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Crítica de La forma del agua, de Guillermo del toro

La forma del agua es el nuevo cuento para adultos creado por el director mexicano Guillermo del Toro, convertida en la gran favorita para los Oscars de este año.

PUNTUACIÓN: 7.5/10 

En un inquietante laboratorio de alta seguridad durante la Guerra Fría, se produce una conexión insólita entre dos mundos, aparentemente alejados. La vida de la solitaria Elisa (Sally Hawkins), una huérfana muda que trabaja limpiando el laboratorio cambia por completo cuando descubre un experimento clasificado como secreto: un hombre anfibio (Doug Jones) que se encuentra ahí recluido.

 Escrita por Guillermo del Toro y Vanessa Taylor, la nueva película del mexicano vuelve a introducirnos por la madriguera de conejo para llevarnos a un mundo oscuro y depresivo, los Estados Unidos de la Guerra Fría y la Caza de Brujas del McCarthismo.  Frente al teórico optimismo de los 60, del Toro nos muestra un mundo en el que las mujeres eran silenciadas como si no existieran, el racismo corría rampante por todos los estratos de la sociedad y los homosexuales debían reprimir sus sentimientos por miedo a ser estigmatizados socialmente. A lo que habría que añadir el miedo a lo diferente, como podría ser un emigrante, que es lo que subyace de la aparición del ser acuático en el centro de investigación. Diría que estamos ante la película más reivindicativa de del Toro, que aprovecha para resaltar algunos de los problemas que aquejan a nuestra sociedad actual. 
Lo mejor de la película como viene siendo habitual es la construcción de este mundo, que es un regalo para la vista. Ayudado por la excelente fotografía de Dan Laustsen, un sobresaliente diseño de producción de Paul D. Austerberry, dirección de arte de Nigel Churcher, decorados de Jeffrey A. Melvin y Shane Vieau  y el vestuario de Luis Siqueira, los espectadores somos transportados inmediatamente dentro de la propuesta de Del Toro.
A esto hay que unir la excelente y emocionante banda sonora a cargo del gran Alexandre Desplat, uno de los músicos más en forma del mundo cinematográfico.
Además de los aspectos técnicos, lo cierto es que el reparto es otro gran acierto que consigue emocionarnos en muchos momentos. Me ha encantado la protagonista Sally Hawkins como la muda protagonista de esta fabula. Sin palabras nos muestra la determinación de la menuda joven, que tiene que luchar contra todo para salir adelante y para hacer lo que ella cree que es correcto.
Michael Shannon es el malvado agente del gobierno Richard Strickland que resume todos los males del hombre blanco de la época, un ejemplo de racismo, machismo, xenofobia con muy pocos matices.
Octavia Spencer es Zelda, una amiga que trabaja con Elisa en la limpieza de las instalaciones militares, y Richard Jenkins es Giles, el único amigo de Elisa fuera del laboratorio, un homosexual solitario al no encontrar su media naranja. A ellos añado a un sorprendente Michael Stuhlbarg como el Doctor Robert Hoffstetler, un científico que oculta un secreto y que no quiere que el ser acuático sea diseccionado.
Y por último, tenemos a Doug Jones como el monstruo, el único actor que se atreve a sufrir las interminables horas de maquillaje que del Toro necesita para crear este ser, a medio camino entre un animal salvaje y un ser mitológico. Un personaje que es un prodigio técnico increíble, haciendo real algo que sabemos que no lo es, mediante la combinación de maquillaje, protésis super realistas y efectos digitales para algunos elementos como los ojos. Globalmente, es otro de los hallazgos visuales de la película.

 

Hay sin embargo algunas cosas que no me han acabado de encajar. Me encanta la construcción del mundo de Del Toro, pero hay algunos elementos que en mi opinión no han funcionado. Por un lado, hay varias escenas de desnudos totalmente explícitas de la protagonista que me rompen el feeling de cuento que del Toro construye, aún siendo una fábula para adultos. Mira que no soy pudoroso para estas cosas, pero estas escenas rompen en parte la «magia» de la película.

Además, la propia historia y el villano sin matices me parecen demasiado obvios. Es muy poco sutil mostrar que el hombre blanco heterosexual sea el malo que oprime a mujeres, afroamericanos y homosexuales. De hecho, pensando en la película, diría que todos los blancos heterosexuales son representados como tontos o demostrando actitudes negativas. Y son las mujeres y las minorías las que hacen lo correcto. Como digo, me ha parecido muy poco sutil, aunque precisamente por eso entiendo que ha podido tener tantas adhesiones desde grupos sociales variados que al final votan sus películas favoritas para los Oscars.

Fruto de este interés en agradar a todo el mundo, los protagonistas viven encima de un viejo cine desvencijado y devoran películas clásicas que les alejan del mundo oscuro en el que tienen que vivir. Shirley Temple, el caballo Mister Ed y homenajes a películas clásicas como el musical Mardi Grass de 1958 parecen estar pensados para derretir incluso a los críticos más duros.

La propuesta artística de Del Toro tiene muchos elementos positivos, pero en este sentido me parece un concepto demasiado pensado para agradar a todo el mundo. Pensando en la película, es un cruce muy claro de»La Bella y la Bestia» se encuentra con «El Monstruo de la laguna» con unos toques de «Amelie», y a la hora de transmitir una historia original, se queda un poco en tierra de nadie.

Además, el final quizá era el único posible para crear la fábula, pero está contado de una forma que parece sacado completamente de la manga, para creando un deus-ex-machina de libro.

A pesar de todo lo anterior, creo que de las nominadas de este año, es la más completa y la que más posibilidades de conseguir más premios este año.

Comparto el trailer de la película:

La forma del agua me ha parecido una buena película que nos sumerge en un mundo diferente al nuestro, pero que no es tan buena como dicen los críticos. En todo caso, una película que merece verse en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7.5/10 

 

Crítica de Black Panther de Marvel, dirigida por Ryan Coogler

Black Panther, dirigida por Ryan Coogler (Fruitvale Station, Creed), y protagonizada por el héroe presentado en Capitán América: Civil War, pone de manifiesto que Marvel es una máquina de fabricar éxitos que conectan con el gran público, en esta caso sobre todo con la comunidad afroamericana de los Estados Unidos.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Black Panther cuenta la historia de T’Challa quien, después de los acontecimientos de «Capitán América: Civil War», vuelve a casa, a la nación de Wakanda, aislada y muy avanzada tecnológicamente, para ser proclamado Rey. Pero la reaparición de un viejo enemigo pone a prueba el temple de T’Challa como Rey y Black Panther como defensor del reino, ya que se ve arrastrado a un conflicto que pone en peligro el destino de Wakanda y del mundo.

Cuando Marvel planteó hacer una película protagonizada por Black Panther (Pantera Negra de toda la vida), estaba claro que el director seleccionado debía ser un autor afroamericano, de forma que los deseos y anhelos de esta comunidad se vieran satisfechos. Ryan Coogler realmente era la elección perfecta para llevar a buen puerto esta producción. Supe de él gracias a Creed, notable continuación de la saga de Rocky, y me abrió la puerta a conocer su opera prima, la también notable Fruitvale Station, en la que nos muestra las últimas horas en la vida de Oscar Grant (Michael B. Jordan), un joven afroamericano asesinado por la policía de Oakland (California).

En lo positivo, debo decir que Black Panther me ha parecido una pelicula bastante entretenida en la que sobre todo me ha gustado la construcción del mundo de Wakanda, un pais de alta tecnología gracias al Vibranium, que está cerrado al mundo como forma de proteger los tesoros que posee. El nuevo Rey T’Challa (Chadwick Boseman) tendrá que decidir si es posible mantener esta forma de vida mantenida durante generaciones en un mundo en el que los superhéroes existen y las amenazas son globales.

Wakanda y sus habitantes lucen espectaculares gracias a la fotografía de Rachel Morrison (nominada al Oscar por Mudbound), al vestuario de Ruth E. Carter y a un excelente diseño de producción. Descubrimos un pais que mezcla sin problemas la más alta tecnología con las tradiciones más ancestrales, como que el Rey se decide por combate entre candidatos con sangre real pertenecientes a las cinco tribus fundadoras de Wakanda. Todos estos elementos convierten a este imaginario pais en el alma de África, el bastión en el que una cultura negra se mantuvo y triunfó frente al enemigo colonial blanco.

La llegada de Eric Killmonger (Michael B. Jordan, actor fetiche para Coogler) sacará a la luz un pecado del pasado que amenazará con destruir el pais. Killmonger pone de manifiesto la hipocresía de Wakanda, que se cree una cultura superior, pero que deja morir a africanos y afroamericanos pobres ya que pone siempre de por delante su aislacionismo frente al bienestar de los inocentes.

Debo decir que el guión de Joe Robert Cole y Ryan Coogler tenía como prioridad mostrar este rico mundo al público mainstream, y en este aspecto la película es un éxito y te quedas con ganas de saber cómo continúa la historia. Para conseguirlo, más que ser el típico arco de origen del protagonista estamos ante una historia coral en el que la familia del Rey cobra casi tanto protagonismo como el monarca en ejercicio. Entre un largo y carismático reparto destaco a Lupita Nyong’o como Nakia, la novia de T´Challa, Letitia Wright, como la hermana de T´Challa Shuri o Danai Gurira como la general Okoye de las Dora Milaje, la guardia de honor del Rey.

A estas tres actrices uniría a las veteranos Angela Basset como Ramona, la madre de T´Challa, y Forest Witaker como el consejero Zuri. Así como a los veteranos de otras películas Marvel Martin Freeman, como el agente de la CIA Everet Ross presentado en Capitán América: Civil War, y Andy Serkis como Ulysses Claw, visto en Vengadores: Age of Ultron. Estos dos actores son prácticamente la excepción dentro de un casting formado casi completamente por afroamericanos.

También destaco la música del sueco Ludwing Göransson, unido a unas canciones creadas por Kendrick Lamar que consiguen unir tradición y modernidad en una película que globalmente tengo que decir que es muy entretenida.

Sin embargo, y aquí termina lo bueno, también debo decir que aunque entretenida, globalmente la película me ha parecido una decepción. Estamos ante una película que se queda a años luz de otras películas Marvel como Vengadores, Winter Soldier, Guardianes de la Galaxia, Capitán América: Civil War o incluso  Doctor Extraño, para mi muchísimo más imaginativa y satisfactoria.

Me han decepcionado muchísimo las escenas de acción, y más viniendo de Coogler, que lo bordó en Creed. La única escena chula es un plano secuencia en un casino en Corea, y la protagoniza la Dora Milaje Okoye, no el protagonista. E igual que critiqué el CGI de Wonder Woman, me fastidia que el climax final sea una pelea entre Black Panther y Killmonger en una cueva oscura en la que no se ve lo que está sucediendo porque ambos llevan trajes de Black Panther oscuros. A lo que unimos una genérica escena de combate aéreo o una batalla entre tribus locales sin tensión. Todo super anticlimático y carente de emoción, provoca que aunque la película empezó muy bien, se acabe desinflando sin remisión.

Otro tema es la propia figura de T´Challa. Se destaca mucho el aspecto coral de la película, pero lo cierto es que la película no destaca todo el carisma que se le suponía tras ver su presentación en Civil War.

Si tomamos como ejemplo al Capitán América, a pesar de que ya le conocimos en su primera película «El primer Vengador» y en Vengadores, en Winter Soldier se presenta a Steve Rogers como el verdadero Super Soldado en la ya mítica escena del rescate del barco Estrella de Lemuria, que nos dejó a todos con la boca abierta. ¿Qué hace Coogler para presentar a Black Panther? Crea una escena nocturna en la que no se ve nada, que es una forma muy extraña de mostrar al espectador que T´Challa es nuestro héroe. Además, otra cosa que me chirrió es que el traje de Vibranium es impenetrable, por lo que no existe verdadera sensación de peligro para T´Challa en ningún momento. Y por eso su antagonista Killmonger se enfrenta a él primero sin habilidades especiales y luego ambos con el mismo traje para igualar el combate.

Black Panther toma también elementos de las películas de James Bond, haciendo la hermana Shuri de una suerte de Q que le prepara gadgets de alta tecnología. Durante la primera mitad de la película la película viaja a Corea para ver una escena en un casino clandestino y una persecución nocturna por las calles de Seúl. Personalmente a mí no me ha encajado principalmente porque distrae de la trama principal y de hecho hace que Killmonger, presentado al comienzo de la película, desaparezca de pantalla durante más de media hora. Un Killmonger del que no entiendo su relación con Claw visto como es resuelta, ni me ha parecido una actuación tan carismática. Buena si, excelente no.

Tras una interesante presentación de Wakanda y sus habitantes en la primera media hora, el subargumento de Corea rompe la película en dos hasta la llegada de Killmonger a África para disputarle el trono a T´Challa. En mi opinión, narrativamente algo que resta en lugar de sumar.

Decía unos hace días que en este mundo de corrección nadie se atrevería a criticar un blockbuster hecho por afroamericanos, y parece que se ha cumplido. Porque hay muchas cosas positivas en Black Panther y globalmente creo que es entretenida, pero no entiendo que se obvie lo aspectos no tan buenos que acabo de comentar, que para mí también son evidentes. Personalmente, quiero que se hagan más películas con protagonistas y temáticas diversas. Pero no creo que Black Panther haya resultado el mejor ejemplo de lo que puede conseguirse con estos personajes. Como tampoco me lo pareció la película de Wonder Woman estrenada el año pasado.

Entiendo que la comunidad negra de los EE.UU. se haya lanzado en tromba a ver una película que no muestra a los negros en el guetto, siendo pobres, drogatas o delincuentes, sino que muestra una cultura africana exitosa y más avanzada que la América actual. Sin duda, una película protagonizada por héroes de color que son personas de éxito que muestran que la negritud es también noble y exitosa es «El Dorado» para la comunidad afroamericana, como nos explicaban en el propio teaser de la película. Y me parece genial que esta película ofrezca héroes con los que identificarse a la comunidad afroamericana, de la misma forma que Wonder Woman hizo lo mismo con el público femenino.

Es este aspecto cultural que es independiente de la calidad de la película en si, lo que ha convertido a Black Panther (y el año pasado a Wonder Woman) en un gran éxito de taquilla en su estreno en los Estados Unidos. Porque más que una película es un evento que hay que ver, al igual que , salvando las distancias, pasó con Avatar y su 3D, Titanic o Star Wars VII, películas que consiguieron que gente que habitualmente no va al cine pasara por taquilla para verla. Black Panther ha recaudado 201 millones en su primer fin de semana en los USA, convirtiéndose en el quinto estreno más taquillero de la historia. Una barbaridad.

Comparto a continuación el primer teaser de esta película:

En parte me alegra este éxito de Black Panther, porque significa que Marvel como empresa va a poder seguir haciendo lo que quiera durante muchos años y aseguramos que seguirán haciendo muchas películas de nuestros héroes favoritos. Pero lamento decir que de las 18 películas Marvel, solo han habido tres de las que no salí flipado queriendo volver a verla inmediatamente y comprar el blu-ray: Iron Man 2, Ant-Man y esta Black Panther. Una pena y una decepción, de la que espero que Vengadores Infinity War consiga resarcirme.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Crítica de Molly´s Game, de Aaron Sorkin

Molly´s Game es el debut como director del reputado guionista Aaron Sorkin, y consigue contar de forma extremadamente entretenida la historia real de Molly Bloom, la Dama del Poker de Hollywood.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La película se centra en la vida de Molly Bloom (Jessica Chastain), una esquiadora de talla mundial que llegó a ser millonaria antes de los 21 años. Tras perderse los Juegos Olímpicos, Molly se trasladó a vivir a Los Ángeles, donde incluso trabajó de camarera. Gracias a su inteligencia y sus dotes empresariales, la joven acabó ganando millones de dólares en el mundo del póker antes de que el FBI la investigara.

Aaron Sorkin es uno de los guionistas de Hollywood más reputados , con trabajos tan reconocibles como las películas Algunos hombres buenos, La red social, Moneyball o Steve Jobs y las series de televisión El lado oeste de la Casa Blanca o The Newsroom. Era cuestión de tiempo que decidiera ponerse a dirigir, solo faltaba la historia adecuada. Y la encontró en la personalidad y en la fuerza de la historia de Molly Bloom, que Sorkin lleva a la gran pantalla con gran éxito.

La película es un tour-de-force entre la protagonista Jessica Chastain, y su abogado, interpretado por Idris Elba. Para Chastain este papel es un regalo que la debería llevar a una nominación al Oscar. Chastain además de estar de muy buen ver, transmite fuerza y debilidad, determinación y duda a lo largo de la película, y consigue un registro de emociones al alcance de muy pocas actrices.

Idris Elba por su parte es un abogado íntegro que siente que hay algo más debajo de la fría fachada de Molly, y que tendrá que sacarlo a la luz si quiere evitar que vaya a la cárcel.

Qué bonito es disfrutar de una buena película basada en un gran guión. En Molly´s Game nos encontramos con un guión perfecto en el que todo encaja, incluso los detalles más insignificantes. Esto es algo super difícil de conseguir, y hace que me asombre la aparente facilidad como Sorkin lo lleva a cabo.

Dado que la película está basada es una historia real y si Molly Bloom es famosa en primer lugar fue por ser detenida por el FBI, Sorkin soluciona el primer problema narrativo de forma magistral, contándonos precisamente esa detención en primer lugar, para a partir de ahí romper las película en dos tramas que resultan ambas muy interesantes. Por un lado, Molly nos cuenta su historia mediante una voz en off, y por otro, averiguaremos si finalmente consigue librarse de la cárcel.

Pero es que además, Sorkin no solo es un maestro en el arte de la escritura, es que también demuestra controlar aspectos tan cinematográficos como el ritmo narrativo. Estamos ante una película larga de 140 minutos que no se hace larga precisamente por esta habilidad, de forma que cuando parece que la trama del poker se engancha o no avanza, crea un shock que nos vuelve a mantener completamente interesados. Y lo podría decir de las reuniones de Chastain con Elba, que al final son dos cabezas parlantes que hablan y hablan… pero lo hacen tan bien, con tanto carisma y tanta personalidad que me mantuvieron totalmente interesado durante todo su visionado.

Comparto a continuación el trailer de la película:

Molly´s Game es una gran película gracias a un guión brutal y a una sobresaliente interpretación de Jessica Chastain, que no te puedes perder.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Crítica de The Disaster Artist, de James Franco

The Disaster Artist va a ser una de las películas más importantes del año 2018. Dirigida e interpretada por James Franco, esta comedia con toques dramáticos narra la historia real de cómo el excéntrico Tommy Wiseau realizó la que que para muchos es una de las peores películas de la historia en 2003, The Room, que ha alcanzado desde entonces la categoría de película de culto.

PUNTUACIÓN: 9/10

The Disaster Artist es una comedia sobre dos inadaptados en busca de un sueño, Tommy Wiseau (James Franco) y su amigo Greg Sestero (interpretado por Dave Franco, hermano de James). Aspirantes a actores, cuando el mundo los rechaza, deciden hacer su propia película, un film maravillosamente espantoso gracias a sus momentos involuntariamente cómicos, sus tramas dispersas y sus terribles interpretaciones.

El guión es obra de Scott Neustadter y Michael H. Weber a partir del libro de Greg Sestero y Tom Bissell «The Disaster Artist: My Life Inside The Room, the Greatest Bad Movie Ever Made». Sestero fue protagonista de todo el rodaje junto a Wiseau, y es parte esencial de la película.

The Disaster Artist ha ganado la Concha de Oro del Festival de San Sebastián y ha cosechado enormes alabanzas por parte de la crítica, alabanzas que comparto completamente.

Hace años que no me reía tanto viendo una película. Solo por eso ya merece la pena ver The Disaster Artist. Pero es que además, James Franco realiza una alucinante transformación para convertirse en Tommy Wiseau, un alucinado personaje que se creía que era el no va más y que era totalmente patético. Franco cambia completamente su voz y sus movimientos en pantalla para fusionarse con el personaje en el que se inspira. Soy muy partidario de ver siempre que se pueda todas las películas en Versión Original, y en este caso más que nunca. Por muy buen doblaje que se haga, es imposible que puedan trasladar al castellano las numerosas inflexiones y locuras idiomáticas de Franco / Wiseau.

La película cuenta como Tommy y Greg se conocen, se hacen amigos y deciden mudarse a Los Angeles para perseguir su sueño de ser actor. Algo para lo que claramente se vió que no valían. Esta primera parte está cargada de momentos a cual más divertidos, pero la cosa adquiere otro nivel cuando asistimos al rodaje de The Room, la película escrita, producida y dirigida por Wiseau, gracias a su fortuna.

Wiseau era tan megalomaníaco que hizo que se grabara casi todo para poder hacer un making-of de la película cuando recibiera las alabanzas del público, cosa que no se produjo. Incluso alquiló un cine de Los Angeles durante dos semanas para que la película estuviera en pantalla el tiempo suficiente para que la Academia de Cine pudiera tenerla en cuenta de cara a los Oscar. Increíble pero cierto. Y solo tras el visionado repetido del público entendió que había creado una película de humor involuntario, cuando quería hacer un drama.

Gracias a las grabaciones durante el rodaje y al propio libro de Sestero, sabemos que el 90% de todo lo que vemos en esta película sucedió realmente, lo que lo hace aún más impresionante.

La película tiene un claro paralelismo con Ed Wood, la genial película de Tim Burton de 1994 sobre la figura del director de Plan 9 from outer space (1959), y que se centró además en la relación de Wood con el mítico Bela Lugosi.

La diferencia es que a pesar de ser un personaje «extraño», Ed Wood fue un amante del cine en una época, los años 50 y principios de los 60, en la que la falta de medios era suplida con imaginación y mucha ilusión. En este momento histórico clave para el cine en general y para los géneros de la ciencia ficción y el terror en particular, Ed Wood realizó numerosas películas, la mayoría de ellas malas.

Tommy Wiseau es un personaje penoso que no sabe nada de cine más allá de pensar que él podía ser un gran actor porque sí. Y que igualmente sin tener ni idea de nada escribió, produjo y dirigió una película penosa pensando que era super dramática y que el público la amaría. Pensado friamente, el nivel de patetismo es brutal.

Sin embargo, aunque The Disaster Artist tiene detalles dramáticos cuando Wiseau empieza a entender que no es tan bueno como él pensaba, en general el tono es de comedia alocada centrada en la relación de dos amigos, uno extremadamente excéntrico y el otro, un chaval normal que se debate entre romper el sueño de su amigo y enfrentarle a la realidad, o dejar que el sueño se haga realidad.

Aunque la película es espectacularmente divertida y recomendable, si tuviera que ponerle un pero sería a la propia figura de Wiseau y como la película contribuye, aunque sea señalando su incompetencia y extravagancia, a fomentar su status de estrella freak de culto.

Porque al final Wiseau es un millonario que no sabemos de donde sacó su fortuna y que financió de su bolsillo la filmación de una película horriblemente mala. Aunque The Disaster Artist nos enseña a dos personas que persiguen su sueño de ser actores, no lo consiguen por su esfuerzo o su trabajo duro, sino por el dinero de papaíto. O de la mafia rusa, vete tú a saber.

Incluso a pesar de haber disfrutado de una película tan divertida, reflexionando sobre ella tras verla, los paralelismos entre Tommy Wiseau y Donald Trump se me hicieron muy evidentes, lo cual me hizo pensar que igual no es tan buena idea glorificar a este tipo de personajes.

Cada diálogo de Wiseau interpretado por Franco es tronchante, pero me queda la duda sobre quién es él realmente. ¿Es una persona que fue indemnizada tras sufrir un accidente de tráfico? ¿El hijo de un millonario, quien sabe si americano o proveniente del extranjero? ¿Puede ser que Wiseau sufra algún tipo de retraso mental que sea lo que provoca su extraño comportamiento y su forma de expresarse? No tengo ni idea de cual es la respuesta, la verdad, pero igual que no me gusta el famoseo de Gran Hermano y celebrities como las Kardashian cuya única actividad es ser famoso, no me gustaría que se glorificara este tipo de personajes o se convirtieran en la inspiración de alguien por algún extraño proceso mental.

Comparto a continuación el primer teaser de la película que es desternillante.

The Disaster Artist es una película sorprendentemente divertida que creo que veré una y otra vez, y que estoy seguro que será considerada una película de culto por sus numerosas cualidades, no como The Room, que lo es muy a su pesar, al ser considerada como la «mejor peor película de la historia».

PUNTUACIÓN: 9/10

 

Las películas más esperadas de 2018

¡Feliz año 2018! Quiero aprovechar este primer artículo para comentar doce películas que espero con muchas ganas para este  nuevo año. Voy a colocarlas en función de su fecha de estreno, no de las ganas que tengo de verlas.

 

FEBRERO

LA FORMA DEL AGUA, de Guilermo del Toro

 

BLACK PANTHER, de Ryan Coogler

 

MARZO

READY PLAYER ONE, de Steven Spielberg

 

ABRIL

NEW MUTANTS, de Josh Boone

 

VENGADORES: INFINITY WAR, de los hermanos Russo

 

MAYO

SOLO: A STAR WARS STORY, de Ron Howard

 

JUNIO

DEADPOOL 2, de David Leitch

 

LOS INCREIBLES 2, de Brad Bird

 

AGOSTO

THE PREDATOR, de Shane Black

 

ANT-MAN Y LA AVISPA, de Peyton Reed

 

OCTUBRE

AQUAMAN, de James Wan

 

DICIEMBRE

SPIDERMAN: UN NUEVO UNIVERSO, de Bob Persichetti y Peter Ramsey

Y  vosotros, ¿teneis ganas de ver estas películas o hay otras más interesantes? Espero vuestros comentarios, saludos!!!