Crítica de Patrulla-X 6 y Merodeadores 24 de Gerry Duggan, Pepe Larraz y Matteo Lolli (Marvel Comics – Panini)

Tras el final de Inferno, hoy quiero compartir mis impresiones de los comics mutantes de Gerry Duggan que Panini ha publicado en España este mes de abril: Patrulla X con Pepe Larraz y Marte Gracia, y el final de Merodeadores con Matteo Lolli, Phil Noto y Rain Beredo.

PATRULLA-X 6 de Gerry Duggan, Pepe Larraz y Marte Gracia

¿Qué fue del Capitán Krakoa? Hay un nuevo héroe en La Patrulla-X. ¿Quién es? ¿Por qué está aquí? ¿Y por qué Cíclope no le quiere en el grupo? Pepe Larraz regresa a los lápices interiores, a tiempo para este nuevo arco argumental.

Tener a Pepe Larraz de vuelta en La Patrulla X es una gozada total, reconociendo que Javier Pina estuvo más que correcto durante los dos números previos de fill-in. Larraz con el color de Marte Gracia podría dibujar una primera comunión y conseguiría mostrarla de forma dinámica y llena de emoción. Ojalá Marvel permita que Larraz pueda mantenerse de forma regular en este comic, porque también Pepe necesita cierta consistencia y regularidad en sus encargos. Pero al menos en lo referido al dibujo, tenemos un comic estupendo.

En la historia Duggan hace algo curioso este mes. Aunque el comic da la sensación como en los números previos de contar una historia autoconclusiva, sobre todo en la parte de la llegada del industrial chino Feilong a Marte, realmente no es así y probablemente estemos ante el primer número de un arco argumental más tradicional respecto al standard actual. Y es que el comic realiza un flashforward con la aparición del Capitán Krakoa, planteando un misterio sobre los motivos que han provocado su nacimiento y, yendo más allá, el porqué Ben Urich parece haber perdido interés en su historia de las resurrecciones de los mutantes.

Dicho esto, encuentro que este comic tiene dos problemas argumentales importantes. El primero no es tanto de este comic sino en general de la etapa de Duggan, y está relacionado con el misterio de las resurrecciones de los mutantes y de la exclusiva periodística de Ben Urich. Y digo esto porque los mutantes han dejado cadáveres de miembros de la Patrulla X o X-Force por medio mundo. El 90% de los enemigos mutantes deben tener al menos un cadáver de Quentin Quire o Lobezno con los que trastear, de forma que el dato que los mutantes resucitan o se clonan a estas alturas no debería ser un misterio en absoluto. En todo caso, estoy con ganas de ver cómo resuelve Duggan la papeleta, dentro que debería hacerlo de una manera u otra este arco, porque es un tema que no se puede demorar más.

Otro tema es el subargumento de Marte que tenemos en este número con la llegada de Feilong y su enfrentamiento con los mutantes de Arakko. Aquí tenemos un elemento muy loco, dado que los mutantes no permitirían jamás que Orchis se estableciera allí debido a la amenaza que suponen para su supervivencia. ¿Los mutantes que terraforman Marte no pueden impedir la llegada de un humano, aunque sea mejorado? ¡Venga ya! Y si no pasaría en una situación normal, que se salga con la suya tras asesinar a Vornak, un mutante de Arakko, es totalmente absurdo. Y esto nos devuelve a lo peor del worldbuilding de Hickman y como lo importante en llegar a un determinado hito, siendo totalmente secundario si la forma es la adecuada. Cosa que en este caso para mi no llega a serlo en absoluto.

Estos elementos menos buenos de la historia no quitan que con Pepe Larraz todo luzca mucho mejor, por supuesto. Aunque voy a dejar de comprar varios comics mutantes en breve, Patrulla X no va a ser uno de esos comics. Espero que Duggan consiga mantenerme interesado con su historia durante muchos meses.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

MERODEADORES 24 de Gerry Duggan, Matteo Lolli, Phil Noto y Rain Beredo

Último número. El sol se pone para Los Merodeadores. Su viaje llega al final mientras un terremoto afecta a la Sociedad Mercantil Fuego Infernal. ¿Alguno de los miembros del Círculo Interno seguirá formando parte de él? ¿Sobrevivirá la tripulación a todos estos cambios?

Este número contiene Marauders 27 USA.

El primer volumen de Merodeadores ha terminado con la sensación de ser el primer comic escrito por Gerry Duggan con el que no he podido conectar. Este comic teóricamente grupal realmente nos trajo a Emma Frost + Kate Pryde y cuatro gatos que pasaban por allí, y me muero de risa viendo la portada en la que tras Kate y Emma tenemos a un Bishop que no ha hecho realmente nada interesante el 99% del tiempo. Aparte de todos los números en los que no apareció en absoluto.

Y lo cierto es que si sale Bishop o deja de salir me da bastante igual. Lo que no me da igual es que Duggan ha convertido a Kate Pryde, uno de mis personajes favoritos de siempre, en una borde super antipática que ha competido con Emma Frost a ver cual de las dos es más snob y gilip€¬#@s. Eso sí me ha fastidiado bastante, la verdad, hasta el punto que NO voy a comprar el siguiente volumen con guión de Steve Orlando, me han quitado toda la ilusión con el personaje.

Duggan ha empleado cierto tiempo en reintroducir a Lourdes Chantel (antigua novia de Sebastian Shaw dada por muerta hace 40 años) a la continuidad actual. Este comic resalta este subargumento y la coloca con una nueva función que puede ser importante de cara al futuro. El problema es que Chantel no puede importarnos menos, y me parece alguien super irrelevante puesto para disimular que la parte de los negocios que hasta ahora realizaba Emma Frost deja de tener importancia para este comic en particular y para la franquicia mutante en general.

Otro problema del comic es que sobre todo en el último año le ha faltado un foco potente que justificara la existencia del comic. La idea inicial de «aventuras piratas» tenía gracia, y la parte de la muerte y resurrección de Kate estuvo bien también, pero a partir de ahí ni las conspiraciones de Sebastian Shaw ni la villanía de Verendi han sido una amenaza que haya estado a la altura, ofreciendo aventuras bastante descafeinadas. Por mucho que me guste Kate Pryde, si lo que hace ella y el resto de personajes no es interesante, el comic pierde su razón de ser. Y de hecho, me quedo con la sensación de que he comprado todo el volumen por ansia completista y no por su calidad, hasta el punto que si la hubiera dejado hace 6/8 meses, por ejemplo tras la Gala Fuego Infernal (nº18 de Panini), tampoco me hubiera perdido nada extraordinario.

Este último comic cuenta con dibujos de Phil Noto en la parte de Emma y la parte de la historia del flashback y de Matteo Lolli en el presente, con color de Rain Beredo. Un detalle que muestra los problemas de los cambios de dibujantes y la falta de consistencia artística que sufren la mayoría de comics Marvel. Y el caso es que no son malos dibujantes y sobre todo en el caso de Lolli he aprendido a conectar son su estilo de dibujo. Pero me queda la sensación que las historias de Duggan no les han dado los momentos para que realmente se lucieran.

Merodeadores ha sido un comic que ha ido de más a menos, hasta el punto que estoy super aliviado por dejar de comprarlo y poder invertir el dinero en algo mejor. ¡Qué sensación tan mala para un final de un comic, buff!

PUNTUACIÓN: 6/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Inferno 4 (de 4) de Jonathan Hickman, Valerio Schiti, Stefano Caselli y David Curiel (Marvel Comics – Panini)

Inferno termina en este cuarto número y con él la etapa de Jonathan Hickman en la franquicia mutante de Marvel Comics. Analizo el final de esta miniserie que explica perfectamente mi hartazgo hacia el rumbo actual de la franquicia mutante.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

RESEÑA CON SPOILERS

¡Y la llama se extinguió! El tiempo de Jonathan Hickman en Krakoa termina con la dramática conclusión de uno de los primeros y más importantes misterios que aportó a la Franquicia Mutante. Valerio Schiti regresa al dibujo para ayudar a derribar uno de los cimientos de toda una era.

Termina Inferno y me quedo con la sensación que más que disfrutar de la historia, todo lo que veo es el engranaje, la trampa de Hickman para dejar los juguetes listos para su recambio en la franquicia mutante. Cuando salió el comic en Estados Unidos leí a varios amigos tuiteros comentar que el comic les había volado la cabeza, y lamento de verdad no tener las mismas sensaciones. Y es que cuando se anunció que dejaba la franquicia mutante y que este Inferno iba a ser el final de su colaboración ya se indicó que Hickman quería hacer avanzar a los mutantes a la segunda parte de su historia, mientras que el resto de editores y escritores mutantes estaban más a gusto con la actual Krakoa y preferían mantener y alargar el status quo.

Tras el cliffhanger del tercer número, el climax de Inferno está desdoblado en dos líneas argumentales: el enfrentamiento de Xavier y Magneto contra Nimrod y la Centinela Omega por un lado, y conocer el destino final de Moira MacTaggert a manos de Mística y Destino.

En lo positivo, al menos Inferno está estupendamente dibujado. Valerio Schiti y Stefano Caselli son grandes dibujantes que saben crear escenas potentes y tienen una estupenda narrativa. Junto al color de David Curiel, hay que reconocer que el comic se lee de maravilla y tiene buenos momentos visuales. Incluso diría que a pesar de lo que me quejo por el baile de dibujantes en la Marvel actual, la calidad de ambos artistas consiguió que no me molestara el cambio y, sobre todo, el hecho que Marvel no tuviera ningún interés en mantener una consistencia artística en el que se supone es el comic principal de la franquicia mutante de este año.

En el lado de Xavier y Magneto, entiendo que ante todo cubre la necesidad que haya un combate como se espera en un comic de superhéroes, resaltando además la terrible villanía de Nimrod y Omega. Y por supuesto el enfrentamiento está perfectamente dibujado y nos deja páginas muy chulas, pero tiene un enorme e insalvable problema de origen que le resta todo el impacto que pudiera tener: LA RESURRECCIÓN. Una situación que se está demostrando como una terrible rémora en el disfrute de nada que nos cuenten en los comics mutantes. Y aparte que la muerte de Xavier y Magneto no tiene ningún impacto real, resalta la absurdez de uno de los principales sub-argumentos de los últimos años, el referido a los fracasos de X-Force en destruir la fragua de Orchis. Y es que si Xavier (al que le han surgido durante el combate unas habilidades telekinéticas que nunca tuvo. WTF?) y Magneto casi destruyen ellos solos a Nimrod y Omega, ¿cómo es posible que los mutantes no hayan realizado un ataque con todo contra Orchis para acabar de una vez por todas con esta amenaza? Más si cabe teniendo en cuenta la ventaja de la resurrección o el despliegue realizado para terraformar Marte. Y el problema de estos despliegues de poder excesivos es que luego la suspensión de credulidad salta por los aires cuando se utiliza para unas cosas si y otras no, además de resquebrajar el mito de Hickman como escritor de historias “serias”. Y el caso es que sus historias-río sin duda son complejas y transmiten que Hickman tiene un gran sentido de la planificación, pero si al final acaba acudiendo a saltos de lógica absurdos y a porque sis groseros, la verdad es que el mito acaba cayendo.

Pero el mito de Hickman no cae por el combate de Charles y Magneto (que realmente está correctamente ejecutado), sino por toda la parte de Moira MacTaggert, que es 100% engranaje narrativo y 0% emoción o tensión dramática con una justificación ridícula. Y es que la espada de Damocles de los mutantes viene de Moira y la posibilidad que su muerte reinicie el continuo temporal, por lo que Inferno es la forma en que Hickman y los editores mutantes se quitan de en medio a Moira (de momento) para asegurar que el status-quo puede mantenerse como hasta ahora durante los próximos años.

Tenemos a dos mutantes, Destino y Mística, que han conspirado para matar a otra mutante, la han torturado y la han despojado de sus poderes mutantes. Tres si sumamos a Emma Frost que es la conspiradora necesaria que les da las herramientas y la información para llevarlo a cabo. Tras cometer estos delitos gravísimos, ¿no son castigadas, sus actos no tienen consecuencias? Es terriblemente ridículo, y resalta lo que comentaba del engranaje, que lo importante es llegar al final buscado de quitar a Moira de la ecuación, el cómo hacerlo parece que carece de importancia. Porque lo mínimo debería ser que fueran expulsadas del Consejo Mutante, y lo normal que fueran encarceladas al lado de Dientes de Sable una temporada. Y nada de esto va a suceder, claro.

Para llevar a cabo el salto mortal de quitarle los poderes a Moira con un arma cuyos efectos se sabe que son reversibles, hemos visto a un Forja regalando el arma anti-mutantes más poderosa que existe al primero que pasó por su despacho, y a un Cifra + Warlock que lo ve todo y deja que le roben sus poderes a Moira porque si, como si de alguna manera supiera que editorialmente es lo más conveniente, no porque la historia lo justifique. Porque es ridículo. Aparte que Mística y Destino quieren vengarse de Moira por NO hacer nada, ya que Destino murió hace años y Moira no tuvo nada que ver con ello, como mucho en retrasar su resurrección, pero nada más. Es al revés, Moira fue masacrada en Potencias de X y sin embargo no llevó a cabo ninguna venganza contra Mística cuando podría haberlo hecho. Sin embargo, me parece que es mostrada con la villana de la función, algo ridículo. Y todo ello sin entrar en lo ridículo de un plan para matar a Moira que Mística y Destino creen que no reiniciará la realidad pero sobre lo que realmente no pueden estar seguras. En un momento en que al menos Mística ya no quiere ver el mundo arder dado que acaba de reencontrarse con su amada Destino tras años de soledad. ¿En serio que Mística en este momento concreto se va a arriesgar a volver a perderla por una idea que es lanzar una moneda y apostar a cara o cruz? Buff…

Lo peor de todo es que Hickman se saca de la manga una excusa narrativa para justificar que le quiten sus poderes a Moira, y es que sigue con la idea que tuvo en una de sus primeras vidas de quitar los poderes a todos los mutantes como forma de aliviar sus problemas. Aunque sabe porque lo ha vivido que eso no va a impedir el alzamientos de las I.A.s y la destrucción de la humanidad (WTF?). Algo que por cierto se sabe DESPUÉS de quitarle los poderes, luego el castigo vino antes que el crimen. (Offtopic, es la misma idea que acabamos de ver en Caballero Luna para resaltar que Harrow es un loco y el villano de la serie de Disney+, pero en el mundo mutante la respuesta ante ese acto es “todo correcto”). Y eso a pesar que sus actos junto a Charles y Magneto han creado una utopía mutante como nunca se había visto. Actos que deberían ser lo principal, no ideas por intempestivas que puedan parecer. Se nota tanto que esto es una idea de bombero para justificar algo que es injustificable, y que me gustaría pensar que no estaba en los planes iniciales de Hickman.

Otro elemento interesante que choca con la sororidad que promueve el feminismo actual es que Emma y Mística están enfadadas con Moira hasta el punto de planear quitarle sus poderes y matarla no porque SU plan (porque la idea es de Moira, aunque para llevarla a cabo tuviera que contar con Charles y Magneto) sea malo, sino porque lo pusieron en marcha sin contar con ellas. Que este egoísmo supremo sobre todo por parte de Emma no sea visto como una acción malvada que merezca al menos un reproche moral me rompe la cabeza, obviamente para mal.

Y resalta otro elemento sobre el que volveré mañana cuando analice el final de la etapa de Gerry Duggan en Merodeadores y es que Hickman y en general la franquicia mutante ha convertido en desagradables (y bastante gilipollas) a personajes muy queridos para mi, hasta el punto de hacer imposible que conecte o pueda empatizar con nadie. Y este es otro pecado terrible que jamás pensé que llegaría a vivir tras el brillante final de Dinastía de X / Potencias de X.

Por cierto, como veis no he conectado con este comic ni con la idiosincracia que subyace en el rumbo que toma la franquicia mutante. En este sentido, admito que aunque mi análisis creo que es pensando lógica y moralmente en las repercusiones de las acciones de los personajes y la lógica de los actos que los motivan, desde cierto punto de vista se que estoy siendo excesivamente puntilloso con una historia ligera que al final sólo busca entretener al lector. En este sentido, dada la naturaleza periódica de los comics mutantes, podría darse el caso que en algún momento del futuro Emma, Mística y Destino tuvieran algún tipo de castigo por sus acciones. Podría ser posible, pero por un lado no creo que vaya a suceder, y aunque lo hiciera, no evitará la sensación de final insatisfactorio con el que me he quedado.

Reconozco que como decía al principio, cuando empiezas a ver el engranaje y los trucos de Hickman, se rompe la suspensión de credulidad y el sense-of-wonder imprescindible para poder disfrutar de los comics de superhéroes. Y me fastidia mucho no poder disfrutar de estos comics, la verdad. Lo mejor para mi, visto lo visto, es aprovechar este fin de ciclo de Inferno para desengancharme de los mutantes, porque está claro que estos comics no son para mi.

Comparto las primeras páginas del comic:

Inferno y Jonathan Hickman son historia. Ahora toca hacer control de daños y decidir que series compraré a partir del próximo reinicio. Van a ser pocas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Caballero Luna Episodio 2 (Disney+)

A pesar del carisma de Oscar Isaac, el segundo episodio de Caballero Luna en Disney+ presenta una preocupante falta de personalidad, o lo que es peor, un énfasis en los elementos equivocados para que la serie de Marvel Studios funcione.

PUNTUACIÓN: 6/10

Episodio 2: Invoca el traje.

Steven se ve arrastrado a una guerra entre dioses justo cuando aparece una misteriosa aliada.

Para este segundo episodio,  Jeremy Slater el creador y escritor principal deja paso a Michael Kastelein en el guión, escritor que ya trabajó en Falcon y el Soldado de Invierno. Por su parte, Mohamed Diab, director de cuatro de los seis episodios de esta serie, da un paso al lado para que Justin Benson y Aaron Moorhead dirijan este episodio y también el cuarto. Este segundo episodio tiene una duración de 53 minutos, 46 sin los títulos de crédito.

A los protagonistas Oscar Isaac (Steven Grant / Marc Spector / Caballero Luna), Ethan Hawke (Arthur Harrow) y F. Murray Abraham (voz de Khonshu) se les une en este episodio May Calamawy interpretando a Layla El-Faouly, una arqueóloga y aventurera muy unida la pasado de Spector.

Empezando por los elementos positivos, Oscar Isaac se confirma como lo mejor de la serie con mucha diferencia. Su interpretación de Steven Grant / Marc Spector es alucinante y te hace sentir en todo momento que son dos personas diferentes. No es sólo la voz y los diferentes acentos que incorpora a cada interpretación, es que la fuerza de la mirada es muy diferente en cada caso y tanto Steven como Marc tienen una expresividad y movimientos corporales super diferentes, recordando la interpretación de Christopher Reeves de Clark Kent / Superman. Si solo valorara Caballero Luna por la actuación de Isaac, la nota sólo podría ser sobresaliente.

En lo relativo al guión, la escena que Isaac comparte con Ethan Hawke es otro de los momentos álgidos del episodio, al mostrar la gran diferencia entre las filosofías de Khonshu y Ammit, la diosa egipcia a la que adora Arthur Harrow. Y es que una cosa es castigar al que comete un delito que plantea Khonshu, y otra querer castigar a la humanidad ANTES que hagan algo malo en previsión de pecados futuros, que es el plan de Ammit y no puede ser más loco y terrible. “Marco la linea en matar a niños” es una gran frase de Steven que resalta quien es el malo de la función, incluso a pesar de no tener claro si realmente Khonshu puede ser calificado de “bueno”.

Los breves momentos del Caballero Luna por los tejados de Londres nos regala unos planos bestiales que son 100% comiqueros. Uno en concreto con un primerísimo plano del héroe en pleno salto me recordó muchísimo a David Finch, cuyo estilo de dibujo hacía que el Caballero Luna llenara la viñeta, y me ha parecido super chulo. Aunque luego comentaré con mayor amplitud, la aparición del traje de Mr. White creado por Warren Ellis y Michael Lark, que fue luego refinado por Declan Shalvey, fue otro momentazo visual del episodio.

Pero no todo fue bueno, lamentablemente. La semana pasada, comentaba sobre el primer episodio que me había transmitido un feeling televisivo, no cinematográfico como en otras producciones de Marvel Studios. Y esta sensación se ha visto aumentada con el visionado de este episodio. Empezando porque visualmente las escenas no pueden ser más planas y carentes de personalidad, de forma que más que una serie de Marvel parece en muchos momentos una de The CW que no acaba de estar al nivel de las expectativas.

La semana pasada hubo una escena muy chula en el pasillo de casa de Steven cuando se van apagando las luces y entre medio se ven atisbos de Kohnshu apareciendo y desapareciendo entre las sombras. Ese momento daba un feeling perturbador que estaba bien. Lo malo es que en este segundo episodio la serie se copia a si misma y vuelve a mostrar lo mismo de la misma manera, de forma que lo perturbador y original ha quedado como monótono y repetitivo.

Otro elemento que no me ha cuadrado es la escena de acción. Hacer que sólo Steve / Marc pueda ver al chacal convocado por Harrow cuyas acciones si tienen efectos en el mundo físico podía sonar bien en el papel, pero visualmente como escena de acción no funciona y queda super cutre, aparte de la sensación que están ahorrando pasta en los efectos especiales y en el movimiento del chacal creado con CGI. No se si era una buena o mala idea, pero desde luego si está mal ejecutada. A todo esto, que en todo el episodio de Caballero Luna haya una única escena de acción, cosa que también pasó la semana pasada, también nos acerca peligrosamente al feeling cutre de las series The CW (dicho sin intentar faltar al respeto a unos profesionales que en muchos casos sacan oro del exiguo presupuesto del que disponen). Me quedo perplejo pensando en unos creativos de Marvel que no entienden que la acción es consustancial al género de superhéroes y si no está bien rodada la serie va a fallar.

Dentro que la doble interpretación de Oscar Isaac está genial, me fastidia que en algunos momentos el guión haga que la lucha de personalidades se plantee como momentos cómicos, que no es que no funcionen (y no lo hacen), sino que roban a varias escenas tensas toda la fuerza que tenían hasta ese momento. Entiendo que una serie de Disney+ tiene que gustar a un espectro amplio de espectadores, niños y adultos de todas las edades, pero crear una serie visualmente genérica con un humor familiar también genérico no creo que sea la forma de hacer que la serie enganche, la verdad.

Yendo más allá, no estoy conectando nada con el planteamiento de la serie de mostrar los problemas mentales de Steven / Marc de personalidades múltiples como una “buddy-movie” de dos personas de personalidades opuestas que tienen que aprender a trabajar juntos y que discuten entre ellos sobre cual es el mejor plan de acción en cada momento. Y el caso es que no tengo claro como lo hubiera hecho yo o si había otra opción mejor, pero aceptando que la historia que los creativos de Marvel han planteado no tiene que ser igual a los comics, espero que no me dejen con la sensación que no han contado la mejor historia posible del Caballero Luna.

Por cierto, comentaba que me había gustado ver el traje de Mr. White en el episodio, algo que por otra parte ya se había anticipado desde los propios posters de la serie. Sin embargo, presentarlo como resultado de un gag sin gracia y comprobar que a priori no va a tener ninguna importancia en la historia no puede fastidiarme más, hasta el punto que me parece una falta de respeto hacia Warren Ellis que aparte del elemento visual lo presentó como una evolución en las personalidades de Marc Spector. Para hacer esto, realmente mejor hubiera sido que no mostraran el traje y lo hubieran dejado para cuando tuvieran algo interesante que contar sobre el traje y los motivos de la evolución en el Caballero Luna. Y encima resulta que sobre todo la máscara no funciona tampoco en imagen real, lo cual hizo que la escena en su conjunto, sumado a la mediocre escena de acción, no pudiera ser peor.

El comic de Caballero Luna ha tenido a grandes artistas que han transmitido su calidad y personalidad al personalidad. Desde Bill Sienkiewicz a más recientemente David Finch, Declan Shalvey o Greg Smallwood, Moon Knight se ha beneficiado en numerosos momentos de un estupendo apartado artístico que ha conseguido que el personaje sea muy querido por una parte del fandom. Y no se trata que yo quiera que la serie de Disney+ copie la estética de Sienkiewicz (aunque si se han inspirado en Finch en la escena en los tejados), ya que su expresionismo tiene difícil cabida en imagen real en una serie para todos los públicos. Pero si me gustaría que la serie de Disney+ si tuviera algún tipo de identidad visual, la que fuera. Cosa que de momento no he encontrado.

A pesar de todo lo que acabo de comentar, este segundo episodio me ha resultado relativamente entretenido y sigo confiando que la serie pueda mejorar empezando la semana que viene, a partir de la llegada de los protagonistas a Egipto donde espero que abracen el lado más fantástico y “loco” del lore del personaje, que es por donde creo que pueden dejarnos con mejor sabor de boca. La serie está planteada como una historia única contada en seis capítulos, y en ese sentido los problemas narrativos no creo que vayan a arreglarse, pero si toda la narrativa se plantea para construir un buen climax final, espero que puedan dejarnos a los espectadores con buen sabor de boca.

Por cierto, y a modo de conclusión, me hago una pregunta que también me surgió la semana pasada: ¿Donde está Jake Lockley? Puedo entender que Marvel Studios piense que sacar la tercera personalidad del Caballero Luna en este origen del personaje sea demasiado y pueda marear al espectador, pero no descartaría que su aparición fuera una de las sorpresas que se guarda la serie en la manga de cara a los próximos episodios. Espero que sea así, la verdad.

Comparto el teaser trailer de este episodio:

A pesar de lo indicado, sigo confiando que Caballero Luna remonte y nos deje un buen sabor de boca, aunque las sensaciones no hayan sido buenas en este episodio.

PUNTUACIÓN: 6/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de La Burbuja de Judd Apatow (Netflix)

Si habitualmente tenemos sobrecarga de contenidos interesantes, este pasado fin de semana Netflix programó a la vez dos películas muy diferentes de dos importantes creadores americanos: Apolo 10 1/2 de Richard Linklater y esta La Burbuja, comedia ambientada en el mundo del cine escrita y dirigida por Judd Apatow.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Un grupo de actores y actrices atrapados en un hotel a causa de una pandemia intenta terminar de rodar una película.

Judd Mann Apatow (Queens, Nueva York, 1967) es un realizador y comediante estadounidense. Es el fundador de Apatow Productions, a través de la cual produjo y desarrolló la serie de televisión Freaks and Geeks, Undeclared, Girls, Love, and Crashing y dirigió las películas The 40-Old-Old Virgin (2005), Knocked Up (2007), Funny People (2009), This Is 40 (2012), Trainwreck (2015), May It Last: A Portrait of the Avett Brothers (2017) y The Zen Diaries of Garry Shandling (2018).

El trabajo de Apatow ha ganado numerosos premios, entre ellos el Primetime Emmy Award, el Creative Arts Emmy Award, 1​ Hollywood Comedy Award y el AFI Award for Bridesmaids (2011). 2​ 3​ Sus películas también han sido nominadas para los Premios Grammy, Premios PGA, Premios Golden Globe y Premios de la Academia. Estas son algunas de las películas que ha producido The Cable Guy (1996), Anchorman: The Legend of Ron Burgundy (2004), Talladega Nights: The Ballad of Ricky Bobby (2006), Superbad (2007), Forgetting Sarah Marshall (2008), Step Brothers (2008), Pineapple Express (2008), Get Him to the Greek (2010), Bridesmaids (2011), Wanderlust (2012), The Five-Year Engagement (2012), Begin Again (2013), Anchorman 2: The Legend Continues (2013), Popstar: Never Stop Never Stopping (2016), The Big Sick (2017) y Juliet, Naked (2018).

Para La Burbuja, Apatow dirige, produce y escribe el guión junto a Pam Brady. La película de 126 minutos distribuida por Netflix cuenta con fotografía de Ben Smithard, montaje de Dan Schalk y Thomas y música de Michael Andrews y Andrew Bird.

El principal valor de La Burbuja es su enorme reparto coral de actores super conocidos. Karen Gillan interpreta a Carol Cobb, una actriz desaliñada que interpreta a la Dra. Lacey Nightingale en la franquicia de Bestias del Acantilado. Iris Apatow es Krystal Kris, una superestrella de TikTok que se une al reparto de Bestias del Acantilado 6 como el personaje Vivian Joy. Pedro Pascal es Dieter Bravo, un actor veterano y serio que interpreta a un nuevo personaje llamado Gio en Bestias del Acantilado 6 mientras lidia con una adicción al sexo y a las drogas duras, mientras que David Duchovny hace de Dustin Mulray, el adicto al trabajo protagonista de la franquicia Bestias del Acantilado que interpreta al personaje Dr. Hal Packard, que es además el ex-esposo de Lauren Van Chance (Leslie Mann), otra actriz del reparto.

Fred Armisen interpreta a Darren Eigan, un antiguo director de cine independiente contratado para dirigir Bestias del Acantilado 6. Keegan-Michael Key es Sean Knox, un actor que interpreta al personaje de Bestias del Acantilado, Colt Rockwell, y que se promociona a sí mismo como gurú del bienestar cuando no está en la cámara. Kate McKinnon hace de Paula, la ejecutiva del estudio que supervisa la franquicia de Bestias del Acantilado. Guz Khan es Howie Frangopolous, un actor que interpreta a Jarrar, el personaje de alivio cómico de la franquicia Bestias del Acantilado, mientras que Peter Serafinowicz interpreta a Gavin, el productor ejecutivo de la franquicia Cliff Beasts que tiene que hacer todo lo que esté en su mano para que la película se ruede y pueda estrenarse.

Fuera del reparto de la película tenemos a Vir Das como Ronjon, el propietario del hotel que acoge al reparto y al equipo de Bestias del Acantilado 6, y a Maria Bakalova como Anika, una empleada de hotel a la que Dieter quiere seducir. Además, la película cuenta con varios cameos de actores super conocidos como Benedict Cumberbatch, John Lithgow, Daisy Ridley, John Cena o James McAvoy.

La Burbuja entra en el subgénero del «cine dentro de cine», al mostrarnos desde una vertiente cómica el rodaje de un blockbuster palomitero durante los convulsos meses del COVID. Sobre todo en el arranque de la película hay momentos bastante divertidos relativos a los 15 días de confinamiento que los actores tuvieron que sufrir antes de estar liberados de virus y poder así entrar en «La Burbuja» que da nombre a la película. En este sentido, da la sensación que Apatow está riéndose de algo que realmente sucedió en alguna producción, y aparte de Misión Imposible 7 de Tom Cruise, no tengo claro qué otras películas se rodaron en esos días. M:I seguro, pero creo que no fue la única. Y aquí se nota que hay un factor «reírnos a costa de» que al menos a mi se me ha escapado. ¿Se está riendo de Cruise y la dureza con que trató a miembros del staff que no cumplieron con las reglas de seguridad (un video que se hizo viral en su momento)? Es posible.

Karen Gillan me encanta y vuelve a mostrar una estupenda vis cómica en esta película, hasta el punto que si muchas cosas funcionan es gracias a la empatía que ella genera. Para mi, es de largo lo mejor de toda la película.

La Burbuja tiene alguna situación graciosa, es especial con algunas situaciones Kafkianas referentes a la seguridad del rodaje que sin embargo no evitó que hubiera un contagio de Covid que provoca un nuevo confinamiento. De nuevo ¿esto pasó en M:I 7? No lo recuerdo. Hay algunos gags que tienen gracia, como la inclusión forzosa de un actor asiático que muere en la primera escena y desaparece de la producción, al igual que otros elementos de humor negro como que la jefa del estudio esté muy preocupada con todo pero se encuentre en un lugar diferente del mundo de vacaciones cada vez que habla con los responsables de la película. O la existencia de un topo que le cuenta a los productores intimidades de los actores, algo que supongo ha existido siempre en Hollywood. Más que del rodaje, hay detalles de humor negro a costa del funcionamiento del sistema que muestran a un Apatow un poco quemado con el stablishment de Hollywood.

Sin embargo, La Burbuja me parece una película completamente fallida. Empezando porque estamos ante la típica película (como ya pasó con Don´t look up, también de Netflix), en la que los actores se divierten más rodándola de lo que disfrutamos los espectadores viéndoles. Comentaba que Karen Gillan me gusta y la veo muy graciosa. Pero David Duchovny o Pedro Pascal parece que estén sufriendo bromas a su costa, o al menos ¿de la imagen que el show-business tiene de ellos? Creando situaciones que no tienen nunca ninguna gracia. De hecho, diría que el reparto está super desaprovechado en situaciones sin gracia que hace que queden penosos.

Aparte, Apatow parece que debió pensar que era gracioso ver una escena de la película con los efectos especiales terminados y luego ver cómo se está rodando en realidad, usando pantalla verde y extras que hacen las veces de los animales. El problema es que esto ya NO es divertido la primera vez, menos aún el resto de veces en que acuden a este mismo gag sin gracia. Pero no es el único ejemplo de redundancia, ya que tiene cierta gracia que una protagonista no sea actriz sino que sea una famosa de Tik-Tok, lo cual es una buena crítica a cómo funciona la industria del cine en la actualidad. Y ver el primer tik-tok en el que el reparto baila un número musical de esta chica está curioso. Sin embargo, la segunda vez que volvemos a ver lo mismo volvemos a tener un momento redundante que deja de tener gracia si es que llegó a tenerla en primer lugar.

Y por encima de todo tenemos un gran problema de base, porque están haciendo broma a costa de las medidas sanitarias de confinamiento frente al Covid, lo cual es un tema muy serio que no creo que vaya a encajar demasiado bien con el público. Y por supuesto puede hacerse humor sobre ello, pero las situaciones planteadas por Apatow no son graciosas para empezar, siendo en su mayoría gags que parecen bromas privadas que solo los profesionales que estén en el ajo y conozcan la historia real que parodian pueden apreciar y disfrutar.

El resto de espectadores tenemos que aguantar las larguísimas dos horas de duración que se hacen super largas. De hecho, ni siquiera algún cameo puntual permite un momento de alegría, ya que de nuevo están planteados casi para apelar al ego de estos actores, al mostrarnos cómo saben reírse de si mismos más que otra cosa.

Como veis, no he conectado casi con nada de lo que nos propone Apatow, el único alivio es que vi esta película en casa gracias a mi suscripción a Netflix. Si hubiera pagado para verla en el cine probablemente hubiera terminado bastante enfadado por haber gastado mi dinero en esto. Precisamente por eso prefiero quedarme en casa y no ver Morbius, al igual que no he visto Venom 1 y 2.

Comparto el trailer de la película:

Teniendo elementos interesantes, La burbuja es el último ejemplo de película más divertida para los profesionales que la rodaron que para los espectadores que la vemos cuando se estrena. Menos mal que su estreno fue en casa y no fui al cine para verla, la verdad.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Batman: El Detective de Tom Taylor y Andy Kubert (DC Comics – Ecc Ediciones)

Esta semana ECC Ediciones ha puesto a la venta el sexto y último número de Batman: El detective, la serie de Tom Taylor con dibujo de Andy Kubert, con entintado de Sandra Hope y color de Brad Anderson, por lo que es buen momento de compartir mis impresiones del comic ahora que pude leerlo en su totalidad.

PUNTUACIÓN: 7/10

Nueva miniserie! ¡Nuevos villanos! ¡Nuevos aliados! ¡Una emocionante aventura del Caballero Oscuro narrada por los creadores superestrella Tom Taylor y Andy Kubert! Una terrible tragedia ocurrida en el Reino Unido pone en alerta al Caballero Oscuro. ¡Batman viaja al otro lado del Atlántico para investigar! Lejos de Gotham City, el Caballero Oscuro se enfrentará con la ayuda de nuevos aliados a un complicado caso y a adversarios nunca vistos.

Estoy disfrutando cosa fina la actual etapa de Nightwing de Tom Taylor, y en general todos sus trabajos para DC Comics recientes me están resultando super chulos. Así que cuando se anunció que iba a hacer su primera miniserie de Batman en solitario, no tenía duda que iba a pillar este comic. Y dentro que está comic está bien y todo está correctamente ejecutado, ahora que he podido leerlo en su totalidad lamento tener que decir que Taylor no ha conseguido crear una historia todo lo potente que yo esperaba.

DC Comics da a Taylor total libertad para crear su historia, así que el primer elemento llamativo de este comic fue comprobar que estábamos ante una historia fuera de continuidad protagonizada por un Batman veterano rozando la madurez. Cansado y herido tras décadas de lucha aparentemente sin fruto en un mundo que sigue lleno de peligros y en el que Bruce Wayne parece estar más sólo que nunca. La caracterización de este Batman en espíritu la encontré muy cercana al comienzo de The Dark Knight Returns de Frank Miller, lo cual no puede ser malo para empezar.

Dentro que la historia está fuera de continuidad, me gusta mucho de El Detective (y resalta lo listo que es Taylor), cómo aprovecha numerosos elementos de la rica historia de Batman para construir sobre ellos su historia y conseguir que a pesar de ser diferente en cierto sentido, los lectores podamos sentir la suficiente empatía hacia este Batman un poco quemado. Empezando por la figura de Henri Ducard, el ladrón francés que enseñó su oficio a un joven Bruce Wayne, al que vimos sin ir más lejos en el Batman y Robin de Peter Tomasi y Patrick Gleason. Y recuperando además un concepto del Batman Inc. de Grant Morrison, al estar en un mundo en el que Batman cuenta con numerosos aliados por todo el mundo dentro de las fuerzas del orden y de los héroes enmascarados internacionales. Esto hace que aunque Taylor nos presente a unas nuevas Knight y Squire británicas, recordemos al primer Caballero de Morrison, con lo que la sensación de legado tan normal en DC está más que conseguido.

Me gusta que Taylor saque a Batman de su zona de confort en Gotham al plantear una historia internacional viajando por varias capitales europeas. Y sobre todo, me gusta la idea central de Taylor que todas las acciones tienen consecuencias, incluida la decisión de Batman de NO MATAR, haciendo que en cierto sentido las acciones de sus archienemigos sean responsabilidad suya. En este sentido, la figura de Equilibrio, la villana que busca venganza por un trauma de su pasado del que culpa a Batman por una asociación de ideas enloquecida, presenta una idea original para un villano de Batman, cosa que agradezco mucho. Lástima que aparte de ser un concepto interesante y estar todo correctamente planteado y resuelto, Taylor no acabe de acertar con la historia ni sobre todo con la villana, su plan y la sensación de amenaza de ella y de sus esbirros.

Andy Kubert con entintado de Sandra Hope a partir del segundo número y color de Brad Anderson me parece que también están correctos, pero tampoco me han enamorado. Es una opinión muy personal, pero me gusta mucho más el dibujo de su hermano Adam y sus atractivas composiciones de páginas. Y queda mal que lo diga, pero nunca he encajado con sus personajes encorvados con chepa y sus figuras que siempre parecen las mismas, tanto hombres como especialmente las mujeres. Sacar a Batman de los callejones oscuros de Gotham narrativamente puede permitirnos leer una historia que se aleje de los caminos miles de veces transitados, pero a Kubert le sienta fatal, porque el interior de un hospital o un avión o la campiña inglesa no son espacios en los que Kubert pueda lucirse como en comics suyos previos como el Superman: Up in the Sky junto a Tom King.

El hecho de no acabar de acertar Taylor con el antagonista de Batman en esta historia y que el estilo de Kubert no sea santo de mi devoción han impedido que disfrute de este comic como me hubiera gustado, pero tengo que decir que la lectura mes a mes ha sido super entretenida, con unos cliffhangers y sorpresas estupendos que me muestran a un Taylor con buenas ideas que no ha perdido el toque.

Dentro del enorme exceso de oferta que ECC Ediciones edita todos los meses de Batman, este El Detective no será un comic memorable ni uno que posiblemente recordemos dentro de 15 años, pero si ha cumplido de sobra el objetivo de entretenimento con un protagonista con el que he conectado.

Comparto las primeras páginas del comic:

Batman: El Detective no va a pasar a la posteridad como el mejor trabajo de Tom Taylor, pero leído mes a mes ha supuesto un más que correcto entretenimiento que ha saciado mi sed del Hombre Murciélago en este momento en que no compro sus series regulares.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!