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Crítica de Star Wars: Los Últimos Jedis

Los Últimos Jedis es la octava parte de la saga de Star Wars. Una película escrita y dirigida por Rian Johnson (Brick, Looper), que tenia la obligación de hacer avanzar la historia de la nueva generación, tras la decepción del remake encubierto que J.J. Abrams realizó en El despertar de la Fuerza. Y me temo que aunque las intenciones de Johnson iban en la buena dirección, una mala ejecución de las mismas convierte a la película en una gran decepción.

PUNTUACIÓN: 5/10

El argumento de Los Últimos Jedis según Filmaffinity nos cuenta como la malvada Primera Orden se ha vuelto más poderosa y tiene contra las cuerdas a la Resistencia, liderada por la General Leia Organa (Carrie Fisher). El piloto Poe Dameron (Oscar Isaac) encabeza una misión para facilitar la retirada rebelde. Mientras tanto, la joven Rey (Daisy Ridley) tendrá que definir su futuro y su vocación, y el viejo jedi Luke Skywalker (Mark Hamill) revaluar el significado de su vida.

Mientras, tras su enfrentamiento con Rey, Kylo Ren (Adam Driver) se debate entre unos sentimientos encontrados, y Finn (John Boyega) y su nueva aliada Rose (Kelly Marie Tran) se dirigen a una misión crucial para conseguir la supervivencia de la Resistencia.

Estoy seguro que todos habeis sentido cuando una película se convierte en un PELICULÓN, ¿verdad? Nada más termina la película y empiezan los títulos de crédito, estás en la butaca del cine con la boca abierta analizando lo que has visto, sentido y disfrutado. Es entonces cuando el concepto de la MAGIA del cine cobra todo su significado. Este año 2017, diría que lo he sentido tras ver películas tan diferentes como La La Land, Blade Runner 2049, Mother! o incluso con Guardianes de la Galaxia Vol. 2.

Lamento decir que esa magia no se produjo tras ver Los Últimos Jedis, más bien al contrario. Sentí una confusión creciente y la triste realidad de que la película, a pesar de un sobresaliente factura técnica, tenía un montón de problemas en su guión y desarrollo que impidieron que la disfrutara como lo hubiera deseado.

Si soy un adicto al cine y a la ciencia ficción en general es gracias a Star Wars. Por ello, cuando empecé este blog hace ya más de cuatro años, el primer post fue para resaltar mi amor por Star Wars. Luke, Han, Leia, Chewbacca, unidos a Indiana Jones, fueron los grandes protagonistas de mi infancia.

Tras el final de la trilogía clásica en 1983, la publicación de una excelente serie de novelas y comics, conocidas posteriormente como el Universo Expandido, ampliaron el universo de Star Wars tras el Retorno del Jedi, y mantuvieron vivo mi amor por este maravilloso universo.

Tras la compra de Lucasfilm por parte de Disney, se decidió que para las nuevas películas no se iba a tener en cuenta la cronología establecida por estas novelas, para dar libertad a los creadores para desarrollar nuevos conceptos que conectaran con las nuevas generaciones. Y lo cierto es que aunque me dolió descubrir que nunca veríamos en imagen real a Mara Jade, o Jacen y Jaina Solo, a priori era una decisión correcta desde un punto de vista cinematográfico. Decisión que vista en perspectiva posiblemente fue el comienzo de algunos problemas que aquejan a esta nueva trilogía, de los que hablaré más adelante.

Empezando por los aspectos positivos de Los Últimos Jedis, tengo que decir que el director Rian Johnson, que también escribió el guión, ha sido muy valiente y ha entendido que la franquicia galáctica necesitaba una (r)evolución que la hiciera avanzar por nuevos caminos. Por un lado, aparte de la necesidad de que los personajes clásicos dieran paso definitivamente a los nuevos personajes, me parece perfecto su intención de ampliar el foco del universo de Star Wars para que deje de ser la historia de la familia Skywalker. En un universo infinito, que llevemos 8 películas centrados en ellos era limitar claramente las historias que se podían contar.

Esto ya se vio el año pasado con la entretenida Rogue One. Pero aunque los personajes eran completamente nuevos, no era un historia 100% original, ya que el guión bebía de la Star Wars original, al contar la historia de cómo los rebeldes se hicieron con los planos de la primera Estrella de la Muerte. El éxito de esta película indicó que el público sí quiere y acepta con naturalidad nuevas historias dentro de este universo.

Además, Rian Johnson nos ofrece un guión muy autoconsciente de algunos problemas de la franquicia que mucha gente señaló después del estreno de El despertar de la fuerza. J.J. Abrams nos castigó con un reboot encubierto en el que aunque presentaba a nuevos personajes llenos de carisma, se limitaba a repetir esquemas y situaciones ya vistas en la película original, lo que eliminó cualquier posibilidad de sorpresa y emoción. De hecho, Johnson elimina de un plumazo algunos elementos presentados por Abrams que no tenían demasiado sentido para empezar, lo que además del shock-value durante el visionado es algo que valoro positivamente.

El guión de Johnson está orientado a romper todas las expectativas que el público pudiera tener, al ser ésta la octava película de una gran saga, y la segunda parte de la tercera trilogía. A partir de la estructura básica de El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi, Johnson se dedica a darle la vuelta a todas las situaciones de estas dos películas, lo que inicialmente sorprende y abre un montón de posibilidades para el Episodio IX, que se estrenará en 2020. Volveré a este punto más adelante, ya que aunque es algo positivo desde cierto punto de vista, también es el centro de los aspectos negativos sobre los que comentaré más adelante.

Me han gustado también otros elementos del guión como han sido la «democratización» de la Fuerza, en el sentido que si la fuerza está en todos nosotros, no es necesario ser un Jedi para sentir esta energía. Esto elimina la tontería de los Midiclorianos del Episodio I, y abre nuevas posibilidades narrativas. Además, pone de relevancia la incongruencia de los Jedis, empezando por Joda, que se creían el no va más pero no supieron ver la corrupción que nacía en su propio seno y que sirvió para aupar al Emperador Palpatine al poder.

Por otro lado, desde un punto de vista técnico, Los Últimos Jedis es por supuesto una película de una calidad altísima. La fotografía de Steve Yedlin nos brinda varios momentazos desde el punto de vista visual. La música de John Williams como siempre cumple con nota. También excelentes son el diseño de producción con unos sets y localizaciones reales, que dan un plus visual a la película. 

A esto hay que añadir unas buenas interpretaciones de todo el reparto. Sobre todos ellos destacan unos sobresalientes Mark Hamill como Luke Skywalker y Adam Driver como Kylo Ren, cuyos matices confirman que estamos antes uno de los grandes personajes de esta trilogía. Kylo no duda en considerarse a si mismo un monstruo, pero está convencido que hace lo correcto para romper con el pasado y construir el futuro. Y que no duda en destruir el pasado si hace falta, toda una metáfora del trabajo de Rian Johnson.

Daisy Ridley con Rey, Oscar Isaac como Poe Dameron y la trístemente fallecida Carrie Fisher como Leia Organa realizan también buenas actuaciones. Al que vi más flojo es a John Boyega como Finn, pero no creo que sea culpa suya, sino de un guión que le convierte en relleno cómico y no le da realmente momento para lucirse. Leo también mucho odio en la red hacia el nuevo personaje Rose (interpretada por la actriz americana de origen asiático Kelly Marie Tran). Lo cierto es que está correcta, no veo nada especialmente malo de su interpretación, más allá de una última frase totalmente sonrojante, que ella defiende como puede. Pero el problema es la frase, no su interpretación.

Por tanto, si solo pensamos en el aspecto visual y las interpretaciones, y no tanto en lo que nos están contando, la película merece verse en pantalla grande.

Bueno, aquí se acaban los aspectos positivos, ahora llega el momento de comentar sobre lo menos bueno.

A partir de aquí, voy a entrar en territorio de SPOILERS, estais advertidos.

El problema principal de Los Últimos Jedi es que aunque el guión está repleto de buenas intenciones, la ejecución de las mismas no es demasiado afortunada. Está genial querer romper las expectativas, pero lo que ofrezcas en su lugar debe ser mejor, y en esto creo que Rían Johnson no cumple.

Hay un primer problema grave en la construcción del guión, y es que la historia está partida en tres, por una necesidad mal entendida de que todos los personajes tengan su arco y sus minutos en pantalla. Y lo cierto es que de estas tres tramas, solo una resulta tener un interés real. Cuando hablamos de una película de 150 minutos, estamos ante un grave problema de ritmo y narrativo, y se nota que con diez o quince minutos menos se hubiera podido contar lo mismo, mejor.

Por un lado, tenemos la historia del «no-entrenamiento» de Luke y Rey, durante el cual Rey descubre tener una conexión mental con Kylo Ren. Esta es la mejor parte de las tres, aunque de hecho está plagada de pequeñas inconsistencias. Por otro lado tenemos la fuga rebelde con Leia, Poe Dameron y la vicealmirante Amilyn Holdo, interpretada por Laura Dern. La persecución de las naves rebeldes or el espacio a paso de tortuga por siete u ocho destructores imperiales es una situación ridícula que no se sostiene desde un punto de vista narrativo, aunque es justo reconocer que culmina en el que probablemente sea el momentazo visual de la película, protagonizado inesperadamente por Laura Dern. Y luego acompañamos a Finn y Rose al casino de Canto Bight para localizar a un pirata informático (interpretado por Benicio del Toro), que les permita entrar sin ser detectado en el Super Destructor del Líder Supremo Snoke. Otra escena que no aporta casi nada y que rompe totalmente el ritmo de la película.

Empezando por el final, si hubieran eliminado todo el arco de Finn  y Rose en el casino, la historia principal no se hubiera resentido casi nada, cosa que indica su inutilidad. Este subargumento se justifica únicamente por dos elementos: Por un lado, para justificar la bonita escena final, en la que un niño pobre que vive exclavizado en Canto Bight y que posee poderes Jedi mira hacia el espacio con esperanza. Y por otro, y casi más importante, para que Del Toro diga la clave de la película para Rian Johnson que busca redefinir la saga. Para Johnson, Star Wars no debe ir de la lucha del bien contra el mal, como si fuera un concepto anticuado, cuando hay una historia más interesante, que es cómo incluso en una galaxia lejana,muy lejana, los pobres son pobres y los ricos se aprovechan de ellos, justo como en el mundo real.

Johnson, Lucasfilm y Disney parecen decir que la lucha del bien contra el mal pura está anticuada y ahora lo que mola son los grises, algo en lo que por supuesto no estoy nada de acuerdo. Si la ejecución es buena, puedes hacer una película excelente de buenos contra malos, el bien contra el mal, o con todos los matices que quieras poner. El problema no es el concepto, es lo que haces tú con él.

Esto nos lleva a otro de los problemas, y es que para hacer avanzar la saga galáctica no era necesario cargarte todo lo que se había construido hasta ese momento y decir que no sirvió de nada. Y es que otro tema importante de Los últimos Jedi es recalcar que los jóvenes deben abandonar lo viejo y mirar hacia el futuro, creando su propia mitología. Lo ejemplifica perfectamente Kylo, pero también es un tema importante dentro del arco de Rey en esta película. Mark Hammil en el papel de Luke cumple con nota con un papel con el que al comienzo no estaba de acuerdo. El problema no es solo achacable a Rian Johnson, sino a la situación de partida que J.J. Abrams y Disney presentaron en El despertar de la fuerza.

Luke había desaparecido justo cuando la Primera Orden y Snoke se alzaron contra la República. Johnson responde a las preguntas de donde estuvo y por qué se fue, pero lo hace destruyendo al héroe con el que crecimos. Resulta que Luke sabe, porque así se lo cuenta a Rey, que hay un equilibrio entre el bien y el mal, a una gran luz siempre le sigue una gran oscuridad. Sin embargo, tras ver la oscuridad en su sobrino Ben Solo y ser derrotado por su propio miedo, su respuesta es abandonar a su familia a su suerte frente a esa oscuridad, sabiendo que no tienen nada que hacer contra ella. Por que él sabe que aunque se marche, la oscuridad seguirá existiendo en la galaxia. De un plumazo se han cargado toda su heroicidad, no solo de las tres películas originales, sino de todos los comics y novelas que hemos leído durante años. E incluso obviando los comics y novelas que no son canon, el Luke original es un héroe puro que no duda en sacrificarse por sus amigos y que pone siempre su seguridad por encima de su propia vida. Muy mal, Disney. Y aunque luego Luke tiene durante la película su momento para intentar arreglar esta situación, creo que no le hace justicia en absoluto, y provocan un final nada digno para uno de los principales héroes de la historia del cine.

La intención de Johnson de romper las expectativas provoca unas escenas repletas de giros que mantienen el interés. Pero lo cierto es que inconscientemente notas que algo no cuadra cuando debería. Y es que al final, aunque los giros llevan la historia por situaciones diferentes, la estructura de la película es un reboot a la inversa de El Retorno del Jedi y El Imperio Contraataca. Tras el estreno de la decepcionante El Despertar de la Fuerza, una de las cosas con las que los fans nos consolábamos era pensando que al menos este Episodio VIII sería mejor, ya que sería una historia nueva y no un reboot. Y al final, Los Últimos Jedi coge con muy poco disimulo elementos de las películas originales, aunque sea para retorcer estos conceptos.

La película empieza con una batalla espacial, como la vista sobre Endor al final de El Retorno. Aunque Poe consigue en el corto plazo su objetivo de destruir el destructor, fracasa globalmente debido a las bajas que provoca entre sus efectivos, lo que deja a los Rebeldes casi indefensos.

Rey llega hasta Luke para que la entrene, igual que en El Imperio Contraataca, pero él se niega. Rey siente en el planeta un lugar oscuro como en Hoth, pero cuando lo visita no pasa nada. Asímismo, Luke siente mucha oscuridad en Rey y se asusta, pero al final no se profundiza en nada de esto. Por no hablar que si Luke se había aislado de la fuerza, ¿cómo puede sentir la oscuridad de Rey?

Rey y Kylo están en contacto mental, y Rey se deja atrapar por La Primera Orden como Luke en el Retorno para intentar traer a la luz a Kyle, igual que Luke con Vader. Kylo acaba con Snoke igual que Vader hizo con el Emperador, aunque de forma mucho más anticlimática. Pero finalmente Kylo permanece en el lado oscuro y se pone al mando de la Primera Orden.

Finn encuentra a un criminal con similitudes con Lando Carlrissian en el casino de Canto Bight para que les ayude. Solo que éste acaba traicionándoles de verdad, no como Lando. Por no hablar del bluff de la Capitana Phasma y su inevitable similitud con el final de Baba Fett al comienzo de El Retorno.

La película termina en un planeta blanco que se parece mucho a Hoth y el comienzo de El Imperio Contraataca. Hay un montón de situaciones que intentan ser novedosas pero que no pueden evitar trasladarnos a las películas originales, aunque sea girando la situación, lo que no ayuda precisamente a que el visionado fuera uniforme. Como la ridícula frase de Rose a Finn en medio de una batalla en la que le dice algo así como «no hay destruir lo que odiamos, sino defender lo que amamos» ¿Whaaat?! Todo esto son pequeños elementos que poco a poco van haciendo que no disfrutara la película como yo esperaba.

Dos aspectos más a destacar son los personajes de Rey y Snoke, que simbolizan lo bueno y lo malo de la película. Rey estaba obsesionada con encontrar a sus padres, y durante dos años internet estuvo inundada de teorías sobre su parentesco, señalando muchas de estas ocurrencias a Luke como su padre. Esto lógicamente se ha demostrado que no tenía ningún sentido, al saberse que realmente sus padres no eran nadie importante, ni tenían nada que ver con la familia Skywalker. Esto viene bien para resaltar la intención de Johnson de crear nuevas historias alejadas de la sombra de los Skywalkers, y conecta con la idea de que no solo los jedis están conectados con la Fuerza. Por este lado, muy bien.

En el lado negativo está el Líder Supremo Snoke. Realmente estábamos ante una mala copia del Emperador, y ponía de relieve el error de inicio de Disney a la hora de iniciar esta nueva trilogía. Como comentaba antes, el Universo expandido de las novelas contaba que a pesar de la muerte del Emperador, muchos sistemas siguieron bajo el control militar del Imperio. De esta forma, la lucha del Imperio contra unos pocos rebeldes evolucionó hacia una Guerra Civil espacial en que había tiempo para intrigas, misiones encubiertas, conspiraciones políticas, al creación de una Academia Jedi y grandes dosis de acción y emoción.

Disney tiró todo esto por la borda porque creyó que era más interesante volver a hacer películas sobre unos pocos rebeldes que se enfrentan a un poderoso Imperio Galáctico,  algo ya visto, antes que ofrecer historias nuevas, inspiradas o no en el Universo Expandido, que dejaran atrás esta premisa e hicieran avanzar la franquicia galáctica por nuevo caminos.

Esto provocó que El Despertar de la Fuerza tuviera varias ridiculeces, como la aparición de La Primera Orden (el imperio pero sin ser el imperio), y que aún existiendo una República, las fuerzas de Leia fueran la Resistencia cuando deberían ser las fuerzas armadas legítimas. Y en medio de este reboot, surgió la figura de Snoke, un Lord Oscuro (no Sith) que aparece de la nada con poderes increíbles. Que Johnson opte por librarse de este clon del Emperador no me parece mal, y demuestra la inconsistencia de esta premisa inicial, pero la ejecución de esta escena también es totalmente anticlimática. De hecho, que se resuelva como lo hace demuestra el poco o ningún respeto que Johnson tenía hacia este personaje creado por Abrams y sus guionistas, empezando por Lawrence Kasdan.

El Universo Expandido se fue y ya no volverá, pero es una pena Disney no haya sabido ofrecer a los fans, de momento, nuevas historias que estén a la altura de la trilogía de Thrawn o incluso los comics de Jason Aaron de Marvel.

Pero incluso si solo pensamos en Los Últimos Jedis desde un punto de vista cinematográfico y la comparamos con las anteriores películas de las saga, entiendo que estamos ante una película mejor planteada que ejecutada.

Comparto el trailer de la película, que reconozco que no había visto hasta ahora:

Los últimos Jedis es una película demasiado larga que intenta abrir nuevos caminos pero que se ve lastrada por una deficiente ejecución. Una película que ha supuesto una gran decepción, pero que entiendo que todos los fans de esta saga galáctica irán a ver. Ya solo nos queda esperar que finalmente Disney y Lucasfilm acierten en el Episodio IX, y consigan un buen final para esta tercera trilogía. Sin embargo, la elección de J.J. Abrams no invita precisamente al optimismo. Aunque esa, es otra historia…

PUNTUACIÓN: 5/10

Reseñas Express: Revival Vol. 4, Letter 44 Vol. 2 y Harrow County Vol. 3

Vuelvo al formato de reseñas express para destacar los nuevos volúmenes de varias series independientes editadas por las editoriales Image Comics, Oni Press y Dark Horse Comics y publicadas en España por Aleta Ediciones y Norma Editorial, que he comprado recientemente y que creo que merecen la pena ser destacados. Una serie negra con toques sobrenaturales, otra serie de ciencia-ficción con toques de intriga política y el último tomo de una serie de terror ambientada en la América profunda.

 

REVIVAL VOL. 4 Huida a Wisconsin, de Mike Seeley y Mike Norton

¿De qué va? Durante un solo día, los muertos volvieron a la vida en el centro rural de Wisconsin. Ahora le toca a la agente Dana Cypress tratar con lo que ello conlleva: el escrutinio de la prensa, los fanáticos religiosos y la cuarentena impuesta por el gobierno.

Mientras Dana estrecha el cerco sobre el indescriptible asesino de su resucitada hermana, una conspiración le arrastra desde el Wisconsin rural hasta la ciudad de Nueva York.

Valoración: Revival es una muy buena serie. Estuve esperando casi un año para poder disfrutar de este comic, hasta el punto que tuve que volver a leer los tomos previos para recordar quien en es quien y donde estaban.  Una de las cosas que más me gusta de esta serie es la cantidad de personajes, y como Tim Seeley no duda en contar su historia de forma pausada, tomándose su tiempo con cada uno. Este ritmo tranquilo puede ser que no guste a todos los lectores y quizá sería el único aspecto negativo, pero en mi caso, lo agradezco.

No tengo claro si llegaremos a conocer qué provocó estas resurecciones, pero la historia engancha, y el camino de los personajes me interesa. Espero además que Aleta Ediciones no nos haga esperar otro año para poder leer el quinto tomo, porque la serie sigue a muy buen nivel.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

LETTER 44 VOL. 2, de Charles Soule y Alberto Alburquerque

¿De qué va? Tras seis meses como Presidente de los EE. UU., Stephen Blades se encuentra en una situación crítica intentando salvar su administración tras descubrir que hay una construcción alienígena en el cinturón de asteroides y que una expedición, mandada en secreto por su antecesor en el cargo, surca el espacio hacia ella para investigarla.

En la Tierra, Blades planea acabar con las guerras en Oriente Medio que ha heredado y revelar al público la existencia de vida alienígena inteligente para preparar a la población… pero se enfrenta a peligrosas amenazas tanto de su propio gobierno como del extranjero. Mientras tanto, en el espacio, la tripulación de la Clarke está preparada para conocer a los alienígenas y sus verdaderas intenciones.

Valoración:  Letter 44 es una excelente serie de ciencia-ficción con toques de intriga política. En lo referido al enfoque de Charles Soule, diría que es el opuesto al de Tim Seeley en Revival. Letter 44 está centrado en la acción y las situaciones sorprendentes, dejando de lado la construcción de los personajes, de los que conocemos lo justo.

En este segundo tomo pasan un montón de cosas, y hay momentazos increibles en cada capítulo, que me han dejado con muchas ganas de seguir leyendo. La parte espacial avanza a buen ritmo, pero me está gustando mucho más la parte política de la historia, en la que el presidente Blades se tiene que enfrentar a situaciones que van a poner al planeta al borde de la Tercera Guerra Mundial.

En el aspecto gráfico, el dibujante español Alberto Alburquerque está mucho más suelto que en el tomo inicial, notándose cómo se encuentra mucho más a gusto y se ha hecho completamente con los personajes y la historia de Soule.

Una serie imprescindible para los amantes de la buen ciencia-ficción.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

HARROW COUNTY VOL. 3 Doctor Serpiente, de Cullen Bunn, Tyler Crooke y otros.

¿De qué va? Harrow County esconde muchos misterios y todos sus habitantes pueden verse afectados por ellos. Sea el origen del niño sin piel, la inquietante casa encantada, o una extraña mujer que habla con las víboras, algo siempre requiere de una explicación y casi nunca se descubre completamente.

Valoración:  En este tercer tomo tenemos una selección de historias cortas todas escritas por Cullen Bunn que sirven para ampliar nuestro conocimiento del condado y sus habitantes. Para ello, Bunn cuenta con varios artistas, lo que hace que el resultado final se resienta respecto a los dos tomos iniciales.

Tyler Crook mantiene su altísima calidad en su historia de la vieja bruja que habla con las serpientes contada en dos números, siendo sin duda la mejor parte del tomo. Carla Speed McNeil dibuja la primera historia de este tomo con la colaboración de la colorista Jenn Manley Lee, en la que conoceremos el origen del niño sin piel. Un dibujo correcto al que perjudica la comparación con el arte de Crook. La última historia sobre una casa encantada está dibujada por Hannah Christenson y es de largo la peor de las tres historias. El dibujo es muy muy flojo, y los colores aplicados por la propia Christenson aún son peores y trasmiten el tono equivocado en las diferentes páginas.

En resumen, tomo con historias sueltas resueltas de forma desigual y que significan un punto y aparte dentro de esta serie. Por suerte, en el próximo tomo vuelven íntegramente Cullen Bunn y Tyler Crook para contar la siguiente parte de la historia, que no me pienso perder.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

Y aún me quedan más series  independientes que destacar, pero prefiero dejarlo para la próxima edición de reseñas express.

¡Saludos!

La Furia del Cursor, de Jim Butcher (Codex Alera III)

La tercera novela de la saga Codex Alera de Jim Butcher, La Furia del Cursor, consigue ampliar el mundo de Carna de forma inesperada y novedosa, ofreciendo una aventura super entretenida que rompe los moldes de las dos novelas anteriores.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Los habitantes del mundo de Carna pueden respirar tranquilos. La amenaza de los vord ha sido conjurada gracias a Tavi y sus amigos Maximus Antillar y Kitai. Gaius Sextus, Primer Señor de Alera, ha salvado la vida. Mientras, Bernard y Amara también han vencido a los vord en el valle de Calderón.

Tavi se ha convertido en cursor del Primer Señor, que lo destina a Appia, donde lo aguarda una legión recién creada. Allí completará su formación como soldado y suplirá su carencia de furias con sus habilidades como espía. Pero lo que iba a ser una misión rutinaria en la periferia del reino se convierte en una trampa mortal.

Tres novelas de Codex Alera. Ya estoy en la mitad de la saga creada por Jim Butcher, ambientada en un mundo inspirado en la antigua Roma habitado por seres sobrenaturales. Tres novelas que han sido muy diferentes entre si y que han servido para que conozcamos más sobre este mundo y sus protagonistas.

En La Furia del Cursor cambiamos las intrigas palaciegas vistas en la anterior novela, La Furia del Aprendiz, a una historia netamente bélica que nos mete de lleno en el día a día de las legiones del reino. Aprenderemos que una Legión es solo tan fuerte como su eslabón más débil, pero que si todos dan lo máximo, el resultado es mayor que la suma de las habilidades de sus miembros. Aunque, claro, esto queda muy bonito sobre el papel, pero cuando la Legion de Tavi tenga que enfrentarse a una fuerza mucho más poderosa, más que una batalla parece que se están dirigiendo hacia el matadero.

Es importante destacar también que en esta tercera novela vamos a conocer por fin las respuestas a varias de las incógnitas que nos han acompañado desde el inicio de esta serie, respuestas que son super satisfactorias y que abren muchas y muy interesantes posibilidades para las próximas novelas. Novelas que tendré que comprar en inglés, ya que lamentablemente RBA cerró la publicación en nuestro pais de esta serie de novelas.

La saga de Codex Alera mantiene un ritmo in-crescendo que lo está convirtiendo en uno de mis mundos de fantasía favoritos, gracias a unos personajes carismáticos que prometen muchos días de gloria. Una saga imprescindible para los amantes de las novelas fantasía, que os recomiendo totalmente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Crítica de Coco, de Disney-Pixar

Coco es el nuevo triunfo del estudio Pixar, una película para todas las edades que significa una celebración de la vida, la familia y las cosas por las que merece la pena vivir, además de todo un homenaje a la cultura mexicana.

PUNTUACIÓN: 8/10

El estudio de animación Pixar nos ha mal acostumbrado con películas espectaculares como Toy Story, Los Increíbles, Up, Wall-E o Del revés. Películas que gustan muchísimo a los niños pequeños por su animación y colorido pero con temas adultos que se dirigen a los padres y consiguen atraparnos. En las últimas fechas, sus películas habían decepcionado al ser «solo» películas infantiles que podían entenderse como fuente de contenidos para la maquinaria de merchandising de Disney: Cars 3, Buscando a Dory o El viaje de Arlo son algunos de estos ejemplos.

Coco consigue elevarse de la media de los últimos tiempos con una historia llena de corazón que es un canto a la belleza de la cultura mexicana y la importancia de la familia, y consiguió que me saltaran las lágrimas en varias ocasiones.  Si el precio para que Pixar pueda hacer este tipo de películas es que tenga que hacer una secuela de Cars cada año para vender merchandising, es un precio pequeño, muy pequeño a pagar.

Sin embargo, el camino de Coco para llegar a la gran pantalla no ha sido fácil. En 2010 Lee Unkrich, veterano director de la casa que había trabajado también en Monstruos, S.A. y Buscando a Nemo, propuso la idea a Pixar tras haber trabajado en Toy Story 3. Unkrich,  estaba deslumbrado por El día de los Muertos de México y su iconografía en la que la muerte representada por esqueletos se combina con colores vivos, siendo una festividad que une a familias enteras. Sin duda, estos conceptos tan alejados del standard terroríco del Halloween americano podían ser perfectos para construir una película diferente y con personalidad que atrapara a las audiencias de todo el mundo.

El equipo estudió la cultura mexicana y trabajó durante años en perfilar la historia original escrita por Unkrich, Molina, Matthew Aldrich y Jason Katzun. Finalmente, Alfred Molina firmó el guión en colaboración con Matthew Aldrich. Molina fue además confirmado como directo junto a Unkrich y en 2016 se anunció el inicio de los trabajos de animación, para su estreno este año.

Miguel es un joven con el sueño de convertirse en leyenda de la música a pesar de la prohibición de su familia. Su pasión le llevará a adentrarse en la «Tierra de los Muertos» para conocer su verdadero legado familiar.

Coco acierta en múltiples niveles. Ante todo, la historia de Miguel se eleva por encima del típico argumento de «niño quiere cumplir sus sueños (en este caso la música), a pesar de la oposición de su familia que le dice que es imposible», que tantas y tantas veces hemos visto en películas de animación. En parte es eso, si, pero es mucho más, añadiendo capas de profundidad que hacen que la película sea mucho más redonda.

Además, Coco hace una importante labor pedagógica para explicarnos a los espectadores de forma sencilla y atractiva el significado de El Día de los Muertos y qué hay detrás de los colores, la fiesta y los altares que las familias mexicanas preparan con sus series queridos. La muerte suele ser un tema tabú para los niños en la cultura occidental, pero Coco consigue que niños y mayores entendamos su significado en la cultura mexicana y por qué es un momento de celebración que no hay que temer. Es normal apenarse por la pérdida de un ser querido, pero mientras le recordemos, siempre permanecerá en nuestros corazones. Y puedo asegurar que varios niños pequeños que vieron la película conmigo lo entendieron perfectamente. Es normal por tanto que historia hable también de la familia y de los vínculos que nos unen y que hacen que podamos ser felices.

Coco es buen cine, no solo una buena película de animación, pero también es música. La música es otro elemento intrínseco de la cultura mexicana, y para que la cinta triunfara, la música y la selección de canciones debía dar en la diana. Por suerte, la elección de Michael Giacchino fue todo un acierto, y las canciones de Germaine Franco, Adrian Molina, Robert Lopez, y Kristen Anderson-Lopez consiguen emocionar y transmitir la alegría de vivir.

Y además, visualmente, Coco es un espectáculo visual de gran magnitud. La animación de Pixar vuelve a marcar un nuevo standard de calidad, consiguiendo niveles de realismo espectacular en el mundo de los vivos, y el mundo de los muertos es colorido y repleto de seres increíbles que me ha alucinado a niveles máximos. Niños y mayores nos hemos quedado con la boca abierta.

Si tuviera que ponerle un pero a Coco, diría que la película sufre un poco por la necesidad del cine comercial americano de crear a un villano al que derrotar. Esto provoca un giro que se ve venir a la legua, que aunque es coherente lleva la historia por sendas demasiado conocidas, sobre todo en una película Disney/Pixar. Por suerte, el corazón de Coco hace que nos olvidemos de este pequeño elemento menos buenos.

Tenía otro pequeño motivo de preocupación antes de ver la película, al enterarme que Coco iba a tener las voces originales mexicanas, siendo la primera película Disney/Pixar que no se doblaba en España. Sin embargo, la historia está tan unida a la cultura mexicana que no se hubiera entendido si se hubiera adaptado al castellano de España, y este doblaje original consigue transmitir la autenticidad que se merecía la historia.

Comparto a continuación el trailer de la película:

Coco supone un gran broche de oro a un buen año cinematográfico, con una película que es todo corazón. Una película que gustará a niños y mayores y que es de obligado visionado estas navidades.

PUNTUACIÓN: 8/10

Marvel Legacy, ¿la vuelta a los orígenes?

Aunque llevo varios años leyendo los comics Marvel a ritmo español, no pude resistirme y compré en inglés Marvel Legacy, el comic publicado tras la conclusión de Imperio Secreto que sirve de presentación de la nueva etapa de La Casa de las Ideas.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Marvel está viviendo una etapa convulsa en los últimos años que ha culminado justo hace unos pocos días con el relevo de Axel Alonso de su puesto de Editor en Jefe, siendo sustituido por C.B. Cebulski, un editor veterano de la casa que ha realizado funciones de captación de nuevos talentos, y que dirigía la filial en China que lleva años consolidando la marca Marvel dentro del gigante asiático.

Alonso, un veterano editor curtido en el sello Vertigo de DC Comics responsable de éxitos como Preacher, Doom Patrol, Animal Man o 100 Bullets, empezó a trabajar en Marvel en 2000, alcanzando el puesto de Editor en Jefe en 2011. Frente a la revolución que supuso para el mercado americano el reinicio del Universo DC en Septiembre de 2011, Marvel optó con éxito por el camino contrario en lo que significó su iniciativa «Marvel Now».

Frente a las 52 series de DC, Marvel redujo su catálogo presentando a sus principales personajes con equipos creativos de gran calidad. En estos primeros años, las principales series publicaron 18 números al año, acercándolas al ritmo quincenal de Spider-man, el principal personaje de la editorial. El resultado fue claro, Marvel vendía mucho más que DC publicando muchos menos tebeos al mes, consiguiendo buenas críticas y una mayor rentabilidad.

En una segunda fase, Alonso marcó como prioridad editorial el presentar nuevos personajes protagonistas con mayor variedad en género, raza o inclinación sexual, que sirvieran para conectar con un público más diverso, de forma que pudieran sentirse identificados con los comics Marvel y se realizara el tan necesario relevo generacional. Durante esta etapa, los principales héroes de la editorial fueron sustituidos por nuevas versiones de forma casi simultánea. El primer y polémico cambio se produjo en Spider-Man, que durante 2013 y 2014 vio como la mente de Otto Octavius controlaba el cuerpo de Peter Parker, decidiendo convertirse en un Spider-Man Superior para demostrar que era mejor que él. Estaba claro que tarde o temprano el verdadero Peter Parker volvería, y lo cierto es que este arco del personaje fue super entretenido y totalmente diferente a cualquier historia previa del personaje.

Junto a esto, empezó a imponerse el concepto de temporadas que intentaba trasladar la realidad televisiva al mundo del comic. Un equipo creativo tendría libertad para contar su historia, y cuando finalizara, la serie se relanzaría con un nuevo número 1 que daría la bienvenida al nuevo equipo. Aunque la idea en si no es mala, Marvel se ha excedido con esta práctica, llegando a situaciones ridículas en 2015, coincidiendo con las Secret Wars, en las que varias series tuvieron dos y tres números unos en un mismo año manteniendo los mismos equipos creativos. Este hecho ha significado un primer síntoma de los problemas que estaban por llegar.

El otro gran problema que Marvel ha sufrido en esta Fase-2, haciendo el símil con el universo cinematográfico, ha sido que estos cambios de los protagonistas se produjeron casi simultáneamente. Aunque Spider-Man volvió a la normalidad, en estos últimos años hemos visto cambios en Thor (Jane Foster), Capitán América (Sam Wilson), Iron Man (Riri Williams) o Hulk (Amadeus Cho), además de la muerte de Logan (sustituido por Old Man Logan y Lobezna), o el cierre de la serie de los 4 Fantásticos tras las Secret Wars.

Personalmente, los comics de Thor de Jason Aaron y Russell Dauterman y Capitán América de Nick Spencer y varios autores, me parecen de lo mejor que ha publicado la editorial en los últimos años. Y creo que es algo habitual y cíclico que Marvel sustituya a sus protagonistas durante un periodo de tiempo más o menos largo. Ben Reilly, Eric Masterson, James Rhodes, la etapa de Hulka en los 4 Fantásticos en lugar de Ben Grimm, John Walker (U.S. agent) o Bucky han sido Capitán América en algún momento, Steve Rogers convertido en Nómada,… son solo algunos ejemplos de los cambios que los lectores hemos visto en el pasado. Por tanto, la actual etapa no cambia tanto respecto a épocas pasadas, y los lectores siempre hemos sabido que estos cambios eran temporales, y que tarde o temprano Marvel volvería al statu-quo.

Sí que considero un error por parte de Marvel el que durante varios años dos personajes diferentes estén compartiendo nombre, lo que creo que va totalmente en contra de la esencia de ese personaje. Ahora mismo, Peter Parker y Miles Morales son Spiderman a la vez. De igual forma, Sam Wilson y Steve Rogers (en su versión de agente de Hydra) han compartido título de Capitán América. Y hemos tenido 2 Iron Mans (Tony Stark y Riri Williams, a la que se unió posteriormente Victor Von Muerte), Ojo de Halcón (Clint Burton y Kate Bishop), Lobezno (Old Man Logan y Laura Kinney X-23), o incluso Thor (Jane Foster y Odinson).

Los héroes Marvel siempre han sido especiales entre otras cosas por su propia individualidad y diferencia respecto a otros personajes de la casa. Desde el momento en que la propia Marvel dice que varios personajes pueden compartir nombre y habilidades, en parte está diciendo que eso que les hace únicos no es tan importante después de todo.

DC Comics sí ha jugado durante años con la idea del legado. Hemos visto como la JSA de la 2ª Guerra Mundial era sustituida por la Liga de la Justicia. El manto de Flash pasaba de Jay Garrick a Barry Allen y de éste a Wally West tras Crisis en Tierras Infinitas, que mantuvo el protagonismo durante décadas hasta el retorno de Barry Allen hace unos pocos años. De igual manera, Dick Grayson fue Robin en su adolescencia, convirtiéndose en Nighwing al crecer e independizarse. Su hueco fue ocupado por Jason Todd, Tim Drake y en los últimos años, por Damian Wayne.

En Marvel, los personajes crecían y evolucionaban, pero no hasta el punto que se retiraran y fueran sustituidos por otros personajes. Tony Stark dejó paso a James Rhodes como Iron Man mientras se enfrentaba a su adicción al alcohol, volviendo a la primera línea cuando logró sobreponerse a su enfermedad. Bucky fue Capitán América durante el periodo en que se pensaba que Steve Rogers había muerto, para devolverle el puesto tras su renacimiento. Y tras Superior Spiderman, Peter Parker volvió a controlar su cuerpo y fue de nuevo nuestro «amigo y vecino». Nunca se había llegado, que yo recuerde, a la situación de que un héroe abandonara su identidad, por ejemplo por motivos de edad,  y tuviera que ser sustituido por otro personaje. En todos estos arcos, disfrutábamos de un único protagonista con una historia que contar, que culminaba con el retorno a la situación previa.

Me temo que esta decisión de duplicar héroes se tomó por motivos económicos más que creativos. Es más fácil para Marvel vender una serie de protagonizada por Kate Bishop si la llamamos Hawkeye que si tienen que empezar de cero presentando a un nuevo personaje. Y justo Hawkeye está justificado, ya que Kate Bishop tomó el nombre en un periodo de tiempo en que Clint Burton había muerto, tras el Avengers Disassembled. Y unido a esto, me resula curioso que el éxito de Ms. Marvel (Kamala Khan) no provocó una nueva hornada de nuevos héroes con poderes y personalidades propias, sino que hemos visto versiones juveniles de héroes como Nova (Sam Alexander) o Ghost Rider (Jaime Reyes), entre otros.

Aunque en estos últimos años sin duda han surgido historias estupendas, Marvel como marca, creo que ha estado tirando piedras contra su propio tejado.

Y esta situación ha provocado que poco a poco una parte de los compradores veteranos de Marvel han dejado de comprar estos comics al sentir que la editorial les estaba quitando a «sus» héroes. Se buscaba captar a un nuevo tipo de lector que no existe de momento en el canal de las librerías especializadas, pero debería haberse hecho sin que sus consumidores actuales se sintieran abandonados. Todo ello provocó que aunque Marvel siga siendo la principal editorial en los Estados Unidos, sí ha sufrido una bajada de ventas que se hizo evidente en octubre y noviembre de 2016. En ese momento, la caída en los ingresos provocó las quejas de los libreros, quejas que parece que  Marvel ha escuchado y ha tenido en cuenta. Independientemente de que no tengo duda que en el plan editorial ya tuviera previsto la vuelta de muchos de estos personajes al final de los actuales arcos.

Para ello había que cerrar las principales historias abiertas, que han culminado en Impero Secreto, saga que reseñaré en enero cuando Panini termine se publicación en España. La historia de Nick Spencer en la que el Capitán América de siempre ha sido sustituido por un servidor de Hydra que se ha hecho con el control de los Estados Unidos ha sido también super polémica. En mi opinión, a falta de leer el final de la historia, me está pareciendo un arco bastante interesante, y creo que la mayoría de gente que la critica ni siquiera la ha leído.

El mundo del comic de super-héroes es cíclico y (casi) siempre acaba por volverse al statu-quo inicial. Por esto en muchas ocasiones lo importante no es el final de la historia, sino el camino que ha recorrido el personaje y las sensaciones que ha transmitido a sus lectores durante ese periodo.

Bueno, y tras este extenso, igual te estás preguntando… ¿de que va este Marvel Legacy? ¿Merece la pena?

En Marvel Legacy veremos como todo empieza en el amanecer de la raza humana, y cómo terminará con la oración de un niño. Y entre medias, imperios caerán, se alzarán misterios, se revelarán secretos, se iniciarán búsquedas y las leyendas se forjarán. Lo que nos conducirá al retorno más esperado, y ¡uno que temeremos!

Marvel Legacy sirve de inicio de la llamada Fase 3 de la editorial, en la que los héroes clásicos volverán a brillar pero sin dejar de lado las series protagonizadas por personajes jóvenes. Es por esto que la idea de «legado» está muy presente en esta historia realizada por Jason Aaron, Esad Ribic (con Steve McNiven y numerosos autores invitados), y colores de Matthew Wilson.

Empezando por la presentación de los Vengadores de hace 1.000.000 de años, entre los que veremos a Odin, Fénix, Doctor Extraño, Puño de Hierro, Black Panther, Ghost Rider o Starbrand, y la existencia de una amenaza que permanecía dormida desde entonces, pero que sin duda despertará en 2018.

Aaron y Ribic es un equipo de total garantía y ofrecen un buen tebeo. En manos menos expertas, Legacy sería un .Point One con aspiraciones, pero Aaron consigue crear una historia entretenida que no busca romper moldes, sino dejar a los lectores con ganas de más presentando los nuevas líneas argumentales de 2018. Y creo que en ese aspecto, el éxito es monumental.

Ribic mantiene su calidad habitual, aunque quizá sus páginas tienen menos fondos de lo habitual, síntoma que debió ir al límite con los plazos de entrega. Junto a Ribic, Steve McNiven dibuja algunas páginas que forman una historia autocontenida dentro del tebeo. Es una pena lo desaprovechado que ha quedado el dibujante de Civil War, porque cada vez que le veo dibujando una historia peor le veo, como si simplemente se preocupara en cumplir el trabajo, pero se olvidara de transmitir nada al lector.  A ellos se les unen un grupo de los mejores dibujantes de Marvel, que dibujan una página cada uno de los personajes en los que ellos están trabajando en la actualidad, y que sirven de presentación de argumentos que serán desarrollados posteriormente en dichas series.

Decidí comprar este tebeo en inglés debido a los spoilers, ya que si me hubiera esperado hasta enero para leerlo, me hubieran chafado varias de las numerosas sorpresas de este tomo. Y lo cierto es que me alegro haberlo comprado en inglés, ya que pude llegar a leer este tebeo sin saber qué me iba a encontrar. ¡Menos mal! Sobre todo, teniendo en cuenta que a los pocos días de leerlo, internet explotó con una noticia sobre uno de los personajes que han retornado a la primera fila en este comic, y que hubiera sido el spoiler del año si me llego a enterar antes de leer Marvel Legacy.

Comparto las primeras páginas de este tomo en el que conoceremos a estos Vengadores de hace 1.000.000 de años:

Marvel Legacy es un buen tebeo que consigue su objetivo de contar el comienzo de la principal historia que veremos en el Universo Marvel en 2018, dejándonos con ganas de más. Además de tener uno de los retornos más esperados por los aficionados, que consiguió sorprenderme y que hizo que volviera a gritar el clásico, «Make Mine Marvel».

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Fuente previews: CBR