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Crítica de Star Wars: Los Últimos Jedis

Los Últimos Jedis es la octava parte de la saga de Star Wars. Una película escrita y dirigida por Rian Johnson (Brick, Looper), que tenia la obligación de hacer avanzar la historia de la nueva generación, tras la decepción del remake encubierto que J.J. Abrams realizó en El despertar de la Fuerza. Y me temo que aunque las intenciones de Johnson iban en la buena dirección, una mala ejecución de las mismas convierte a la película en una gran decepción.

PUNTUACIÓN: 5/10

El argumento de Los Últimos Jedis según Filmaffinity nos cuenta como la malvada Primera Orden se ha vuelto más poderosa y tiene contra las cuerdas a la Resistencia, liderada por la General Leia Organa (Carrie Fisher). El piloto Poe Dameron (Oscar Isaac) encabeza una misión para facilitar la retirada rebelde. Mientras tanto, la joven Rey (Daisy Ridley) tendrá que definir su futuro y su vocación, y el viejo jedi Luke Skywalker (Mark Hamill) revaluar el significado de su vida.

Mientras, tras su enfrentamiento con Rey, Kylo Ren (Adam Driver) se debate entre unos sentimientos encontrados, y Finn (John Boyega) y su nueva aliada Rose (Kelly Marie Tran) se dirigen a una misión crucial para conseguir la supervivencia de la Resistencia.

Estoy seguro que todos habeis sentido cuando una película se convierte en un PELICULÓN, ¿verdad? Nada más termina la película y empiezan los títulos de crédito, estás en la butaca del cine con la boca abierta analizando lo que has visto, sentido y disfrutado. Es entonces cuando el concepto de la MAGIA del cine cobra todo su significado. Este año 2017, diría que lo he sentido tras ver películas tan diferentes como La La Land, Blade Runner 2049, Mother! o incluso con Guardianes de la Galaxia Vol. 2.

Lamento decir que esa magia no se produjo tras ver Los Últimos Jedis, más bien al contrario. Sentí una confusión creciente y la triste realidad de que la película, a pesar de un sobresaliente factura técnica, tenía un montón de problemas en su guión y desarrollo que impidieron que la disfrutara como lo hubiera deseado.

Si soy un adicto al cine y a la ciencia ficción en general es gracias a Star Wars. Por ello, cuando empecé este blog hace ya más de cuatro años, el primer post fue para resaltar mi amor por Star Wars. Luke, Han, Leia, Chewbacca, unidos a Indiana Jones, fueron los grandes protagonistas de mi infancia.

Tras el final de la trilogía clásica en 1983, la publicación de una excelente serie de novelas y comics, conocidas posteriormente como el Universo Expandido, ampliaron el universo de Star Wars tras el Retorno del Jedi, y mantuvieron vivo mi amor por este maravilloso universo.

Tras la compra de Lucasfilm por parte de Disney, se decidió que para las nuevas películas no se iba a tener en cuenta la cronología establecida por estas novelas, para dar libertad a los creadores para desarrollar nuevos conceptos que conectaran con las nuevas generaciones. Y lo cierto es que aunque me dolió descubrir que nunca veríamos en imagen real a Mara Jade, o Jacen y Jaina Solo, a priori era una decisión correcta desde un punto de vista cinematográfico. Decisión que vista en perspectiva posiblemente fue el comienzo de algunos problemas que aquejan a esta nueva trilogía, de los que hablaré más adelante.

Empezando por los aspectos positivos de Los Últimos Jedis, tengo que decir que el director Rian Johnson, que también escribió el guión, ha sido muy valiente y ha entendido que la franquicia galáctica necesitaba una (r)evolución que la hiciera avanzar por nuevos caminos. Por un lado, aparte de la necesidad de que los personajes clásicos dieran paso definitivamente a los nuevos personajes, me parece perfecto su intención de ampliar el foco del universo de Star Wars para que deje de ser la historia de la familia Skywalker. En un universo infinito, que llevemos 8 películas centrados en ellos era limitar claramente las historias que se podían contar.

Esto ya se vio el año pasado con la entretenida Rogue One. Pero aunque los personajes eran completamente nuevos, no era un historia 100% original, ya que el guión bebía de la Star Wars original, al contar la historia de cómo los rebeldes se hicieron con los planos de la primera Estrella de la Muerte. El éxito de esta película indicó que el público sí quiere y acepta con naturalidad nuevas historias dentro de este universo.

Además, Rian Johnson nos ofrece un guión muy autoconsciente de algunos problemas de la franquicia que mucha gente señaló después del estreno de El despertar de la fuerza. J.J. Abrams nos castigó con un reboot encubierto en el que aunque presentaba a nuevos personajes llenos de carisma, se limitaba a repetir esquemas y situaciones ya vistas en la película original, lo que eliminó cualquier posibilidad de sorpresa y emoción. De hecho, Johnson elimina de un plumazo algunos elementos presentados por Abrams que no tenían demasiado sentido para empezar, lo que además del shock-value durante el visionado es algo que valoro positivamente.

El guión de Johnson está orientado a romper todas las expectativas que el público pudiera tener, al ser ésta la octava película de una gran saga, y la segunda parte de la tercera trilogía. A partir de la estructura básica de El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi, Johnson se dedica a darle la vuelta a todas las situaciones de estas dos películas, lo que inicialmente sorprende y abre un montón de posibilidades para el Episodio IX, que se estrenará en 2020. Volveré a este punto más adelante, ya que aunque es algo positivo desde cierto punto de vista, también es el centro de los aspectos negativos sobre los que comentaré más adelante.

Me han gustado también otros elementos del guión como han sido la «democratización» de la Fuerza, en el sentido que si la fuerza está en todos nosotros, no es necesario ser un Jedi para sentir esta energía. Esto elimina la tontería de los Midiclorianos del Episodio I, y abre nuevas posibilidades narrativas. Además, pone de relevancia la incongruencia de los Jedis, empezando por Joda, que se creían el no va más pero no supieron ver la corrupción que nacía en su propio seno y que sirvió para aupar al Emperador Palpatine al poder.

Por otro lado, desde un punto de vista técnico, Los Últimos Jedis es por supuesto una película de una calidad altísima. La fotografía de Steve Yedlin nos brinda varios momentazos desde el punto de vista visual. La música de John Williams como siempre cumple con nota. También excelentes son el diseño de producción con unos sets y localizaciones reales, que dan un plus visual a la película. 

A esto hay que añadir unas buenas interpretaciones de todo el reparto. Sobre todos ellos destacan unos sobresalientes Mark Hamill como Luke Skywalker y Adam Driver como Kylo Ren, cuyos matices confirman que estamos antes uno de los grandes personajes de esta trilogía. Kylo no duda en considerarse a si mismo un monstruo, pero está convencido que hace lo correcto para romper con el pasado y construir el futuro. Y que no duda en destruir el pasado si hace falta, toda una metáfora del trabajo de Rian Johnson.

Daisy Ridley con Rey, Oscar Isaac como Poe Dameron y la trístemente fallecida Carrie Fisher como Leia Organa realizan también buenas actuaciones. Al que vi más flojo es a John Boyega como Finn, pero no creo que sea culpa suya, sino de un guión que le convierte en relleno cómico y no le da realmente momento para lucirse. Leo también mucho odio en la red hacia el nuevo personaje Rose (interpretada por la actriz americana de origen asiático Kelly Marie Tran). Lo cierto es que está correcta, no veo nada especialmente malo de su interpretación, más allá de una última frase totalmente sonrojante, que ella defiende como puede. Pero el problema es la frase, no su interpretación.

Por tanto, si solo pensamos en el aspecto visual y las interpretaciones, y no tanto en lo que nos están contando, la película merece verse en pantalla grande.

Bueno, aquí se acaban los aspectos positivos, ahora llega el momento de comentar sobre lo menos bueno.

A partir de aquí, voy a entrar en territorio de SPOILERS, estais advertidos.

El problema principal de Los Últimos Jedi es que aunque el guión está repleto de buenas intenciones, la ejecución de las mismas no es demasiado afortunada. Está genial querer romper las expectativas, pero lo que ofrezcas en su lugar debe ser mejor, y en esto creo que Rían Johnson no cumple.

Hay un primer problema grave en la construcción del guión, y es que la historia está partida en tres, por una necesidad mal entendida de que todos los personajes tengan su arco y sus minutos en pantalla. Y lo cierto es que de estas tres tramas, solo una resulta tener un interés real. Cuando hablamos de una película de 150 minutos, estamos ante un grave problema de ritmo y narrativo, y se nota que con diez o quince minutos menos se hubiera podido contar lo mismo, mejor.

Por un lado, tenemos la historia del «no-entrenamiento» de Luke y Rey, durante el cual Rey descubre tener una conexión mental con Kylo Ren. Esta es la mejor parte de las tres, aunque de hecho está plagada de pequeñas inconsistencias. Por otro lado tenemos la fuga rebelde con Leia, Poe Dameron y la vicealmirante Amilyn Holdo, interpretada por Laura Dern. La persecución de las naves rebeldes or el espacio a paso de tortuga por siete u ocho destructores imperiales es una situación ridícula que no se sostiene desde un punto de vista narrativo, aunque es justo reconocer que culmina en el que probablemente sea el momentazo visual de la película, protagonizado inesperadamente por Laura Dern. Y luego acompañamos a Finn y Rose al casino de Canto Bight para localizar a un pirata informático (interpretado por Benicio del Toro), que les permita entrar sin ser detectado en el Super Destructor del Líder Supremo Snoke. Otra escena que no aporta casi nada y que rompe totalmente el ritmo de la película.

Empezando por el final, si hubieran eliminado todo el arco de Finn  y Rose en el casino, la historia principal no se hubiera resentido casi nada, cosa que indica su inutilidad. Este subargumento se justifica únicamente por dos elementos: Por un lado, para justificar la bonita escena final, en la que un niño pobre que vive exclavizado en Canto Bight y que posee poderes Jedi mira hacia el espacio con esperanza. Y por otro, y casi más importante, para que Del Toro diga la clave de la película para Rian Johnson que busca redefinir la saga. Para Johnson, Star Wars no debe ir de la lucha del bien contra el mal, como si fuera un concepto anticuado, cuando hay una historia más interesante, que es cómo incluso en una galaxia lejana,muy lejana, los pobres son pobres y los ricos se aprovechan de ellos, justo como en el mundo real.

Johnson, Lucasfilm y Disney parecen decir que la lucha del bien contra el mal pura está anticuada y ahora lo que mola son los grises, algo en lo que por supuesto no estoy nada de acuerdo. Si la ejecución es buena, puedes hacer una película excelente de buenos contra malos, el bien contra el mal, o con todos los matices que quieras poner. El problema no es el concepto, es lo que haces tú con él.

Esto nos lleva a otro de los problemas, y es que para hacer avanzar la saga galáctica no era necesario cargarte todo lo que se había construido hasta ese momento y decir que no sirvió de nada. Y es que otro tema importante de Los últimos Jedi es recalcar que los jóvenes deben abandonar lo viejo y mirar hacia el futuro, creando su propia mitología. Lo ejemplifica perfectamente Kylo, pero también es un tema importante dentro del arco de Rey en esta película. Mark Hammil en el papel de Luke cumple con nota con un papel con el que al comienzo no estaba de acuerdo. El problema no es solo achacable a Rian Johnson, sino a la situación de partida que J.J. Abrams y Disney presentaron en El despertar de la fuerza.

Luke había desaparecido justo cuando la Primera Orden y Snoke se alzaron contra la República. Johnson responde a las preguntas de donde estuvo y por qué se fue, pero lo hace destruyendo al héroe con el que crecimos. Resulta que Luke sabe, porque así se lo cuenta a Rey, que hay un equilibrio entre el bien y el mal, a una gran luz siempre le sigue una gran oscuridad. Sin embargo, tras ver la oscuridad en su sobrino Ben Solo y ser derrotado por su propio miedo, su respuesta es abandonar a su familia a su suerte frente a esa oscuridad, sabiendo que no tienen nada que hacer contra ella. Por que él sabe que aunque se marche, la oscuridad seguirá existiendo en la galaxia. De un plumazo se han cargado toda su heroicidad, no solo de las tres películas originales, sino de todos los comics y novelas que hemos leído durante años. E incluso obviando los comics y novelas que no son canon, el Luke original es un héroe puro que no duda en sacrificarse por sus amigos y que pone siempre su seguridad por encima de su propia vida. Muy mal, Disney. Y aunque luego Luke tiene durante la película su momento para intentar arreglar esta situación, creo que no le hace justicia en absoluto, y provocan un final nada digno para uno de los principales héroes de la historia del cine.

La intención de Johnson de romper las expectativas provoca unas escenas repletas de giros que mantienen el interés. Pero lo cierto es que inconscientemente notas que algo no cuadra cuando debería. Y es que al final, aunque los giros llevan la historia por situaciones diferentes, la estructura de la película es un reboot a la inversa de El Retorno del Jedi y El Imperio Contraataca. Tras el estreno de la decepcionante El Despertar de la Fuerza, una de las cosas con las que los fans nos consolábamos era pensando que al menos este Episodio VIII sería mejor, ya que sería una historia nueva y no un reboot. Y al final, Los Últimos Jedi coge con muy poco disimulo elementos de las películas originales, aunque sea para retorcer estos conceptos.

La película empieza con una batalla espacial, como la vista sobre Endor al final de El Retorno. Aunque Poe consigue en el corto plazo su objetivo de destruir el destructor, fracasa globalmente debido a las bajas que provoca entre sus efectivos, lo que deja a los Rebeldes casi indefensos.

Rey llega hasta Luke para que la entrene, igual que en El Imperio Contraataca, pero él se niega. Rey siente en el planeta un lugar oscuro como en Hoth, pero cuando lo visita no pasa nada. Asímismo, Luke siente mucha oscuridad en Rey y se asusta, pero al final no se profundiza en nada de esto. Por no hablar que si Luke se había aislado de la fuerza, ¿cómo puede sentir la oscuridad de Rey?

Rey y Kylo están en contacto mental, y Rey se deja atrapar por La Primera Orden como Luke en el Retorno para intentar traer a la luz a Kyle, igual que Luke con Vader. Kylo acaba con Snoke igual que Vader hizo con el Emperador, aunque de forma mucho más anticlimática. Pero finalmente Kylo permanece en el lado oscuro y se pone al mando de la Primera Orden.

Finn encuentra a un criminal con similitudes con Lando Carlrissian en el casino de Canto Bight para que les ayude. Solo que éste acaba traicionándoles de verdad, no como Lando. Por no hablar del bluff de la Capitana Phasma y su inevitable similitud con el final de Baba Fett al comienzo de El Retorno.

La película termina en un planeta blanco que se parece mucho a Hoth y el comienzo de El Imperio Contraataca. Hay un montón de situaciones que intentan ser novedosas pero que no pueden evitar trasladarnos a las películas originales, aunque sea girando la situación, lo que no ayuda precisamente a que el visionado fuera uniforme. Como la ridícula frase de Rose a Finn en medio de una batalla en la que le dice algo así como «no hay destruir lo que odiamos, sino defender lo que amamos» ¿Whaaat?! Todo esto son pequeños elementos que poco a poco van haciendo que no disfrutara la película como yo esperaba.

Dos aspectos más a destacar son los personajes de Rey y Snoke, que simbolizan lo bueno y lo malo de la película. Rey estaba obsesionada con encontrar a sus padres, y durante dos años internet estuvo inundada de teorías sobre su parentesco, señalando muchas de estas ocurrencias a Luke como su padre. Esto lógicamente se ha demostrado que no tenía ningún sentido, al saberse que realmente sus padres no eran nadie importante, ni tenían nada que ver con la familia Skywalker. Esto viene bien para resaltar la intención de Johnson de crear nuevas historias alejadas de la sombra de los Skywalkers, y conecta con la idea de que no solo los jedis están conectados con la Fuerza. Por este lado, muy bien.

En el lado negativo está el Líder Supremo Snoke. Realmente estábamos ante una mala copia del Emperador, y ponía de relieve el error de inicio de Disney a la hora de iniciar esta nueva trilogía. Como comentaba antes, el Universo expandido de las novelas contaba que a pesar de la muerte del Emperador, muchos sistemas siguieron bajo el control militar del Imperio. De esta forma, la lucha del Imperio contra unos pocos rebeldes evolucionó hacia una Guerra Civil espacial en que había tiempo para intrigas, misiones encubiertas, conspiraciones políticas, al creación de una Academia Jedi y grandes dosis de acción y emoción.

Disney tiró todo esto por la borda porque creyó que era más interesante volver a hacer películas sobre unos pocos rebeldes que se enfrentan a un poderoso Imperio Galáctico,  algo ya visto, antes que ofrecer historias nuevas, inspiradas o no en el Universo Expandido, que dejaran atrás esta premisa e hicieran avanzar la franquicia galáctica por nuevo caminos.

Esto provocó que El Despertar de la Fuerza tuviera varias ridiculeces, como la aparición de La Primera Orden (el imperio pero sin ser el imperio), y que aún existiendo una República, las fuerzas de Leia fueran la Resistencia cuando deberían ser las fuerzas armadas legítimas. Y en medio de este reboot, surgió la figura de Snoke, un Lord Oscuro (no Sith) que aparece de la nada con poderes increíbles. Que Johnson opte por librarse de este clon del Emperador no me parece mal, y demuestra la inconsistencia de esta premisa inicial, pero la ejecución de esta escena también es totalmente anticlimática. De hecho, que se resuelva como lo hace demuestra el poco o ningún respeto que Johnson tenía hacia este personaje creado por Abrams y sus guionistas, empezando por Lawrence Kasdan.

El Universo Expandido se fue y ya no volverá, pero es una pena Disney no haya sabido ofrecer a los fans, de momento, nuevas historias que estén a la altura de la trilogía de Thrawn o incluso los comics de Jason Aaron de Marvel.

Pero incluso si solo pensamos en Los Últimos Jedis desde un punto de vista cinematográfico y la comparamos con las anteriores películas de las saga, entiendo que estamos ante una película mejor planteada que ejecutada.

Comparto el trailer de la película, que reconozco que no había visto hasta ahora:

Los últimos Jedis es una película demasiado larga que intenta abrir nuevos caminos pero que se ve lastrada por una deficiente ejecución. Una película que ha supuesto una gran decepción, pero que entiendo que todos los fans de esta saga galáctica irán a ver. Ya solo nos queda esperar que finalmente Disney y Lucasfilm acierten en el Episodio IX, y consigan un buen final para esta tercera trilogía. Sin embargo, la elección de J.J. Abrams no invita precisamente al optimismo. Aunque esa, es otra historia…

PUNTUACIÓN: 5/10

Reseñas Express: Revival Vol. 4, Letter 44 Vol. 2 y Harrow County Vol. 3

Vuelvo al formato de reseñas express para destacar los nuevos volúmenes de varias series independientes editadas por las editoriales Image Comics, Oni Press y Dark Horse Comics y publicadas en España por Aleta Ediciones y Norma Editorial, que he comprado recientemente y que creo que merecen la pena ser destacados. Una serie negra con toques sobrenaturales, otra serie de ciencia-ficción con toques de intriga política y el último tomo de una serie de terror ambientada en la América profunda.

 

REVIVAL VOL. 4 Huida a Wisconsin, de Mike Seeley y Mike Norton

¿De qué va? Durante un solo día, los muertos volvieron a la vida en el centro rural de Wisconsin. Ahora le toca a la agente Dana Cypress tratar con lo que ello conlleva: el escrutinio de la prensa, los fanáticos religiosos y la cuarentena impuesta por el gobierno.

Mientras Dana estrecha el cerco sobre el indescriptible asesino de su resucitada hermana, una conspiración le arrastra desde el Wisconsin rural hasta la ciudad de Nueva York.

Valoración: Revival es una muy buena serie. Estuve esperando casi un año para poder disfrutar de este comic, hasta el punto que tuve que volver a leer los tomos previos para recordar quien en es quien y donde estaban.  Una de las cosas que más me gusta de esta serie es la cantidad de personajes, y como Tim Seeley no duda en contar su historia de forma pausada, tomándose su tiempo con cada uno. Este ritmo tranquilo puede ser que no guste a todos los lectores y quizá sería el único aspecto negativo, pero en mi caso, lo agradezco.

No tengo claro si llegaremos a conocer qué provocó estas resurecciones, pero la historia engancha, y el camino de los personajes me interesa. Espero además que Aleta Ediciones no nos haga esperar otro año para poder leer el quinto tomo, porque la serie sigue a muy buen nivel.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

LETTER 44 VOL. 2, de Charles Soule y Alberto Alburquerque

¿De qué va? Tras seis meses como Presidente de los EE. UU., Stephen Blades se encuentra en una situación crítica intentando salvar su administración tras descubrir que hay una construcción alienígena en el cinturón de asteroides y que una expedición, mandada en secreto por su antecesor en el cargo, surca el espacio hacia ella para investigarla.

En la Tierra, Blades planea acabar con las guerras en Oriente Medio que ha heredado y revelar al público la existencia de vida alienígena inteligente para preparar a la población… pero se enfrenta a peligrosas amenazas tanto de su propio gobierno como del extranjero. Mientras tanto, en el espacio, la tripulación de la Clarke está preparada para conocer a los alienígenas y sus verdaderas intenciones.

Valoración:  Letter 44 es una excelente serie de ciencia-ficción con toques de intriga política. En lo referido al enfoque de Charles Soule, diría que es el opuesto al de Tim Seeley en Revival. Letter 44 está centrado en la acción y las situaciones sorprendentes, dejando de lado la construcción de los personajes, de los que conocemos lo justo.

En este segundo tomo pasan un montón de cosas, y hay momentazos increibles en cada capítulo, que me han dejado con muchas ganas de seguir leyendo. La parte espacial avanza a buen ritmo, pero me está gustando mucho más la parte política de la historia, en la que el presidente Blades se tiene que enfrentar a situaciones que van a poner al planeta al borde de la Tercera Guerra Mundial.

En el aspecto gráfico, el dibujante español Alberto Alburquerque está mucho más suelto que en el tomo inicial, notándose cómo se encuentra mucho más a gusto y se ha hecho completamente con los personajes y la historia de Soule.

Una serie imprescindible para los amantes de la buen ciencia-ficción.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

HARROW COUNTY VOL. 3 Doctor Serpiente, de Cullen Bunn, Tyler Crooke y otros.

¿De qué va? Harrow County esconde muchos misterios y todos sus habitantes pueden verse afectados por ellos. Sea el origen del niño sin piel, la inquietante casa encantada, o una extraña mujer que habla con las víboras, algo siempre requiere de una explicación y casi nunca se descubre completamente.

Valoración:  En este tercer tomo tenemos una selección de historias cortas todas escritas por Cullen Bunn que sirven para ampliar nuestro conocimiento del condado y sus habitantes. Para ello, Bunn cuenta con varios artistas, lo que hace que el resultado final se resienta respecto a los dos tomos iniciales.

Tyler Crook mantiene su altísima calidad en su historia de la vieja bruja que habla con las serpientes contada en dos números, siendo sin duda la mejor parte del tomo. Carla Speed McNeil dibuja la primera historia de este tomo con la colaboración de la colorista Jenn Manley Lee, en la que conoceremos el origen del niño sin piel. Un dibujo correcto al que perjudica la comparación con el arte de Crook. La última historia sobre una casa encantada está dibujada por Hannah Christenson y es de largo la peor de las tres historias. El dibujo es muy muy flojo, y los colores aplicados por la propia Christenson aún son peores y trasmiten el tono equivocado en las diferentes páginas.

En resumen, tomo con historias sueltas resueltas de forma desigual y que significan un punto y aparte dentro de esta serie. Por suerte, en el próximo tomo vuelven íntegramente Cullen Bunn y Tyler Crook para contar la siguiente parte de la historia, que no me pienso perder.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

Y aún me quedan más series  independientes que destacar, pero prefiero dejarlo para la próxima edición de reseñas express.

¡Saludos!

Prophet Vol. 5 Guerra en la Tierra. El final del camino

Tras una larga espera, Aleta Ediciones por fin ha publicado en España el quinto y último tomo de Prophet, la serie de ciencia-ficción creada por Brandon Graham, Simon Roy y  Giannis Milonogiannis entre otros, a partir del personaje de Rob Liefeld.

PUNTUACIÓN SERIE COMPLETA: 7/10

Este quinto tomo recoge la miniserie Prophet: Earth War, que sirve de conclusión de una serie que se ha convertido por en uno de los referentes del cómic de ciencia ficción americano de los últimos años.

El ejército del viejo Prophet vuelve al mundo natal de la Humanidad y debe aliarse con un culto adorador de cristal para reconquistar las torres que despertaron al Imperio.

Si quieres conocer quién es Prophet, te sugiero mi artículo de ¡Noviembre de 2015! en el que reseñaba los cuatro primeros tomos y el origen del personaje. Si, has leído bien, tuvimos que esperar dos años para poder leer el final de la historia, lo que considero que ha sido una pasada super exagerada. Y quizá esta espera me puso las expectativas tan altas que este tomo, aunque correcto y continuista respecto a las cuatro primeras partes, me ha dejado un poco frío. Sobre todo teniendo en cuenta que estamos ante un final que no es realmente un final, porque nada termina realmente y la vida continúa. Y cambia y evoluciona en un ciclo sin fin.

El guion es de nuevo de Brandon Graham y Simon Roy, contando en el apartado gráfico con el propio Graham, Giannis Milonogiannis, Grim Wilkins y Ron Atkins.

El mayor hallazgo de Prophet es que no se parece a nada que haya leído antes y es realmente una obra totalmente original que sorprende página a página. Brandon Graham y Simon Roy dieron vida a un personaje como nunca lo consiguió su propio creador Rob Liefeld en los lejanos 90. Aunque en este caso, la intención de Graham y Roy con esta serie entiendo que ha sido crear «high-concepts» de ciencia-ficción cuanto más diferentes mejor, más que dotar de personalidad diferenciada a sus personajes.

Además, el apartado artístico sigue siendo lo más flojo, con dibujos que en muchos momentos parecen bocetos a medio construir. Esto es una autentica pena, porque con un dibujo un poquito mejor narrativamente hablando, quizá podríamos estar hablando globalmente de una obra sobresaliente en lugar de un correcto notable.

Comparto a continuación algunas páginas del primer número de este tomo de la edición americana, para que veais el nivel del arte de este tomo.

Prophet es una serie imprescindible para todos los fans de la ciencia ficción. Una obra agrupada en cinco tomos que te recomiendo si te gusta disfrutar de obras diferentes que no parezcan copia de copia de algo ya visto infinidad de ocasiones.

PUNTUACIÓN SERIE COMPLETA: 7/10

Fuente previews: CBR

 

Renacida, de Mark Millar y Greg Capullo

Renacida es el nuevo comic de Mark Millar, en este caso colaborando con Greg Capullo, el dibujante superestrella de Batman. Una serie de ciencia ficción publicada en España por Panini, y que aunque está excelentemente dibujada, su concepto no me ha convencido del todo.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¿Dónde vamos cuando morimos? Ni al cielo ni al infierno: a otro sitio. Un sitio donde tienes que luchar para sobrevivir y donde las personas de tu pasado te están esperando: los buenos… y los malos.

El equipo artístico está brutal y es sin duda lo mejor de este tebeo. Junto a Greg Capullo a los lápices encontramos a sus colaboradores habituales Jonathan Glapion en las tintas y Francisco Plascencia al color.  En el caso de Renacida, estoy seguro que a partir de este concepto básico de un mundo fantástico al que vamos tras morir, Millar simplemente le dijo a Capullo, «¿qué quieres dibujar?», adaptando su argumento a los deseos del dibujante de Nueva York. ¿Quieres dibujar dragones? Sin problema, hay tienes tres. ¿Un guerrero que mate zombies con un hacha? Seguro que mola. Y así sucesivamente.

Esto en el fondo no es ningún problema, ya que  lo cierto es que se nota que Capullo & Cia. se lo han pasado de maravilla trabajando en esta serie, y las páginas son espectaculares y justifican el precio de este tomo.

Mark Millar es un tío muy listo. Su éxito en Marvel y DC (con Ultimates y Red Son entre otras) le abrió las puertas del estrellato en el mundo del comic. Este éxito le permitió una independencia que ha dirigido a crear conceptos sencillos y fáciles de vender a Hollywood, que ha adaptado con éxito en películas como Wanted, Kick-ass o más recientemente, Kingsman.

Este éxito se retroalimenta. Cuando una película tiene éxito, los ejecutivos de Hollywood se pegan por firmar su siguiente serie. Del mismo modo, sus comics se venden bien, pero aún mejor cuando se estrena la película. Y así, los mejores dibujantes hacen cola para trabajar con él, sabiendo que esas series van a resultar muy, muy rentables para ellos. Así tenemos Empress con Stuart Immonem, Crononautas de Sean Murphy, o Jupiter´s Legacy (volúmenes 1 y 2) junto a Frank Quitely.

En el caso que nos ocupa de Renacida, el guión me ha decepcionado bastante. No se exactamente qué esperaba, pero Millar no ha estado especialmente acertado. Más allá del «pitch» inicial y de dar a Capullo o que quería dibujar, he visto a Millar más vago de lo habitual, con una historia sin giros ni sorpresas bastante normalita. En todo caso, entiendo que en este caso más que en otras ocasiones Millar ha optado por apartarse y dejar que el dibujante se luzca.

Comparto a continuación algunas páginas sin texto para que disfruteis del excelente dibujo de Capullo y sus colaboradores.

La historia de Renacida quizá me ha decepcionado un poco, pero el dibujo de Capullo sin duda merece la compra. Si te gusta disfrutar de una historia de fantasía extraordinariamente dibujada, no lo dudes, pasarás un buen rato.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Fuente previews: CBR

Crítica de The Expanse temporada 2

La segunda temporada de The Expanse del canal americano Sci-Fi y que Netflix ha estrenado en España ha superado el buen arranque de la primera temporada y muestra que la ciencia ficción de calidad tiene también un hueco en la parrilla televisiva.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

The Expanse es una serie de ciencia ficción futurista en la que la humanidad se ha expandido por el Sistema Solar, colonizando Marte y creando numerosas colonias mineras en los cinturones de asteroides. En una galaxia al borde de la guerra debido al enfrentamiento entre la Tierra y Marte, la aparición de una protomolécula de origen desconocido en la primera temporada sirvió para aumentar la tensión hasta convertir la situación en casi insostenible.

The Expanse adapta la serie de novelas escrita por Daniel Abraham y Ty Franck (con el pseudónimo de James S. A. Corey), de la que se han publicado seis novelas hasta la fecha. La serie de televisión ha sido desarrollada por Mark Fergus y Hawk Ostby, guionistas de Hijos de los hombres de Alfonso Cuarón y Cowboys & Aliens de Jon Favreau.

En esta segunda temporada, los tripulantes del Rocinante siguen buscando a los responsables de liberar la protomolécula en la colonia de Eros. Mientras, las intrigas políticas entre los gobiernos de Marte y la Tierra alcanzarán un máximo nivel de tensión tras un combate en la luna de Ganimedes. En esta segunda temporada conoceremos con más detalle a la armada marciana, y en especial a la soldado Bobbie Draper (Framkie Adams), que odia a los humanos y solo está deseando en entrar en acción contra la Tierra.

Cuando comenté mi opinión sobre la primera temporada el año pasado, me pareció una serie con una historia y un misterio que me engancharon protagonizado por personajes muy poco interesantes. Me alegra poder decir que lo bueno se mantiene y que lo personajes muestran muchos más matices que los convierten en más tridimensionales. Ninguno es 100% bueno ni malo, y las decisiones, incluso las malas, se explican y casi hasta se entienden.

A la tripulación del Rocinante formada por el capitán de la Tierra Jim Holden (Steven Strait), el piloto marciano Alex Kamal (Cas Anvar), la cinturoniana Naomi Nagata (Dominique Tipper) y el mecánico y guardaespaldas Amos Burton (Wes Chatham) se les une el agente de la ley Joseph Miller (Thomas Jane) en su investigación sobre la protomolécula. Y aunque se mantienen juntos, cada uno tiene sus propios demonios a los que tendrá que enfrentarse.  Y mientras, en la Tierra, la secretaria de la ONU Chrisjen Avasarala  (Shohreh Aghdashloo) intenta evitar una guerra con Marte mientras lucha con enemigos dentro de su propia organización.

En todo caso, el visionado en V.O. hace que las actuaciones me hayan gustado más que en la primera temporada, pero siguen siendo interpretaciones de nivel televisivo, muy alejado del nivel cinematográfico.

Otro elemento que me ha gustado mucho es la forma en la que vemos como este conflicto al final lo sufren los ciudadanos normales, sobre todo los cinturonianos. Hubieron varias escenas muy crueles que me impactaron por lo frío que es el espacio, lo frágiles que somos los seres humanos en este territorio hostil y como la vida en el espacio vale menos que nada.

Comparto el trailer de la segunda temporada:

The Expanse ha mejorado en todos los aspectos y se ha convertido en una serie super interesante para todos los amantes a la ciencia ficción. Me alegra saber que la tercera temporada ya está en marcha, y espero que no tarde demasiado en entrenarse.

PUNTUACIÓN: 7.5/10