Panini ha publicado este mes de enero el comienzo de La Edad Oscura, el comic apocalíptico fuera de continuidad para Marvel Comics de Tom Taylor, con dibujo de Iban Coello y color de Brian Reber. Un arranque que muestra los puntos fuertes de la narrativa de Taylor con un estupendo apartado artístico.
PUNTUACIÓN: 7,5/10
¡La nueva saga épica escrita por Tom Taylor! Un peligro más antiguo que la Tierra lo amenaza todo. Por una vez, los héroes están impotentes frente al enemigo. Las luces se han apagado y el mundo al otro lado de la ventana… está a punto de terminar. ¡El Universo Marvel como nunca lo has visto!
Este comic de Panini incluye el comic The Dark Ages 1 USA, publicado en Estados Unidos con fecha de portada de noviembre 2021.
Tom Taylor se ha especializado en DC Comics en historias apocalípticas fuera de continuidad como Injustice o DCSos. El comienzo de La Edad Oscura de Marvel Comics me parece modélico, ya que aparte de la presentación del concepto que desencadena este mundo sin tecnología, Taylor plantea su historia desde los personajes, consiguiendo que a pesar de narrar un desastre cataclísmico de nivel planetario nos preocupemos por los protagonistas personificados en la familia de Peter Parker (Spiderman). Y esto es clave, porque las muertes que vemos en este número se intuye que van a ser la punta del iceberg del global que veremos a lo largo de los seis números de historia, y que haya conexión emocional es la clave para que lo que veamos nos impacte (y nos importe) a los lectores. Incluso a pesar de saber que realmente estamos ante un What if? Ampliado , la clave de todo es la habilidad de Taylor de conseguir que todas las muertes importen y nos duelan. Cosa que los que leemos los comics mutantes actuales sabemos que no es algo tan sencillo de conseguir.
En el apartado artístico, me ha gustado el dibujo de Iban Coello, con color de Brian Reber. Diría que se nota que Coello ha tenido el tiempo suficiente para dibujar el comic con la escala y el corazón que la historia requiere. Es curioso, porque frente a sus comics de Veneno, en este primer número de La Edad Oscura vi sobre todo una gran influencia de J. Scott Campbell en el estilo de Coello y sus figuras super delgadas y altas. Narrativamente creo que estamos ante un buen comic muy bien dibujado, pero al mismo tiempo también debo decir que no me ha parecido brillante. Coello va por el buen camino para convertirse en un super estrella de Marvel, pero diría que este comic muestra que aún le falta rodaje para llegar a serlo. Sin tener nada negativo de su dibujo, ojo. Como digo me ha gustado, peeeero aún le falta para llegar a los niveles de un Larraz, Checchetto, Ribic, etc… En este sentido, pensando en ello veo que no es sólo tema del dibujo, ya que el color de Brian Reber también es correcto y ayuda a contar de historia de forma clara, pero le falta la brillantez de un Marte Gracia, la personalidad de un Frank Martin o el carisma que gente como Dave Stewart que ellos solos te venden el comic.
El primer número de una nueva serie de comic (o en cualquie otro ámbito) debe dejarte con ganas de más. La Edad Oscura lo consigue de principio a fin, y estoy seguro conociendo los trabajos previos de Taylor, que nos esperan 5 números que van a ser una montaña rusa de emociones y dramatismo en el que nadie está a salvo. Teniendo en cuenta la falta de sorpresas en el mundo del comic maintream en el que se sabe que ningún personaje principal muere y si lo hace será sólo durante la duración de la historia con fecha de caducidad y con la resurrección ya marcada de antemano, leer historias de este tipo en las que todo puede pasar para mi es un soplo de aire fresco que consigue que tenga ganas de saber cómo continúa la historia.
Comparto las primeras páginas de este comic:
La Edad Oscura promete emociones fuertes en los próximos 5 meses, creo que estamos ante un comic que voy a disfrutar un montón.
PUNTUACIÓN: 7,5/10
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Termino 2021 con un clásico, el post en el que hago balanza del año comiquero, un buen año en el que hemos disfrutado de una enorme oferta para todos los gustos y sensibilidades.
Antes de empezar con los comics, querría destacar que con este artículo cumplo un sueño ya que he conseguido publicar todos los días del 2021, consiguiendo alcanzar la cifra de 365 artículos publicados en un año. He hecho, el record actual de regularidad ya está por los 641, una cifra increíble. No cabe duda que escribir de lo que me gusta se ha convertido casi en mi principal hobby aparte de consumir mis aficiones frikis. Y la verdad es que de momento sigo con cuerda para rato en 2022. No me pongo metas pero tampoco límites, habrá que ir viendo semana a semana.
Otro elemento comiquero chulo de 2021 ha sido poder participar en varios podcast para compartir mi afición comiquera. En Tomando un Chiriflús hablamos de Stan Lee y Jack Kirby y más recientemente sobre Substack, mientras que en La Tierra Salvaje defendí a Jason Aaron en su etapa en Vengadores. Ha sido un placer poder participar en estos podcast y estoy muy agradecido por ser invitado y poder compartir micrófonos con tanta gente buena. Espero que en 2022 pueda tener continuidad.
Si me tengo que calificar como lector de comics, diría que soy lector sobre todo de comic mainstream americano, y aunque actualmente compro mucho más Marvel que DC, realmente sigo más a autores que a personajes. Es por esto que empezando a valorar el año 2021 comiquero, tengo que empezar por mis adorados Ed Brubaker y Sean Phillips. El primer post de comics de este año fue para Reckless, su primera novela gráfica original que abrió una serie que ha publicado tres en total a lo largo del año: Friend of the devil y Destroy all monsters. Unas obras que muestras a unos artistas en plenitud creativa que hacen un noir único que nadie más hace y que me encanta. Y hablando de los Phillips y del género noir, el primer comic de Jacob Phillip como artista completo en Image, That Texas blood, junto a Chris Condon me pareció un estreno estupendo super recomendable también.
Hablando de noir, en 2021 también cumplí con uno de mis grandes debes comiqueros de siempre, ya que compré las cuatro novelas gráficas de Parker de Darwyn Cooke, publicadas en España por Astiberri. Unas obras creadas por Cooke en páginas bitono que resumen la esencia noir del personaje creado en las novelas de Richard Stark. El Cazador, La Compañía, El Golpe y Matadero han sido unos comics cojonudos que me hicieron recordar a este maestro del comic al que se le sigue echando de menos años después de su muerte.
No quiero escribir un resumen del año comiquero sin acordarme de la estupenda novela gráfica Toxic Detective de Claudio Cerdán y Sergio Carrera, que nos regalaron un comicazo que muestra que el buen noir también puede estar creado en español.
En este 2021 hemos asistido además al final de varias series longevas dentro del ámbito independiente. Outcast de Robert Kirkman y Paul Azaceta, Gideon Falls de Jeff Lemire y Andrea Sorrentino o Ascender de Lemire y Dustin Nguyen han sido tres series muy diferentes de unos autores top. También llegaron los finales de dos comics de Rick Remender, Low con Greg Tocchini y Seven to Eternity junto a Jerome Opeña, dos comic aquejados de larguísimos retrasos y que finalmente pudimos ver finalizados. Con el final de Deadly Class también a la vista, se plantea un 2022 un tanto extraño ya que no estaré comprando ningún comic de Remender o Lemire, algo inédito desde hace muchos años.
Hay escritores que están on-fire. Tom Taylor es uno de ellos, y 2021 ha sido un buen año para sus lectores: Escuadrón Suicida y Nightwing junto a Brudo Redondo y DCSos: Planeta muerto con trevor Hairsine han sido super buenas lecturas que me han enganchado completamente. 2022 pinta bien, entre otros motivos por el estreno de su miniserie La edad Oscura con Iban Coello para Marvel y Dark Knights of Steel con Jasmine Putri. Sin embargo, también debo comentar mi decepción con su comic Seven Secrets para Boom, sobre todo por el dibujo de Danielle Di Nicuolo, o el comienzo de la miniserie Batman: El Detective con Andy Kubert.
Echaba de menos a Daniel Warren Johnson, menos mal que con el final del año nos llegó su miniserie Bill Rayos Beta para Marvel, que nos dio épica y momentazos a partes iguales. Si Johnson consiguiera hacer un comic de Star Wars este año, creo que ya nos podriamos morir tranquilos. Bueni, ya en serio, es una pena que no podamos disfrutar de un artista tan increíble con mayor regularidad, aunque diría que anunció en que 2022 empezaría la publicación de un nuevo comic creator-owned con un concepto totalmente nuevo. Será compra segura.
Hablaba de debes comiqueros cumplidos este año con la compra de las novelas gráficas de Parker. En ese sentido, me siento muy satisfecho de haber comprado los tomos que Panini ha publicado recopilando la Saga Aniquilación y Aniquilación: Conquista, dos eventos sucesivos de la vertiente galáctica del Universo Marvel que lanzaron la popularidad de los Guardianes de la Galaxia gracias a un conjunto de escritores y artistas de lujo de Marvel.
Por el lado del fantástico, este año he disfrutado también de nuevos comics de Joe Hill, Un cesto lleno de cabezas con Leomacs y el crossover de Locke & Key con The sandman Universe con Gabriel Rodríguez. Unos comics maravillosos se mire por donde se mire. Y en el lado fantástico, también me hice con los tres volúmenes de El Sueño, la continuación de la historia del universo Sandman a cargo de Simon Spurrier y Bilquis Evely, junto a otros artistas.
