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Crítica de Tres mil años esperándote de George Miller

La nueva película de George Miller siete años después de Mad Max: Fury Road, Tres mil años esperándote, es un bonito aunque un tanto fallido canto al poder de las historias y cómo nos cambian.

PUNTUACIÓN: 6/10

La Dra. en literatura Alithea Binnie (Tilda Swinton) parece estar feliz con su vida aunque se enfrenta al mundo con cierto escepticismo. De repente, se encuentra con un genio (Idris Elba) que ofrece concederle tres deseos a cambio de su libertad. En un principio, Alithea se niega a aceptar la oferta ya que sabe que todos los cuentos sobre conceder deseos acaban mal. El genio defiende su posición contándole diversas historias fantásticas de su pasado. Finalmente, ella se deja persuadir y pedirá un deseo que sorprenderá a ambos. (FILMAFFINITY)

George Miller es universalmente conocido por su trilogía de Mad Max, y en especial esa gran obra maestra del cine que es Fury Road (2015). Pero junto a ello, el director australiano tiene una carrera super ecléctica en la que se ha atrevido con todo. Twilight Zone: The movie (1983), Las brujas de Eastwich (1987), Lorenzo´s oil (1992), Babe: Pig in the city (1998, contrariamente a lo que yo mismo pensaba, Miller no dirigió la primera, fue guionista y productor) y Happy Feet 1 y 2 (2006 y 2011)

Además de dirigir y producir Tres mil años esperándote, el director escribió el guion junto a Augusta Gore, adaptando la historia corta The Djinn in the Nightingale’s Eye, de la escritora inglesa A. S. Byatt. La película de 108 minutos de duración cuenta con fotografía de John Seale, montaje de Margaret Sixel y música de Junkie XL. Además, me quedo muerto al descubrir que el presupuesto de la película fueron unos altísimos 60 millones de dólares que difícilmente van a ser recuperados por los productores, al menos durante su paso por los cines.

Los geniales Tilda Swinton e Idris Elba son los protagonistas absolutos de una película que resalta el poder de las historias con una historia con reminiscencias a Las 1001 noches.

Tres mil años esperándote se estrenó en el pasado festival de Cannel y recibió una acogida tibia. Y aunque intenté saber lo menos posible de la historia, fue inevitable saber que estábamos ante una variación de las historias de los cuentos con genios que conceden deseos a quien le libere de su encierro en la botella. Pero la película es mucho más que eso, ya que Miller combina una historia de amor no convencional (varias, en realidad), con una fábula sobre el sentido de la vida y el significado de las historias y como nos cambian tanto a los que las cuentan como a los que las escuchan. Una metáfora que sería extensible al mundo del cine, obviamente. Y aunque tras Fury Road Tres mil años esperándote podría parecer «pequeña», realmente Miller afronta en esta película uno de sus mayores desafíos conceptuales, ocultando bajo un formato de cuento para niños actualizado un profundo análisis de temas complejos relativos a la autorrealización y la felicidad de las personas.

Sin embargo, no he conectado nada con el visionado de la película. Un primer problema es que para ser una historia de amor, todo resulta tremendamente frío y carente de emoción. Creo que Swinton y Elba hacen lo que Miller pide en cada momento, pero no consiguen que su carisma atraviese el velo de frialdad que tiene el conjunto. Elba por sus prótesis imposibles y exceso de verborrea, y Swinton por culpa de un personaje, la dra. Alithea Binnie, que no consigue parecer humana en ningún momento, mostrándose como el elemento del argumento necesario para que haya película y empecemos a conocer las diferentes historias que contará el djinn. Por ejemplo, se sugiere un posible trauma ¿por un embarazo fallido? de lo que no llegamos a conocer nada, y así todo lo relativo a sus motivaciones o anhelos.

Miller creo que comete un tremendo error de concepto en la película, y es que olvida el clásico «show, don´t tell». De hecho, sabemos que la película es un análisis sobre las historias y cómo nos cambian porque es verbalizado literalmente durante la propia película, ofreciendo un cero en sutileza a lo largo de la narración. Y es que a pesar de algunos momentos en los que Miller intenta apabullarnos con un despliegue visual, la película no llega a entender que no es lo mismo decirnos que dos personajes están enamoradas que mostrárnoslo, aumentando por tanto la sensación de frialdad sobre la que comentaba antes. De hecho, puede pasar que aunque los personajes lo verbalicen, la frialdad del conjunto haga que no te lo creas, o que te de igual llegados a ese punto.

Esto no quiere decir que la película no tenga elementos positivos. Por ejemplo, me parece interesante la deconstrucción de los cuentos infantiles como historias moralizantes y como los deseos siempre tienen un precio y acaban costándole más de lo que la persona esperaba. Además, en este mundo actual que exige gratificación automática y si puede ser, con grandes explosiones, está genial que tengamos una película que plantee 100 minutos de temas complejos relativos al deseo, la obsesión, el amor puro y por qué no decirlo, el amor basado en imponer nuestra voluntad a otra persona bajo ese pretexto. Hoy mucha tela que cortar anímica y filosóficamente, y la película no siempre acierta en la forma en que nos lanza estos conceptos a los espectadores.

En todo caso, incluso a pesar de no conectar del todo con esta película, hay que dar las gracias porque existan creadores como George Miller que se atreva a contar historias diferentes que se salgan de lo que se espera que debería hacer. Incluso a pesar de todo lo anterior, espero que no tengamos que esperar otro montón de años en ver su siguiente película, que se supone que será Furiosa, historia de origen del personaje presentado en Fury Road planteada a modo de spinof de la serie Mad Max.

Comparto el trailer de la película:

Me sabe mal no haber conectado con Tres mil años esperándote, pero no puedo evitar la sensación que no siendo mala, si me pareció bastante fallida, no tanto con la intención, sino con la frialdad de la ejecución.

PUNTUACIÓN: 6/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Samaritan de Julius Avery (Prime Video)

Samaritan de Juluis Avery con Sylvester Stallone de principal reclamo se siente como un viaje en el tiempo 20-25 años atrás, cuando la falta de estrenos de películas de superhéroes de interés hacía que nos conformáramos casi con cualquier cosa que pareciera remotamente similar.

PUNTUACIÓN: 5/10

Sam Cleary (Javon «Wanna» Walton), un joven de 13 años, sospecha que su misterioso y solitario vecino, el Sr. Smith (Sylvester Stallone), es en realidad un personaje legendario que se esconde a plena vista. Hace 20 años, el vigilante superpoderoso de Granite City, Samaritan, fue declarado muerto tras una batalla en un almacén con su rival, Némesis. La gente cree que Samaritan falleció en el incendio, pero algunos ciudadanos como Sam tienen la esperanza de que siga vivo. Con la delincuencia en aumento y la ciudad al borde del caos, Sam se propone sacar a su vecino de su escondite para salvar la ciudad de la ruina.

Sylvester Stallone produce Samaritan a través de su productora Balboa Productions, junto a Metro Goldwyn-Mayer. El proyecto nace a partir de un tratamiento de guion de Bragi F. Schut que fue comprado por las productoras, que Schut desarrolló posteriormente. Como dato curioso, tras venderse el proyecto para cine, Schut lo adaptó para una serie de novelas gráficas, como si de alguna manera quisiera trasmitir una mayor legitimidad comiquera al proyecto.

Para Samaritan los productores contrataron como director a Julius Avery, un guionista y director de cine australiano. Avery escribió y dirigió varios cortometrajes premiados, incluido el corto Jerrycan, ganador del premio del jurado de Cannes en 2008. En 2014, escribió y dirigió su primer largometraje, el thriller australiano Son of a Gun, protagonizado por Brenton Thwaites, Ewan McGregor y Alicia Vikander. Avery dirigió la super entretenida película de terror bélico Overlord para Bad Robot Productions y Paramount Pictures en 2018. Samaritan es su tercera película como director.

Sylvester Stallone interpreta a Joe Smith, un anciano con habilidades sobrehumanas que sólo quiere olvidar unos oscuros sucesos de su pasado. Javon «Wanna» Walton es Sam Cleary, el joven que se hace amigo de Joe, Pilou Asbæk como Cyrus / Nemesis II, el villano de la historia, y Dascha Polanco como Tiffany Cleary, la madre de Sam que sufre problemas económicos.

La película de 103 minutos se rodó en 2020 en localizaciones de Atlanta. Tras retrasarse su estreno en varias ocasiones debido al COVID, finalmente se ha estrenado en Prime Video tras comprar Amazon Studios a Metro Goldwyn-Mayer. La película cuenta con fotografía de David Ungaro, montaje de Matt Evans y Pete Beaudreau y música de Jed Kurzel y Kevin Kiner.

No nos vamos a engañar. Samaritan pintaba cutrilla y el visionado confirma las previsiones. De hecho, el comentario del viaje en el tiempo a finales de los 90 y principios de 2000 no es gratuito, porque tiene exactamente el mismo feeling de serie B que intenta subirse al carro de la moda del momento pero con un presupuesto modestísimo que apenas llega para poder contar correctamente la historia planteada por Bragi F. Schut.

En lo positivo, Sylvester Stallone tiene todo su carisma intacto y se nota que ha buscado un papel completamente a su medida de hombre mayor de pocas palabras que oculta un profundo dolor interior. Este tipo de personajes de pocas palabras siempre los ha bordado y Samaritan no es una excepción. Al tratarse de un estreno en streaming, sólo por verle a él me justifica el visionado de una película que diría que es moderadamente entretenida.

La película tiene el germen de una buena idea, dado que el mensaje de Samaritan es que no existen los blancos y negros absolutos y todos tenemos en nuestro interior la capacidad de hacer el bien o el mal, depende de nosotros hacer lo correcto. Esta parte está bien, lástima que luego el villano sea un chungo de «jua, jua, mira qué malo soy, vamos a destruirlo todo porque si» que pone en cuarentena los intentos de historia más compleja, dejando claro que estamos ante una serie B sin pretensiones. Y complejidades las justas. Junto a esto, la película tiene un giro de guion que está muy chulo, aunque diría que está telegrafiado desde la primera escena. O igual es que yo estoy muy guerreado, pero es que lo vi claro desde el principio, no había ninguna duda posible.

Una de los problemas de Samaritan es que el niño / adolescente Javon Walton hace que su personaje Sam entre en la categoría de «ostiable», siendo un auténtico incordio que me molestaba cada vez que lo veía. Entendiendo que en una película de este tipo de apenas 95 minutos de duración que tiene que ir al grano no hay tiempo de florituras y ni ocasión para despliegues interpretativos. Cosa que en todo caso no le vi a Walton. Pero dentro de toda la propuesta, es lo que más me ha desentonado.

Además, hay un evidente problema de medios que intentan solventar con profesionalismo, pero como comentaba al principio, en general las escenas de acción son más bien cutres, con unos poderes de Joe bastante genéricos aparte de la curiosidad de tener que comer helado para enfriar su metabolismo. Esto unido a tener una película rodada en las mismas 3 localizaciones exteriores todo el rato dejan clara su vocación de serie B que hace lo que puede con el presupuesto disponible.

Junto a esto, el villano Nemesis II interpretado por Pilou Asbæk es otro elemento funcional pero cutre y trillado a más no poder. Si no fuera porque esto mismo es lo que está pasando en la vida real, la idea de tener a un villano que busca una revolución de los pobres frente a los ricos pero su forma de ejecutarla es destruir los propios barrios y propiedades de los pobres me parece una idea realmente tonta y ridícula. Eso, y que la gente vea a alguien destruyendo la tienda del barrio y su respuesta sea unirse a él. Pero qué sabré yo. Aunque ¿es posible que algunos de los manifestantes del BLM se hayan sentido de alguna manera identificados?

En resumen, película malilla pero que no molesta al tenerla disponible para verse en casa. Eso sí, sólo recomendada para los muy fans, todos los demás abstenerse de acercarse a Samaritan.

Comparto el trailer de la película:

Samaritan es una pura serie B que sabe en qué liga juega, lo que hace que aunque sea rápidamente olvidable, al menos entiendas que nos han ofrecido un entretenimiento honesto.

PUNTUACIÓN: 5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Nop de Jordan Peele

Jordan Peele ha estrenado su tercera película Nop, y a pesar de tener elementos interesantes me parece la más floja de su filmografía.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Dos residentes de un remoto pueblo en el interior de California realizan un descubrimiento tan insólito como escalofriante…

Tras las estupendas Get out y Us, Nope es la tercera película de Jordan Peele, que produce escribe y dirige esta nueva propuesta enclavada en el género de terror, con un giro curioso a lo largo de sus largos 130 minutos de duración. La película cuenta con fotografía de Hoyte van Hoytema, montaje de Nicholas Monsour y música de Michael Abels. Con un presupuesto de 68 millones, ha recaudado 118 en los Estados Unidos, la mayor recaudación de Peele hasta la fecha, pero lejos de resultar de momento rentable.

En el reparto encontramos a Daniel Kaluuya como Otis Jr. «OJ» Haywood, Keke Palmer como Emerald «Em» Haywood, la hermana de OJ, Keith David como Otis Haywood Sr., el propietario del Rancho Hollywood Horses de Haywood y padre de OJ y Em. Junto a ellos, Steven Yeun es Ricky «Jupe» Park, un antiguo actor infantil y propietario/creador del parque temático «Jupiter’s Claim», Brandon Perea como Ángel Torres, un vendedor de tecnología en Fry’s Electronics, Michael Wincott como Antlers Holst, un reconocido director de fotografía y Wrenn Schmidt como Amber Park, la esposa de Jupe.

Entrando a comentar la película SIN spoilers, Peele realiza un curioso ejercicio de cinefilia centrado en homenajear algunas de las películas más icónicas de Steven Spielberg. Técnicamente la película es de 10, con algunos planos super potentes dentro de una idea general de «menos es más», una edición de sonido alucinante y en general una puesta en escena bastante acertada. En este sentido, el homenaje que Peele hace a Akira de Otomo me sorprendió y consiguió que sonriera, siendo uno de los momentos top de la película. Lo cual tampoco es necesariamente algo bueno para la película en su conjunto, ahora que lo pienso.

Sin embargo, la película tiene el enorme problema de la duración y de una historia que durante muchos momentos se hace aburrida y lentísima. Dejo para la parte con spoilers hablar sobre la sorpresa de averiguar de qué va exactamente la película, pero cuando ese descubrimiento llega la verdad es que es un poco bluf. Mucho, en realidad. Aumentado porque al menos en mi caso esperaba la gran metáfora y el comentario social que explicara la película, como en sus dos obras anteriores, y me ha decepcionado no encontrarlo. No de forma potente. Al final Nop es una película sin grandes pretensiones narrativas que podría haber sido un episodio de Twilight Zone, no uno de los mejores, y desde luego los espectadores hubiéramos agradecido una duración cercana a la hora,

Tengo un problema muy grande con los personajes protagonistas, y es que todos entran en la categoría de «ostiable que casi desearía que muriera al final». Y entiendo que Daniel Kaluuya, Keke Palmer y Brandon Perea muestran en pantalla lo que Peele les pidió que hicieran, pero hicieron imposible que empatizara con ellos. En especial el personaje de OJ interpretado por Kaluuya es el peor de todos, porque hay una línea muy fina entre ser un personaje estoico de pocas palabras y parecer retrasado mental (sin ánimo de ofender a nadie), sin una idea coherente más allá de «tengo trabajo que hacer en el rancho». Casi peor es EM, su hermana que es directamente gilipollas. Al único que me creo es a Steven Yeun como «Jupe» Park, una persona traumatizada por un hecho del pasado que le hace tener una perspectiva única ante los sucesos que suceden a su alrededor. Lástima que su papel sea super secundario y tenga muchos menos minutos de lo que me hubiera gustado.

Nop me parece que tiene cosas interesantes, pero me aburrió y no tengo claro si globalmente no sea bastante fallida. Está claro que si la ves como una película de terror ligera sin más la cosa cambia, pero el listón con sus películas previas estaba muy alto, y creo que no consigue igualar el mismo nivel de brillantez. Pero es imposible hablar de Nop sin analizar aspectos claves de la trama, por lo que a continuación empieza una parte FULL SPOILERS, sigue leyendo bajo tu propia responsabilidad.

¿Sigues aquí? Bien!

A poco que hayas visto algo de la película, dentro del misterio general parecía que Peele nos estaba vendiendo con Nop una película de OVNIs. Mientras veía la película no podía dejar de pensar y sorprenderme viendo que Nop era «Encuentros en la 3ª fase vs Tiburón», con un final sacado casi directamente de La guerra de los mundos también de Spielberg. Comentaba el homenaje a Spielberg, no se si intencionado o sin querer, pero yo lo vi muy muy claro. Es cierto que la sorpresa de Peele sobre que el enemigo al final no es una nave espacial al uso sino un ser vivo ¿aparentemente alienígena? Esto realmente no queda claro y podía acabar siendo una metáfora del exceso de la industrialización sin control, un animal infernal salido de nuestra peor pesadilla, pero terráqueo.

Comentaba la falta de metáforas potentes en Nop, pero eso no quiere decir que no hayan. Que tras descubrir OJ la existencia de ESO detrás de la nube, su primer pensamiento no sea llamar a las autoridades o intentar matarlo, sino sacarle una foto «nivel Oprah» que les haga millonarios con el descubrimiento podría ser un comentario sobre la inmediatez de las redes sociales y como engaña a la gente pensando que podrán hacerse millonarios con ella.

El que en la película el caballo real sea sustituido por un muñeco de CGI podría ser una metáfora de nuestra obsesión por lo nuevo y lo tecnológico cuando lo natural, siendo igualmente válido, acaba desechado. El tener que usar una cámara antigua que no use baterías de ningún tipo para fotografiar al bicho, o la cámara que finalmente realiza el encargo, entrarían en esta metáfora. Y que ESO acabe muriendo al comer plástico, de alguna manera un elemento contaminante moderno, reforzaría la idea que lo moderno no tiene porqué ser bueno, desde luego NO es mejor. Una muerte que como comentaba antes me sugirió automáticamente el final de La guerra de los mundos de H.G. Wells, que Spielberg convirtió en película, en la que los marcianos finalmente mueren al entrar en contacto con gérmenes y enfermedades de la tierra, algo para lo que no tenían defensas.

Pero que estas metáforas sean más o menos acertadas no es el verdadero problema, que al final es lo poco entretenido que es todo y lo largó y repetitivo que se me hizo el último tercio. Hay una subtrama con el personaje de Steven Yeun que era un actor infantil que vió como un mono mató a gente en un rodaje de una sit-com en los años 90 que me hizo volar la imaginación (¿los aliens son monos super evolucionados a partir de los especímenes que lanzaron al espacio la NASA y los rusos en los años 50 y primeros 60? Whoa! Esa SI hubiera sido una grrn película.) y que me fastidió fuera algo que quedó en nada y, lo que es peor, parezca un engaño para distraernos hasta que Peele nos diera el giro de la película y confirmara que no se trata de un OVNI de un ser vivo que mata a todo el que le mira. Giro que en Get out y en Us me fliparon y en esta película me dejó super frío.

Una vez entramos en el climax, la forma en que repiten el intento de sacar una foto en lugar de lanzarle una granada para matarlo me fastidiaron bastante y de alguna manera me sacaron de la película. Pero incluso no teniendo en cuenta esto que al final si consiguen, la película repite hasta ser redundante el ver como llega el ser y los protagonistas se quedan quietos intentando no mirar hacia arriba, de forma que como digo, este final se me hizo larguísima.

Y es una pena, porque técnicamente como comentaba al principio la película me parece de 10 y hay elemente que vistos individualmente me parecen muy chulos. Lo malo es que el conjunto no me acaba de cuadrar, entiendo que ayudado por el problema con los protagonistas y lo que el guion les hace hacer durante la película.

Comparto el trailer de la película:

Nop no consigue igualar el nivel de brillantez de las dos películas anteriores de Jordan Peele, con una duración excesiva que lastra la experiencia.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Carter de Jung Byung-gil (Netflix)

Una de las cosas buenas que nos ha traído el streaming es poder ver propuestas bizarras jamás hubieran llegado a los cines por los canales tradicionales. Es el caso de Carter, película de acción coreana dirigida por Jung Byung-gil que se ha estrenado recientemente en Netflix, que incluso siendo fallida me ha dado cosas interesantes.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Un hombre se despierta sin recordar nada. Guiado por la misteriosa voz del dispositivo en su oído, emprende una misión plagada de peligros para rescatar a una rehén.

Jung Byung-gil es un director y guionista coreano. Antes de Carter había dirigido Action Boys (2008), Confession of murder (2112) y La villana (2017). Jung Byung-gil escribe el guión de este película junto a Byeong-sik Jung. La película de 132 larguísimos minutos de duración está protagonizada por Joo Won en el papel principal y Lee Sung-jae, Jeong So-ri y Kim Bo-min.

Incluso considerando que Carter es una película fallida, nos ha dado algunos momentos geniales con unas escenas de acción diferentes a todo lo que he visto. De alguna manera, Carter se siente en muchos momentos como si estuviéramos viendo un videojuego, con unos movimientos de cámara loquísimos que nos muestra al personaje en medio de la acción desde todos los puntos de vista imaginables. Aparte de numerosísimos efectos digitales, entiendo que el uso de drones ha sido clave para el rodaje de algunas escenas clave de la película.

Esta sensibilidad de video-juego la verdad es que se nota también con unos efectos que sobre todo en el segunda mitad son super cantosos y dan un poco de pena. Me quejaba de Ms. Marvel, pero aquí hay muchos planos sencillamente ridículos. Y dicho esto, la falta de pretensiones y casi hasta de vergüenza a la hora de no importarle que se noten los efectos con tal de mostrar el plano super imposible en la escena de acción creo que en este caso hay que valorarlo positivamente, la verdad.

Lo malo es que Carter acaba siendo super excesiva con sus más de dos horas de duración, hasta niveles de provocar agotamiento en el espectador. A esto hay que sumarle que la historia es una ridiculez que te dice una cosa y la contraria, con una sensibilidad 100% coreana que bajo el prisma europeo hace que casi todo lo que vemos parezca una patochada ridícula. El protagonista Joo Won lo da todo en las escenas de acción, pero acaba no siendo suficiente dado que Carter no se siente una persona real sino un personaje de video juego, lo que hace que la empatía sea imposible.

Carter nos ha servido para hacer unas risas al verla en casa, con unos momentos de humor involuntario que a mi me valen, y una primera mitad que si me gustó y me sorprendió. No la hubiera vista en el cine, y de haberlo hecho posiblemente hubiera salido enfadado por pagar por ver esta bizarrada sin sentido, pero agradezco que gracias a Netflix podamos disfrutar en casa de una película tan diferente a todo lo que he visto este año.

Comparto el trailer de la película:

Carter es una película fallida que se me hizo eterna, pero también hay que reconocerle inventiva y ganas de hacer algo diferente, con una primera mitad super entretenida.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Feliz 9º cumpleaños, Stars-my-destination

Hoy 20 de Agosto este blog Stars-my-destination cumple 9 años, una cifra enorme que jamás pensé alcanzar. Es un buen día para estar de celebración.

Este blog nació como parte de un ejercicio que tuve que hacer mientras realizaba un curso de Community Manager, en el que me pedían crear un blog y escribir varios posts. Dado el trabajo que me iba a costar opté por crearlo y dotarlo de un contenido que me gustara a mi, por lo que la opción de hacer reseñas o artículos de obras de la cultura friki me pareció la mejor opción.

En mi cuenta de Twitter cuento que en este blog Stars-my-destination escribo sobre cine, comics, series de TV, novelas, y en general de todo aquello que me apasiona. En este mundo de haters y gente enfadada por todo excepto por lo realmente importante, hablo en positivo de mis aficiones frikis. Y eso sigue siendo, nueve años después, quiero pensar que es mi seña de identidad. Tengo que reconocer que tener esta suerte de diario de las aficiones frikis que consumo, poder recomendar aquellas obras que realmente me han gustado mucho y analizar porqué algo me ha gustado o no lo ha hecho, me sirve de terapia de relajación y me aleja de los problemas y el stress del mundo real.

Me considero un autentico privilegiado el poder compaginar mi vida familiar con mi trabajo y que me quede tiempo y ganas de seguir escribiendo este blog. En parte es gracias a dormir cada vez menos horas, pero también a ser más productivo, a aprovechar cada minuto que estoy delante del ordenador para ir al grano. Tengo claro que soy un aficionado y este es un blog no profesional, pero no dejo de recordar las palabras de tantos autores ilustres a los aspirantes a escritores: «Si eres escritor, escribe. Y si empiezas algo, termínalo». Sin duda me he grabado a fuego esos consejos y no he parado de escribir, aunque de momento sean reseñas de obras de otros.

Fruto del aumento de contenidos, y espero que también de la calidad, estoy muy contento de comprobar como las estadísticas del blog no dejan de crecer todos los meses. Si en 2019 las visitas al blog fueron de 20.500, en 2020 con la pandemia y el confinamiento estas visitas subieron hasta las 50.500, aumentando casi un 150%. Esta tendencia se mantuvo en 2021 en el que alcancé la cifra record de 77.700 visitas en un año, y por lo visto en estos siete meses y medio de 2022, voy a quedarme muy cerca de las 100.000 visitas este año. Unas cifras mareantes que me parecen alucinantes.

Aparte de este aniversario, que ya sería suficiente, hoy cumplo 873 días consecutivos escribiendo reseñas sin interrupción, siendo este post el 1623 desde que empecé a escribir este blog en 2013. El 30 de marzo de 2020 fue el último día en que me tomé un descanso y desde ese día sigo escribiendo y publicando sin fallar ni un sólo día, porque sigo encontrando motivos para ponerme delante del ordenador y recomendar un comic, una película o un libro. Realmente nunca hubo ningún plan concreto, únicamente ganas de escribir y compartir mis gustos y aficiones. No puedo negar que ahora mismo la posibilidad de alcanzar los 1.000 días seguidos publicando artículos es algo que me hace mucha ilusión conseguir. Y está en mi mano conseguirlo, siempre que pueda mantener esta regularidad hasta el 26 de diciembre de este año.

2022 es el año de la superación de la pandemia. Por el lado friki, este año significó mi vuelta al Salón del Comic de Barcelona 25 años después de mi última visita cuando se cambió la ubicación en el Mercat del Born a la Estación de Francia. Aunque el salón en si estuvo bastante desangelado por la falta de autores de relumbrón, mi experiencia de ese fin de semana fue más que positiva.

Si pienso en el mundo del comic, las sensaciones no pueden ser más positivas dado que hay más comics interesantes que quiero leer que tiempo y dinero para hacerlo, y cada mes surgen más proyectos que me resultan apasionantes. Ed Brubaker y Sean Phillips siguen a lo suyo con su serie de novelas gráficas de Reckless. Tras publicarse este año The ghost in you, la cuarta de la serie, ya está anunciada para octubre la quinta, Follow me down, con lo que la dosis la tenemos asegurada.

También destacaría el nuevo comic de Daniel Warren Johnson Do a powerbomb, el canto de amor del autor de Chicago al mundo del Wrestling que me está volando la cabeza con cada grapa. Además, no puedo más que unirme al coro de alabanzas a The Nice house on the lake de James Tynion IV, Álvaro Martínez Bueno y Jordie Bellaire, cuyo primer volumen es una pasada. También destacaría la alegría de tener un nuevo comic de Matt Wagner de Grendel: Devil´s Odissey, protagonizado por Grendel Prime. Y junto a los comienzos, también hay que destacar algunos finales, como el de la miniserie Las Tortugas Ninja: El Último Ronin, Sea of Stars y Oblivion Song.

Como lector, tengo que reconocer que actualmente soy más seguidor de autores que de personajes. Tom Taylor con La Edad Oscura, su último comic para Marvel con Ibán Coello antes de fichar en exclusiva para DC, Batman El Detective con Adam Kubert, y sobre todo su Nightwing con Bruno Rendondo son fuentes seguras de entretenimiento. Jason Aaron se mantiene un año más como mi guionista favorito. Junto a Los Vengadores, Castigador, King Conan o la antes mencionada Sea of Stars, este año sigo esperando los anuncios de sus próximas series de creación propia que sacien nuestra sed comiquera mientras esperamos un nuevo volumen de The Goddamned junto a R.M. Guéra.

Este año sigo también con escritores como Robert Kirkman en la genial Fire Power con Chris Samnee, y acabo de disfrutar del final de Oblivion Song con Lorenzo de Filipe, un estupendo comic de ciencia ficción que me ha traido a un Kirkman en plena forma. Mi relación con Rick Remender no pasaba por su mejor momento tras el fail que me supuso Seven to Eternity. Sin embargo, Deadly Class con Wes Graig sigue luciendo estupendo ahora que nos acercamos al final, y he disfrutado mucho los dos primeros volúmenes de El Cabronazo junto a varios autores.

Gracias a la invitación para participar en el podcast de Tierra Salvaje dedicado a Doctor Extraño, tuve la oportunidad de leer gracias a mi amigo Enrique el 99% de todos los comics del personaje, lo que me permitió escribir varios artículos de los que estoy muy orgulloso con las partes uno y dos de mi repaso a los comics clásicos, y mis impresiones de las últimas series Academia Extraño o La muerte del Doctor Extraño. Por cierto, Jed MacKay, el escritor de esta última miniserie se está consolidando como uno de los valores en alza de la editorial gracias a este comic y el relanzamiento de Caballero Luna.

A pesar de estar de celebración, no puedo dejar de comentar dentro de la parte negativa la decepción que me han supuesto los comics de la franquicia mutante de Marvel Comics, una línea que ha quemado el impulso e interés que consiguió gracias al relanzamiento de Jonathan Hickman. Los motivos de este desencuentro los puedes leer en el análisis que publiqué hace unos días, pero sólo resaltar que se acabó el comprar un comic «porque es importante para la franquicia» si el concepto en general no me ha funcionado.

En el mundo del cine, lo primero a destacar es que me alegra que la industria de las salas de cine haya conseguido volver a cifras de taquilla pre-pandemia. El 2022 será recordado por blockbusters como The Batman de Matt Reeves, Doctor Strange en el Multiverso de la Locura de Sam Raimi o Top Gun Maverick de Joseph Kosinski, pero también por película como Licorice Pizza de Paul Thomas Anderson, The Black Phone de Scott Derrickson o Elvis de Baz Luhrman. En lo que llevamos de año mantengo una media de 3 visitas al mes a los cines de mi localidad, lo cual creo que dado el empuje de las plataformas no está nada mal.

El mundo del streaming destacaría en Netflix el locurón de RRR, la super producción India de acción que es una patochada y una maravilla a partes iguales, El agente invisible de los hermano Russo y la cinta de animación The Sea Beast. En Disney+ pudimos ver Prey, la última película de la franquicia Predator, y gracias a Prime pude ver Colour out of space de Richard Stanley, una de las mejores adaptaciones de un relato de H.P. Lovecraft.

En el lado de las decepciones, quizá una de las mayores ha supuesto el fail de Lightyear de Pixar, a lo que habría que añadir Todo a la vez en todas partes o la confirmación del montonerismo de Jurassic World: Dominion.

Dentro de la televisión, las cadenas de streaming siguen siendo los principales proveedores de entretenimiento en mi casa, y hay que reconocer que este 2022 está siendo un buen año televisivo. En Netflix hemos visto Cobra Kai T4 Cortar por la línea de puntos, Love, Death and Robots, Peaky Blinders y sobre todo Stranger things. Prime Video parece empeñada en especializarse en buenas series de acción como Reacher o La lista final, pero también pudimos ver este año el final de The Expanse, Vox Machina, la nueva temporada de La Maravillosa Sra. Maisel o la tercera temporada de The Boys. Por último, Disney+ sigue aprovechando al máximo sus franquicias de Marvel y Star Wars, aunque este año no ha disfrutado como esperaba de Caballero Luna, Obi-Wan Kenobi o Ms. Marvel. Esperemos que la recién estrenada Hulka y Andor nos quiten el mal sabor de boca.

Este año probé a suscribirme un par de meses a Apple TV, y tengo que decir que disfruté muchísimo con el visionado de Severance, Calls y las dos temporadas de Ted Lasso y Para toda la humanidad. Poco pero muy bueno, visto lo visto, porque mi mujer también disfrutó mucho con Pachinko. La que sale perdiendo de este exceso de oferta es HBO Max, cadena de la que apenas he estado suscrito un mes para ver Peacemaker y Harley Quinn, y que ahora he vuelto a enganchar gracias a una oferta de un mes gratuito.

Para terminar, dentro de los libros el año pasado tuve una fase de varios meses en los que no me ponía con ninguna novela, lo que provocó que acabara el año con 23 novelas leídas. Este año ya voy por las 20 novelas leídas, y además de la serie del Mundodisco de Terry Pratchett y La Saga de Geralt de Rivia de Andrzej Sapkowski, este año he recuperado las aventuras de Fafhrd y Ratonero Gris de Fritz Leiber, que me está pareciendo entretenidísima. Dentro de la ciencia ficción, gracias a Warren Ellis descubría a los autores de ciencia ficción Ken MacLeod (Beyong the hallowed sky), y sobre todo Adrian Tchaikovsky que me voló la cabeza con sus novelas Children of Time y Children of ruin. Y por supuesto, he tenido mi dosis de Sanderson y Abercrombie, que confirman con cada novela que son los mejores en lo suyo.

Quiero aprovechar también este aniversario para agradecer a Eladio de La Tierra Salvaje y Marcos de Tomando un chiriflús la invitación a participar en varios de sus podcasts. Es un placer poder hablar con gente tan guay de los comics que nos encantan y nos apasionan. Espero poder repetir muy pronto.

No quiero terminar esas líneas sin daros las gracias a los que me leéis de forma habitual, vuestros “me gustan” y vuestros comentarios se agradecen un montón y me dan fuerzas para seguir escribiendo. También gracias a todos los amigos de Twitter con los que comparto aficiones frikis, que hacen que la vida sea un poco más chula. Aunque se que hay mucho elemento tóxico en internet, en su mayoría yo estoy disfrutando de lo bueno de las redes sociales, y es gracias a vosotros.

Gracias a todos, espero que el año que vienen pueda celebrar un nuevo aniversario y pueda compartir con todos vosotros. Sería el décimo, cuando ese día llegue tendré que preparar algo gordo…

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, STARSMYDESTINATION!!!

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Un saludo grande.