Si pensamos en «Clásico instantáneo», las fotos de Ed Brubaker y Sean Phillips deberían aparecer en la entrada de wikipedia. Con algo de retraso por fin me llegó Follow me Down: A Reckless book, la quinta novela gráfica de esta pareja creativa, con Jacob Phillips en el color.
PUNTUACIÓN: 8/10
Ya está aquí el quinto libro de la exitosa serie RECKLESS. Los maestros del crimen negro ED BRUBAKER y SEAN PHILLIPS presentan otra novela gráfica original protagonizada por el alborotador a sueldo Ethan Reckless.
Tras el terremoto de 1989, Ethan viaja a San Francisco para buscar a una mujer desaparecida. Pero casi inmediatamente, se encuentra en un camino de oscuridad y asesinato en un caso diferente a todo lo que ha enfrentado antes.
FOLLOW ME DOWN es el más intenso de los libros de RECKLESS hasta ahora y otro éxito del equipo más aclamado del cómic, creadores de PULP, MIS HÉROES SIEMPRE HAN SIDO JUNKIES, CRIMINAL, THE FADE OUT y KILL OR BE KILLED. Una obra imprescindible para todos los fans de BRUBAKER & PHILLIPS.
Follow me down es la quinta novela gráfica de la serie Reckless creada por Ed Brubaker y Sean Phillips (junto a Jacob Phillips en el color) en el sello Image en tan sólo dos años. Esto ya en si mismo es un hito en el mundo del comic mainstream, tan acostumbrado como estamos a que un dibujante de Marvel o DC no pueda publicar ni siquiera 5 grapas seguidas sin necesitar un artista fill-in que le permita cumplir con los plazos de entrega. Por hacer la comparación, 24 grapas normales de 20 páginas (lo normal ahora mismo en Marvel o DC) supondrían aproximadamente 480 páginas en dos años. La serie Reckless nos ha ofrecido 720 páginas en sus 5 novelas gráficas publicadas en este mismo tiempo, lo que supone un 50% más de material, que es además de una calidad muy superior al de cualquier grapa mainstream normal.
Ethan Reckless, el protagonista de esta serie, conecta con el mundo de los detectives privados que tienen su propia brújula moral que motiva sus acciones. Ethan sólo coge los casos que le llaman la atención y no le mueve el dinero, y en esta aventura ambientada en 1989 cambia su ubicación habitual de Los Ángeles por San Francisco y las zonas rurales de California, lo que supone un interesante cambio frente a las obras previas. En la primera novela gráfica conocimos los motivos por los que que Ethan es una persona fría a la que le cuesta emocionarse con nada de lo que pasa a su alrededor. La novedad en Follow me down radica en conocer a la que podría ser su media naranja, Rachel, una persona rota por dentro como él también lo estuvo en su momento. De alguna forma el caso en si acaba siendo secundario frente a la conexión que siente con ella y que acaba rompiendo la armadura que Ethan había construido a su alrededor. Una relación que parece abocada al desastre, todo hay que decirlo.
Otro detalle que me gusta de Follow me down es que se nota que Brubaker y Phillips buscan elementos que sean interesantes y aporten una capa adicional para Ethan pero a la vez ofrezcan cosas diferentes que creativamente les mantengan interesados. Si en The ghost in you, la cuarta novela gráfica de la serie, convertían a Anna, la amiga y ayudante de Ethan en protagonista, en esta obra vemos lo que provocó que Ethan estuviera fuera de Los Ángeles en ese momento. Las tres primeras obras de la serie Reckless (Reckless, Friend of the Devil y Destroy all monsters), eran totalmente autoconclusivas, y aunque The ghost in you y Follow me down pueden ser también leídas de forma autónoma siendo lecturas satisfactorias por ellas mismas, cuando las lees juntas forman una especia de duología en la que cada obra retroalimenta emocionalmente a la otra, consiguiendo un resultado aún más satisfactorio si cabe.
En el apartado gráfico Sean Phillips y Jacob Phillips están brillantes como siempre. Empezando por el color, Jacob consigue que las 5 novelas gráficas de Reckless tengan una estupenda coherencia cromática. Pero a la vez, ver a Ethan saliendo de su zona de confort para vivir una aventura que en gran parte tiene lugar en el mundo rural afecta a los colores que vemos en esta obra. Los colores además añaden en muchos momentos profundidad a la página y está en perfecta sintonía con el dibujo de su padre, consiguiendo un resultado sobresaliente.
Y hablando de Sean Phillips, lo que está creando en la serie de Reckless es muy grande. Aparte de la perfecta narrativa y la caracterización de Ethan y Rachel, algo a lo que realmente ya estamos acostumbrados y damos por supuesto, un detalle que me ha flipado en esta obra y es la forma en que Phillips construye a Ethan a partir de su expresión corporal. Debido a su dificultad para sentir nada, es una persona que tiende a cerrarse en si mismo. Cuando investiga un caso su cuerpo está siempre en tensión como si estuviera a punto de estallar. Sólo con Anna (que no está físicamente presente en esta obra) cuando comparten veladas en su cine llega a relajarse y sentirse en paz siendo casi otra persona. Y esto es algo que veremos a medida que avanza la novela gráfica y él y Rachel se van conociendo y confiando el uno en el otro. Esta evolución no sólo se aprecia en las expresiones faciales sino especialmente en la expresión corporal, y me parece una pasada.
Dentro que Follow me down me ha gustado mucho, hay un elemento que también he empezado a notar leyendo esta novela gráfica, y es que a Brubaker se le están empezando a notar las costuras en cuanto a la estructura de sus historias, empezando a ser demasiado evidente y repetitiva. Que a ver, sólo leo dos (o tres) obras suyas al año y en parte no me importa porque sólo Brubaker está haciendo este tipo de historias. Pero tener otro comic con inicio impactante, desarrollo lento y giro anticlimático final en las últimas páginas empieza a ser una herramienta demasiado fácil y trillada. Ojo que me encanta Ethan Reckless y su mundo y compraré la siguiente novela gráfica que publiquen, pero las cosas como son.
De hecho, esto debe ser tan evidente que Brubaker ya cambió a la protagonista en The ghost in you para que de alguna manera no se notara tanto que está usando la misma estructura. Y ahora, tras cinco novelas gráficas super exitosas de Reckless, Bru+Phillips anunciaron que su siguiente proyecto para primavera de 2023 NO va a estar ambientado en el mundo de Reckless, sino que va a ser una novela gráfica autónoma radicalmente diferente. No cabe duda que ellos mismos notan el agotamiento y la necesidad de renovarse y hacer cosas diferentes para no estancarse creativamente. Y yo me alegro por ello.
En todo caso, incluso con el pero de la estructura, realmente nadie hace ahora el tipo de noir en el que se han especializad Brubaker y Phillips. E igual que en su día me hice fan de James Bond y sus películas básicamente son todas iguales, no tengo problema en seguir leyendo nuevas obras de esta pareja creativa, ojalá sigan con esta consistencia durante muchos años. Y Brubaker se anime a romper sus procesos mentales con mayor frecuencia.
Comparto las primeras páginas de esta obra:
Follow me down es otra estupenda entrega de una serie que se ha convertido en única en su especie y de lectura obligada para todos los fans del género noir. Clásico instantáneo ya es sinónimo de Brubaker + Phillips.
PUNTUACIÓN: 8/10
Y en 2023, les volveremos a ver en Night Fever, la nueva novela gráfica de Brubaker y Phillips que promete ser distinta a todo lo que han publicado hasta ahora. No puedo tener más hype.
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La primera temporada de Andor, la última serie de imagen real del Universo Star Wars creada por Tony Gilroy, ya está disponible en Disney+. Y aunque fui publicando reseñas de los diferentes arcos argumentales, siento que se me quedaron elementos claves por analizar ahora que ya podemos valorar la serie en su conjunto, que es lo que me mueve a escribir esta entrada.
En primer lugar, valorar que Andor globalmente me ha gustado y pienso ver la segunda temporada, cosa que no puedo decir de otras series frikis que se han estrenado este año como Obi-Wan Kenobi o Ms. Marvel. Esto en si mismo ya marca que la serie puede ser considerada un éxito de Disney+ y Lucasfilm. Hay que reconocer además que la serie va de menos a más, siendo los mejores episodios de esta temporada el 6º con el robo en Aldhani, el 10º con la fuga de la prisión en Narquina 5 y el 12º con el climax en Ferrix. A todo esto, podéis leer en los links mis opiniones sobre los cuatro arcos que se desarrollaron en los episodios 1-3, 4-6, 7-10 y 11-12.
Sin embargo, dentro que como digo la serie tiene numerosos elementos interesantes y estupendas interpretaciones, me veo en la necesidad de criticar algunas de las decisiones creativas que se han tomado en lo relativo a la estructura narrativa de Andor. Y es que no es normal que Lucasfilm haya estrenado una serie con periodicidad semanal que es imposible de ver semana a semana porque hay numerosos episodios que literalmente no cuentan nada. El planteamiento de hacer arcos dentro de la serie provocó que los episodios 1 y 2 fueran flojísimos mientras preparaban el climax del tercer episodio con el encuentro de Andor y Luthen Rael en Ferrix. Estaba tan claro que los episodios individuales no se aguantaban por si mismos que Disney tomó la inédita decisión de estrenar estos 3 episodios de golpe ante el temor cierto que si sólo estrenaban uno o dos episodios, la audiencia desertaría en masa. Y aunque esta decisión del estreno fue acertada, el estreno semanal de los episodios 4, 5 y 6 confirmaron que Andor ha sido una serie que NO puede verse con cadencia semanal, al tener de nuevo 2 episodios como son el 4 y 5 que son un suplicio para el espectador mientras esperamos el climax del robo en el planeta Aldhani.
Siguiendo con la estructura, tras mostrar a la audiencia que Andor es una serie planteada en arcos de 3 episodios, tras los dos primeros los productores y creativos rompieron su propia norma al hacer un séptimo episodio de transición que nos lleva a un tercer arco desarrollado en 4 episodios en el planeta prisión Narkina 5. Si buscaban marear a los espectadores, la verdad es que creo que lo consiguieron. En mi caso, tras ver el 7º episodio, me salté el visionado del 8º cuando se estrenó para verlo junto al 9º, para encontrarme que el arco no finalizaba esa semana y tenía que esperar una semana más para verlo. Finalmente, tras un satisfactorio episodio 10, opté con buen criterio por no ver el episodio 11 y esperarme a verlo junto al 12, lo que hizo que la sensación de relleno y presentación de elementos que explotarían en el climax final del 11º no fue tan mala como lo hubiera sido si lo hubiera visto por separado.
Con Andor me quedo con la sensación que escritores de cine han intentado escribir para televisión como si fuera lo mismo, y no es el caso en absoluto. Los arcos narrativos protagonizados por Andor tienen la estructura clásica de película mainstream con presentación-nudo-desenlace pero planteando estos elementos en cada episodio del arco. Y aunque se añadan otras líneas argumentales de varios personajes secundarios que sí se han extendido a lo largo de toda la temporada, globalmente los episodios 1, 2, 4, 5, 7 y 8 (justo la mitad de la serie) no han ofrecido elementos a los espectadores que hagan que tengan necesidad o ganas de seguir viendo la serie semanalmente.
Entiendo que Disney+ tiene que llenar su parrilla todas las semanas y para ellos ocupar 10 semanas es mejor que sólo 4, en caso que hubieran optado por ejemplo por estrenar semanalmente los arcos completos como hicieron en el estreno. Toda serie de televisión estrenada semanalmente tiene como primera obligación mostrar elementos que te hagan querer volver la semana siguiente, y ese no fue el caso en absoluto con Andor. Incluso reconociendo que la serie en su conjunto me ha gustado al haber acertado el final y debido a la complejidad de algunos personajes, no tengo claro que una serie que me hizo dejar de ver los episodios semanalmente pueda ser consideraba «buena televisión». Al menos en lo referido a su narrativa serializada, que me parece deficiente. Si Disney hubiera estrenado Andor con el modelo Netflix, tengo claro que la valoración de la serie sería diferente. Pero esto no ha pasado. De hecho, comparaba antes a Andor con Obi-Wan Kenobi que no me gustó nada. Pero al menos en lo referido al aprovechamiento del formato televisivo y del uso del episodio como unidad de medida argumental y creativo, resulta mucho más satisfactoria (incluso con sus carencias) que esta serie.
Es por esto que tras el final de la serie no dejo de leer cuentas oficiales de Disney / Star Wars (y a numerosos medios de comunicación y críticos del ambito friki) invitando a ver la serie en su totalidad incidiendo en que el esfuerzo de llegar hasta el final merecerá la pena. Porque aunque Disney no publica las cifras de audiencia, no tengo duda que Andor ha sufrido una caída abismal de audiencia en las semana malas tras la emisión de los episodios 4 y 5, o luego tras el 7-8. Y veo super normal que mucha gente se bajara del carro. Porque no es normal un episodio como el 5 en el que la gente básicamente habla entre si todo el rato sin un avance en la acción principal del robo.
Cambiando de tema, he escuchado también algún podcast comentando que manda narices que la mejor y más adulta serie de Star Wars hasta la fecha vaya a ser la menos vista de toda la franquicia. En este sentido, reconozco que el concepto «a pie de calle», la complejidad de algunos personajes y el ritmo pausado que Tony Gilroy plantea para la serie hace que pueda ser considerado «el producto de Star Wars más adulto hasta la fecha». Sin embargo,tengo que negar la mayor, porque no entiendo como el calificativo de «adulto» parece una barra libre para crear una serie aburrida o una que no cuenta nada interesante. Yo me considero adulto, y me parece que la primera temporada de The Mandalorian es de largo un mejor entretenimiento «adulto» que Andor. Volviendo a la idea clave que una serie que no te deja con ganas de ver el siguiente episodio no puede ser mejor que otra que si lo hace. Una cosa es plantear temas complejos que se desarrollen a lo largo de una temporada, cosa correctísima si se hace bien, y otra tener a personajes hablando todo un episodio sin que la trama avance de manera sustancial. Los adultos también queremos ser entretenidos con una serie de televisión (y ya si es de Star Wars ni te cuento), no se por qué motivo a una parte de la progresía cultural le parece que no es así.
Como ya fui comentando en mis reseñas de los diferentes arcos, me ha encantado la complejidad de Luthen Rael (de largo lo mejor de la serie) y la maravillosa interpretación de Stellan Skarsgård, mostrando que no todos los rebeldes eran seres de luz y algunos no tenían problema en ensuciarse las manos y hacer lo que hay que hacer para luchar contra el Imperio. También me parece sobresaliente Kino Loy, el personaje protagonizado por Andy Serkis que ve como su ordenada existencia se ve barrida por los aires ante la evidencia que sólo luchando podrá salir con vida de la prisión. Maarva, la madre de Andor, destaca en la serie gracias a la interpretación de Fiona Shaw, que eleva al personaje. Junto a ellos, ver a Forest Whitaker como Saw Gerrera siempre está bien.
Y sobre todo, me gustan las dos ideas claves de Andor. En primer lugar, que la chispa de la Rebelión más que un intento organizado de lucha fueron en su concepción muchas luchas individuales a lo largo y ancho de la galaxia, a menudo condenadas al fracaso. En ese sentido, la fuga de la prisión en Narkina 5 del episodio 10 yel levantamiento del pueblo de Ferrix durante el entierro de Maarva (mientras Andor está a otras cosas) en el último episodio me parecen los mejores momentos de toda la serie, unas escenas tremendas de tensión y emoción. Entiendo que en este sentido en la segunda temporada ya nos mostrará misiones de una Rebelión más formada y con una mayor (y mejor) estructura que plantee una amenaza al Imperio. De momento, por lo visto en esta temporada, narrativamente han dejado a la serie en un momento muy interesante.
La segunda idea clave de Andor gira en torno al Imperio, y me parece genial la forma en que nos lo presentan como una fuerza avasalladora que aplasta a la gente normal. La forma en que una burocracia excesiva se va convirtiendo en fascismo me parece muy interesante, y en esto la filosofía «a pie de calle» me parece que funciona de maravilla. Por otro lado, para mi Star Wars siempre ha mostrado que TODO el imperio es malvado, no era un tema limitado al Emperador, Darth Vader y los Moffs imperiales, todos los miembros del imperio lo son. La broma de Kevin Smith en Clerks sobre los curritos de la Estrella de la Muerte hizo un daño tremendo en esta percepción, porque para mi no hay duda. Es por esto que dentro que me ha gustado la fría precisión del ISB para detener a los rebeldes, tampoco es que mostrarles como «malvados» me parezca la genialidad que tanta gente ve.
Como ya comentaba, si pongo la balanza las cosas buenas y las que no me han gustado, al final me sale a cuenta haber visto la serie, aunque no fuera con la periodicidad semanal. Sin embargo, como digo el problema no es que el público no acepta series «adultas» de Star Wars, sino que no acepta conceptos aburridos mal contados semanalmente.
Una de las cosas que me parecen más problemáticas de Andor es la falta de carisma de Diego Luna, algo que no es problema de la serie en si, ni tampoco del propio Luna, al venir arrastrado desde el casting de Rogue One. Debido a esto, aunque las cosas que le pasan a Andor a nivel general deberían ser interesantes, la interpretación de Luna hace que queden como momentos grises que no son lo más destacados de la serie en su conjunto. Unido a esto, el concepto coral de la serie y el planteamiento de ver el nacimiento de la Rebelión desde varios puntos de vista hace que los mejores momentos de la serie sean de otros personajes mejor interpretados que Andor, lo que a la larga es un problema.
Hablando de «El nacimiento de la Rebelión», hago constar que el concepto a priori no podía ser más interesante y desde luego consiguió captar toda mi atención. Sin embargo, la ejecución en lo referido a alguna de las tramas secundarias de la serie no puede ser más montonera y mediocre. Empezando por la lamentable Mon Mothma (friamente interpretada por Genevieve O’Reilly), que convierte una teórica función de espionaje en el Senado Imperial en una serie de ridículas discursiones con su hija y en un drama alrededor de una auditoría contable. Esta parte es muy muy floja, verdaderos minutos de la basura de la serie, al igual que el intrascendente arco de Vel Sartha (Faye Marsay) la comando rebelde y líder del golpe en Aldhani que resulta ser prima de Mon Mothma. Si quitáramos todo el metraje de Vel después del robo (episodios 7-12), realmente no nos hubiéramos perdido nada, porque lo que hace no tiene trascendencia ni interés. Otro bluff. No, que su supuesta novia la abandone porque está centrada en la lucha no entra en «interesante».
Por el lado Imperial, comentaba como me gusta la forma como muestran a la fría burocracia Imperial aplastando a la gente normal. Esto está correctamente personalizado en Dedra Meero, la inteligente oficial del ISB imperial cuya tenacidad consigue descubrir la existencia de los rebeldes. Meero está correctamente interpretada por Denise Gough, pero su papel se plantea desde una frialdad extrema casi deshumanizadora, por lo que diría que está bien sin más.
El otro arco que me produce vergüenza ajena es el del subinspector de la Autoridad de Preox-Morlana Syril Karn (interpretado por Kyle Soller). Su papel como antagonista que busca detener a Andor en el primer arco es correcto, pero su fall-from-grace en los episodios 4 a 12 es realmente penoso. Su viaje a Coruscant y sus discursiones con una madre que le ridiculiza constantemente probablemente sea un arco aún peor que el de Mon Mothma. Entiendo que el creador de Andor Tony Gilroy plantea una historia coral con diferentes puntos de vista, pero como comentaba antes, lo que muestres debe ser interesante, cosa que Kyle Soller o Mon Mothma no son, o si no la sensación con la que te quedas es que han creado estos arcos para rellenar minutos, el gran problema del streaming actual.
Tener una serie sin presencia de alienígenas tampoco ayuda a que Andor tenga el feeling correcto de Star Wars. Y no es un tema de «tono adulto», sino que diría que se trata de una decisión de diseño de producción motivada por motivos presupuestarios, lo que me parece impropio de una franquicia multimillonaria como es Star Wars. Otro aspecto que provoca el feeling «a pie de calle» es la ausencia de otro aspecto consustancial a Star Wars, los viajes y combates espaciales. Creo que es algo tan evidente que en el undécimo episodio de transición antes del climax final se añaden dos escenas que maquillen esto, al ver a dos habitantes de Narkina 5 cuando Andor y Melchi escapan de la prisión, y luego con la huida de Luthen de la nave imperial que intenta atraparle. Que sean justo en el episodio 11 (de 12) diría que es porque alguien notó que estas ausencias eran atronadoras y plantearon una solución de urgencia para disimularlo.
La ambigüedad de Luthen Rael me parece de largo lo mejor de Andor a pesar de sus pocos minutos en pantalla. Que este personaje entre de alguna forma en conflicto con el espíritu de Star Wars de la lucha del bien contra el mal no me supone ningún problema mientras resulte interesante. Pero aceptando la premisa de Andor, no comulgo nada con esta idea cínica que un argumento de «el bien contra el mal» no pueda ser utilizado en una historia dirigida a un público adulto. No la compro porque me parece una falacia grosera, la verdad.
De cara a la segunda temporada ya confirmada de Andor, Tony Gilroy ha comentado en entrevistas que vuelve a plantear los 12 episodios como cuatro arcos de 3 episodios. Cada arco contará un año en la vida de Andor, se entiende que realizando diferentes misiones para Luthen, que acabarán desembocando en el comienzo de Rogue One. Visto lo visto, creo que la mejor opción será ver los arcos por separado como si fueran películas de una serie (¿he oído Bourne?), evitando el visionado semanal. Sinceramente me gustaría que Gilroy me callara la boca en la segunda temporada a base de buenos episodios. Y ojalá consiguiera engancharme y hacerme volver a ver Andor semanalmente, sería el mejor indicativo que la temporada me estará gustando mucho más que esta primera. A ver si es verdad.
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La emisión del Especial Navidad de Guardianes de la Galaxia marca el final de la Fase 4 de Marvel Studios, una fase desarrollada entre 2021 y 2022 y que tiene como principal elemento el inicio de las series de televisión en Disney+ que han ampliado como nunca antes el MCU. Es un buen momento para compartir mis impresiones sobre lo positivo y lo no tan positivo que nos ha traído el MCU en estos dos años, así como los desafíos a los que se enfrenta Marvel de cara al futuro.
No quiero centrar este artículo en valorar individualmente cada una de las películas y series estrenadas por Marvel Studios en estos dos años. Para saber mi opinión sobre cada una, os recomiendo que visitéis los artículos concretos que fui publicando en su momento y cuyos links tenéis en las tablas. Lo que sí voy a compartir a continuación es mi ranking de esta fase 4, que refleja claramente mis preferencias:
Empezando por estas películas, el COVID fue una desastre para el mundo del entretenimiento, provocando la cancelación de prácticamente todos los estrenos de 2020, retrasándolos hasta 2021 y provocando que las recaudaciones de ese año se vieran muy afectadas por las restricciones de aforos en las salas (las que estaban abiertas claro), y por el estreno simultáneo que por ejemplo Black Widow tuvo en su momento en Disney+ de pago. Esto hace que realmente las recaudaciones de 2021 no sean representativas de la fuerza de la marca Marvel Studios entre los espectadores mainstream. Incluso teniendo esto en cuenta, tanto Black Widow como Shang-Chi fueron rentables para Marvel, y sólo Eternals no dio beneficios a Marvel. Pero incluso contando las posibles pérdidas de Eternals, globalmente 2021 habría dado beneficios a Marvel. Pocos, pero mejor eso que la situación del resto de estudios.
Sin embargo, el taquillazo de Spiderman No way home (coproducción de Sony y Marvel) en las navidades de 2021 dio un respiro a las salas comerciales, ofreciendo el primer gran taquillazo post-COVID. Sin ser exagerado, puede decirse que si las salas comerciales siguen abiertas es en parte gracias (no solo, claro) a las películas de Marvel Studios que llevaron de vuelta a los cines a los espectadores de forma masiva, ofreciendo un espectáculo que merece la pena verse en pantalla grande.
Las tres películas estrenadas en 2022 han sido también super rentables para Marvel, destacando sobre todo el exitazo de Doctor Strange en todo el mundo. El cierre del mercado chino y ruso este año está provocando unas recaudaciones inferiores a lo que nos acostumbramos a ver antes del COVID, pero no evita que las películas de Marvel Studios sigan siendo super rentables. A falta de ver la recaudación final de Black Panther: Wakanda Forever, que la peor taquilla de Marvel de 2022 sean los 760M de Thor Love and Thunder es una cifra al alcance de muy pocas películas de este año. A falta del estreno de Avatar 2 de James Cameron, es seguro que las 3 películas de Marvel van a estar entre las 10 más vistas del año a nivel mundial. Y si sólo 8 películas superaN los 700 millones de recaudación, 3 son de Marvel.
Durante 2021 y 2022 se han ido repitiendo dos mantras entre los críticos de Marvel Studios. Por un lado, que 2022 sería el año en el que ya sin Covid se iba a empezar a notar el super anticipado «agotamiento de los superhéroes». Y en segundo lugar, que tras 3 fases de Marvel Studios super exitosas desde el punto de vista creativo y también financiero, en esta Fase 4 parecía que Marvel ya no tenía una hoja de ruta clara, ya no había un plan.Los datos desmienten lo que claramente es un intento de generar una profecía autocumplida, intentando generar un estado de opinión que no se apoya en datos reales sino en deseos interesados.
Marvel sigue teniendo un público fiel que una vez terminado el Covid acude a los cines a ver su último estreno. Y mientras sus recaudaciones sean superiores a los 700M, asegura que todas sus producciones van a seguir dando beneficios, lo cual es lo mínimo para mantener el negocio, a la espera que Vengadores Dinastía de Kang vuelva a romper la taquilla en 2025. Pero no hace falta irse tan lejos, ya que en mi opinión Ant-Man & The Wasp: Quantumania (Febrero 2023) y Guardianes de la Galaxia vol. 3 (Mayo 2023) van a ser grandes éxitos de taquilla.
Hay una segunda vertiente en esto del «agotamiento de los superhéroes» personalizándolo siempre en Marvel. Y es que Marvel al final está estrenando 3 películas al año, cuatro a lo sumo, lo cual no casa con esta idea falsa que sólo se estrenan películas de superhéroes que impiden que otras producciones pequeñas tengan su hueco en las carteleras. Es cierto que aparte de Marvel están el resto de estudios que también buscan su parte del pastel. En 2022 Sony estrenó Morbius y Warner The Batman y Black Adam, pero incluso sumando estas películas, salen 6 películas en las 52 semanas del año, lo cual no se corresponde con el mito que se nos está vendiendo.
Dentro que no se debería generalizar, y que The Batman de Matt Reeves me parece un peliculón, uno de los motivos que pueden explicar el éxito de Marvel entre el público, aparte de la propia existencia de un universo compartido que provoca que los espectadores queramos ver cualquier cosa que se estrenen independientemente del protagonista, es que Marvel intenta que todas sus películas sean y se sientan diferentes de las anteriores. De forma que ADEMÁS de ser aventuras de superhéroes, Doctor Strange confirma el multiverso en el MCU, tras presentarse en Spiderman No way home, Thor Love & Thunder es una comedia con una nueva protagonista femenina, mientras que Black Panther es un thriller geopolítico que presenta el duelo de los personajes ante la muerte de Chadwick Boseman. Mientras, la competencia en Morbius y Black Adam estrenan películas que «sólo» son películas de superhéroes, sintiéndose en cierto sentido anacrónicas respecto a los productos de Marvel. Aparte de la calidad en si de dichas películas.
Disney+ y en general el streaming han cambiado el paradigma del entretenimiento familiar. Ahora mismo, la mayor competencia que tiene una película no es con el resto de estrenos de la cartelera, sino con las series y películas de Netflix. Lo que ofreces tiene que ser percibido como mucho mejor que lo que tenemos «gratis» en la televisión, o no consigues que los espectadores nos levantemos del sofá y queramos pagar por ver la película en el cine. De momento, Marvel sigue dando ese algo extra que hace que el público acude al cine como también lo ha conseguido Top Gun Maverick, pero la política de Disney de estrenar con 2 meses de diferencia sus películas en Disney+ en mi opinión ya está dañando al resto de contenidos de su catálogo. Sin valorar la calidad, este verano Lightyear de Pixar se estrelló en la taquilla, y parece que Strange Words, la última película de animación de Disney, también lo va a hacer. De nuevo, sin valorar la calidad, la sensación que tengo es que al público familiar no le sale a cuenta pagar para ver en el cine a ver una película «normal» sabiendo que en dos meses estará disponible gratis en streaming. Y lo que ahora no es un problema para Marvel puede llegar a serlo si se pierde la sensación de EVENTO que de momento aún tienen las películas del MCU.
Volviendo a las críticas a Marvel durante esta Fase 4, la segunda línea de pensamiento giraba en torno a la idea que «Marvel no tiene un plan». Obviamente esto tampoco es cierto, porque si algo se desprende de los contenidos de esta fase es que se han planteado dos objetivos clarísimos. En primer lugar, presentar el MULTIVERSO en el MCU como tapiz donde se pueden desarrollar las próximas aventuras. Un multiverso que vimos a pequeña escala en Loki y What if? en Disney+, pero que nos voló la cabeza a los espectadores en Spiderman No way Home y Doctor Strange en el multiverso de la locura, presentando primero a héroes y villanos de otras realidades en «nuestra» tierra 616, para a continuación hacer que Stephen Strange viajara en su película junto a América Chávez por múltiples realidades alternativas.
El segundo objetivo de Marvel ha sido ampliar el catálogo de personajes, presentando a nuevos héroes con mayor diversidad racial destinados a sustituir a los clásicos y protagonizar el MCU en la próxima década. Aparte de toda la nueva mitología presentada en Eternals y el mundo de Shang-Chi, en esta Fase 4 hemos conocido a la nueva Black Widow Yelena Belova (y a la Supervisora o el Guardián Rojo), a América Chávez, la Thor Jane Foster y a Shuri como la nueva Black Panther, además de Namor y su reino de Talokan. Eso en el cine, porque en la televisión sufrimos la primera aventura de Sam Wilson como Capitán América (además de conocer al U.S. Agent), pudimos conocer a la nueva Hawkeye Kate Bishop que nos robó el corazón, y hemos visto las primeras aventuras de Monica Rambeau (Fotón), Marc Spector (Caballero Luna), Kamala Khan (Ms. Marvel), Jennifer Walters (Hulka), Echo y Jack Russell (Werewolf by Night). Eso sin contar a Sylvie, la Loki mujer que conocimos en su serie de televisión junto a otras versiones alternativas de Loki, además de la resurrección de Vision en su versión de Visión Blanca y del personaje de Agatha Harkness presentados en Wandavision. Tras las muertes de Tony Stark y Natasha Romanova y la jubilación de Steve Rogers, el MCU parecía que se había quedado un pojo cojo, pero estos nuevos personajes aseguran el relevo generacional y ya anticipan una joven y carismática alineación para unos posibles NUEVOS VENGADORES.
En positivo, tenemos una nueva hornada de héroes que va a protagonizar las siguientes aventuras del MCU. Sin ir más lejos, Ms. Marvel va a co-protagonizar junto a Capitana Marvel The Marvels, la película que se estrena en julio de 2023 y en la que también va a participar Mónica Rambeau. El formato televisivo además permite una mayor flexibilidad a Marvel y nos ha regalado dos estupendos especiales para Halloween y Navidad de menos de una hora de duración que me han parecido geniales y que abren la puerta a más contenidos frikis que igual no tienen hueco para una serie larga, pero si son personajes que merecen su momento de gloria en imagen real.
Sin embargo, la propia existencia de Disney+ y la necesidad que siempre haya una serie de Marvel o Star Wars emitiéndose para mantener enganchados a los espectadores y justificar así su suscripción todos los meses ha provocado en 2022 que las series del MCU en Disney+ ya no son un evento que hay que ver obligatoriamente. Las primeras series Wandavision y Falcon & The Winter Soldier tuvieron de unas audiencias super buenas porque había muchas ganas de ver estos contenidos, pero en este 2022 hemos visto como las últimas series Ms. Marvel y She-Hulk han sido las menos vistas del MCU. Y aparte de la calidad de las mismas sea discutible y que por ejemplo Ms. Marvel pareciera más una serie de The CW que del MCU (dicho con todas las connotaciones negativas que te imaginas), lo cierto es que muchos espectadores que si vieron p.ej. Loki en 2021 ni siquiera empezaron a ver estas series y no pueden juzgar si es buena, mala o normalita porque no les interesan.
Hay una idea clave que dice que cuando intentas vender que todo es especial, al final provocas que nada lo sea realmente. Sobre todo en este 2022 hemos tenido una acumulación de contenidos sucesivos que se entiende por la necesidad de contenidos en la parrilla de Disney+ pero que está afectando a esta percepción. De este forma, a final de Marzo se estrenó Caballero Luna, con un mes de diferencia salió Ms. Marvel a primeros de junio, y de nuevo con apenas un mes se estrenó Hulka a mediados de agosto. La sensación cuando había espectadores que aún no habían acabado de ver una serie y ya salía la siguiente es de estar ante «la siguiente serie, otra más», no ante algo realmente único que merece tu atención. Y a la larga esto es un problema, claro.
Esto de momento afecta únicamente a las series de televisión, pero como se traslade a las películas esta idea que un producto del MCU no es imprescindible, puede afectar a toda la línea de negocio de Marvel, lo cual es para mi el principal riesgo al que Marvel Studios se enfrenta actualmente.
Creo que Quantumania y el Vol. 3 de Guardianes de la Galaxia son contenidos super potentes que no van a tener problema en triunfar en taquilla. Pero está por ver qué tal va a funcionar The Marvels con su casting mayoritariamente femenino, y sobre todo si las polémicas de las redes sociales representan al mundo real, y en concreto a los espectadores que pagan una entrada.
Capitana Marvel fue una de las películas peor valoradas del MCU, y normalmente si una película no gusta, el espectador no paga por ver su continuación. Por eso Tortugas Ninja 1 o Alicia en País de las Maravillas fueron en su momento éxitos se taquilla pero sus continuaciones se estrellaron. No porque fueran mejores o peores, sino porque el público que vio las primeras no quiso pagar por ver más de lo mismo (que no les gustó). Capitana Marvel fue un exitazo en 2019 y superó los 1100 millones de recaudación en todo el mundo sobre todo debido a que se estrenó entre Vengadores Infinity War y Vengadores Endgame, en un momento en que había un hype alucinante. Sin China ni Rusia es poco realista pensar que vaya a acercarse a los 1.000 millones, pero como comentaba arriba, mientras supere los 700 y haga ganar dinero a Marvel con ella, no habrá problema real independientemente de la polémica tuitera del momento.
Sin embargo, a medio plazo la problemática de «secuela de película mala» si creo que va a afectar al MCU.Hasta ahora todas las películas del MCU dejaban a los espectadores con sensación positiva y ganas de más, pero ya no es el caso, al estrenarse este 2022 algunas películas y series con resultados más que cuestionables.Estamos en un momento en que tras Thor Love & Thunder , si Marvel confirmara la producción de una hipotética Thor 5, yo no pagaría por verla en el cine si la dirige Taika Waititi. Y no es sólo un tema de «cine afecta a cine», ya que el desastre perpetrado por Malcom Spellman en Falcon & Winter Soldier hace ahora mismo imposible que vaya a pagar por ver en el cine la siguiente película de Capitán América: New World Order al estar escrita por él. Y al revés, no me gustó nada la presentación de Riri Williams en Black Panther: Wakanda Forever, aparte que me parece un error de casting brutal. Esto provoca que seguro NO vaya a ver la serie de televisión prevista para estrenarse en 2023. Esto puede empezar a generar un efecto en cascada que haga que más que sumar, la posibilidad de un team-up entre personajes que no hayan calado entre el público pueda restar, lo que a partir de 2024-25 podría hacer que se enciendan todas las alarmas.
Incluso aceptando que es posible y casi inevitable que alguna película del MCU se estrelle tarde o temprano en taquilla, no veo que Marvel vaya a tener demasiados problemas en el aspecto cinematográfico en los próximos años, teniendo en cuenta la potencia de los anuncios de las próximas Fases 5 y 6 que van a culminar en las Secret Wars. Lo extraordinario es el actual nivel de éxito en todas sus producciones, incluso el tropiezo de Eternals puede entenderse como una consecuencia de haberse estrenado en la coyuntura COVID. Viendo los resultados de taquilla de Sony o Warner, algún fracaso lo único que haría sería igualar a Marvel con el resto de estudios, no sería el fin del mundo.
Lo que sí invita a la reflexión es el daño que la ventana de 2 meses para los estrenos en Disney+ puede causar a medio o largo plazo, algo que unido a la saturación de contenidos de Disney+ si puede afectar a la marca, al negar la sensación de importancia que hasta ahora tenían todos los productos de Marvel. Esta sobreexplotación de contenidos hace que se pierda la sensación de EVENTO que actualmente tienen las películas de Marvel que se están estrenando en los cines. Y si eso pasa, el espectador medio puede plantearse no sin estar equivocado que no le sale a cuenta pagar por ver en el cine algo que no le apetece ver sobre todo si en nada lo tendrá disponible en Disney+.
Como comentaba al principio, la principal competencia a una película no está en el resto de estrenos de la cartelera, sino en los contenidos de streaming. Sería triste que a la larga, la principal amenaza para Marvel no venga de Sony, Warner o Paramount, sino de su matriz de Disney y su apuesta por el streaming.
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Llevaba varios meses de parón, pero he disfrutado un montón con la lectura del sexto volumen de Giant Days, el comic de John Allison dibujado por Max Sarin, con entintado de Liz Fleming y color de Whitney Cogar, publicado por Fandogamia.
PUNTUACIÓN: 7/10
Empieza el segundo año y Daisy, Susan y Esther han llevado su amistad a un nuevo nivel al mudarse a su propia casa fuera del campus, pero la entrega de llaves viene acompañada de nuevas responsabilidades. La aparición indeseada de pretendientes, un robo y el hecho de que Susan viva a solo unas manzanas de distancia de su exnovio McGraw han hecho parecer buenos los viejos dormitorios. Las chicas se llevarán una dosis de realidad cuando aprendan que los adultos hacen más que pagar el alquiler…
Escrito por John Allison e ilustrado por las artistas Max Sarin y Liz Fleming, se os da la bienvenida al segundo año de universidad en el volumen 6 de Giant Days, con los dos PREMIAZOS EISNER que se han llevado por el camino durante 2019 a MEJOR SERIE REGULAR y MEJOR CÓMIC DE HUMOR.
Este sexto volumen contiene los números 21 a 24 USA.
Giant days es un comic fantástico. Las peripecias de Susan, Esther y Daisy mientras estudian en la universidad de Sheffield me parecen una delicia. Más aún, me hacen sentir como si yo también estuviera allí con ellas viviendo estas aventuras, casi como si volviera a tener 19 años. La mezcla de slice of life con comedia, no de carcajadas sino de situaciones realmente divertidas, ofrece unas historias que son un amor y que te dejan siempre con buen sabor de boca. Es genial leer unas aventuras con este feel-good y esta personalidad, en este caso mientras las chicas descubren el maravilloso mundo de las casas de alquiler frente a la vida en la residencia de estudiantes.
Junto a la historia de Allison, tengo muy claro que una parte fundamental del éxito de Giant Days es el maravilloso dibujo de Max Sarin con entintado de Liz Fleming y color de Whitney Cogar. De hecho, la diferencia respecto al segundo volumen que no lo dibujó ella es notable. Sarin domina el elemento cartoon y consigue crear a unas chicas que son un amor siendo cada una super diferente a las demás. Sus figuras tienen una personalidad bestial, no sólo las caras, sino también las manos y su mecánica corporal que las hace reconocibles incluso sin ver la cara del personaje que en ese momento está en la viñeta. La verdad es que estoy disfrutando un montón con este comic y con el apartado artístico.
Por ponerle un pero a un comic que me gusta mucho, encuentro que las peripecias de este sexto volumen son menos divertidas que las de los volúmenes anteriores. Está guay conocer al padre de Susan o a la novia de Esther, pero de alguna manera al tratarse de los números 21 a 24 de esta colección, es normal que el comic haya perdido cierta frescura respecto a los primeros tomos. Dentro que es un comic que me gusta mucho y me deja siempre con una sonrisa en la cara.
Comparto las primeras páginas de este comic:
Giant Days tiene la enorme virtud de alegrarme el espíritu con cada nuevo volumen que leo. Una gozada que espero seguir leyendo a medida que vayamos comprando los siguientes volúmenes.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Termina The Bunker, el comic de ciencia ficción editado por Oni Press a cargo de Joshua Hale Fialkox y Joe Infurnari, con color en este cuarto volumen de Gonzalo Duarte. Y tengo que reconocer que no me ha gustado el final.
PUNTUACIÓN: 4.5/10
A medida que la estrella política de Grady Potts asciende, Daniel finalmente se da cuenta de lo que debe hacer para asegurarse de no envenenar a la población mundial, y no es nada agradable. Natasha está presente -en realidad, ambas Natashas lo están- pero las consecuencias de sus acciones pueden cambiar el futuro para mal. Heidi sigue encarcelada, pero al igual que Billy, tiene un defensor en el exterior. En este explosivo volumen final de la aclamada serie, se decidirá el destino del mundo.
Este cuarto y último volumen de The Bunker contiene los números 15 a 19 USA, publicados por Oni Press en 2017.
Junto a mi hermano Fernando, estamos siempre a la búsqueda de nuevas lecturas que resulten interesantes y sorprendentes. En este sentido, la premisa básica de este comic de cinco jóvenes que descubren en un bunker cartas de sus yo futuros en el que les advierten de cosas que tienen que hacer si quieren evitar el fin de la humanidad no podía resultar más interesante a priori. Lo malo es que una vez acabamos de leer la historia, tengo que reconocer que NO hemos acertado con este comic.
Antes de The Bunker, la verdad es que me habían gustado todos los comics de Joshua Hale Fialkov que había leído empezando por Yo, Vampiro en DC, así como sus comics de creación propia Elk´s Run, Tumor y Echoes. Sin embargo, The Bunker acaba resultando un fail como una casa. La premisa inicial no acaba de ser llevada a terrenos interesantes y la conclusión que conocemos en este tomo no puede ser más anticlimática y decepcionante, siendo un «porque si» tremendo que decide terminar en este momento como podría haberlo hecho cinco minutos antes o después.
En la ejecución de este final, me llama sobre todo el ritmo lentísimo que imprime, hasta el punto que utiliza el número 15 para narrar una conversación de dos personajes que ni siquiera es tan interesante para comenzar. Si la lectura en tomo ha sido floja, ni me imagino lo que debió ser para los lectores que compraron las grapas en su momento. Hasta ahora estaba dando el beneficio de la duda a una historia que era sólo correcta, pero claramente Fialkov no ha estado a la altura de las posibilidades que su interesante premisa planteaba al inicio de la colección.
El dibujo de Joe Infurnari en este volumen cuenta con color de Gonzalo Duarte. Y globalmente mantiene los pros pero sobre todo los contras que he encontrado en volúmenes anteriores, que sobre todo se podrían resumir en que hace farragosa e incómoda la lectura. A la falta absoluta de fondos y una elección cromática que convierte el comic en más gris que lo que ya es la historia, hay que sumar un cuestionable trabajo a la hora de dibujar a los protagonistas, de forma que varios de ellos se confunden constantemente durante la lectura. De hecho, en la historia encontrados que DOS personas han viajado al pasado (nuestro presente) y en muchos momentos es imposible saber si estamos viendo al yo joven o el adulto.
La principal y casi única obligación del dibujante es contar la historia de una forma que sea entendible para el lector, ayudando a que el lector se vea enganchado por el comic y quiera seguir leyendo. Lamento decir que Infurnari en ese sentido NO ha cumplido con su obligación, lo peor que le puede pasar a un artista de este medio, algo que hace que The Bunker haya resultado una lectura decepcionante e insatisfactoria.
Comparto las primeras páginas de este voumen:
The Bunker termina de forma anticlimática y decepcionante. Un comic que NO te recomiendo su lectura, las cosas como son
PUNTUACIÓN: 4.5/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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