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¿Marvel Comics vs Punisher?

Estoy leyendo la actual etapa de Castigador de Jason Aaron, Jesús Saiz y Paul Azaceta, con color de Dave Stewart, y aunque el comic en si es super entretenido con una buena historia de Aaron y con un dibujo top, no dejo de pensar que Marvel está boicoteando conscientemente a uno de sus principales personajes. Reflexiono sobre ellos aprovechando que Panini acaba de publicar la primera mitad de esta etapa.

Punisher fue creado por el escritor Gerry Conway y los artistas John Romita Sr. y Ross Andru, con Stan Lee dando luz verde al nombre del personaje. El personaje hizo su primera aparición en The Amazing Spider-Man # 129 (febrero de 1974). Se dice que su creación vino inspirada del personaje de las novelas de Don Pendleton El Ejecutor, un personaje creado en 1969 y que disfrutó de una serie de novelas durante esos años de cierto éxito. A esto habría que sumar la moda de películas de justicieros que se toman la justicia por su mano que tan de moda se pusieron en los años 70. Sin ir más lejos, la primera película de Harry El Sucio dirigida por Don Siegel se estrenó en 1971, tres años antes de la primera aparición del personaje en los comics.

Marvel Comics añadía una vertiente trágica a Frank Castle que no tuvo el Ejecutor, al plantear que Castle es un veterano de la guerra de Vietnam que al volver de un permiso vio como su mujer y sus hijos fueron asesinados por un fuego cruzado de unos mafiosos que estaban realizando un ajuste de cuentas en Central Park mientras la familia Castle celebraba un picnic. Tras recuperarse de sus heridas, Castle pierde la cabeza y decide lanzar una guerra sin cuartel contra el crimen.

Marvel mantuvo durante los años 70 a Punisher como secundario o villano de varias series, dado que alguien que mata a gente, aunque sea criminales, era visto como un villano por parte de la comunidad superheróica, y el standard moral planteado por Stan Lee, Jack Kirby y Steve Ditko para los comics Marvel.

No fue hasta los años 80 cuando Marvel se animó a darle colección propia. Primero fue su mítica primera miniserie obra de Steven Grant y Mike Zeck en 1986, a la que siguió en 1987 su serie regular a cargo de Mike Baron y Klaus Janson (entre otros artistas). El comic rompió las cifras de ventas y convirtió al personaje en uno de los más populares de la editorial junto a Lobezno, provocando que sus apariciones se multiplicaran en el universo Marvel. El éxito de la primera serie, que contó con 107 números más anuales entre 1987 y 1995, dio lugar a otras dos colecciones adiciones The Punisher War Journal (80 números, de noviembre de 1988 a julio de 1995) creada por Carl Potts y un primerizo Jim Lee entre otros, y The Punisher War Zone (41 números, de marzo de 1992 a julio de 1995) a cargo de Chuck Dixon Y John Romita Jr. Aprovechando el filón, Marvel publicó además una revista en blanco y negro The Punisher Magazine (16 números, de noviembre de 1989 a septiembre de 1990) o The Punisher Armory (10 números a partir de 1990), con fichas de armamento y vehículos que utilizaba el personaje en su guerra contra el crimen. La sobre-explotación del personaje provocó que todas sus series acabaran cerrando en 1995, en medio de la implosión de la editorial.

Aunque Punisher tuvo otras series regulares y limitadas con resultados más bien cuestionables, fue a partir de 2004 cuando el personaje disfrutó de una segunda edad de oro gracias a la versión para adultos que Garth Ennis hizo del personaje en su serie PUNISHER MAX, con artistas como Lewis Larrosa, Leandro Fernández, Goran Parlov o Lan Medina. En los 60 números de esta etapa publicada entre 2004 y 2008, Ennis planteaba la que para muchos es la versión definitiva del personaje, mostrando un mundo realista sin superhéroes en los que Punisher era un asesino de masas que no se transformó por un trauma causado por la muerte de su familia, sino que él ya tenía una oscuridad interior que encontró en Vietnam el espacio perfecto para crecer en su interior y que utilizó la tragedia para dar rienda suelta a sus instintos más oscuros.

Tras una etapa perfecta, Jason Aaron planteó algo diferente para el segundo volumen de Punisher Max en 2009, planteando el último combate de un anciano Frank Castle en un universo marvelizado adulto con Kingpin, Bullseye, Elektra o Nick Fury. Tras dos años y 24 números, la serie concluyó en 2011 con un impactante final, siendo un comic estupendo cuyo único problema fue que vino después de la histórica etapa de Ennis.

En los últimos años, la sensación que los editores de Marvel Comics no acababan de saber qué hacer con el personaje, uniéndole por ejemplo a los Thunderbolts de Norman Osborn con Hulk Rojo o Elektra entre otros anti-héroes. Sin embargo, la popularidad de Punisher se ha mantenido intacta independientemente del hecho que el personaje tuviera o no colección de comics en publicación. Aparte de sus películas protagonizadas por Dolph Lungren, Thomas Jane y Ray Stevenson, el personaje disfrutó de una nueva vida gracias a las series urbanas de Netflix, con una versión super popular interpretada por Jon Bernthal, que fue presentado en Daredevil pero luego disfrutó de dos temporadas en solitario.

En paralelo a esto, la iconografía del Punisher y su potente logo con el cráneo blanco sobre fondo negro se ha convertido en un objeto super icónico sobre todo en ámbitos militares y paramilitares de Estados Unidos. Recuerdo la película El Francotirador de Clint Eastwood de 2014, y en este biopic de Chris Kyle, el tirador más letal de la historia del ejército de los EE.UU. que sirvió en Irak, vimos como tanto él como sus compañeros lucían el emblema de Punisher del cráneo blanco sobre fondo negro en su indumentaria.

En los últimos años, Marvel Comics se ha mostrado bastante molesta al conocerse que muchos policías usan el logo de Punisher a modo decorativo, al igual que grupos de la derecha republicana afines a la Asociación Nacional del Rifle (NRA). Que republicanos usen a uno de los personajes de Marvel, o al menos su símbolo, como icono de unas actividades en algunos casos cuestionables (pero no siempre), ha debido parecerles algo inconcebible, aparentemente. Creo recordar que en medio del Black Lives Matter, uno de los policías detenidos tenía el cráneo de Punisher en su equipación o ¿en su coche? No lo recuerdo exactamente. También pudo verse el cráneo de Punisher durante la toma del Congreso de los Estados Unidos por parte de simpatizantes de Donald Trump. La respuesta de Marvel, a pesar de la innegable demanda que existe del personaje y su iconografía, ha sido quitar el logo de la circulación. Y quien sabe si también el personaje.

Llegamos a 2022, y con el nuevo volumen de Punisher Marvel Comics ha realizado un cambio sin duda polémico. En lugar de reforzar con hechos lo que ellos creen que es el Punisher alejándole de posibles extremismos, por ejemplo planteando una historia en la que Castle se enfrente a un caso de corrupción / brutalidad policial, Marvel plantea la solución del cobarde al forzar un cambio de logo en el personaje como intento de alejarse de hechos y personas que Marvel entiende que no le interesa que sean asociados a su marca. Digo que es una solución cobarde porque Punisher siempre va a estar asociado a su cráneo, después de 50 años de vida del personaje y cientos de comics, tres películas y dos temporadas de la serie de televisión, por mucho que tu digas que el personaje tiene otro logo, eso no va a impedir que sea asociado con la que es su imagen más reconocible. Es más, es que los comics siguen están ahí, empezando por las míticas portadas de Mike Zeck.

Valorando el primer volumen de Castigador, como ya expliqué en mi reseña de hace unos días, el comic de Jason Aaron, Jesús Saiz y Paul Azaceta me gusta. Me gusta mucho. Aaron coge una idea que no es nueva que Ennis ya la planteaba en su versión MAX, y es que Frank Castle ya tenía la oscuridad en su interior mucho antes que su familia fuera asesinada. De hecho, en la propia versión de Aaron del Punisher Max también se incidía en esta idea, hasta el punto que Bullseye descubre que el pecado de Castle es que justo antes que los mafiosos mataran a su mujer y a sus hijos él planteó a su mujer el divorcio porque quería volver al frente. Esto que no es nuevo en las versiones MAX del personaje creo que nunca se había contado de esta manera tan impactante dentro de continuidad del Universo Marvel, lo que puede chocarle a algunos lectores. Sin embargo, a mi la verdad es que me ha gustado mucho y creo que es 100% congruente con el personaje. Ningún problema ahí.

El comic está super bien dibujado, planteando a Jesús Saiz como dibujante de la acción en el presente, mientras que Paul Azaceta se encarga de las escenas ambientadas en el pasado de Frank, empezando en su niñez cuando realizó su primer asesinato. Todo ello con el estupendo color de Dave Stewart. Aaron en esta historia lleva el tema un paso más allá al plantear que La Mano cree que Castle es la reencarnación del Puño de la Bestia, su Maestro de Asesinos reencarnado. Y aunque Castle está intentando deshacerse del control de La Mano, a lo que tiene que añadir su brutal enfrentamiento contra Ares, Dios de la Guerra, la sensación que estamos viendo de alguna manera un camino del héroe inverso. O más bien la confirmación que Castle nunca fue un héroe sino un asesino sanguinario. Analizando el comic por su apartado artístico y la historia que plantea, la valoración no puede ser más positiva.

Se nota que Aaron plantea esta historia como un arco cerrado contado en trece partes bajo la premisa de cambiar para siempre al personaje. Y dentro que como digo el comic en si está muy bien, hay una idea que no deja de asomar cada vez que pienso un poco hacia donde nos dirige el arco que nos están contando. Entrando en el terreno de la especulación, sólo veo dos opciones posibles y ninguna de las dos plantea nada bueno para Frank.

En la primera opción Castle acaba sucumbiendo a su oscuridad interior de asesino sanguinario y abraza su función de Señor de La Mano, planteando una guerra abierta contra Daredevil, que en paralelo está planteando en su colección la destrucción de La Mano. De esta forma, Punisher dejaría de ser un antihéroe para pasar a ser un villano de pleno derecho, quitándole al público republicano a uno de sus iconos favoritos. Este es el camino del héroe inverso a lo que antes me refería.

La segunda opción es aún peor para Castle, ya que veo bastante claro que Marvel ha planteado esta miniserie para matar a Punisher y dejar de publicar comics con Frank Castle de protagonista. Como no les gusta que lectores (y gente que no compra comics, las cosas como son) con valores republicanos y de creencias que conectan con el derecho al uso y tenencia de armas le usen de icono, la solución de Marvel es eliminarle de la ecuación. Quien sabe si más adelante incluso plantearían la creación de un nuevo Punisher que fuera un personaje totalmente diferente, con otra indumentaria y un nuevo origen. Lo único que hace que dude de esto es que Aaron ya narró la muerte de Frank Castle en su versión MAX, por lo que me extraña que haya aceptado contar dos veces la misma historia. Dentro que son historias super diferentes entre si, este Punisher no tiene nada que ver con la versión Max que escribió hace 14 años. Pero es otro motivo para pensar si no le habrán llamado para hacer lo mismo que hizo en Max en la versión del Universo Marvel tradicional. Darle un final potente y satisfactorio al personaje.

Ambas opciones me parecen penosas, y esto es compatible con que creo que Aaron, Saiz y Azaceta puedan ejecutar satisfactoriamente esta idea y crear unos buenos comics. Partimos de una falacia que no entiendo cómo Marvel puede creerla. La idea que si ellos matan al personaje en los comics eso va a tener algún impacto en el mundo real. Los comics de Frank Castle siempre estarán en nuestras estanterías, los fans del personaje seguirán siéndolo aunque no se publiquen nuevos comics. Pero es que la mayoría de espectadores de cine y televisión no lectores de comics tiene la serie de televisión de Jon Bernthal para revisionarla siempre que quieran en Disney+. O las películas, siguen existiendo quiera Marvel o no. La muerte de Castle y la desaparición de Punisher del catálogo de comics de Marvel no va a impedir que los fanáticos del NRA sigan usando su iconografía. De la misma manera que cambiar su imagen en estos últimos comics no impedirá que el cráneo blanco vaya a estar asociado ahora y en el futuro a Punisher. Por cierto, en ese sentido, que Ares lleve ahora el cráneo clásico de Castigador como indumentaria deja claro de forma muy poco sutil que esa es ahora la iconografía de un villano.

Este elemento me parece clave, aparte que la muerte de una personaje de Marvel hace tiempo que dejó ser algo definitivo. Aparte del final de la etapa Max que comentaba antes, Castle dentro del Universo Marvel tradicional ha muerto al menos en dos ocasiones (que recuerde). La primera a finales de los 90 para justificar su relanzamiento dentro de la línea Marvel Knights con una etapa totalmente fallida obra de Christopher Golden, Ton Sniegoski y Berni Wrightson en la que convirtieron a Castle en un Ángel de la Venganza que luchaba contra demonios del Infierno. Ya en el siglo XXI, Castle también murió en su colección de 2006 para ser relanzado durante una corta etapa por Rick Remender como FRANKENCASTLE, un comic super loco y divertido que sin embargo obviamente no pegaba con el espíritu del personaje. Que un personaje muera en los comics Marvel actuales dejó de ser un final definitivo hace ya tiempo, tan sólo significa que espera la llegada de un autor y un editor que quieran al personaje y se decidan a revivirlo. Algo que sin ir más lejos podría suceder si Garth Ennis expresara su interés en contar alguna nueva historia protagonizada por él.

Siempre comento que me parece que a grandes rasgos creo que los lectores de comics vivimos una edad de oro de variedad y calidad a nuestra disposición. Sin embargo, esto en lo que creo a nivel general del medio comiquero no es algo que sea trasladable al catálogo que están publicando en la actualidad la principales editoriales Marvel y DC. Sobre los problemas de DC Comics ya escribí hace unos días cuando reflexionaba con los problemas que los comic Black Label creaban para el Universo DC tradicional. En el caso concreto de MARVEL, una cosa que hace años que me llama a atención es la forma en que buscando captar a un nuevo tipo de lector «diverso» están alienando a sus clientes compradores veteranos actuales y pasados que son los que hemos aguantado el chiringuito abierto todos estos años con nuestro dinero. De hecho, la sensación que tengo es que ese lector diverso que tanto busca todo en mundo realmente NO EXISTE, al menos no en el canal de las librerías especializadas que sigue siendo la base de las ventas mainstream en Estados Unidos. Y desde luego no para la obligación de tener que comprar comics con periodicidad mensual. Otra cosa son la venta de tomos en FNACs y similares, algo que sigue yendo viento en popa, o las ventas digitales, que aunque significan un % minúsculo del total del negocio, siguen creciendo año tras año.

No entiendo que Marvel siga ofertando comics de personajes de todo tipo creados por autores desconocidos que no saben narrar una historia con imágenes, no conocen a los personajes que se supone escriben y están condenadas a ser canceladas a los pocos meses, y por ejemplo no le den una colección regular a Larry Hama con el personaje que sea EN CONTINUIDAD que apele al lector veterano que no encuentra ahora mismo personajes reconocibles que le apetezca comprar. Pongo de ejemplo a Hama por sus muy recordadas etapas en G.I. Joe o Lobezno en los 80 y 90, pero realmente habrían un montón de autores que siguen siendo super válidos y que podrían entrar en esta lista. Si la idea es producir comics variados que apelen a todo tipo de lectores, ¿Cómo es que justo se olvidan de los gustos de los lectores compradores presentes y pasados? Es algo que me resulta incomprensible. O quizá lo malo es que en parte sí que lo entiendo, al enemigo ni agua. Y recuerdo que de vez en cuando Marvel si publica one-shots o especiales realizados por autores clásicos, pero en muchos casos son historias ambientadas en el pasado, no el presente, que transmiten cierta sensación de intrascendencia, de comic de relleno que no pasa nada si no lees. Lo contrario que deberían transmitir. Publicar comics dirigidos a lectores veteranos es perfectamente compatible con no querer publicar obras que fomenten el machismo, el racismo o cualquier tipo de odio o discriminación contra nadie. Hay que negar también la mayor en ese respecto.

Uno pensaría que Marvel estaba en el negocio de VENDER COMICS a un público lo más amplio posible, pero parece que no es el caso. Hace unos meses, el primer número de BRZRKR de Keanu Reeves, Matt Kindt y Ron Garney vendió 600.000 ejemplares en el canal de las librerías especializadas americanas. Obviamente, el reclamo de Keanu Reeves fue fundamental para este éxito arrollador, pero este comic de Boom! Studios demuestra que existe una gran audiencia que quiere leer comics de acción con calificación para adultos como lo son las películas de John Wick. Y para los que Castigador funcionaría seguro. Lo asombroso es que Marvel vea este enorme nicho de mercado y elija no publicar nada dirigido a este público que si compraría estos comics. No como los montones de comics «diversos» que no interesan a nadie y que son cancelados a los pocos meses debido a sus ventas ridículas. Que son seguidos por nuevos comics diversos que interesan aún a menos compradores actuales.

Las ventas han bajado tantos en los últimos años que Tom Brevoort admitió en su Newsletter hace unas semanas que Marvel actualmente prefiere publicar miniseries de 5 números de personajes y grupos de 2º nivel, que renuevan en caso que las ventas sean aceptables, que lanzar una serie regular ilimitada. De forma que es mejor plantear dos miniseries de cinco números con dos números unos, que una serie abierta de 10 ejemplares, dado que los números uno siempre venden más que un hipotético número 6, aparte que los cinco ejemplares parece ser el formato ideal para Marvel para recopilar en tomo. Esto no es más que la confirmación que Marvel puede seguir siendo la principal editorial mainstream americana a mucha distancia de DC y el resto de editoriales, pero está muy lejos del éxito que disfrutaba hace 10 años durante su primera iniciativa Marvel Now!, o el que se vivió en los años 80 en los que se cimentó la popularidad de Castigador.

Yo mismo he comentado mis problemas con los mutantes de Krakoa y como en muchos casos no reconozco en esos personajes a los iconos de los que me enamoré hace 40 años y me hicieron aficionarme al mundo del comic. Aunque siempre es posible encontrar buenos comics dentro del enorme catálogo editorial de Marvel, por ejemplo la sorpresa que ha supuesto el nuevo volumen de Caballero Luna, lo cierto es que estoy en el momento que menos comics de Marvel compro de toda mi vida. Veo el catálogo mes tras mes y a pesar de intentarlo, nada me llama la atención y las series que pruebo no siempre acaban de cuajar. De hecho, es muy sintomático que me emocione más el lanzamiento de la nueva Biblibioteca Marvel por parte de Panini que cualquier anuncio de un comic actual.

Volviendo a Punisher, todo lo anterior es especulación y me encantaría equivocarme y que Castle al final de la serie de Aaron vuelva a ser uno de los principales personajes de la Casa de las Ideas como lo fue a finales de los años 80. Quien sabe si con una nueva serie regular que no sea una maxiserie como la actual. Pero en este mundo polarizado veo clarísimo que bajo el prisma woke dominante, han debido pensar que al enemigo ni agua. Antes que darle a los tejanos un comic que puedan querer comprar, han optado por quitarlo de en medio como forma definitiva de evitar que la empresa sea asociada a los actos que realizan estas personas llevando el logo de Punisher en su manga o en su gorra. Y debería ser al contrario, si no te gusta que asocien a tu personaje a una determinada ideología, la solución no es esconder el juguete, sino sacarlo y mostrar a todo el mundo lo que tú (MARVEL) crees que es o defiende. Si por algún casual Marvel no matara a Punisher y dentro de seis meses otro policía se viera envuelto en otro disturbio llevando el nuevo logo de Punisher en su brazo, ¿Qué va a hacer Marvel? ¿Desechar este logo y crearle un tercero? La situación es ridícula, como poco.

En este sentido, los superhéroes Marvel no matan. Al menos, ese era el mantra de los años 60-70 que en muchos casos ha llegado hasta nuestros días y que defienden personajes como Spiderman. Es normal que en su momento Punisher fuera visto como un villano o, en el mejor de los casos, un antihéroe. Gracias ello tuvimos comics maravillosos por ejemplo enfrentado a Daredevil, en los que además de los puños se enfrentaban formas de ver el mundo. Pero con la llegada de los años 80 y 90, cada vez más personajes han roto esta norma y no parece que hubiera problema con estos personajes que sí matan. Empezando por mutantes super populares como LOBEZNO o Masacre, pero pasando por Blade, Elektra y un montón más.

Hay que recordar que esta norma de NO matar es una anomalía en el entretenimiento mainstream. Los personajes más populares del cine lo hacen sin problemas, normalmente en defensa propia o para salvar a alguien del peligro. Desde John McClane de Jungla de Cristal hasta el más reciente John Wick, lo normal en el entretenimiento son los héroes (o antihéroes, pensando en Wick) que matan. Por eso Punisher o Lobezno fueron y son tan populares, porque conectan con los fans del cine de Stallone, Van Damme o el propio Clint Eastwood al que nombraba al comienzo del artículo. Que sea problemático que Frank Castle se tome la justicia por su mano y ajusticie a mafiosos y miembros de carteles de la droga pero haya barra libre para que Logan masacre a sus enemigos de la forma más salvaje y gore posible me parece de una muestra de hipocresía absoluta. Es paradigmático que Lobezno y Masacre en solitario o X-Force como grupo sean una unidad paramilitar que matan enemigos antes de que sean un problema mayor para los mutantes. Eso cuenta con todas las bendiciones de Marvel, por lo que son unos de los personajes más promocionados de la editorial. Esto indica que no es un tema de matar o no matar, sino de quien lo hace y, aparentemente, quienes son los fans declarados del personaje en cuestión.

Dentro de la especulación, me parece que Marvel en los últimos años se está pegando un tiro tras otro en el pie alienando lectores compradores, y es por esto que la cosa me pinte tan mal para Punisher. Si a la menor crítica de alguien sobre que encuentra ofensiva una portada Marvel siempre se ha achantado agachando la cabeza y retirando el objeto de la crítica, veo clarísimo que estos tiempos de corrección política no está bien visto un hombre blanco masacre a sus enemigos. Sobre todo si muchos de ellos (mafiosos, traficantes, miembros de bandas) pertenecen a alguna minoría racial. Es triste decirlo de forma tan directa, pero las cosas son como son.

Panini ha publicado este pasado mes de enero el sexto número de trece. Eso quiere decir que como tarde a final de año sabremos si acerté en algo o si me he lanzado a la piscina sin agua. Podéis estar seguros que cuando llegue el momento escribiré mi reseña sobre ello y volveremos a hablar. Pero me temo que la forma en que parece que Marvel se olvida de sus clientes no invita al optimismo en este caso. Ojalá me equivoque.

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Crítica de Slow horses temporada 1 (Apple TV)

Aprovechando mi nueva suscripción a Apple TV he visto la primera temporada de Slow horses, la serie protagonizada por Gary Oldman sobre un grupo de espías británicos poco ortodoxos.

PUNTUACIÓN: 7/10

Después de una misión de entrenamiento fallida y públicamente vergonzosa, el agente británico del MI5, River Cartwright, es exiliado a Slough House, un purgatorio administrativo para los marginados del servicio.

La serie está basada en una serie de libros escrita por Mick Herron La Casa de la Ciénaga, de la que Slow horses ha sido adaptada en esta primera temporada, mientras que Dead Lions es la segunda temporada, recién emitida por Apple TV. Esta primera temporada de seis episodios ha sido creada por Will Smith (no el actor, sino el escritor, productor y humorista de stand-up británico), que escribe cuatro de los seis episodios de esta temporada. James Hawes dirige todos los episodios. Hawes es un veterano director británico de televisión que ha trabajado en series como Doctor Who (¿y quién no?), Penny Dreadful, Black Mirror, El Alienista, Raised by wolves o Snowpiercer, entre otras.

Gary Oldman es Jackson Lamb, jefe de la casa de la ciénaga. Desaliñado y borracho la mayor parte del tiempo, sus malos hábitos ocultan su aguda mente y sus habilidades como experimentado agente de inteligencia. Jack Lowden es River Cartwright, un prometedor agente del MI5 que fue degradado tras un error en un ejercicio de entrenamiento. Kristin Scott Thomas es Diana Taverner, subdirectora general del MI5 y jefa de operaciones.

El resto de miembros de la Casa de la ciénaga son Catherine Standish (Saskia Reeves), la administrativa de la oficina, alcohólica en proceso de rehabilitación, Sidonie «Sid» Baker (Olivia Cooke) una competente agente del MI5 inexplicablemente asignada a la Casa, Louisa Guy (Rosalind Eleazar), asignada después de que una operación saliera mal, Roddy Ho (Christopher Chung), un experto en informática y antiguo hacktivista, Min Harper (Dustin Demri-Burns), un agente caído en desgracia tras dejar olvidado un documento de alto secreto en un tren. Por último, Struan Loy (Paul Higgins) agente asignado a la Casa después de enviar un correo electrónico de trabajo inapropiado.

Me ha gustado Slow horses. Reconozco que el año pasado cuando me suscribí por primera vez a Apple TV no me llamó demasiado la atención la serie, pero a la segunda fue la vencida. Estamos tan acostumbrados a James Bond, Bourne y organizaciones de espionaje super tecnificadas y profesionales, que conocer a los miembros de la Casa de la Ciénaga, o el mero hecho que algo así pueda existir, un departamento donde ubican al personal menos hábil pero que sin embargo no pueden despedir, me parece que es una idea genial con mucho potencial que la serie consigue llevar a buen puerto.

Dentro que algunos personajes son un poco patéticos, otro elemento a destacar es que NO estamos ante una comedia, sino un thriller en el que los Caballos Lentos intentan resolver el secuestro de un joven británico de ascendencia pakistaní. Un caso en el que se ven envueltos casi por casualidad que obviamente esconde mucho más que un crimen de odio, entrando en temas muy actuales de intereses políticos. Este subtexto me ha gustado mucho y como digo me ha roto las expectativas de una historia más o menos humorística, cosa que Slow Horses realmente no es. Otro de los elementos estupendos de la serie es comprobar como en el mundo real hay casualidades, problemas inesperados y situaciones contra las que es imposible preveer nada, sólo actuar de la mejor manera posible una vez se produce.

El casting me parece un acierto total. Otro detalle estupendo de la serie es el hecho que Gary Oldman parezca un gilipollas y lo siga siendo al final de esta temporada, de alguna manera evitando la típica redención de personaje atormentado que podría haberse intuido dado el estado de las series actuales. También me ha gustado ver a Kristin Scott Thomas como un alto cargo del MI5 fría y calculadora más interesada en sus intereses políticos que en salvar a nadie. En general ellos lo hacen muy bien y aportan el carisma que se les supone a la serie, aunque la investigación en si en muchos momentos se apoye sobre los hombros del resto del reparto.

En el lado positivo sitúo también la duración de 6 episodios. Me encanta que una serie cuente lo que tiene que contar sin eternizarse ni transmitir que hay elementos que sobran. En ese sentido, la construcción de los personajes me parece correcta y más que suficiente, aunque dejando varias sorpresas de cara a la segunda temporada. Y sobre todo me gusta lo ambiguo que está todo lo relativo a la geopolítica alrededor del MI5 y los intereses de sus directivos. En estas dos vertientes, creo que Slow Horses es un éxito total.

Buscando algún elemento menos bueno, la verdad es que me pareció un poco confuso el episodio en el que se muestra el interés de Taverner (Kristin Scott Thomas) en el caso, algo que no tengo claro que esté bien contado. Sin embargo, exceptuando eso, la verdad es que he disfrutado mucho con esta serie, que gracias a su duración te deja con ganas de más. Lo mínimo que se le debe pedir a una serie de entretenimiento. Cosa que son todas las series de televisión, algo que a veces sus «creativos» olvidan.

Escribiendo esta reseña me he enterado que además de la segunda temporada recién emitida, Apple TV ha dado luz verde a dos temporadas adicionales que adaptarán otras dos novelas de Mick Herron. Tengo claro que veré la segunda temporada durante el mes de febrero, así que si mantiene el nivel como espero, creo que ya tendré más motivación para suscribirme a Apple TV, sumando Slow Horses a Severance, Ted Lasso o Para toda la humanidad. Dada la saturación de contenidos, entiendo que (casi) nadie vea Apple TV, empezando porque tiene poquísimos contenidos que no justifican una suscripción de más de 2 meses (lo que dure la serie que quieres ver). Dicho esto, la verdad es que en su mayoría me gusta lo que me ofrece esta plataforma.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Slow horses ha resultado una serie super interesante gracias al giro de los personajes. Aprovechando que me queda un mes más de suscripción gratuita a Apple TV tengo claro que veré seguro la segunda.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Decision to leave de Park Chan-wook

La nueva película de Park Chan-wook era para mi un visionado absoluto en cuanto se estrenara. Y la verdad es que Decision to leave no decepciona.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Hae-Joon, un veterano detective, investiga la sospechosa muerte de un hombre en la cima de una montaña. Pronto, comenzará a sospechar de Sore, la mujer del difunto, mientras la atracción que siente por ella le desestabilizará. (FILMAFFINITY)

Park Chan-wook es una autentica institución dentro del cine coreano, con demasiados peliculones como para comentarlos todos. Simpathy for Mr. Vengeance (2002), Oldboy (2003), Sympathy For Lady Vengeance (2005), Thirst (2009), Stoker (2013) o La doncella (2016) ayudaron a poner en el mapa el cine coreano. Decision to leave es una mezcla de drama, romance y género criminal, realizando Chan-wook el guion junto a Jeong Seo-Gyeong

La película fue seleccionada para competir por la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 2022, donde Park Chan-wook ganó el premio al Mejor Director. Con 138 minutos de duración, cuenta con fotografía de Kim Ji-yong, montaje de Kim Sang-bum y música de Cho Young Wu. Además, los papeles principales están interpretados por Tang Wei como Song Seo-rae, una mujer de origen chino que no habla bien coreano, y
Park Hae-il como el Detective Jang Hae-jun que investiga la muerte de su marido al caer de una montaña mientras hacía escalada aparentemente en un accidente.

Park Chan-wook vuelve a darnos una lección de narrativa audiovisual con Decision to leave. La perfección de cada plano es abrumadora, como también un diseño de producción planteado milimétricamente para reforzar los temas de la película. La forma en que está contada esta historia de dos personas que se atraen pero no acaban de saber como dar el paso que pide el/la otro/a me parece una pasada. Para reforzar esta idea hay un tema recurrente en la película para mostrarlo, representado en el mar y la montaña, de forma que siempre que parece que uno está en un sitio, bien sea mental o sentimentalmente, el otro tiene la cabeza en el contrario. De esta manera, la casa de la mujer está empapelada con motivos marinos, y esto lo vemos también en numerosos elementos a lo largo de la película, y lo mismo para la montaña de la que cayó ¿accidentalmente? el marido de Song Seo-rae, que es el elemento que provoca todo el drama posterior.

Decision to leave tiene un ritmo lento pero consiguió engancharme gracias precisamente a la precisión que transmite toda la obra, combinando elementos bastante clásicos de una investigación policial con otros sentimentales en cuanto el policía parece empezar a obsesionarse con su «sospechosa», a pesar que aparentemente no hay pruebas contra ella, dado que la muerte de su marido fue accidental. Me ha gustado mucho cómo la película cambia a veces de narrador para mostrarnos el punto de vista de él o de ella, y como aparte de la parte de seducción en muchos momentos se mantiene la duda sobre qué pasó realmente en esa montaña y si la mujer es culpable o inocente gracias a la ambigüedad de todas las situaciones.

Quizá el problema que me suscita la película es que no consigo conectar con nadie durante la película. En este caso parece que el choque cultural con esta película coreana ha sido clave, porque es complicado creerse un romance / obsesión cuando los dos protagonistas son super inexpresivos. Y tengo claro que la cultura coreana no invita al contacto físico, rozarse una mano como puede verse en el poster de la película es algo impensable de ver normalmente en una pareja (y si no son pareja ya ni te cuento), pero la parte romántica no me acaba de funcionar en ninguna de las dos direcciones.

Sin embargo, el elemento de drama está perfecto y es lo que hace que todo el conjunto encaje. En ese sentido, el final me parece una pasada, teniendo la virtud de dejar la historia en el momento perfecto. En eso, como en todo lo demás, Park Chan-wook demuestra su habilidad y como todo estaba milimétricamente pensado.

Incluso reconociendo este elemento de los personajes y las interpretaciones con el que no he conectado, creo que Decision to leave es una película super recomendable que merece ser vista en pantalla grande.

Comparto el trailer de la película:

Decision to leave es una película notable, aunque reconozco que me ha costado conectar con los personajes. Park Chan-wook sigue siendo un maestro que va a provocar que obligatoriamente vaya al cine para ver su próxima película. Más películas así de buenas, por favor.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Reflexiones de domingo 4/2023

¡Feliz Domingo! Comparto una nueva dosis de noticias cortas y cosas que me han llamado la atención durante esta semana. Empezando por un tema espinoso del que me enteré justo el domingo pasado y no me dio tiempo de incluir en las reflexiones de la semana pasada.

INTENTAN CANCELAR A BRANDON SANDERSON CON UNAS DECLARACIONES DE HACE 15 AÑOS. EL MUNDO SE ESTÁ VOLVIENDO LOCO

La polémica saltó la semana pasada, cuando una escritora que no es nadie realmente, Gretchen Felker-Martin, una autora y crítica de cine de terror, llamó al boycott contra Brandon Sanderson, acusándole de tener opiniones contrarias al colectivo LGTBI+. Para ello, utilizó unas declaraciones de Sanderson de hace 15 años sacadas de contexto como si fueran actuales.

Esto es una polémica artificial creada por una persona super intolerante (viendo su hilo de Twitter) que claramente no merece la atención que ha recibido gracias a esto. Alguien que como ejemplo de los tiempos que vivimos cree que el único ocio que puede existir es el que le gusta a ella. Una persona muy envidiosa, teniendo en cuenta es autora de un libro de terror «zombi de temática trans», que entiendo que no acepta que escritores que no le gustan a ella tengan éxito. Mucho más éxito que ella, se entiende. Por cierto, el sectarismo de su expresión «En la SFF (Science-Fiction and Fantasy) hemos tolerado a este tío durante demasiado tiempo» me vuela la cabeza, porque ella se arroga de alguna manera en defensora de la pureza de la Ciencia-Ficción / Fantasía, de o que es correcto o aceptable. De nuevo, alguien que no es nadie quiere imponer quien puede escribir fantasía o ciencia-ficción. Es alucinante. Por no hablar de que me parece una iluminada que se piensa que el mundo gira en torno a ella. De locos.

Y da igual que las declaraciones de Sanderson que mostraba como actuales fueran de hace 15 años, y que durante todo este tiempo Sanderson haya matizado o directamente cambiado su punto de vista a este respecto, como puede verse de este pantallazo sacado de una entrevista al Jot Down. Aparte que más allá de una declaración u otra, lo importante son los hechos y la forma en que Sanderson refleja a personajes diversos en sus novelas. Excepto para esta señora, que todo eso da igual, claro, solo su opinión enajenada.

La polémica derivó en el hecho que Sanderson es mormón, y aunque él tiene unas ideas y unos hechos bastante liberales, como miembro de su iglesia colabora económicamente con su mantenimiento. Una iglesia que aparentemente tiene una visión negativa de la diversidad, como lo tiene en general prácticamente cualquier religión. (Si empezamos a comparar a los mormones con por ejemplo la religión musulmana, según estos razonamientos radicales no se podría leer a ningún autor de ninguna religión). Igual es eso precisamente lo que buscan. Esta idea de valorar a la persona únicamente como parte de un colectivo sin tener en cuenta sus actos individuales me parece una locura absurda. Y sin embargo parece que se está imponiendo en redes sociales en los Estados Unidos, sobre todo en lo relativo al mundo del entretenimiento.

Casi peor que buscar declaraciones de Sanderson de hace 15 años me parecen los indignados ante las últimas declaraciones de Sanderson, en las que comentaba que no va a abandonar su fe por una polémica de internet. Y que es mormón por convencimiento personal, incluso a pesar de no estar de acuerdo de algunas actitudes de su iglesia. Además, la solución ante esto no es abandonar cuando algo no te encaja, sino intentar provocar un cambio positivo desde dentro. De nuevo, la capacidad de don-nadies de exigir respeto para sus opiniones o creencias al mismo tiempo que no se aplican a si mismos esta filosofía, me parece aberrante. De hecho, las declaraciones de Sanderson en este hilo, comentando que en todo caso entiende que la gente es soberana de hacer lo que quiera con su dinero, me parecen modélica en cuanto a moderación y respeto respecto a todo tipo de opiniones.

Aparte, me parece que Sanderson tiene razón sobre lo problemático que podría ser que de alguna manera se sobre analice lo que haga o deje de hacer una persona con su dinero. Es problemático comprar un libro de Sanderson porque eso genera ingresos a la iglesia mormona, pero una vez abrimos ese melón, ¿donde ponemos el filtro? ¿Cancelamos a autores de ideas comunistas que alguna vez hayan financiado a la ideología causante de los mayores genocidios del Siglo XX? ¿A autores y autoras musulmanas por la tortura que sufren las mujeres de países como Afganistán por parte de sus dirigentes políticos y religiosos? La idea es absurda, por supuesto, pero es esta la asociación que algunas personas están haciendo.

Por cierto, no puedo dejar de comentar lo lamentable que me parece ver a gente en España dando la razón a los canceladores. Es más fácil odiar al que es señalado por alguien desconocido sin contexto ninguno, que buscar entender los matices de situaciones y personas reales. Es lamentable, pero tampoco me sorprende, entiendo que es muy representativo de los tiempos en que vivimos.

Por cierto, pensando en este intento de cancelación de Brandon Sanderson y pensando que mi actitud como fan y consumidor es «poner mi cartera donde pongo mis opiniones», confirmo que tras Trenza del mar Esmeralda seré el primero en la cola de la librería para comprar su siguiente novela.

JED MACKAY, C.F. VILLA Y STUART IMMONEM EN LAS PORTADAS, NUEVO EQUIPO CREATIVO PARA LOS VENGADORES

Si en mi primera Reflexión de Domingo me hacía eco del anuncio del final de la etapa de Jason Aaron, Javier Garrón y Aaron Kuder en Vengadores, la semana pasada se anunció el equipo creativo que continuaría las aventuras de los Héroes más Poderosos de la Tierra a partir de este próximo mes de mayo (en USA). Y en este caso, creo que Marvel ha optado por ir a los seguro, al anunciar a Jed Mackay como guionista. Mackay es uno de los mejores escritores actuales de Marvel gracias a comics como Caballero Luna o Strange, por lo que no me ha sorprendido que le hayan dado un encargo de mayor envergadura como es la nueva etapa de Vengadores. Además, pensando que la noticia publicada en la web de Marvel indica que esta etapa va a continuar tramas presentadas en el one-shot intemporal que se publicó el año pasado, lo que indicaría que Mackay ha tenido tiempo para preparar su historia, lo cual no puede más que alegrarme.

En el apartado artístico, la portada de Stuart Immonem es alucinante, pero el dibujante interior C.F. Villa no es que invite precisamente al optimismo, al tratarse de un dibujante clónico de Pepe Larraz que le hizo algunos fill-ins en Patrulla X, unos comics que no estaban precisamente al nivel de la colección. Esperemos que Villa se ponga las pilas a toda velocidad, pero en todo caso confirmo que seguiré comprando a los Vengadores tras el final de la etapa de Aaron.

Os dejo el anuncio publicado en la web de Marvel:

Los fanáticos vieron por primera vez el plan general de los Vengadores de MacKay en el one-shot del año pasado, INTEMPORAL. Los lectores siguieron a Kang en su búsqueda del «MOMENTO PERDIDO» inalcanzable, una búsqueda ambiciosa que lo puso en conflicto directo con Twilight Court, un grupo de extraños superhéroes liderados por el misterioso Myrddin. Ahora, un juego peligroso está en marcha y el premio es mayor que cualquier cosa imaginable… ¡Ingresan los VENGADORES! ¿Serán capaces de triunfar frente a los Eventos de la Tribulación y aprender la verdad detrás de estas amenazas trascendentales? ¿O serán reducidos a meros peones en un esquema extraordinario más allá de su comprensión?

Además de nuevos villanos impresionantes y arquitectos del cosmos nunca antes vistos, la próxima saga entrelazará desafíos y dramas insuperables a medida que las nuevas misiones de los Vengadores cobren un alto precio en la confianza del equipo entre sí. Los Eventos de la Tribulación desafiarán a los Vengadores de manera audaz y los obligarán a demostrar, sin lugar a dudas, que son la fuerza más poderosa del Universo Marvel. Todo comienza con fuerza en AVENGERS #1 de mayo cuando los Vengadores se enfrentan a Terminus y se preparan para el primero de los Eventos de la Tribulación: ¡LA CAÍDA DE LA CIUDAD IMPOSIBLE!

La estrella. El icono. La bruja. El constructor. El Dios. El ingeniero. El rey.

El mundo está siempre en peligro, y un nuevo equipo de Vengadores se moviliza para hacer frente a cualquier peligro que se atreva a amenazar el planeta. Pero cuando Terminus ataca, un peligro nuevo e insidioso asoma la cabeza: uno que los Vengadores conocen demasiado bien y que se les presenta en la forma más peligrosa: la de un amigo.

TOM TAYLOR Y NICOLA SCOTT RELANZAN TITANS

Los NEW TEEN TITANS de toda la vida pierden el new y el teen para ser relanzados con un potentísimo equipo creativo formado por Tom Taylor y Nicola Scott que volverá a unir a la alineación clásica de Marv Wolfman y George Pérez que hizo que toda una generación de lectores nos aficionáramos a los comics de DC. La verdad es que el comic con este anuncio y la imagen que lo acompaña se vende solo.

LAS NOMINACIONES DE LOS OSCARS 2023 CONFIRMAN A TODO A LA VEZ EN TODAS PARTES COMO LA PRINCIPAL FAVORITA DE ESTE AÑO

No puedo opinar demasiado de las películas nominadas a los Oscars de este año dado que la mayoría aún no se han estrenado. Aún no he visto Almas en pena en Inisherin (9 nominaciones), Los Fabelmans (7), Tár (6), The Whale (3), Triángulo de tristeza (3) o Mujeres hablan (3). Aunque espero ver las máximas posibles en las próximas semanas.

De las que sí he visto tengo que decir que NO me gustó Todo a la vez en todas partes, que es la película favorita de los premios de este año con 11 nominaciones. O no conecté con la película, que para el caso es lo mismo. Sí me gustaron Elvis (8 nominaciones), y por supuesto los películones que son Top Gun Maverick (6) y Avatar El sentido del agua (4). Junto a ellas, el sorpresón de las 9 nominaciones de Sin novedad en el frente, la película disponible en Netflix que me gustó también pero jamás pensé que fuera a ser premiada. Además, Babylon con 3 nominaciones y Black Panther Wakanda Forever con 5 completarian las principales películas de este año.

Como todos los años, a final de febrero compartiré mi quiniela de los Oscars, pero me parece curioso como este año 4/5 películas parecen haber copado la mayoría de los premios principales.

DISNEY CONFIRMA EL PLANNING DE ESTRENOS PARA 2023-26 CON INTERESANTES NOVEDADES PARA EL MCU

Hace unos días Disney confirmó las fechas de estreno de sus películas para el periodo 2023-2026. En lo fundamental no hay grandes novedades, dado que no se da nueva información más allá de lo anunciado hace unos meses, cuando se presentaron algunas de las películas de las Fases 5 y 6 del MCU.

Pero aunque no sabemos los títulos exactos de cada película, si es interesante conocer que entre el 2 de mayo de 2025 en que se estrenará Vengadores Dinastía de Kang y el 1 de mayo de 2026 que llegará Vengadores Secret Wars, Marvel va a estrenar 3 nuevas películas de las que a día de hoy no sabemos nada. Las fechas de estreno: 25/07/25, 07/11/25 y 13/02/26.

Esto hace que se abran todas las apuestas. Armor Wars, Deadpool 3 o la largamente esperada película The Mutants se abren como posibilidades más posibles que nunca. Por no hablar de la posibilidad de Doctor Strange 3 de nuevo con Sam Raimi o que nos sorprendan con un personaje totalmente nuevo como ¿NOVA? Tengo claro que las especulaciones van a ir a muerte en las próximas semanas y meses.

Otro tema importante es la confirmación que Marvel aumenta su planning de estrenos a 4 películas anuales em 2025 y 2026. Hasta ahora Marvel como mucho ha estrenado tres películas al año, con la excepción de 2021. Aunque ese año fue especial debido a que los retrasos provocados por el COVID hicieron que ese año se estrenara Black Widow, Chang-Chi, Eternals y Spiderman No Way Hone (aunque esta última es una co-producción con Sony). En 2022 se estrenaron tres películas (Doctor Strange, Thor y Wakanda Forever), y de momento para 2023 y 2024 seguirán con esta frecuencia de estrenos.

Pensando en positivo, las posibilidades de películas con nuevos personajes Marvel abre posibilidades super ilusionantes para el MCU de los próximos años. Pero si vemos el vaso medio vacío, como ya estamos viendo en las series de TV, no es posible aumentar tantos contenidos sin que se resienta la calidad. La calidad no es infinita, como hemos visto con Ms. Marvel o She-Hulk, con ideas correctas terriblemente mal ejecutadas. De otros contenidos de Disney+ como Willow y la falta de talento de sus «creativos», mejor ni hablo.

En todo caso, aunque habrá que estar atento a los posibles anuncios, diría que hasta julio en la SDCC no creo que vayan a anunciar nada relevante, a no ser que tengan que empezar la preproducción de forma urgente, claro. Veremos.

FINCH DE TOM HANKS (APPLE TV). LOS AMERICANOS ESTÁN TRAUMATIZADOS

Comentaba hace unos días que gracias al regalo de una suscripción gratis de dos meses a Apple TV estaba viendo contenidos de esta plataforma. Tras ver la serie Echo 3 y Greyhound de Tom Hanks, me animé a ver Finch, película de 2021 también protagonizada por Hanks y dirigida por Miguel Sapochnik, director entre otros de los mejores episodios de Juego de Tronos.

La historia sigue a un robot que vive en una tierra post-apocalíptica. Creado para proteger la vida del perro de su creador, enfermo y moribundo (Tom Hanks), el robot aprende sobre el amor, la amistad y el significado de la vida humana… Este es el argumento de Filmaffinity de un nuevo drama distópico en el que la raza humana está a punto de extinguirse en la faz de Tierra tras sufrir el planeta un estallido solar que acabó con la tecnología y convirtió las jornadas diurnas en un infierno de radiación.

Y lo cierto es que teniendo en cuenta que vi Finch en casa, la verdad es que la película se ve con agrado. La dirección de Sapochnik está muy bien, sobre todo la creación del robot que acompaña a Tom Hanks me parece una pasada, como si la NASA hubiera colaborado en su diseño y construcción. El guion de Craig Luck y Ivor Powell se mueve por territorios esperables todo el tiempo, aunque da a Hanks suficientes elementos para que se luzca. Un Hanks que está espléndido como siempre, aguantando él solo una película planteada con un único actor. Más el perro y el robot.

Aunque como digo todo es correcto y hace que Finch se vea con agrado, estamos ante ese tipo de película en el que todo está telegrafiado desde el minuto uno y sabes desde el comienzo cómo va a terminar. Aparte, estamos ante el enésimo producto de ocio planteado con la premisa del futuro distópico en el que la humanidad se dirige a su extinción por una catástrofe u otra. Tengo claro que esto es debido a un sentimiento de culpabilidad que los americanos tienen como sociedad, creando estas obras de alguna manera como contrición por algo que aún no ha pasado pero creen que va a llegar y cuando lo haga será culpa de nuestra (SU) sociedad.

Me gusta la ciencia ficción como al que más, pero estoy bastante cansado de comprobar que la industria de Hollywood lleva 50 años anticipando un apocalipsis que no creo que lleguemos a ver, al menos yo no en lo que me queda de vida. Desde Soylent Green (1973) a Mad Max, empieza a ser un poco lamentable la falta de originalidad y la forma burda en que intentan asustar al espectador de cara a que aceptemos el empeoramiento en nuestra calidad de vida que propugnan los defensores contra el cambio climático. El día que se estrene una ciencia ficción con un futuro optimista tipo Star Trek, haré la ola.

AVATAR YA SUPERA LOS 2050 MILLONES DE RECAUDACIÓN EN TODO EL MUNDO Y LOS 600 EN ESTADOS UNIDOS

Todas las semanas comento las cifras de taquilla de Avatar, que por cierto ha recibido cuatro nominaciones a los Oscars incluyendo Mejor Película. Tras superar los 600 millones de taquilla en USA, va a superar a los Increíble 2 (608M) como la 12ª película más taquillera en Estados Unidos, y ya mira a los puestos 11º (Star Wars VIII – 620M) y 10º (Los Vengadores – 623M).

En la taquilla mundial, acaba de superar los 2052 millones de Vengadores Infinity War y los 2071M de Star Wars VII por lo que ya es la cuarta película más taquillera de la historia detrás de Avatar (2923M), Vengadores Endgame (2799M), Titanic (2194M). Hace semanas parecía imposible que pudiera alcanzar a Titanic, por no hablar de llegar a los 2000M, ahora es una cifra que ya está sobre la mesa. ¡Qué barbaridad!

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Crítica de Aquaman: Andrómeda de Ram V y Christian Ward (DC Comics – ECC Ediciones)

ECC acaba de terminar la publicación de Aquaman: Andrómeda, el comic Black Label realizado por Ram V y Christian Ward que ofrece una historia con un potente apartado gráfico.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

“No podemos ahogar la verdad aunque la dejemos hundirse a mucha profundidad.”

En las profundidades del océano Pacífico, lo más lejos posible de tierra firme, se encuentra el Punto Nemo, un cementerio de naves espaciales de diferentes nacionalidades que, desde los albores de la carrera espacial, se hunden ahí, en el silencio del mar, tras amerizar. Sin embargo, en el Punto Nemo hay algo más que no han fabricado manos humanas. Y ahora, está… despertando.

Los tripulantes del Andrómeda, un submarino experimental que funciona con un motor cuántico con un secreto confidencial, reciben el encargo de investigar ese misterio, pero no son los únicos que van tras él. Cualquier cosa de valor que se encuentre en el mar suscita el interés del pirata Manta Negra. Y todo lo que atraiga a este llama también la atención de Arthur Curry, alias Aquaman, su enemigo de toda la vida. Pero que Dios los ampare cuando las puertas del horror del Punto Nemo se abran de par en par a fin de recibirlos…

El guionista Ram V y el dibujante Christian Ward someten a Arthur Curry a una situación de puro terror psicológico que doblegaría la voluntad de cualquiera. ¡Incluso la de un rey!

Ram V es un autor y creador de cómics y novelas gráficas nominado a los premios Eisner, como GRAFITY’S WALL, Costas Salvajes, The many deaths of Laila Starr y la ganadora del Eisner BLUE IN GREEN. Desde la publicación de su primer libro en 2016, el trabajo de Ram ha ido cosechando éxitos de crítica y popularidad, ganando múltiples premios. Además de crear obras originales, Ram también ha escrito para personajes icónicos & títulos como Swamp Thing, Justice League Dark, Catwoman y Veneno en DC Comics y Marvel. Ram vive en Londres, le gustan los perros, los garabatos y la melancolía argumental.

Christian Ward es dibujante y guionista de cómics. Sus obras incluyen la ópera espacial cósmica ODY-C, que cocreó con Matt Fraction, además del cómic de Marvel Rayo Negro, galardonado con un Eisner, junto a Saladin Ahmed. Aparte de Invisible Kingdom, trabaja en la actualidad en Tommy Gun Wizards, también publicado por Dark Horse. Vive en Shrewsbury (Inglaterra) con su esposa, Catherine, su hija pequeña y un perro llamado Thor.

Me gustó mucho la miniserie de Rayo Negro que Christian Ward dibujó hace algún tiempo con guion de Saladin Ahmed para Marvel Comics. (Buff, ¿De verdad ese comic es de 2019? ¿Han pasado cuatro años? Maaaadre mía, como pasa el tiempo). Reconozco que su dibujo fue el principal motivo que me impulsó a comprar esta serie Black Label de Aquaman, planteada por el guionista Ram V como una historia cerrada de Aquaman completamente libre de continuidad que puede leerse sin tener apenas conocimiento del personaje.

Y debo reconocer que tras la lectura de este comic la sensación en un poco decepcionante. Y es que Ward es un ilustrador fantástico que crea algunas imágenes super potentes con una expresividad bestial que me han encantado. De alguna manera sólo por la personalidad que tiene el apartado gráfico me ha compensado la compra de esta miniserie que desde luego se sale de lo normal, justificando además su publicación dentro de la línea Black Label de DC. Pero junto a los aspectos positivos hay que sumar un gran problema de narrativa que hace que el comic sea antipático de leer, con un dibujo que no acaba de contar bien la historia de Ram V, resultando confuso en varios momentos. A eso hay que sumar que junto a páginas maravillosas que quitan el hipo hay un montón de viñetas en los que los personajes están apenas abocetados, por ejemplo sin facciones en su rostro o dibujando apenas siluetas en algunos momentos, lo que de alguna manera me transmite una idea de vagancia que no mola nada. Y esto es un gran problema también, porque me deja la sensación que esta historia se podría haber contado en imágenes mejor de lo que lo ha hecho Ward.

Ram V plantea una historia de Aquaman en la que Arthur Curry es de alguna manera secundario en su propio comic, al hacer que la protagonista sea Yvette Verne, una bióloga marina y experta en ciencias del comportamiento cuyo padre murió en el mar hace años, que forma parte de la tripulación del Andrómeda que se dirige al fondo del mar a investigar la misteriosa señal que se se ha activado allí. La forma en que plantea V la figura de Aquaman como un mito que pocos conocen de su existencia permite que sus apariciones sean super potentes en el comic, ofreciendo varios momentazos para el lucimiento de Ward.

La idea de crear una tripulación que tendrá que enfrentarse a sus miedos más profundos y sus pecados del pasado es algo que me recuerda a la película Event Horizon. Dicho esto en positivo, dado que es una película que me encanta. Todo en la historia de V funciona relativamente bien, aunque la narrativa widescreen oscura de Ward hace que el comic no pueda tener una gran profundidad en las caracterizaciones, mostrando lo justo para construirles pero sin conseguir que empaticemos prácticamente con nadie de la tripulación, al notarse demasiado que son carne de cañón. En este sentido, la idea de estar ante un comic de terror psicológico tampoco llega a funcionarme demasiado por la aproximación gráfica de Ward y por una historia de V que se queda también en la superficie de lo que podría haber sido, tal vez por falta de páginas en este proyecto Black Label en 3 volúmenes de 48 páginas.

Quizá lo menos bueno de la historia es la utilización de Black Manta, el clásico villano de Aquaman, que parece que está presente por obligación de cara a posibles espectadores de la estupenda película de James Wan que se acercaran a este comic tras verlo en FNAC (o librerías generalistas similares), aunque realmente no pinta nada ni tiene una función relevante en la historia. El final del comic en lo relativo a este personaje da un poquito de pena, dejando clara su irrelevancia.

Por cierto, hace unos días escribía el post Black Label vs Universo DC (gracias a todos lo que lo habéis leído), en el que reflexionaba sobre la forma en que el éxito de los comics Black Label en los que se da mayor libertad creativa a sus autores para crear historias fuera de continuidad, de alguna manera está erosionando las ventas de los comics «normales» de DC Comics dentro de su universo super heroico. En este sentido, este Aquaman: Andrómeda me parece un perfecto ejemplo de esto, ya que la actual colección mensual de Aquaman me da una pereza enorme de leer, y sin embargo SI me animé a comprar este comic. De hecho, mira que le ha dado oportunidades a la colección regular de Aquaman, pero es super montonera y sin interés. Qué lejos quedan los tiempos de Geoff Johns e Iván Reis, la verdad.

Por cierto, el otro día en mi reseña de Legión de X de Simon Spurrier y Jan Bazaldua me quejaba un poco por la falta de personalidad del comic en su apartado gráfico, con un dibujo de Bazaldua correcto pero sin chispa, carisma o espectacularidad. Dentro que como veis le he puesto más de un pero a Aquaman: Andrómeda, desde luego la falta de personalidad no es uno de sus problemas. Más bien al contrario, la personalidad es su principal virtud y en este caso el motivo principal que genera la compra. Hablando del mundo del comic mainstream, algo que no me gusta nada es la sensación de producción industrializada de Marvel que genera artistas intercambiables sin que el desempeño se resienta demasiado, partiendo que sus comics no pasan de correctos en el mejor de los casos. Es en este contexto que cuando se encuentra un comic como el actual Castigador de Jason Aaron con un apartado gráfico se mantenga estable con Jesús Saiz, Paul Azaceta y Dave Stewart, el comic parezca algo especial muy diferente al resto de la línea editorial. En este sentido, tengo claro que siempre preferiré un comic que con sus cosas tenga personalidad, como Castigador o el Aquaman: Andrómeda objeto de esta reseña, que cualquier comic «industrial» fabricado en una línea de producción como parecen tantos comics actuales.

No puedo terminar esta reseña sin hablar del precio de la edición española de ECC Ediciones, un comic en cartoné con un precio de 13.50 €uros por número. El tamaño más grande de los comics Black Label en este caso sirven para que Christian Ward se luzca en los momentos más espectaculares, lo cual para mi es otro plus a la hora de comprar este comic. Pero me parece una pasada comprobar que la edición americana de DC Comics tiene literalmente la mitad de precio. LA MITAD DE PRECIO. Entiendo que habrá lectores que no entienden el inglés o no tienen acceso a librerías que traigan material americano, pero el abuso en los precios de la actual tenedora de los derechos de DC en España me parece una barbaridad. De hecho, ante este exceso yo reconozco que compré los comics en su versión inglesa, pudiendo además leer la resolución de esta historia antes que los lectores españoles.

ECC tiene cosas buenas, por ejemplo el precio de sus grapas está mucho más ajustado respecto a los de Panini. Y tiene líneas como DC Pocket que son comics realmente económicos que me parecen estupendos para que nuevos lectores se puedan aproximar a los personajes DC y leer los principales comics de estos personajes a un precio imbatible super bueno. Pero la sensación que ECC se está aprovechando de un posible prestigio de estos comics para cobrarlos a un precio exagerado dado que estima que el carismático dibujo de Ward hará que el comic se venda independientemente del precio, me parece también una idea terrible.

Aquaman: Andrómeda es un comic de gran personalidad que no me sabe mal haberlo comprado, consiguiendo que los menos buenos pesen menos que las cosas positivas que me he encontrado.

Comparto las primeras páginas del comic:

Aquaman: Andrómeda me ha parecido un buen comic pero a la vez me ha fastidiado un poco que el dibujo de Ward no me haya flipado como esperaba.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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