A veces tienes ganas de ver una película pero por un motivo u otro no puedes verla en el cine y te quedas con el gusanillo todo el año. Eso es lo que me pasó con Dos Buenos Tipos (The nice guys), película escrita y dirigida por Shane Black, e interpretada increiblemente por Russell Crowe y Ryan Gosling. Y ahora, gracias a mi suscripción a Movistar+ pude verla por fín, y me ha parecido un peliculón y sin duda la mejor comedia de 2016.
Dos buenos tipos es una película ambientada en Los Angeles de 1977. El detective Holland March (Ryan Gosling), que pasa por una mala racha tras la muerte de su mujer, y el «arreglador» Jackson Healy (Russell Crowe), un personaje atormentado por un oscuro suceso de su pasado cruzarán sus pasos investigando cada uno por su lado la desaparición Amelia (Margaret Qualley) hija de la Fiscal del Distrito (interpretada por Kim Basinger). Ayudados por la hija adolescente de Holland, Holly (Angourie Rice, en un papel brutal y un verdadero descubrimiento), formarán un equipo por el que pocos apostariamos.
Como en toda buena «buddy-movie», los dos protagonistas son antagónicos y no tienen nada en común, pero verán como trabajando en común se complementan y forman un gran equipo. Y en este caso tenemos
Si. Este argumento efectivamente no difiere mucho del de miles de películas de parejas de policías que se entrenan todos los años. Pero aqui tenemos a Shane Black, guionista de Arma Letal 1 y 2 (1987 y 89), El último boy-scout (1991) o The long kiss good-bye (1996), y que prácticamente inventó el concepto de las buddy-movies.
Shane Black ha escrito Dos tipos buenos en colaboración con Anthony Bagarozzi, y es una película super entretenida y que juega con jugar con muchos conceptos trillados, pero aplicándoles su filtro personal que hacen que todas las escenas sean increiblemente divertidas y a la vez, consigue sorprender al espectador con los numerosos giros que vemos a lo largo de la película.
Lo único malo de esta excelente película es que no consiguió llamar la atención del espectador y ha pasado más bien desapercibida. No se si es la mezcla de géneros, al ser una comedia de detectives con una pizca de drama, lo que hace que sea más difícil de «vender» al gran público. O que los espectadores actuales prefieren la seguridad de lo conocido antes que probar cosas nuevas.
De hecho, esto mismo ya le pasó a Black con Kiss, kiss, bang, bang, su debut en la dirección en 2005, una película genial para recuperar, que fue también un fracaso de recaudación. La realidad es que si Black ha podido escribir y dirigir esta película ha sido por el monumental éxito que tuvo Iron Man 3, dirigida por él gracias a su colega Robert Downey Jr., al que Black contrató como protagonista en Kiss, kiss, bang bang cuando nadie le daba trabajo debido a su adicción al alcohol.
Black ha manifestado que podría estar toda la vida escribiendo a estos personajes, y a mi me gustaría, pero la realidad de la taquilla igual nos impiden disfrutar de nuevas peripecias del dúo Crowe-Gosling.
Lo cierto es que la película triunfa por el carisma y conexión de sus protagonistas, que se compenetran perfectamente y entienden que lo mejor para la película era dejarse llevar y disfrutar, algo que se nota en cada fotograma.
Ryan Gosling es sorprendentemente divertido, algo que yo al menos no esperaba, y protagoniza la mayoría de locuras de la película, pero deja entrever el dolor por la pérdida de su mujer, que intenta ahogar sin mucho éxito con el alcohol.
Russell Crowe es sin duda el que se nota que mejor se lo ha pasado. El actor australiano empieza a estar mayor y un poco de vuelta de todo. Por eso aunque es el tío duro de la película, exhibe con orgullo su barriga cervecera, no tomandose a su personaje demasiado en serio.
La hija de Gosling en la película, Holly, (Angourie Rice), es la perfecta tercera en discordia, y tiene también varios momentos geniales en la película, además de demostrar que tiene mejor entendimiento que su borracho padre. Entre los tres, forman una perfecta familia disfuncional.
Comparto el trailer de la película:
Dos buenos tipos me ha encantado, hizo que pasara dos horas geniales partiéndome de risa con las situaciones increibles que viven los protagonistas. El creador de las buddy-movies demuestra tener las ideas muy claras de como entretenerme.
Por todo esto, os la recomiendo sin dudarlo un segundo.
¡FELIZ AÑO NUEVO!! Espero que 2017 haya empezado de la mejor manera posible. Tras mi repaso a lo mejor del año 2016 en lo relativo a comics y series de televisión, hoy toca compartir las películas que más me han gustado en 2016.
Este año mi Top-10 se ha convertido en un TOP-11, porque no he querido reducir este listado y todas creo que todas me han aportado algo diferente. Globalmente diría que aunque 2016 ha traído algunas películas muy, muy malas (Batman v Superman y Escuadrón Suicida me vienen inmediatamente a la cabeza), siempre se pueden destacar un buen puñado de buenas películas.
Ah, por cierto, estas son mis películas favoritas de entre las que pude ver en salas de cine, seguro que hubo otras muchas buenas o muy buenas, pero o bien no se estrenaron en mi ciudad, o no pude verlas.
Estamos en un momento en el que la industria del cine habla mucho de una supuesta «fatiga» del espectador ante una supuesta saturación de películas de Superhéroes. Deadpool ha significado un soplo de aire fresco y la confirmación de que si las adaptaciones de personajes de comic a la gran pantalla se hacen respetando su esencia, aquello que hace grande y único al personaje, las posibilidades de éxito aumentan.
El éxito de Deadpool creo que ha sorprendido a todo el mundo, empezando por la FOX, la productora de la película, y demuestra que no hay agotamiento ante el cine de superhéroes, hay agotamiento ante las MALAS PELICULAS.
Deadpool ha abierto además la posibilidad de ver nuevas películas con calificación para adultos, y me parece bien siempre que el personaje pida ese enfoque más adulto. Aunque está por ver si los estudios entienden el mensaje del público, que hemos dicho muy claro que queremos películas ORIGINALES que no parezcan refritos de algo ya visto mil veces, y no se queden en la superficie y solo incrementen el nivel de violencia y sexo explícito. El tiempo dirá.
Llevaba una temporada larga desenganchado del cine de terror, pero gracias a la película de James Wan me ha vuelto a picar el gusanillo del género. El caso Enfield no busca reinventar el terror ni nada parecido, solo ofrecernos un buen espectáculo muy bien rodado e interpretado, con un uso magistral del ritmo y los sustos que vemos en pantalla. Una película realmente recomendable para todos los seguidores del terror.
9- HELL OR HIGH WATER
Hell or High Water me ha parecido un gran ejemplo de buen cine, con una acertada crítica social en medio de una «típica» película de ladrones de bancos. Una película que parece una cosa pero que es mucho más compleja de lo que esperaba.
Denis Villeneuve ya estuvo en mi lista de las mejores películas de 2015 con Sicario y repite este año con esta historia de ciencia ficción «seria». Una película notable que se quedó muy cerca del sobresaliente.
Disney tiene claro que ya no es suficiente con hacer películas para niños, hay que hacer películas que nos gusten a los padres para que llevemos a nuestros hijos al cine. Y con Zootrópolis han conseguido un éxito total. Una película de animalitos cuquis y coloridos que esconde una crónica de algunos problemas que aquejan a nuestra sociedad occidental, como el racismo o los prejuicios, todo ello rodado de forma soberbia.
Como ya puse en mi crítica de la película, Rogue One no es ni mucho menos una película perfecta, pero ha conseguido devolver mi fe en Star Wars tras el decepcionante Episodio VII, gracias a un último tercio brutal y a un Darth Vader como nunca antes lo habiamos visto. Por mi, ya puede ser Diciembre para ver el Episodio VIII.
La nostalgia vende. Pero Peter y el Dragón no nos vende nostalgia barata gracias a una canción conocida de los 80, un cameo o un poster en la pared del protagonista. Nos hace volver a sentir otra vez como cuando teniamos 10 años y todo era grande, novedoso, emocionante y mejor. Un momento de nuestra vida en la que no era necesario saber lo que significaba «sense-of-wonder», porque lo viviamos casi cada día. Una película para toda la familia en el mejor sentido del término.
Doctor Strange me ha parecido una flipada en el mejor sentido del término. A partir de la «típica» historia del origen del héroe, el director Scott Derrickson construye un espectáculo visual diferente a todo lo visto hasta la fecha, demostrando que las películas de Marvel mantienen una excelente salud.
Zootrópolis sería la mejor película de animación del año si no fuera porque también se estrenó esta pequeña gran joya de la animación stop-motion que nos regaló el estudio Laika. Es estos tiempos de perfección técnica Kubo nos trajo una película que trasmite poesía en todos los fotogramas. Una película imprescindible para los amantes de la animación y que creo que gusta mucho más a los papas que a los niños.
Quentin Tarantino se ha convertido en un género en si mismo. Su octava película nos devuelve al Tarantino de Reservoir Dogs, colocando a 8 personajes muy diferentes en un espacio cerrado por culpa de una tormenta invernal, cada uno con un plan que implica la muerte de los demás. Un entretenido baño de sangre que también esconde una curiosa critica a la sociedad americana. Imprescindible.
Capitán América: Civil War solo tiene un problema. Ha colocado el listón muy muy alto. Todo lo que veamos a partir de ahora se comparará con esta película, la segunda de los Hermanos Russo en el Universo Marvel Cinematográfico, que consiguió la cuadratura del círculo: Colocar a 13 héroes en pantalla cada uno con un momentazo, presentando con éxito a 2 nuevos héroes del Universo Marvel (Spiderman y Black Panther), con dos de las mejores escenas del cine de acción: la multitudinaria del aeropuerto, con unas coreografías y una planificación sobresalientes, y la impactante pelea final entre Iron Man y el Capitán América (y Bucky), que consigue que te duela ver pelear a Tony y Steve al tener ambos parte de razón.
Y además de ser una gran película de Los Vengadores, es claramente como una película del Capitán América que sirve de sobresaliente cierre de su serie de películas y del arco de Bucky. Para mi, sin duda la mejor película del año.
Bueno, ¿qué os ha parecido mi lista? Espero vuestros comentarios. Y en el próximo post repito con otro clásico de estas fechas: Las películas más esperadas de 2017.
Star Wars: Rogue One ha conseguido quitarme el mal sabor de boca que me provocó el remake encubierto del Episodio VII. Y aunque no es ni mucho menos perfecta, va de menos a más con sus brillantes escenas de batalla y el carisma de sus personajes, de los nuevos y en especial de los clásicos.
«Muchos espías han muerto para conseguir estos planos.» Esta sencilla línea de diálogo en la primera Star Wars significó el germen a partir del cual ha surgido Rogue One. La Rebelión robó los planos de la Estrella de la Muerte que llevaba la Princesa Leia en su nave cuando fue detenida por Darth Vader. Pero, ¿exactamente como se realizó este robo? ¿Y quienes fueron estos espías rebeldes? Esto es lo que vamos a ver en los 130 minutos de película.
Reconozco que no me gustó nada que Lucasfilm eligiera este argumento como primera película alejada de las Trilogías. Que en un universo como el de Star Wars, con innumerables mundos, planetas y personajes por descubrir, eligieran volver a una historia cuyo final es super conocido me pareció una decisión conservadora y casi hasta cobarde, como si tuvieran miedo de abrir nuevos caminos, protegidos por la seguridad de lo conocido. Que es precisamente el mismo defecto que lastró la experiencia de El Despertar de la Fuerza el año pasado.
Dicho esto, lo cierto es que Rogue One globalmente es un triunfo para Lucasfilm / Disney. Principalmente debido a que Gareth Edwards, el director de la película, consigue que los espectadores nos impliquemos en el viaje de los rebeldes y nos preocupamos por su destino. Y aunque sepamos que la mayoría mueren, su camino y cierta evolución en ellos están razonablemente construidos. Además, la perfección técnica y las excelentes escenas de acción en el último tercio de película hacen que el visionado termine de la mejor manera posible, enlazando perfectamente con la primera Star Wars.
Rogue One estaba planteada como una película bélica ambientada en el mundo de Star Wars, y en ese aspecto, la película es modélica. Las escenas bélicas son brutales y algunos combates son sin duda los más espectaculares de toda la franquicia galáctica, principalmente porque el CGI está super bien integrado y realmente parece como si todo fuera real y no un efecto digital. Gareth Edwards acierta en colocar la cámara a nivel de los personajes para que sintamos el enorme tamaño de los AT-ATs respecto a los pequeños rebeldes, y en general haciendo que los espectadores nos sintamos en medio de la acción.
La película tarda en arrancar, debido a dos motivos. Por un lado, hay una lógica necesidad de presentar a los nuevos personajes, sobre los que sobresale Jin Erso (Felicity Jones), la gran estrella de la película. Y por otro, porque la película malgasta su primera parte para explicar las diferencias de las diferentes facciones de la rebelión, encarnadas en el padrastro de Jin, Saw Guerrera (Forest Whitaker), que es calificado de terrorista radical y que choca con el mando rebelde «tradicional». Digo malgasta porque no habiamos conocido estas diferencias hasta ahora, y lo cierto es que no tienen casi importancia en el desarrollo de la historia principal que estamos viendo.
Jin es la hija de Galen Erso (Mads Mikkelsen), el científico que diseñó La Estrella de la Muerte, y fue criada por el rebelde radical Saw Guerrera (Forest Whitaker) cuando Galen fue secuestrado por el Director Krennic (Ben Mendelsohn), que está al cargo del proyecto de construcción de la Estrella de la Muerte. Tras ser abandonada por Saw, tuvo que convertirse en una ladrona para sobrevivir, lo que ha provocado que tenga una visión cínica de la vida. Pero cuando descubra que su padre está vivo, ayudará a la Rebelión en su intento de conseguir los planos de la estación espacial. Jin tiene una evolución clara en la película, aunque quizá no esté suficientemente motivada.
Jin acompaña a Cassian Andor (Diego Luna), un oficial de inteligencia rebelde que está al mando de la misión de encontrar al padre de Jin. Frío y calculador, oculta un secreto que es una revelación para la historia de la Rebelión tal y como nos la han mostrado hasta ahora en las películas. Hasta ahora la lucha frente al Imperio siempre fue de la luz contra la oscuridad, el bien y el mal sin matices. Andor nos enseña que los rebeldes también estaban dispuestos a ensuciarse las manos si hacía falta, y que también hacían actos moralmente reprobables.
Lamentablemente, solo Jin y Cassian muestran algún tipo de personalidad, carisma o historia. Y es una pena, porque con un pelín de caracterización del resto de miembros del equipo, la película hubiera podido ser mucho mejor. K-2SO (Alan Tudyk) es un robot imperial reprogramado que solo sirve como elemento gracioso, aunque hay que reconocer que su ironía funciona siempre y que mola. pero que el robot sea el que tenga las mejores frases de la película creo que es muy ilustrativo del problema.
Pero ni el piloto Bodhi Rook (Riz Ahmed), ni Chirrut Îmwe (Donnie Yen) y Baze Malbus (Jiang Wen), antiguos guardianes del templo jedi del planeta Jedha donde vive Saw Guerrera muestran ninguna personalidad, lo que es uno de los grandes fallos de la película. Y con un par de diálogos de cada personaje hubiera bastado para hacer que molaran mucho más. Lo mismo que le pasa al a priori villano, el directo Krennic (Ben Mendelsohn), que simplemente está ahí, y al que en la película le han quitado muchas de las frases molonas que aparecían en el trailer.
Hay un evidente mensaje en la película: Personas de diferentes razas, sexos y procedencias que no tienen a priori nada en común, consiguen superar estas diferencias y trabajar juntos en equipo para cumplir la misión que significará el germen de la derrota del Imperio. Este es un mensaje que llega en el momento justo en nuestra sociedad actual, y que creo que es super necesario. Lástima que los productores de Lucasfilm pensaran que con hacer un casting compuesto por una mujer, un hispano, un árabe y varios asiáticos, ya habían cumplido con su obligación, olvidándose de dar un poco de profundidad a estos personajes.
Además, otro tema que comentar es el diseño producción. Hay un montón de nuevos tipos de soldados imperiales y naves que aunque como diseño molan, y molan mucho, lo cierto es que son solo una distracción que no tienen más objeto que el de vender muñecos y legos. Sobre todo si tenemos en cuenta que está película está ambientada solo días antes de la primera película de Star Wars y nunca más los volvimos a ver, cosa que no tiene demasiado sentido si nos ponemos a pensar en ello. De igual manera, las nuevas razas alienígenas están geniales, aunque como en otras ocasiones son solo parte del decorado.
Lo que sí me ha gustado mucho es lo real que se sienten todos los escenarios, y como se ha decidido que frente al luminoso y perfecto mundo que hemos visto hasta ahora, en Rogue One la tecnología está desgastada, los cascos de las tropas de asalto sucios y oxidados, y la gente sufre hambre y penurias a causa del Imperio. En ese aspecto, la película acierta en mostrarnos una galaxia lejana, muy lejana, más desde el punto de vista del suelo y de los que sufren que a vista de pájaro como hasta ahora.
En este aspecto, poder ver a nivel de superficie las consecuencias de los disparos de la Estrella de la muerte sobre la superficie de los planetas, hacen que estos se sienten poderosos y aniquiladores de toda vida, y consiguen que tengan un impacto dramático real en la historia. Todo lo contrario de lo pasó, por ejemplo, en ese chasco de película que fue el Episodio VII.
Ah! Por cierto, se me olvidaba, ¿os había dicho que sale Darth Vader? Su presencia ya anticipada en el trailer es solo un cameo, pero consigue que flipemos con él como nunca antes lo habiamos visto. Solo por estas escenas sería obligado ver Rogue One, que explican perfectamente por qué el señor Sith era el villano más poderoso de la galaxia (por detrás del Emperador, claro) al que todo el mundo temía. Y frente a algunas críticas que leí de gente que dijo que aunque es lo mejor de la película, les ha sabido a poco, yo creo que es mejor que lo hayan dosificado y nos hayan dejado con ganas de más.
Rogue One es un taquillazo y un gran éxito comercial para Lucasfilm / Disney. Tras 3 días de proyección ha recaudado 155 millones en los USA y 290 en todo el mundo. En pocos días superará los 1000M de recaudación, y es posible que acabe siendo la película más taquillera del año por encima de Capitán América: Civil War. Por tanto, la continuidad de la franquicia galáctica está más que asegurada, y de hecho, su futuro no puede ser más prometedor, con los próximos estrenos del Episodio VIII en 2017, la película contando el origen del joven Han Solo para 2018 y el Episodio IX en 2019.
Creo que ya va siendo hora que Lucasfilm se decida a contarnos nuevas historias que ayuden a mantener viva esta franquicia cinematográfica durante los próximos años, porque el elemento nostalgia considero que ya está totalmente agotodo.
Comparto el trailer de la película:
Rogue One demuestra que si Disney/Lucasfilm elige bien a los protagonistas y argumentos de sus próximas películas, la salud de la franquicia está más que asegurada. Y que a pesar de fallos en la historia y los personajes, es una película cuyo visionado es imprescindible para todos los aficionados a la ciencia ficción, y que recomiendo que veas estas navidades.
Hell or high water es una gran película que puede ser vista simplemente como una buena película de robos, pero que tiene un transfondo mucho más interesante cuando empiezas a escarbar en la superficie. Dirigida por David Mackenzie a partir de un guión de Taylor Sheridan (Sicario), está protagonizada por Chris Pine, Ben Foster y el veterado Jeff Bridges.
Agobiados por las deudas, un padre divorciado (Pine) y su hermano ex-convicto (Foster) empiezan una cadena de robos en bancos del estado de Texas. Los hermanos tienen un plan desesperado aunque saben que no suele haber feliz para perdedores como ellos. Y las cosas se pondrán aún más difíciles cuando el Ranger Marcus Hamilton (Bridges), un veterano agente a punto de jubilarse, inicie su persecución.
Este es el argumento libre de spoilers de la película. Y a priori, este argumento no difiere nada del de miles de películas de robos que pueden verse todos los años, lo cual no la hace demasiado atractivo a priori, siendo sinceros. La clave que marca la diferencia es el subtexto de la película y la excelente puesta en escena.
«Hell or high water» es una frase hecha que vendría a significar hacer algo pase lo que pase, o contra viento y marea. Y es un significado perfecto a lo que vamos a ver en la película.
La película destaca gracias a una fotografía de Giles Nuttgens que nos traslada con sus grandes paisajes a los westerns clásicos, pero con un toque triste y apesadumbrado. La música de Nick Cave y Warren Ellis es también modélica en trasmitir una atmósfera crespuscular ante la vida en Texas en la actualidad. Aunque los texanos son seres orgullosos, muchos malviven en el umbral de una pobreza provocada por el propio sistema económico, en este caso personificado en los bancos que asfixian a la gente. Y que se traduce en paisajes desde la carretera llenos de casas que se venden, negocios cerrados por bancarrotas y gente sin esperanza ni futuro.
Estamos ante un western crespuscular de libro en el que unos hermanos pobres que se levantan ante una injusticia, aún a sabiendas que este tipo de historias rara vez terminan bien para los protagonistas. En este aspecto, Chris Pine y Ben Foster realizan unas estupendas y muy creíbles interpretaciones de personas con múltiples facetas, que intentan hacer lo correcto pero que no son buenas personas, y que no dudarán en matar a quien se ponga en su camino, aunque sean inocentes.
Jeff Bridges hace una típica interpretación de un veterano Ranger que aunque se resiste a retirarse sabe que solo le queda una bala en la recámara. Y que solo ha hecho una cosa en su vida y sin eso no le queda nada. Me gustaron también sus diálogos con su ayudante Alberto Parker (Gil Birmingham), al que machaca continuamente por ser medio indio medio mexicano, en un tono racista chungo que son típicos (y esperables) de un policía de Texas, pero que rompen el imperante tono depresivo.
Además de película de robos, me gusta mucho como funciona también de crítica social, exponiendo la dura y triste situación de unas personas, todos los que salen en la película, que cada vez lo tienen más difícil para salir adelante. Y que aunque lo pasan mal, ni piden ayuda ni hay nadie para dársela.
Hay momentos brillantes en este aspecto como los vaqueros que escapan de un incendio con su ganado y que no esperan la ayuda de nadie porque nadie va a acudir, la camarera que depende de una propina para pagar su hipoteca o los propios hermanos que aceptan su destino pero que siguen adelante porque es lo que hay que hacer.
Quizá el único pero de la película es que la crítica la había puesto por las nubes, y tras verla «solo» me pareció una película notable. Aunque el tema de las expectativas es algo totalmente fuera de control de los autores, que ya hacen bastante entregando una película que engancha desde el primer fotograma.
Comparto el trailer de la película para que tengais una primera idea sobre qué esperar. Aunque, como siempre, casi os recomendaría que NO lo vierais, para poder disfrutarla sabiendo lo menos posible:
Hell or High Water es un brillante western crepuscular que demuestra que las buenas películas no necesitan de argumentos complicados ni novedosos, mientras se tengan las ideas muy claras de qué se quiere contar y como ponerlo en práctica. Una película de perdedores muy interesante que te recomiendo.
La llegada es la nueva película de Denis Villeneuve protagonizada por Amy Adams. El autor de thrillers como Sicario y Prisoners da el salto a la ciencia ficción adaptando un relato corto de Ted Chiang «The story of your life», y lo cierto es que estamos ante una película muy interesante que confirma a Villeneuve como uno de los directores más interesantes del momento.
La premisa de esta serie surge a partir de la llegada de 12 naves extraterrestes a la Tierra. Ante la imposibilidad de comunicarse con los recién llegados, el ejército de los Estados Unidos buscará a la experta linguista Louise Banks (Amy Adams) para que intente aprender a comunicarse con ellos y conocer sus intenciones. Esto se convertirá en una carrera contra el tiempo, dado que el resto de naciones en las que han aterrizado estas naves están llevando a cabo sus propias operaciones para llegar a contactar con los alienígenas y saber el motivo de su llegada a la Tierra.
Este es el argumento libre de spoilers de la película. Si te apetece ver La Llegada, y yo os invito a que lo hagais, os aconsejo que dejeis de leer ahora mismo este artículo, dado que a partir de este momento entramos en terreno minado.
¿Aún estais por aquí?
Lo cierto es que La llegada me ha gustado bastante, pero no me ha flipado. Es una buena ciencia ficción técnicamente perfecta, pero con un demasiado peso del continente sobre el contenido. Intenta ser demasiado trascendente con la excelente fotografía de Bradford Young, la potente música de Jóhann Jóhannsson y una sobria puesta en escena, como si su intención fuera crear una película importante, por encima de lo que cuenta. Para mi ese es su fallo principal, unido a unos actores bastante desaprovechados que sobre todo en el caso de Forest Whitaker o Jeremy Renner simplemente están ahí.
Pero la clave de la película es que La Llegada NO es una actualización de Encuentros en la Tercera Fase de Spielberg, sino un viaje personal de la protagonista que al intentar entender al diferente acaba sabiendo más de si misma y llega a ser una mejor persona gracias a ello. En ese aspecto, la película es mucho más intimista de lo que a priori yo me imaginaba, y lanza un mensaje de concordia entre los pueblos y de esforzarse a entender a aquellos con los que a priori no tenemos nada en común que me ha gustado y es muy necesario en los tiempos que corren.
Aunque la película es muy densa en lo referido a toda la información que nos trasmite, se entiende perfectamente, al igual que todo lo relativo a la forma en la que explican los procesos cognitivos de los aliens y como se comunican con nosotros, o el descubrimiento por parte de la doctora Banks gracias a esta comunicación de un enigma que la raza humana ignoraba y que la cambiará para siempre.
Cuando voy al cine me dejo llevar y no busco anticiparme o intentar resolver el misterio antes que los personajes. Dicho esto, no se por qué, pero en seguida comprendí cual es este misterio y que todo lo que veíamos era el camino de la protagonista para entenderlo y como eso la afectaría para el resto de su vida. Dado que la premisa me pareció interesante y como dije arriba, técnicamente la película es excelente, cuando llegamos al giro en el tercer acto y su «trampa» narrativa, ésta, aunque considero que está muy mal rodada, no me molestó demasiado. Aunque es una trampa como una casa.
Amy Adams realiza una buena actuación que refleja el elemento humano de la película. Sin embargo, su personaje solo muestra en pantalla una cara, el de una persona triste y seria, y esta falta de matices me ha parecido una ocasión perdida. Al igual que contratar a estupendos actores como Forest Whitaker y Jeremy Renner y no saber qué hacer con ellos, más allá de que salgan sus nombres en el poster de la película.
Con todo, estamos ante una película muy interesante, pero quizá no tan importante como a los productores y director les gustaría. Y desde luego, no es la salvadora de la sci-fi ni nada por el estilo, como he leído a algunos críticos, empezando porque el genero no necesita ser salvado y todos los años nos ofrece obras interesantes que lo actualizan y lo mantienen relevante.
A continuación comparto con vosotros el trailer de la película, para que veais el tono de la misma:
La Llegada es una notable película de ciencia ficción que sin embargo no llega a ser un sobresaliente. Diferente e inesperada, es un soplo de aire fresco en una cartelera dominada por las películas de acción y efectos especiales solo centrados en la destrucción y las explosiones. Aunque tiene algún defecto, sus múltiples virtudes los superan y convierten a esta película en una de las películas más interesantes de los últimos meses. Te la recomiendo.
PUNTUACIÓN: 8/10
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
Debe estar conectado para enviar un comentario.