Crítica de Peaky Blinders temporada 6 (Netflix)

Tenía muchísimas ganas de ver la sexta temporada de Peaky Blinders recién estrenada en Netflix. Comento mis impresiones de unos episodios que siendo una pasada quedan condicionados por el hecho que NO han cerrado la historia.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

Peaky Blinders es un drama criminal de época ambientado inicialmente en la Birmingham de 1919, en la que la familia Shelby liderada por Thomas (Cillian Murphy) controla los bajos fondos de la ciudad. A lo largo de las cinco temporadas iniciales, el poder y la influencia de los Shelby no paró de crecer en todo el Reino Unido. Sin embargo, en la quinta temporada Tommy pareció encontrar al enemigo que no podía derrotar, el lider del partido fascista inglés Sir Oswald Mosley (Sam Claflin).

Tras resolver el monumental cliffhanger con el que terminó la quinta temporada, la sexta temporada da un salto de 4 años hasta el final de 1933, un momento en el que el final de la prohibición en Estados Unidos abre un nuevo mundo de oportunidades para Tommy y su familia. Sin embargo, en Inglaterra los problemas siguen presentes, con el partido fascista de Sir Oswald Mosley está consiguiendo cada vez más poder, intentando emular el ascenso de los Nazis en Alemania.

El creador de Peaky Blinders Steven Knight vuelve a escribir los 6 episodios de esta sexta temporada estrenada en Netflix el pasado 10 de junio. Anthony Byrne, que ya dirigió la quinta temporada, repite en la dirección en todos los episodios. Aunque Knight indicó que esta era la última temporada de Peaky Blinders, posteriormente se anunció que se planeaba realizar una película a modo de evento que realmente cerrara todas las tramas abiertas. Esta decisión explica las decisiones creativas posteriores que se ven reflejadas en la historia que han presentado a los espectadores.

En esta sexta temporada, volvemos a encontrarnos con los miembros de la familia Shelby, encabezados por un espectacular Cillian Murphy como Tommy. Junto a él, tenemos a Paul Anderson como Arthur Shelby, Jr., el hermano mayor de Tommy, Sophie Rundle como Ada Thorne (antes Shelby), la única hermana de la familia, Finn Cole como Michael Gray, el primo de los Shelby hijo de Polly (la tristemente fallecida Halen McCrory, cuya memoria es recordada en el primer episodio), Harry Kirton como Finn Shelby, el más joven de los hermanos, y Natasha O’Keeffe como Elizabeth «Lizzie» Shelby, la segunda esposa de Tommy y la madre de su hija Ruby.

Junto a Sam Claflin como Sir Oswald Mosley, un político británico fundador de la Unión Británica de Fascistas, la siempre estupenda Anya Taylor-Joy como Gina Gray, la esposa americana de Michael, y Charlene McKenna como Laura McKee/Capitán Swing, una líder del IRA que sigue teniendo una deuda pendiente con Tommy, presentados en la temporada anterior, en esta sexta y última temporada conoceremos a James Frecheville como Jack Nelson, líder de una banda del sur de Boston, tío de Gina y jefe de Michael en Estados Unidos, con contactos políticos que llegan hasta la Casa Blanca y que es la clave de poner empezar a hacer negocios en los Estados Unidos, Amber Anderson como Lady Diana Mitford, la segunda esposa de Sir Mosley, una de las aristocráticas hermanas Mitford y una socialista fascista, y Conrad Khan como Erasmus «Duke» Shelby, el primogénito de Tommy nacido antes de la Gran Guerra sin que él supiera de su existencia.

Empezando a comentar mis impresiones de esta sexta temporada, tengo que reconocer que una parte fundamental de que la quinta temporada me pareciera la más floja de todas, fue en hecho que NO tuviera un final y dejara literalmente todo a mitad, empezando por el intento de suicidio de Tommy. Y claro que las otras temporadas tuvieron cliffhangers loquísimos como ese, como el del final de la primera temporada en que el inspector de policía Chester Campbell (Sam Neill) parecía que había matado de un disparo a Grace (Annabelle Wallis). O el final de la tercera temporada en el que la policía detenía a los Shelby. Pero incluso en esos momentos el «villano» de esa temporada había sido derrotado y había una sensación que un capítulo de la historia se había cerrado.

Narrativamente, todo lo que vemos está muy bien y va construyendo una estupenda tensión de cara al último episodio en la que varias tramas llegan a su explosivo final. Además, la serie plantea un último giro alucinante que me ha volado la cabeza y que abre unas posibilidades bestiales de cara a la película que debe cerrar la historia. Sin embargo, dentro que como digo la serie me ha gustado mucho, la verdad es que es una pena que al NO ser el final, algo que al menos se sabía con antelación, haya varios elementos que no tengan el final que deberían haber tenido de haberse cerrado todo con esta temporada.

Y tengo claro que la valoración final sobre Peaky Blinders queda pendiente de ver la película que cierre la historia. Si aciertan con el final puede quedar en el imaginario colectivo como una de las grandes series criminales de la historia. Pero dicho esto, encuentro una preocupante tendencia de todas las cadenas y productoras de querer alargar más de la cuenta una historia que hubiera quedado mejor cerrada si se hubiera hecho ya. Y al ejemplo de este Peaky Blinders o al anundio de la quinta temporada de Stranger Things me remito.

La parte emocional de Tommy Shelby siempre ha sido el corazón de la serie, y aunque todo el reparto está maravilloso, realmente todo está construido para que Cillian Murphy se luzca en numerosos momentos. Esta sexta temporada ha sido aún más si cabe la más centrada en Tommy, con el resto de personajes orbitando a su alrededor. Lo cual no es necesariamente malo, ya que Cillian Murphy está como siempre increíble. Su obsesión de cumplir los objetivos que se ha planteado para garantizar la supervivencia de su familia provoca que se aparten de su lado todos los que le quieren y añade una cualidad trágica a la historia dado que todo apunta que NO saldrá con vida de esta. A esto hay que sumar que Tommy sufre importantes golpes en su vida personal que le castigan donde más le duele. Toda su evolución y la forma en que culmina su historia me parecen estupendas.

En este sentido, la trama general del surgimiento del partido fascista / nazi en el Reino Unido de la década de los años 30 añade un contexto histórico muy interesante. De hecho, aunque no tengo ni idea el nivel de fidelidad de este argumento con los hechos reales, si está documentado que muchos políticos y nobles ingleses estaban en esa época muy cercanos a las tesis fascistas como remedio frente a la amenaza del comunismo y como medio de garantizarse sus privilegios. No tengo ni idea si los personajes de Sir Oswald Mosley o el americano Jack Nelson están basados en alguna figura real, pero son justo el tipo de personajes clasistas asquerosos que la serie necesitaba en este momento. En ese sentido, ¿Jack Nelson puede estar inspirado en el patriarca de la familia Kennedy? No se por qué, pero esa idea se me pasó por la cabeza en varios momentos. Dicho esto, aunque a nivel general me gustan, también veo que no llegan a los niveles de peligro real que tuvimos en otras temporadas de la serie.

La dirección de Anthony Byrne amplifica en esta sexta temporada las sensaciones que me dejó en la temporada anterior, al plantear una narración más visual que nunca en la que prima la potencia de las imágenes y la música frente a la trama. Le pasan un montón de cosas a Tommy Shelby en esta temporada, y sufre mucho. Pero a la vez, tenemos episodios de 50 minutos en los que hay dos / tres escenas alargadas sin diálogos con personajes yendo de un sitio a otro que acaban siendo un tanto redundantes y repetitivos. En los episodios 5 y 6 diría que incluso más. Y realmente son momentos visualmente brillantes en la mejor tradición de Peaky Blinders, pero a la vez me dejaba cierta sensación que realmente no estaban pasando tantas cosas en cada uno de los episodios.

Por cierto, la duración de 6 episodios siempre me ha parecido perfecta, y su estreno en Netflix me permitió organizarme el visionado a razón de un episodio al día, reconociendo eso si que no pude contenerme y vi los dos últimos episodios a la vez. Y el caso es que me gusta mucho Peaky Blinders y he disfrutado esta última temporada, pero al mismo tiempo noto que a este final de la historia le falta la fuerza, la tensión y la sensación de amenaza del comienzo, aunque el sexto episodio está muy bien.

Comparto el trailer de esta sexta temporada:

Peaky Blinders es un estupendo entretenimiento, pero hay que reconocer que estando muy bien, estos dos últimas temporadas no han estado a la altura de las cuatro primeras. En todo caso, me dejan muy loco esperando que anuncien la fecha de estreno de la película que cierre la historia. Qué difícil es saber cerrar bien las historias…

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Soul Music de Terry Practhett (Mundodisco 16)

Llevaba demasiado tiempo alejado de Terry Pratchertt y su Mundodisco, así que cogí con muchas ganas Soul Music, la 16ª novela centrada en el mundo de la música con la MUERTE de nuevo protagonista.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Soul Music es una historia sobre la memoria y el deseo de olvidar. Y también una historia de sexo, drogas y Música con Rocas Dentro. Pero, sobre todo, es la decimosexta entrega de la serie del Mundodisco, del genial Terry Pratchett.

Hay una Muerte en la familia. Acaban de recordárselo a Susan, para su desgracia. Porque precisamente ahora la Muerte acaba de desaparecer y ella, su nieta (adoptiva), ha de encargarse del negocio familiar. Sin embargo, pese a montar el caballo blanco y empuñar la guadaña, todos parecen empeñados en querer confundirla con un hada. Y encima, también está esa Música con Rocas Dentro que se está adueñando del Mundodisco. Es nueva. Es pegadiza. Tiene ritmo y se puede bailar. Está viva…

Desde hace más de tres décadas, Terry Pratchett ha fascinado a millones de lectores en todo el mundo con sus novelas fantásticas, divertidas y satíricas. Su prolífica obra consta de unos setenta libros, ha sido traducida a treinta y siete idiomas y lleva vendidos más de ochenta y cinco millones de ejemplares en todo el mundo.

Conocido especialmente por la aclamadísima serie del Mundodisco, en 2009 Terry Pratchett fue nombrado caballero de la excelentísima Orden del Imperio Británico por sus servicios a la literatura y siguió entregándose con pasión a la escritura hasta su fallecimiento en marzo 2015, a la edad de 66 años.

Los libros publicados en castellano de la serie del Mundodisco son: El color de la magia, La luz fantástica , Ritosiguales , Mort , Rechicero , Brujerías , Pirómides , ¡Guardias! ¡Guardias!, Fausto Eric, Imágenes en acción, El segador, Brujas de viaje, Dioses menores , Lores y damas , Hombres de armas, Soul Music, Tiempos interesantes, Mascarada, Pies de barro, Papá Puerco, ¡Voto a bríos!, El país del fin del mundo, Carpe jugulum, El Quinto Elefante, La verdad, Ladrón del tiempo, El ultimo héroe (edición ilustrada), El asombroso Mauricio y sus roedores sabios, Ronda de noche, Los pequeños hombres libres, Regimiento monstruoso, Un sombrero de cielo, Cartas en el asunto, ¡Zas!, La corona de hielo, Dinero a mansalva, El atlético invisible, Me vestiré de medianoche, Snuff, A todo vapor y La corona del pastor.

También se ha publicado en Fantascy la novela independiente Perillán, así como la serie de «La Tierra Larga», escrita a cuatro manos con el consagrado escritor británico de ciencia ficción Stephen Baxter, y que consta hasta la fecha de dos entregas en nuestro idioma: La Tierra Larga y La Guerra Larga.

Terry Pratchett ya había fijado su irónica mirada en el mundo del cine en Imágenes en acción, por lo que no había duda que el mundo del rock y las estrellas de la música no podrían tardar en ser reflejados en el Mundo Disco. Soul Music, escrita en 1994, es además la tercera parte de las andanzas de la MUERTE tras Mort y El Segador, y la presentación de Susan Sto Helit, la hija de Mort e Ysabell y nieta de MUERTE.

La novela está repleta de referencias al mundo del rock y sus artistas, empezando con los títulos de las canciones o situaciones que recuerdan a Elvis Presley o Jerry Lee Lewis, además de un montón más de bromas a costa de músicos reales que seguro se me han escapado. Junto a la fina ironía a la hora de retratar a los ARTISTAS que en muchos casos no sabían casi ni tocar sus instrumentos, me ha hecho especial gracia todo lo relacionado con Y Voy A La Ruina Escurridizo, que se convierte en representante del grupo de «música con rocas» formado por un humano, un troll y un enano. La forma en que Escurridizo intenta estafarles y quedarse con todo su dinero me parece buenísimo y con unas connotaciones que recuerdan a muchos casos reales de bandas de música.

La forma en que la magia de la música va afectando a todos los que la escuchan entre ellos los magos de Ankh-Morpork ofrece también momentos buenísimos dentro que me he quedado con cierta sensación que la ironía a costa de mundo del Rock podía haber dado mucho más de si de lo que acabamos encontrando en la novela. Y eso que la banda incluso llega a irse de gira mundial, y de su éxito surgen numerosos grupos con un conocimiento musical aún menor del de los protagonistas.

También la parte de la Muerte abandonando su trabajo y dejándole el problema a su nieta Susan está bien y me tuvo con la sonrisa en la boca casi todo el tiempo, y a la vez me dejó con la sensación que podría haber dado más de si y haber ofrecidos momentos aún más divertidos, quizá por la sensación que me deja muchas veces Pratchett al no acabar de cerrar su historia todo lo bien que la historia presagiaba. Que no es que esté mal, simplemente llega un momento es que la novela llega a su fin sin más.

Me está quedando una reseña no todo lo positiva que me gustaría, sobre todo porque realmente he disfrutado mucho con la lectura de Soul Music y me ha tenido con la sonrisa en la cara el 90% del tiempo. Pratchett es un maestro a la hora de describir situaciones y personajes, y sus comparaciones y su ironía son maravillosas, no hay nadie que se acerque a Pratchett con su estilo de humor.

Tras leer Soul Music, ya he comprado en el kindle Tiempos interesante, la 17ª novela de la serie con el retorno del mago Rincewind y su fiel Equipaje, lo que promete también unas situaciones geniales. Espero ponerme con ella en breve.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Once and Future vol. 4 de Kieron Gillen, Dan Mora y Tamra Bonvillain (Boom Studios)

Vuelve Once and Future, la genial actualización de los mitos artúricos obra de Kieron Gillen y Dan Mora, con color de Tamra Bonvillain, con un cuarto volumen publicado por Boom Studios (y Planeta Comics en España) que mantiene el nivel de lo disfrutado hasta ahora.

PUNTUACIÓN: 8/10

Vol. 4 Monarquías en el Reino Unido.

¡GUERRA DE REYES!

Bridgette, Duncan y Rose, junto con toda Gran Bretaña, son arrastrados al Otro Mundo. Es una tierra de monstruos depredadores y parece que las cosas no pueden ir peor.

Y por supuesto que pueden. Un rey rival se levanta para enfrentarse a Arturo, sumiendo a la tierra en una guerra civil… y ambos persiguen a Bridgette, Duncan y Rose mientras viajan por la tierra, tratando desesperadamente de encontrar una manera de devolver a Gran Bretaña a sus sentidos…

El escritor del New York Times Kieron Gillen se une al artista Dan Mora, ganador del premio Russ Manning, y a la colorista Tamra Bonvillain para presentar el siguiente capítulo de la serie nominada a los premios Hugo y Eisner.

Este cuarto volumen de Once & Future recopila nos números 19-24 USA.

Tras estos cuatro volúmenes, me gusta mucho la capacidad de Kieron Gillen de seguir sorprendiendo al lector utilizando en su historia a todo tipo de seres mitológicos más o menos conectados con las leyendas artúricas. Aparte de estupendas escenas de acción, las sorpresas y las apariciones especiales abundan en este comic que es todo diversión y entretenimiento. Once and future tiene claro el tipo de entretenimiento sin complejo que ofrece y página a página nos deja siempre con el mejor sabor de boca posible.

Desde Klaus, Dan Mora se ha convertido en uno de mis dibujantes favoritos y es este cuarto volumen aparte de transmitir una alucinante fluidez narrativa a cada página, también me indica que se lo está pasando genial dibujando este comic. En cierto sentido este comic me recuerda a Deadly Class y como Remender + Craig consiguen que la acción sea lo que cuente la historia. Si Once and future triunfa es por el guion y las locuras artúricas de Gillen, pero sin duda lo que marca la diferencia es la extraordinaria calidad artística de Mora, que ahora mismo mira de tu a tu a cualquier dibujante super estrella de Marvel o DC. De hecho, no sorprende su fichaje por parte de DC para el nuevo volumen de World´s Finest junto a Mark Waid, un comic al que le tengo muchísimas ganas.

Además de Mora, me gustan mucho también los colores de Tamra Bonvillain, que ayudan a diferenciar los espacios terrenales y sobrenaturales mientras resaltan la narrativa del comic amplificando los momentos más espectaculares y sangrientos. En este sentido, muchas veces cuando compras un comic de Boom o Vault un poco asumes que la historia estará chula pero el dibujo va a ser más flojillo. No es el caso para nada con este Once and Future, que me da un tipo de diversión genial que nadie más que Gillen, Mora y Bonvillain pueden ofrecerme, mucho mejor que muchos comics mainstream normales de las principales editoriales.

Comparto las primeras páginas de este cuarto volumen:

Once and Future me parece super entretenida y una lectura obligada para todos los fans de las historias de aventuras tipo Indiana Jones y de los mitos artúricos. Y lo mejor es que este cuarto volumen no levanta el pie del acelerador. Mientras mantengan este nivel, yo lo seguiré comprando encantado.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Jurassic World: Dominion de Colin Trevorrow

Tercera película de la franquicia de Jurassic World de nuevo dirigida por Colin Trevorrow, director de la primera película de 2015. Una cinta entretenida pero que quedará como la más floja de toda la franquicia.

PUNTUACIÓN: 6/10

Cuatro años después de la destrucción de Isla Nublar, los dinosaurios ahora conviven -y cazan- con los seres humanos en todo el mundo. Este frágil equilibrio remodelará el futuro y determinará, de una vez por todas, si los seres humanos seguirán en la cúspide de los depredadores en un planeta que comparten con los animales más temibles de la creación.

Colin Trevorrow, director de la primera Jurassic World en 2015 vuelve a la dirección de esta película tras dejar a Juan Antonio Bayona que dirigiera la polémica Jurassic World: Fallen Kingdom (2018). A partir de una historia suya y de Derek Connolly, Trevorrow escribe el guión junto a Emily Carmichael, un guion que resulta ser lo más flojo de la película de largo.

La película de 146 minutos de duración cuenta con fotografía de Emily Carmichael, montaje de Marc Sanger y música de Michael Giaccino. La película cuenta con un presupuesto de casi 200 millones de dólares que prácticamente ya han sido rentabilizados con la taquilla del fin de semana de estreno, lo que pone de relevancia el interés del público en los dinosaurios. Este éxito de taquilla, aunque con cifras inferiores a las de las dos películas previas, hace muy complicado que esta vaya a ser «el final de la historia» tal y como se ha publicitado.

El reparto es el elemento más importante de importante de Jurassic World: Dominion. A los protagonistas de las películas anteriores Chris Pratt (Owen Grady), Bryce Dallas Howard (Claire Dearing) e Isabella Sermon (la adolescente Maisie Lockwood), se les unen el trio protagonistas de la primera trilogía: Laura Dern como la Dra. Ellie Sattler, Jeff Goldblum como el matemático Dr. Ian Malcolm y Sam Neill como el Dr. Alan Grant.

Junto a este sexteto protagonista tenemos el retorno de BD Wong como el Dr. Henry Wu y Campbell Scott como el Dr. Lewis Dodgson, director general de Biosyn Genetics y villano de la función, además de la presentación en la franquicia de DeWanda Wise como Kayla Watts, una antigua piloto de las Fuerzas Aéreas que ayuda a Owen y Claire en su misión.

Empezando por los elementos positivos, Jurassic World Dominion es una película súper entretenida en la que están están pasando cosas todo el rato y jamás llega a parecerme larga. Hay además un buen par de sustos buenos durante las diferentes persecuciones que me gustaron bastante, y la verdad es que a mi mujer y mi hijo les ha gustado bastante, así que en ese sentido hay que reconocer que el objetivo de entretenimiento está más que conseguido.

Dentro de lo básico de la historia (sobre lo que volveré luego), la verdad es que es una gozada volver a ver a Dern, Neill y Goldblum, sobre todo porque tienen una gran importancia en la trama y aparecen muchísimo en la película. Junto a ellos, Chris Pratt y Bryce Dallas Howard les dan una buena réplica, consiguiendo que el reparto sea lo más destacado de la película. Dicho esto, os dais cuenta de lo problemático que es esto en un gran blockbuster palomitero de dinosaurios, ¿verdad?

Todos los elementos de producción creo que lucen bastante bien en la película, y transmiten la idea de gran espectáculo. La música de Giacchino la encuentro cumplidora pero a mucha distancia de sus mejores partituras. Pero claro, es que la comparación es con John Williams, ahí es nada.

Dicho esto, tengo que reconocer que hubo un elemento que me fastidió bastante durante el visionado, y es ir a ver una película de dinosaurios y que no se les vea casi nunca bien, porque la mayoría de escenas son de noche, lloviendo, con bruma o con las figuras a contraluz. Tiene delito que el original de Spielberg ¡de 1993! sea en eso y en todo muchísimo mejor. Pero sobre todo, en lo relativo a mostrar a los dinosaurios en todo su esplendor.

¿Puede ser que además la bombilla de la sala de los cines Cinesa de Castellón estuviera medio fundida y no se vieran bien las escenas nocturnas (y todo en general)? Pues no lo descarto tampoco, porque no era sólo el tema de la oscuridad, es que además casi no había contraste entre los colores, con lo que no se apreciaban bien las figuras.

Si no ves bien la película no cabe duda que no la disfrutas como deberías, pero en el caso de este Jurassic World Dominion la verdad es que la película tiene un problema adicional, y es el guion super vago del director Colin Trevorrow y Emily Carmichael. Aparte que todo son casualidades y escenas construidas con porque sis para llevar a los protagonistas de un set de acción al siguiente, la película cae en todos los clichés posibles y repeticiones estúpidas de elementos ya vistos, hasta el punto que da un poco de vergüenza pensar que dos personas hayan escrito este guion y les hayan pagado por ello.

Que el malo muera igual que un personaje de Jurassic Park o la necesidad absurda de presentar en esta película a un nuevo dinosaurio aún más grande y peligroso que los anteriores son dos ejemplos de cosas que no son un agujero pero muestran una vagancia tremenda y casi una aversión a intentar crear elementos que sean realmente novedosos. Ver al T-Rex peleando con el Gigantosaurio es cualquier cosa excepto novedoso.

Trevorrow es un guionista más bien malo, pero como director no acaba de acertar tampoco a la hora de crear escenas o planos para el recuerdo. Globalmente, la verdad es que no puedo evitar pensar que su contratación ha sido más bien fallida, porque los espectadores hubiéramos ido a ver estas películas las dirigiera quien las dirigiese. En el caso de esta película, hay por ejemplo varias escenas super mal resueltas en las que un dinosaurio está a punto de atrapar a alguien y en el siguiente salto de montaje no lo ha hecho con poca o ninguna explicación que nos dejó con cara de WTF?! total. A eso habría que sumarle un villano que ralla el ridículo más espantoso con una motivación que nunca acaba de estar bien presentada más allá del tópico «soy un empresario rico malo que quiero ser más rico y malo mientras digo que trabajo a favor del medio ambiente y los animales». De nuevo, parece que Trevorrow y los productores se limitan a presentar tópico tras tópico igual pensando que los espectadores nos los vamos a comer con patatas.

Dentro del cine comercial, hay películas dejan poso como Doctor Strange en el Multiverso de la Locura o Top Gun: Maverick. Jurassic World Dominion no forma parte de este grupo. Probablemente acabe siendo un éxito de taquilla mayor que estas dos películas, pero veo difícil que nadie se acuerde de ella dentro de 3 meses, y desde luego no va a ser de las que deje poso en los espectadores. Al menos en mi caso, no tengo ninguna intención en volver a verla, ni siquiera cuando se estrene gratis en alguna plataforma. Entretenida sin más.

Comparto el trailer de la película:

Dentro de ser una película super entretenida, Jurassic World Dominion es de largo la peor película de esta última trilogía, y por supuesto se queda a años luz de los clásicos de Steven Spielberg e incluso de la tercera película de Joe Johnston.

PUNTUACIÓN: 6/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Obi-Wan Kenobi episodio 4 (Disney+)

Tras cuatro episodios, cada vez se me hace más difícil conectar con Obi-Wan Kenobi en Disney+ y su tontísimo guion y peor ejecución.

PUNTUACIÓN: 5/10

Parte IV. Obi-Wan prepara una misión.

Cuarto episodio de apenas 39 minutos, apenas 32 sin los títulos de crédito, el más corto hasta el momento. El episodio ha sido dirigido por Deborah Chow con Joby Harold & Hannah Friedman en el guión, elementos ambos que están siendo lo más criticado de la serie de largo.

La serie mantiene el reparto principal de Ewan McGregor como el protagonista Obi-Wan Kenobi, Moses Ingram como la Inquisidora Reva Sevander (Tercera Hermana), Vivien Lyra Blair como Leia Organa, Indira Varma como Tala, la oficial imperial del planeta Mapuzo que ayuda a Obi-Wan. Y por supuesto, Hayden Christensen como Anakin Skywalker (aunque diría que no sale en el episodio) y la voz de James Earl Jones cuando aparece Darth Vader.

Llegados a este punto de la serie, se me hace complicado comentar la serie de Obi-Wan sin perecer un hater de Star Wars. Empezando por los elementos positivos, resaltar lo mucho que me gusta Ewan McGregor y lo guay que es verle vestirse de Obi-Wan Kenobi de nuevo. Las escenas de Obi-Wan con el sable laser repeliendo los ataques de los stormtroopers son el atisbo de momentos que pueden ser muy chulos en el futuro. Darth Vader mola muchísimo cuando se pone en modo amenazador y nos recuerda lo mejor de Rogue One, que obviamente fue su escena al final de la película. De igual forma, creo que todos los actores realizan un buen trabajo con sus interpretaciones, otra cosa es lo que el guion les hace decir o hacer. El reparto junto a un diseño de producción que es puro Star Wars son elementos para mi irreprochables de esta serie.

En este punto, es interesante recordar que el proyecto de Obi-Wan nació como película pero el fracaso de Han Solo obligó a cambiar de planes a Lucasfilm y plantearla como serie para Disney+. Digo esto porque aunque es cierto que después de eso el concepto aún sufrió muchos cambios buscando diferenciarse de The Mandalorian y alejarse de Tattoine cambiando a Luke por Leia, lo cierto es que este cuarto episodio de duración reducida me ha dado la sensación de ser una escena de la película que se ha ampliado para que alcanzara la duración de episodio de la serie cuando la situación no daba tanto de si. Esta sensación no la tuve en los episodios anteriores, pero ayer fue la idea predominante que se me quedó al final, junto con otros elementos menos buenos sobre los que luego comentaré.

No le veo un problema demasiado grande a la estructura de la historia a nivel general, creo que es un argumento bastante correcto del que podía salir una buena serie. Un Obi-Wan deprimido recibe la petición de ayuda para encontrar a Leia tras haber sido secuestrada, la rescata en el planeta Daiyu y acaban huyendo de los Inquisidores (episodios 1 y 2), llegan al planeta Mapuzo donde Darth Vader derrota a Obi-Wan y Leia es apresada de nuevo, esta vez por Reva (ep. 3), para en este episodio ver como Obi-Wan y Tala rescatan a Leia de la base de los inquisidores en la luna de Mustafar (ep. 4), aunque Reva se guarda un as en la manga al haber puesto un localizador en el droide de Leia. Tras esto queda la llegada de los héroes a la base donde se ocultan los Jedi, que será asaltada por el Imperio en el episodio 5 tras lo que quedará el climax final posiblemente con un nuevo combate entre Vader y Obi-Wan, y devolver a los personajes al punto inicial para intentar que no entren en contradicción con Star Wars: Una nueva esperanza. Cosa cada vez más difícil que vaya a ocurrir.

El problema no es tanto este argumento básico, sino su desarrollo en un guion cada vez más pobre con diálogos muy flojos y situaciones de vergüenza ajena. Y es cierto que el 80% del problema es el guion de Joby Harold como creador y responsable de los guionistas. Aparte de unos diálogos muy, muy flojos, en 4 episodios hemos tenido dos secuestros de Leia y dos rescates, el colmo de la originalidad y muestras de la nula intención de profundizar en los personajes al plantearlo todo desde una acción mal ejecutada. Por no hablar que Reva coloca a Leia un localizador igual que en la primera película de Star Wars. Si buscaban de alguna manera homenajear la película clásica, diría que se les ha ido la mano, porque la sensación es de no haberse currado la mejor historia posible yendo a lo fácil.

Pero tampoco la dirección de Deborah Chow está siendo demasiado buena, no consiguiendo crear ningún momento para el recuerdo con una ejecución sosa y televisiva (en el peor sentido posible), en el que todo está contado de la forma más básica posible. Y al ejemplo de la escena de Obi-Wan con el sable laser que comentaba antes me remito, una escena que como el combate con Darth Vader podía haber quedado como unos momentos para el recuerdo que pasan sin pena ni gloria por su floja puesta en escena.

La huida de Obi-Wan con Leia oculta por una gabardina pasando por varios cuerpos de guardia sin problemas puede ser el momento de humor involuntario más penoso que recuerdo haber visto en imagen real dentro del universo de Star Wars. Si hasta mi hijo que lo perdona todo y no sobre-analiza todo como yo no podía creerse lo que estaba viendo de tonto que era se fijó en esto, es que la gambada que nos han colado en este episodio ha sido muy gorda. Una escena que deja como buenas las persecuciones de los episodios 1 y 2, y como una obra maestra a cualquier cosa cuestionable que Robert Rodriguez hizo en El Libro de Boba Fett y por lo que fue tan criticado (con razón).

Y sin ser tan heavy, en este episodio también hubieron varios momentos cuya ejecución me pareció super flipante, dicho como algo malo, como es todo lo que tiene que ver con Tala cuando entra en la base de los Inquisidores como Pedro por su casa o el interrogatorio de Leia. Por poner otro ejemplo, se comenta en el episodio que la base de los Inquisidores no tiene escudos porque nadie se atrevería a atacarla, lo cual permite la entrada de Obi-Wan para rescatar a Leia. Hasta ahí ningún problema. Pero que eso sirva luego de excusa para que la base NO tenga radares que detecten la llegada de los speeders en los que escapan los héroes, ni cañones defensivos o cazas de seguridad en el perímetro, es un salto de lógica absurdo que exige una suspensión de credulidad imposible.

The Mandalorian marcó un standard televisivo para el mundo de Star Wars, con un feeling cinematográfico episodio a episodio y unas historias sencillas que no malas que no necesitan acudir a situaciones ridículas para entretenernos y hacer avanzar la acción. Este Obi-Wan recuerda los peores momentos de las series de animación con targets infantiles / juveniles en los que precisamente se perdonaban dichos argumentos y desarrollos chusqueros porque en ese momento eran series sin más pretensiones que ofrecer un entretenimiento ligero para los más pequeños. Pero que elementos chorras de p.ej. Star Wars Rebels o The Clone Wars (por poner dos ejemplos) sean tomados por algunos fans como la coartada que justifique que «Star Wars siempre fue así» es hacerse trampas al solitario. Porque aunque ahora la animación que se ha incorporado al canon, una cosa era la calidad de la animación y otra la de las películas y en general los productos en imagen real. El objetivo debería ser igualarse por arriba a los hitos de la franquicia, no buscar un mínimo común denominador en la mediocridad. Es que hay que negar la mayor, Star Wars NO es esto, la calidad o la falta de ella de esta serie de Obi-Wan no debería ser representativo de lo que es la mayor franquicia galáctica.

Llegados a este punto, la verdad es que me gustaría pensar que los creativos de Obi-Wan van a acertar con el climax final y nos van a dejar con buen sabor de boca. Pero la verdad es que visto lo visto perece claro que el final de la serie va a entrar en contradicción con el principio de Star Wars IV. De hecho, diría que va a pasar y a los guionistas les da igual. Y si, se que George Lucas también cagó el final del Episodio III y no encaja tampoco con el principio de Star Wars. De hecho, ese es uno de los motivos por los que no he vuelto a ver esa película entera desde que la vi en el cine en 2005. Pero, de nuevo, me gustaría que Star Wars aspirara a la excelencia, no a la mediocridad de los elementos menos buenos de las películas. Y esa sensación es la que lamentablemente me estoy llevando con Obi-Wan.

Mi hermano Fernando tuvo claro que esta serie no era para él y dejó de verla tras el episodio 3, lo cual es una opción super correcta que entiendo, pero yo quiero conocer el final de la historia. Acepto que la serie no va a ser gran cosa y no tengo problema con ello, porque es imposible e irreal pensar que todo el entretenimiento que consumimos va a ser sobresaliente. Y tampoco pasa nada porque sea así. A mi hijo le está gustando sin matarle, así que me apetece seguir viéndola con él y comentar lo que más le gusta. Que es todo lo que tiene que ver con Darth Vader. Además, no tengo problema con que esta serie esté gustando a mucha gente, bien por vosotros. Y no creo que expresar mi opinión pueda provocar un trauma a nadie, confío en la inteligencia de mis lectores y que cada uno se forme su propio criterio independientemente de lo que digan los demás. O de lo que diga yo.

Dicho esto, también veo una cierta tendencia en redes sociales hacia posiciones extremistas tipo «si eres un fan de Star Wars no puedes criticar esta serie» o «si tan mala es, no la veas» que tampoco creo que le hagan demasiado bien a la franquicia de Star Wars. A las empresas les interesan consumidores drones que compren / consuman todo lo que hagan sin el más mínimo análisis crítico, pero sinceramente creo que Star Wars necesita clientes exigentes que les hagan entender a los ejecutivos de Lucasfilm que no todo vale y que deben trabajar duro para ofrecer en todo momento la mejor historia posible, cosa que no creo que haya pasado con este Obi-Wan Kenobi.

Comparto el teaser trailer del episodio:

Quedan dos semanas para conocer el final de la historia, y veo difícil que la serie remonte, dado que si estas absurdeces han valido a los creativos, nada hace pensar que no vayan a seguir este línea en lo que queda. Una pena.

PUNTUACIÓN: 5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros