillo, al igual que los gastos de imprenta. Además, en su momento se dijo, antes de la explosión de la venta de tomos, que estas grapas sólo se imprimirían una vez aunque se agotaran y fueran un gran éxito. La idea que subyace era que Icon era un caramelo de Marvel para sus autores estrella, pero no invertían ni un céntimo más de lo necesario.

Desde que entramos en el siglo XXI Mark Millar ha sido uno de los escritores mainstream más popular y super ventas. Pero además, siempre ha tenido un gran ojo para captar las necesidades y oportunidades del sector, demostrándose un hábil profesional pensando desde una perspectiva de negocio. Tras el pelotazo de la primera serie The Ultimates, que fue publicada entre 2002 a 2004, Millar creó su sello Millarworld en 2004 para publicar comics de creación propia de los que conservaba los derechos, algo que se ha demostrado la decisión más inteligente que pudo tomar en esos años. En esos años iniciales decidió no cerrarse ninguna puerta y optó por publicar con diferentes editoriales. De esta forma, Wanted (que tuvo adaptación cinematográfica) con J.G. Jones se publicó en Image a través de Top Cow, Chosen con Peter Gross en Dark Horse y The Unfunnies con Anthony Williams en Avatar. En 2008, un Millar super asentado en Marvel tras el pelotazo de Civil War publica su primera colección creator-owned en Icon, Kick-Ass, con dibujo del super estrella John Romita Jr., comic superventas que también tuvo adaptación cinematográfica.

Steven McNiven es un dibujante de cómics canadiense. Se dio a conocer en la editorial CrossGen con Meridian antes de pasar a Marvel Comics para trabajar en cómics como Ultimate Secret, Marvel Knights 4 y New Avengers, firmando un contrato en exclusiva con la editorial. Entre 2006-07 McNiven fue el dibujante de la miniserie de Marvel Civil War junto a Millar, comic que Millar no deja de comentar que es el tomo más vendido de Marvel del siglo XXI. A continuación, Millar y McNiven volvieron a colaborar en la megapopular la historia de Lobezno Old Man Logan entre 2008 y 2009.

Tras estos dos pelotazos en Marvel y estando considerado McNiven el mejor dibujante de Marvel, o al menos el más mediático, Millar consiguió convencer a McNiven para que su siguiente trabajo juntos no fuera otra serie de Marvel, sino NEMESIS, un comic que se vendió con la premisa de ver qué pasaría si Batman fuera un psicópata como Joker. Algo que se dice provocó una llamada de DC para limar asperezas y asegurar que no sería necesaria una denuncia por uso indebido de su personaje estrella. El comic fue una miniserie de apenas 4 números y 96 páginas en total y salió con una periodicidad trimestral en mayo, agosto y noviembre de 2010 y febrero de 2011, entiendo que para que su publicación no afectara los posibles comics o portadas que Marvel encargara a McNiven en esas misma fechas.

Entrando a valorar el comic en si, Nemesis es uno de los comics que menos me gustan de Millar, y mi relectura no ha hecho más que recordarme los motivos. En comics previos como The Authority Millar ya se había ganado la fama de crear historias que son una macarrada super punki capaz de todo para provocar un shock al lector. Nemesis lleva esta valoración a un nivel superior. En Authority la punkarrada tenía un sentido, por ejemplo al realizar una parodia super over-the-top de los Vengadores en uno de sus arcos. Pero en Nemesis Millar se lía a un frenesí mega gore sin más intención narrativa que mostrar que lo hace porque puede, y que sus comics incluyen escenas en lo referido a ultra-violencia y gore que ningún otro escritor / editor se atrevería a publicar en un comic mainstream. Como elemento publicitario, estoy seguro que consiguió su objetivo, pero no es algo que yo como lector disfrute especialmente.

