Archivo de la etiqueta: Crítica

RESEÑAS EXPRESS: Deadly Class 7, Outcast 6 y The Fix 3

No solo de superhéroes vive el hombre, como bien saben en Image Comics, que ofrecen uno de los mejores y más variados catálogos de series del mercado americano. Hoy aprovecho el formato de reseñas express para destacar tres de mis series favoritas, que son a su vez completamente diferentes entre si: Deadly Class (acción), Outcast (terror) y The Fix (humor).

 

DEADLY CLASS Volume 7, de Rick Remender y Wesley Craig

¿De qué va? Marcus y Maria han vuelto, y con ellos todo un océano de mala sangre se estrella en las orillas. Shabnam y el Consejo Estudiantil están dispuestos a acabar con Marcus y Maria de una vez por todas, el maníaco hermano de Saya, Kenji, aviva las llamas del odio, y por encima de esas llamas el Director Lin espera en las sombras para recompensar a quien se quede con vida… o para clavarle un cuchillo afilado en la espalda. Es 1989 y aunque esta década llega a su fin, planea llevarse al olvido a tantos bastardos como sea posible. Este tomo reúne los números 32-35 de la serie americana.

Valoración: Deadly Class se está convirtiendo tomo a tomo en una de mis series favoritas. El caso es que aunque esta sería ofrecía un buen entretenimiento, el concepto retro punk no me encajó especialmente, por lo que este comic estaba siempre en la mitad de mi pila de lectura mensual. Sin embargo, con los último tres tomos, la cosa ha cambiado y cada número me está flipando más que el anterior.

Este séptimo volumen es una larga persecución con varios frentes abiertos simultáneos, y posiblemente sea el mejor tomo hasta la fecha. Aunque no hay tanto desarrollo de personajes como en números previos, Marcus tendrá que tomar una decisión que marcará para siempre su futuro, ¡si es que sobrevive!

Rick Remender siempre triunfó cuando contaba una historia personal a partir de la acción, y en esta serie lo ha vuelto a conseguir, aunque gran parte del éxito de Deadly Class es sin duda al extraordinario Wesley Craig, en colaboración con el colorista Jordan Boyd, que nos regalan algunas de sus mejores páginas, un prodigio de narrativa, fluidez y velocidad.

Deadly Class no para de mejorar, y si consigue mantener este nivel, no me importaría seguir leyendo más tomo durante muchos años.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

OUTCAST Volume 6, de Robert Kirkman y Paul Azaceta.

¿De qué va? La ciudad de Roma, Virginia Occidental, siempre ha sido un foco de actividad demoníaca. Pero con Kyle Barnes reuniendo aliados para oponerse a ellos, las fuerzas de la oscuridad también deben reunir sus fuerzas para la próxima guerra. Este tomo reúne los números 31-36 de la serie americana.

Valoración: Outcast se dirige hacia el final de la historia y este sexto tomo sirve para colocar las piezas para el que intuyo va a ser un explosivo climax en el próximo tomo. Kirkman continua su narración pausada, aunque eso no evita que en tres páginas nos asombre con la presentación de Rowland Tusk, el nuevo antagonista de Kyle. Como siempre, el dibujo detallista de Paul Azaceta con los colores de Elizabeth Breitweiser aporta un plus de ambientación malsana, siendo el equipo creativo perfecto para transmitir el mal rollo que esta serie necesita para mantenernos pagados a nuestros asientos mientras leemos la serie.

Outcast igual no es un comic para todos los públicos, y aunque es muy difícil transmitir «terror» en un comic, si mantiene un elevado nivel de tensión que transmite una personalidad diferenciada al resto de comics que se publican en la actualidad.

PUNTUACIÓN: 7/10

THE FIX Volume 3, de Nick Spencer y Steve Lieber

¿De qué va? Roy hace un gran avance en su investigación de asesinato, mientras que Mac busca justicia. Este tomo reúne los números 9-12 de la serie americana.

Valoración: The Fix también se está convirtiendo en una de mis series favoritas de este 2018 gracias a su humor super políticamente incorrecto que hace sangre con todos los clichés de las películas de detectives, de las buddy-movies y en general el mundo del cine de Hollywood. El humor de este comic es super cafre y consigue crear momentos antológicos que solo podrían crearse en un comic independiente, siendo impensable ver algo así en un comic de Marvel o DC. Y este es precisamente su principal virtud.

Steve Lieber continúa con su estilo claro y fluido. No es un super estrella ni especialmente detallista con las caras o los fondos de sus viñetas, pero cumple perfectamente con lo que necesita la historia de Nick Spencer.

The Fix es una serie notable que creo que gustará a los fans de Shane Black y películas como The nice guys. Aunque es como si Shane Black se hubiera tomado tres pastillas de más y mostrara los gags que no se atreve a mostrar a los ejecutivos de los estudios.

PUNTUACIÓN: 8/10

Espero vuestros comentarios sobre estas series.

¡Saludos a todos!!

Crítica de Malos tiempos en El Royale, de Drew Goddard

Malos tiempos en El Royale de Drew Goddard es un peliculón que ejemplifica lo que para mi es buen cine, y entra sin duda en mi Top-5 de mejores películas de 2018. Un tour-de-force narrativo y visual que lamento comprobar que está pasando inadvertida en la cartelera española.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Siete desconocidos, cada uno con un secreto, se reúnen en el hotel El Royale, en el lago Tahoe, frontera entre California y Nevada, un sitio ruinoso con un oscuro pasado. En el transcurso de una fatídica noche, todos tendrán una última oportunidad de redención… antes de que todo se vaya al infierno.

Drew Goddard (Houston, 1975) es un guionista sobre todo conocido por series de televisión como Buffy y su spin-off Angel de Josh Whedon, así como Alias y Perdidos con J.J. Abrams. Además, fue el creador de la serie Daredevil para Netflix, aunque tuvo que abandonar la producción para dirigir la película Los 6 Siniestros de Sony, que no llegó a filmarse debido a la debacle tras Amazing Spiderman 2. En el mundo cinematográfico, fue el escritor de las interesantes Cloverfield (Matt Reeves, 2008), World War Z (Marc Forster, 2013) y The Martian (Ridley Scott, 2015).

Como director, sorprendió con su excelente opera prima The cabin in the woods (2011). Escrita en colaboración de Josh Whedon, la película subvertía muchos de los tópicos de las películas de terror del subgénero slasher, incorporando con acierto altas dosis de humor negro y mala leche. La crítica alabó precisamente la forma en que incorporaba nuevos elementos a un género estancado en fórmulas repetitivas, a la vez que criticaba precisamente esos clichés. Sin embargo, la taquilla no funcionó como se merecía, algo que se puede explicar debido a que esta mezcla de elementos a separa del cine “convencional” y hacen que sea complicado venderla al público generalista.

En este sentido, debo decir que aunque Malos tiempos en El Royale es temáticamente completamente diferente a The cabin in the woods, sí se pueden apreciar muchos de los rasgos distintivos que Goddard ya transmitió en su primera película. Entre otros aspectos, estamos ante guión complejo que funciona como un puzzle cuyas piezas son mostradas de forma fragmentada. Además, aunque El Royale formalmente es un thriller, tiene momentos de humor salpicados con drama, y numerosas sorpresas y shocks durante todo el visionado.

Voy a intentar hacer esta crítica libre de spoilers, ya que considero que la película se disfruta muchísimo más cuanto menos cosas se conozcan. Lo mejor de la película es ir descubriendo los secretos de cada uno de los personajes, de forma en que nuestra percepción sobre ellos va cambiando a medida que avanzamos durante el visionado. Pero no solo los personajes tienen secretos, ya que el propio hotel es contiene un misterio que debe ser resuelto.

Debo decir que todo es reparto está brillante. Chris Hemsworth se sale en los pocos momentos en que está en pantalla, mostrando un carisma y una sexualidad arrolladora que se contagia desde el minuto uno. Además, Jeff Bridges hace un recital interpretativo con un personaje, el padre Flynn, que une dureza con fragilidad, y que como todos tiene algo que ocultar. Dakota Johnson y Jon Hamm también transmiten muchos sentimientos a sus personajes, igual que los jóvenes Cailee Spaeny y Lewis Pullman, que interpreta al conserje del hotel. Otro de los descubrimientos de la película es la actriz y cantante Cynthia Erivo, que realiza un despliegue vocal alucinante al cantar varias canciones “a capela”durante la película.

Malos tiempos en El Royale es una película de personajes complejos, pero además técnica y narrativamente es arrolladora. La película cuenta con una planificación extraordinaria que permite que una historia compleja acabe siendo un triunfo. Como buen puzzle, Goddard plantea varios saltos temporales que arojan luz sobre los personajes, y asistimos a varios hechos narrados desde el punto de vista de diferentes personajes. Corría el peligro de transformar el visionado en un desastre incoherente, pero sin embargo el resultado final es sobresaliente.

Si lo comparo con Jonathan Nolan, que también presenta historias complejas tipo puzzle, el principal problema de Nolam es que se centra tanto en la perfección del puzzle que se olvida de los personajes, transformando a personajes en engranajes dela maquinaria. Goddard sin embargo transmite todo eso pero además hace que cada personaje sea importante y quieras conocer más de él, lo que supone su mayor éxito desde un punto de vista narrativo de cara al espectador.

Otra comparación posible que se estoy leyendo sobre El Royale la compara con la obra de Tarantino debido a los afilados diálogos y el sangriento final. Sin embargo, mientras Tarantino en muchas ocasiones alarga diálogos en exceso para asombrar a su público y engordar su ego, son escenas que realmente no aportan nada vital a la historia principal. Goddard presenta unas escenas necesarias para conocer a los personajes, nada es gratuito. En este sentido, me ha parecido que ha realizado un guión muy equilibrado.

Además, la fotografía de Seamus McGarvey me ha parecido brutal, transmitiendo la personalidad que la historia de Goddard necesitaba, en contraste con otras películas que son visualmente muy bellas pero vacías de contenido o sentido.

Goddard plantea un ritmo pausado mientras va presentando a los diferentes personajes y sus habitaciones, tomándose su tiempo en desplegar los diferentes arcos. De esta forma, nos pilla completamente desprevenidos cuando nos golpea con los shocks que ha preparado para ir rompiendo los diferentes status-quo de la historia. En mi caso, hizo que en dos ocasiones pegara un salto de sorpresa en mi asiento.

No puedo hablar más sin caer en los spoilers, aunque debo decir que hay un montón de subtextos muy interesantes en todos los personajes, en el periodo histórico en el que sitúa la acción, en el hotel, e incluso en la propia experiencia del espectador que nos convertimos en voyeurs que espiamos las vidas de otras personas. Además, el guión juega a destrozar nuestras expectativas siempre de la mejor forma posible.

Si tengo que ponerle un pero, diría que es su duración de 140 minutos. En mi caso, me lo pasé genial durante todo el visionado, pero entiendo que hubiera podido contarse lo mismo con, quizá, 10 minutos menos. Aún entendiendo que no es tan sencillo quitar tanto sin alterar el ritmo narrativo. En todo caso, Goddard platea una película exigente al espectador, al que obliga a entrar en su “flow” para disfrutarla. Creo que un espectador que no haga esa conexión al principio de la película puede salir decepcionado, en especial por su lento arranque.

Comparto el trailer de la película:

Malos tiempos en El Royale es un películón que sin embargo no está encajando con los gustos del público mainstream, lo cual es una pena ya que se están perdiendo una de las mejores películas del año. Con personajes interesantes, una historia que engancha y tiene sentido, y contada con carisma y personalidad, reúne todas las cualidades de que yo busco en el buen cine.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Crítica de La maravillosa Sra. Maisel temporada 1, de Amazon Prime

Una de las grandes sorpresas seriéfilas de 2018 ha sido La maravillosa Sra. Maisel de Amazon Prime, serie que ganó cinco Emmys y dos Globos de Oro (en la categoría de comedia, entre ellos Mejor serie de televisión y mejor actriz Rachel Brosnahan). Y me alegra decir que todas las alabanzas que quizá hayas leído sobre esta serie son totalmente merecidas, estando ante una de las historias con mayor carisma, personalidad y sentido del humor del panorama televisivo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Manhattan, año 1958. Miriam «Midge» Maisel (Rachel Brosnahan) es una mujer cuya vida como esposa y madre da un giro inesperado cuando descubre un talento desconocido para la comedia. Midge cambiará entonces su cómoda existencia en el Upper West Side para hacer monólogos.

La maravillosa Señora Maisel ha sido creada por Amy Sherman-Palladino (Las chicas Gilmore), y cuenta con Daniel Palladino y Sherman-Palladino como productores ejecutivos, y se inspira en comediantes pioneras como Joan Rivers y Totie Fields, además de incluir representaciones ficticias de varios comediantes reales como Lenny Bruce y Bob Newhart.

La maravillosa Sra. Maisel triunfa por su carisma, la excelente química de todo el reparto y por sus afilados y ocurrentes diálogos. Además, hay un importante esfuerzo por mostrar el mundo de 1958, y consiguen que los espectadores sintamos estar allí, lo que significa otro de los éxitos creativos de la serie. Además, aunque nos cuentan como era la vida de una mujer acomodada judía de Nueva York, hay claros paralelismo con la vida moderna.

Como comentaba, todos los personajes son oro puro. Rachel Brosnahan como “Midge” Maisel es un derroche de optimismo y ganas de vivir que se contagia en pantalla. Aunque a veces se encuentre encorsetada por la moral tradicional de la época, en la que el “qué dirán” era algo importantísimo para una familia judía con una buena posición social. A su alrededor iremos conociendo a su pintoresca familia, empezando por su marido Joel (Michael Zegen), con el que pensaba que tenía el matrimonio perfecto y que la va a machacar con una inesperada y dolorosa separación. Tony Shalhoub interpreta a Abraham «Abe» Weissman, padre de Midge, un matemático cuya tranquila y ordenada vida saltará en pedazos con la separación de su hija. Además, tenemos a su neurótica madre Rose Weissman (Marin Hinkle).

Pero por encima de la familia Weissman, el otro gran descubrimiento de esta serie es Alex Borstein como Susie Myerson, una empleada de The Gaslight Cafe, que se convertirá en la Manager de Midge. El contraste entre los modales de clase alta de Midge y la brusquedad y rudeza de Alex provocarán situaciones hilarantes, transmitiendo ante todo un carisma y una frescura como hacía tiempo no disfrutaba en una serie de televisión.

Lo mejor de este casting diverso es que cada personaje transmite una verdad intransferible que nos creemos desde su primera frase, gracias a un excelente guión que no solo se centra el estos personajes sino en el contexto social de la época. El rol que la sociedad marcaba como aceptable para una mujer era el de esposa, madre y ama de casa y todo lo que se saliera de este espacio era visto con recelo por la sociedad bien pensante de la época, como va a descubrir Maisel en carne propia. Este choque de lo conservador con lo moderno va a provocar muchas situaciones de comedia muy bien construidas, que te mantiene con una sonrisa de oreja a oreja durante los ocho episodios de esta primera temporada.

En el aspecto técnico, es una pasada ver una serie en la que se nota que los productores han invertido muchísimo tiempo para que todo luzca real, no solo los decorados, sino también el vestuario, el maquillaje y peluquería y todo lo relativo a las costumbres de la época.

Si tengo que ponerle un pero a esta estupenda serie, quizá hay algunas notas de humor son bromas “de judíos” hechas por judíos. Al hablar sobre aspectos sociales y religiosos de la época que al menos yo no conocía, creo que en algunas ocasiones no he apreciado una broma que hubiera sido mejor si hubiera sabido de lo que estaban hablando. Aunque, por supuesto esto es un pero muy, muy pequeñito.

Además, aunque esta primera temporada no resuelve nada y su final parece casi como un final de episodio normal, me alegró saber que el estreno de la segunda temporada es inminente, al estar prevista para este mes de diciembre. De esta forma, mis ansias de saber más sobre estos personajes quedará aplacada muy pronto. Además, debo indicar que Amazon confirmó la producción de la segunda y tercera temporada, así que no nos va a falta dosis de Ms. Maisel en los próximos meses.

Comparto a continuación el trailer de esta serie:

La maravillosa Sra. Maisel me ha encantado y ha conseguido dejarme con una sonrisa en la cara siempre, a pesar de tratar a veces temas complejos del matrimonio que podrían haber dado para un dramón. Estoy deseando que se estrene la segunda temporada para seguir disfrutando de este maravillosos personaje y su mundo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Reseñas Express Marvel: Nuevos nº1 de Thor, Inmortal Hulk y Doctor Extraño

En mi reseña de comics Marvel de este mes, voy a destacar los últimos relanzamientos de varias series icónicas de Marvel como son Thor, El inmortal Hulk y Doctor Extraño.

THOR nos. 1 y 2 de Jason Aaron y Mike del Mundo

¿De qué va? ¡El Dios del Trueno ha recuperado su manto, y con él un montón de desafíos! Para construir nuevos martillos, debe reunir los artefactos de Asgard, dispersos por la Tierra, pero no será fácil, y en el camino luchará contra formidables enemigos, como Juggernaut.

Valoración: Jason Aaron le tiene totalmente cogido el tono a Thor. Tras el drama de «La muerte de Thor (Jane Foster)», el reinicio con Thor  Odinson de protagonista es una entretenida búsqueda del tesoro, con los 9 reinos de como tapiz de juegos. Una aventura divertida y ligera que no oculta sin embargo que la Guerra de los Mundos de Malekith cada vez está más cerca de la Tierra.

En el apartado gráfico, no hay término medio, a Mike del Mundo se le ama o se le odia. Y esa es la principal virtud o defecto de este comic, en función de si estás en el primer grupo o en el segundo. En todo caso, Aaron conoce los puntos fuertes del dibujante filipino afincado en Canadá. Los viajes fantásticos y los seres mitológicos se adaptan como anillo al dedo de sus habilidades, y consigue que este comic luzca diferente a cualquier otro de los que Marvel publica actualmente.

En resumen, este nuevo volumen de Thor arranca con buenas sensaciones hacia la que promete ser más grande historia de Thor jamás contada, La Guerra de los Mundos, que marcará el final de Aaron como escritor de esta serie.

PUNTUACIÓN: 8/10

EL INMORTAL HULK nº1, de Al Ewing y Joe Bennet

¿De qué va? ¡El terror tiene un nombre! Nunca te fijarías en él. No quiere que lo hagas. Es calmado, tranquilo y nunca se queja. Si alguien le dispara en la cabeza, morirá. Hasta que caiga la noche. Entonces vuelve a vivir. Su nombre es Bruce Banner. El terror es El Inmortal Hulk.

Valoración: ¡Menuda sorpresa este tebeo!! Tenía a Al Ewing como uno de los numerosos escritores cumplidores sin más de Marvel, pero menudo salto de calidad ha pegado con Inmortal Hulk. Bebiendo de los orígenes del personaje, Ewing construye una historia de terror en la que Hulk es un oscuro ser que aparece cuando Bruce Banner muere, o en la oscuridad de la noche. Con un sobresaliente dominio de los tiempos y construyendo una tensión brutal, Hulk tarda en aparecer, pero cuando lo hace es impresionante. Es muy difícil trasmitir terror hoy en día en un comic, pero Inmortal Hulk consigue dejarte sin respiración.

En el apartado artístico, Joe Bennet no es de sobresaliente, pero consigue brillar gracias a un guión que es oro puro.

El Inmortal Hulk promete una etapa icónica y sorprendente del gigante esmeralda, y tras la sorpresa inicial, tengo muchas ganas de descubrir lo que Ewing nos tiene preparados.

¿Es un hombre, un monstruo? O es ambos.

PUNTUACIÓN: 9/10

DOCTOR EXTRAÑO nº1, de Mark Waid y Jesús Saiz

¿De qué va? Hechicero Supremo… ¿de la galaxia? El Doctor Extraño ha perdido su conexión con el poder arcano de la Tierra, pero no puede esperar más tiempo para recuperarlo. Tony Stark ofrece una solución del futuro: un viaje al espacio exterior. Empieza la aventura de tu vida.

Valoración: Reconozco que le premisa es un poco rara y puede hacer que algunos lectores no lean este comic. Pero debo decir que la primera mitad del tebeo, en la que Waid nos explica los motivos por los que Stephen debe salir al espacio, está super bien contado y demuestran sabe cómo crear personajes carismáticos con el que empatizamos desde la primera página.

Y si a esto unimos a un Jesús Saiz en estado de gracia, creo que estamos ante una serie con amplio margen de mejora. Saiz se encarga de todo, lápiz, tinta y colores, y nos ofrece algunas de sus mejores páginas en Marvel. Se nota que tras su etapa en Capitán América tenía ganas de dibujar seres y mundos diferentes al nuestro, porque las páginas tienen muchísima fuerza.

Tras este arranque, voy a darle a Waid y Saiz margen para que me cuenten su historia, y creo que puede quitarme el mal sabor de boca de la recién finalizada etapa de Donny Cates.

PUNTUACIÓN: 7/10

Y vosotros, ¿seguís estas series, qué os han parecido? Espero vuestros comentarios.

¡Saludos a todos!

Crítica de El rey proscrito, de David Mackenzie (Netflix)

El rey proscrito, de David Mackenzie (Hell or high water), protagonizada por Chris Pine y estrenada recientemente en Netflix, es una correcta pero apresurada película que cuenta como Robert Bruce se convirtió en Rey de Escocia en el siglo XIV.

PUNTUACIÓN: 6/10

Tras la ejecución de William Wallace (Braveheart), obligado a entrar en batalla para salvar a su familia, su gente y su país de la tiránica ocupación inglesa, Robert the Bruce se apodera de la corona de la Escocia medieval y lidera a un grupo de hombres insurgentes para enfrentar la ira del ejército más fuerte del mundo conducido por el despiadado rey Eduardo I y su débil hijo, el príncipe de Gales.

David Mackenzie dirige y escribe el guión de esta película inspirada en hechos reales. Destaca principalmente la excelente fotografía de Barry Ackroyd y en general de todo el apartado técnico y artístico, que consiguen trasladarnos a la Escocia medieval de finales del siglo XIV.

David MacKenzie estrenó El rey proscrito en el pasado festival TIFF de Toronto, recibiendo no muy buenas críticas debido, entre otros motivos,  a que la lucha por la corona escocesa de Robert Bruce tardaba en concretarse en pantalla y por una historia dividida entre demasiados personajes secundarios.  La respuesta de Mackenzie, con el visto bueno de Netflix y sus productores, fue eliminar casi 23 minutos de película, de forma que el visionado final en Netflix es de 121 minutos. Y sinceramente, sin saber como era ese primer montaje, creo que la película lo que realmente necesitaba era más metraje para poder dar mayor profundidad a todos los personajes, empezando por el propio Robert the Bruce, hieráticamente interpretado por Chris Pine. Y en general, para poder desarrollar con la extensión que se merecía la lucha de Robert Bruce por conseguir el trono escocés y expulsar a los británicos de su tierra.

La película está partida en dos, con una excelente primera parte en la que destaca el elegante y largo plano secuencia inicial. Es esta primera parte Mackenzie cuenta de manera pausada y detallada la realidad de la época, en una Escocia en la que el rey Eduardo I se ha impuesto a la lucha provocada por William Wallace (Braveheart), que fracasó al no conseguir unir a su causa a todos los nobles escoceses.

Sin embargo, a partir de que Robert Bruce se levanta en armas y se declara Rey legítimo de Escocia, la película pasa a una narración frenética en el que no hay casi ni un segundo de respiro. Esta segunda parte de la película es un ir y venir de viajes y luchas que culminan en la brutal batalla final de Loudoun Hill, que significó el punto de inflexión en la lucha por la independencia de Escocia. Las batallas son otro de los puntos fuertes de la película, optando Mackenzie por mostrar una lucha cruda alejada de cualquier atisbo de épica, en la que lo más importante era la supervivencia.

Aunque la batalla de Loudoun Hill es un buen y sangriento climax, me quedó la sensación que la apresurada narración se dejó en el tintero muchos momentos que hubieran permitido que nos interesáramos por los personajes, y que las diferentes escenas tuvieran un mayor peso dramático.

En lo referido al casting, destaca un inexpresivo Chris Pine como el rey Robert the Bruce. No creo que esta inexpresividad sea problema de Pine, sino del tipo de interpretación que Mackenzie le pidió. Aaron Taylor-Johnson es James Douglas, conocido como Douglas el Negro, uno de los más fieros luchadores y amigos de Robert, y cuya brutalidad en combate le combierte en el personaje con más carisma de la película. Florence Pugh interpreta a la esposa de Robert Elizabeth Burgh, que aunque tiene bastante química con Pine, no llegan a compartir demasiados minutos en pantalla. 

No puedo destacar a nadie más, porque realmente el resto de personajes son poco más que figurantes que no aportan demasiado, aunque en general me dejaron con ganas de haber conocido más de ellos.

Por todo ello, aunque en general me ha gustado El rey proscrito, me quedo con la sensación que una miniserie de 3/4 horas hubiera sido el formato más adecuado para contar esta historia con la amplitud y complejidad que merecía.

A pesar de todo lo que acabo de decir, creo necesario puntualizar que globalmente El rey proscrito me gustó, aunque reconozco que no es perfecta. Además, dado que la vi en casa gracias a mi suscripción a Netflix, considero que su visionado estuvo bastante bien.

¿Hubiera pagado por ver la película en el cine? Posiblemente no, pero justo por eso, agradezco que Netflix corra el riesgo de producir este tipo de películas, de forma que acerca a sus suscriptores un interesante y variado contenido que en condiciones normales hubiera pasado desapercibido para el gran público en las salas de cine.

Comparto a continuación el trailer de la película:

El rey proscrito es un entretenido e imperfecto drama histórico que merece la pena verse en la pantalla de nuestra casa.

PUNTUACIÓN: 6/10