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Jonathan Hickman abandona las serie mutantes de Marvel Comics

Comienzo el mes de septiembre reflexionando sobre la noticia publicada hace un par de semanas de la marcha de Jonathan Hickman de las colecciones mutantes que relanzó hace apenas dos años, y lo que significa para la franquicia mutante de Marvel Comics.

La noticia no es nueva. El pasado 17 de agosto Entertainment Weekly soltó la bomba: Inferno será la última historia guionizada por Jonathan Hickman dentro de la franquicia mutante. El evento que empieza a publicarse este mes de septiembre en Estados Unidos, permitirá a Hickman cerrar varias tramas además de dejar el camino libre para la nueva etapa. En palabras del propio Hickman:

«Oh, plans have changed entirely,» Hickman says. «When I pitched the X-Men story I wanted to do, I pitched a very big, very broad, three-act, three-event narrative, the first of which was House of X. And while this loosely worked as a three-year plan, I told Marvel upfront that I honestly had no idea how long the first part would last because there were a lot of interesting ideas that I had seeded that other creators would want to play with, and so, we left this rather open-ended. I was also pretty clear with all the writers that came into the office what the initial, three-act plan was so no one would be surprised when it was time for the line to pivot.»

Hickman continues, «However, I also knew that I was cooking with dynamite, and it was very possible that what I had written in House of X, and the ideas contained within, was not actually the first act of a three-act story, but something that resonated more deeply and worked more like Giant-Size X-Men, where it would represent a paradigm shift in the entire X-Men line for a prolonged period of time. So, during the pandemic, when the time came for me to start pointing things toward writing the second-act event, I asked everyone if they were ready for me to do that, and to a man, everyone wanted to stay in the first act. It was really interesting, because I appreciated that House of X resonated with them to the extent that they didn’t want it to end, but the reality was that I knew I would be leaving the line early.»

«Marvel doesn’t really pay me to just write ongoing monthly books, there’s an expectation for me to write bigger books that have a wider reach than that,» Hickman tells EW. «In an effort to facilitate both things, we’ve all spent the last six months or so reorienting the line, me creating Inferno to assist with that, and then bringing in some new writers to add to the existing team, and then plan for the next several years of X-books. So after Inferno, I’ll be leaving to go work on my ‘Next Big Marvel Thing™’ and starting in January the X-Line will rocket forward starting with a weekly series that leads into the very cool, refocused, line of books. Yes, it’s taken us a little while to get everything assembled correctly, but the end result — everything that’s coming after Inferno — is going to be pretty great.»

Así que Hickman planteó una gran historia río para los mutantes de Marvel Comics, estructurada en tres grandes arcos argumentales con tres grandes eventos que sirvieran de puente entre cada fase, con Dinastía de X y Potencias de X como el gran inicio que reinició la franquicia mutante y puso en marcha todo. Esto planes fueron a su vez comunicados a los diferentes guionistas para que a su vez pudieran amoldar sus tramas y no les pillara de sorpresa cuando el statu-quo cambiará cuando Hickman iniciara la Fase 2 de su historia.

Sin embargo, a medida que se acercaba el momento de cambiar de fase, descubrió que los guionistas del resto de series estaban más interesados en mantenerse en la actual Fase 1 y seguir desarrollando los conceptos en sus series como hasta ahora, antes que aceptar el cambio dramático que se intuía que planeaba Hickman. Algo que supongo compartirían los editores de Marvel dadas las buenas ventas generales del relanzamiento mutante. Hickman comenta que tampoco es que estos cambios fueran inamovibles, ya que su estructura era abierta y daba margen para ser modificada a medida que se escribiera.

Así que visto lo visto, Hickman ha planteado sus últimos seis meses en la franquicia liberándola de ataduras para que los escritores y editores que se quedan la dirijan como ellos estimen oportuno a partir de Inferno. Aún cabe la posibilidad que algunas ideas de Hickman lleguen a ver la luz en algún momento, ya que los editores entiendo que conocen a grandes rasgos los hitos que Hickman planteaba para el final de cada fase, así como el final que planteaba para el final de su historia río en los mutantes. Pero esa posibilidad parece lejana y, en todo caso, estas ideas se verán diluidas con las nuevas historias que vayan a desarrollarse a partir de Inferno.