Otro de los comics más comentados del año fue la novela gráfica Matadero 5 de Albert Monteys y Ryan North, adaptando la famosa novela de Kurt Vonnegut. Una obra que merece la pena de nuevo con una edición maravillosa de Astiberri.
En un año en el que tuvimos la irrupción de Substack y sus comics online mediante suscripción, aunque su impacto como ya adelantaba ha sido bastante limitado, me alegra poder seguir leyendo comics en papel. Uno de mis comics favoritos de este 2021 ha sido la segunda miniserie de The Goddamned: The Virgin Brides de Jason Aaron, R.M. Guéra y Giulia Brusco, una miniserie que aún no me explico lo desapercibida que ha pasado, no se si debido a su temática religiosa. El nuevo relato inspirado en el Antiguo Testamento nos ha regalado una lectura dura y sin concesiones. Ojalá Aaron y Guera puedan continuar la historia porque financieramente le sale rentable.
Aunque cada vez compro menos comics de DC Comics / ECC Ediciones, este año no pude evitar comprar El Último Ronin, la historia de la Tortugas Ninja que nos devuelve el feeling de los comic inys de Eastman y Laird de los años 80 y que de momento me está pareciendo una muy buena lectura. Ya en DC, he aprovechado el año gracias a mi hermano Fernando y sus amistades para leer y analizar las series de novelas gráfias Wonder Woman: Tierra Uno de Grant Morrison y Yanick Paquette, y Batman: Tierra Uno de Geoff Johns y Gary Frank, con resultados desiguales.
Y hablando de Aaron, no tengo problema en expresar que disfruto muchísimo sus Vengadores, este año con dibujos del español Javier Garrón. de hecho, el parón de tres meses con motivo de la publicación de la miniserie Heroes Reborn nos ha dado unos comics super entretenidos que muestran a un Aaron super entretenido mostrando los principales eventos del Universo Marvel desde un punto de vista diferente. Reconociendo que el arco Llega el Fénix ha sido el peor de toda la serie, World War Hulka nos ha traído a un Aaron de nuevo empeñado en sorprender al lector y ofrecernos comics super entretenidos en los que nunca sepas qué esperar.
Entrando a comentar lo más destacado del Universo Marvel, este 2021 terminó la super exitosa etapa de Donny Cates y Ryan Stegman en Veneno, con una traca final ofrecida con el evento Rey de Negro que nos dejó una sensación super satisfactoria. El Inmortal Hulk de Al Ewing y Joe Bennett sigue siendo el mejor comic de Marvel, pero en los últimos meses se nota que las grapas están teniendo una excesiva sensación de despedida. En un par de meses culminará una sublime etapa de 50 números USA que si nada se tuerce va a quedar como una de las principales del personaje. También analicé los 30 primeros números de Daredevil de Chip Zdarsky y Marco Checchetto, otro de los comics aclamados por la crítica.
Me falta hablar de los mutantes de Marvel. 2021 será recordado como el año en que Jonathan Hickman abandonó la franquicia apenas al comienzo de la que se esperaba fuera una larga etapa. Ya comenté mis impresiones sobre ello en su momento, y aún estamos a la espera de leer Inferno, su última historia (de momento), para poder hacer una valoración más justa de su estancia supervisando las historias de la Oficina-X, pero hay algo que si se nota, y es que los mutantes han perdido el impulso que consiguieron tras Dinastía de X / Potencias de X.
Y no cabe duda que esta falta de impulso de los comics mutantes son algo que los propios editores notaban, ya que ya optaron por relanzar el comic estrella, la Patrulla X, con Gerry Duggan, Pepe Larraz y Marte Gracia, devolviendo al comic una fuerza que le faltó a la etapa de Hickman, más empezada en el world-building y en presentar elementos que se supone molarán en el futuro que en crear comic que molaran AHORA.
2021 empezó con el evento X de Espadas, en el que los números dibujados por Pepe Larraz fueron una maravilla pero los demás entre medio no lo fueron tanto. Si en 2020 dejé de comprar Excalibur, Merodeadores o Factor X, en este 2021 han caído los Nuevos Mutantes al ser un comic insulso en el que no pasaba nada. De hecho, también Merodeadores de Gerry Duggan se encuentra en la cuerda floja, y de hecho voy a aprovechar el próximo relanzamiento de la franquicia recién anunciado en USA para dejar la serie. De momento, los únicos comics que ofrecen entretenimiento sin complejos son los de Benjamin Percy: X-Force con Joshua Cassara y Lobezno de Adam Kubert, pero debo decir que el último evento mutante del año, la Gala Fuego Infernal, me pareció un bluff en toda regla.
El inicio de SWORD de Al Ewing y Valerio Schiti a medio camino entre los mutantes y la franquicia galáctica relanzada por Ewing en los Guardianes de la Galaxia me esta resultando muy entretenido, pero creo que le falta ajustar el foco de lo que quiere contar, cosa que espero afine en los próximos números. