Tercer volumen de That Texas Blood de Chris Condon y Jacob Phillips con una historia ambientada en 1992 en la que el Sheriff Coates tendrá que enfrentarse a un asesino en serie que amenaza con convertir el condado de Ambrose, Texas, en su territorio de caza.
PUNTUACIÓN: 7/10
Mientras una tormenta invernal se cierne sobre el condado de Ambrose en enero de 1992, se descubre el cadáver de una mujer de la localidad y se cree que es la última víctima de un horripilante asesino en serie del oeste de Texas conocido como el Asesino de la Reina Roja.
CHRISTOPHER CANTWELL (Halt and Catch Fire, The Blue Flame, Iron Man) califica la serie de: «…el tipo perfecto de Texas noir: intemporal, siniestro, divertido, amable y conmovedor».
Recopila THAT TEXAS BLOOD #14-19 USA
Chris Condon es el escritor de la serie continua That Texas Blood con el artista Jacob Phillips. Chris nació y se crió en Metuchen, un pequeño centro de tránsito de Nueva Jersey, a tiro de piedra del gigante que es la ciudad de Nueva York, y se ha dedicado al mítico poder de la narración desde una edad temprana. En segundo grado, intentó lanzar una nueva versión cinematográfica de Titanic de James Cameron, pero las cosas pronto se desmoronaron cuando su cerebro de 7 años no pudo conceptualizar cómo construir chimeneas que funcionaran (y de tamaño real). Como se dijo, Chris no es nativo de Texas, aunque disfruta de una melodía de Terry Allen y un buen filete de pollo frito. Dependiendo de a quién le preguntes, eso es aproximadamente la mitad del camino.
Conocí a Jacob Phillips tras trabajar con su padre Sean Phillips coloreando sus últimos trabajos con Ed Brubaker, entre las que encontramos Cruel Summer, el último arco de Criminal, y las novelas gráficas Pulp y Reckless. That Texas Blood supuso su primer comic como artista completo, y recientemente ha realizado Newburn junto al guionista Chip Zdarsky, un nuevo comic también ambientado en el género negro.
Este tercer volumen de That Texas Blood se publicó en USA hace unos meses, pero por unas cosas o por otras no me animé a comprarlo hasta ahora. Esto indica que aunque el comic me gusta, no me parece una pasada alucinante. Y en este volumen se ha repetido esta sensación.
Empezando por lo positivo, la historia de la llegada del asesino en serie The Red Queen Killer a Ambrose plantea una narración simultánea mientras seguimos al asesino, a Lu, la asistente del sheriff que se convierte en protagonista involuntaria de la historia, y al Sheriff Coates mientras realiza sus investigaciones. Todo ello en las horas previas a una terrible tormenta de nieve que va a colapsar todo el condado. La historia es bastante «reader-friendly», pudiendo ser disfrutada aunque no se hayan leído los dos volúmenes anteriores, lo cual es un elemento muy interesante, teniendo en cuenta como está el mundo editorial americano hoy en día.
Condon plantea una historia muy correcta, con un potentísimo prólogo inicial, que podéis ver abajo, en el que asistiremos al primer ataque del asesino en Ambrose. A esto se añade la sorpresa de tener a Lu como protagonista de la historia al mismo nivel que el sheriff, que de alguna manera queda en un segundo plano a pesar de conocer a más detalles de su pasado reciente. Los seis números de esta serie se mueven entre las 22 y las 29 páginas, lo que me gusta bastante, dado que la serie avanza al ritmo que los autores desean, ofreciendo buenos cliffhangers y momentos impactantes.
Estoy tan acostumbrado a ver a Jacob Phillips como colorista que es difícil verle en esta faceta de artista completo, pero la verdad es que realiza un buen trabajo, dando a la historia la narrativa que necesita. Phillips peca como su padre de unas viñetas un poco estáticas, algo que resulta palpable en las escenas de acción, pero la verdad es que plantea el ritmo perfecto que necesita el comic, como por ejemplo en el prólogo. La llegada de la tormenta de nieve es una bendición para él, al poder ahorrarse fondos, pero plantea una tensión muy chula en las últimas grapas que me ha gustado.
Creo que Condon y Phillips realizan un buen trabajo teniendo en cuenta el formato en el que trabajan. Y es que el comic me parece modélico y la historia funciona, pero a la vez las 140 páginas de comic al final dan para lo que dan, dejándome en cierto sentido con la miel en los labios. Debido a la extensión del comic, prácticamente no hay especio a la investigación, que queda relegada a unas páginas en el nudo de la historia, antes del climax que prácticamente tiene lugar en los dos últimas grapas. Puede que parte del problema sea el Sheriff Coates, que resulta un personaje bastante flojo. Parte de la novedad del comic es presentar a una persona normal que hace lo correcto pero no es un héroe, pero eso que en el papel es una buena idea en el comic se convierte en un protagonista plano, hasta el punto que agradeces que la historia de este arco haya optado por centrarse en Lu y en el asesino.
En realidad, todo está bien contado, no puedo decir nada negativo del comic porque no lo hay. Pero a la vez no acabo de ver nada sobresaliente nunca. Seguir al asesino da una sensación de anticipación ante el que será su siguiente crimen y mola, pero al mismo tiempo la inmóviles imágenes de Phillips no consiguen volarme la cabeza y la historia tiene varios momentos para ello. Es por todas estas razones que That Texas Blood me parece un buen comic que desearía que me gustara más.
Comparto las primeras páginas del comic:
That Texas Blood es un buen comic que a la vez me deja con la sensación que podría ser mucho mejor. Por mi que no quede.
PUNTUACIÓN: 7/10
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El último arco de Patrulla-X Señor del Nido se ha publicado en los números 20 a 22, con guiones del titular Gerry Duggan y dibujos del siempre perfecto Stefano Caselli, con color de Federico Blee. Un arco que tiene la peculiaridad de ser un cruce con Capitana Marvel, aunque no sea necesario leer esos comic para comprender lo que aquí se ha contado.
PUNTUACIÓN: 7/10
Tras una llamada de socorro desde el espacio profundo, La Patrulla-X descubre una crisis motivada por El Nido. Las diferentes facciones de eslizoides están cayendo en la locura. Depende de La Patrulla-X descubrir por qué.
Estos tres comics de Panini han publicado X-Men 19-21 + Free Comic Book Day one-shot 2023.
Como comentaba en la introducción, el último arco de Patrulla X nos trae una aventura espacial que enfrentará a los héroes mutantes contra el Nido. Esta historia se ha contado en estas páginas y también en Capitana Marvel 46-48 USA. En positivo, la trama de Patrulla X puede entenderse perfectamente sin necesitad de leer el otro comic, dado que Carol Danver y un grupo de mutantes se enfrentan a un enjambre del Nido mientras la Patrulla X se enfrenta a sus propios problemas en otro punto de la galaxia. Teniendo en cuenta que Nydo, el joven mutante que conocimos en Lobezno y los X-Men, se había hecho con el control de su especie, saber cómo ha perdido el control de algunos enjambres es una de las tramas principales de este arco, mientras Cíclope y el resto luchan por evitar la extensión de la amenaza por toda la galaxia.
Gerry Duggan cumple con oficio con la historia y creo que nos da un comic super entretenido, si bien debo comentar que el staff editorial de Marvel creo que se ha columpiado un poco al presentar el mismo mes a Pesadilla como villano en la sombra de este comic mientras aparece torturado en el Doctor Extraño número 2. No es que sea un gran fallo, pero creo que antes la continuidad en detalles como este estaba mejor cuidada de lo que tenemos ahora. Las cosas como son.
Hecho este comentario, que en realidad no me ha impedido disfrutar de este arco, el conflicto moral sobre si los mutantes deben exterminar a una especie depredadora que parece no tener control posible me resulta interesante. Dicho esto, me choca la forma en que Duggan coloca a Cíclope abugando por el exterminio, incluso aceptando que no razona correctamente al salvar por los peros a su padre Corsario de morir por culpa del Nido. La forma en que Scott puede ser falible contrasta con la siempre perfecta Jean Grey, que me parece un personaje cargante. Por cierto, la forma en que Duggan ha usado las parejas Iceman + Firestar y Sincro + Garra me parece todo un acierto.
El principal problema del pijameo actual está en los cambios continuos de artistas. Dado que me quejo mucho de esto tengo que reconocer que es un placer poder disfrutar de un arco dibujado completamente por el italiano Stefano Caselli, acompañado por el color de Federico Blee. Caselli me parece uno de los grandes nombres de la Marvel actual, un artista que sin hacer ruido ofrece siempre un dibujo espectacular que cuenta de forma perfecta la acción, con personajes reconocibles que transmiten su carisma. Este mismo comic dibujado por Javier Pina o por C.F. Villa no hubiera sido ni la mitad de disfrutable, confirmando una vez más la importancia de los buenos artistas.
Por cierto, no puedo evitar comentar que no conecto con muchas cosas de la franquicia mutante. Pero si he disfrutado estos comics en el espacio como también disfrute del arco anterior con los Hijos de la Cámara, con dibujo de Joshua Cassara. Creo que cuando la Patrulla-X ha ido a su aire sin pensar en las grandes tramas cruzadas de Orchis, Moira McTaggert o el Consejo Silencioso el comic ha sido mucho más entretenido y disfrutable. Las cosas como son.
El número 22 publicado por Panini este mes de agosto ha incluido la historia especial publicada con motivo del Día del Comic Gratis, una historia de 8 páginas de Duggan con Joshua Cassara y Marte Gracia que sirve de peligroso preludio a la Gala Fuego Infernal 2023, (que yo leí hace unos días en su versión USA y que en España no llegará hasta noviembre). Bueno, es preludio porque los lectores lo leemos antes que la gala, aunque la historia tiene lugar al mismo tiempo que se celebra la Gala, al acudir Cíclope a investigar una entrada no autorizada en Arbor Magna, su sede en Nueva York que nos acompaña desde el comienzo de la colección. Sin querer espoilear, por lo visto en estas páginas el futuro de los mutantes está empezando a dar un giro a peor. Pero para eso los lectores españoles tendrán que esperar unos meses, de momento Patrulla X progresa adecuadamente.
Comparto las primeras páginas del número 20 que inaugura este arco:
Cuando Patrulla-X va a su aire nos ofrece historias super disfrutables. Sin embargo, todo va a cambiar cuando llegue la Gala Fuego Infernal, un momento que puede marcar el final de mi compra de esta colección.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Termina la etapa de más de 5 años de Jason Aaron en Los Vengadores, con un último arco Vengadores Reunidos que nos ha ofrecido épica y aventuras a escala multiversal como hacía tiempo que no disfrutamos en un comic mainstream, todo ello con el estupendo dibujo de Javier Garrón y Aaron Kuder. Esta etapa ha recibido tanto odio online que creo necesario expresar mi respeto absoluto hacia unos comics que me parecen estupendos.
Aquí está: «Vengadores Reunidos», capítulo final. La mayor batalla de la historia de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra y la etapa de cinco años desarrollada por Jason Aaron llegan a su fin, con un número especial dibujado por el increíble Javier Garrón junto a unos cuantos artistas invitados, una formidable agrupación de Vengadores y unos pocos golpes emocionales a la manera Marvel.
Vengadores Reunidos ha sido un arco de 10 números desarrollado entre las colecciones de Vengadores y Vengadores Forever, que Panini ha publicado en las 6 últimas grapas dobles de la colección, entre los números 48 y 53. En este arco han convergido todos los personajes que Aaron presentó durante esta etapa. Por un lado los Vengadores de la Tierra 616 (la nuestra), los Vengadores de hace 1.000.000 de años y los Vengadores multiversales que fuimos conociendo en Avengers Forever
Cuando valoraba el primer número de este arco, publicado por Panini en su número 48, dibujado por Bryan Hitch, reconozco que no me gustó demasiado, al verle las costuras narrativas al forzar el típico combate entre los héroes por una confusión que sirve de prólogo del ataque de los villanos. Sin embargo, los números siguientes me parecen un ejemplo de cómo se deberían escribir los comics de superhéroes, planteando dos acciones simultáneas que tienen su influencia en la batalla final, por un lado los Vengadores 616 y los de hace1.000.000 de años peleando contra los Amos del Mal Multiversales, y por otro los Vengadores Multiversales liderados por el misterioso Vengador Principal intentan impedir que un ejército de Mefistos derribe su Torre al final del infinito.
El comic de super héroes ante todo tiene que plantear situaciones en las que el destino del mundo (o del mundo del protagonista) estén en juego. Y en Vengadores Reunidos Aaron consigue no sólo eso, sino que decenas de personajes que fueron introducidos en arcos anteriores tengan su momento de gloria, regando estas páginas con momentos super épicos y giros sorprendentes. Aparte de la acción principal, el episodio en el que conocemos la identidad del Vengador Principal me parece una genialidad. Teniendo en cuenta que los Vengadores se reunieron gracias a Loki, que Aaron hiciera un que Loki redimido sea el héroe que planteó la defensa contra los Amos del Mal Multiversales es un buen ejemplo de una etapa en la que cualquier cosa era posible y la épica lo normal.
Si tengo que ponerle un pero al final de esta etapa es que Aaron ha planteado un final super emocionante y satisfactorio, pero los bailes de dibujantes lo han deslucido un poco. El principal descubrimiento de estos comics ha sido el maravilloso Javier Garrón, un dibujante que recuerda al maravilloso George Pérez en su capacidad de dibujar a decenas de personajes casi en cada viñeta. Junto a él, Aaron Kuder me parece un buen dibujante que ha sacado oro de la oportunidad de diseñar a decenas de héroes de otros multiversos. Sin embargo, Jim Towe me parece un artista muy flojo, al igual que Iván Fiorelli, que dibujan también páginas en este último número. Y es una pena, porque el resultado final queda un poco deslucido por este motivo.
Vengadores Reunidos ha sido un increíble final a casi cinco años de historias. Una conclusión super satisfactoria que nos ha traído a un Aaron que domina como nadie el género superheróico, creando una etapa que creo que se va a revalorizar con el tiempo. No puedo dar más que las gracias a un Aaron que me ha dado de forma consistente un increíble entretenimiento todos los meses y años.
Esta nueva etapa se publicó en USA haciéndola coincidir con el monumental estreno de Vengadores Infinity War en mayo de 2018. Y aunque parecía imposible, el encargo a Marvel parecía claro, había que intentar repetir el nivel de épica y espectáculo que vimos en el cine en las páginas de los comics. La sorpresa y el punto de locura vino cuando Aaron nos mostró que buscaba hacerlo ¡en todos los arcos! Se que a mucha gente precisamente el nivel de amenazas más grandes que la vida y algunas locuras en lo referido a determinados cambios de continuidad como el de Thor no han gustado nada, pero yo valoro especialmente que Aaron buscaba contentar a posible lectores no fans que llegando de las películas buscaran el mismo nivel de espectáculo. Con una historia ligera pero bien hilada de principio a fin.
Otro de los elementos que Aaron buscaba era convertir de nuevo a Los Vengadores en el centro del Universo Marvel, planteando situaciones que afectaran a toda la línea editorial. La creación del equipo de super villanos de Atlantis con Namor una vez más combatiendo a la superficie, la creación de la nación Vampira de Chernóbil o la recuperación del Escuadrón Supremo fueron algunos de los hechos diferenciales de esta etapa. Junto a estos elementos, Aaron se concentró en crear personajes con los que empatizáramos, por ejemplo con los números unitarios centrados en cada uno de los Vengadores de hace 1.000.000 de años, así como algunos de los secundarios del grupo. Además, junto a heavy-hitters como Capitán América, Iron Man, Thor, Capitana Marvel y Black Panther, Aaron planteó un grupo amplio con personajes menos conocidos como Piloto Fantasma (Robbie Reyes), la nueva Starbrand y el retorno de Fénix, que han tenido una importancia capital en el final de esta serie.
A lo largo de tantos años es inevitable que no todos los arcos fueran igual de acertados que otros. El arco de los Ghost Riders y Llega el Fénix puede que sean los arcos más flojos de la serie. Mucha gente odió La era de Khonshu, pero dentro de la locura yo lo encontré super entretenido, entré en su rollo sin problemas. También reconozco que el último arco antes de Reunidos en los que los Vengadores y Avengers Forever básicamente contaban la misma historia mientras presentaban a diferentes personajes del multiverso se me hizo un poco larga. Dicho esto, los números individuales siempre ofrecían un más que correcto entretenimiento que resultaba además satisfactorios y autocontenidos en si mismos. Algo que no es nada fácil de conseguir. Y Aarón y sus artistas, en especial Javier Garrón los últimos meses lo conseguían.
Una de las cosas que yo agradezco leyendo estos comics era la sensación que cualquier cosa podía suceder, y al mismo tiempo que Aaron siempre sabía hacia donde dirigía su historia mientras planteaba giros super chulo en sus historias y presentaba personajes. El Hombre Gorilla o Ka-Zar fueron unos estupendos secundarios que tuvieron su momento para brillar y volvieron para la traca final. Tengo además que reconocer que me encantó lo que Aaron hizo con Hulla. Me parece ridículo que Hulk en 60 años de historia haya cambiado y ofrecido diferentes versiones de si mismo para aplauso general, y que Hulka excepto unos pocos números durante su origen en los 80 siempre haya tenido la versión «tía buena». Qué se atreviera a mostrar un personaje femenino en una versión poco favorecedora, violenta y poco inteligente, movida por sus pasiones, me pareció una decisión valiente por parte de Aaron, que me alegro que Marvel apoyara. Dentro que por supuesto estaba claro que en un momento u otro volvería el status-quo. El odio online que recibió me parece ridículo, sobre todo de gente que se queja del eterno retorno de los comics de superhéroes y la falta de comics originales. Aaron lo era.
El efecto nostalgia es algo que también ha dominado esta etapa. Por ejemplo con la enésima llegada de Fénix a la Tierra planteando un torneo para ver quién será su próximo portador. Un torneo resuelto con trampa, todo sea dicho. Depende de cada uno decidir si eso es algo bueno o malo, es una decisión super personal. Lo que no es debatible es que al plantear una miniserie evento titulada Héroes Reborn se homenajeaba los comics clásicos de los 90, pero a partir de una estupenda historia con el Escuadrón Supremo en el centro de la acción, permitiendo que les viéramos con nuevos ojos. Heroes Reborn me pareció un evento super divertido, y hay que decir que el efecto nostalgia no es algo limitado a Los Vengadores, sino un dictado editorial que afectó por igual a todas las franquicias de Marvel, luego en todo caso no sería algo totalment achacable a Aarón en caso que no te gustarán estas historias. En mi caso, excepto el arco del Fénix que comentaba al principio y poco más, no he tenido problema en disfrutar de este comic todos los meses.
Panini no declara sus ventas en España, así que no sabemos si los Vengadores se vendió bien a mal. Pero lo que es indudable es que el comics en Estados Unidos si se ha vendido bien durante estos 5 años. Frente al odio online de gente que posiblemente no comprara el comic, la realidad es que Los Vengadores ha sido una de las series más vendidas de Marvel durante todo este tiempo, por lo que entiendo que Marvel no tenía ninguna necesidad de adelantar la finalización de esta etapa como si hizo con infinidad de colecciones. Empezando por un Inmortal Hulk que fue cerrada en su número 50 cuando llevaba ya 10 números con claros síntomas de agotamiento y bajada de ventas. Los Vengadores se ha vendido mejor que muchísimas series «hot» que en un año ya no leía nadie. Tan mala no puede ser. De hecho, que Panini corriera a publicarla en su formato Marvel Premiere también me sugiere que tan malas las ventas en España tampoco deben ser.
En el apartado artístico creo que hemos tenido bastante suerte en todo este tiempo. Aunque Ed McGuinness nunca me ha gustado demasiado, la verdad es que aportó la sensación «más grande que la vida» que el comic necesitaba para marcar el tono que Aaron planteaba, y tras él tuvimos a David Márquez, Stefano Caselli, y otros muchos hasta que llegamos al descubrimiento del super artista de etapa, el español Javier Garrón. Garrón ha conseguido algo muy grande a lo largo de los meses que ha estado en esta colección y creo que siempre pensaremos en él como un artistazo de Los Vengadores. A pesar de algún fill-in de Jim Towe y alguno similar que realmente han sido más flojos, globalmente el dibujo me ha parecido que estuvo bastante bien.
Los Vengadores de Jason Aaron me han dado todo lo que yo le pido a un comic de superheroes, y lo ha hecho durante casi 5 años seguidos, cuando algunas Tini Howards de la vida no consiguen crear un comic interesante ni dos meses seguidos. La forma en que ha sabido conectar la mayoría de tramas dándole un final emocionante y satisfactorio me parece que está al alcance de muy pocos guionistas actuales. Me flipaba leer mes tras mes este comic y tras disfrutarlo ver a gente opinar que a Aarón se le había olvidado escribir comics de superhéroes, cuando era todo lo contrario, siempre supo el tipo de comic que estaba planteando y a quien lo dirigía, lo que pasaba era que probablemente no era lo que esas personas esperaban. El uso del Celestial unido a Deathlok al final es una locura, pero al mismo tiempo creo que Aaron ya sabía en ese primer arco lo que iba a hacer con este cadáver gigante al final de su etapa. Lo tenía todo previsto y ha ido moviendo sus fichas de forma notable en todo momento.
Tras este monumental final entiendo que Aaron necesite tomarse un respiro de las series mensuales y vaya a optar en los próximos meses por proyectos de creación propia con los que explorar otras historias alejadas del mainstream. Sin embargo, confirmo desde ya que compraré lo próximo que anuncie para Marvel. Y si decidiera mudarse a DC sin duda también tendría toda mi atención.
Gracias Jason Aaron, Javier Garrón y todo el equipo de Vengadores. Me hicisteis pasar un rato estupendo y se nota que os lo pasasteis genial haciéndolo. No os puedo pedir más.
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Termina la actual etapa de Hulk iniciada por Donny Cates que el dibujante Ryan Ottley se ha encargado de guionizar en los cuatro últimos números. Y aunque no va a quedar una etapa para el recuerdo, creo que Ottley ha conseguido cerrar acertadamente las tramas abiertas.
PUNTUACIÓN: 7/10
Tras los hechos de su batalla contra Thor, Bruce Banner decide que la mejor compañía que puede tener es la de él mismo… y sólo él mismo. Mientras la Nave Hulk pone rumbo a un lugar lejano, comprende que tendrá que mantenerse sano y encuentra una alternativa al aislamiento que nunca se atrevió a soñar.
Estos números contienen Hulk 9-14 USA.
Más allá que Donny Cates ha recaído con sus problemas de salud, no sabemos qué ha sucedido exactamente para que haya cortado completamente su relación con Marvel Comics. Tras el crossover Bandera de Guerra que cruzó a Hulk con Thor, el número 9 USA y español empezó Planeta de Hulk, el arco con el que ha terminado esta etapa tras tan sólo tres historias. En él Hulk llega en un planeta poblado con seres gamma que ya se intuyó en el primer arco de la serie. El planeta cuenta con una sociedad de seres gamma liderado por Monolito, una poderosa mujer capaz de absorber la radiación gamma. Este planeta podría ser el paraiso que Bruce Banner y Hulk han buscado toda su visa si no fuera porque Titán, el ser que habita en el subconsciente de Banner causante de sus últimos problemas, amenaza con tomar el control y destruir todo lo que encuentre a su paso.
Los números 9 y 10 cuentan con guion de Cates, que abandonó el comic en ese número. Tras unos meses de margen, Ryan Ottley tomó el mando y se muestra como autor completo para el resto de la serie, con la coloración de Cliff Rathburn en el entintado y Marte Gracia en el color. Aunque su primer número centrado en el partido de Diosbol (el número 11) podría sugerir una historia muy muy ligera, en los números siguientes se muestra como un escritor más que competente mientras la amenaza de Titán se libera y conocemos el giro sobre la identidad de la persona que ayudó a Banner a crear el palacio mental con el que pudo separar sus diferentes personalidades. Y que se ha confirmado clave para que Titán pudiera tomar el control.
La idea del palacio mental y utilizar a Hulk como una nave espacial con Banner dirigiéndola como si fuera el Enterprise es una idea de bombero torero que no me ha llegado a funcionar nunca. Dicho esto, una vez aceptas que el comic es este, la verdad es que la ejecución de Ottley la he visto muy muy acertada, con la sorpresa añadida de sus buenas dotes de guionista y su conexión con otros personajes como Doc Samson o el Doctor Extraño. El comic me deja buen sabor de boca y si Ottley en algún momento se animara a crear su propio comic como autor completo, creo que lo compraría sin dudarlo.
Y es que a una buena historia hay que sumar el gran plus de este comic, que es tener a un Ryan Ottley desatado ofreciendo un climax de destrucción alucinante con el que diría que ha debido disfrutar un montón mientras lo dibujaba. Cuando Ottley tiene tiempo para dibujar en condiciones el comic en cuestión siempre será de lectura obligada, aunque sólo sea por su espectacular estilo y su perfecta narrativa.
Tras el número 11 que es la calma antes de la tormenta, el comic en su recta final presenta arco plantea una tensión creciente alucinante mientras la amenaza de Titán se confirma imparable. El último número, el 14, ofrece un buen cierre en sus apenas 20 páginas de historia. De hecho, teniendo en cuenta las pocas páginas hay que quitarse el sombrero ante la capacidad de Ottley de cerrar todo de forma satisfactoria. Dicho esto, no se si fue una decisión de Ottley o es que Marvel estaba deseando cerrar la etapa y no le dió más páginas, pero en lo referido al climax final de Hulk + Banner contra Titán, lo cierto es que le hubiera venido bien haber podido contar con 6/8 páginas para desatarse. Lástima que no haya sido así, pero al menos Ottley consigue que el final sea positivo y satisfactorio. A veces, no se le puede pedir más a un comic de Hulk.
Tras el final de esta etapa llegará una nueva a cargo de Phillip Kennedy Johnson en los guiones y Nic Klein al dibujo, lo que invita al optimismo tras haber visto algunas páginas que sugieren una vuelta al terror inspirado en el Inmortal Hulk de Al Ewing. Seguiré comprándola a ver si me engancha.
Comparto las primeras páginas del décimo número:
La etapa de Donny Cates y Ryan Ottley en Hulk termina y me ha dejado con buen sabor de boca. No le puedo pedir más a un concepto que no me cuadó cuando empecé a leerlo.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Hace siglos que se estrenó la primera temporada de Good Omens, la serie que adaptaba la mítica novela de Terry Pratchett y Neil Gaiman. Gaiman se mantiene como guionista y showrunner de una segunda temporada que mantiene la diversión.
PUNTUACIÓN: 7/10
Un arcángel desnudo se presenta en la puerta de la librería del ángel renegado Azirafel sin recordar quién es ni cómo ha llegado hasta allí, lo que complica sumemente las vidas de Azirafel y del demonio retirado Crowley. El Cielo y el Infierno se afanan en encontrar al fugitivo. Crowley y Azirafel intentan emparejar a dos humanas mientras los peligros aunmentan en el pasado y en el presente.
Good Omens (Buenos presagios) es la estupenda novela de Neil Gaiman y Terry Pratchett publicada en 1990. Gaiman creó la serie de televisión estrenada en 2019 y para esta segunda temporada se mantiene como guionista y showrunner de los 6 episodios de esta serie junto a John Finnemore. Aunque la novela ya fue adaptada en la primera temporada, Gaiman y Pratchett hablaron mucho de una posible continuación de la novela que nunca llegó a publicarse, y a partir de esas ideas Gaiman planteó esta segunda temporada. Los episodios fueron todos dirigidos por Douglas Mackinnon, que es también el productor ejecutivo de esta serie de la BBC.
En el reparto encontramos el retorno de Michael Sheen como el ángel Azirafel y David Tennant como el demonio Crowley, una pareja que ha vivido en la Tierra desde los albores de la creación. Jon Hamm es el arcángel Gabriel, líder de las fuerzas del Cielo, mientras que Shelley Conn es Belcebú, la líder de las fuerzas del Infierno. Nina Sosanya es Nina, la dueña de una cafetería frente a la librería de Azirafel. Miranda Richardson es Shax, una demonio y confidente de Crowley, mientras que Maggie Service es Maggie, inquilina de Azirafel y propietaria de una tienda de discos del barrio. se da la curiosa circunstancia que Sosanya, Richardson y Service ya aparecieron en la primera temporada, pero interpretando a otros personajes secundarios.
Crowley y Azirafel son un demonio y un ángel poco convencionales, tal y como vimos en la primera temporada. Al comienzo de esta segunda los dos viven en la Tierra alejados de sus respectivos ex-jefes, al haber conseguido la independencia del Cielo y el Infierno. La llegada de un amnésico y desnudo arcángel Gabriel alterará su cómoda existencia. Mientras intentan descubrir el misterio de Gabriel, la serie nos mostrará a Azirafel y Crowley en diferentes momentos temporales viviendo aventuras. Y además, una segunda subtrama implica a dos dueñas de negocios de la calle donde está la librería, Nina y Maggie, a las que Azirafel intentará unir románticamente.
La clave de la historia gira en torno a que los extremos no son buenos y que hay que intentar llegar a acuerdos en el término medio, incluso con gente con la que a priori no tengas nada en común. Que el Cielo sea igual de extremista y radical que el Infierno es un buen puntazo que nos muestra la serie, ya desde la primera temporada, al igual que la forma en que Crowley siendo un demonio se preocupe por la gente a su alrededor. Porque que Azirafel intente hacer el bien se sobreentiende. Dicho esto, la forma en que intenta liar a las dos mujeres sin tener en cuenta sus opiniones o sentimientos habla también, aunque sea de forma super sutil, contra los buenismos actuales que buscan siempre controlarnos y cambiarnos «por nuestro bien».
Como la serie son tan sólo 6 episodios de 45 minutos Good Omens se ve en un suspiro. En general me ha proporcionado un estupendo entretenimiento, aunque tengo que reconocer que la trama principal de Gabriel se siente mucho menos importante que el resto de tramas durante una parte importante de la serie. De hecho, las aventuras a través del tiempo de Azirafel y Crowley en las que tienen que enfrentarse a algunas situaciones morales complejas me han parecido lo mejor de los episodios. Esto es bueno por el lado de lo inesperado y lo original, pero es malo en cuanto al ritmo y a una deficiente trama a priori principal. Por cierto, la segunda subtrama de Nina y Maggie tampoco es que vaya a ningún sitio, excepto por su acertada conclusión no me dijo nada durante el visionado.
Me gusta el humor y la ironía británicas. Me lo paso muy bien en este tipo de series. Pero dicho esto, la verdad es que esta temporada no ha sido tan divertida como la primera, entiendo que el ser una historia nueva y no adaptar el libro tuvo mucho que ver. Gaiman es un escritor de fantasía maravilloso, pero el humor nunca estuvo dentro de sus principales virtudes. De alguna manera, excepto en los flashbacks temporales, a los protagonistas les falta la gracia y el contraste que si tenían en los primeros episodios.
En positivo, hay que tener en cuenta que Michael Sheen y David Tennant se salen como Azirafel y Crowley. Independientemente que sus aventuras sean más o menos acertadas, su carisma es innegable, al igual que su complicidad y química, de forma que verles tomar un té ya es una actividad super disfrutable en si misma. La forma en que se deja claro el romance que comparten que sus siglos de relación les hace imposible de entender que está ahí me parece genial.
Por terminar esta reseña en buena onda, lo que sí me ha gustado es el agridulce final, que me ha parecido muy bueno, y muy triste para un personaje. Me gusta mucho la forma en que vemos que porque una organización se llame el «Cielo» no significa que sean BUENOS, y cómo los dogmatismos y el fanatismo extremo nunca van a ser la solución de los problemas de nuestra sociedad.
Comparto el trailer de esta segunda temporada:
Me lo he pasado bien con Good Omens, el humor y la ironía típicamente inglesa funcionan de maravilla en esta historia de ángeles y demonios ni tan buenos unos ni tan malos los otros. Esperemos que no tarden 4 años en estrenar la tercera temporada.
PUNTUACIÓN: 7/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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