Tras la experiencia de Spiderman No Way Home, era inevitable completar el fin de semana con la lectura del especial Spiderman: Toda una vida – J. Jonah Jameson de Chip Zdarsky y Mark Bagley, que nos devuelve a este mundo en el que Spiderman y sus amigos sintieron y vivieron el paso del tiempo, en este caso para ver el punto de vista J. Jonah Jameson.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
El equipo de Spiderman: Toda una vida regresan al mundo en que las aventuras del Hombre Araña transcurren en tiempo real para contar la historia desde un punto de vista particular. Spider-Man es un peligro. Una amenaza. J. Jonah Jameson hará lo que sea necesario para librar al mundo de su presencia, después de décadas de obsesión.
Este especial contiene Spider-Man: Life Story Annual 1
La premisa en la que el paso del tiempo afecta a los personajes parece sacada la miniserie Generations de John Byrne, un Elseworlds publicado por DC Comics en 1999 que contaba una historia de Batman y Superman en la que precisamente veíamos el paso del tiempo para estos héroes y sus familias. La primera miniserie sirvió para crear una buena historia que uniera los principales eventos del personajes a lo largo de seis décadas. Esto sirvió para mostrar el gran conocimiento de la historia de Spiderman, aunque no pude conectar con la visión negativa con la que nos mostraba a Peter Parker, obsesionado con un pasado que le impedía mirar a sus seres queridos que iba perdiendo en el presente.
Antes de leer este Annual volví a leer el volumen inicial de Toda una vida de Chip Zdarsky y Mark Bagley, y me recordó los motivos por los que reconociendo muchos detalles chulos, no pude conectar con la historia. Y eso precisamente es lo que también me ha pasado con este comic que nos muestra la historia de Jameson. Empezando por el hecho que puede ser «realista» que Jameson acabara en la cárcel por sus desmanes contra Spiderman, pero una vez termina la sorpresa del hecho en sí, lo que tenemos es una historia muy poco interesante en la que además Zdarsky fracasa en lo fundamental que tenía que tener este comic, y es explicar el cambio de postura de Jameson de forma que haga que conectemos con él. Eso no pasa, en un momento Jameson está enfadado con el mundo y al siguiente está dispuesto a pagar por los errores de su pasado.
En el apartado gráfico, a Mark Bagley le acompañan Andrew Hennessy en el entintado y Matt Milla en el color. Obviamente si Toda una vida tenía una continuación, nadie más que Bagley podía dibujarlo, pero la historia de Zdarsky no hace más que resaltar los puntos flacos de Bagley y no darle ninguna oportunidad para que pueda sacar a relucir sus fortalezas. Y es que Bagley es un maestro en la narrativa de la acción pijamera, cosa que no encontramos prácticamente en este Annual confinado casi todo a la vida de Jameson entre rejas. Y encima, si ya comprobé en Toda una vida la imposibilidad de dibujar de forma creíble el paso del tiempo en los personajes o su dificultad para transmitir sentimientos, esto vuelve a ser más que evidente con Jonah Jameson. No puedo decir que sea un mal dibujo, porque narrativamente el que tuvo retuvo, pero tampoco diría que me haya flipado Bagley. Lamentablemente no.
Por cierto, la edición de Panini en tapa dura es algo comprensible teniendo en cuenta que este comic va a ir junto a la primera miniserie principal en las librerías de todos los lectores. Hasta ahí todo bien. SIn embargo, para justificar el precio y las 48 páginas para un annual USA que no pasará de las 36, Panini nos ha colado unos extras que suenan a sacacuartos, al ser páginas a lápiz de la miniserie anterior, no de este annual. Lo cual ya me parece más cuestionable, la verdad, hasta el punto que lo 12.00 €uros que pagué me han dolido un poco teniendo en cuenta lo que me he encontrado.
En resumen, este especial centrado en Jonah Jameson es super continuista y resulta entretenido, pero globalmente sólo ha servido para recordarme todo aquello que no me encajó en primer lugar con la miniserie original. En todo caso, diría que dado que Toda una vida gustó a mucha gente, la compra de este annual es casi obligada.
Comparto algunas páginas del comic:
Spiderman: Toda una vida – J. Jonah Jameson es un perfecto complemento de la miniserie principal que creo que gustará a todos los fans del trepamuros, aunque en mi caso sólo haya amplificado los detalles que hicieron que no conectara con la historia inicial.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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Spiderman No way home de Jon Watts es la mejor experiencia cinematográfica de los últimos dos años. Increíble no empieza a explicar el disfrute de la película, que ha significado un sueño hecho realidad que ni siquiera sabía que tenía. Gracias Marvel, gracias Sony, gracias Jon Watts. Realmente necesitaba disfrutar de algo así, la mejor celebración de uno de mis personajes favoritos.
PUNTUACIÓN: LA MEJOR PELÍCULA DE 2021
(Primera parte de la reseña SIN spoiler, luego spoilers a tope).
Por primera vez en la historia cinematográfica de Spider-Man, nuestro héroe, vecino y amigo es desenmascarado, y por tanto, ya no es capaz de separar su vida normal de los enormes riesgos que conlleva ser un Súper Héroe. Cuando pide ayuda a Doctor Strange, los riesgos pasan a ser aún más peligrosos, obligándole a descubrir lo que realmente significa ser Spider-Man. Secuela de ‘Spider-Man: Far From Home’.
Tras el éxito de Spiderman Homecoming y Far from home, Jon Watts repite en la dirección igualando a Sam Raimi con tres películas dirigidas. Como lo que funciona no hay que cambiarlo Chris McKenna y Erik Sommers vuelven a escribir el guión tras hacerlo también en Far from home y tras haber participado en el de Homecoming. Tras el éxito de este No way home, no puedo estar más contento ante el hecho que Marvel Studios haya contratado a Watts para dirigir la película de los 4 Fantásticos.
En el resto de apartados técnicos, tenemos fotografía de Mauro Fiore, montaje de Jeffrey Ford y Leigh Folsom Boyd y música de Michael Giacchino, también veterano en la franquicia. La película tiene una duración de 148 minutos, lo que la convierte en la más larga hasta la fecha del lanzaredes, con un enorme presupuesto de 200 millones de dólares que todo el mundo tenemos claro que le va a resultar rentable a Sony, que se encarga de la producción con la colaboración creativa de Marvel Studios, compartiendo Amy Pascal y Kevin Feige las labores de producción.
En el reparto, tenemos a los habituales Tom Holland como Peter Parker / Spiderman, Zendaya como M.J. y Jacob Batalon como Ned Leeds, un maravilloso trío protagonista con una química alucinante en pantalla. En el lado de los adultos, vuelven Maria Tomei como la tía May, Jon Favreau como Happy Hogan y la anunciada presencia de Benedict Cumberbatch como Stephen Strange.
Un sueño hecho realidad, comentaba antes. Spiderman No way home ha sido lo más cercano a la experiencia que vivimos con Vengadores Endgameque jamás me atreví a pensar que llegaría a disfrutar de nuevo, mucho menos tan pocos años después del evento de Marvel Studios de 2019. La película ha conseguido la cuadratura del círculo, al ofrecer no sólo una historia que continúa y es consecuente con el arco del joven Peter Parker interpretado por Tom Holland, cerrando además este capítulo de su historia de forma increíblemente satisfactoria, sino que al mismo tiempo sirve de celebración de lo grande que es Spiderman y como su gran corazón y sus fuertes convicciones morales hicieron que varias generaciones de lectores y espectadores nos enamoráramos de él. Ante la pregunta de qué es lo que hace a Spiderman un personaje tan especial, diría que la mejor respuesta la vamos a tener en estas dos horas y media de película.
Hasta ahora Spiderman 1 y 2 de Sam Raimi era mis películas favoritas del personaje. No sólo suyas, sino en general de la historia del género superheroico. Reconociendo que son super diferentes y en el fondo difícilmente comparables, tengo que decir que No way home se ha convertido en mi película favorita del personaje de largo. De hecho, supera por mucho a la excelente Spiderman: Into the spiderverse, película con la que comparte varios elementos comunes obvios con su uso de los universos alternativos.
Y no te equivoques. Spiderman No way home no es una película vacía que lo fía todo a la sorpresa fácil o al cameo nostálgico. Ante todo es la historia de tres amigos que lo arriesgan todo el uno por el otro y que están increíbles en cada aparición que tienen en pantalla. La trilogía de Jon Watts se ha construido con las aventuras del Peter adolescente interpretado por Tom Holland, siempre apoyado por sus dos mejores amigos: Ned Leeds, un divertidísimo Jacob Batalon, y sobre todo, su novia y mejor amiga M.J., interpretada por Zendaya. La primera hora de película está construida alrededor suyo y consiguen que todos las escenas sean divertidas y estén llenas de emoción. Me flipa la química tan increíble que los tres tienen en pantalla, hasta el punto que no tendrían que gustarle tanto a un cuarentón como yo y, sin embargo, lo hacen. Y junto a eso, tanto Zendaya como Holland aprovechan un guión que es un autentico regalo para lucirse con unas interpretaciones magistrales llenas de emoción y sentimiento que te crees completamente y hacen que conectes con sus sentimientos y dramas. Si No way home funciona en la última hora y es un regalo para los fans, es también porque la primera hora nos recuerda por qué nos preocupamos de ellos y queremos saber el final de su historia.
Benedict Cumberbatch está increíble como siempre a pesar de tener una participación muy inferior a lo que yo sinceramente esperaba. Sin embargo, cuando sale es una gozada, caminando a la perfección por la delgada fina que pisa el personaje, un snob un tanto chulito y sobrado que sin embargo se preocupa por todos, como ya vimos en Infinity War cuando a pesar de afirmar que dejaría morir a quien fuera para proteger la Gema del Tiempo, al final defendió la vida de Tony Stark. La sorpresa la tenemos con Marisa Tomei como la Tía May que adquiere una gran importancia como faro moral de Peter y el espejo que quiere imitar. Jon Favreau como Happy Hogan tiene pocos minutos también, pero consigue que estemos con una sonrisa. NO puedo hablar en esta sección del resto del reparto, luego entraré en profundidad en la parte con spoilers, pero me han volado la cabeza y están increíbles.
Un hecho fundamental de la película es que el trailer daba el esqueleto básico de la historia pero se guardaba un montón de sorpresas increíbles que me volaron la cabeza. Y si tengo que ser sincero, a pesar de la montaña rusa de emociones que nos ofrece la película, en general el argumento funciona porque es básico a más no poder, cosa que no te das cuenta mientras ves la película, pero se hace evidente en cuanto piensas un poco en ella. Como vemos en el trailer, tras ser revelada la identidad de Peter, su vida y la de sus seres queridos se va al garete por lo que recurre al Doctor Extraño para que haga un hechizo de olvido. Tras salir mal, el multiverso se abre y empiezan a llegar villanos de las películas anteriores de Spiderman a la Tierra del MCU. Que van a volver a sus tierras de origen y van a salvar el multiverso está claro, la clave son todos los giros y las sorpresas a las que asistiremos que son clave para poder llegar hasta ese momento en que las cosas vuelvan a la normalidad.
Técnicamente la película es una pasada, y la música de Michael Giacchino se ha convertido ya en clásica para el personaje al nivel de la de Danny Elfman. Jon Watts ofrece un buen equilibrio entre el desarrollo de personajes, la creación de momentazos super emocionantes, y una complejas y espectaculares escenas de acción. De nuevo, una pequeña queja sería que la mayoría de escenas de acción son nocturnas, entiendo que para poder disimular las complejas coreografías repletas de CGI. Teniendo en cuenta los espectáculos diurnos de Capitán América: Civil War, Vengadores Infinity War o Endgame, uno pensaría que con 200 millones de presupuesto esa limitación ya estaría superada, pero parece que no es así. En todo caso, tampoco puedo ser muy duro porque el 99% de todo luce excelente y, de nuevo, la clave de la película no son las coreografías, sino que las realizan NUESTROS personajes favoritos.
En ese sentido, aunque No way home es super entretenida y jamás se hace larga al envolver al espectador de increíbles emociones a flor de pie, su ritmo es extraño, ya que parece que acelera y frena varias veces, no creando realmente una tensión creciente. Sin embargo, en este caso considero que el plantear la historia narrativamente de forma poco habitual se salva de forma super satisfactoria, dando uno de los pocos casos en los que «diferente» sí ha sido mejor.
No puedo decir nada más sin entrar en spoilers. Sólo confirmarte que si en algún momento de tu vida te has considerado fan de Spiderman y disfrutaste sus comics, sus películas o las series de animación, te espera una experiencia que vas a recordar toda tu vida. Hazme caso y vete a ver No way home antes que alguien te chafe alguno de sus increíbles sorpresas. De verdad que vale la pena, pocas veces una película me ha dejado más entusiasmado que Spiderman No way home, la comparación con Endgame es en este caso totalmente adecuada.
Comparto el trailer de la película, y tras él empiezo mi parte de la reseña CON SPOILERS. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad:
¿Sigues aquí? Ojo que los spoilers empiezan justo ahora, ya no hay vuelta atrás.
Afortunadamente, llegué a ver No way home librándome de la mayoría de spoilers. En los meses previos asistí a las especulaciones sobre si Tobey Maguire o Andrew Garfield aparecían o no en la película, pero conseguí mantenerme alejado de certezas y tampoco jugué a anticipar lo que creía que iba a pasar o lo que me gustaría ver. Y ¡qué alegría haberlo hecho así! No tenía claro nada más de lo que nos mostraban los trailers, y al menos en el segundo nos habían mostrado el retorno de Otto Octavius / Doctor Octopus (Alfred Molina), Norman Osborn / Duende Verde (Willen Dafoe), Max Dillon / Elektro (Jamie Foxx) y el Hombre de Arena. Más allá de eso, ni sabía ni me atrevía a especular.
Pero cuando a los 10 minutos de película nos han volado la cabeza con la aparición de Matt Murdock (Charlie Cox, el protagonista de la mítica serie de Netflix), justo el día después de que Kingpin (Vincent D Onofrio) apareciera en Ojo de Halcón, he tenido claro que No way home nos iba a volar la cabeza. Y eso que lo de Charlie Cox realmente ha sido un cameo sin ninguna trascendencia real en la historia, más allá que las implicaciones de su incorporación al MCU abren unas posibilidades brutales, y que la coordinación que ha mostrado Marvel refuerza que siguen estando muy por encima de todos los demás competidores.
Si esa escena fue genial, la aparición por fin en pantalla de Tobey Maguire y Andrew Garfield confirmando que los tres Peter Parker cinematográficos iban a compartir aventura, me ha volado la cabeza. Y no se trata de una escena puntual a modo de cameo para luego desaparecer, sino que Maguire y Garfield se convierten a partir del giro de la muerte de Tia May pasada la hora y media de película, en protagonistas al mismo nivel de Holland, convirtiendo la película en una celebración de los 20 años de películas de Spiderman, conectando las distintas versiones con los mitos fundacionales del personaje de los comics, y mostrando que todos ellos eran (son) dignos merecedores del estandarte arácnido. La comparación con Endgame es relevante ya que No way home es el EVENTO que sirve de homenaje de las siete películas previas, pero a la vez se plantea también para dar un buen cierre a esta trilogía de películas. Haciendo todo ello usando a unos personajes que son puro comic Marvel.
Si tenía un único pero ANTES de ver la película que me hacía dudar que Maguire y Garfield fueran a aparecer en No way home, era que justo hace unos pocos años ya habiamos visto una reunión de lanzaredes en Into the Spiderverse, por lo que podría resultar repetitivo y redundante. Nada más lejos de la realidad, partiendo además del hecho que no tengo ninguna conexión emocional con Spider-Gwen o Peter Porker, pero sí la tengo (incluso más de lo que imaginaba) con los tres Peters cinematográficos.
En este momento, hay que acordarse de los guionistas Chris McKenna y Erik Sommers, que han firmado un libreto increíble. Cada vez que alguien habla es reconocible de su propio universo y sus vivencias particulares, pero al final los tres son Peter Parker, y aunque sus vidas fueron por caminos diferentes, sus valores morales son iguales. Esta película reconcilia al fandom con la versión de Garfield, mostrándonos que es un gran actor que tuvo la mala suerte de trabajar en unas películas con unos guiones muy malos, unido a un Maguire cuyo Peter siempre me gustó y le veía una clara traslación con la versión del personaje de los comics de los 70 y 80 con los que crecí. Todo ello con momentos que combinan perfectamente la comedia ligera que funciona, con el drama fuertísimo que está sufriendo Peter (Holland).
Pero aparte de los tres Spidermans, una clave alucinante de No way home es el primer gran giro de la película cuando Peter y May se dan cuenta que no se trata de luchar con los villanos y devolverles a sus universos, sino que tienen que intentar ayudarles al descubrir los problemas mentales que padecen. Y esto es muy grande, porque nos recuerda que lo que hace grande a Spiderman no son sus poderes ni sus acrobacias, sino su corazón que le hace ayudar a quien sea que necesite ayuda, incluso si es un villano. Porque es lo correcto. Y porque un gran poder… Aparte del homenaje a las películas previas, este giro significa un elemento novedoso que no habiamos visto en la actual franquicia y que me recordó a comics como el «No One Dies» de Dan Slott, y la obligación autoimpuesta de Peter de ayudar a todo el mundo y no dejar que nadie sufra por su culpa. Como digo, estamos ante la mayor celebración de la figura de Spiderman que creo vamos a disfrutar en muchos años.
Comentaba al principio del trio de chavales protagonistas y lo geniales que lo hacen. Junto a ellos, Maguire y Garfield están increíbles porque son todo corazón, pero hay que quitarse el sombrero ante Willen Dafoe y Alfred Molina, que realizan un despliegue actoral lleno de matices que me ha flipado y me devolvieron a sus películas clásicas. Dafoe consigue que el mínimo matiz te muestre claramente y sin duda ante quien estamos en ese momento, si Norman Osborn o el Duende. Y Molina también aprovecha los minutos en pantalla para lucirse. No tengo duda que todos los actores han disfrutado tremendamente por participar en esta película, incluso los que tienen menos peso, como Jamie Foxx. Y por supuesto, la sorpresa de ver también, aunque sea un momento, a Thomas Haden Church y Rhis Ifan, Sandman y Lagarto, respectivamente, ya que inicialmente pensé que sus personajes iban a ser 100% digitales.
Hablando de CGI, el Lagarto o algunos momentos del Hombre de Arena cantan un poco, aparte del planteamiento nocturno general que comentaba al principio. Y por decir algo menos bueno, J. Jonah Jameson interpretado por J.K. Simmons es también un puntazo, pero realmente me ha sabido a poco porque no han sabido trasladar a No way home el humor que tenían todas sus apariciones con Sam Raimi, quedándose aquí en un mero locutor de noticias sin más.
No vi venir la muerte de Tia May, menudo sorpresón, y ofrece una de las escenas más impactantes del MCU gracias a un maravilloso Tom Holland que se luce. Pero visto en perspectiva, ¡qué listos son! Lo digo porque aunque la muerte del Tio Ben estaba implícita en la ya mítica escena en la que presentaron al personaje en Capitán América: Civil War, jamás lo vimos en pantalla, de forma que su muerte en No way home crea un drama claro que es 100% universo Spiderman que hace que Peter no dependa de «muletas» externas del MCU como en su día su dolor ante la muerte de Tony Stark.
De igual forma, el climax final en el que TODOS los amigos de Peter le olvidan, incluido el emocionado Doctor Extraño, es uno de los momentos más tristes del año, sobre todo gracias a una Zendaya soberbia. Pero que Peter les deje ir luego y no intente hacerles recordar es la mayor muestra de amor desinteresado por parte de Peter, ya que les deja ir al saber que si siguen con él, acabarán muriendo por su culpa. Este drama de Peter me recuerda el final de Spiderman 1 de Raimi y la mítica «mala suerte Parker» tan típica de los comics, cuando salvaba el mundo pero llegaba tarde su cita o tenía problemas económicos. Un final triste, emocionante, satisfactorio y 100% Spiderman de toda la vida.
Y al mismo tiempo, tras tres películas satisfactorias de Holland, han dejado a Spiderman convertido en una tábula rasa, sin amigos ni nadie que le recuerde o sepa su identidad. De hecho, Peter abandona la nanotecnología de Stark y se hace un nuevo traje de tela que le devuelve a su versión más clásica, ofreciendo un final alucinante. De forma que si Sony una vez finalizado la colaboración con Marvel Studios decidiera lanzar una nueva trilogía de películas fuera del MCU, este final se lo pone en bandeja. E incluso aunque se mantuviera dentro del MCU, tras la trilogía de instituto que acaba de terminar, ahora se abre ante nosotros la posibilidad de una nueva etapa con el Peter universitario o, en su caso, el joven profesional que busca ganarse la vida en Nueva York, lo que crea un nuevo marco para seguir contando historias super diferentes a las que acabamos de disfrutar. Buff, de verdad teniendo en cuenta todos los aspectos narrativos en los que acierta No Way Home, hay que estar más que satisfechos y dar gracias por el trabajo que Jon Watts y su equipo han desarrollado en estas tres películas.
En este sentido, hay que hacerse algunas preguntas pertinentes: ¿Qué es fan-service? ¿Hay un fan-service bueno, o sólo podemos utilizar el término con una connotación negativa? En mi caso, creo que claro que existe un fanservice positivo. Es precisamente todo lo que acabamos de ver en esta película o que nos dió la experiencia más grande de mi vida en una sala de cine, que fue Vengadores Endgame. Momentos de personajes que nos permite disfrutarles en toda su gloria y celebrando su historia, que mueven la acción de forma coherente.
Un mal fan-service sería Star Wars IX, con un guión desastroso sin pies ni cabeza que se dedicaba a desmontar lo mostrado en Los últimos Jedi de forma burda y chabacana, y nos solapaba cameos sin importancia en la trama principal presentados de forma que no tenían sentido. Como por ejemplo la aparición de Lando 3 minutos en una situación absurda para desaparecer las dos siguientes horas, como si de alguna forma J.J. Abrams pensara que ver a Lando nos apagaría el cerebro y nos impediría ver que la situación no tiene sentido.
No way home en ningún momento invalida el amor que Peter siente por M.J. sino que lo celebra y lo muestra de la forma más emocionante ante la fecha. Y sus valores morales que ya tenía antes ahora son más inquebrantables si cabe tras la muerte de Tía May. La aparición de Maguire y Garfield marca un giro en la historia y su participación resulta clave para poder salvar al multiverso, además de tener ellos también momentos que les reconcilian con su historia cinematográfica. Incluso a pesar de la tristeza al ver a Peter solo al final, la sensación global es de alegría ya que han clavado una vez más el espíritu de los comics y la evolución del personaje mostrada en todas sus apariciones en el MCU. En serio, esto es muy grande.
Si, hay fan-service, pero es todo bueno. Y deberiamos quitarnos los complejos y apropiarnos del concepto como hicimos con la palabra friki, mostrando orgullosos que una película mainstream puede emocionar a millones de personas en todo el mundo no porque haga algo mal, sino porque hace muchas cosas bien. Frente a los haters y los culturillas gafapastas que desde sus púlpitos viven enfadados porque nada les gusta y frustrados porque se saben cada vez más irrelevantes ya que no les hacemos caso sobre qué tipo de cine es el «bueno», nosotros debemos hacer bandera de todo aquello que nos hace felices.
Spiderman No way home no es sólo la mejor película del 2021 con muchísima diferencia frente a las demás (en un año que por otro lado solo puede ser calificado de mediocre cinematográficamente), sino que es la mejor experiencia que he vivido en un cine en estos casi dos años de Covid. Que esta película me haya hecho tan feliz es algo que ni yo mismo esperaba, y justo por eso tengo que dar las gracias a Marvel Studios y a Sony, por darnos la historia que no sabía que necesitaba.
PUNTUACIÓN:MEJOR PELÍCULA DE 2021
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Year Zero, el comic de zombies creado por Benjamin Percy en Awa Studios, fue una sorpresa cuando leí hace unos meses el primer volumen. Este segundo volumen viene con cambio de dibujante, Juan José Ryp con Frank Martin en el color sustituyen a Ramón Rosanas y Lee Loughridge, con resultados igual de buenos.
PUNTUACIÓN: 7/10
La exitosa serie Year Zero de Upshot regresa con cuatro nuevas historias desgarradoras de supervivencia de un mundo postapocalíptico, ambientadas varios meses después de los eventos del Volumen uno: una capitana de un barco noruego y sus dos pequeños nietos navegan por un océano lleno de muertos vivientes mientras eluden a los implacables. piratas tras su rastro. Un jefe de un cártel colombiano se entrega a todos sus caprichos más sádicos sin darse cuenta de que una amenaza mucho mayor que los zombis se dirige hacia su fortaleza en la jungla. Un médico ruandés debe superar el miedo paralizante que lo ha atormentado durante toda su vida mientras se tropieza con la maleza africana. Y una mujer embarazada atrincherada en una gran tienda estadounidense descubre que la mayor amenaza para su vida, y la de su hijo por nacer, podría no ser un no muerto. Benjamin Percy (Wolverine, X-Force) vuelve a escribir esta mirada global al apocalipsis zombie, ahora junto al artista Juan José Ryp (Britannia) y el colorista Frank Martin (Infinity Wars).
Este segundo volumen recopila los números 1-5 USA, incluyendo las maravillosas portadas originales de Kaare Andrews.
Year Zero es un curioso experimento narrativo, al plantear Percy una narración fragmentada mientras vemos como se vive el apocalipsis zombie en varias partes del mundo, con personajes que viven o mueren que jamás se encontrarán unos con otros. En su mayoría estamos ante 2 escenas de dos o tres páginas de cada personaje por grapa, lo que obliga a Percy a un ejercicio de síntesis para centrarse en lo más importante de cada situación. Si en el primer volumen Percy contó 5 historias, entre ellas la de la científica que descubrió el virus zombie que puso en marcha el apocalipsis sin ella pretenderlo, en este segundo volumen Percy opta por limitar las historias a 4, lo que le permite tener cierto margen adicional para contar cada una de las historias.
Esto es lo bueno y lo malo del comic, la verdad. Por un lado, no es habitual ver comics con esta narrativa fragmentada con personajes que no tienen nada que ver entre si, lo cual para mi hace que este comic sera diferente a todo lo que estoy leyendo actualmente. Sin embargo, al final tenemos un comic de 100 páginas (cada grapa tiene 20 páginas), que obviamente hace que las historias de 25 páginas de cada personaje den para lo que den y no puedan ser profundas ni complejas. Sin embargo, el objetivo de crear un tapiz de situaciones variadas y entretenidas está más que conseguido.
Sin embargo, Percy acierta completamente al presentar historias variadas de buenas y malas personas, alguna un pelín chorra hay que decirlo, en las que por supuesto la supervivencia no está garantizada. A pesar de la limitación de páginas, Percy se las apaña para colocar puntazos y momentos chungos en cada grapa, lo cual creo que tiene mucho mérito y hace que la lectura sea rápida y en una sentada.
La elección del español Juan José Ryp como dibujante de este arco es un acierto total. Ryp es un dibujante con gran experiencia que ha trabajado con Warren Ellis o Alan Moore en el sello Avatar Press y que está acostumbrado a comic de terror con grandes dosis de ultra violencia y sexo. También ha publicado en DC, Marvel o Valiant, lo que le convierte en un artista de calidad constratada para dibujar el comic. Su dibujo muestra sin florituras la acción sin grandes alardes en cuanto a la planificación de página o los punto de vista de cámara, pero cuenta de maravilla la historia. Además, su estilo encaja perfectamente con los personajes enajenados que encontramos en este comic, sabiendo aportar el toque de locura perfecto que la historia necesita.
Year Zero no es un comic memorable ni creo que vaya a marcar un antes y después a nada. Y sin embargo, ofrece un perfecto entretenimento para todos los fans del género de zombies entre los que me incluyo. Confirmo desde ya que si AWA se decide a publicar un tercer volumen, que de momento no está confirmado, yo lo compraré seguro.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Menudo episodio nos acaban de regalar en Ojo de Halcón en la previa del estreno de Spiderman No way home. Este quinto episodio nos ha dado varias sorpresas mayúsculas y algunos de los momentos más emocionantes del año cinematográfico del MCU.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Episodio 5. Ronin
Un desencuentro amenaza con hundir su alianza, pero Kate descubre algo que lo cambia todo.
Este quinto episodio está dirigido por Bert & Bertie , directores de los episodios tres y cuatro, con guión de Jenna Noel Frazier y Jonathan Igla como creador y supervisor de guión. El episodio tiene 44 minutos, 39 sin los títulos de crédito.
Además de Jeremy Renner y Hailee Steinfeld como los titulares Clint Barton y Kate Bishop, en este episodio vuelven a tener protagonismo Vera Farmiga como Eleanor Bishop, la madre de Kate, su novio Jack Duquesne (Tony Dalton) y Alaqua Cox como Maya López / Echo, a los que hay que sumar la sorpresa de Florence Pugh como Yelena Belova / Black Widow, la gran sorpresa del episodio anterior.
Ojo de Halcón ha construido la tensión y la narrativa de la serie a fuego lento, pero nos ha volado la cabeza con lo que acabamos de ver en este quinto episodio, mostrando uno de los mejores y más emocionantes usos de la continuidad dentro del MCU, haciendo avanzar la historia para los principales personajes llevándolos hacia terrenos nuevos e inexplorados que abren un montón de posibilidades interesantes. Cuanto se habla de la continuidad en el buen sentido, es precisamente de esto de lo que estamos hablando.
El episodio también plantea lo difícil que es hacer un buen uso de la continuidad y como se corre el riesgo de quedar como un easter-egg vacío si no se utiliza correctamente, para lo cual es necesario construir la sorpresa y las apariciones a partir de una buena narrativa que marque el camino para lo que está por venir y haga que las sorpresas impacten porque primero te interesas por los personajes. Otro comentario recurrente que se me ocurre es cómo cuando se consigue, parece fácil, aunque luego no acabas de ver a la competencia conseguir este mismo nivel de emoción. Y de fácil no tiene nada. De momento, y hasta ver Spiderman No way home mañana, acabo de ver los mejores 40 minutos de MCU en este 2021. Así de contento me ha dejado este episodio.
Y reconozco que Wandavision me gustó mucho y me sigue pareciendo cojonuda, pero aunque Wanda y Vision me chiflan y Elisabeth Olsen y Paul Bettany están increíbles, en muchos aspectos estábamos ante una historia televisiva que homenajeaba y hablaba de la historia de la televisión. Por contra, Ojo de Halcón traslada la maravilla del mundo del comic al medio televisivo, haciendo que se entienda porque tantas generaciones de lectores nos hemos enamorado del Universo Marvel de los comics gracias al carisma de los héroes pero también por las conexiones y relaciones que se van creando con el paso de los años. Y no hay nada más comiquero que dos héroes peleando entre ellos por una confusión o un plan del villano, para acabar resolviendo sus diferencias para combatir a la amenaza común. Todo esto, lo han conseguido a partir de una historia pequeña que ha ido creciendo episodio a episodio y que jamás trató que creyéramos que el destino del mundo estaba en juego, sino que Clint y Kate son personas con las que podemos empatizar. Qué genial todo.
Jeremy Renner y Hailee Steinfeld están maravillosos una semana más, mostrando su amplio rango actoral y cómo saben ponernos el corazón en un puño, pero la auténtica M.V.P. de este episodio es Florence Pugh en su papel de Yelena Belova. No sólo asistimos a momentos claves de su pasado tras la película de Black Widow, sino que sus escenas unidas al momentazo de Renner de este episodio suponen el mejor homenaje al personaje de Natasha Romanoff en el MCU post-Endgame que se ha visto hasta ahora, consiguiendo en 40 minutos lo que no supieron hacer en su película en solitario.
Pero aparte de lo emotivo que es ver la forma en que Natasha influyó en tanta gente y en el caso de Clint es el motor que le impulsa a intentar ser mejor, Florence Pugh realiza un despliegue interpretativo al alcance de muy pocas actrices hoy en día. Aparte de su acento ruso (alucinante escucharla en la versión original) es que consigue hacerte reir y acojonarte en la misma frase, con momentos durante su conversación con Kate Bishop que tienen gracia y a la vez muestran lo peligrosa que es. Y todo ello planteado con una ligera entonación de la voz o un perfecto control en su interpretación. Hasta el punto es buena y los creativos de Marvel lo saben, que plantean una conversación únicamente con primeros planos de ella porque saben que su calidad y personalidad van a conseguir que la escena funcione. Espectacular.
En la reseña del cuarto episodio ya comentaba lo listos que habían sido los creativos de Marvel con la sorpresa de Yelena, dado que realmente ni Echo ni la mafia chandalera tenían la entidad suficiente para ser una amenaza real para Clint, que no olvidemos que como Ronin acabó con la mayoría de los elementos criminales a nivel mundial él solo. Pues esto mismo acaban de aplicarlo en el episodio de esta semana, elevado a la décima potencia.
Si tengo que comentar algo menos bueno, hay que reconocer que las coreografías de acción no son brillantes precisamente, quedándose en correctas. Además, el personaje de Jack Duquesne prometía mucho y de momento ha quedado como un bluff, aunque diría que le debe un duelo a Kate y llegaremos a verlo en el último episodio. Por último, de momento sólo hemos visto a Maya López / Echo en versión «tía dura siempre enfadada», pero me falta por ver la capacidad actoral de Alaqua Cox y que me venda que ella puede aguantar una serie de televisión por si sola con su carisma, cosa que de momento no ha pasado. En todo caso, me doy cuenta que la serie de Ojo de Halcón no tiene el foco en la acción sino en su corazón, y que es el primer papel profesional de Cox, por lo que no dudo que tiene mucho margen para mejorar su capacidad actoral.
SPOILERS ACONTINUACIÓN:
WHOA!!!! Hacía semanas que se especulaba con la aparición en la serie de Kingpin, interpretado por Vincent d Onofrio en la mítica serie de Daredevil de Netflix. No tenía claro si realmente iba a aparecer, pero el último segundo del episodio con la confirmación me ha proporcionado un subidón de adrenalina bestial. Y es que efectivamente, todos incluso Marvel sabiamos que hacía falta un villano de mayor entidad, y nos lo acaban de brindar en bandeja de oro y brillantes, anticipando un climax que puede ser memorable. Teniendo en cuenta la potencia actoral de Vincent D Onofrio, se acaban de abrir unas posibilidades bestiales en el MCU. Si esta Fase 4 parecía que no tenía foco ni objetivo concreto, en un segundo acaba de abrirse el terreno de juego para los héroes urbanos Marvel presentes y futuros.
El episodio confirma otra de las suposiciones que parecían claras la semana pasada, que Eleanor Bishop, la madre de Kate, estaba en el ajo y era una delincuente, algo que viene sacado directamente de los comics. Lo que eleva la apuesta es saber que ella habla directamente con Kingpin. En este sentido, también destacaría la interpretación de Vera Farmiga, que demuestra también lo buenísima actriz que es en cada minuto que tiene en pantalla. Y es que me gusta como nos muestran que alguien puede cometer delitos pero amar a su hija con todas sus fuerzas y estar dispuesta a hacer lo que haga falta para protegerla.
Me parece interesante el punto en el que nos ha dejado el episodio, además de la propia aparición sorpresa de Kingpin. Y es que tras la pelea de Clint y Maya, parece que Ronin ha conseguido abrirle los ojos a Echo sobre que la muerte de su padre fue organizada por Kingpin, lo que podría ser el detonante que haga que Echo cambie de bando. Si a eso le unimos que quizá la conversación de Kate y Yelena consiguió que la nueva Black Widow se plantee los intereses ocultos de quien la ha contratado para matar a Clint Barton, podemos encontrarnos un climax la semana que viene con 4 héroes unidos en una actualización de los Defensores, enfrentándose a las fuerzas de Kingpin. Esto podría ser un momento muy grande. De hecho, incluso si Yelena se retirara antes del final tras renunciar a matar a Clint, me valdría el climax con los otros tres héroes.
De hecho, digo desde ya que como buena historia navideña que es este Ojo de Halcón, ni se me pasa por la cabeza un final que no sea Clint volviendo a casa por Navidad para reunirse con su familia. No sería descartable que Clint se retire al final de la serie y ceda el testigo a Kate, pero sería un error monumental que muriera, algo que estoy seguro que no va a suceder. No va a pasar, de hecho no se ni porqué lo he planteado.
Buff, que ganas que se haga el miércoles que viene para ver el final de la serie de Ojo de Halcón.
Ojo de Halcón nos ha volado la cabeza en su quinto episodio, y la sensación es que el final la semana que viene aún puede ser mejor. Se me va a hacer larga la semana. ¿Puede ser Ojo de Halcón la mejor serie comiquera del MCU? ¡Yo digo SI!!!
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Tras el disfrute de The Matrix, hoy toca comentar mis impresiones de mi revisionado de Matrix Reloaded, la primera parte de dos películas que junto a Matrix Revolutions (2003) contaron el final de la guerra de los humanos contra las máquinas.
PUNTUACIÓN: 8/10
Neo, Morpheus, Trinity y el resto de la tripulación continúan en la lucha contra las máquinas que han esclavizado a la raza humana. Ahora más humanos han sido despertados e intentan vivir en el mundo real. A medida que aumentan en número, la batalla se acerca a Sión, la última ciudad real en el mundo y centro de la resistencia humana. Y tiene poco tiempo, muy poco tiempo… (FILMAFFINITY)
Matrix fue una película revolucionaria que cambió la forma en que Hollywood planteó sus películas de acción al comienzo del siglo XXI. Aparte que su final abierto obviamente dejaba la puerta abierta para nuevas películas, estaba claro que Warner Bros. iba a exigir una continuación debido a el arrollador éxito comercial y la relevancia cultural que consiguió la película. Y para la continuación, las Wachowski plantearon un ambicioso plan multimedia que complementaría a las dos películas rodadas simultáneamente, Reloaded y Revolutions (estrenadas en mayo y noviembre de 2003). Esto imitaba lo que Peter Jackson hizo con El Señor de los Anillos, también producida por Warner a través de New Line, que en las navidades de 2003 estrenó la histórica El Retorno del Rey.
De este modo, simultáneamente al estreno de Reloaded se estrenó también Enter the Matrix, un videojuego con un argumento escrito por las Wachowski en el que tenían lugar hechos que luego fueron mencionados en la película. Además, fruto del amor de las hermanas por el anime japonés, escribieron y produjeron Animatrix, una antología de nueve cortometrajes de animación que amplían la historia de Matrix, incluyendo la guerra original entre la humanidad y las máquinas que llevó a la creación de este realidad virtual, además de otras historias paralelas que expanden el universo principal. Esto que en los últimos años hemos visto en otras franquicias y resulta más habitual fue otro elemento revolucionario que hasta ese momento parecía que sólo estaba al alcance de Star Wars, que con el estreno de su segunda trilogía entre 1999-2005 además de multitud de libros y muñecos creó la primera serie de animación de Clone Wars de Genndy Tartakovsky.
Las hermanas Lana y Lilly Wachowski volvieron a escribir el guión además de dirigir, y se juntaron con el mismo equipo humano de la primera película, con el director de fotografía Bill Pope, el montaje de Zack Staenberg y la música de Don Davis, que tuvo a su vez la colaboración de Juno Reactor. Frente al control presupuestario de la primera Matrix, que costó tan sólo 65 millones, Warner y sus productoras tiraron la casa por la ventana para el rodaje simultáneo de Matrix Reloaded y Revolutions.
Aunque el grueso del rodaje tuvo lugar entre marzo de 2001 y agosto de 2002 en los estudios de Fox en Australia, la producción construyó una autopista de 1,5 km de longitud en la base aérea de Alameda, California, para poder rodar con total libertad la famosa escena de la autopista, además de la creación de nuevos desarrollos tecnológicos para poder rodar las espectaculares escenas de acción de la película. Y la jugada les salió bien, porque Reloaded recaudó casi 750 millones en todo el mundo a partir de un presupuesto de 150, lo que la convirtió en la película R más taquillera de la historia en ese momento, un record que conservó 13 años hasta el estreno en 2016 de Deadpool.
A los protagonistas de Matrix Keanu Reeves (Neo), Carrie-Ann Moss (Trinity), Laurence Fishburne (Morfeo) y Hugo Weaving (Agente Smith) se les unen un amplio reparto de actores que dieron forma al complejo mundo de Matrix y la sociedad humana de Sión. En el mundo real encontramos a Jada Pinkett Smith (Niobe) y Anthony Wong (Ghost), protagonistas del juego Enter the Matrix que en las películas tuvieron una importancia menor, Harold Perrineau (Link) el nuevo piloto y operador de la la nave Nabucodonosor de Morfeo, Anthony Zerbe (Consejero Hamann, uno de los ancianos que dirige el consejo de Zion), Harry Lennix (Comandante Lock, el jefe de la defensa militar de Zion) y Nona Gaye (Zee, esposa de Link y hermana de Dozer y Tank, los tripulantes de la Nabucodonosor en la primera Matrix). A modo de curiosidad, el director Leigh Whannell (Upgrade y El hombre Invisible) tuvo un pequeño papel en la dos películas.
Dentro de Matrix, Gloria Foster vuelve a interpretar al Oráculo, con Collin Chou (Seraph, su guardaespaldas y protector), Helmut Bakaitis (el Arquitecto, la I.A. Creadora de Matrix) y Randall Duk Kim (Keymaker). La novedad llega con el descubrimiento que dentro de Matrix existen programas piratas que buscan su propio interés, como son Lambert Wilson (Merovingio) y la siempre bella Monica Bellucci (Perséfone), y los hermanos y expertos en artes marciales Neil and Adrian Rayment (los gemelos).
Ya empezando a valorar Matrix Reloaded, nunca el clásico “faster, bigger, more spectacular” que se suele aplicar a las secuelas cinematográficas fue tan claramente visible en un blockbuster palomitero como lo es en esta segunda parte de Matrix. Y la verdad es que es alucinante la forma en que tan sólo 4 años después, todo luce increíblemente mejor en lo referido a las escenas de acción y artes marciales. Las coreografías que creó Yuen Woo-ping sacaron el máximo partido del poderío presupuestario que tuvieron para el rodaje de Reloaded, y frente a la cámara fija en la mayoría de los planos “normales” de artes marciales de Matrix, que como máximo planteaban algún travelling lateral, en Reloaded la cámara se mueve y casi interactúa con los guerreros, como en la escena en el castillo de Merovingio en la que la cámara sigue a los personajes mientras saltan. Visualmente se nota el upgrade en prácticamente todas las escenas de acción gracias a las mejoras tecnológicas que los propios Wachowski provocaron.
Ejemplo de esto es la «Burly Brawl», la ya mítica pelea melé de Neo contra decenas de agentes Smith. Tras la revolución que supuso el bullet-time en 1999, que fue copiada hasta la saciedad, esta tecnología se quedó casi obsoleta para las necesidades de las Wachowski, que provocaron un avance en los procesos de digitalización de la imagen y los personajes mediante la técnica de «Universal Capture”, un proceso que toma muestras y almacena los detalles y expresiones faciales en alta resolución. Con esta gran cantidad de datos recopilados y los algoritmos adecuados, finalmente pudieron crear una escena virtual en la que los personajes, las ubicaciones y los combates pueden ser creados digitalmente a través de cámaras virtuales, eliminando las restricciones de las cámaras reales. Esto fue precursor de los motores de la mayoría de juegos actuales que a su vez ayudó a la creación de The Dome para The Mandalorian.
Además de las escenas de artes marciales, a veces da la sensación que todo en Reloaded nace del intento de mostrar más de lo mismo respecto a la primera película, pero mejor. Si había una escena en una discoteca en Matrix, en Reloaded tenemos la casi-orgía en Sión y una fiesta de Merovingio adornada con detalles sadomasoquistas. Si Trinity tuvo un bullet-time, en Reloaded tiene otro contra un enemigo que anda por el techo. Los combates de Neo ya no están constreñidos por la física o la gravedad en Reloaded, realizando saltos increíbles aprovechando completamente el espacio a su alrededor, sumando a la melé contra Smith un combate posterior contra los hombres de Merovingio en el que se utilizan armas como espadas, sais, etc…
Y luego está la monumental escena en la autopista, planteada para dejar en ridículo cualquier otra persecución que hubiéramos visto en una película anterior. El rodar en una carretera creada a propósito para la película permitió a las Wachowski dar rienda suelta a sus ideas más locas, que con la ventaja de las cámaras y añadidos digitales de vehículos alrededor de Trinity, Morfeo y el Keymaker crean una escena increíble que sigue luciendo alucinante caso 20 años después de verla la primera vez.
Además de Matrix, la parte de Sión es un interesante añadido, al descubrir no sólo a las diferentes tripulaciones, sino como hay intereses opuestos entre Morfeo y Lock, que no cree las profecías o que Neo sea el salvador de la humanidad. Esta parte añade una capa de complejidad y una carrera contra el reloj ante la inminente llegada de las máquinas a Sión, que son la verdadera amenaza para la supervivencia de la raza humana.
Volviendo a Matrix, el Oráculo transmite ideas interesantes sobre el destino, y la revelación que ella no está para decirle a Neo qué tiene que hacer, sino para hacerle entender que esa decisión ya la tomó y que ahora tiene que entender las consecuencias de dichos actos. Las Wachowski en esta película parecen inclinarse por el futuro marcado antes que por el libre albedrío, lo que encaja con las figuras religiosas mesiánicas en las que se inspiraron para crear a Neo, un Jesucristo que salvará la humanidad a ostias, si es necesario.
La revelación al final de la película que Neo no es el único salvador de Sión, sino que es el sexto de un sistema creado por las máquinas, en concreto por el Oráculo, para salvar el error sistémico del sistema que había provocado los fallos catastróficos en el pasado, es un giro bestial que en su momento me voló la cabeza y que aún ahora sigue funcionando de maravilla.
Matrix Reloaded realmente me gustó y me sigue pareciendo una buenísima película. Pero por lo expuesto hasta ahora uno pensaría que me parece perfecta, y nada más lejos de la realidad. En primer lugar, hay un problema fundamental en Reloaded que es la falta de sensación de amenaza, algo que resultaba clave en la primera Matrix cada vez que aparecía un agente. Las coreografías de artes marciales son muchísimo más complejas y el apartado visual para llevarlas a la pantalla sin duda mejoran a Matrix, pero como nada de lo que pasa puede dañar a Neo (tras 3 combates in-crescendo lo máximo que ha sufrido Neo es un pequeño corte en una mano), al final no hay tensión ante nada de lo que vemos, quedando más claro de lo que debería la cualidad de baile escenificado de las coreografías. Cosa que es lo que son, pero que NO debería notarse. Incluso la pelea de Morfeo encima del camión sufre de esto y en ningún momento te crees que se encuentra en peligro mortal a pesar de tener que pelear y evitar caerse del camión al mismo tiempo. En este caso, siendo más complejas, las escenas no acaban de ser mejores desde un punto de vista narrativo o cinematográfico.
Unido a esto, parece que la película está planteada a partir de los sets de acción rellenando los intermedios con una cháchara expositiva que acaba resultando cargante y anti-entretenido. Hay elementos de la trama que realmente me muestran que las Wachowski tenían ideas interesantes que son poco habituales en blockbusters palomiteros. Sin embargo, su forma de mostrarlas en pantalla, como por ejemplo la conversación de Neo con el Consejero Hamann en la sala de máquinas de Sión, es un buen ejemplo de escenas expositivas sin fin que acaban provocando que Reloaded tenga un ritmo terrible. En esta apreciación pesa también el darme cuenta que Neo termina tres de los últimos sets de acción, la melé, el salvamento de Morfeo en la autopista y de Trinity en el edificio volando, frente al agente / virus Smith marchándose y dejando la pelea inconclusa y las otras dos llegando al rescate, lo que de nuevo resta toda sensación de amenaza a esos momentos.
A todo esto, la melé ha envejecido fatal, y si ya en su momento se notaba que era una escena digital que no rodaron los actores, sobre todo la parte final con Neo contra decenas de Smiths, vista con ojos de 2021 notas la triste realidad que hay juegos que tienen una mayor definición de imagen y resultan más creíbles de lo que parece la escena. Visualmente me sigue gustando y entiendo y aprecio el desarrollo tecnológico que ayudó a provocar que llevamos disfrutando los últimos años, pero igual que digo una cosa, tengo que reconocer lo otro.
Hay otro elemento menos importante y está en relación con la coordinación de las películas, sobre todo Reloaded, con el juego Enter the Matrix y los cortos de Animatrix, y es que aunque la historia principal se entiende sin problemas, notas durante la película, porque además los diálogos te lo dejan entrever, que te estás perdiendo cosas que no se mostraban, cosa que no me acaba de molar, la verdad. Hablo en concreto en lo relativo a las diferentes misiones de Niobe que veías como aparecía habiéndolas cumplido, por ejemplo la recepción del mensaje para Neo al principio o la destrucción de la central nuclear en el climax, pero que te dejaban con ganas de más. O la figura del Chico en Sión al que Neo parece que salvó y despertó de Matrix en una aventura previa sobre la que no sabemos nada.
Y está claro que esto también lo hizo El Imperio Contraataca y El retorno del Jedi, mencionando aventuras que no llegamos a conocer nunca (algunas sí, gracias a los comics o novelas), pero en este caso no me acabó de dejar buen feeling, dentro que como digo no me generan realmente un problema y todo se entiende perfectamente. Y obviamente acepto que esto era algo buscado para que los consumidores compráramos el juego (y lo jugáramos), o viéramos posteriormente los cortometrajes, pero como la sensación la tuve, pues la comparto. En ese sentido, a baja escala pero Reloaded / Revolutions nos regaló con un “Caballeros de Ren” a baja escala con Seraph , un personaje que parece el puto amo que va a tener una gran importancia en la trama que no llega a tener nunca.
Y luego está el hecho que la película no acaba, algo que en su día quedó amortiguado con el estreno de Revolutions tan sólo 6 meses después de Reloaded (Mayo – Noviembre 2003), un planning mucho mejor que el año de diferencia entre las películas de El Señor de los Anillos, o los ¿dos años? que van a pasar para poder ver el final de Dune de Villeneuve. El planteamiento de las Wachowski de hacer una historia contada en dos películas está bien, y visto ahora en casa con un día de diferencia entre películas hace que cualquier problema al respecto desaparezca. Sin embargo, vista Reloaded como una película independiente, que el climax de reloaded sea un diálogo expositivo infumable del Arquitecto mientras le explica a Neo su papel en la programación de Matrix, se mire como se mire es un bajón.
En todo caso, esta segunda parte de la reseña es quizá muy negativa y la verdad es que la película me sigue gustando y he disfrutado un montón viendo la película con mi hijo pequeño. Y además, sale Monica Bellucci tan sensual y guapa como siempre, con lo cual mal no puede estar esta Matrix Reloaded, ¿no?
Comparto el trailer de la película:
Matrix Reloaded es una buen continuación de una película mítica. Y aunque no alcanza el nivel de su predecesora, 18 años después sigue siendo un estupendo entretenimiento para todos los fans del cine de ciencia ficción y acción.
PUNTUACIÓN: 8/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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