Hickman comenta además otro hecho importante: Marvel no le ha contratado como un guionista al uso, sino para desarrollar conceptos más grandes que la vida que afecten a toda la línea editorial. Esto significa que Hickman ha sido más editor que escritor en su comic de Patrulla-X, supervisando durante estos casi dos años de estancia en la franquicia mutante que todos los comics se dirigieran en la dirección correcta, manteniendo eso si su ADN propio. Este anuncio de Hickman se solapó con otra noticia importante que revolucionó el mes de agosto, y es que Hickman y otros autores han decidido publicar sus próximas obras de creación propia a través de la plataforma de newsletters Substack. Este anuncio más la marcha de los mutantes hizo temer que Hickman fuera a abandonar Marvel, pero el propio escritor negó este hecho y anunció en la entrevista que ya está preparando su siguiente gran serie para Marvel, que de momento no ha anunciado.

Como decía, la noticia se publicó el 17 de agosto. Sin embargo, ya desde el anuncio que Gerry Duggan y no Hickman iba a guionizar la nueva serie de X-Men con Pepe Larraz, que ya se intuía que algo estaba pasando y que no era normal que Hickman abandonara las joyas de la corona, por muy buena colaboración que tuviera con Duggan.

Si miramos el vaso medio lleno, no deberiamos juzgar un cambio hasta que se produzca, y nada impide a priori que aún sin Hickman, los comics mutantes a partir de 2022 puedan seguir ofreciendo un buen entretenimiento a los lectores. Sin embargo, qué queréis que os diga, la sensación de decepción no puede ser mayor. Empezando porque Hickman contó la historia que quiso en Los 4 Fantásticos o Los Vengadores, que culminaron en las sobresalientes Secret Wars en 2015. Que Marvel diera el OK a un plan a tres / cuatro años vista para los mutantes y lo haya cortado cuando sólo llevaba dos y sin haber pasado de la etapa inicial de presentación de los conceptos principales, más que decepción es una estafa. De hecho, en mis reseñas mensuales de los comics mutantes, llevaba meses comentando que muchos comics de Patrulla X eran demasiado trama y muy poco carisma de los personajes, pero que lo aceptaba pensando que las ideas que presentaba iban a ser desarrolladas más adelante. Y ahora nos encontramos que esto puede que pase, o igual no, casi parece que haya tirado mi dinero a la basura durante estos meses. Si, es una exageración, pero en parte esta sensación se ha pasado por mi cabeza en los últimos días.

De hecho, nada surge del vacío. Y aparte de las sensaciones que me transmitía la serie principal de Patrulla X, hay otro elemento clave: Hickman tenía razón, el cambio de statu-quo era imprescindible tras estos dos años de historias. De hecho, este mismo mes escribía sobre Merodeadores y Nuevos Mutantes , antes de conocer la noticia de Hickman, y destacaba que la primera había agotado el concepto inicial y daba la sensación de no dar más de si, mientras que los Nuevos Mutantes se habían convertido con Vita Ayala en un comic aburrido que no hay quien lea. La franquicia mutante tras dos años de reinicio se ha convertido en un sub-universo abarrotado de comics algunos de los cuales son de dudosa calidad y no acaban de justificar su existencia. De hecho, ahora mismo, sólo los comics escritos por Benjamin Percy, X-Force y Lobezno, me están resultando satisfactorios, a los que habría que unir SWORD de Al Ewing y Valerio Schiti, conectado con los mutantes pero también al universo galáctico de Marvel que Ewing está poniendo en marcha en los últimos meses.

Otro problema que veo es que Hickman me parece insustituible en estas largas historias río. Y reconozco que me gusta el trabajo de Al Ewing, Gerry Duggan, Benjamin Percy y Simon Spurrier, pero van a tener que compartir franquicia con escritores menos talentosos como Tini Howard, la ya mencionada Vita Ayala, Zeb Wells o Leah Williams, con lo que el nivel de calidad inevitablemente va a caer. Algo que ya era evidente en los últimos meses antes incluso del abandono de Hickman.

Con el relanzamiento de 2019/2020 empecé leyendo todos los comics mutantes porque me interesaba saber de todos los personajes, aunque en seguida decidí dejar Excalibur y Fallen Angels, sumado a no empezar a comprar Hellions. Incluso un evento como fue X de Espadas que en general me gustó, acabó siendo una crossover hinchado que nos trajo unos números bestiales (los dibujados por Larraz), junto a otros montoneros, y la sensación en muchos momentos que «diferente» no siempre es mejor, con algunos números planteados para romper expectativas que acabaron siendo un WTF?! de libro, con algunos elementos presentados que al final no tuvieron ninguna importancia en la resolución de la historia.

