Tras el repaso al tercer número de Inferno de Jonathan Hickman, toca seguir repasando los comics que compro de la franquicia mutante publicados por Panini este mes de marzo, empezando por las dos series de Gerry Duggan, Patrulla X junto al español Javier Pina y Merodeadores junto al italiano Matteo Lolli.
PATRULLA X 5 de Gerry Duggan, Javier Pina, Ze Carlos y Erick Arciniega
La nueva amenaza que se enfrenta a La Patrulla-X por fin se da a conocer ante ellos, acompañado de sus propias creaciones. Los mutantes pueden haber derrotado a la muerte, pero sus enemigos también están muy vivos.
Gerry Duggan se está demostrando un guionista super sólido de la vieja escuela que aprovecha esta grapa para ahondar en el personaje de Polaris, uno de los menos conocidos sobre todo en comparación con Scott, Jean Grey y Lobezna. Esta grapa incluya una escena de acción que es casi una excusa para que Lorna tome el mando y se muestre como una de las mutantes más peligrosas del grupo, como bien indica el título del comic «No molestes a Polaris», aparte de darnos a conocer interesantes detalles de su psicología. Además de tratarse de otra aventura autoconclusiva, y van cinco de cinco en esta colección, el comic continúa con la subtrama de Ben Urick a punto de lanzar al mundo la noticia de las resurrecciones de los mutantes de Krakoa, una trama interesante pero que ya empiezo a desear que se resuelva de una manera u otra.
Se que me repito, pero en lo referido al dibujo hay una cosa buena y otra mala. Lo bueno es que Javier Pina repite tras el fill-in del mes pasado y tengo claro que le espera un futuro muy interesante en Marvel, porque vuelve a darnos unas páginas más que correctas que indican además que tiene un gran margen de mejora. Lo malo es que Pina no dibuja todo el comic, y volvemos a tener una grapa Marvel de 20 páginas (de dibujo, luego están los textos de apoyo) con 13 páginas suyas y 7 de Ze Carlos, algo más montonero. Lo cual me parece penoso, qué queréis que os diga. Y no tengo claro si es cosa de Marvel o si es que Pina ¿no ha podido mantener la periodicidad dos meses seguidos? Espero por su bien que no sea el caso y la culpa sea unos editores a los que claramente la cohesión artística les trae sin cuidado.
A pesar de este detalle menos bueno, lo cierto que esta Patrulla X está siendo un comic con una sensibilidad clásica que nos está dando un entretenimiento más que bueno, que me sigue dejando con ganas de seguir comprándolo el mes que viene.
PUNTUACIÓN: 7/10
MERODEADORES 23 de Gerry Duggan, Matteo Lolli y Rain Beredo
¡Cómo pelear contra tu dragón! Mientras un nuevo representante de Krakoa accede al escenario internacional, Los Merodeadores se encuentran cara a cara con Aquel-Cuyas-Extremidades-Rompen-Montañas-y-Cuya-Espalda-Cruje-el-Sol… ¡Fin Fang Foom!
Este número contiene Marauders 26 USA.
Merodeadores es un comic que nació con una premisa muy chula de «aventuras piratas» que obviamente me llamó muchísimo la atención. Lamentablemente, este high-concept hace tiempo que ha caducado y el comic navega sin rumbo fijo, y la grapa de este mes es el perfecto ejemplo de ello. Aparte del hecho que Merodeadores nunca ha sido un comic de grupo sino un «Kate Pryde, Emma Frost y otros que pasaban por aquí», déficit que es 100% achacable a Duggan, que no ha conseguido enganchar con ninguno de los personajes de segundo nivel (excepto quizá Sebastian Shaw). Esto ha provocado que cuando Kate o Emma no tienen relevancia el interés cae en picado, como sucede aquí con esta historia con el histórico mutante del Club Fuego Infernal Harry Leland de protagonista que no puede darme más igual por su intrascendencia total.
El dibujo de Matteo Lolli con color de Rain Beredo me parece super correcto en todo, lástima que como comentaba, la historia de esta grapa sea un poco bluf. Lolli me parece un dibujante super competente que puede dibujar de todo, lástima que este comic no le de opciones para lucirse, incluso a pesar de la aparición de Fing Fan Foom (otro bluf de usar y tirar).
Reconozco que hace meses que debería haber dejado de comprar esta grapa. Si no lo hice fue por mi exceso de completismo de fan, ya que al enterarme que cerraba en Estados Unidos el mes que viene, preferí seguir comprando la serie para al menos tener completo esta colección. Sin embargo, tengo claro que el próximo relanzamiento tras Inferno va a ser el momento para bajarme del carro, a mi que no me busquen.
PUNTUACIÓN: 6/10
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La etapa de Jason Aaron en los Vengadores cumple 50 números, y hoy quiero analizar el último arco de la serie World War Hulka junto al español Javier Garrón, además de las implicaciones que las revelaciones del último número especial pueden suponer para esta colección
PUNTUACIÓN: 7.5/10
¡World War Hulka! Tras los acontecimientos que nos trajeron de vuelta a la Fuerza Fénix, la Tierra se ha convertido en un planeta más fracturado y volátil que nunca, especialmente para Los Vengadores. Una vez que Hulka sea declarada una amenaza Global, la Fuerza de Invierno rusa se dispone a conducirla ante la justicia. Ahora, Jen Walters se enfrentará a un destino que ni siquiera Hulk podría esperar soportar. La Habitación Roja es donde se han forjado algunos de los mejores asesinos y superasesinos del mundo, y transformará a Jen en algo aterrador. ¡El Hulk de invierno está a punto de ser liberado en el mundo! ¿Y el único que puede detenerla es el Hombre Gorila?
World War Hulka se ha publicado en los números 45-50 USA, publicados en España por Panini en los números 31-35. Además, el número 50 USA (750 de la numeración legado) es un especial de 96 páginas en el que además de la conclusión de «World War Hulka», conoceremos el verdadero propósito de Los Vengadores prehistóricos, el secreto del Inquisidor de Hierro y la llegada del mayor grupo de psicópatas que haya conocido ninguna Tierra. ¡El mañana empieza aquí!
En este especial n.º 50 (750 Legado) están acreditados los siguientes autores: Jason Aaron, con dibujo y tinta de Aaron Kuder, Javier Garrón, Carlos Pacheco, Rafael Fonteriz, Ed McGuinness, y color de Alex Sinclair y David Curiel para la historia principal “Una Tierra distinta a cualquier otra (como todás las demás)». David Badeón dibuja, con color de Israel Silva, la doble página con “La montaña de los Vengadores”. La sorpresa llega con la historia “Los dos dignos”, escrita por el novelista Christopher Ruocchio con Steve McNiven y Frank D´Armata en el apartado artístico.
World War Hulka es el perfecto ejemplo de todo lo que ha convertido a Los Vengadores de Jason Aaron y Javier Garrón en uno de los comics más entretenidos de la Marvel actual. Tengo que reconocer que Llega el Fénix, el arco anterior, es probablemente la historia más floja de Aaron hasta la fecha en la serie, pero tras este bache yo disfruté mucho con Heroes Return, que permitió a Aaron desatarse con las ideas más locas inspiradas en la historia de Marvel Comics aprovechando este mundo en el que el Escuadrón Supremo era su principal defensor. Tras este evento fuera de la serie principal, el retorno de Vengadores es un comic en que Hulka cobra protagonismo y que de nuevo vuelve a trasmitir una escala y sensación de amenaza que ya le gustaría tener a la mayoría de comics de cualquier editorial.
Aaron plantea sus comics como historias para ser leídas mes a mes. Me gusta que en este arco de 5 números cada grapa te cuenta una aventura completa con grandes momentos de acción más grande que la vida con un montón de giros y sorpresas impactantes. El secuestro y posterior conversión de Hulka en una Hulk de Invierno al servicio de Moscú nos plantea un nivel de amenaza inédito para los Héroes más Poderosos de la Tierra, con unos giros en cada grapa que me han gustado mucho.
Otro elemento super importante para mi y clave para captar a nuevos lectores es tener una historia autocontenida en si misma que no te obliga a leer más comics que este (y en su momento el Heroes Reborn que durante varios meses sustituyó a este comic y no se solaparon). Frente a una franquicia mutante cada vez más endogámica y sacacuartos que obliga a múltiples compras (a menudo de comics que no te interesarían a priori) para una mayor comprensión de la historia, los Vengadores te ofrecen todo el entretenimiento en una única grapa que al menos a mi me deja siempre con ganas que querer comprar la siguiente para saber cómo continua la historia.
Otra de las virtudes de Jason Aaron es la forma en que plantea historias en las que nunca sabes qué va a suceder a continuación, algo que como lector veterano agradezco un montón. Esta sensación de “All-New, All-Different” es una pasada y acrecienta el entretenimiento que me proporciona este comic todos los meses. Además, este arco de World War Hulka plantea un cambio en Jennifer Walters con vocación de perdurar en el tiempo, y en general en la geopolítica planteada por Aaron en esta etapa. Si uno de los grandes elementos distintivos de Aaron era plantear una escala global con múltiples amenazas simultáneas contra los Vengadores, en este arco parece que se resuelve la amenaza de Namor como Rey de Atlantis y, en parte, también la amenaza del reino de los Vampiros de Drácula establecido en Chernóbil.
Sin embargo, eso no significa que los Vengadores se estén quedando sin enemigos, ya que el especial n.º 50 nos trae la aparición de los Señores del Mal Multiversales (que fueron presentados en el especial del Día del Comic Gratis junto con el retorno de Deathlok, un fan-favourite para Aaron) y que plantean el nivel de amenaza más-grande-que-la-vida que merecen nuestros héroes. Además, tras el Heroes Reborn, hubo gente (yo no) que pensó que Aaron dejaría descansar una temporada al Escuadrón Supremo, y este número confirma que no es ni mucho menos el caso.
Si hay algo que no me ha cuadrado de esta etapa es la figura de Mefisto, empezando por su papel en la creación de los Vengadores de hace un millón de años. Este descuadre se mantiene en este especial incluso amplificado, porque una cosa es que los Señores del Mal de Muerte puedan viajar en el Tiempo y otra que Mefisto lo haga, algo imposible por muy demonio que sea. De hecho, esta versión de Mefisto del pasado no debería tener los conocimientos de su yo del presente, y es un detalle no menor que me rompe algo la suspensión de credulidad. Incluso teniendo claro que este comic no busca ser una historia sesuda sino un entretenimiento ligero que puedan leerlo sin problemas todo tipo de lectores, incluso nuevos lectores que se acerquen a los comics tras ver las películas.
Se además que muchos lectores veteranos no han encajado con la propuesta de Aaron y opinan que los personajes en muchos casos no parecen ellos mismos. Esto es algo respetable y puedo empatizar con ellos, aunque yo en mi caso no acabo de ver ese problema en unos personajes que cambian y evolucionan en función del escritor que se encarga de escribirles. Sin ir más lejos, Donny Cates ha convertido a Thor en su colección en un gilipollas antipático con el que es imposible empatizar, y jamás diría que Cates “no entiende al personaje” o que “no tiene ni idea de escribir”, cosa que sí estoy escuchando sobre esta etapa. Algo en lo que obviamente no estoy de acuerdo.
Si es cierto que el tema de los viajes en el tiempo es algo peliagulo que puede provocar más de un dolor de cabeza a los fanáticos de la continuidad si no cuadra bien la historia. Pero dentro que como decía no conecto nada con la parte de Mefisto, sigo teniendo toda mi confianza en que Aaron sepa cerrar bien su historia con una acción más-grande-que-la-vida además a lo largo y ancho del multiverso temporal de Marvel. Si Aaron busca contar la mayor historia de los Vengadores que al menos iguale la escala de Jonathan Hickman, y eso que su etapa culminó en las Secret Wars, creo que hay muchas posibilidades de que lo pueda conseguir.
En el apartado artístico, me flipa muchísimo el estilo de Javier Garrón (con color de David Curiel), que se encarga de dibujar todo el arco de World War Hulka, excepto unas pocas páginas del número 49 USA (n.º 34 de Panini) dibujadas por Flaviano. En la Marvel actual de los fill-ins montoneros y los artistas que no aguantan ni tres grapas seguidas en una serie, el artista gaditano se está currando unos comics alucinantes en los que no sólo tiene que a dibujar múltiples personajes con combates de alta tensión, sino que además plantea rediseños de varios personajes en función de la misión que tienen que realizar en ese momento. Si tengo que ponerle un pero es que llena tanto las viñetas, en parte por lo que comentaba del protagonismo coral y la necesidad de mostrar a múltiples personajes en todo momento, que sus páginas producen cierto “agotamiento” tras leerlas por toda la información que contienen, estando todo demasiado apelotonado en algunos momentos. Dicho esto, la calidad, regularidad y personalidad que está mostrando Garrón desde su debut en La Era de Khonshu me parece digna de elogio. De hecho, me encantaría que Garrón se mantenga de dibujante oficial durante el tiempo que le reste a la etapa de Aaron.
En el especial n.º 50 Garrón se encarga de las páginas de conclusión del arco World War Hulka que cierra de momento la participación Hulka en la serie, quedando las restantes para un all-star de artistas de la casa. Me gusta que Aaron Kuder, al que conocí en su estupenda (aunque corta) etapa en Guardianes de la Galaxia junto a Gerry Duggan, se encargue de las páginas que sirven de prólogo de la nueva serie Avengers Forever que él se va a encargar de dibujar. Su estilo de línea fina tiene una personalidad tremenda sobre todo a la hora de dibujar las expresiones faciales, con una narrativa super dinámica que creo que va a aprovechar esta nueva serie de Vengadores para lucirse.
Junto a Garrón y Kuder, en este especial tenemos a Carlos Pacheco, Rafael Fonteriz, Ed McGuinness, David Baldeón y Steve McNiven, encargados cada uno de una faceta de la historia que Aaron plantea en diferentes momentos temporales y con personajes diferentes. Y aunque individualmente me gustan todos los dibujantes, McGuinness igual el que menos, el hecho de tener todas las historias entrelazadas a lo largo del especial provoca que este comic tenga una sensación de “cajón de sastre” que no le sienta demasiado bien a la experiencia lectora.
Se que clamo en el desierto cuando me quejo del excesivo baile de dibujantes en los comics de Marvel, y está claro que era imposible un especial de estas características estuviera dibujado por un único artista. Pero lo cierto es que estos bailes hacen imposible que haya una única personalidad gráfica que acaba yendo en contra de la satisfacción que un entretenimiento periódico tiene la obligación de ofrecer todos los meses.
Hay comics que tras 50 números muestran signos claros de agotamiento. No es ni mucho menos el caso de estos Vengadores. Y Marvel demuestra que sigue super contenta con su trabajo, ya que tras este especial 50/750 desde el mes que viene la colección se desdoblará en dos con el estreno de Avengers Forever de Aaron junto a Aaron Kuder, que ha dibujado uno de los capítulos del especial, y que se encargarán de mostrarnos la parte de la aventura a lo largo del continuo espacio-tiempo, mientas que los Vengadores tradicionales supongo que seguirán dedicados al presente de la tierra 616 como hasta ahora.
Leyendo la newsletter de Aaron queda claro que este encargo de Marvel no sólo es uno de los trabajos que más está disfrutando como creador, sino que le está planteando uno de los mayores desafíos narrativos como escritor desde que empezó a trabajar en la Casa de las Ideas, incluso superando a su maravillosa etapa en Thor, teniendo en cuenta que en el comic del Dios del Trueno sólo habían 2 protagonistas -Odinson y Jane Foster- frente el gran reparto coral de los Vengadores. Es por esto que me molesta bastante leer a Julián Clemente en el Spot-On de este mismo comic opinar que Aaron “escribe con desgana” a Los Vengadores, lo cual no sólo es objetivamente incorrecto, sino que transmite un sesgo tremendo por parte de Clemente. Por supuesto no pasa nada si dice que algo no le gusta, y ya se sabe que para gustos colores y todas las opiniones son respetables en ese sentido. Pero no es tan aceptable que incorpore un una página oficial de información de Marvel / Panini unas apreciaciones personales sin más fundamento que a él no le gusta lo que Aaron nos está contando y busca lo que sea para justificar su punto de vista. De hecho, la complejidad de historia de Aaron es algo tan evidente, no hay más que leer el comic, que puede ser muchas cosas y puede gustar o no gustar, pero seguro no transmite “falta de gana, deseo o interés por algo”.
Me produce bastante gracia leer a Clemente lamentarse porque le gustaría que la etapa de Aaron se termine lo antes posible pero tiene que enfrentarse a la realidad que Marvel no parece estar por la labor, y que a Aaron le queda cuerda para rato. De hecho, la sensación es que vamos a tener a Aaron durante todo 2022, y yo no puedo estar más contento por ello.
Los Vengadores siguen siendo uno de los comics más divertidos de la Marvel actual, con una escala y sensación de amenaza que deja en mal lugar al resto del catálogo. Mientras Aaron, Garrón y Kuder (o quien corresponda) mantengan el nivel, yo seguiré comprando encantado este comic.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Tercer número de Inferno de Jonathan Hickman, con dibujo de R.B. Silva, Stefano Caselli y Valerio Schiti, entintado de Adriano De Benedetto y color de David Curiel, en el que por fin la historia se pone en marcha mientras conocemos varias sorpresas sobre las creación del paraíso mutante de Krakoa y la identidad de los villanos de Orchis.
PUNTUACIÓN: 7/10
¡El ataque de Nimrod! Los problemas nunca llegan a Krakoa de uno en uno. Jonathan Hickman se reúne con R.B. Silva, su colaborador de Potencias de X, para el penúltimo capítulo de su canto del cisne en la Franquicia Mutante.
Este tercer número de Inferno es una grapa de 56 páginas (39 de historia sin contar los gráficos de Hickman) en el que por fin empiezan a pasar cosas interesantes. Aunque estén contadas con el habitual ritmo pausado de Hickman y su gusto por volver a contar de forma ampliada momentos que ya vivimos en comics previos, las cosas como son. Y hay que reconocer que su capacidad de crear historias complejas que va desplegando a su propio ritmo es probablemente el principal hecho distintivo de Hickman, dicho esto en positivo. La sensación que Hickman ya tenía escritas desde el principio de HoX / PoX la trama de Cifra y Warlock en Krakoa o las revelaciones sobre el origen de Karima Shapandar (la Centinela Omega) y su cambio de bando para apoyar a Orchis es una pasada, la verdad. Como también lo es que este origen sorpresa de Karima conecte con una de las más clásicas historias y en general con los mitos de la Patrulla X.
El problema, dentro que creo que este es un buen comic, es hasta las últimas páginas tenemos otro número de worldbuilding de Hickman en el que nos explica cosas interesantes que hasta ahora no conociamos de su reinicio, pero en las que literalmente no pasa nada que avance la trama. De nuevo, y ya son tres de tres en Inferno, tenemos un comic de Hickman que nos promete que el próximo comic va a ser lo más pero que se ha olvidado de serlo en este. Y la decepción empieza desde la propia portada del comic, que nos muestra algo que ¡NO llega a suceder en este comic! ¿Cómo es posible? Obviamente, dado que el próximo número ya es el final de Inferno, espero que el climax sea impactante y nos de la acción, giros y momentos dramáticos que llevamos esperando desde el principio del comic.
En el apartado artístico, ya no es noticia que Marvel vuelva a producir un comic que da vergüenza ajena por el baile de dibujantes. R.B. Silva está acompañado por Stefano Caselli y Valerio Schiti al dibujo, contando además con entintado de Adriano De Benedetto y colores de David Curiel. Julián Clemente vende como positivo en el Spot-On que Silva dibuje la escena del flashback con Cifra y Warlock en Krakoa que amplía lo visto en Potencias de X (cosa que por otro lado claro que es positivo), pero obvia lo penoso que es que en el principal comic de la franquicia mutante los editores no hayan sido capaces de planificar que Silva dibuje toda esta grapa. Y está claro que Silva, Caselli y Schiti son los tres artistas de primera línea y no se les puede poner un pero a su narrativa, pero que prácticamente haya un salto de estilo en cada escena me toca mucho la moral, la verdad, porque de hecho Schiti y Caselli sólo dibujan 7 páginas cada uno de este comic. Si precisamente se recuerda tanto a HoX/PoX además de la historia de Hickman fue por la unidad artística de unos comics dibujados todos por Larraz y Silva. Parece que esto no es una prioridad para la Marvel actual, claro.
Hay además un elemento alrededor de Moira McTaggert en la historia de Hickman que es totalmente ridículo, pero que resulta imprescindible para que la trama avance, hasta el punto que sin eso no hay historia. Me refiero a que si Charles y Magneto saben que si Moira muere la realidad se va reiniciar, pensar que aparte del localizador Moira no puede pedir ayuda mentalmente a Charles en caso de necesidad es realmente absurdo, y rompe con la imprescindible suspensión de credulidad. Y se que esto es como La visita de Shaymalan, cuya premisa ya incluye una ridiculez absurda que hay que aceptar porque sin ella no hay película. Pues algo así me pasa con la trama de Moira en general en la miniserie de Inferno. Y no importa si el worldbuilding es super complejo, si al final Hickman tiene que emplear «chorradas» para hacer avanzar la historia, igual es que la historia no es tan buena para empezar.
Comparto las primera páginas del comic:
Inferno acaba de empezar como quien dice y ya estamos a punto de conocer el final el mes que viene. Y por lo visto en esta grapa, el climax de esta serie si puede convertirse en un verdadero game-changer para la franquicia mutante. Aparte de la propia marcha de Hickman, claro. A pesar de todo lo expuesto anteriormente, reconozco que tengo ganas de ver cómo termina la historia, la verdad.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Panini acaba de publicar uno de los comics más anticipados de los últimos tiempos, Crossover, el comic de Donny Cates y Geoff Shaw con color de Dee Cunniffe y diseño de John J. Hill que es un canto de amor al mundo del comic de superhéroes mainstream americano.
PUNTUACIÓN: 8/10
Después de que El Acontecimiento altere el mundo tal y como lo conocemos, Ellie, Otto y Ava se embarcan en una odisea través del mágico Colorado. Unos misteriosos (¿y conocidos?) superhéroes se unen a nuestro intrépido equipo de héroes en busca del modo de romper la cúpula y descubrir la verdad. ¡El primer acto de una nueva aventura que romperá tu realidad!
El primer volumen de Crossover publicado por Panini es un tomo en tapa dura de 176 páginas que recopila los seis primeros números de la serie regular publicada actualmente por Image Comics.
En el mundo de los comics de superhéroes el crossover tiene una connotación muy particular, al tratarse de una reunión de personajes que poseen comic propio para compartir una aventura en común contada en las páginas de sus colecciones, cruzando los argumentos de un comic a otro. Esto es diferente a cuando un personaje aparece en el comic de otro (team-up) y en los primeros años de Marvel en los 60 estas aventuras tenían una connotación muy especial, casi de acontecimiento. La idea del crossover evolucionó con el paso de los años para dar lugar a los eventos, que son comics planteados como miniseries que cuenten una historia protagonizada por múltiples personajes, que se supone tan grande e importante que no puede ser contada en la colección “normal” de un personaje concreto. La Guerra de los Reinos, Rey de Negro o Imperio son ejemplos de eventos recientes de Marvel, pero lo mismo podría decirse de DC y los cruces anuales entre la JLA y la JSA, por poner un ejemplo clásico.
No cabe duda que desde el título de Crossover, Donny Cates y Geoff Shaw buscan transmitir una connotación muy comiquera a los lectores que abrace el sense-of-wonder, la sensación que todo es posible en estas páginas y porqué aman (amamos) el mundo del comic. Y de momento las sensaciones no pueden ser mejores en este primer volumen. Donny Cates se luce con esta historia con elementos originales y familiares a la vez. Como ya estamos acostumbrados los lectores de Cates, la obra lanza un montón de ideas al aire que consiguen sorprender y están pasando cosas interesantes que atrapan al lector, no dejando un momento de respiro, con unos cliffhangers al final de cada grapa USA me parecen estupendos.
Cates también acierta al no dotar de un excesivo dramatismo a la historia. Al menos a mi la sensación principal que me deja el comic es «vamos a disfrutar siendo muy locos», y es ese sentido diría que el hecho de no tomarse excesivamente en serio a si mismo le viene muy bien a una historia que realmente si es muy loca. Hay un importante elemento metatextual en todo el comic, con elementos muy reconocibles de la historia del medio como el cura que busca quemar comics o la camiseta de Otto el librero, que son café para los muy cafeteros. La sensación de homenaje al medio, incluso haciendo sufrir a los protagonistas, está presente en Crossover de principio a fin, y me encanta.
Por si fuera poco, haciendo gala de su nombre, el comic está repleto de apariciones especiales. La mayoría son apenas cameos de una página e incluso una viñeta, pero hay un par que me ha parecido super buenos y me han dejado con la sonrisa en la cara. De igual modo, me parece modélica la forma en que Cates conecta Crossover con el mundo que creó en God Country. Prefiero dejarlo aquí y no comentar nada más para no chafaros las sorpresa, pero sobre todo si eres un lector veterano, vas a disfrutar un montón algunas de las apariciones que nos vamos a encontrar.
En el apartado artístico, ¡cómo ha crecido Geoff Shaw como artista desde que le conocí en God Country! El dibujante realiza un estupendo trabajo en esta serie, casi como si supiera que es este comic el que puede conseguir que se reconozca su trabajo como se merece. Sus lápices han mejorado muchísimo tras abandonar la narración «sucia» que tenían en God Country. Ahora, la historia fluye de maravilla entre las viñetas y se ve todo de forma clara, los personajes tienen personalidad propia y sabe aprovechar las splash-pages y las melés con múltiples personajes para lucirse, Decir que el apartado artístico es uno de los puntos fuertes del comic no es más que hacerle justicia y resaltar lo evidente.
Parte del éxito del comic está también en los estupendos colores de Dee Cunniffe, que ayudan a establecer el tono que la historia necesita y mejoran y embellecen los lápices de Shaw. Uno de los elementos más llamativos del comic es la forma en que replica el antiguo coloreado de los comics en los años 60 y 70 con puntos de colores como forma para distinguir la procedencia de los personajes, ya sea los habitantes de la Tierra normal con coloreado modernos, y los habitantes del otro mundo. Este elemento es muy interesante, ya que aunque sirve para esa labor de diferenciación de los personajes que necesita la narrativa de la historia, a la vez homenajea la historia del mundo del comic y cómo se hacían en el pasado.
En este sentido, me parece curioso y necesario comentar que este elemento del coloreado antiguo no se corresponde con el mundo de los años 90 en el que nació Image Comics y muchos de los personajes que cuentan con aparición sorpresa en este volumen, unos años y unos comics dominados ya por el coloreado digital que rompió definitivamente con los antiguos procesos de coloreado. Quiero decir que en muchos casos entiendo que están usando un elemento que muchos lectores, desde luego todos los que tengan menos de 30 años, no habrán conocido en sus comics favoritos actuales, y que sólo les sonará si han buscado / leído comics clásicos.
El caso es que dentro que el comic me ha gustado, veo tan claras las referencias que Cates utiliza a la hora de presentar los elementos metatextuales, empezando por gran parte de la obra de Grant Morrison y en especial su Supergods, que no ha llegado a volarme la cabeza en ningún momento, ya que parte de estas ideas ya las he leído antes y las conozco. De hecho, la idea de un mundo real que se cruza con otro fantástico es la misma idea de partida de Oblivion Song de Robert Kirkman y Lorenzo de Felici. Y aunque obviamente el desarrollo es totalmente diferente, esto me sirve para resaltar que este Crossover tiene una familiaridad que no lo convierte en especialmente original. Dentro que sí que lo es.
Comparto las primeras páginas del primer número:
Crossover no me ha parecido revolucionario pero sí me ha gustado mucho y me ha dejado con ganas de más. Como entretenimiento para un lector de comics veterano como yo me ha parecido modélico, ojalá más historias originales de este tipo.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Continúo con el repaso de las colecciones mutantes publicadas este mes de febrero por Panini con las reseñas de X-Force y Lobezno de Benjamin Percy con Martín Piccolo y Lan Medina, y SWORD de Al Ewing y Jacopo Camagni.
X-FORCE 19 de Benjamin Percy, Martín Piccolo y Guru-eFX
¡Gran Hermano! Las matrioskas de Mikhail Rasputin se han infiltrado antes en Krakoa, pero nunca de esta manera. Si Black Tom Cassidy no puede erradicar su invasión, las consecuencias irán más allá de la muerte. Es hora de que Coloso dé un paso adelante.
Este número contiene X-Force 24 USA.
Cuando empecé a leer esta grapa, no podía creerme que aún no se hubiera resuelto aún la trama de Bestia y los asesinos Matrioshkas. ¡Qué largo se me ha hecho este arco! Y el caso es que la idea de unos asesinos cuyo cuerpo puede generar infinidad de asesinos casi microscópicos era interesante de inicio, pero el arco se ha alargado muchísimo, en mi opinión. El único elemento que puede dar juego es que Bestia parece que ha salido de este ataque aún más desequilibrado mentalmente, lo que puede generar bastantes problemas para Krakoa en el futuro. Mientras tanto, el arco de Mikhail Rasputin también va a conectarse de forma sangrienta con su hermano Coloso, tal y como nos muestra la portada del comic. Y esta es la parte realmente interesante del comic, en el que además conoceremos un nuevo mutante ruso con un poder super novedoso.
Destacar además que en el final de Inferno 2 se intuía un grave problema con Coloso, y es en este comic en el que conocemos el alcance del problema. Este es un ejemplo claro de la interconectividad de la franquicia mutante para bien y para mal. Por un lado, aporta una trama que puede dar mucho juego en el futuro de la franquicia, pero tras leer Inferno te das cuenta que hay un elemento que te falta y que no has acabado de entender lo que está pasando, lo que te obligaría a comprar / leer este comic. Aparte, y sin entrar en spoilers, que Xavier no tenga previsto una forma de evitar que sus mutantes sufran control mental a menos de sus numerosos enemigos, o que llegado el caso no analice a Coloso y no detecte que Peter está controlado es algo totalmente absurdo que me ha roto completamente la suspensión de credulidad.
En el acabado artístico, Martín Piccolo repite en el dibujo del comic, siendo correcto sin más. Sin Joshua Cassara, el interés en el comic ha perdido muchos enteros, y me da rabia que los comics Marvel de este mes luzcan tan mediocres y sin personalidad. Sin embargo, no cabe duda que los editores de Marvel no ven este problema o no les importa con tan que el comic salga puntual. Y mientras, los lectores otorgamos al comprar el comic con la calidad bajo mínimos. Pero igual se van a llevar una sorpresa en los próximos meses.
PUNTUACIÓN: 6,5/10
LOBEZNO 17 de Benjamin Percy, Lan Medina y Cam Smith y Java Tartaglia
¿En quién puedes confiar? Rebelde regresa para formar equipo con Lobezno, mientras el Agente Jeff Bannister ha descubierto un dispositivo de vigilancia secreto dirigido hacia Krakoa. Ningún secreto está a salvo.
Este número contiene Wolverine 17 USA.
Tras el decepcionante arco de Solem que terminó el mes pasado, el comic de Lobezno recupera a personajes que llevaban unos meses desaparecidos como el agente Jeff Bannister y Rebelde. Cuando Percy añade tensión conspiranoica y sensación de peligro para los personajes, la cosa no puede más que mejorar, y este comic como arranque de arco ha presentado un par de elementos que me han gustado y creo que los próximos meses pueden ser super interesante. En todo caso, tras unos meses ya en la serie, me ha parecido que Percy sabe arrancar muy bien sus historias pero no acaba de cerrarlas todo lo bien que me gustaría, espero que este sea el arco que rompa esta tendencia.
El comic tiene un enorme problema con el dibujo de Lan Medina que me ha parecido montonerísimo. Si el mes pasado comentaba que la historia de Percy me parecía un bluff pero al menos tenía el dibujo de Adam Kubert, este mes Percy no tiene nadie que le cubra, y aunque el arranque de este arco promete el dibujo de Medina no me ha gustado nada, con una penosa escena de acción. Entiendo que Kubert necesite descanso y que Lobezno tiene que salir todos los meses, pero los lectores no nos merecemos el bajón de calidad que ha sufrido este comic por el flojo dibujo.
Tras el final de Inferno Lobezno se convertirá en el protagonista absoluto de la franquicia mutante, por lo que será un buen momento para reevaluar si merece la pena seguir comprando la serie.
PUNTUACIÓN: 6,5/10
SWORD 9 de Al Ewing, Jacopo Camagni y Fernando Sifuentes de Protobunker
¡La Guardia Imperial contra La Legión Letal! Con la atención de Abigail Brand dividida entre dos estaciones de SWORD, todo lo que Orchis necesita es encontrar el momento para atacar. Mientras tanto, la emperatriz Shi’ar lleva a cabo una primera visita diplomática… para colocarse en el punto de mira de la nueva Legión Letal.
Este número contiene Sword 9 USA.
SWORD vuelve a la vertiente galáctica con la llegada de la Emperatriz Shi´Ar a Arakko (Marte) y los planes de Henry Peter Gyrich ahora parte de Orchis para acabar con los mutantes. El comic juega la carta de existencia de un traidor entre las filas del grupo dirigido por Abigail Brand, y la cosa no estaría mal si no fuera que eso mismo lo acabo de leer en X-Force y Lobezno por diferentes motivos. La seguridad o ausencia de seguridad en Krakoa / Arakko me parece un chiste, y que tres comics estén jugando la misma baza a la vez me indica una mala coordinación editorial que resta fuerza a una idea en todo caso correcta y casi inevitable en una colección coral como esta. En todo caso, olvidando las similitudes con otras grapas mutantes, la verdad es que Al Ewing presenta una buena historia con un gran cliffhanger que te deja con ganas de seguir leyendo la serie el mes que viene.
Lamentablemente, con SWORD tenemos tres de tres comics mutantes con un dibujo super montonero, la cosa no puede ser peor. En esta grapa encontramos a Jacopo Camagni en el dibujo y Fernando Sifuentes de Protobunker en el color, y me queda la sensación de un chaval que acaba de recibir su primer encargo de importancia y no acaba de saber cómo conseguir que gráficamente el comic resalte en nada.
SWORD no corre peligro ahora mismo porque me interesa lo que nos está contando Ewing, pero que Marvel no tenga artistas mejores aunque sea para un fill-in me parece penoso.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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