Crítica de Los Vengadores 25-30 de Jason Aaron y Javier Garrón (Marvel Comics – Panini)

Este mes de agosto ha finalizado el último arco de Jason Aaron en Los Vengadores, Llega el Fénix, junto al artista español Javier Garrón. Es buen momento para hacer repaso de los últimos 6 meses de esta colección de comics Marvel publicados en España por Panini.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

La Fuerza Fénix ha regresado a la Tierra para seleccionar un nuevo campeón, con los Vengadores, Namor y otros héroes y villanos atrapados en el fuego cruzado y teniendo que luchar por el inmenso poder del Fénix. La Fuerza Fénix organiza un torneo para encontrar su próximo anfitrión, empoderando a muchos participantes de todo el mundo con una parte de su poder y enfrentándolos entre sí. Y antes, conoceremos la implicación de Mefisto en sucesos de todas las épocas del Universo Marvel, presentes, pasadas y futuras.

Estos números 25 a 30 de Panini contienen los números 38 a 45 USA.

Tras triunfar en La era de Khonshu, el anterior arco de la serie, Javier Garrón puede considerarse el dibujante oficial de este arco Llega el Fénix, dibujando 4 de los 5 números. El italiano Luca Maresca dibuja la parte 3 de este arco (número 42 USA – 28 de Panini) y el número 45 USA, publicado en el nº30 de Panini, un tie-in muy muy lateral de Rey de Negro en el que Aaron aprovecha un suceso lateral del evento para dar un importante impulso al arco de la nación Vampira de Chernóbil liderada por Drácula.

Junto a Garrón y Maresca encontramos a Ed McGuinness en el número 25 de Panini (38 USA) y a Dale Keown en el prólogo de Llega el Fénix publicado en el número 26 de Panini (39 USA), contando además con portadas de Leinil Francis Yu con las que no acabo de conectar.

Han pasado muchas cosas en estos 6 números españoles (7 americanos). Empezando por el descubrimiento que Khonshu tenía razón y Mefisto es el culpable en la sombra de la mayoría de males de la sociedad, algo que conocemos en el número 25 debujado por Ed McGuinness, que sirvió de epílogo de La era de Khonshu.

Y si este arco previo se resolvió entre otros elementos con las llegada de la Fuerza Fénix, el arco Llega el Fénix (un evidente homenaje a Enter the Dragon en la versión original -Enter the Phoenix-), se centra en la selección del Fénix de quien va a ser su nuevo portador mediante un torneo que es casi un renovado Contest of Champions.

Antes de eso, en el prólogo dibujado por Dale Keown conoceremos a la primera poseedora del Fénix en la tierra de hace un millón de años, continuando con los interludios que Aaron ha ido colando entre diferentes arcos de la serie. Por último, tras presentarnos al nuevo e inesperado poseedor de la Fuerza Fénix, volvemos a la normalidad en el número 45 USA (30 de Panini) recuperando una de las tramas abiertas como es la Nación Vampira.

Este arco de Llega el Fénix han sido unos comics super entretenidos con un dibujo de 10 de Javier Garrón, con un estilo de dibujo lleno de fuerza y personalidad que nos hace sentir toda la potencia que el Fénix pone a disposición de los personajes para los diferentes combates. Sin embargo, una vez leído todo de un tirón, al final el arco queda un tanto intrascendente y con la sensación de ser uno de los arcos más flojos hasta ahora. Aaron aplica la vieja fórmula de los «whodidit» al hacer que el personaje más sorprendente y con una aparición menor en la historia sea el que finalmente se haga con la Fuerza Fénix, con lo que todos los combates previos acaban no sirviendo para nada, más allá de ofrecer momentos super chulos estupendamente dibujados. Eso, y varias sorpresas con unos resultados de varios combates que resultan inesperados pero lógicos. Y en este caso, el vaso quedó medio vacío.

Dicho esto, que al final es lo principal de este arco, lo cierto es que los comics han sido super entretenidos y me hace pensar en el viejo dicho que lo importante a veces no es llegar, sino las experiencias que adquieres en el camino. Porque Aaron aprovecha los diferentes números para ponernos en la piel de los diferentes personajes para que conozcamos cómo llevan cada uno el poder poseer el poder de Fénix, aunque sea para un combate puntual. Los monólogos internos de Steve Rogers (Capitán América) y T´Challa (Pantera Negra) me parecen super chulos y me confirman que Aaron conoce a la perfección a sus personajes y sabe cómo hacerles brillar.

La anterior llegada de la Fuerza Fénix fue en 2012 con motivo del evento Vengadores vs X-Men escrito a cinco manos entre Brian Michael Bendis, Ed Brubaker, Jonathan Hickman, Matt Fraction y el propio Aaron. Si los nueve años entre ambas historias es mucho o poco tiempo para volver a utilizar a Fénix en el Universo Marvel es un tema subjetivo y entiendo que es normal que cada lector tengamos una opinión totalmente respetable (y diferente). Lo curioso del caso es que durante ese evento de 12 números Marvel publicó una seria anexa AVX: VS de seis números en la que teníamos los combates entre diferentes héroes que no habían cabido en la serie principal, de forma que estos enfrentamientos podían mostrarse en toda su amplitud sin casi limitación. En Llega el Fénix, lo que hubiera sido carne de AVX Aaron lo convierte en la narración principal. Lo cual de nuevo no es necesariamente malo ya que cada historia ha sido contada con un objetivo diferente en mente.

Toda la larga etapa río de Aaron reside en la presentación de los Vengadores de hace un millón de años (Agamotto, Black Panther, Ghost Rider, Iron Fist, Odin, la Fuerza Fénix y Starbrand) y como sus avatares del siglo XXI (utilizando a Doctor Extraño y Thor en lugar de Agamotto y Odín), tendrán que reunirse de nuevo si la humanidad quiere tener alguna esperanza de sobrevivir a los desafíos que están por llegar. Hace unos meses los Vengadores encontraron al nuevo anfitrión de la Marca Estelar y ahora ya tenemos al nuevo Fénix, con lo que los todos los jugadores ya están en juego. Aún hay un montón de tramas abiertas con los diferentes enemigos activos, empezando por Mefisto, la Nación Vampira de Drácula, la amenaza de Namor y su ejército de Atlantis, el Escuadrón Supremo al servicio de los Estados Unidos y los Guardianes de Rusia, pero diría que el inicio del final del juego ya se acerca, aunque diría que Aaron aún tiene argumentos para al menos un año entero de historias.

A pesar del buen apartado gráfico de Javier Garrón y el resto de artistas, no deja de ser una castaña tener a 4 dibujantes diferentes para 8 grapas USA. A pesar de tener a David Curiel en el color de los números 40-45 para dar un feeling unificado a los números del eventos, los números 38 y 39 tienen color de Jason Keith, la lectura de un tirón de estos comics me reafirma que el gran problema de la industria del comic de superhéroes actual es precisamente la falta de una unidad artística.

Para los detractores de este comic, el principal problema de esta etapa de Los Vengadores es el de la continuidad, con numerosas situaciones que les rompen la suspensión de credulidad. En este arco sin ir más lejos tenemos la historia de Mefisto a través del tiempo, que en parte es un WTF? de libro. Y en el arco de Fénix, la sorpresa tremenda sobre la revelación del origen de Thor que contradice años y años de comics previos, a falta que se confirme si esto es cierto o es una mentira creada para desequilibrar aún más al Dios del Trueno. Entiendo que estos detalles puedan no gustar.

Sin embargo, en mi caso, agradezco que Aaron esté planteando una historia de gran ambición y complejidad con múltiples enemigos actuando al mismo tiempo. Esto hace que los comics de Los Vengadores sean totalmente inesperados y no sepas nunca qué va a pasar a continuación, lo que para mi es un elemento positivo. Muy positivo. De hecho, la acción espectacular más grande que la vida hacía años que no la veíamos en estas páginas a esta escala, y creo sinceramente que, a falta de saber si Aaron va a conseguir cuadrar el final, va a poder mirarle de tu a tu a Jonathan Hickman. Y todo ello en unos comics que además son super entretenidos de leer mes a mes.

Debo ser el único que dice públicamente que le gustan Los Vengadores de Jason Aaron, aunque no cabe duda que Marvel está encantado con él y el comic se sigue vendiendo bien. De momento me sigue ofreciendo un entretenimiento genial super diferente al resto de comics Marvel actuales, con una escala que prácticamente nadie puede igualar, incluso reconociendo que Aaron no ha acabado de acertar este arco de Llega el Fénix y posiblemente sea uno de los más flojos de su etapa. Teniendo en cuenta los numerosos frentes abiertos (Mefisto, la nación vampira y los héroes rusos, el Escuadrón Supremo, Namor… ) diría que aún le falta cuerda para rato a Aaron, y yo encantado de poder disfrutar sus aventuras durante todo 2022.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Y tras el final de este Llega el Fénix, la serie va a tomarse un par de meses de descanso con motivo del comienzo este mes de septiembre de Heroes Reborn, el nuevo evento de Aaron, con Ed McGuinness cuya premisa básica tiene lugar en una Tierra alternativa sin Vengadores. El próximo fin de semana, si los comics llegan a tiempo a la librería, os daré mis impresiones del comienzo de esta serie de 5 números.

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de What If…? episodio 3 (Disney+)

3 de 3. El tercer episodio de What if…? estrenado esta semana en Disney+ es otra historia super chula que me ha dejado en lo más alto y me confirma las ilimitadas posibilidades que tiene este concepto planteado como serie de animación.

PUNTUACIÓN: 8/10

Episodio 3: ¿Que pasaría si… el mundo perdiera a sus héroes más poderosos?

Nick Furia intenta fundar Los Vengadores mientras un asesino ataca a sus candidatos.

Este tercer episodio de What if…? está escrito por A.C. Bradley (creadora de la serie y jefa de escritores) y Matthew Chauncey (que escribió el segundo episodio), y tenemos de nuevo a Bryan Andrews en la dirección. Aunque el archivo de Disney+ indica que es un episodio de 33 minutos, si quitamos la introducción y los títulos de crédito finales tenemos apenas 27 minutos de animación, pero que son un ejemplo de narrativa comprimida que va al grano desde el minuto cero.

En este episodio, además de a Jeffrey Wright como El Vigilante, tenemos las voces originales de Samuel L. Jackson como Nick Fury, Jeremy Renner como Clint Burton, Mark Ruffalo como Bruce Banner y Tom Hiddleston como Loki. Además, Clark Gregg como el agente Coulson, Frank Grillo como Brock Rumlow y Jamie Alexander como Sif aparecen como secundarios de lujo. Hay una voz super chula además que no voy a comentar porque decirla es EL SPOILER del episodio.

Aunque estas voces son en si mismas impresionantes, da un poco de pena no tener las voces originales de Scarlett Johanson o Robert Downey Jr como Natasha Romanoff o Tony Stark. En todo caso, esto no impide que el episodio sea un disfrute alucinante.

Con producción ejecutiva de Kevin Feige, What if…? (¿Qué pasaría si…?) me está pareciendo una serie cojonuda que saca el máximo partido posible al maravilloso mundo interconectado que es el Marvel Cinematic Universe. Y es que si el primer episodio se centró en reimaginar El Capitán América: El primer Vengador con una nueva protagonista y el segundo hizo lo mismo con las películas de Guardianes de la galaxia, en este tercer episodio es cuando en mi opinión el concepto realmente explota mostrando todas las posibilidades a su alcance.

Y es que este episodio plantea una situación completamente nueva que conecta los sucesos de las películas Iron Man 2, Thor y El Increíble Hulk, además de otras más que prefiero no nombrar, para plantear una historia que bebe de estas fuentes y es reconocible en todo momento como parte del MCU, pero a la vez nos dirige por caminos inesperados a partir de unos hechos que provocan repercusiones más allá de lo que pudiéramos haber pensado inicialmente.

Gracias a un excelente guión, para mi este es el mejor episodio hasta la fecha, y eso que los dos primeros me gustaron mucho. Y es que además de la interconectividad y a ver a tantos héroes juntos jugando papeles no previstos, tenemos el misterio de saber quién es el causante de todo, además de ver cómo las cosas que van sucediendo a partir de los diferentes ataques son lógicas si tenemos en cuenta los diferentes jugadores que habitan el Universo Marvel. En este sentido, si en el segundo episodio jugaban a una historia bonita que el giro final hacía que acabara mal, en este juegan casi al contrario, dejando un final de esperanza que me deja con ganas que hubiera una continuación a esta historia.

La animación del episodio me parece excelente como siempre, con la dificultad añadida de tener a Los Vengadores casi al completo, además de otros muchos personajes, que son mostrados super reconocibles sin necesidad de tener que acudir a tecnología de captura de movimientos de los actores. Quizá en este tercer episodio se pierde ya la novedad que la animación tuvo en los primeros episodios, pero seguimos disfrutando de quizá su principal virtud, la expresividad. Además de una fluidez en los movimientos realmente notable.

Por señalar un elemento menos bueno, la resolución sobre la identidad del asesino es una pasada, de nuevo mostrando la interconectividad del MCU, pero rompe un poco al suspensión de credulidad si piensas lo difícil que es que ESE personaje pudiera estar presente en estos momentos claves del Universo Marvel. En todo caso, es un pero super pequeñito que no me impidió disfrutar muchísimo del episodio.

Tras tres episodios, What If… ? se sitúa muy arriba en mi ranking de contenidos comiqueros audiovisuales de este 2021. Con la seguridad que aún nos esperan un montón de momentazos increíbles en los próximos episodios.

Comparto el teaser trailer de este tercer episodio:

What If…? tiene todas las papeletas para superar a Falcon y el Soldado de Invierno, a Loki e incluso a Wandavision en disfrute puro con una serie que es 100% Marvel y la vez nos deja la sensación que todo es posible. Porque es así. Menudo disfrute nos esperan en las próximas 6 semanas.

PUNTUACIÓN: 8/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Fire Power vol. 3 de Robert Kirkman y Chris Samnee (Image Comics)

El tercer volumen de Fire Power de Robert Kirkman y Chris Samnee, con colores de Matt Wilson, es otro volumen estupendo que hará las delicias a los amantes de las artes marciales.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Serie TOTALMENTE NUEVA creada por ROBERT KIRKMAN (THE WALKING DEAD, INVINCIBLE, OBLIVION SONG) y CHRIS SAMNEE (Daredevil, Black Widow)!

El que ejerce el poder del fuego está destinado a salvar al mundo, pero Owen Johnson le ha dado la espalda a esa vida. Pero después del ataque de la Garra del Dragón, Owen y su familia se están recuperando de la pérdida, ¡y más peligro acecha en el horizonte!

Este volumen recopila Fire Power de Kirkman y Samnee 7-12 USA.

Fire Power es un sueño para los fans del género de las artes marciales, el tipo de comic que pensabas que jamás nadie se animaría a publicar en una industria dominada, aunque cada vez menos, por los superhéroes. Y tuvo que ser Robert Kirkman el que diera el paso, centrado como está en darnos entretenimiento variado de calidad gracias al extenso catálogo de su sello Skybound. Por no hablar de Oblivion Song o Die! Die! Die!

No es noticia que Kirkman haga avanzar muchísimo la trama en este tercer volumen, pero un poco si que el final del comic puede significar el final de la primera parte de la historia. Estoy seguro que Kirkman aún se guarda un buen montón de sorpresas y giros en su chistera, porque hay también un elemento de culebrón que puede dar también mucho juego en el futuro. No puedo entrar en detalles, pero tras un segundo volumen con una acción más «normal» cuando Owen y su familia son atacados en su casa, en este volumen volvemos a la acción más grande que la vida con otra guerra abierta entre las diferencias facciones. Y es que Kirkman imprime un ritmo endiablado que no da un segundo de respiro.

Y si la trama avanza, leer este comic es un verdadero placer gracias a un Chris Samnee en estado de gracia, acompañado por los siempre perfectos colores de Matt Wilson. No importa lo compleja que sea la escena, Samnee la soluciona con una sencillez (aparente) y una fluidez narrativa que pocos artistas actuales pueden alcanzar.

He comentado más de una vez que el gran problema del comic mainstream de superhéroes en Marvel o DC son los saltos de artistas que hacen imposible que haya una consistencia artística y, por consiguiente, un comic perfecto, dando la sensación que el artista en menos importante y hasta intercambiable. Y cuando lees un comic como Fire Power te das cuenta lo que nos estamos perdiendo, o Marvel y DC nos están «robando», porque no hay nada mejor que un comic en el que un equipo creativo vuelca su personalidad en las páginas. Esto es algo que disfruté hace poco gracias al final de Gideon Falls de Jeff Lemire, Andrea Sorrentino y Dave stewart, y que puedo disfrutar en cada uno de los comics de Robert Kirkman y sus respectivos colaboradores. Cuando la dupla guionista + artista funciona y todo hace click, el resultado final es mucho más que la suma de sus partes. NO hay nada mejor que eso para un lector voraz de comics como yo.

No se me ocurre nada menos bueno, la verdad, este Fire Power me chifla. Si acaso, espero que si es cierto que este final indica el final de la primera parte de la historia, esto no signifique que Kirkman y Samnee han planeado esta historia a 45-48 números. Mientras la historia finalice cuando tenga que hacerlo siempre será algo positivo, pero sería una pena dejar de disfrutar de Chris Samnee dibujando artes marciales. Espero equivocarme. O no, qué más da. Mientras los siguientes números mantengan este nivel, yo encantado.

Comparto algunas páginas de este volumen:

Fire Power mantiene en su tercer volumen sus señas de identidad haciendo avanzar un montón la trama. Las sorpresas están lejos de terminar en un comic modélico que nos da un perfecto entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 8/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de El poder del perro de Don Wilson

Gracias a mi hermano Fernando puedo leer una nueva novela de Don Wilson, El poder del perro. Una espectacular narración sobre el alzamiento de los carteles de la droga en México a lo largo de 30 años, que da en clavo sobre las poderosas conexiones políticas, económicas, sociales y militares de la droga.

PUNTUACIÓN: 8/10

Década de los setenta. El gobierno de los Estados Unidos emprende una lucha sin cuartel contra el narcotráfico en México. Art Keller, un joven agente de la DEA de origen hispano no tarda en obtener resultados y acabar con el patrón local. Un error fatal: otro más cruel y ambicioso lo sustituye.

Encadenados a la misma guerra, se encuentran Nora Hayden, una hermosa prostituta de alto standing adiestrada para hacer enloquecer a los hombres; el padre Parada, un cura católico confidente de esta y empeñado en ayudar al pueblo, y Billy Boy Callan, un chico taciturno convertido en asesino a sueldo por azar. Narcovaqueros, campesinos, mafia al puro estilo italoamericano, una jauría de irlandeses armados, policías corruptos, un soplón con el sugerente sobrenombre de Mamada y un santo milagrero conforman el universo de este thriller épico, coral y sangriento sobre la búsqueda de la redención.

DON WINSLOW (Nueva York, 1953) ha alcanzado la fama y la aclamación unánime de la crítica. En 1991 escribió su primera novela, Un soplo de aire fresco, de la serie protagonizada por el detective Neal Carey. Entre sus obras destacan El invierno de Frankie Machine y, sobre todo, El poder del perroEl cártel (Premio RBA de Novela Policiaca 2015) y Corrupción policial.

El poder del perro me ha parecido una novela espectacular. Don Wilson mezcla un thriller policial con el mundo del narcotráfico mexicano en el punto de mira, con las historias de denuncia ante las evidencias que las políticas de los gobiernos de los Estados Unidos en Centro y Sudamérica en los años 70, 80 y 90 no han hecho más que empeorar una situación ya de por si explosiva.

Wilson aprovecha un personaje de creación propia como es Art Keller para que le sirva de narrador de decenas de historias que agentes concretos vivieron durante estas tres décadas de «Guerra contra las drogas», lo que hace que aunque sea una novela de ficción, tenga el poso de las historias en las que la realidad supera a la ficción.

Wilson acierta completamente al crear una historia coral con varios puntos de vista que nos muestren la creación de los diferentes familias de la droga mexicana, que empezaron cultivando pero descubrieron que podían ganar más dinero simplemente transportando la coca colombiana. En una historia de este tipo encontramos momentos super crueles al comprobar que la vida valía muy poco en México, y en general en toda América, durante esos años. Y el alzamiento de la familia Barrera alterna momentos familiares y de «sólo es negocio», con las venganzas más crueles.

Pero una historia de este tipo quedaría coja si sólo abordara la vertiente policial, cosa que NO hace Wilson. Su historia de un México en la que los narcos están conectados con la política, en concreto con el PRI hegemónico que gobernó México casi como una dictadura encubierta durante décadas, el poder económico que ellos simbolizaban e incluso con la Iglesia católica, resulta tan verosímil que asusta porque sabemos que fue así como sucedieron los hechos.

Y casi peor que todo esto es la participación de la CIA y el propio gobierno de los Estados Unidos en promover el aumento del tráfico de drogas. Que bajo la excusa de la «guerra contra el comunismo» se financiaran golpes de estado y se pagaran armas y sicarios a cambio de drogas y acceso a los Estados Unidos es aterrador y, lamentablemente, de nuevo, evidente que fueron así como sucedieron los hechos.

Es curioso que la novela de 700 páginas, que me leí casi en dos sentadas, sea super didáctica y a la vez entretenidísima. Teniendo en cuenta que cubre casi 30 años de historia mexicana, algunos momentos tenían además una sensación de familiaridad como si ya lo hubiera leído, y es que en cierto modo es así, dado la extensa obra que se ha ido estrenando e los últimos años, desde como Narcos o películas como Sicario o Barry Seal que tocan diferentes facetas relacionadas con el mundo de la droga.

Teniendo en cuenta la escala de historia, que Wilson consiga que además empaticemos con el protagonista Art Keller, pero también con el resto de personajes (Nora, Callan o el propio Adán Barrera) me parece brillante. Unos personajes complejos con tantas sombras cómo luces y que nunca sabes qué es lo que van a hacer a continuación con tal de salirse con la suya. Que en medio de tanta muerte y corrupción aún haya gente que intente hacer lo correcto raya casi el milagro. Pero sí hay gente que intenta mejorar la vida de su comunidad, a pesar de todo, lo cual no deja de ser uno de los pocos destellos de esperanza que quizá deja la novela.

Tengo que ponerle un pero importante a la edición de esta novela que me dejó mi hermano Fernando de Penguin Random House, y es que tiene una traducción muy deficiente, como si esta edición impresa en España fuera la que iban a poner en circulación en Sudamérica o Argentina, de forma que está plagada de «coger» o «chingada» en situaciones en las que personajes de origen irlandés están hablando. Esto hace que la lectura chirriara en muchos momentos, y sólo por lo interesante de la historia me mantuvo ansioso por saber el final de la historia y si todos los personajes iban a salir con vida. Pero si la globalización es que las grandes editoriales hagan una única edición en español sudamericano, vamos muy mal, la verdad.

Y la verdad es que este es el único pero que se me ocurre a una novela que es cojonuda de principio a fin. Si eres fan de series como The Wire o más recientemente Narcos, o películas como Sicario, El poder del perro es una novela imprescindible que no te puedes perder.

PUNTUACIÓN: 8/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Saga Aniquilación 9: Conquista, de Andy Lanning, Dan Abnett y Tom Raney (Marvel Comics – Panini)

Ya tenemos el climax de Aniquilación: Conquista, de la mano de Andy Lanning, Dan Abnett y Tom Raney, y el resultado está a la altura de la épica y la acción más grande que la vida que se espera de una aventura ambientada en la vertiente galáctica del Universo Marvel.

PUNTUACIÓN: 8/10

La Alianza Falange ha lanzado un ataque la galaxia. Ahora, Nova, Quasar, Starlord y Fantasma se unen frente a su amenaza… pero ¿quién se encuentra detrás de este antagonista tecnoorgánico? ¿Qué nuevos jugadores entrarán en el juego? Toma tu arma para unirte a la batalla por la libertad, en el evento cósmico que cambió el Universo Marvel y trajo el nacimiento de uno de sus equipos esenciales.

Este volumen incluye la miniserie Annihilation: Conquest 1-6 USA, publicada originalmente en 2008.

Si en la primera Aniquilación Keith Giffen hizo de «showrunner» por así decirlo, supervisando todas las miniseries del evento, para esta Conquista la labor pasó a los veteranos guionistas Andy Lanning y Dan Abnett, especialistas en la faceta galáctica del Universo Marvel y que consiguen cuadran de maravilla la aparición de los numerosos héroes que van a hacer su aparición a lo largo de esta miniserie.

Estos seis números cuentan con unas sorpresas perfectamente dosificadas, empezando por la identidad del verdadero villano en la sombra que controla a la Falange. Además de acción super espectacular, hay otro elemento que me ha gustado mucho y es la sensación que nadie está a salvo y cualquiera puede morir. Y hay varias muertes impactantes. La Saga Aniquilación cuenta con un gran prestigio dentro del fandom marvelita, y tras leer este Conquista entiendo que la fama es completamente merecida.

Tom Raney resulta ser un autentico seguro de vida para este final de Conquista. El veterano dibujante, junto al entintador Scott Hanna y los colores de Frank D´Armata, cuenta con un estilo muy dinámico con una gran atención a las expresiones de los personajes, además de dibujar de maravilla los seres alienígenas. Raney se luce en las splash-pages y consigue que este climax sea posiblemente la aventura mejor dibujada de un evento que por otro lado no ha tenido malos dibujos, al haber disfrutado previamente de artistas como Sean Chen (Nova), Kyle Hotz (Fantasma) o Mike Perkins (Prólogo). Destacaría además las chulísimas portadas de Aleksi Briclot que ayudan a transmitir la sensación épica que la serie necesitaba.

Sólo tengo un pero a este tomo, y es que la incorporación de Nova en el último número no cuadra con el momento en el que se encontraba al final del tomo anterior en el que fue protagonista, de forma que me queda cierta sensación que tal vez deberían haber publicado el segundo volumen de Nova antes de este climax. Más que nada porque cuando lo lea a continuación ya sabemos cómo va a finalizar la acción entre Richard Rider, Gamora y Drax. Este es un pero pequeñito, y casi inevitable, a un volumen de Conquista que realmente me ha dado toda la acción cósmica que yo le pedía.

Como el evento previo de Aniquilación, Conquista ha resultado un evento también muy interesante con un climax a la altura de la fama que le precede. Una aventura que gustará a todos los amantes de las aventuras cósmicas del Universo Marvel.

PUNTUACIÓN: 8/10

Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros