Crítica de Ice Cream Man vol. 3 de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran (Image Comics)

Ice Cream Man es una antología inclasificable y única en el panorama comiquero mainstream americano, obra de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran. Tras unos meses de margen este mes he retomado la serie con la compra del tercer volumen.

PUNTUACIÓN: 7,5/10



Chocolate, vainilla, horror existencial, drogadicción, fantasía musical… hay sabor para la miseria de todos. ICE CREAM MAN es una serie de cómics que desafía el género y que presenta historias dispares de dolor, asombro y redención. Cada entrega presenta su propio elenco de personajes extraños, lidiando con su propio helado especial de sufrimiento. Y en la periferia de todos ellos, como la música centelleante de su colorida camioneta, está el Heladero, un tejedor de historias, un proveedor de dulces. Amigo. Enemigo. Dios. Demonio. El hombre que, con un chasquido de dedos puede cambiar el rumbo de tu vida para siempre. Escrito por W. MAXWELL PRINCE (UNA SEMANA EN LA BIBLIOTECA), con arte de MARTÍN MORAZZO (GREAT PACIFIC) y CHRIS O’HALLORAN (GENERATION GONE).

Este tercer volumen recopila los números 9 a 12 USA, que continúan la serie con cuatro nuevas historias extrañas y tristes. Además, se revela más sobre el travieso Ice Cream Man y su historia con el vaquero oscuro Caleb.

Me pasa algo curioso con Ice Cream Man. Reconozco que NO me flipa, no lo pondría en mi listado de “lo mejor del año”, pero al mismo tiempo es tan diferente a todo lo que compro que su lectura me resulta siempre satisfactoria. Si quieres, puedes leer mis reseñas de los dos primeros volúmenes aquí y aquí. Las historias que plantea W. Maxwell Prince siempre tienen algo. Desde luego personalidad, gracias al estupendo dibujo de Martín Morazzo con color de Chris O´Halloran, que aportan un feeling de terror existencial ante un ser cósmico que juega con las personas (víctimas) de las diferentes historias como si fueran juguetes.

La novedad principal de este tercer volumen reside primero y principal a que conoceremos detalles del pasado del heladero y de su antagonista Caleb. Esto me indica que W. Maxwell Prince es un escritor muy listo, ya que pensó correctamente que no dar algún tipo de información sobre estos seres hubiera podido provocar que algunos lectores dejaran la serie al ser “sólo” números con historias autoconclusivas sin casi conexión entre ellas más allá de la propia figura del heladero.

El segundo detalle interesante de estas cuatro historias es que Maxwell juega con diferentes géneros, poniendo el western, una historia de amor bilingüe, la ciencia ficción o los realities shows en el centro de su mirada, creando unos relatos que se mueven entre la fábula y el terror, en dosis unitarias de 20 páginas.

Martín Morazzo tiene un dibujo de narrativa perfecta, y su estilo naturalista de línea fina contrasta con los shocks a los que se enfrentan los protagonistas y a un terror que en muchos casos no es de este mundo. Sus páginas son perfectas para establecer el tono perturbador perfecto que necesita la historia ayudado por un estupendo color de Chris O´Halloran, ayudando a jugar con los momentos temporales o los diferentes narradores de las historias.

Ice Cream Man me compensa, y seguro que en unos meses voy a necesitar mi dosis de historias desasosegantes y extrañas y tendré que volver a comprar el siguiente volumen.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

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Crítica de La Calle del Terror Parte 3: 1666, de Leigh Janiak (Netflix)

Ya tenemos el final de La Calle del Terror con la Parte 3 ambientada en 1666 que da todas las respuestas al misterio que ha estado afectando a los pueblos de Sunnyvale y Shadyside durante más de tres siglos, confirmando que estamos ante uno de los experimentos más entretenidos de Netflix de los últimos tiempos.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En 1666, un pueblo colonial sufre una caza de brujas que tiene consecuencias letales durante siglos. Está en manos de los jóvenes de 1994 poner fin a esta maldición. (FILMAFFINITY)

La calle del Terror Parte 3: 1666 culmina la trilogía de terror adolescente dirigida por Leigh Janiak, con un guión coescrito por Phil Graziadei y Janiak, a partir de una historia original de Kyle Killen, Graziadei y Janiak, basada en la serie de libros del mismo nombre de R. L. Stine. La película de 114 minutos cuenta con fotografía de Caleb Heymann, montaje de Rachel Goodlett Katz y música de Marco Beltrami y Anna Drubich.

En esta tercera parte volvemos a encontrar a los adolescentes protagonistas de la primera película ambientada en 1994: Kiana Madeira como Deena, Benjamin Flores Jr. como su hermano Josh y Olivia Scott Welch como Samantha. A ellos se les une Gillian Jacobs en el papel de la adulta Ziggy Berman que sobrevivió a la matanza ocurrida en el campamento Nightwing en 1978 y Ashley Zukerman como el Sheriff de Sunnyvale Nick Goode.

Por si os interesa, enlazo a continuación las reseñas de la Parte 1 y la Parte 2.

La calle del terror me ha dado un entretenimiento estupendo estos últimos tres fines de semana. Las películas basadas en los libros de R.L. Stine se han movido en todo momento por casi todos los clichés del género de terror, pero han sabido equilibrar estos tópicos con una historia interesante y unos personajes con los que he conectado. Esta tercera parte ambientada en 1666 ofrece todas las respuestas a las cuestiones que quedaban por resolver, lo cual a su vez genera un último giro que, aunque evidente a priori, no deja de estar bien resuelto. Y es que la semana pasada en mi reseña de la Parte 2 ambientada en 1978, hice una predicción del que creía que iba a ser el giro de la historia, y no me sorprende que se haya confirmado punto por punto.

Al final de la segunda película, Deena reúne todo el cadáver de la bruja Sarah Fier, y al hacerlo ve transportada su mente a 1666 para vivir en el cuerpo de Sarah y conocer lo que realmente pasó en el pueblo tres siglos antes. Además de Deena ( Kiana Madeira), la tercera parte toma una decisión creativa curiosa al hacer que todos actores principales de las dos primeras partes hagan papeles de habitantes del pueblo de 1666. Este elemento me parece curioso, pero en algunos casos no se si me acaban de funcionar porque esos personajes parecen como peces fuera del agua. En todo caso, este es un elemento anecdótico más que otra cosa que no afecta al disfrute de la película.

La historia de 1666 con una caza de brujas dirigida por gente odiosa hacia aquellos (en este caso aquellas) que son diferentes movidos por un odio irracional es un argumento muy actual con reminiscencias del siglo XXI. Lo que hace que el contraataque de los nerds y los raritos en 1994 para acabar con la maldición sea casi un exorcismo de estos males que aquejan a nuestra sociedad actual.

Toda La Calle del Terror me ha parecido una historia perfectamente desarrollada con los giros, las muertes y las sorpresa situados en el sitio justo. Y además del propio giro que comentaba antes, esta tercera parte tiene varios detalles muy chulos en ambos momentos temporales, 1666 y 1994.

Por ponerle un pero, esta tercera parte es la peor película de las tres. Por un lado con una caza de brujas que se queda mueve por todos los tópicos del género y se me queda un pelín plana ya que más que shock emocional está planteada a modo de exposición de hechos que den las respuestas para el presente de 1994 y consiga que todo cuadre. Y justo a continuación, la resolución final de la historia en 1994, a pesar de algún detalle puntual se me ha quedado también un poco meh. Por un lado por el papel menor que tiene el que ha sido el villano en la sombra todo este tiempo y por las reminiscencias a Strangers things situando el climax en el centro comercial.

En todo caso, aunque diría que puesta en la balanza esta tercera parte es la menos terrorífica y quizá la menos buena de las tres películas, da un buen cierre a la historia en la que todo cuadra a la perfección, de forma que globalmente me siento satisfecho de la experiencia de ver La Calle del Terror durante las últimas semanas.

¡Ah! Y como era perfectamente esperable en este tipo de películas, la última escena en los títulos de créditos deja un elemento abierto que podría facilitar, si a Netflix le cuadra la audiencia, la realización de nuevas películas.

Comparto el trailer de la película:

La Calle del Terror me ha resultado una buenísima idea, a pesar de su simplicidad y que todos los elementos estaban telegrafiados, nos ha ofrecido un estupendo entretenimiento. Ojalá la audiencia sea buena y tengamos más experimentos similares en el futuro.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Die! Die! Die! vol. 2 de Robert Kirkman, Scott M. Gimple y Chris Burnham (Image Comics)

Die! Die! Die!, el super violento y over-the-top comic ideado por Robert Kirkman junto al showrunner de la serie de tv de The Walking Dead Scott M. Gimple, con dibujo del mega estrella Chris Burnham y color de Nathan Fairbairn nos recuerda en su segundo volumen recién publicado en USA lo divertido que puede ser leer una historia gora y ultra violental

PUNTUACIÓN: 7.5/10

No nos gusta admitirlo, pero este es un mundo malvado donde la gente malvada hace cosas malvadas todo el tiempo. Afortunadamente, hay una agupacion secreta dentro del gobierno de los Estados Unidos que trabaja fuera de nuestro sistema normal para influir en los asuntos mundiales a través del asesinato selectivo.

La senadora Connie Lipshitz se ha hecho cargo dl grupo, utilizando sus vastos recursos para finalmente hacer del mundo un lugar mejor … ¡sin importar cuánta gente tenga que morir! Mientras tanto, Barnaby está huyendo y su viaje lo lleva a lugares muy oscuros. Afortunadamente … ¡solo puedes cortarte la nariz una vez!

Este segundo volumen recopila DIE! DIE! DIE! N.º 9-14 USA.

Robert Kirkman publicó Die! Die! Die! por sorpresa en Estados Unidos en 2019, enviándolo junto a los comics de The Walking Dead de esa semana y consiguiendo crear una sensación de novedad en las tiendas de comics a la que no están acostumbradas, debido a la dictadura del Previews y a tener que pedir los comics por adelantado. En relación a este primer volumen, te invito a que leas mi reseña del mismo.

Este segundo volumen de seis números nos llega más de un año después entiendo que por culpa del Covid y de los numerosos compromisos de Kirkman con el resto de comics y series de televisión, y mantiene las señas de identidad del comic. Un humor de brocha gorda muy poco sutil, personajes esquemáticos y montones de gore y ultraviolencia. En resumen, ¡pura diversión!

Reconozco que el primer volumen no me encajó todo lo que me hubiera gustado, entiendo que en parte debido a la novedad y a no saber qué esperar de este comic, a pesar de su título «in-your-face» y de unas portadas que tampoco escatimaban en sangre y violencia. Sin embargo, diría que algunos detalles de este segundo volumen los he disfrutado creo que incluso más, como por ejemplo todo lo relacionado a la hija de los agentes secretos entrenada para causar el máximo daño a sus enemigos, que nos ofrece escenas loquísimas y super divertidas.

El apartado artístico de Chris Burnham con colores del estupendo Nathan Fairbairn me sigue pareciendo una barbaridad. Con un nivel de detalles loquísimo y unas coreografías de acción increíbles con multitud de detalles super gores, el comic se lee de maravilla en una sentada porque Burnham consigue hipnotizarnos con el salvajismo y los momentos over the top que contien.

Quizá el pero de este Die! Die! Die! es precisamente que aunque tenemos claro el tipo de entretenimiento que es (y es uno no muy sesudo, eso os lo garantizo), en este segundo volumen se ha convertido en una sucesión de bromas casi a modo de sketches con un hilo conductor bastante endeble, de mi opinión. Y eso que este volumen incluye el número de Obama combatiendo a los aliens en un combate de boxeo super over-the-top mega violento que es una pasada. Pero llega un momento que además de gore, uno necesita también un poco de historia. Leyendo este comentario, parece que empiezo a asumir la edad que tengo (qué mal…)

Pero no me entendáis mal, sabiendo lo que vais a leer, el comic es un disfrute total, con locuras que jamás pensasteis que llegará a leer en un comic mainstream americano y momentos super divertidos que me mantuvieron con la sonrisa en la cara durante toda la lectura. Yo no le puedo pedir más a un comic, la verdad. Aparte que el mencionado comic de Obama incluye homenajes a literalmente toda la ciencia-ficción espacial que se te ocurra además de a multitud de personajes de comics de todas las editoriales, con unas páginas que son una autentica locura.

Die! Die! Die! tiene claro el tipo de entretenimiento quiere ofrecer, y si entras en su juego, la diversión y el disfrute es total.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Aniquilación Saga 7: Conquista – Starlord + Fantasma (Marvel Comics – Panini)

Tras la presentación del segundo arco argumental de la saga de Aniquilación en el volumen anterior, Conquista – Prólogo, en este segundo volumen comienzan las miniseries protagonizadas por diferentes héroes de la vertiente galáctica del Universo Marvel, como son Starlord y el recién presentado Fantasma.

PUNTUACIÓN: 7/10

El cómic que trajo de vuelta a Peter Quill. En el pasado, le conocieron como Starlord. Hace tiempo que abandonó esa identidad, pero ahora tendrá que recuperarla, además de unirse a Bicho, el Capitán Universo, Grito de Muerte, Mantis, Groot y Mapache Cohete en un nuevo equipo. ¿Te resulta familiar? A continuación, un nuevo personaje se incorpora a las estrellas de la galaxia Marvel. ¿Quién es el solitario aventurero conocido como el Fantasma? ¿Cuáles son sus poderes, cómo los consiguió y cuál es su trágica búsqueda?

Este volumen incluye las miniseries Annihilation: Conquest – Starlord 1-4 y Annihilation: Conquest – Wraith 1-4, publicadas en 2007 en Estados Unidos.

STARLORD, de Keith Giffen, Timothy Green II, Victor Olazaba, Nathan Fairbairn y Nick Klein

Es curioso leer esta miniserie de Starlord y ver lo conservadores que fueron en la Marvel de 2007 a la hora de plantear esta historia. Y es que aunque por el título tenemos a Starlord de protagonista, realmente estamos ante el comic que nos presentó a los Guardianes de la Galaxia en la forma en que adquirieron la fama que años más tarde estalló gracias a las películas de Marvel Studios de James Gunn. De hecho, es que la presentación de los personajes en una cárcel Kree es que fue prácticamente calcada por James Gunn en su primera película.

Realmente me ha gustado que Keith Giffen se tome su tiempo en presentarnos primero de todo a Peter Quill, que realmente fue secundario de Nova en la primera Saga de Aniquilación, para recordarnos por qué debería importarnos como personaje, para luego reunir a la banda de inadaptados que formarán su grupo. Y en ese sentido, que Quill fallara y muriera gente y se sienta culpable a pesar del tiempo transcurrido es una forma perfecta de construir una historia de un héroe que se levanta a pesar de todas las adversidades. En este sentido, se notan las tablas de Giffen y lo buen escritor que es.

El comic tiene un feeling a lo Escuadrón Suicida porque este grupo recién formado (Starlord, Mapache Cohete, Groot, Mantis, Grito de Guerra, Bicho y Capitán Universo) tiene que llevar a cabo una misión en territorio conquistado por Falange, y no tienes claro que todos vayan a sobrevivir a la misión (no lo hacen). Esta incertidumbre es un elemento muy chulo en la historia, a lo que hay que sumar una química instantánea entre ellos y momentos realmente divertidos gracias al buen guión de Giffen.

El pero del comic es el apartado artístico formado por Timothy Green II en el dibujo, Victor Olazaba en las tintas y Nathan Fairbairn en el color. No es que sea malo, pero estamos ante un dibujo funcional que calificaría de clase media-baja de Marvel, que cuenta la historia relativamente bien, pero falla a la hora de imprimir personalidad a los personajes o potencia en los momentazos de splash-page que Giffen prepara. En este caso, tenemos una historia notable con un dibujo montonero, lo cual inevitablement te deja con sensación que con otro dibujo esta miniserie de presentación de los Guardianes de la Galaxia sería poco menos que clásica. Por no estar bien, no me han gustado ni las portadas de Nic Klein para esta miniserie, exceptuando por supuesto la imagen de portada de esta volumen.

Esta miniserie de Starlord ha sido buena lectura, pero me ha dejado la sensación que hubiera podido ser mucho mejor si Marvel hubiera invertido un pelín más en los dibujantes, algo que es una tónica en toda la Saga de aniquilación.

PUNTUACIÓN: 7/10

FANTASMA, de Javier Grillo-Marxuach, Kyle Hotz, Gina Going-Raney y Clint Langley

Fantasma es un personaje de nueva creación destinado a tener un papel fundamental en la resolución de esta Aniquilación: Conquista. Javier Grillo-Marxuach es un guionista veterano de televisión y en Marvel, y ya había escrito la miniserie dedicada al Super Skrull de la anterior saga de Aniquilación. Es por esto que no sorprende que Kl´rt, la androide Praxágora y el desaparecido durante el prólogo Ronan el Acusador aparezcan en estas páginas, confirmando la naturaleza coral de estas miniseries sucesivas que forman el evento Aniquilación Conquista.

Fantasma es mitad cowboy del espacio, mitad héroe gótico atormentado por su pasado y la maldición que suponen sus poderes, y en este sentido Kyle Hotz es el dibujante perfecto para transmitir el feeling que la historia y el personaje requieren. Hotz, con la colaboración de Gina Going-Raney en el color, tiene un toque malsano y crea atmósferas cercanas al terror, elevando el nivel de un comic cuya historia veo en este caso más funcional, correcta pero sin elementos realmente chulos o carismáticos. En ese sentido, este comic es el opuesto al de Starlord, con un dibujo notable que mejora un guión sólo correcto. Destacar además de esta miniserie las portadas de Clint Langley, que me han gustado mucho mas que las previas de Nic Klein.

Por cierto, otro elemento que creo que merece la pena destacar no se si para mal es el hecho que en las dos miniseries incluidas en este tomo los héroes de cada una tienen que enfrentarse a un plan malvado de Falange que les permitirá controlar a todos los Kree de la galaxia y a partir de ahí, todo el universo. Y me llama la atención porque son planes similares con el mismo objetivo, lo cual hace en cierta forma que estas aventuras sean redundantes y con un interés cuestionable. Acepto que una raza robótica no deja nada al azar y lleva a cabo planes en paralelo por si uno fracasa, tener un as en la manga. Aunque esto podría servir de excusa argumental, en el fondo no cuela y yo mismo no me lo acabo de creer.

Fantasma es una buena miniserie y creo que el personaje puede dar mucho juego. De hecho, si no me equivoco diría que ¿es el mismo personaje que ha aparecido durante la actual etapa de Veneno de Donny Cates y Ryan Stegman? A ver cual es su papel en la resolución de la historia.

PUNTUACIÓN: 7/10

En general este séptimo tomo de la Saga Aniquilación me deja una sensación similar a la mayoría de tomos que he comprado hasta ahora. Una buena historia pero que no acaba de volarme la cabeza por un motivo u otro, entendiendo eso si el interés histórico de unos comics que en general no han envejecido mal. Algo normal por otra parte dado que en realidad hablamos de unos comics de 2007, no de hace 40 años.

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Crítica de Loki Episodio 6 (Disney+)

Este miércoles hemos podido ver el final de la primera temporada de Loki, y reconociendo que la serie fue entretenida y que el futuro pinta bien con unas posibilidades que pueden dar mucho juego para el MCU, no puedo más que expresar mi decepción ante una deficiente ejecución en la resolución de la temporada. Voy a intentar explicarme a continuación:

Artículo CON spoilers.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Episodio 6. Todo el tiempo. Siempre.

El tiempo corre en este final de temporada, en el que Loki y Sylvie tienen una cita con el destino.

Kate Herron por supuesto se mantiene como directora de este último capítulo de la primera temporada de Loki. El creador de la serie Michael Waldron escribe el capítulo junto a Eric Martin, planteado para dar las respuestas que estábamos esperando sobre la AVT y el poder en la sombra que la ha creado.

En el episodio volvemos a encontrarnos con  Tom Hiddleston (Loki) y Sophia Di Martino (Sylvie) al final del tiempo, continuando con los sucesos del quinto episodio, mientras que en la AVT tenemos a Owen Wilson (Mobius), Gugu Mbatha-Raw (jueza Ravonna Lexus Renslayer) y Wunmi Mosaku (cazadora B-15). Como curiosidad, volvemos a encontrar en este episodio a Miss Minute, el reloj animado (con voz de Tara Strong) que es un poco la I.A. de la AVT que sabe más de lo que cuenta.

Jonathan Majors es la gran sorpresa (o no tanto) del episodio, interpretando a «El que permanece», el creador de la AVT que controla el continuo espacio tiempo desde su castillo al final del tiempo. El actor, sin nombre en la serie, fue presentado hace meses como Kang el Conquistador para la película Ant-Man y la Avispa: Quantumania. Y este anuncio y lo que sabemos de fuera de la serie en contraposición de lo que la serie nos cuenta, diría que es parte del problema que me ha planteado el episodio.

En este sexto episodio de Loki nos han dado por fin las respuestas a todas las preguntas que la AVT nos planteó desde el primer episodio, pero lo ha hecho de la forma más anti climática posible, convirtiendo al que debía ser el mejor episodio de la serie que nos volara la cabeza en una cabeza parlante que nos cuenta su plan malvado en un monólogo de más de ¿10/15 minutos? que me ha dejado con una sensación total de decepción tras haber acabado de ver la temporada.

Como era esperable (y de hecho ya lo comenté en mi artículo sobre el quinto episodio ), todo apuntaba a que el villano en la sombra detrás de todo fuera KANG. Pero no tenía lógica presentar a última hora y de tapadillo a uno de los grandes villanos de los comics Marvel, por lo que este personaje sería una de las múltiples versiones más benigna que el personaje ha tenido a lo largo de los años, como por ejemplo Inmortus. El problema del episodio no es tanto con la explicación -en la que todo cuadra y es OK- o que hayan usado «cabezas parlantes», incluso a pesar que se nos prometía un espectáculo visual que no ha llegado, sino porque la forma en que Kate Herron nos lo ha narrado ha sido super montonera. La comparación puede ser injusta, pero David Fincher tiene un montón de cabezas parlantes que explican y mueven la trama, y jamás transmite la sensación de aburrimiento o de producto montonero que me ha dado este episodio. El problema no es la herramienta, es la ejecución.

Sobre el KANG no nombrado en la serie, se me han planteado dos problemas. Por un lado, si el antagonista «El que permanece» realmente es Kang, o para ser más exactos, una versión militarista de otro universo se va a convertir en él, encuentro rastrero que la serie presente a un villano y no le de nombre. Porque la serie tiene que ser autocontenida y dar la información suficiente para entenderse todo, y en este caso se dejan a sabiendas un dato importante (¡fundamental!) de la serie, como es el nombre del que va a ser villano de múltiples películas y series a partir de ahora. Y si, entiendo que en parte el nombre no es tan importante y sí resulta clave explicar el contexto del continuo espacio-tiempo y lo que provocó la guerra multiversal que fue presentada en el primer episodio. Sin embargo, Marvel sí anunció a Jonathan Majors como Kang en Quantumania, y casi parece que debemos asumir que como salió en una nota de prensa, los fans ya le conocemos cuando ¡la información debe estar en la serie!! Por otro lado, casi peor es la sensación que Marvel ha omitido el nombre de Kang intencionadamente para que en los próximos días, semanas y meses las webs de entretenimiento tengan «carnaza» para generar contenido que mantenga el hype hacia el MCU mientras esperamos el siguiente estreno: «¿Quién es el villano secreto de Loki en los comics?» va a ser un artículo recurrente en todas las webs de comic y cine que se precien en los próximos días, si es que no se han publicado ya. De hecho, hoy empecé a ver a webs y a gente hacerse pajas mentales sobre que «Loki aparecerá en Doctor Strange y el Multiverso de la Locura» cuando es un rumor sin confirmar, desde luego no es nada que haya sido anunciado por Marvel, y desde luego hay pocas posibilidades de que sea cierto. Pero también de estos clickbaits de alimenta Marvel para que se siga hablando de sus personajes y el hype se mantenga en lo más alto.

Por cierto, en este sentido, el episodio nos muestra a Jonathan Majors explicarnos su origen en el siglo XXXI y como el consejo de Kangs de múltiples realidades alternativas terminó explotando en una guerra abierta por el control del multiverso. Guerra que culminó en una única línea temporal controlada por este personaje «El que perdura» tras hacerse con el control de Alioth. Lo estaba viendo y tenía la sensación recurrente que esa historia ya la había leído. Y justo fue gracias a Lidia Castillo y su estupendo artículo en Sala de Peligro que me recordó que de hecho, toda la historia del consejo de Kangs sale directamente de la etapa de Mark Waid y Mike del Mundo en Vengadores de 2016. Y hay dos problemas en esto. Primero, Mike del Mundo nos ofreció un espectáculo visual alucinante en los comics para contar la historia, mientras que Loki nos lo narra de la peor manera posible ¿con unas figuras de barro encima de una mesa? He criticado (con razón) las series de The CW y como su falta de presupuesto y elementos «cutres» históricamente me han echado para atrás. La ejecución de este escena es algo que vería esperable en la cadena de Warner o en otras series «cutres», pero resulta impropio para Marvel, dado que nos han vendido calidad y recursos cinematográficos. Pero por otro lado, este nuevo origen de Kang fue contado en el número 4 de Vengadores, dentro de un arco que culminó en un enfrentamiento de los Vengadores contra Kang números más adelante. Sin embargo, en la serie de Loki, esta explicación ¡es el climax de la temporada! Normal que yo y mucha gente lo hayamos visto como un anti-climax, algo acrecentado por la sensación insatisfactoria de pensar que este sexto episodio iba a ser el final de la historia y no lo ha sido.

Una de las señas de identidad de Marvel Studios es su capacidad de mantener elementos claves de sus películas (y series) en secreto, consiguiendo en estos tiempos de spoilers que el espectador pueda ser sorprendido durante el visionado. Marvel no es Universal (por ejemplo) y no te cuenta toda la película en el trailer como pasó en F9 (y en general en toda la franquicia), sacando literalmente todas las escenas chulas y over-the-top. Sin embargo, reconozco que en el caso de Loki, la sorpresa (negativa) de llegar esperando ver un final a la historia y encontrarme que era sólo un punto y seguido al anunciarse su segunda temporada creo que ha sido un error de Marvel que ha jugado en contra de la experiencia del visionado, que también a ayudado a cimentar esta sensación de decepción.

Si Marvel hubiera anunciado una segunda temporada, entiendo que los espectadores no hubiéramos llegado con la expectativa de saber como iban a terminar la historia en tan sólo 46 minutos que dura el episodio (40 si quitamos los títulos de crédito), hubiéramos podido tomarlo como un final de Lost en potencia, con más incertidumbres que certezas, por lo que el golpe entiendo que no hubiera sido tan grande. No ha sido así, y en mi opinión, ha sido un error. Recordar que Wandavision o Falcon y el Soldado de Invierno sí tuvieron finales cerrados más o menos satisfactorios, dejando obviamente subargumentos abiertos, cosa que no ha pasado en Loki. Y por poner otro ejemplo The Mandalorian nos sorprendió a todos con el anuncio de The Book of Fett al final de la segunda temporada, pero es que la serie en sí nos voló la cabeza, siendo una de las experiencias televisivas más satisfactorias que recuerdo. Cosa que Loki obviamente no nos ha dado en sus seis episodios.

Los fans de los comics Marvel y ahora del MCU hemos tenido que soportar durante más de una década los comentarios de haters y gente con poca comprensión cinematográfica que intentaban desmerecer las películas de Marvel con el argumento de «ser sólo un trailer alargado de los siguientes estrenos del studio». Creo (creía) realmente que esta apreciación no era correcta ya que si bien las películas sí abrían argumentos que iban a ser desarrollados en próximas películas, cada una de ellas ofrecía una aventura autoconclusiva con principio y final que ofrecía un buen entretenimiento en si mismo, permitiendo que pudiera ser vista y disfrutada independientemente del resto del MCU. Esto ya no se cumple con Loki.

Y de la misma forma que Vengadores de Joss Whedon fue el éxito que fue porque Marvel acertó presentando a los personajes en las películas previas, de forma que la película fue directa al grano desde el minuto uno, igual los aficionados tenemos que aceptar que las series de Disney+ van a ser la presentación de elementos para que estallen y nos vuelen la cabeza en las películas. Si ese fuera el caso, estaba pensando en que a priori no tendría problema en ello, si no fuera que la película de Viuda Negra ha estado bien «sin más», y para sorpresa de nadie ha servido, además de para despedir a Scarlett Johansson del MCU, para presentar a la nueva Viuda Negra Yeleva Velova (Florence Pugh) que la va a sustituir. Así que visto lo visto, creo que todas las series y películas tienen que ofrecer entretenimiento y ser satisfactorias por si mismas, cosa que esta primera temporada de Loki no ha acabado de conseguir.

Dentro que los diferentes episodios me estaban gustando, siempre me quedaba con la sensación que las cosas podían haber estado mejor, conjurándome ante la perspectiva que la experiencia mejoraría en los siguientes episodios, Y algunos fueron mejores que otros, por ejemplo el primero, tercero y quinto fueron mejores que el segundo, cuarto o este sexto con el que ha finalizado la temporada. Pero ahora, visto el conjunto, no puedo más que rendirme a la evidencia que la prioridad para Marvel era reiniciar el Multiverso como espacio donde poderse contar todo tipo de historias, empezando este mismo año en Spiderman: No way home. Sin embargo, el cómo hacerlo y, desde luego, el personaje idóneo para llevarlo a cabo ha acabado siendo secundario.

Porque ese es otro de los problemas de Loki. Su protagonista. Y el caso es que Tom Hiddleston confirma una vez más lo buen actor actor que es y cumple con todo lo que le piden en pantalla. El problema es que hay una conclusión muy evidente y es que Loki ha sido secundario en su propia serie. De hecho, se ha convertido casi en la norma ver que Loki está presente mientras mira como otros hacen las cosas importantes. El síndrome «Hawkguy» (el famoso comic de Fraction y Aja) de nuevo en acción, mostrando a una super capaz Sylvie que tiene las ideas y actúa en consecuencia durante los episodios, como vimos en la resolución del quinto (es ella la que tiene el plan de hechizar a Alioth, Loki sólo la ayuda), y en el anticlimax cuando es su decisión de matar a «El que perdura» contra la opinión de Loki lo que pone en marcha los sucesos que van a desencadenar la segunda temporada.

Es una sensación triste darte cuenta lo bueno que es el actor protagonista y a la vez lo desaprovechado que está. Y eso sin haber entrado en su caracterización, ya que el Loki sufriente, torpe y claramente enamorado siempre a punto del llanto que hemos tenido en esta serie, sobre todo en la segunda mitad, no tiene nada que ver con el carismático, inteligente e imprevisible Dios del Engaño que supone una amenaza para Thor y el resto de Vengadores. Es como el día y la noche. Y lo cierto es que el blanqueamiento que Disney / Marvel está realizando con sus villanos sería motivo de otro largo análisis en profundidad, que creo que dejaré para otro momento.

Debo reconocer que esta diferencia de caracterización respecto a la caracterización previa de las películas (ya de los comics ni hablamos) realmente no me provocó ningún problema importante durante el visionado de la serie. Y reconozco que la química que comparten Tom Hiddleston y Sophia Di Martino en pantalla es estupenda, aunque veo a la actriz más limitada en lo actoral. Siguiendo en el comentario de la relación entre ambos Lokis, estaba claro desde el cuarto episodio que la pareja tenía que besarse en un momento u otro de la serie. El momento llegó en el climax final, y lamentablemente la escena tampoco acaba de conseguir el impacto emocional que debería haber tenido. Y pensando en el por qué, quizá es que el conflicto verbalizado entre Sylvie «que no confía en nadie» y Loki «en quien no se puede confiar» es una idea interesante en el papel, pero sin embargo realmente Loki desde el cuarto episodio en adelante no ha hecho nada factualmente en pantalla que le haga merecedor de esa desconfianza por parte de Sylvie. De hecho, es tan evidente que Loki es un cachorrito enamorado que desea besar a Sylvie, que la traición inmediatamente posterior al beso deja el momento en un bluff. Aparte que la historia daba a entender que la reunión de dos Lokis en el mismo sitio podía ser la causa que provocaba los Eventos catastróficos en la Línea Temporal. Y al final, nada de eso llegó tampoco a pasar.

Loki lo cierto es que NO ha sido una mala serie. En general todo ha estado correcto, bien pero siempre dejando la sensación que se podría haber contado lo mismo mejor de otra manera. Lo cual no tengo claro aún si es un tema del concepto de Michael Waldron, que también, porque plantear un climax con un monólogo de 15 minutos sin duda es arriesgado. O sobre todo de la dirección de Kate Herron, que me da la sensación que en varios momentos, por ejemplo en este episodio final, no ha acabado de estar a la altura del encargo. Y creo que no es un tema de presupuesto, no dudo que Marvel y Disney han puesto dinero en abundancia encima de la mesa para producir Loki, como ya hicieron antes con Wandavision y Falcon y el Soldado de Invierno, sino posiblemente de habilidad.

En este sentido, una vez vistas las tres primeras series de Marvel Studios en Disney+, no tengo duda que Kevin y Feige y su equipo tuvieron claro desde el minuto uno que Wandavision era la serie realmente buena de esta primera hornada, y por eso la adelantaron para empezar con un concepto que impactara a la audiencia. Tras Wandavision, que para mi fue sobresaliente en todos los aspectos, colocaría a Loki en segundo lugar a mucha distancia, ya que a pesar de la decepción general y de haber ido de más a menos, al menos todo es correcto y la historia avanza de forma lógica poniendo en marcha elementos que sin duda van a provocar historias estupendas en el futuro. Algo que no fue capaz de ofrecer Falcon y el Soldado de Invierno con una historia que resultó un fail en toda regla.

Comparto el teaser de este episodio final:

El final de Loki ha sido una decepción. Las cosas como son. No se puede negar el factor de entretenimiento que hemos tenido a lo largo de estas 6 semanas, pero siempre se ha quedado por debajo del material de base, el presupuesto y los medios que Marvel Studios ha invertido y las posibilidades a su disposición. Una pena.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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