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Crítica de Apolo 10 1/2: una infancia espacial de Richard Linklater (Netflix)

Netflix ha estrenado una de esas película que hacen que merezca la pena pagar la suscripción de Netflix gracias a la gran variedad de contenidos que comparte. Hoy hablo de Apollo 10 1/2: una infancia espacial del director Richard Linklater realizada con la técnica de la rotoscopia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Una aventura de la era espacial ambientada en el contexto de la misión lunar Apolo de 1969 e inspirada en la infancia del director Richard Linklater.

Richard Stuart Linklater (Houston, Texas, 1960) es un director de cine y guionista estadounidense, conocido principalmente por las películas Slacker, Dazed and Confused, Escuela de rock, Boyhood (por la cual ganó todos los premios habidos y por haber) y la serie Antes (Antes del amanecer, Antes del atardecer y Antes del anochecer) con Ethan Hawke y Julie Delpy.

Linklater llevaba desde 2004 con la idea de hacer una película a partir de sus experiencias infantiles durante el verano de 1969 en el que el hombre llegó a la Luna. Aunque inicialmente planteó la historia en imagen real, se dio cuenta que la animación con la técnica de la rotoscopia que ya había utilizado en Waking Life (2001) y A Scanner Darkly (2006) era perfecta para aportar a la historia una cualidad de cuento infantil que quería transmitir. La película se rodó en los estudios Troublemaker de Robert Rodríguez en Austin Texas a principios de 2020, empezando a partir de ese momento el trabajo de montaje y animación. Linklater dirige, escribe y produce esta película de 98 minutos que contó con fotografía de Shane F. Kelly y montaje de Sandra Adair.

Milo Coy es Stanley, el niño protagonista, mientras que Jack Black interpreta la voz del Stanley adulto que hace de narrador de la historia. Lee Eddy es la Mamá, mientras que Bill Wise hace de Papá. Las hermanas mayores de Stanley son Natalie L’Amoreaux (Vicky) y Jessica Brynn Cohen (Jana).

Me parece curiosísimo ver como Linklater parece ser el único director importante que cree en las posibilidades expresivas y narrativas de la animación con rotoscopia. De hecho, fue también en Netflix donde pudimos disfrutar en 2019 de Undone, una serie creada también con este estilo de animación a partir de rodar primero a los actores para luego animarles a ellos y al espacio donde se encuentran.

Y lo cierto es que este Apolo 10 1/2 resulta una película super curiosa, al estar planteada como una crónica de cómo el propio director y toda su generación vivieron el sueño de ver llegar al hombre a la luna, en un viaje a la nostalgia de un mundo que para un niño que creció en los suburbios era mucho mejor a como era en realidad (o al menos, en otras partes del mundo). En este sentido, la animación sirve para dar la clave de la historia, al mostrar que los recuerdos de un niño se mezclan con elementos imaginarios para crear unas vivencias que el narrador cree que pasaron así aunque intuye que probablemente no fuera así.

La rotoscopia tiene un importante elemento expresivo y narrativo, ya que en muchos momentos tenemos elementos históricos que Stanley conocía por la televisión que son apenas manchas abocetadas, indicando que siendo hechos reales, no tenían una importancia real para ese niño y probablemente casi ni los recuerde. Sin embargo, numerosos momentos relativas al despegue del Apollo XI y su llegada a la Luna casi parecen imágenes reales mostradas con todo tipo de detalles, resaltando lo que para el protagonista era (es) realmente importante.

Al tratarse de una historia de niñez en un mundo que para él era perfecto, la vida en el suburbio es super colorida y llena de vida y aventuras, y la animación funciona de maravilla para dar ese plus de fantasía que sólo los niños ven en el mundo real. Una parte muy importante en la película la tienen las canciones de la época que Stanley escuchaba con sus 5 hermanos mayores, así como la descripción de los programas de televisión a los que estaban enganchados y que significaban una parte importante del ocio familiar.

Aunque soy algo más joven y no viví la llegada del hombre a la Luna, si hay situaciones como cuando van a la playa y van 8 niños en la parte de atrás de una furgoneta o cuando los niños juegan con los vecinos en la calle, con las que me sentí super identificado y entiendo que forman parte de la memoria de toda una generación, que seguro ayudará a que los espectadores veteranos conectemos con la historia.

Dicho esto, en general me pasa con el cine de Linklater que su estilo de slice-of-life no es algo con lo que realmente conecte, aunque reconozco que no he encontrado ningún problema en esta película. Como comentaba antes, a esto hay que sumarle el exceso de familiaridad al haber visto innumerables películas y series ambientadas en este periodo histórico. Sin embargo, en este caso, y dentro de ser todo situaciones super anecdóticas, el plus de la animación y de tener la misión a la Luna ha conseguido que me interesara y me mantuviera enganchado para descubrir las diferentes decisiones creativas a la hora de ejecutar cada momento histórico.

Apolo 10 1/2 no creo que vaya a ser la película favorita de nadie, pero creo que es un ejercicio de nostalgia muy interesante y muy bien ejecutado, con una duración de 98 minutos que me ha resultado perfecta.

Comparto el trailer de este película:

Apolo 10 1/2: una infancia espacial es una buena película que te deja con buen sabor de boca ante una recreación de una pasado y una infancia que seguro fue mejor que el mundo actual. Quizá el último momento en que el público americano se permitió soñar que un futuro mejor basado en la ciencia era posible.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de El Proyecto Adam de Shawn Levy (Netflix)

Tras el éxito de Free Guy, el director Shawn Levy y el actor Ryan Reynolds vuelven a reunirse en El Proyecto Adam, película de ciencia ficción familiar que se ha estrenado en Netflix este pasado fin de semana.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Adam Reed (Reynolds) es un viajero del tiempo del año 2050 que se ha aventurado en una misión de rescate para buscar a Laura (Zoe Saldana), la mujer que ama, que se perdió en el continuo espacio-tiempo en circunstancias misteriosas. Cuando la nave de Adam se estropea, es enviado en espiral al año 2022, y al único lugar que conoce de esta época de su vida: su casa, donde vive su yo cuando tenía 13 años.

Shawn Adam Levy (Montreal, 1968) es un director de cine, productor y actor canadiense especializado en comedia y cine familiar. Ha dirigido películas como Gordo mentiroso (2002), Recién casados (2003), Cheaper by the dozen (2003), La Pantera Rosa (2006), Date Night (2010), Real Steel (2011), The Internship (2013), la trilogía de películas Night at the Museum (2006, 2009, 2014) y Free Guy (2021), además de producir la serie Stranger Things para Netflix.

El guión ha sido escrito por  Jonathan Tropper (Banshee) a partir de un argumento de Jennifer Flackett, Mark Levin y T.S. Nowlin, con una fotografía de Tobias A. Schliessler, montaje de Dean Zimmerman y Jonathan Corn y música de Rob Simonsen. La película de 105 minutos de duración ha sido producida por Levy, Reynolds, David Ellison, Dana Goldberg y Don Granger a través de Skydance Media (la productora de las películas de Tom Cruise, por ejemplo), para su estreno exclusivo en Netflix.

El reparto de la película es su principal punto fuerte, sobre todo si eres fan del cine de superhéroes. Y es que a Ryan Reynolds (Green Lantern, Deadpool) se le unen Zoe Saldana (Gamora), Jennifer Garner (Elektra) y Mark Ruffalo (Hulk). Junto a ellos, tenemos a Walker Scobell como un joven Adam de 12 años que conocerá a su versión adulta, y a Catherine Keener como la villana Maya Sorian.

Entrando a valorar El Proyecto Adam, ha resultado un buen entretenimiento para ver con mi hijo durante el fin de semana. La película alterna algunos buenos momentos en lo referido a la acción y los efectos especiales, aunque menos de los que me hubiera gustado teniendo en cuenta el trailer, al igual que en lo referido al drama en general y al trauma que los dos Adam tienen debido a la pérdida de su padre. Creo que el casting está muy bien seleccionado, y dentro que todos cumplen con lo que la película necesita, me ha alegrado volver a ver a Jennifer Garner, a la que hacía años que no veía en una película.

La mejor parte de la película me parece que es la primera mitad, y en concreto la forma en que nos muestran el sense-of-wonder del niño Adam cuando conoce a su versión adulta y todos los gadgets que se ha trado del futuro, émpezanod por su nave temporal. Toda esa parte me parece que está muy bien, de hecho creo que la segunda mitad no mantiene el mismo nivel y sobre todo la resolución de la historia dentro que no está mal sí creo que no están tan acertada.

Tras Free Guy, parece que Shawn Levy le ha cogido el gusto a las historias de ciencia ficción para todos los públicos, ofreciendo en este caso a Netflix una película sin demasiada complejidad que diría va a conseguir estar en los tops de visionados durante bastantes semanas. A Levy le salió bien el momento MCU de Free Guy y creo que claramente ha buscado replicarlo en esta película utilizando en este caso un elemento super conocido de Star Wars, aunque diría que en este caso el resultado no es tan potente.

La mecánica del viaje temporal es siempre compleja y hay que reconocer que toda la película está planteada desde un bucle imposible sobre el que mejor no pensar demasiado, siendo mejor dejarse llevar. Hay veces que determinados giros te dejan con cara de WTF?!, y al menos me alegra poder decir que preferí quedarme con el elemento emocional de la película, que ofrece un buen final que resulta super satisfactorio.

Lo malo de la película es que le tengo un poco de tirria (bastante) a Ryan Reynolds y siempre le encuentro mucho menos divertido de lo que él parece creerse. Esto provoca que la mayoría de momentos en el que el Adam adulto insulta a su yo niño en lugar de gracia me parecen momentos patéticos, aunque también debo decir que a mi hijo me pareció que si le hacían gracia, así que es más que probable que yo no sea el público objetivo de este tipo de humor para empezar.

En este sentido, dentro que la película es entretenida, me pasó como con Free Guy, que 5 minutos después de verla ya me había olvidado de ella. Todo es correcto, pero quizá hay un exceso de drama alrededor de la pérdida del padre interpretado por Mark Ruffalo que acaba resultando un tanto impostado y excesivo, en lugar de plantearlo todo desde la acción y los efectos especiales, que acaban quedándose un poco cortos. Ya digo que dentro que todo me parece correcto, tampoco vi nada especialmente chulo una vez ya vimos la parte del sense-of-wonder inicial.

La ventaja de los estrenos caseros de Netflix es que entiendo que no le pides lo mismo que a una película por la que pagas una entrada para verla en el cine, por lo que en este caso ser «correcto» no es un demérito, al ofrecer un entretenimiento adecuado para verlo con los más pequeños.

Comparto el trailer de la película:

El Proyecto Adam es entretenida aunque intrascendente, olvidable tan pronto has acabado de verla. Dicho esto, hay otras cosas mucho peores en Netflix, si tienes hijos pequeños a los que les gusta el MCU, creo que el entretenimiento está asegurado.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Cortar por la línea de puntos (Netflix)

La enorme variedad de Netflix a menudo nos regala sorpresas como Cortar por la línea de puntos, serie de animación italiana creada por el autor del comic original Zerocalcare que mezcla con habilidad la comedia y el drama.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Un dibujante de Roma con un armadillo por subconsciente, reflexiona sobre su trayectoria vital y un posible amor mientras viaja con un par de amigos.

Zerocalcare es el nombre artístico de Michele Rech (Cortona, 1983) un historietista italiano conectado con la escena hardcore punk italiana. En noviembre de 2011 puso en marcha un blog de historietas, zerocalcare.it, en el cual publicaría relatos breves con un trasfondo autobiográfico.​ A finales de 2019, las ventas de los libros en los que recopilaba las diferentes tiras cómicas e historias habían alcanzado unas ventas de un millón de ejemplares.

En 2020, Zerocalcare tuvo una gran visibilidad en Italia gracias a los cortos animados Rebibbia Quarantine emitidos en LA7 en el programa Propaganda Live durante el confinamiento debido a la pandemia de COVID-19 en Italia. A finales de 2020 anunció que había firmado con Netflix la realización de esta serie.

Cortar por la línea de puntos es una serie de seis episodios de entre 16 y 22 minutos de duración. Zerocalcare transmite muy bien las ansiedades de la juventud con un punto de vista pesimista de la vida, algo que conecta con muchas de las inquietudes sociales que surgieron a partir de la crisis financiera de 2008. Dentro de que el protagonista no es un dechado de virtudes, más bien al contrario ejemplifica muchos de los problemas de la generación ni-ni, Zerocalcare sabe combinar elementos humorísticos, ejemplificados por el armadillo que simboliza su consciencia, con otros dramáticos. Esto consigue que la historia no sea un pozo negro sin salida y facilita que el visionado funcione, en parte ayudado también por la corta duración de los episodios, que resalta el origen de las historias como tiras cómicas de corta duración.

Siendo muy diferente en todo, la serie me transmitía un cierto feeling a Trainspotting en lo relativo a un protagonista sin objetivos, aunque despojado de todos los elementos sexuales o relacionados con drogas polémicos al tratarse de una serie con calificación +12 dentro de Netflix, haciendo que esta serie pueda ser considerada bastante mainstream para todos los públicos. No he leído los comics originales, así que no se si eran igual o se ha suavizado algún elemento polémico, pero está claro que el target de la serie es más bien amplio, lo cual no me parece mal en absoluto.

Aparte de diferentes anécdotas de la vida del protagonista, hay durante la serie un argumento recurrente de un viaje que el protagonista tiene que hacer con sus amigos a un lugar indeterminado por motivos que no conocemos. Cuando descubrimos la razón del viaje, la serie adquiere unos tintes dramáticos y una profundidad que no tenía hasta ese momento, haciendo que una serie que me estaba gustando pero sin más, termine de la mejor manera posible.

Muchas veces me quejo del «montonerismo» de muchas de las propuestas de Netflix, pero sin duda hay que agradecer al canal de streaming que nos ofrezca contenidos variados como este Cortar por la línea de puntos, que no hubieramos visto de no ser por ellos. Cuanta más variedad haya a nuestra disposición, ganamos todos, así que hoy no puedo más que dar gracias a Netflix por apostar por series de animación como ésta.

Comparto el trailer de esta serie:

Me ha gustado Cortar por la línea de puntos, un tipo de animación para adultos que me hizo pensar sobre la vida y la forma como nos relacionamos en el mundo real con la gente a nuestro alrededor.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Cobra Kai temporada 4 (Netflix)

Lamentablemente, Cobra Kai mostró síntomas claros de agotamiento en la cuarta temporada recién estrenada en Netflix. Dentro que sigue siendo muy disfrutable con muchos momentazos, empieza a ser necesario que empiecen a pensar en el final de la historia.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Cobra Kai está ambientada 34 años después de la película original de Karate Kid, reexaminando la narrativa desde el punto de vista de Johnny Lawrence (William Zabka), y su decisión de reabrir el dojo de karate Cobra Kai que lleva a reavivar su antigua rivalidad con Daniel LaRusso (Ralph Macchio)

Tras el final de la tercera temporada, Johnny Lawrence y Daniel LaRusso combinan sus dojos para derrotar al Senei Kreese en el inminente Torneo de Karate de Hill Valley. ¡El Ganador se lo queda todo! Por desgracia para ellos, Kreese también se guarda un as en la manga…

La serie, creada por Josh Heald, Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg, basándose en los personajes de las películas clásicas de Karate Kid de los años 80 creados por Robert Mark Kamen, fue producida por Youtube Red, el fracasado canal con contenidos propios de pago que intentó lanzar Youtube entre 2018 y 2019. La espectacular primera temporada fue estrenada en mayo de 2018 mientras que la segunda lo hizo en abril de 2019. Tras la compra de la serie por parte de Netflix, estrenó su exitosa tercera temporada justo hace un año. Esta cuarta temporada ha contado con 10 episodios de entre 28 y 45 minutos cada uno.

Las estrellas de Karate Kid Ralph Macchio y William Zabka repiten sus papeles como Daniel LaRusso y Johnny Lawrence. Cobra Kai también está protagonizada por Courtney Henggeler, Xolo Maridueña, Tanner Buchanan, Mary Mouser, Jacob Bertrand, Gianni DeCenzo, Martin Kove, Peyton List, Vanessa Rubio. La sorpresa de esta cuarta temporada es el retorno de Thomas Ian Griffith como Terry Silver, el villano de Karate Kid 3.

Empezando por las cosas positivas, Cobra Kai son Johnny Lawrence y Daniel LaRusso, y es genial ver en esta temporada cómo tienen que intentar trabajar juntos si quieren derrotar de Kreese. Su química permanece igual que la recordaba y nos ofrece momentos estupendos con sus personalidades opuestas. Además de mucho ochenterismo en la música y otros detalles, la serie sigue aprovechando elementos de las películas clásicas para añadir matices interesantes a los personajes que también están muy, muy bien.

También me gusta mucho todo lo que tiene que ver con los chavales, y cómo TODOS, sin importar el dojo en el que entrenan, cometen errores y meten la pata, haciendo cosas buenas y malas a lo largo de los episodios. Hay una parte de esta temporada que trata de que los chavales tienen que descubrir su propio karate y que no hay que estar anclado en una única versión de la vida cuando con la combinación y la comprensión de los diferentes es cuando llega el verdadero conocimiento. En este sentido, que los chavales se den cuenta que los senseis sólo buscan su propio interés y les utilizan como peones en su lucha contra Kreese (y al revés) es otro detalle chulo que nos ha incorporado esta temporada que añade un matiz extra a unos personajes que me gustan mucho.

El añadido de Terry Silver crea una dinámica muy interesante para la serie, al provocar que Daniel se sienta descolocado al recordar su peor versión en Karate Kid 3, haciendo que cometa aún más errores y Kreesse recupere la confianza en la victoria. La parte de reconocer que lo que hizo Silver en Karate Kid 3, acosar un adulto rico a un chaval adolescente, era algo muy loco es un elemento muy meta que resalta algo que los fans sabemos pero a veces no queremos admitir: que muchas obras míticas de nuestra infancia igual no han envejecido demasiado bien. O no eran tan buenas para empezar.

Esta cuarta temporada incorpora una trama nueva en relación al segundo hijo de Daniel, Anthony (que está super crecido), y que hace bullying a un chaval recién llegado al instituto. Esta trama, aunque secundaria, me parece muy interesante en la parte que los padres muchas veces no nos enteramos de lo que realmente hacen nuestros hijos y que el hecho que alguien sea un héroe no garantiza que sus hijos lo vayan a ser también.

Sin embargo, la serie tiene varios problemas importantes a lo largo de estos 10 episodios. Empezando por la sensación de alargar la trama más de la cuenta con escenas de diálogos redundantes sin fin en lugar de mostrar karate, que es una parte importante de porqué vemos la serie. Mientras veía Cobra Kai me acordaba de Shawn Ryan y cómo en los comentarios de su histórica serie The SHIELD comentaba que cuando empezaban una temporada analizaban el climax final de cada temporada, y veían como conseguir llegar antes a él, mostrándolo a mitad de temporada y teniendo que buscar otro momentazo para el final, de forma que sabías que no se guardaban nada en ningún momento. Esto no pasa en Cobra Kai, más bien al contrario.

Como todo está condicionado al Campeonato de All Valley que sirve de final de temporada, esto provoca que no haya escenas de acción reseñables en toda la temporada. De hecho, cuando llegan son durante el torneo, por lo que son siempre combates uno contra uno, quedando por tanto muy lejos los momentazos de las temporadas dos y tres con los históricos combates multitudinarios en el instituto y en casa de Daniel, unas escenas con coreografías dignas de alabanza que mostraban que los productores buscaban rodar buenas escenas de acción que nos dieran algo diferente. Sin embargo, todo en la cuarta temporada transmite pobreza y cutrez (en lo relativo a las escenas de acción, ojo). Y tengo claro que los adultos son cada vez más mayores, pero esperaba mucho más de los combates de los chavales, y en especial el de Samantha y Tory es muy flojito.

Y como decía antes, la evolución de los chavales y cómo ven que deben ser ellos mismos frente a unos adultos demasiado inmovilistas y anclados en el pasado que les quieren usar como peones en sus luchas está bien. Pero lo cierto es que los entrenamientos sobre todo del lado de Johnny son un tanto ridículos. Y hablando de Johnny, ya en la tercera temporada comenté que utilizarle de alivio cómico a costa de estar anclado en los 80 había dejado de tener gracia, pero lo que hacen los guionistas con él en varios episodios, como cuando empieza a buscar una karateca chica al dividirse la competición en masculina y femenina, empieza a ser ya bochornoso. Esa parte tampoco me ha gustado nada.

Vi esta cuarta temporada en modo maratón en apenas dos días, y diría que esto también provocó que le viera las costuras narrativas, al ser varios episodios 100% diálogos entre los personajes que se mueven por territorios repetitivos. Creo que esta sensación no hubiera sido tan mala si hubiera visto la serie en modo semanal o como hice con The Witcher, un episodio al día. En este caso, diría que el sistema Netflix ha jugado en contra de la serie.

En general Cobra Kai sigue siendo muy entretenida y me siguen interesando los personajes. Pero empieza a mostrar signos clarísimos de agotamiento de la fórmula y me gustaría que la quinta temporada sea la última, porque si no corren el riesgo de perderme como espectador. Confío que sepan darle un final digno a la historia, pero como se les ocurra alargarlo aún más la van a fastidiar. Veremos a ver qué pasará.

Comparto el trailer de la temporada 4:

Con lo mucho que me habían gustado las tres primeras temporadas de Cobra Kai, no sabéis lo mal que me sabe que esta cuarta haya resultado en parte decepcionante. En fin, espero que sepan cerrar la historia en la quinta temporada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Lo mejor del año 2021: TELEVISIÓN

En tres días entraremos en el nuevo año 2022, así que llega el momento de utilizar los tres últimos artículos del año para hacer un repaso a lo mejor del año en televisión, en cine (artículo de mañana 30/12) y en el mundo del comic (artículo del viernes 31/12). Un año que sólo puede ser considerado como bueno.

2021 será recordado por el estreno de las series de Marvel Studios en Disney+. Con cinco serie, cuatro en imagen real y una de animación What If?, estas series han saciado en parte las ganas de productos del MCU durante este pandemia del Covid en la que seguimos inmersos. Y aunque hay que reconocer que estas cinco series han tenido resultados desiguales. Wandavision, Ojo de Halcón y What if? me ha parecido super buenas mientras que Loki y Falcon y el Soldado de Invierno no acabaron de cuadrarme, lo cierto es que estas primeras series han contado con unos valores de producción y presupuestos a niveles cinematográficos, algo que está por ver que las próximas series de 2022 vayan a disfrutar. Además, destacar que por temática y sensibilidad, estas 5 series más diferentes no pueden ser, lo cual rompe con el sambenito de que «todos los productos de superhéroes son iguales.

2021 ha sido también un año muy bueno para el mundo de la animación. Invencible en Prime, la alucinante adaptación del comic de Robert Kirkman, Ryan Ottley y Cory Walker me voló la cabeza. El final de Castlevania , la serie creada y escrita por Warren Ellis basada en el popular videojuego, en su cuarta temporada, la segunda temporada de la antología Love, Death and Robots en Netflix o Star Wars Visions en Disney+, la serie The Bad Batch en Disney+ y sobre todo la increíble Arcane en Netflix son numerosos ejemplos que confirman que la animación goza de extraordinaria salud gracias a las plataformas de streaming.

En lo relativo a Star Wars, es curioso que tras el histórico final de la segunda temporada de The Mandalorian, en 2021 sólo hayamos tenido series de animación, habiéndose dejado Disney+ el estreno de El libro de Boba Fett para hoy 29 de diciembre. En unos días os daré mis impresiones del primer episodio, pero la sensación que da Disney+ es que van a ir simultaneando estrenos de Marvel y Star Wars durante todo el año.

También de disfrutado de varias series de humor que me chiflan, como son Lo que hacemos en las sombras en HBO, el final de El método Kominski en Netflix y la primera temporada de Sólo asesinatos en el edificio en Disney+. A falta del regreso de la Srta Maisel a Prime video en 2022, estas series me han dejado siempre con una sonrisa.

Succession en HBO, Cobra Kai T3 en Netflix, Black Summer T2 y en final de Mr. Robot en Netflix, The Expanse T5 en Prime Video, que además acaba de estrenar su sexta y última temporada. No sólo de superhéroes vive el espectador, y estas series super diferentes entre si me han parecido todas super chulas y recomendables.

Aunque creo que ha sido un buen año televisivo, también han habido varias sonadas decepciones: 30 monedas y Raised by wolves en HBO, El Cid en Prime Video, Jupiter´s Legacy en Neflix o la misma Falcon y el Soldado de Invierno en Disney+ no me gustaron nada. Lo cual no quita que globalmente el año televisivo me ha parecido bastante bueno.

De hecho, el año se cierra con el estreno de Cobra Kai en Netflix, y hay anunciadas para 2022 un montón de series super interesantes, aparte de las de Disney+, que aseguran que el entretenimiento está más que asegurado.

Aunque lo veo super difícil, si tuviera que dar mi TOP-3 de series de este año 2021, sería el siguiente:

3- Misa de Medianoche de Mike Flanagan (Netflix)

2- Arcane : League of Legends T1 (Netflix)

1- Wandavision (Disney+)

Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Cual fue para vosotros la mejor serie del año? ¿O qué serie no he comentado que para ti representa una de las imprescindibles del año? Espero tus comentarios, gracias como siempre por leerme y por estar ahí.

¡Un saludo grande!