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X-Men: La decisión final de Brett Ratner, llegó la debacle

Tras ver X-Men (Bryan Singer, 2000) y X-Men 2 (Bryan Singer, 2003), llega el momento de comentar mis impresiones de X-Men: La decisión final, película dirigida por Brett Ratner que se estrenó en 2006 que a pesar de su éxito económico destruyó durante años a la franquicia mutante creada por Fox.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

Último capítulo de la trilogía cinematográfica «X-Men». Un hecho amenaza con alterar el curso de la historia. Por primera vez, los mutantes pueden elegir: o conservar su singularidad, condenándose al aislamiento, o renunciar a sus poderes y convertirse en seres humanos normales. Los líderes de los mutantes sostienen puntos de vista antagónicos: mientras Charles Xavier aboga por la tolerancia, Magneto defiende la tesis de la supervivencia de los más aptos. (FILMAFFINITY)

Brian Singer abandonó la franquicia mutante al firmar con Warner para relanzar Superman en lo que fue la fallida Superman returns (2006). Fox empezó la búsqueda del nuevo director e incluso llegó a tener firmado a Matthew Vaughn, que acabó abandonando la producción por problemas familiares al no poder cuadrar las agendas de rodaje. Finalmente, Fox contrató a Brett Ratner (Rush Hour 1 y 2, El dragón rojo) para dirigir la película. Ratner no había leído comics ni conocía de nada a los personajes, así que confió totalmente en que los guionistas supieran hacer un buen trabajo.

Dan Harris y Michael Dougherty, los escritores de X-Men 2 también se fueron con Singer para escribir el guión de Superman Returns, por lo que Fox contrató a Simon Kinberg (guionista en ese momento de XXX state of the Union y Mr & Mrs. Smith) y Zak Penn, que escribió la historia de X-Men 2. Usando una estrategia similar a la empleada en X-Men 2, los productores Lauren Shuler Donner, Ralph Winter y Avi Arad, hacían que cada escritor creara su propio guión para luego fusionar los mejores elementos de ambos en la historia definitiva.

El problema principal de la película viene ya desde el guión, al optar por utilizar dos tramas de los comics en la película. Kinberg y Penn adaptaron la mítica Saga de la Fénix Oscura de Chris Claremont y John Byrne, unida al argumento del primer arco de Astonishing X-Men de Joss Whedon y John Cassaday, «Gifted», en la que la doctora Kavita Rao encuentra una cura para la «enfermedad» mutante. La saga de Fénix es una de las historias más celebradas de toda la historia de los X-Men, mientras que Gifted fue publicada en 2004.

El rodaje tuvo lugar entre agosto de 2005 y enero de 2006 en Vancouver, donde también se rodó X-Men 2, y contó con Dante Spinotti como director de fotografía, montaje de Mark Helfrich, Mark Goldblatt y Julia Wong, además de música de también recién llegado a la franquicia John Powell, que además de crear temas nuevos optó por emplear algunas de las melodías más conocidas de la franquicia.

X-Men: La decisión final contó con un presupuesto de 210 millones de dólares, un de los más elevados de la época y casi un 50% superior al de X-Men 2, y recaudó más de 460 millones en todo el mundo. A pesar de no ser la más rentable (X-Men 2 recaudó 400 millones a partir de un presupuesto inferior a los 140 millones), se convirtió en un éxito de taquilla y la película con mayor recaudación de la franquicia, a pesar de que dejaba la franquicia en una situación muy complicada debido al destrozo que causó en los mutantes.

En el reparto de X-Men 3 veremos el retorno de Patrick Stewart (Charles Xavier), Hugh Jackman (Logan / Lobezno), Famke Janssen (Jean Grey), Halle Berry (Ororo Munroe / Tormenta), James Marsden (Scott Summers / Cíclope), Anna Paquin (Anna / Rogue), Ian McKellen (Erik Lehnsherr / Magneto), Rebecca Romijn-Stamos (Raven Darkhölme / Mística),  Shawn Ashmore (Bobby Drake / Iceman), Aaron Stanford (John Allerdyce / Pyro) y Daniel Cudmore (Peter Rasputin / Coloso).

Además de todos estos actores, se estrenan en la película Ellen Page (Kitty Pryde), Kelsey Kramer (Hank McCoy / Bestia), Ben Foster (Warren Worthington III / Angel), Dania Ramirez (Callisto), Vinnie Jones (Cain Marko / Juggernaut), Eric Dane (James Madrox / Multiple Man) o  Cameron Bright como Jimmy / Sanguijuela, el mutante cuyos poderes son anular las habilidades de otros mutantes y de cuya sangre y ADN las industrias Worthington y la doctora Kavita Rao (Shohreh Aghdashloo) han desarrollado «La Cura». Como véis, un casting monumental que era imposible que pudiera brillar en pantalla.

Como curiosidad, X-Men La decisión final fue la única película hasta la fecha que contó con los 5 X-Men originales (Cíclope, Chica Maravillosa, Bestia, Ángel y Hombre de Hielo), aunque no comparten ningún momento en pantalla.

Entrando en materia, X-Men La Decisión final hubiera podido ser una gran película. El problema es que para ello hubiera tenido que durar al menos 30 minutos más para haber podido desarrollar mejor las dos tramas de la película y haber tenido unos escritores preocupados por crear los impactos emocionales CON los personajes, en lugar de convertirlos en carne de cañón a los que usar y tirar.

El caso es que los 30 primeros minutos pintan muy bien mientras conocemos las dos tramas principales, el descubrimiento de una cura de las habilidades mutantes creada por un empresario avergonzado porque su hijo es mutante (Warren Worthington, el Angel), y el descubrimiento que Jean Grey sobrevivió a su aparente muerte al final de X-Men 2 con unos poderes amplificados exponencialmente, lo que la convierte en una amenaza real para la superviviencia del planeta.

El problema es que la película sólo dura 104 minutos, y en seguida descubrimos que todo el interés de Ratner es saltar de una set de acción a otro lo más rápido posible, sin dejar que los numerosos dramas que vamos viendo consigan calar en el espectador. Aunque el prólogo en la que unos jóvenes Charles Xavier y Magneto van a reclutar a una adolescente Jean Grey con problemas psíquicos provocados por la aparición de sus habilidades mutantes, esto sólo se vera reflejado en una escena durante la película, protagonizada por Logan y una adulta Jean, para llegar a continuación al climax final. Demasiado poco, desaprovechando el magnífico material de base de los comics.

X-Men La decisión final es un ejemplo clarísimo de «secuelitis», en la que los productores creyeron que el público demanda «más acción, más drama», y eso por si solo va a conseguir que sea una buena película. Y claramente, no fue así.

Es curioso como a pesar de contar con el mayor presupuesto hasta la fecha, X-Men La decisión final se ve cutre en casi todas las escenas, con la única excepción del climax final entre Fénix y Logan.  Juggernaut o los poderes de Callisto y Tormenta lucen terribles en pantalla, y se notan un mal uso de los efectos digitales en los poderes de curación de Lobezno o la pelea final en la que unos genéricos mutantes saltan por que sí hacia unos soldados primero y luego contra los X-Men.

Incluso el ver por fin la Sala de Peligro o a un Centinela en la sombra, algo que no pudimos ver en las películas previas debido a problemas presupuestarios, cuando finalmente llegó se ve cutre total, robándole al momento de la potencia visual que debería haber tenido.

Los actores hacen lo que pueden con el guión, y lo cierto es que me gustan Patrick Stewart y Hugh Jackman, transmitiendo muy bien el drama moral al que se enfrentaron. Lo malo es que Stewart casi no está en pantalla, víctima de la sangría provocada por el guión de Kinberg y Penn. Asímismo, Ian McKellen se queda en un villano de opereta totalmente desaprovechado, malogrando el argumento inicial que indicaba que tenía razón ante la amenaza que esta Cura significaba para los mutantes ante la inevitabilidad de que fuera utilizado como un arma por los gobiernos.

Como fan de los comics Marvel, uno de los chascos más grandes que me llevé en una sala de cine me lo llevé viendo esta película cuando los guionistas mataron a Scott Summer tras 1 sola escena en pantalla. Esta decisión me pareció terrible no sólo por esta película, sino al confirmarse cómo FOX habría desaprovechado y casi maltratado a uno de mis personajes favoritos durante no una, sino tres películas. Algo inconcebible y que indica la nula conexión de los guionistas con estos personajes.

Años más tarde descubrí que esta casi nula aparición vino también provocada porque James Mardsen también abandonó la franquicia junto a Bryan Singer por un papel en Superman Returns, al asumir con naturalidad que en películas corales como esta era imposible que todos los personajes pudieran brillar, y en ese caso le había pasado a él. Saber que Mardsen entiende la naturaleza del negocio no hace que mis sentimientos hacia el maltrato de Scott disminuyan, algo que se vió acrecentado al ver a mitad de la película como los mutantes le hacen un funeral a Charles Xavier, y se olvidan completamente de Scott a pesar de saber que también había muerto, un detalle muy sucio y rastrero, que no queda compensado por ver su tumba junto a la de Jean al final.

Como decía al principio, el principal problema de la película es un guión que parte el visionado en dos sin llegar a desarrollar correctamente ni la trama de Fénix Oscuro ni la de la Cura. Tras matar a Xavier, Jean se pasa 35 minutos largos literalmente sin hacer nada plantada al lado de Magneto. Y aunque la trama de la Cura que provoca la reacción violenta de Magneto empieza bien y plantea un interesante dilema ético, queda sepultado ante uno de los más terribles clímax de una película comercial, creando una asalto de alcatraz realizado por mutantes random que no pintan nada que da un poco de vergüenza ajena. Si realmente FOX sólo iba a dejar estrenar una película de 100 minutos, hubiera deseable optar por una historia o por la otra, y haberlas hecho bien. No esto que hicieron.

El guión como véis me parece terrible y la dirección de Ratner mediocre y muy poco inspirada. En todo caso, reconozco que hay algunos buenos momentos en la película, como son el primer vuelo de Ángel, la interpretación de Kelsey Kramer como Hank McCoy (a pesar del maquillaje) y la frescura juvenil de Ellen Page como Kitty Pryde. El problema es que es demasiado poco, demasiado mal ejecutado. Junto a estos aciertos en lo relativo al casting, veo el problema de dar a Halle Berry (Tormenta) los principales momentos emotivos en la película cuando ella es una actriz muy limitada que no sabe conseguir transmitir el impacto emocional que deberían.

La mayoría de cameos, y hay un porrón, quedan deslavazados y sin fuerza debido a que no han construido una conexión emocional entre esos personajes y el espectador en primer lugar, confiando que nosotros rellenemos los huecos con nuestros conocimientos de la historia mutante. Además, ya empezamos a ver algo que se vió acrecentado en las siguientes películas, y es que los fans ya no nos conformamos con que salgan en pantalla como pasaba en la primera X-Men, queremos que se comporten según su esencia y hagan algo útil para la trama. Ver personajes floreros ya no funciona ni nos perece suficiente. En este sentido, de también un poco de pena ver el pequeño papel que la película guarda para Anna Paquin (Pícara).

A pesar de una escena post-créditos en la que se intuye que Xavier puede estar vivo en el cuerpo de otro mutante y del final en el que quizá La Cura no es tan definitiva como se pensaba, este película dejó herida de muerte a la franquicia, lo que obligó a Fox a replantearse la franquicia. Menos mal que llegó Matthew Vaughn para salvarles, gracias a la escelente X-Men: First Class, película que veré en breve y sobre la que escribiré mis impresiones en los próximos días.

Comparto el trailer de la película:

X-Men: La decisión final es entretenida pero totalmente fallida y dejó herida de muerte a la franquicia. En todo caso, entiendo que para todos aquellos espectadores que no sean fans de los comics, puede resultarles más o menos entretenida.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

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Crítica de Deadly Class volume 9 de Rick Remender y Wes Craig

Han pasado casi 10 meses desde que leí el octavo tomo de Deadly Class de Rick Remender y Wes Craig, con colores de Jordan Boyd, editada por Image Comics, y se me ha hecho larga la espera.

PUNTUACIÓN: 7/10

El examen final del segundo año en la King´s Dominion se acerca mientras el curso llega a su fin en la exitosa serie de Rick Remender y Wes Craig. Este volumen recopila los números 40-44 de la serie regular.

Bone Machine. 1989. Este es el título de este noveno volumen de Deadly Class, y Rick Remender parece que aprovecha para recordarnos cuales son las señas de identidad de este comic. A pesar de estar ambientado en 1989, Deadly Class no es para nada un comic nostálgico en el sentido de «cualquier tiempo pasado fue mejor», como vemos en otras obras como Stranger Things. Si acaso, Remender aprovecha este comic para enfrentarse a los fantasmas de su pasado, con largos monólogos internos de los protagonistas que lanzan bilis contra la sociedad de consumo americana, los hits pop de consumo rápido o el conformismo y borreguismo de la juventud que prefiere cambiar su personalidad para ser «guay» y no ser rechazado por sus amigos.

Y como tiene para todos, en este tomo Remender verbaliza además un ataque hacia la gente cínica y negativa que se queja de todo hasta el punto de que no ve la felicidad que pasa a su lado y son incapaces de abrazarla porque es más fácil vivir en el dolor y en el odio. Leo este comic y me parece que estamos ante un Remender tumbado en el diván del psicólogo soltando todo su dolor de adolescencia como forma de exorcizar sus demonios. Y por un lado, me gusta que Remender produzca unos comics totalmente únicos y personales, pero también reconozco que cada vez que leo algo suyo, acabo agotado de tanta negatividad por su tono depresivo.

Narrativamente, Remender emplea este noveno volumen con el retorno de Markus, María y Saya al King´s Dominion para crear un arco completo en el que establece en los primeros números el nuevo status-quo y las amenazas a las que tendrán que enfrentarse, que acaban explotando en los números cuarto y quinto.  Tras el cartel y los yakuza, en este tomo les veremos enfrentarse a un culto satánico, y como en volúmenes anteriores, me mola mucho la sensación de que nadie está a salvo y que cualquiera puede morir, cosa que acaba sucediendo de forma dolorosa en estas páginas.

En el apartado artístico, no se si es debido a los meses pasados desde la lectura del tomo anterior, pero he encontrado el dibujo de Wes Craig bastante más flojo de lo habitual. Entiendo que en parte confía en que el estupendo color de Jordan Boyd le va a cubrir mientras crea el tono perfecto a cada escena, pero veo demasiadas viñetas en las que no hay expresiones faciales y las que hay son meros bocetos, cosa que no me ha gustado. Esto sin embargo se compensa con su notable narrativa y la fuerza que imprime a las escenas de acción, algo en lo que no ha levantado el pie del acelerador desde que comenzó la serie.

Tras leer este tomo, compruebo que el número 44, último publicado hasta la fecha, fue publicado en mayo en plena pandemia y de momento el siguiente no ha sido anunciado en agosto o septiembre. Esto que significa que, como pronto, hasta primavera o mediados de 2021 no tendremos un nuevo tomo, lo que se me va a poner muy costa arriba. Veo que voy a tener que asumir que Deadly Class va a ser un comic de un tomo anual, casi como los tomos del mercado europeo.

Llegados al noveno volumen de Deadly Class, reconozco que me ofrece un entretenimiento único que sólo me pueden ofrecer Remender y Craig , y no encuentro motivos para dejar de seguir comprando este comic.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Mortal Engines de Christian Rivers (Prime Video)

Gracias a Prime Video me animé a ver Mortal Engines, película producida por Peter Jackson basada en el libro de Philip Reeve de temática steampunk, que fue dirigida por el debutante Christian Rivers, colaborador de Jackson en King Kong por la que ganó el Oscar a Mejores Efectos Visuales.

PUNTUACIÓN: 5/10

Miles de años después de la destrucción de la civilización por un cataclismo, la humanidad se ha adaptado y, ahora, existen gigantescas ciudades en movimiento que vagan por la tierra sobre enormes ruedas absorbiendo a los pueblos más pequeños para obtener recursos. En una de esas colosales urbes Tom Natsworthy (Robert Sheehan), proveniente de la clase baja de Londres, deberá luchar por su vida junto a la peligrosa fugitiva Hester Shaw (Hera Hilmar). Dos opuestos, cuyos caminos nunca debieron cruzarse, forman una peculiar alianza destinada a cambiar el curso del futuro. (FILMAFFINITY)

Peter Jackson adquirió en 2009 los derechos de Mortal Engines, novela de temática steampunk escrita por Philip Reeve, de cara a llevarla a la gran pantalla. Sin embargo, al embarcarse en la titánica adaptación de El Hobbit (estrenadas en 2011, 2012 y 2013), el proyecto quedó aparcado durante años. Finalmente, Jackson escribió el guión junto a sus colaboradoras habituales Fran Walsh y Philippa Boyen, quedándose como productor ejecutivo de la película mientras daba la oportunidad de dirigir a Christian Rivers, supervisor de efectos especiales y colaborador de Jackson desde los tiempos de Braindead. Aunque el guión definitivo de la película contaba con numerosos cambios respecto al original, su autor Philip Reeve alavó la película indicando que “Christian Rivers ha realizado un trabajo fantástico, es una película de acción enorme y visualmente increíble, con un ritmo perfecto y un centro emocional creíble. A pesar que hay muchos cambios… la historia es fundamentalmente la misma.”

La coproducción americano-neozelandesa tuvo lugar en Nueva Zelanda en 2017, y Jackson contó con muchos de sus colaboradores habituales de El Señor de los Anillos y El Hobbit, empezando por Weta Digital, que se encargó de crear los estupendos efectos digitales de la película. Mortal Engines cuenta con Simon Raby como director de fotografía, montaje de Jonno Woodford-Robinson y música de Junkie XL.

En lo relativo al reparto, Mortal Engines contaba con Hugo Weaving (el Sr. Smith de Matrix, Elron de El Señor de los Anillos, Cráneo Rojo en Capitán América: El Primer Vengador) como única cara conocida, contratando a un casting de jóvenes actores que son uno de los problemas de esta producción. Weaving interpreta Thaddeus Valentine, Cabeza del Gremio de Historiadores y segundo al mando en Londres solo debajo del Lord Alcalde, y tiene un plan para asegurar la supervivencia de la ciudad.

La protagonista de Mortal Engines es Hera Hilmar, que interpreta a Hester Shaw, una asesina y fugitiva que está desfigurada y que lleva a cabo una vendetta personal contra Valentine. Junto a ella encontramos a Robert Sheehancomo Tom Natsworthy, un aprendiz de historiador de Londres de clase baja que será expulsado de la ciudad y compartirá aventuras con Hester Shaw.

El veterano Stephen Lang (Avatar, No respires) da voz y realiza la captura de movimientos para crear a Shrike, un antiguo guerrero cyborg no-muerto que persigue a su vez a Hester. El reparto, en sus papeles principales, se completa con Jihae como Anna Fang, una piloto y líder de la resistencia, Leila George como Katherine Valentine, hija de Thaddeus Valentine y Ronan Raftery como Bevis Pod, un joven aprendiz de ingeniero amigo de Tom.

Empezando por los elementos positivos de la película que me han gustado, destacaría los estupendísimos efectos especiales empleados en la creación de la enormes ciudades móviles, y el resto de elementos de Mortal Engines, como son los aviones pilotados por la resistencia. Para que una película de esta temática distópica funcionara, el aspecto técnico era una de las claves, ya que si esto fallaba el resto se derrumbaría como un castillo de naipes. En este sentido, la decisión de Peter Jackson de darle la dirección a Christian Rivers funciona.

Técnicamente, la película es una pasada y muestra este mundo desolado de temática Steampunk en todo su esplendor, y cuenta con un diseño de producción bestial que saca el máximo partido a un presupuesto de 100 millones de dólares, que lucen mucho mejor de lo que uno podría pensar.

En general, la película es relativamente entretenida y vista en casa gracias a mi suscripción a Prime Video creo que cumple con el objetivo de proveer un correcto entretenimiento. Me doy cuenta que esta última frase no es especialmente positiva, lo cual indica los numerosos elementos que al menos a mi no me han funcionado.

Mortal Engines es una floja historia de aventuras apocalíptica a la que le falla primero y principal el guión, y si a eso le sumamos la falta de carisma y calidad interpretativa del reparto, tenemos todos los ingredientes para entender que en mi opinión sea una película lamentablemente fallida.

Empezando por el guión, no he leído la novela, por lo que no puedo comparar si los cambios efectuados, que a su escritor Philip Reeve aparentemente no le molestaron, fueron buenos o malos. Pero pensando en la historia que vi en pantalla, Jackson, Fran Walsh y Philippa Boyen escriben la típica historia del “Viaje del héroe”, en la que la dura Hester Shar (Hera Hilmar) viajará por todo el mundo, a partir de un pequeño giro inicial, acompañada por el inocente Tom Natsworthy (Robert Sheehancomo) para conseguir su venganza frente al malvado Thaddeus Valentine (Weaving).

Lo malo del viaje de Hester y Tom es que aunque la película intenta imprimir un ritmo frenético cambiando múltiples veces de ubicación para dar una mayor sensación de escala a este mundo, nada de lo que hacen es realmente interesante, y tampoco consiguen que nos importen ni los protagonistas ni los aliados o antagonistas que van conociendo por el camino. Todo va tan rápido que nada tiene tiempo de asentarse para los espectadores.

Con la excepción de Weaving que hace lo que puede con la casi nada que tiene para trabajar, el casting me parece terrible. Hay muchos ejemplos de buenos actores que consiguen sobresalir y mostrar carisma a pesar de un guión normalito, lamentablemente ninguno de esos actores fue contratado para trabajar en Mortal Engines.

Los jóvenes protagonistas Hera Hilmar y Robert Sheehan son un error de casting monumental. Empezando por Hera Hilmar, aparte que su interpretación es super limitada, su personaje Hester Shaw sufre lo que llamo el “síndrome Michael Clayton” (En honor a la película protagonizada por George Clooney), que es cuando te intentan vender un personaje como algo que nunca muestra en pantalla, creánsode una diferencia insalvable entre lo que dicen que es y lo que muestra realmente en pantalla. Sin entrar en spoilers, solo indicar que la película describe a Shaw como “una peligrosa asesina y fugitiva desfigurada que lleva a cabo una vendetta personal”. Pero cuando analizas lo que la película nos cuenta y cual es realmente su misterioso origen, ni es peligrosa, ni era perseguida por Londres (de hecho, ni siquiera sabían de su existencia), ni por supuesto es una asesina. Y así es muy difícil.

Pero no son sólo los protagonistas. Fruto de la moda actual de la multiculturalidad, Jackson contrató a la cantante coreana Jihae para uno de los papeles protagonistas haciendo de una piloto miembro de la Resistencia. Y me parece genial que la productora contrate actores internacionales, pero puestos a buscar a una actriz coreana, podían haber contratado a alguien que supiera actuar y no alguien que está posando en actitud “mira que guay soy” el 100% de sus minutos en pantalla. Aunque debo decir que no fue la única miembro de la Resistencia que me transmitió eso en pantalla.

Hay además otro gran problema en todo lo referido al propio mundo de Mortal Engines. El guión intenta mostrar como la Mega Ciudad móvil de Londres es una sociedad compleja con clases sociales, gente dirigente que explota a trabajadores que hacen todo el trabajo. Digo intenta porque esto queda en un esbozo apenas desarrollado, una nota al pie de página entre una persecución y otra. Pero es que además, estamos ante una ciudad depredadora que vive de apresar y destruir otras ciudades para alimentarse. Que en este contexto, de repente a algunos personajes de la clase dirigente le entren remordimientos o un ataque de consciencia no queda nada justificado y me ha parecido super forzado.

Además, la mera existencia de una “resistencia” se revela absurda viendo el desarrollo de los acontecimientos que iremos viendo durante la película, al igual que los motivos que explican por qué el no-muerto Shrike (interpretado con poca suerte por Stephen Lang) persigue a Hester y busca venganza contra ella. Digo con poca suerte porque el diseño de este guerrero cyborg no-muerto también me parece fallido y rompe completamente la suspensión de credulidad del espectador, mostrando un mal personaje de un videojuego.

Mortal Engines falla en conseguir que empaticemos con los personajes, pero tampoco acierta en la acción, consiguiendo que en varios momentos la película se me hiciera larga y aburrida, y eso que sólo dura 128 minutos. De nuevo, sin un verdadero vínculo emocional, la acción más grande que la vida no sirve de nada ni crea el impacto emocional que debería conseguir en el espectador.

En todo caso, creo que su fracaso en taquilla fue probablemente debido a su extraña premisa de aventura distópica con ciudades móviles, y a la falta de actores conocidos, mostrando que el nombre de Peter Jackson sólo sin un concepto conocido (como fue LOTR o King Kong) no fue suficiente para vender la película. Mortal Engines, con un presupuesto de 100 millones de dólares, sólo recaudó 83 millones en todo el mundo, lo que significó un importante varapalo económico.

Comparto el trailer de la película:

Mortal Engines es una floja historia de aventuras apocalíptica a la que le falla prácticamente todo, haciendo muy difícil que pueda recomendársela a nadie.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

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¡Saludos a todos!

 

Crítica de Inmortal Hulk 19, Los Vengadores 18 y Salvajes Vengadores 9

El mes de julio termina y no me dió tiempo de hablar de varios comics Marvel que compro todos los meses gracias a la edición española de Panini. Hoy quiero centrarme en la vertiente Vengadora del Universo Marvel.

 

EL INMORTAL HULK 19 DE AL EWING Y JOE BENNET

Monstruos gigantescos campan por Fénix (Arizona). La Corporación Roxxon no hace comentarios al respecto. La gente necesita ayuda. Necesitan un auténtico héroe. Pero, en su lugar, lo que van a tener es… El Inmortal Hulk.

Este número incluye los números 29 y 30 USA.

Lo que está haciendo Al Ewing en Inmortal Hulk me parece muy grande. Me parece una pasada la capacidad que tiene para conseguir sorprender al espectador en cada número, no solo en lo referido a lo que pasa en cada comic, sino además por cómo nos lo cuenta. En estos dos números USA asistimos al inicio del contraataque de Roxxon contra Hulk, y a Darius Egger no le preocupan las víctimas colaterales.

Artísticamente, Al Ewing con entintado de Ruy José, Belardino Bravo y Cam Smith y colores de Paul Mounts ofrece unas páginas bestiales, y consigue crear momentos absolutamente terroríficos. Su diseño de los monstruos lo veo muy influenciado con el “body-terror” visto en el primer Cronenberg, creando seres extraños que no se parecen a nada, con unas formas amorfas que transmiten el terror inconsciente hacia lo desconocido. Frente a películas inocuas de monstruos como la última Pacific Rim Uprising o Megalodón, las páginas de este comic si consiguen ser super terroríficas, lo cual habla muy bien de los profesionales implicados.

El Inmortal Hulk es uno de los comics imprescindibles de la Marvel actual, un must-read absoluto que ningún fan de la Casa de las Ideas debe dejar escapar.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

LOS VENGADORES 18 DE JASON AARON Y ED MCGUINNESS

El renacimiento de la Marca Estelar partes 3 y 4.

La batalla por la Marca Estelar alcanza su máximo apogeo, mientras la Capitana Marvel se enfrenta al Señor del Fuego, Piloto Fantasma lucha contra Estela Plateada y un Thor infectado por El Nido. A su vez, La Viuda Negra se prepara para la lucha en el espacio exterior… ¡con la armadura de Máquina de Guerra!

Este numero incluye los números 29 y 30 USA.

Los Vengadores de Jason Aaron nos han ofrecido en los de momento 30 números USA un espectáculo más grande que la vida al que no estábamos acostumbrado, creando un tapiz con numerosas tramas abiertas simultáneamente que crean un nivel de amenazas que sólo los héroes más poderosos de la Tierra pueden enfrentar. Este mes de julio tenemos el final del arco “El renacimiento de Marca Estelar”, en la que los Vengadores han viajado al espacio. La participación de Gladiador de la Guardia Imperial Shi´ar, actual Majestor del imperio, junto a los antiguos heraldos de Galactus Estela Plateada, Terrax y Firelord ofrecen un nivel de poder cósmico que claramente sobrepasa el de los Vengadores, lo que ofrece unos buenos momentos. Además, el final de este arco en lo relativo al nuevo Marca Estelar deja todo abierto con un montón de interesante posibilidades, que supongo acabaremos viendo a lo largo de los próximos meses.

Artísticamente, Ed McGuinness con entintado de Mark Morales y colore de Jason Keith realiza la mayoría de páginas, aunque reciba la ayuda de Paco Medina en el números 29 y de Francesco Manna en el 30. Aunque en general odio las páginas fill-in, lo cierto es que ninguno de los dos desentona. Y aunque en general no soy demasiado fan del estilo artístisco de McGuinness en el que todas sus imágenes parecen splash-pages para lucirse más que para contar una historia, creo que su estilo de enormes figuras encaja muy bien con el feeling de aventura cósmica de la historia.

Sé que a mucha gente estos Vengadores de Aaron no les han gustado, pero para mi estos 30 números americanos han sido super entretenidos y modélicos a la hora de plantear una etapa larga en la serie principal de Marvel. Otro elemento que para mi es importante leyendo a estos Vengadores es que nunca sabes qué es lo próximo que va a pasar, por lo que resulta imposible aburrirse con sus aventuras, ahora incluso por toda la galaxia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

SALVAJES VENGADOES 9 DE GERRY DUGGAN Y PATRICK ZIRCHER

Conan odia a los magos, pero ahora tendrá que vérselas con dos: el Doctor Extraño y el Doctor Muerte. ¿Podrán estos tres individuos tan distintos aparcar sus diferencias y enfrentarse con KulanGath, el tipo que se encuentra en lo más alto de sus respectivas listas de indeseables?

Este número  incluye los números  8 y 9 USA.

Me encanta Conan y me flipa verle compartiendo aventuras con los héroes del Universo Marvel. Esta frase ya es explicación suficiente de por qué compro estos Salvajes Vengadores, aún reconociendo que soy el primero que no acabo de entender el calificativo de “Vengadores” de este comic, aparte del obvio de Marketing de conseguir generar mayor atención al poder el nombre de los Vengadores en portada. Dicho esto, creo que Gerry Duggan está ofreciendo una historia super entretenida con los viajes de Conan por el Universo Marvel, y su llegada a Latveria ofrece momentos super chulos junto al Doctor Muerte.

En el apartado artístico, veo al dibujante Patrick Zircher muy adecuado para esta serie. Sus páginas son realistas y cuentan con un feeling de western, con un héroe que no duda en matar de la forma más sangrienta posible a quien se le ponga por delante. Esta sensación que me transmite creo que es perfecta teniendo en cuenta la violencia que encontramos en estas páginas.

Por ponerle un pero, hay una cierta falta de fondos en las páginas de Zircher, y el color de Java Tartaglia en estos dos números americanos tampoco me ha acabado de encajar. No sabría decir, pero tiene unos tonos claros y luminosos que no me cuadran con el contenido de la historia o los momentos sangrientos protagonizados por Conan.

Creo que Duggan ya tiene claro cual será el final de este comic que provocará inevitablemente el retorno de Conan a su línea temporal, y no creo que vaya a alargarlo hasta los 25/30 números. De momento, en el actual panorama comiquero sobrecargado de oferta de comics interesantes, Salvajes Vengadores me deja satisfecho con su lectura y todos los meses hac que quiera seguir comprándolo para ver cómo continúa la historia. Misión cumplida.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

En resumen, hoy destaco tres comics Marvel que son super diferentes entre si y que ofrecen todos un estupendo entretenimiento a partir de premisas muy diferentes. Marvel está disfrutando de un gran momento de calidad y creatividad, y creo que estas 3 series son un buen ejemplo de ello. Manteniendo este nivel, pueden seguir contando conmigo como cliente.

 

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Crítica de El Mesías de Dune, de Frank Herbert

Tras Dune, Frank Herbert retornó al mundo de Arrakis para continuar la historia de Paul-Muad´dib en El mesías de Dune. Y aunque esta segunda novela no es tan arrebatadora como la primera, presenta unas interesantes reflexiones sobre la figura de los Mesías y la inevitabilidad del futuro que no puede ser cambiado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El mesías de Dune es la segunda entrega de la excepcional saga de Frank Herbert «Dune», considerada la mejor serie de ciencia ficción de todos los tiempos.

Han trascurrido doce años desde que Paul-Muad´dib Atreides venciera al Emperador Padishah Shaddam IV y a sus temibles legiones Sardaukar en la sangrienta batalla de las llanuras de Arrakeen, erigiéndose en líder absoluto del universo y tomando a la heredera imperial la Princesa Irulan como esposa. Pero las tensiones siguen latiendo a su alrededor. Todos los antiguos grupos de poder están empezando a unirse y conspirar contra él y contra la leyenda mesiánica creada en torno suyo y de su hermana Alia: las grandes fuerzas del Landsraad; la Cofradía, con sus prescientes navegantes ávidos de especia; la compañía CHOAM, para la que sólo cuenta el beneficio; la Hermandad de Bene Gesserit, en busca de su Kwisat Haderach y su línea genética perfecta… Y sobre todo, la presencia constante de Dune, el planeta Arrakis, y el terrible sueño de convertirlo en un paraíso.

No puede hablarse exactamente de El mesías de Dune como una obra independiente, sino de una continuación, una prolongación del gran fresco galáctico de constituye Dune, una de las obras más aplaudidas de toda la historia de la ciencia ficción contemporánea. En esta novela volvemos a encontrar todos los elementos que forjaron la celebridad de su antecesora: una humanidad en busca de su destino, las impresionantes imágenes de una epopeya que va más allá de todos los límites, y uno de los más profundos y lúcidos estudios sobre el mesianismo que, en forma novelada, se haya escrito nunca.

El mesías de Dune es una novela corta de tan sólo 320 páginas, que sin embargo está repleta de grandes ideas. Frank Herbert la publicó en 1969 de forma serializada en la revista Galaxy después del enorme éxito de Dune. Para esta continuación de la historia lo primero interesante a destacar es cómo optó por escribirla con un foco completamente diferente. En Dune además de presentarnos el mundo de Dune y los poderes que controlan la galaxia, Paul Atreides tenía que descubrir su papel como salvador de Arrakis y de sus habitantes los Fremen. En esta segunda novela descubriremos cómo el papel de mesías y sus poderes proféticos realmente son una maldición, al dirigirle por un camino marcado que no puede cambiar. Y que sólo le traerá dolor.

Otro elemento que me ha encantado es la forma en que presenta a los fremen como fanáticos, lanzando una jihad que ha arrasado la galaxia causando miles de millones de mundos, y cómo este baño de sangre es inevitable sin importar lo que Paul quiera. Aunque al principio la revolución de Paul Atreides estaba construida con la mejor de las intenciones, una vez se inició la juhad, creó un tsunami que nada ni nadie puede detener, con consecuencias imprevisibles.

Aparte de los enemigos ya conocidos, esta novela presenta además al Bene Tleilax, otro grupo de gran poder e influencia de la galaxia centrado en la investigación genética que cuenta con el mortífero Scytale, un Danzarín Rostro multiforme que significa una amenaza que puede resultar imparable. O tal vez sólo vaya a cumplir el papel que Paul ya ha visto en sus visiones.

En contraste de Dune que tenía grandes ideas a escala planetaria, El mesías de Dune casi me ha parecido una obra de teatro con una acción confinada dentro de espacios cerrados donde los complots se acuerdan y donde Paul deberá averiguar si el futuro es inamovible o aún existe un pequeño margen con el que jugar. Aunque esta segunda novela de la serie no me ha parecido tan brillante como la primera, me gusta mucho que Herbert optara por escribir algo muy diferentes.

Ya tengo en casa Hijos de Dune, la tercera novela de la serie de 1976, y me voy a poner inmediatamente con ella, ya que tengo muchas ganas de leer cómo continúa la saga de los Atreides. Dune y sus continuaciones son una de las obras esenciales de la ciencia ficción, que ningún lector debería dejar escapar.

 

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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