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Crítica de Thor: Presa, de Donny Cates y Nic Klein (Marvel Comics – Panini)

Analizo Presa, el segundo arco de Donny Cates y Nick Klein en Thor, ahora que Panini acaba de publicar el final este mes de agosto.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡EL REGRESO DE DONALD BLAKE! ¡»Presa» comienza aquí! Érase una vez, un hombre mortal llevaba dentro de sí el espíritu de un dios. ¡Con un chasquido de su bastón en el suelo, aparecería el Poderoso Thor! Pero han pasado años desde que el Rey de Asgard requirió su forma mortal. ¿Dónde ha estado el buen doctor todo este tiempo y qué significa su reaparición para el Dios del Trueno? ¡Donny Cates y Nic Klein se adentran en un misterio que no se ha resuelto desde 1962!

Después de una etapa histórica como ha sido la de Jason Aaron en Thor, estaba claro que la única opción para Donny Cates era plantear argumentos diametralmente diferentes para intentar evitar la inevitable comparación. En este sentido, el primer arco contra Invierno Negro resultó modélico, al igual que ha pasado con este segundo arco recién finalizado con el retorno de Donald Blake a la Tierra. Pero un Doctor muy diferente al que recordábamos de los comics originales del Dios del Trueno, creando una amenaza que es capaz de destruir todo lo que ama Thor.

Hay un primer elemento sobre la historia que quiero destacar, y es que los comics que Cates escribe comics para Marvel Comics son historias pensadas para ser leídas mes a mes. Cada cliffhanger nos ha dejado en un momento estupendo de incertidumbre, y llegar a leer el final cinco meses después ha merecido la pena. Estos comics justifican mi afición a la narrativa periódica que significan los comics de superhéroes. Y junto a la sorpresa que ha supuesto todo lo relativo a la nueva situación de Donald Blake, este arco ha puesto de relevancia el control de Cates del mundo de Asgard y todos los héroes que lo pueblan.

La narración de Cates me parece excelente, metiéndonos en la piel de Donald Blake y entendamos el alcance de la tortura que ha sufrido durante todos los años previos, viviendo una vida que era una mentira con unos recuerdos falsos de unas vivencias que nunca experimentó. No es de extrañar que caiga en la locura y quiera ver el mundo arder. De hecho, el final del arco me ha parecido brillante, no sólo por lo que nos recuerda de la historia de la mitología de Thor, sino porque reafirma de alguna manera su naturaleza trágica.

En el apartado gráfico, reconozco que me costó conectar con el estilo de Nic Klein, con el color de Matt Wilson, pero reconozco que este segundo arco lo he disfrutado de principio a fin. Sus páginas saben transmitir la locura que envuelve a Blake, pero también el carisma de personajes como Jane Foster o Bill Rayos Beta. Además otro elemento muy chulo de Klein es que sabe sacarle el máximo partido al guión de Cates y nos ofrece unas viñetas super potentes y emocionantes en cada grapa, con unas splash-pages que quitan el hipo. Leer en el Spot On de Julián Clemente que este arco marca la marcha de Klein de la serie me ha dado un bajón, la verdad. Sobre todo viendo al sustituto al menos en el próximo número, Michele Bandini, correcto artista italiano al que veo que le falta justo algo que Klein tiene para regalar: personalidad. Buff, me ha quedado temblando ante este cambio.

Si tengo que pensar en algún elemento menos bueno de este arco, quizá hay que reconocer que Thor Odinson ha sido secundario en su propio comic, ya que el protagonismo ha recaido en el propio Donald Blake o Jane Foster. Esto no es algo malo en si mismo, de hecho el arco como digo me ha gustado mucho. Sin embargo, sí puedo decir tras 14 números que Cates ha creado un Thor Odinson antipático con el que es muy difícil empetizar. Y esto, que entiendo que debe ser algo buscado por Cates (espero) en vista a una evolución del personaje en los próximos meses, no tengo claro que sea un acierto, la verdad. En todo caso, este Thor se mantiene como uno de los comics imprescindibles de cada mes.

Tras 14 números USA y 2 arcos finalizados, Donny Cates confirma que le ha cogido el truco a Thor y su mundo, y que le queda cuerda para rato. Si Presa es el nivel a esperar, nos espera una etapa que vamos a disfrutar un montón.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Los Cuatro Fantásticos. 60 años explorando el Universo Marvel, de Pedro Monje, Lidia Castillo, David Aliaga y Sergio Aguirre (Dolmen Editorial)

Esta semana se ha cumplido el 60 aniversario de la publicación del primer números de Los 4 Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby, y poder leer el libro Los Cuatro Fantásticos: 60 años explorando el Universo Marvel de Pedro Monje, Lidia Castillo, David Aliaga y Sergio Aguirre ha sido la forma perfecta para disfrutar de este aniversario. Si a esto le uno que este artículo es el número 500 desde que empecé a publicar contenidos diarios sin faltar ni un día a mi cita, tengo motivos de sobra para estar de doble celebración.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

LOS CUATRO FANTÁSTICOS. 60 años explorando el Universo Marvel.  En agosto de 1961, una nave espacial emprendió rumbo a las estrellas con un objetivo imposible, iniciar una nueva era en la industria del cómic USA. Del humo de aquel aterrizaje surgieron Míster Fantástico, la Chica Invisible, la Cosa y la Antorcha Humana. Habían sobrevivido a la experiencia, pero los rayos cósmicos les cambiaron para siempre. Bautizados como los Cuatro Fantásticos, prometieron utilizar sus nuevos poderes para defender a la humanidad y cartografiar esa galaxia de viñetas recién nacida y conocida como Marvel Comics

Durante 60 años y desde aquel viaje iniciático capitaneado por las leyendas Stan Lee y Jack Kirby, los mandos de la astronave fantástica han pasado por las manos de grandes autores como Roy Thomas, John Byrne, Walter Simonson, Tom DeFalco, Carlos Pacheco, Mark Waid o Jonathan Hickman. Gracias a ellos, la serie se ha convertido en una montaña rusa emocional y creativa no exenta de turbulencias y aterrizajes forzosos. Dentro de las páginas de este libro se encuentra un análisis del origen, evolución, adaptaciones, autores y grandes polémicas de los Cuatro Fantásticos.

Conozco a Pedro Monje desde hace un montón de años, cuando escribía en la web Zona Negativa. Su gran conocimiento comiquero, su gusto por las cifras de ventas y la vertiente del negocio de la industria y no tener miedo de entrar en el barro cuando la situación lo requería eran aspectos que me gustaban mucho de sus textos, a los que siempre sabía darle el toque justo de información pero también de entretenimiento. De ahí descubrí su faceta comunicadora en Dolmen, y más reciente en la web sala de peligro, que se ha convertido en mi principal fuente de información en castellano sobre el mundo del comic.

Otro ilustre escritor y divulgador del mundo del comic al que conozco desde su etapa en Zona Negativa es Sergio Aguirre, cuyos conocimientos enciclopédicos me maravillan con cada podcast en el que participa. Lidia Castillo es una escritora e ilustradora que colabora con Panini escribiendo artículos sobre Marvel. Reconozco que yo la descubrí gracias también a Sala de peligro, en la que ha escrito unos estupendos artículos sobre los principales comics de personajes como Wanda Maximoff y Visión y Loki, además de ser una habitual de sus podcasts. David Aliaga es novelista, escritor, editor y divulgador del mundo del comic, y diría que siente especial predilección por el Doctor Extraño, viendo los artículos que ha ido publicando en la web de Sala de Peligro.

Además de la web de Sala de Peligro, gracias a su fantástico podcast centrado en el mundo del comic me he aficionado a escuchar podcasts comiqueros. Y disfruto mucho escuchándoles a ellos y también a colaboradores como Enrique Machuca o Íñigo Rodríguez. El porcentaje de podcasts en que aciertan completamente con mis gustos me parece increíble, rayando la telepatía.

Hecha esta introducción, no es de extrañar que cuando descubrí la existencia de este libro la compra fuera obligada, sobre todo porque me considero fan de Los Cuatro Fantásticos, aunque no haya comprado todos los comics que se han publicado.

Más allá de lo majos que me caen los autores en su web, los podcasts o en sus cuentas de Twitter, la verdad es que leer este libro sobre Los Cuatro Fantásticos ha sido una pasada. Como comentaba antes, aunque me considero fan de los 4F, no soy de los fanáticos que compran todo lo que se publica aunque no me guste el contenido. De hecho, dejé de comprar la serie varios años tras el final de la etapa de Simonson durante una etapa con la que no conectaba nada. En los últimos años he comprado etapas concretas, como las de Waid y Wieringo, Millar y Hitch, Jonathan Hickman y, más recientemente, el inicio de la etapa de Dan Slott, teniendo varios agujeros en mi comiteca.

Lo bueno de este libro no es que rellena los huecos que tengo en las etapas que no compré en su día, como las de Lobdell y Larroca o la serie de Roberto Aguirre-Sacasa en el sello Marvel Knights. Aunque realmente si me ha venido muy bien para conocer y recordar todo lo bueno y no tan bueno que nos ha dado este comic a sus lectores durante todos estos años. No, para mi lo mejor que han hecho Monje, Castillo, Aliaga y Aguirre es que nos introducen de forma modélica en la intrahistoria, en los líos editoriales y en el contexto histórico que explica muchas de las decisiones, acertadas y equivocadas por igual, que los editores de Marvel fueron tomando con el paso de los años.

Otro elemento que me gusta mucho del libro es la forma en que presentan y contextualizan muchas de las polémicas, empezando por la propia creación de la serie en los años 60 y la disputa por su autoría por Lee y Kirby años después, dando la información disponible pero sin llegar a posicionarse en un bando entendiendo que ambos autores probablemente hicieron cosas muy buenas pero también cometieron errores, dejando que cada lector lleguemos a nuestras propias conclusiones. Unido a esto, hay comics que son historia viva del medio, pero eso no significa que sus autores fueran ejemplos de virtud. Volver a leer sobre el ego de John Byrne o los líos que provocó Jim Shooter en los 80 (o Bill Jemas en 2000) en el Bullpen Marvelita me ha maravillado.

Además de Reed, Sue, Ben, Johnny y el resto de la familia, me ha encantado ver que autores como Jonathan Hickman, Mark Waid, Steve Englehart o editores como Tom Breevort (por poner algún ejemplo) se convierten también en protagonistas mientras el libro navega de forma cronológica por la historia del grupo y sus vaivenes editoriales a lo largo de los años.

En general hay bastantes anécdotas sobre La Primera Familia y sus autores que ya conocía, otras muchas no. Pero sin duda agradezco tener ahora un libro de referencia en el que básicamente puedo encontrarlo todo, ya que es imposible recordar cada artículo, podcast o video sobre el tema que he visto a lo largo de los años. Me gusta también que se paren aunque sea brevemente para hablar sobre las películas o las series de animación protagonizadas por los 4F, que también están llenas de anécdotas y detalles super interesantes. Por no hablar de la etapa negra, que también es historia del grupo, en la que Marvel dejó de publicar el comic de los 4 Fantásticos por mandato de Ike Perlmutter por la disputa de Marvel y Fox por los derechos cinematográficos de los personajes.

Realmente me ha gustado mucho este libro y lo he disfrutado un montón. De hecho, tengo que alabar la cuidada edición de Dolmen en tapa dura, con un precio que creo que está super ajustado, y unas casi 400 páginas de contenidos que sin duda valen el precio que pagué por él.

Los Cuatro Fantásticos: 60 años explorando el Universo Marvel es un libro imprescindible para todos los amantes de los comics Marvel en general, y de La Primera Familia en particular. Si te gustan Reed, Sue, Ben y Johnnie, no te puedes perder este volumen.

Excelsior!

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Gideon Fall vol. 6: The End, de Jeff Lemire, Andrea Sorrentino y Dave Stewart (Image Comics)

Por fin ha llegado el sexto y último volumen de Gideon Falls, el comic de terror metafísico de Jeff Lemire, Andrea Sorrentino y Dave Stewart en el color, y no puedo más que dar las gracias a unos autores en estado de gracia que nos han dado un final perfecto a su historia.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

La conclusión alucinante de la serie ganadora del premio Eisner por el exitoso equipo creativo super vetas del New York Times formado por el escritor JEFF LEMIRE y el artista ANDREA SORRENTINO (el equipo creativo detrás de Green Arrow y Old Man Logan), con el talento del colorista ganador del premio Eisner DAVE STEWART (Hellboy )!

Mientras todos los universos de «Gideon Falls» finalmente convergen, ¿podrán las fuerzas combinadas de esta banda de aventureros ser suficiente para detener al Hombre Sonriente y sus ilimitadas legiones de maldad? ¡Descubra las respuestas a todas sus preguntas! Este volumen incluye un montón de extras de esta innovadora serie.

Este sexto volumen recopila GIDEON FALLS # 27 USA.

Gideon Falls es una historia compleja de realidades alternativas y viajes a través del tiempo y el espacio. Aunque de momento era un comic que me estaba gustando mucho, obviamente el final tenía que estar a la altura y cuadrar de forma satisfactoria la historia para mantener mi nivel de apreciación. Afortunadamente, el comic está a la altura y supera todas las expectativas. En este sentido, quiero destacar el hecho que al ser un comic «creator-owned», los autores pudieron crear el final de la forma que ellos estimaron más adecuada para contar su historia, de forma que el último número en grapa tuvo 80 páginas de historia, que en la versión en tomo se ha ampliado hasta los 120 al sumarle un montón de extras muy jugosos como el guión de Lemire, o el proceso de creación de las páginas de Sorrentino y Stewart. 80 páginas de una sola tacada que les permitieron concentrarse en la historia y no en los cliffhangers y sorpresas que tendrían que haber colocado si se hubiera publicado de forma normal con las grapas de 20 páginas habituales. Poder leer la historia de un tirón y que todo encaje tan bien sin duda es un plus.

Dado que es un comic que aún no se ha publicado en España no voy a entrar a comentar nada del comic en si más allá de confirmar que Lemire consigue cerrar la historia de forma brillante. A estar alturas de historia, creo que eso es todo lo que necesitas saber. Sobre Lemire debo decir que tiene una versión montonera en sus comics de encargo, por ejemplo su decepcionante Question o Joker: Killer Smile, y otra muy diferente cuando se trata de comics de creación propia como este Gideon Falls o Ascender. Me alegra poder disfrutar del Lemire bueno en este comic, en el que nos ha ofrecido un concepto que nos ha volado la cabeza por su originalidad y ejecución.

Y hablando de ejecución, que grande es ver a artistas en la cumbre de su creatividad. Andrea Sorrentino y Dave Stewart se han salido en este comic, creando algunas de las páginas más locas de los últimos años, creando una narrativa única jugando con la página impresa y creando un tipo de historia que sólo puede encontrarse en los comics y que justifica sólo por el arte la compra de estos comics. Sorrentino ha encontrado en Lemire el compañero perfecto que le permite explotar todas sus virtudes como artista y disimular sus carencias, a los que se une un Dave Stewart que demuestra en cada trabajo por qué es el mejor colorista del comic mainstream, ayudando a crear la atmósfera perfecta y consiguiendo que el color ayude a contar la historia igual que los dibujos.

Comparto las primeras páginas de este último volumen:

El final de Gideon Falls me ha volado la cabeza y me parece perfecto. Un comic que se ha convertido en lectura obligada para todos los amantes del terror y la ciencia ficción que no te puedes perder.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Veneno 31 de Donny Cates y Ryan Stegman (Marvel Comics – Panini)

La etapa de Donny Cates y Ryan Stegman en Veneno llega a su fin este mes de agosto, con un número emocionante que nos sitúa a todos los jugadores ante el nuevo status-quo generado por el final de Rey de Negro.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

¡Se acabó! Coincidiendo con Venom #200 USA de la numeración de Legado, llega el último capítulo en la etapa de Donny Cates y Ryan Stegman. Es el primer capítulo del resto de la vida de Veneno y, después de esto, nada volverá a ser igual. En el día después de Knull, ¿qué queda del Protector Letal?

Este número contiene Venom 35 USA, número 200 de la numeración legado.

35 números USA, 31 en España, además de ser protagonista de dos eventos multitudinarios como han sido Matanza absoluta y Rey de Negro. ¡Qué viaje hemos tenido estos casi tres años! Lo mejor de la etapa que ahora termina de Donny Cates y Ryan Stegman es que han conseguido que conectara con un personaje que hasta ese momento me parecía super antipático y desagradable, que se encuentra ahora mismo convertido en uno de los héroes más poderosos del Universo Marvel.

Lo primero que me ha sorprendido de este último número es que se trata de un especial con 74 páginas de historia. Pero claro, hay tantos personajes que merecen nuestro interés que es lógico que este final de etapa tenga una extensión mayor de lo habitual. Lamentablemente, esto hace que Ryan Stegman sólo dibuje unas pocas páginas, las primeras y últimas del comic para dar cierre a la etapa, estando acompañado por un irregular grupo de artistas para los diferentes bloques del comic: Kev Walker, Danilo S. Beiruth, Ron Lim, Guiu Vilanova, Gerardo Sandoval y Bagley.

Esto provoca un irregular apartado artístico, con páginas muy buenas (Stegman), buenas (Walker y Bagley), funcionales (Beiruth, Lim y Vilanova) y malas (las de Sandoval), con el gran pero que me genera que los editores de Marvel no incluyeran a Iban Coello en este especial, algo que hubiera sido más que merecido ya que él fue el dibujante titular durante varios meses y ha ido creciendo hasta convertirse en uno de los valores en alza más importantes para Marvel. Una pena.

Debido a la extensión, hasta Cates necesita ayuda en la escritura de este especial, de forma que Phillip Kennedy Johnson aparece acreditado como co-guionista en las páginas 40 a 50, que nos cuentan la historia de Flash Thompson, con dibujo de Sandoval. No se si esto significa que vamos a tener en un futuro cercano una serie de Agente Veneno escrita por Johnson, pero tampoco me sorprendería.

Cates plantea un número argumentalmente estupendo, al mostrarnos la nueva faceta de Eddie Brock como defensor del Universo y su conexión con los otros héroes de la Tierra como los Vengadores, sin olvidarse de su relación con Spiderman, que fue donde todo empezó. Y sobre todo, el comic se centra también en su hijo Dylan, que va a tener una importancia fundamental en la historia del personaje en la próxima etapa de Al Ewing, Ram-V y Brian Hitch que empezará dentro de unos meses. De hecho, considero que Cates (y Marvel) han sido muy inteligentes ya que ante el cambio y la ampliación de los poderes de Eddie, él tiene una nueva faceta que jugar en el Universo Marvel cósmico, pero nos dejan a Dylan para poder contar aventuras «normales» de un nuevo Veneno adolescente ambientadas en Nueva York. Como digo, qué listos.

Hay veces en que al finalizar una etapa en un comic, el escritor devuelve los juguetes igual que los encontró, para que el siguiente pueda jugar a su gusto. No es el caso con Veneno, pero este cambio y la ampliación del elenco de protagonistas puede darnos un montón de nuevas y emocionantes historias que yo de momento no me voy a perder.

Comparto las primeras páginas de este comic:

Donny Cates, Ryan Stegman, J.P. Mayer y Frank Martin cierran, con el resto de artistas de este especial, su histórica etapa en Veneno. Un comic que recordaremos durante mucho tiempo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Escuadrón Suicida 1-11 de Tom Taylor y Bruno Redondo (DC Comics – ECC Ediciones)

Esta semana se estrena por fin The Suicide Squadron del genial James Gunn. Es por ello el momento perfecto para recomendar el último gran comic de esta cabecera a cargo de los fan-favourite Tom Taylor y los artistas españoles Bruno Redondo y Daniel Sempere, que ECC Ediciones terminó de publicar en España hace unos pocos meses.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Nueva serie mensual! Los responsables de la etapa más celebrada de Injustice, el escritor Tom Taylor y el dibujante español Bruno Redondo, presentan la encarnación más salvaje de la Fuerza Especial X. El infierno se desata cuando Harley Quinn, Deadshot y el resto del Escuadrón descubren que han sido traicionados por el mismísimo gobierno estadounidense. ¿En quién pueden confiar ahora los villanos? Los líderes en la sombra y los protagonistas han cambiado, pero el objetivo sigue siendo el mismo: ¡sobrevivir!

Tom Taylor parece una mina de oro para DC Comics. A pesar de la decepción de Seven Secrets en Boom, sigo disfrutando de su DCSos y Nightwing, pero hoy quiero centrarme en su historia de 11 números para Escuadrón Suicida, un arco cerrado planteado desde el comienzo con un final claro que significó la plataforma de lanzamiento de una nueva generación de héroes: Osita, Guiño, Aerie y Jog como principales y Tilacina, Gatita Caos y Mortífero Seis como personajes secundarios del grupo.

Junto a Taylor tenemos en el dibujo al dibujante español Bruno Redondo, que dibuja a lápiz y tinta. El artista nacido en Alcázar de San Juan y afincado en Barcelona, que empezó a colaborar con Taylor en Injustice, ha pegado un salto de calidad bestial en los últimos años, algo que se hace palpable en estas páginas y en su actual encargo Nightwing. Su estilo se caracteriza por un lápiz fino centrado en la narrativa y en la caracterización, consiguiendo que la acción se vea de la forma más dinámica posible y que le cojas cariño a los personajes.

Redondo dibuja ocho de los once números, y en este caso tenemos mucha suerte, o los editores de DC acertaron de pleno, porque los tres fill-ins están dibujados por el barcelonés Daniel Sempere, otro excelente dibujante que consigue que no notemos la ausencia gracias a su estupenda narrativa. Con Sempere tenemos a Juan Albarrán en las tintas, y Adriano Lucas en el color de toda la serie, lo que también ayuda a dar una mayor uniformidad al conjunto

Estos once números son una montaña rusa estupenda en la que nunca sabes lo que va a suceder a continuación. Frente al nuevo grupo de personajes, Harley Quinn y Deadshot son los principales personajes que se mantienen de anteriores alineaciones del Escuadrón Suicida. Una cosa muy chula que queda establecida desde el primer número es que excepto quizá Harley Quinn, cualquiera del resto puede morir en cualquier momento. Que la esperanza de vida en esta actividad no es muy grande queda claro en todos los números.

Taylor consigue que pasen muchas cosas en cada grapa con una o dos sorpresas y/o puntazos por número, siendo lo contrario al decompressing storytelling (¿he oído Bendis?). Y es muy listo, porque dentro que este en un comic centrado en la aventura y la acción, consigue añadir las gotas justas de caracterización en los personajes para que cuando llegue el golpe, la muerte te impacte porque has llegado a cogerle cariño. Taylor se confirma en cada encargo en un maestro en lo relativo a la narrativa periódica que ofrecen los comics.

Otro elemento a favor es que puedes empezar a leer este comic de cero sin necesidad de tener bagaje previo con esta cabecera de Escuadrón Suicida, o con los personajes individuales, ya que Taylor ofrece la información justa para engancharte sin problemas. De hecho, la caracterización de Osita, Guiño y Aerie me parece modélica, dejándonos con ganas de leer más de estas heroinas de nueva creación.

En lo relativo a la amenaza, Taylor plantea su historia como una crítica hacia la explotación que los Estados Unidos, y en concreto el conglomerado industrial-militar, plantea hacia países del tercer mundo con recursos naturales a los que buscan esquilmar a cualquier precio, poniendo y quitando gobiernos para controlarles. Este es un tema recurrente desde los años 70 en todos los medios, y creo que Taylor equilibra bien la aventura pura con la denuncia, quedando un comic super entretenido de leer que deja al lector con una satisfacción total.

Por mencionar un pero hacia Taylor, como digo pasan muchas cosas en estos 11 números y hay un montón de giros en la narración, pero quizá algunas de las sorpresas, principalmente todo lo relacionado a la identidad del villano en la sombra, son un tanto gratuitas y tramposas. De igual modo, la forma en que resuelve el último cliffhanger del final del número 10 es otra trampa de guión de libro, que se perdona por lo entretenido que es todo, pero que no deja de estar ahí, a la vista de todos.

Por otro lado, dentro que este Escuadrón Suicida me ha gustado mucho y que dentro de la propia naturaleza del comic está que mueran la mayoría de personajes, se me plantea la duda con una muerte de un personaje principal de la serie. Si alguien importante muere, el impacto es mayor, eso está claro. Pero ¿realmente era necesario que muriera? Diría que Taylor sabía de inicio que ese personaje tenía que morir al final, contando con el beneplácito editorial, y por eso hay un número casi entero dedicado a él y a su familia previamente con el objetivo de amplificar la pérdida. En todo caso, dentro que está más que justificado, me deja cierta sensación de que no era realmente necesaria y se planteó para transmitir que el comic era «importante» y su compra imprescindible.

Esto último no es una crítica real, más bien la confirmación que me da pena que ESE personaje haya muerto, a priori sin posibilidad de resurrección, al tratarse de un humano normal y corriente. Descanse en paz.

Comparto las primeras páginas del comic:

Escuadrón Suicida de Tom Taylor y Bruno Redondo es la enésima confirmación que no hay malos personajes sino malos autores que no saben sacarles partido. Y Taylor, Redondo y Sempere son muy buenos.

PUNTUACIÓN: 8/10

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