A la hora de plantear la muerte del jefe de policía de Tokio en la escena inicial, Millar no se limita a hacer que Nemesis le mate para dejar claro que este personaje es un villano, sino que muestra un sadismo extremo destruyendo un edificio lleno de gente como adelanto de que un tren bala aplaste al policía. Y la punkarrada no se detiene ahí, hay más. El comic sugiere un trauma infantil como el de Batman/Bruce Wayne como motivación de Nemesis, algo que se demuestra más adelante como una pista falsa, una punkarrada más. Que una de las sorpresas detrás de este asesino de masas es que su motivación para hacer lo que hace sea que «se aburre» es uno de los argumentos más macarras, nihilistas y, por qué no decirlo, tontos, que se pueden leen en un comic. Aunque es cierto sentido, eso es precisamente la motivación de Joker. Pero hay un montón de elementos super over-the-top en cada grapa, como el ataque al Air Force One cuando Nemesis no puede volar, o que deje embarazada a la hija del Jefe de Policía de Washington Blake Morrow, su siguiente víctima, con los espermatozoides de su hermano (el otro hijo de Morrow), colocando un explosivo que hace imposible que aborte. Whaaaaat?!!!!

En positivo, hay que decir que el mundo del comic americano debe ser uno de los pocos medios en entretenimiento en que apenas hay contenidos protagonizados por villanos. Millar vio este nicho hace mucho, porque Wanted es una historia de villanos, al igual que este Nemesis o Super Crooks junto a Leinil Francis Yu. Se le puede decir muchas cosas al escritor escocés, pero me gusta que sus high-concept sean siempre potentes y bastante diferentes entre si. También debo reconocer que incluso sin conectar con la historia de Millar, el comic se lee como un tiro y funciona sin duda como una historia de acción super over-the-top con giros constantes. El público que disfruta de películas como Posesión infernal o Destino final, por decir dos series que me vinieron a la cabeza inmediatamente, se lo pasarán genial leyendo este comic. A los que habría que sumar aquellos lectores post-adolescentes que pienses que los superhéroes con cosas «para críos».

A lo largo de los años, además de por sus argumentos hiper molones pensados para una adaptación cinematográfica, Millar se ha ganado fama de «trabajar con plantilla», planteando siempre en sus historias una traición en su número 4 que lo cambia todo y una macarrada o giro final en el climax de sus comics. En Nemesis creo que también tenemos esto, aunque limitado al formato de cuatro números de esta miniserie.

Hay un elemento que me llamó la atención de esta relectura. En 2008 Christopher Nolan hizo historia del cine mainstream con The Dark Knight. La parte del joker dejándose atrapar como parte de su plan fue un giro de guion super influyente que fue copiado en los años siguientes por muchísimos blockbusters palomiteros, desde Star Trek Into Darkness, Skyfall de 007 o incluso Los Vengadores de Joss Whedon. Millar también usa esta idea en Nemesis, y al ser un comic publicado dos años depués no tengo duda que no es casualidad, vio la película de Nolan y aprovechó esta idea que se ajustaba como anillo al dedo en su historia de un sádico asesino super inteligente. Unido a esto, este super criminal que planea sus golpes con años de antelación tiene mucho que ver con el Joker de Heath Leadger, que fue convertido en un avatar del Caos capaz de los planes más complejos y rocambolescos. Millar, eso si, hace un «sujétame el cubata» haciendo que sus planes de alarguen con años de antelación, llegando hasta situaciones tan ridículas como el giro final del comic (que no rebelaré por si alguien no leyó este comic).

El comic tiene el problema que Nemesis es un psicópata y por supuesto es imposible conectar con las masacres que va cometiendo, algo acrecentado por la motivación del aburrimiento. Pero a la vez, Millar tampoco hace demasiado para que empaticemos con el Comisario Blake Morrow, un policía íntegro que se tendrá que enfrentar a Nemesis (más bien sufrirlo) y que pone su trabajo por encima de su familia, hasta el punto que sus hijos le ocultan cosas porque le tienen miedo. Puestos a presentar a un Comisario Gordon en este comic, parece que Millar tampoco busca que sea un protagonista 100% positivo, supongo que porque estimaba que así lucía más cool.

Entrando a valorar el apartado artístico, Steve McNiven mantiene su estilo hiper realista que le encumbró en Civil War y Old Man Logan, pero no estamos ante uno de sus mejores trabajos. Hay un primer elemento que afecta a la lectura y es el propio Nemesis. El comic se vendía con la premisa del «Batman psicópata», y supongo que para transmitir la idea de opuesto al Caballero Oscuro, Millar y McNiven presentan a un villano vestido con un traje de spandex blanco absoluto. Y lo que podría ser una buena idea a nivel conceptual resulta fallida para el lector al ser una figura sin ningún elemento icónico ni nada que haga que merezca la pena recordarle. Por no tener, no tiene un logo o imagen icónica en el pecho. Por cierto, como el comic se plantea desde un punto de vista «malote», Millar no desaprovecha la ocasión para lanzar una pullita sobre lo absurdo que es el origen de Batman en la parte del viaje de un joven Bruce Wayne para entrenarse para ser el mejor en lo que hace.

Unido a esta falta de elementos icónicos, no se si por el hecho de entintarse a si mismo o por el exceso de hiper violencia, pero las páginas de McNiven con color de Dave McCaig lucen «sucias», por calificarlo de alguna manera. Y ojo que la ultraviolencia en las escenas de acción es genial y me encanta, no tengo problema con que un comic incluya elementos gores. Pero la lectura de este comic me deja la sensación que no por intentar ser super realista y dibujar hasta el último músculo del cuerpo tu dibujo es mejor. De hecho, este empeño choca con la tontería y el gore de la historia, por lo que hay cierta disonancia en el conjunto.

A ver, siendo McNiven, no es que el dibujo esté mal. Para nada. Nemesis es un «pasa-páginas» que cuando lo empiezas no puedes dejar de leerlo, y eso es mérito de su dibujo. La acción está super bien narrada y consigue impactar con los numerosos puntazos con que Millar riega la historias. Y los detalles de arquitectura cuando los dibuja están muy guay también. Quizá el problema es que el listón lo había puesto muy muy alto en sus comics previos, de forma que entregar un comic que no es sobresaliente se ve como una pequeña decepción. Creo que los tiros pueden ir por ahí.

Voy a hacer un último comentario sobre el giro final CON SPOILERS, pero lo voy a colocar detrás de esta imagen promocional por si no leísteis este comic y preferís que os chafe la sorpresa:

El high-concept de Nemesis era presentar a un Batman psicópata jokerizado en un frenesí criminal. La historia sugiere una historia de origen similar a la de Batman, al plantear que Matt Anderson era un niño hijo de una pareja de asesinos en serie que jura venganza hacia los policías que detuvieron a sus padres y les llevaron a la cámara de gas. Sin embargo, Millar con su aproximación macarra cambia la narrativa al mostrar en uno de sus giros marca de la casa que realmente Nemesis NO es Anderson, ya que Anderson murió cuando era un joven en un antro en mitad de la nada donde fuera que fuese para entrenarse para su venganza. Asesinado por quien sea que es Nemesis en la actualidad. Este elemento es una ostia en toda la boca del origen del héroe de DC, reforzando que un niño sólo por los lugares más peligrosos del mundo en el mundo real no se convierte en un experto luchador mente maestra, sería asesinado (o algo peor) a las primeras de cambio.

El problema principal viene con la sorpresa de las últimas páginas del comic. De forma sorprendente, Morrow mata a Nemesis en el climax final en la Casa Blanca y de alguna manera parece que va a haber un final feliz. Sin embargo, Millar la vuelva a liar al mostrar que el Nemesis muerto no era el verdadero Nemesis, que es un rico empresario que se dedica a dar habilidades mejoradas a personas aburridas para que desaten el caos. Personas se entiende super ricas que pueden pagar el costoso tratamiento. Entiendo que esta fue la forma que Millar entendió mejor para dejar la puerta abierta a nuevas historias en caso que este Nemesis tuviera éxito.

Sin embargo, este último giro es una idea completamente fallida más allá del shock-value, porque si cualquiera puede ser Nemesis, en el fondo no hay nada especial en él. Y a la vez, la idea que un maestro del caos y el crimen puede ser fabricado sin problemas rompe lo que acabamos de ver, que eran acciones excepcionales de alguien muy loco. El detalle final de una mente maestra que 10 años antes sabía que Morrow sobreviviría a Nemesis y estaría un día concreto en un sitio determinado para poder recibir su felicitación es una ridiculez más de un final que no me funciona en absoluto.

En todo caso y a modo resumen, incluso no conectando con la historia de Nemesis, es un comic resultón que tiene claro qué tipo de entretenimiento ofrece y al público que lo dirige. Si entras en el rollo no tengo duda que es un comic super entretenido.

Comparto las primeras páginas del comic:

Volver a leer Nemesis me ha recordado porqué es uno de los comics que menos me gustan de Millar, unido a que tampoco es el mejor trabajo de McNiven. Un Millar hiper macarra y over-the-top que ponía el shock-value por encima de la historia.

PUNTUACIÓN: 6/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Kaya vol. 1 de Wes Craig (Image Comics)

Tras el final de Deadly Class, tenía ganas de disfrutar de nuevos comics del artista Wes Craig. Y en Kaya tenemos a Craig como autor completo creando una fantástica historia de fantasía cuyo primer volumen editado por Image Comics pude por fin disfrutar.

PUNTUACIÓN: 8/1O

Tras la destrucción de su aldea, una joven con un brazo mágico y espíritu de lucha recibe el encargo de llevar a su hermano pequeño a un lejano refugio seguro. Allí está destinado a descubrir el secreto para derrocar al todopoderoso imperio que destruyó su hogar.

¡Del escritor y artista WES CRAIG (DEADLY CLASS, GRAVEDIGGERS UNION) llega una nueva y asombrosa serie de fantasía y aventuras sobre hermanos que sobreviven en un mundo de monstruos y mutantes, perfecta para los fans de Conan, El Señor de los Anillos, Bone y Hora de Aventuras. Este primer volumen recopila KAYA #1-5, más el prólogo de 16 páginas presentado anteriormente en exclusiva en la revista IMAGE! 30TH ANNIVERSARY ANTHOLOGY.

«No hay nada en el mundo del cómic que me guste más que ser introducido en un mundo nuevo y extraño habitado por personajes a los que rápidamente llegas a querer. KAYA es eso. Un montón de eso».
-ROBERT KIRKMAN (THE WALKING DEAD INVENCIBLE)

Wes Craig ha creado un mundo de fantasía de infinitas posibilidades, planteado a partir del viaje de dos hermanos, la protagonista Kaya y su hermanastro pequeño Jin, que se dirigen a un lugar seguro tras haber sido destruido su pueblo por unos super poderosos enemigos robóticos. En el viaje se van a encontrar un montón de aventuras y seres amigos y enemigos que consiguen que la historia no deje un segundo de respiro. Los hermanos no pueden ser más diferentes, empezando por una Kaya que lleva un brazo metálico que compensa la falta de un brazo, un suceso que supongo conoceremos a medida que avance la serie. El contraste entre la tecnología de Kaya y la búsqueda de la magia de Jin aporta al comic unos momentos muy potentes. Y lo mismo para los seres extraños que iremos conociendo a lo largo de su viaje. Craig ya guionizó hace unos años The gravediggers Union, y la verdad es que me parece que realiza un trabajo excelente en la creación de este mundo, con las aventuras que hemos disfrutado hasta el momento y la sensación que el futuro puede ser aún mejor. Desde luego, el cliffhanger con el que nos ha dejado en el final de este volumen no puede ser más apasionante. Ganazas de seguir leyendo esta historia.

El dibujo de Craig viene acompañado por Jason Wordie en el color, y me parece una maravilla. El color de Wordie es super expresivo y ayuda a dar el feeling perfecto en cada ambientación, ya sea en el desierto desolado, en las verdes llanuras o en las claustrofóbicas cuevas donde se oculta el mortífero Magron. Una historia de fantasía ante todo tiene que hacerte sentir transportado a otro mundo, y el color consigue ese efecto. Me ha gustado mucho, la verdad.

Craig plantea su dibujo igual menos detallado que en Deady Class, dejando mucho margen para el lucimiento del color. No se si es porque plantea un comic que pueda ser vendido como all-ages o para conseguir mantener el ritmo de publicación mensual, pero los personajes tienen un tono cartoon que entiendo que implican menos esfuerzo de dibujo, pero funcionan perfectamente en el contexto de esta historia. El combo perfecto para un artista, la verdad. Sin embargo, que el dibujo esté menos detallado no significa que la aventura no esté bien contada, en cuanto a narrativa pocos artistas superan a Craig, un maestro haciendo que sea la acción la que cuente la historia. Aparte de unas brillantes escenas de acción, los personajes tienen un montón de personalidad y es fácil empatizar con ellos. Me parece un comic modélico en todos los aspectos.

Si te gusta la fantasía, no te puedes perder Kaya, este primer volumen me ha parecido una pasada. 100% recomendable.

Comparto las primeras páginas de este comic:

Y como bonus-track, el trailer que han preparado para este comic:

Kaya es fantasía en estado puro. Un primer volumen modélico que me ha dejado con ganas de más. Comicazo super recomendable, no se le puede pedir más.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Rick Grimes 2000 de Robert Kirkman y Ryan Ottley (ECC Ediciones)

Tras el final de la mítica Invencible, Robert Kirkman y Ryan Ottley vuelven a reunirse para Rick Grimes 2000, comic con tintas de Cliff Rathburn y color de Dave McCaig publicado por ECC Ediciones que originalmente formaba parte de la antología Skybound X, creada con motivo del décimo aniversario del sello creado por Kirkman en Image Comics.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Más allá de The Walking Dead (Los muertos vivientes)

Rick Grimes era un agente de policía en un pequeño pueblo. Luego, el mundo cayó en manos de los muertos vivientes. Pero los muertos solo fueron el principio… y aquí empieza una nueva historia de terror alienígena.

El guionista superestrella Robert Kirkman y el dibujante superestrella Ryan Ottley nos presentan la historia más salvaje de The Walking Dead. Este tomo recopila toda la historia de Rick Grimes 2000 que apareció originalmente en las páginas de Skybound X, así como una galería de portadas.

ECC Ediciones ha publicado este número especial en una edición en cartoné de 64 páginas.

Robert Kirkman (Kentucky 1978) es uno de los nombres más populares y exitosos de mundo del comic mainstream americano. Es el creador de The Walking Dead con Tony Moore, que fue sustituido por Charlie Adlard tras abandonar la serie tras tan sólo 6 números, y de Invencible junto a Cory Walker, que fue sustituido por Ryan Ottley a partir de su número 8.

Su primer trabajo en el mundo del cómic fue la parodia de superhéroes Battle Pope, creada en el año 2000 junto al artista Tony Moore. Tras este comic, Kirkman y Cory Walker fueron contratados por Erik Larsen para realizar una miniserie de SuperPatriot ya dentro de Image Comics. Mientras trabajaba en ese libro, Kirkman y E. J. Su crearon en 2002 Tech Jacket, de la que se publicaron siete números. A principios de 2003 Kirkman y Moore crearon Invencible, y unos meses más tarde se estrenó The Walking Dead, comic que se convirtió en uno de los mayores éxitos del comic independiente sobre todo a partir del estreno de la popular adaptación televisiva.

Aunque trabajó en Marvel durante unos pocos años en comics como Irredeemable Ant-Man, Ultimate Spiderman Team-Up y Marvel Zombies, además del comic de creación propia The Destroyer, en seguida decidió centrarse en el mundo de los comics de creación propia. Desde 2008 es uno de los cinco socios de Image Comics, el único de los cinco que no fue uno de sus cofundadores y que es únicamente guionista. Ese mismo año su Manifiesto en favor del comic independiente en el que pedía a los autores que se centraran en estos comics abandonando el trabajo de encargo en Marvel o DC generó mucha polémica y levantó algunas ampollas sobre todo en Marvel.

En 2008 creó junto a Todd McFarlane Haunt, que contó con dibujo de Greg Capullo y Ryan Ottley. En 2010, Kirkman fundó la empresa de entretenimiento Skybound Entertainment para desarrollar propiedades en todo tipo de medios, incluidos cómics, televisión y cine. La empresa también gestiona la licencia de The Walking Dead e Invencible. Dentro del sello Skybound Kirkman ha creado Outcast con Paul Azaceta, Oblivion Song con Lorenzo de Felici, Die! Die! Die! con Chris Burnham y Fire Power con Chris Samnee. Junto a Lorenzo de Felici está a punto de estrenar Void Rivals, su nueva serie regular que se estrena el próximo mes de Junio. Además, en 2020, recibió un premio especial («Fauve d’honneur») en el Festival Internacional del Cómic de Angulema por sus logros en el mundo del comic.

Ryan Ottley (Portland, 1975) es un dibujante conocido sobre todo por su trabajo en Invencible y Amazing Spider-Man. Tras trabajar entre otros trabajos en una empresa de suministros farmacéuticos, Ottley decidió centrarse en el mundo del comic, y con 29 años empezó a trabajar en Invencible a partir del número 8 en 2004, colección que dibujó durante 14 años, dibujando 127 de los 144 números.

Tras terminar Invencible, en 2018 ficha por Marvel Comics relanzando el volumen de The Amazing Spider-Man con el escritor Nick Spencer. Ottley realizó el arte de 20 números de la serie. En 2021, Ottley fue anunciado como el artista del relanzamiento de Hulk formando equipo con el escritor Donny Cates. Tras la salida de Cates como escritor de Hulk, Ottley se haría cargo como escritor para el resto de la serie, a partir del número 11. Tras terminar esta etapa en Hulk, Ottley ha comentado que vuelve al mundo de los comics de creación propia.

Sobre el nacimiento de The Walking Dead en 2003, Kirkman ha contado en numerosas ocasiones que Image Comics estuvo a punto de rechazar su propuesta porque consideraban que el concepto de ambientar el comic en un apocalipsis zombi no era suficiente para atraer a los lectores, y necesitaba un gancho aún más potente. Esto provocó que el entonces novato Kirkman se inventa una rocambolesca historia similar a la de «Plan 9 from outer space», según la cual los zombis estaban en realidad animados por una raza alienígena que se disponía a invadir la Tierra para quedarse con el planeta y sus recursos naturales. Sin embargo, Kirkman no tenía intención de utilizar ese argumento en ningún momento. Durante la publicación del comic, Kirkman también usó esta broma ante algunas cartas de lectores que opinaban que el concepto en 50 números no iba dar más de si, sugiriendo que habían grandes cambios en el horizonte.

En 2021, dos años después del final de The Walking Dead y aprovechando el décimo aniversario del sello Skybound, Kirkman publicó cinco números antológicos bajo el nombre Skybound X en el que se publicaban historias cortas de los diferentes comics que ha publicado este sello, no sólo de Kirkman sino de un montón de autores variados y colecciones como Ultramega, Redneck, Birthright y Manifest Destiny entre otros. Y es en estos 5 números donde se publicó este comic de 48 páginas, Rick Grimes 2000, que ECC Ediciones publicó el año pasado en un tomo en cartoné de tapa dura y 64 páginas, en el que recupera esta idea loquísima.

Rick Grimes 2000 es un comic super over-the-top que no se toma muy en serio a si mismo y que tiene una clara vocación de entretenimiento. Y me lo he pasado genial leyéndolo. Ver a los protagonistas de The Walking Dead transformados en unos héroes y villanos cyborgs con habilidades mejoradas que combaten entre ellos y contra zombies y alienígenas super poderosos casi salidos de Invencible ha sido una gozada total.

El dibujo de Ryan Ottley con tintas de Cliff Rathburn y color de Dave McCaig es una pasada. Por un lado, es genial verle dibujar zombies, aunque son un elemento muy secundario en la historia. Pero es que Ottley añade además un feel superheróico que le va perfecto a la historia super gore y exagerada que plantea Kirkman. El comic de 48 páginas está contada en 5 grapas de 12, 8, 8, 8 y 12 páginas. Aparte de explicar el mundo en que sucede la historia, Kirkman plantea un montón de acción y cliffhangers potentes, alternando Ottley grandes splash-pages con páginas super abarrotadas de viñetas para poder hacer avanzar la historia, consiguiendo un resultado brillante.

Otro elemento muy destacable de Rick Grimes 2000 es que Kirkman le regala a Ottley un montón de easter-eggs que resultan super chulos de dibujar y de ver en una página de un comic. Empezando por el uso de espadas laser de Star Wars como puede verse en la portada, monopatines voladores de Regreso al Futuro 2, o los tentáculos de Doctor Octopus. No se si recordando las pullas de Kirkman hacia Marvel, también resulta llamativo que el villano Negan lleve un traje que recuerda cromáticamente al de Spiderman, usando un aerodeslizador que es casi calcado del de Duende Verde. La coctelera que agita Ottley no tendría que funcionar, pero sin duda lo hace, con el añadido de una violencia super gore con por ejemplo cabezas estallando de forma explícita que es la guinda a un comic que es pura diversión.

Es cierto que Rick Grimes 2000 es un comic gamberro super bestia con una única vocación de entretenimiento over-the-top. Y funciona sin vergüenza ninguna como comic de acción gore sin más. Dentro de lo exagerado y superficial de una historia que no puede ser profunda desde la propia elección de un formato de 48 páginas que obliga a ir a tope desde la primera páginas sin un segundo de respiro, la verdad es que Kirkman también plantea varios elementos bastante meta sobre algunos aspectos del entretenimiento mainstream actual. Empezando por añadir el «2000» a un comic publicado en 2021, lo que sugiere una crítica a la ola de nostalgia que domina una gran parte del entretenimiento, que parece obligar a volver a las mismas historias y personajes una y otra vez. Esto se uniría a tener a Rick como protagonista de esta historia, cuando en The Walking Dead murió al final del comic, resaltando que las grandes franquicias obligan a reinicios y reboots que mantengan vivas a sus principales personajes.

Kirkman también plantea un comentario, no se si crítica, a la moda que dominó el mundo del comic en las décadas de los 90 y 2000 con personajes hiper musculados con grandes pistolones que me recordaron a Cable o los personajes de Extreme Studios de Rob Liefeld. Esto también es otro elemento que conecta al 2000 del título. Ojo, que estos son detalles para muy cafeteros. Si eres un lector veteranos como yo consiguen que estuviera sonriendo durante toda la lectura, pero si eres un lector no habitual te encontrarás con cosas super exageradas que añaden diversión y un tono de no tomarse muy en serio a si mismo.

Por comentar algo menos bueno, como comentaba antes el formato de 48 páginas obliga a un desarrollo y un final bastante apresurados que me dejaron con ganas de que esta historia hubiera podido respirar un poco más. En todo caso, que un comic te deje con ganas de más no puede ser mejor, y la verdad es que Kirkman y Ottley entregan un comic super chulo que transmite que ellos se lo han pasado igual de bien creándolo como nosotros leyéndolo.

Por último, no puedo dejar de comentar el palo que ECC Ediciones nos ha dado a los lectores con esta edición. Y tengo claro que tras publicarse en la antología Skybound X, Image publicó Rick Grimes 2000 en un tomo en tapa dura, pero pagar 12 €uros (menos el 5%) por un tomo de 48 páginas de historia, al que hay que sumar las portadas para alcanzar el total de 64 páginas, me parece una pasada. De hecho, ese fue el principal motivo por el que no lo compré en su momento, aunque al final las ganas de leer a Kirkman y Ottley me ha podido al desorbitado precio de este comic.

Rick Grimes 2000 es un comic super divertido y exagerado que encantará a todos los fans de The Walking Dead e Invencible, de Kirkman y Ottley. No se le puede pedir nada más.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!