Con el abandono de Hickman y la confirmación que Marvel ha preferido alargar el chicle, he perdido completamente el interés por la nueva historia río. Igual no está mal, pero es imposible que pueda ser igual que la de Hickman. De hecho, es que veo el concepto de nuevos comics anunciados como Children of the atom o XCorps, y no pueden apetecerme menos. Eso unido a descubrir que comics como X-Factor cierra por bajas ventas en su número 11, me muestra que Marvel está matando la gallina de los huevos de oro, y hubiera sido mejor mantener 5 comics buenos de verdad en lugar de estas 8/9 series mensuales que más o menos se llevan publicando en los últimos meses.

Justo ayer comentaba en mi post sobre DCsos: Planeta Muerto de Tom Taylor y Trevor Hairsine que uno de los motivos del éxito de este comic era que DC había aceptado que Taylor cerrara la historia en su tercer miniserie, ofreciendo un final satisfactorio. Lo bueno si breve, dos veces bueno, comentaba. Claramente Marvel no piensa lo mismo. Y es un pena. Y lo que es peor, nos muestra la peor cara de La Casa de las Ideas, que hará lo que sea para poder «colarnos» un evento más, una saga que nos obligue a comprar chorrocientos comics que a priori no nos interesaban.

De momento, por supuesto compraré los nuevos X-Men de Duggan y Larraz, pero se acabó de dar a la franquicia mutante un crédito que no se ha ganado durante este 2021. En el momento que un comic dos o tres meses seguidos me parezca montonero, lo dejaré de comprar y buscaré nuevos comics que me enganchen. A falta de que Inferno llegue a España en 2022, es una pena tener que dar por muerta y enterrada antes de tiempo a la etapa de Jonathan Hickman en la franquicia mutante. ¡Qué pena!

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¡Saludos a todos!

Crítica de DCsos: Planeta Muerto, de Tom Taylor y Trevor Hairsine (DC Comics – ECC Ediciones)

Tom Taylor continúa en racha en DCsos: Planeta Muerto, la tercera miniserie de la serie DCsos junto al dibujante Trevor Hairsine en la que un virus ha convertido la Tierra del universo DC en un apocalipsis zombie. Comparto mis impresiones de esta miniserie que ECC terminó de publicar recienemente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La corrupta Ecuación de la Antivida convirtió a miles de millones de personas en monstruos, incluyendo a los héroes más grandes de la Tierra, conduciendo al planeta a un inminente apocalipsis. Años más tarde, una llamada de socorro pone en alerta a Damian Wayne, Jon Kent y Cassie Sandsmark, que han asumido en el exilio planetario el legado de Batman, Superman y Wonder Woman, respectivamente. ¿Todavía hay vida en la Tierra? ¿Está preparada la nueva Liga de la Justicia para enfrentarse al horror? ¡Tom Taylor y Trevor Hairsine, los responsables de DCsos, vuelven a la carga!

DCSos fue uno de los éxitos de DC más inesperados del final de 2019 y primeros meses de 2020. A la estupenda miniserie inicial le siguió la también impactante DCSos: Inmortales, planteada a modo de spin-off con personajes secundarios que no tuvieron cabida en la miniserie inicial. Ahora en Planeta Muerto, la historia da un salto de 5 años en el que conoceremos cómo les ha ido a los héroes que sobrevivieron y qué motivo les hará tener que volver a la Tierra.

¡Qué bonito debe ser que una editorial como DC Comics te deje jugar con todos sus juguetes! Tom Taylor debe sentirse un auténtico privilegiado como escritor, y los lectores somos a su vez afortunados de poder disfrutar de comics de este tipo de comics fuera de la continuidad normal. En esta DCsos: Planeta Muerto, Taylor une las tramas de la primera miniserie de DCSos que finalizaba con los héroes más poderosos que habían sobrevivido abandonando el planeta con la población que pudieron salvar, y de DCsos: Inmortales, en la que conocíamos como seguían las cosas en la Tierra para los que se quedaron.

Taylor combina magistralmente dos líneas argumentales principales en este Planeta Muerto. Por un lado la búsqueda de una cura a la Ecuación de la Antivida, tarea para la que los jóvenes héroes que formarán la nueva Liga de la Justicia tendrán que viajar hasta Nueva Génesis y más allá, y por otro la preparación de los héroes místicos como John Constantine, la Cosa del Pantano o Zatanna, ante la inminente llegada de un demonio que quiere que la Tierra arda aprovechando el vacío de poder. Pero no es esta la única amenaza, ya que los peligros se acumulan y la supervivencia de lo que queda de la Tierra se complica a cada número que pasa.

Taylor combina la que es su seña de identidad narrativa como escritor de superhéroes, hacer que los personajes nos importen con apenas dos líneas de diálogo, con un extenso conocimiento del Universo DC para poder utilizar a una gran cantidad de personajes, tanto héroes como villanos, de forma coherente, ofreciendo un comic con una historia autocontenida super entretenida que es en si misma un autentico evento de DC con el destino de la Tierra en juego. Pero esto es DCsos, de forma que en cada número tenemos muertes dolorosas que nos impactan, así como momentazos y sorpresas que nos dejaban cada mes con ganas de más.

Destacaría también que a pesar de la situación en la que se encuentran los héroes, el comic tiene un tono de esperanza con unos jóvenes héroes como Jonathan Kent o Damian Wayne buscando hacer lo correcto incluso en las puertas del infierno. En este sentido, los diálogos de Damian con otros miembros de la bat-familia son buenísimos y consiguen dar en el clavo dejándome con una sonrisa en la cara mientras los leía. Lástima que no todos sobrevivan. Una de cal y otra de arena, en eso Taylor también se muestra como un experto narrador. Junto al optimismo juvenil, John Constantine aporta el pragmatismo de alguien que hará lo que hay que hacer para salvar la vida en la Tierra, y tiene también momentos muy chulos junto a la Cosa del Pantano. Pero incluso él, por muy cínico que sea, se comporta como un verdadero héroe en estas páginas, no hay ninguna duda de ello.

Otro elemento a destacar es que Taylor que podría haber optado por más de lo mismo, casquería y muertes de personajes icónicos, cosa que realmente es lo que hizo en su día Marvel con sus Marvel Zombies. Sin embargo ha dirigido este DCsos: Planeta Muerto hacia nuevos caminos que ¡acaban ofreciendo un final satisfactorio a la historia! Whoa! Esta es otra cualidad de Taylor que me gusta mucho, la forma en que va al grano y sabe que lo bueno, si breve, dos veces bueno. Dejando obviamente argumentos abiertos que pueden permitir continuar la historia en cualquier momento si él o DC lo desean, claro. El resultado global es una obra redonda que gustará a los fans del Universo DC y que creo que puede hacer un tomo muy chulo cuando DC recopile las tres miniseries en un único volumen, cosa que estoy seguro que no tardarán en hacer.

En el apartado artístico, al dibujante Trevor Hairsine le acompañan Gigi Baldassini y Stefano Gaudiano en las tintas y Rain Beredo en el color. No soy un gran fan de Hairsine y en algunos momentos, más a medida que avanza la serie, me da la sensación que algunas viñetas suyas se quedan como medio abocetadas. Sin embargo, consigue clavar la parte emocional que hace que los personajes te atrapen, y no se corta en unos momentos gores que son dolorosamente impactantes. Globalmente, me parece un equipo sólido aunque no super estrella, y que cumplen bien con la complejidad del encargo y a tener que dibujar a las decenas de personajes principales de DC. Dicho esto, me queda un pelín de regusto amargo pensando que al ser una miniserie fuera de continuidad, DC no ha apostado de verdad por esta serie en el apartado artístico. Si Hairsine está correcto, no quiero imaginarme estas páginas dibujadas por Ivan Reis o Mikel Janin, hubiera posido ser algo muy grande.

Además del dibujo de Hairsine, destacaría también las estupendas portadas de Dave Finch (algunas de las cuales han acompañado este artículo), que transmiten de maravilla el horror que nos vamos a encontrar en estas páginas. El caso es que no soy demasiado fan de Finch como dibujante, pero como portadista hay que reconocer que hace un buen trabajo.

DCsos Planeta Muerto ha sido un éxito total que consigue atrapar al lector de forma modélica. Tom Taylor tiene claro el tipo de entretenimiento que nos está ofreciente y qué lector va a leerle, y nos ofrece mucho más de los que esperábamos a priori. Ojalá más series de este tipo de Taylor, por favor.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de The last days of american crime, de Rick Remender y Greg Tocchini

Tras el final de Low de Rick Remender y Greg Tocchini , me quedé con ganas de más y opté por recuperar la primera colaboración de estos profesionales: The last days of american crime, una historia neo-noir que rebosa personalidad y carisma.

PUNTUACIÓN: 8/10

En un futuro no muy lejano, como respuesta definitiva al terrorismo y el crimen, el gobierno estadounidense ha creado un neuro-inhibidor, llamado la Iniciativa de Paz Americana, que una vez emitido hará imposible que nadie cometa actos ilegales, acabando en la práctica con todo el crimen en Estados Unidos. El gobierno ha distraído la atención de la población americana de la emisión de la I.P.A. con otra controversia: sustituir el papel moneda por un sistema basado en tarjetas monedero digitales.

Y es cuando entra en escena Graham Bricke. Un criminal profesional en horas bajas que pretende robar una de las máquinas que cargarán la nueva moneda digital, huir del país y vivir a lo grande. Pero cuando la noticia de la I.P.A. se filtra, Graham se encuentra de pronto con que solo tiene dos semanas para cometer el complicado atraco, lo que le obliga a reclutar la ayuda de extraños.

Esta es la recopilación de esta serie aclamada por la crítica de mano del popular Rick Remender (Uncanny X-Force, Fear Agent) y el innovador dibujante Greg Tocchini (Spider-Man, Thor: Son of Asgard) con portadas neo-pulp del premiado dibujante Alex Maleev (Daredevil, Scarlet).

The last days of american crime fue publicado en USA por Radical Comics entre 2009 y 2010, primero como una miniserie de 3 números, los dos primeros números de 48 páginas cada uno y el último de 52, lo que supone un formato inusual comparado con el standard de las 20 o 22 páginas de una grapa de Marvel, DC o Image. Radical publicó a continuación un tomo en tapa blanda que es el que compré en su día. Y en España Dolmen publicó la miniserie en un único volumen en 2012.

Tras 10 años trabajando en la industria del comic en el ámbito indy, Rick Remender empezó a despuntar en 2009 en el mundo mainstream gracias a su fichaje por Marvel Comics, con la que firmó un contrato como escritor en exclusiva ese año. Y fue fruto de leer sus estupendas etapas en X-Force, Uncanny Avengers o Capitán América que me animé a buscar sus comics previos, como el sobresaliente Fear Agent o este The Last Days… A pesar de la exclusiva que tenía con Marvel, Remender pudo publicar este comic con Radical Comics sin problemas al tratarse de una obra previa que llevaba bastante tiempo en desarrollo.

Remender conoció al dibujante brasileño Greg Tocchini gracias al también brasileño Rafael Albuquerque, que fue quien le recomendó para esta historia neo-noir. Y debieron quedar contentos de la colaboración, ya que Remender «enchufó» a Tocchini en un arco de X-Force, además de empezar en 2014 su comic de creación propia LOW en Image.

The last days of american crime, además de tener el mejor título de la historia del comic y unas portadas alucinantes del genial Alex Maleev, es un estupendo comic de género negro con una premisa bastante clásica ambientada en un contexto de ciencia ficción: En un futuro cercano, el gobierno de las Estados Unidos ha descubierto la forma de evitar que sus ciudadanos cometan ningún delito mediante el despliegue de un inhibidor de pautas cerebrales, convirtiendo el delito en imposible a partir del día en el que se despliegue el invento.

Esto generará una carrera contra el reloj, por un lado de los elementos criminales de una ciudad inspirada en Los Angeles buscando cometer los últimos delitos que les permitan hacer caja, y en general de una sociedad cruel y amoral que prefiere ver el mundo arder y quiere disfrutar de sus últimos pecados antes que sea imposible cometerlos.

Los últimos días del crimen americano muestra la cara más nihilista y pesimista de Remender hacia nuestra sociedad occidental, que en este caso le permite crear una perfecta historia noir en la que todos los personajes son amorales en el mejor de los casos, y unos criminales sociópatas sin la más mínima empatía por otras personas en el peor. Y todo ello ambientado en un mundo que aplasta al inocente y que ha caído como si fuera Sodoma y Gomorra en la depravación más absoluta. Nuestros protagonistas en este contexto no dejan de ser perdedores a los que la suerte nunca ha acompañado y que lo han apostado todo a una última jugada en la que demasiadas cosas están dejadas al azar.

El gran hecho diferencial que marca la diferencia, en mi opinión para bien, en este comic es el arte de Greg Tocchini. No acabo de recordar si compré este comic antes o después de leer su arco en X-Force, pero su estilo pintado y sus colores vivos me volaron la cabeza en su día. De hecho, releído ahora me sigue pareciendo que el comic mantiene toda su fuerza y personalidad diferente a cualquier otro comic noir que haya leído. O cualquier otro comic en general.

En todo relato noir que se precie debe haber una femme fatale que sea la sexualidad hecha carne y que atrape al protagonista. Tocchini eleva la temperatura en estas páginas con unas escenas super sexis y una protagonista femenina, Shelby, que es puro morbo. E incluso con algún elemento explícito, creo que está todo mostrado con buen gusto para que quede elegante y sensual y no chabacano. Otro elemento más que hace que este comic me haya encantado, incluso reconociendo el elemento tópico de todo ello.

Por ponerle un pero, Tocchini es una pasada imprimiendo fuerza y personalidad a sus páginas, pero sin embargo en lo relativo a la narrativa siempre ha estado más limitado, con algunos personajes que en los planos medios y largos pueden llegar a confundirse y con algunas escenas que resultan igualmente confusas. En todo caso, su estilo es tan diferente y transmite tanto carisma que me quedo con la parte buena. De hecho, la relectura del comic me volvió a dejar una sensación super satisfactoria, al plantear Remender una historia cerrada con un final perfecto para lo que nos han contado.

Comparto las primeras páginas de este comic, que transmiten de maravilla el feeling de la historia de Remender y el carisma de las ilustraciones de Tocchini:

The last days of american crime es un estupendo comic de género negro en la que la personalidad de Greg Tocchini eleva la buena historia de Remender.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Los Vengadores 25-30 de Jason Aaron y Javier Garrón (Marvel Comics – Panini)

Este mes de agosto ha finalizado el último arco de Jason Aaron en Los Vengadores, Llega el Fénix, junto al artista español Javier Garrón. Es buen momento para hacer repaso de los últimos 6 meses de esta colección de comics Marvel publicados en España por Panini.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

La Fuerza Fénix ha regresado a la Tierra para seleccionar un nuevo campeón, con los Vengadores, Namor y otros héroes y villanos atrapados en el fuego cruzado y teniendo que luchar por el inmenso poder del Fénix. La Fuerza Fénix organiza un torneo para encontrar su próximo anfitrión, empoderando a muchos participantes de todo el mundo con una parte de su poder y enfrentándolos entre sí. Y antes, conoceremos la implicación de Mefisto en sucesos de todas las épocas del Universo Marvel, presentes, pasadas y futuras.

Estos números 25 a 30 de Panini contienen los números 38 a 45 USA.

Tras triunfar en La era de Khonshu, el anterior arco de la serie, Javier Garrón puede considerarse el dibujante oficial de este arco Llega el Fénix, dibujando 4 de los 5 números. El italiano Luca Maresca dibuja la parte 3 de este arco (número 42 USA – 28 de Panini) y el número 45 USA, publicado en el nº30 de Panini, un tie-in muy muy lateral de Rey de Negro en el que Aaron aprovecha un suceso lateral del evento para dar un importante impulso al arco de la nación Vampira de Chernóbil liderada por Drácula.

Junto a Garrón y Maresca encontramos a Ed McGuinness en el número 25 de Panini (38 USA) y a Dale Keown en el prólogo de Llega el Fénix publicado en el número 26 de Panini (39 USA), contando además con portadas de Leinil Francis Yu con las que no acabo de conectar.

Han pasado muchas cosas en estos 6 números españoles (7 americanos). Empezando por el descubrimiento que Khonshu tenía razón y Mefisto es el culpable en la sombra de la mayoría de males de la sociedad, algo que conocemos en el número 25 debujado por Ed McGuinness, que sirvió de epílogo de La era de Khonshu.

Y si este arco previo se resolvió entre otros elementos con las llegada de la Fuerza Fénix, el arco Llega el Fénix (un evidente homenaje a Enter the Dragon en la versión original -Enter the Phoenix-), se centra en la selección del Fénix de quien va a ser su nuevo portador mediante un torneo que es casi un renovado Contest of Champions.

Antes de eso, en el prólogo dibujado por Dale Keown conoceremos a la primera poseedora del Fénix en la tierra de hace un millón de años, continuando con los interludios que Aaron ha ido colando entre diferentes arcos de la serie. Por último, tras presentarnos al nuevo e inesperado poseedor de la Fuerza Fénix, volvemos a la normalidad en el número 45 USA (30 de Panini) recuperando una de las tramas abiertas como es la Nación Vampira.

Este arco de Llega el Fénix han sido unos comics super entretenidos con un dibujo de 10 de Javier Garrón, con un estilo de dibujo lleno de fuerza y personalidad que nos hace sentir toda la potencia que el Fénix pone a disposición de los personajes para los diferentes combates. Sin embargo, una vez leído todo de un tirón, al final el arco queda un tanto intrascendente y con la sensación de ser uno de los arcos más flojos hasta ahora. Aaron aplica la vieja fórmula de los «whodidit» al hacer que el personaje más sorprendente y con una aparición menor en la historia sea el que finalmente se haga con la Fuerza Fénix, con lo que todos los combates previos acaban no sirviendo para nada, más allá de ofrecer momentos super chulos estupendamente dibujados. Eso, y varias sorpresas con unos resultados de varios combates que resultan inesperados pero lógicos. Y en este caso, el vaso quedó medio vacío.

Dicho esto, que al final es lo principal de este arco, lo cierto es que los comics han sido super entretenidos y me hace pensar en el viejo dicho que lo importante a veces no es llegar, sino las experiencias que adquieres en el camino. Porque Aaron aprovecha los diferentes números para ponernos en la piel de los diferentes personajes para que conozcamos cómo llevan cada uno el poder poseer el poder de Fénix, aunque sea para un combate puntual. Los monólogos internos de Steve Rogers (Capitán América) y T´Challa (Pantera Negra) me parecen super chulos y me confirman que Aaron conoce a la perfección a sus personajes y sabe cómo hacerles brillar.

La anterior llegada de la Fuerza Fénix fue en 2012 con motivo del evento Vengadores vs X-Men escrito a cinco manos entre Brian Michael Bendis, Ed Brubaker, Jonathan Hickman, Matt Fraction y el propio Aaron. Si los nueve años entre ambas historias es mucho o poco tiempo para volver a utilizar a Fénix en el Universo Marvel es un tema subjetivo y entiendo que es normal que cada lector tengamos una opinión totalmente respetable (y diferente). Lo curioso del caso es que durante ese evento de 12 números Marvel publicó una seria anexa AVX: VS de seis números en la que teníamos los combates entre diferentes héroes que no habían cabido en la serie principal, de forma que estos enfrentamientos podían mostrarse en toda su amplitud sin casi limitación. En Llega el Fénix, lo que hubiera sido carne de AVX Aaron lo convierte en la narración principal. Lo cual de nuevo no es necesariamente malo ya que cada historia ha sido contada con un objetivo diferente en mente.

Toda la larga etapa río de Aaron reside en la presentación de los Vengadores de hace un millón de años (Agamotto, Black Panther, Ghost Rider, Iron Fist, Odin, la Fuerza Fénix y Starbrand) y como sus avatares del siglo XXI (utilizando a Doctor Extraño y Thor en lugar de Agamotto y Odín), tendrán que reunirse de nuevo si la humanidad quiere tener alguna esperanza de sobrevivir a los desafíos que están por llegar. Hace unos meses los Vengadores encontraron al nuevo anfitrión de la Marca Estelar y ahora ya tenemos al nuevo Fénix, con lo que los todos los jugadores ya están en juego. Aún hay un montón de tramas abiertas con los diferentes enemigos activos, empezando por Mefisto, la Nación Vampira de Drácula, la amenaza de Namor y su ejército de Atlantis, el Escuadrón Supremo al servicio de los Estados Unidos y los Guardianes de Rusia, pero diría que el inicio del final del juego ya se acerca, aunque diría que Aaron aún tiene argumentos para al menos un año entero de historias.

A pesar del buen apartado gráfico de Javier Garrón y el resto de artistas, no deja de ser una castaña tener a 4 dibujantes diferentes para 8 grapas USA. A pesar de tener a David Curiel en el color de los números 40-45 para dar un feeling unificado a los números del eventos, los números 38 y 39 tienen color de Jason Keith, la lectura de un tirón de estos comics me reafirma que el gran problema de la industria del comic de superhéroes actual es precisamente la falta de una unidad artística.

Para los detractores de este comic, el principal problema de esta etapa de Los Vengadores es el de la continuidad, con numerosas situaciones que les rompen la suspensión de credulidad. En este arco sin ir más lejos tenemos la historia de Mefisto a través del tiempo, que en parte es un WTF? de libro. Y en el arco de Fénix, la sorpresa tremenda sobre la revelación del origen de Thor que contradice años y años de comics previos, a falta que se confirme si esto es cierto o es una mentira creada para desequilibrar aún más al Dios del Trueno. Entiendo que estos detalles puedan no gustar.

Sin embargo, en mi caso, agradezco que Aaron esté planteando una historia de gran ambición y complejidad con múltiples enemigos actuando al mismo tiempo. Esto hace que los comics de Los Vengadores sean totalmente inesperados y no sepas nunca qué va a pasar a continuación, lo que para mi es un elemento positivo. Muy positivo. De hecho, la acción espectacular más grande que la vida hacía años que no la veíamos en estas páginas a esta escala, y creo sinceramente que, a falta de saber si Aaron va a conseguir cuadrar el final, va a poder mirarle de tu a tu a Jonathan Hickman. Y todo ello en unos comics que además son super entretenidos de leer mes a mes.

Debo ser el único que dice públicamente que le gustan Los Vengadores de Jason Aaron, aunque no cabe duda que Marvel está encantado con él y el comic se sigue vendiendo bien. De momento me sigue ofreciendo un entretenimiento genial super diferente al resto de comics Marvel actuales, con una escala que prácticamente nadie puede igualar, incluso reconociendo que Aaron no ha acabado de acertar este arco de Llega el Fénix y posiblemente sea uno de los más flojos de su etapa. Teniendo en cuenta los numerosos frentes abiertos (Mefisto, la nación vampira y los héroes rusos, el Escuadrón Supremo, Namor… ) diría que aún le falta cuerda para rato a Aaron, y yo encantado de poder disfrutar sus aventuras durante todo 2022.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Y tras el final de este Llega el Fénix, la serie va a tomarse un par de meses de descanso con motivo del comienzo este mes de septiembre de Heroes Reborn, el nuevo evento de Aaron, con Ed McGuinness cuya premisa básica tiene lugar en una Tierra alternativa sin Vengadores. El próximo fin de semana, si los comics llegan a tiempo a la librería, os daré mis impresiones del comienzo de esta serie de 5 números.

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¡Saludos a todos!

Crítica de Fire Power vol. 3 de Robert Kirkman y Chris Samnee (Image Comics)

El tercer volumen de Fire Power de Robert Kirkman y Chris Samnee, con colores de Matt Wilson, es otro volumen estupendo que hará las delicias a los amantes de las artes marciales.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Serie TOTALMENTE NUEVA creada por ROBERT KIRKMAN (THE WALKING DEAD, INVINCIBLE, OBLIVION SONG) y CHRIS SAMNEE (Daredevil, Black Widow)!

El que ejerce el poder del fuego está destinado a salvar al mundo, pero Owen Johnson le ha dado la espalda a esa vida. Pero después del ataque de la Garra del Dragón, Owen y su familia se están recuperando de la pérdida, ¡y más peligro acecha en el horizonte!

Este volumen recopila Fire Power de Kirkman y Samnee 7-12 USA.

Fire Power es un sueño para los fans del género de las artes marciales, el tipo de comic que pensabas que jamás nadie se animaría a publicar en una industria dominada, aunque cada vez menos, por los superhéroes. Y tuvo que ser Robert Kirkman el que diera el paso, centrado como está en darnos entretenimiento variado de calidad gracias al extenso catálogo de su sello Skybound. Por no hablar de Oblivion Song o Die! Die! Die!

No es noticia que Kirkman haga avanzar muchísimo la trama en este tercer volumen, pero un poco si que el final del comic puede significar el final de la primera parte de la historia. Estoy seguro que Kirkman aún se guarda un buen montón de sorpresas y giros en su chistera, porque hay también un elemento de culebrón que puede dar también mucho juego en el futuro. No puedo entrar en detalles, pero tras un segundo volumen con una acción más «normal» cuando Owen y su familia son atacados en su casa, en este volumen volvemos a la acción más grande que la vida con otra guerra abierta entre las diferencias facciones. Y es que Kirkman imprime un ritmo endiablado que no da un segundo de respiro.

Y si la trama avanza, leer este comic es un verdadero placer gracias a un Chris Samnee en estado de gracia, acompañado por los siempre perfectos colores de Matt Wilson. No importa lo compleja que sea la escena, Samnee la soluciona con una sencillez (aparente) y una fluidez narrativa que pocos artistas actuales pueden alcanzar.

He comentado más de una vez que el gran problema del comic mainstream de superhéroes en Marvel o DC son los saltos de artistas que hacen imposible que haya una consistencia artística y, por consiguiente, un comic perfecto, dando la sensación que el artista en menos importante y hasta intercambiable. Y cuando lees un comic como Fire Power te das cuenta lo que nos estamos perdiendo, o Marvel y DC nos están «robando», porque no hay nada mejor que un comic en el que un equipo creativo vuelca su personalidad en las páginas. Esto es algo que disfruté hace poco gracias al final de Gideon Falls de Jeff Lemire, Andrea Sorrentino y Dave stewart, y que puedo disfrutar en cada uno de los comics de Robert Kirkman y sus respectivos colaboradores. Cuando la dupla guionista + artista funciona y todo hace click, el resultado final es mucho más que la suma de sus partes. NO hay nada mejor que eso para un lector voraz de comics como yo.

No se me ocurre nada menos bueno, la verdad, este Fire Power me chifla. Si acaso, espero que si es cierto que este final indica el final de la primera parte de la historia, esto no signifique que Kirkman y Samnee han planeado esta historia a 45-48 números. Mientras la historia finalice cuando tenga que hacerlo siempre será algo positivo, pero sería una pena dejar de disfrutar de Chris Samnee dibujando artes marciales. Espero equivocarme. O no, qué más da. Mientras los siguientes números mantengan este nivel, yo encantado.

Comparto algunas páginas de este volumen:

Fire Power mantiene en su tercer volumen sus señas de identidad haciendo avanzar un montón la trama. Las sorpresas están lejos de terminar en un comic modélico que nos da un perfecto entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 8/10

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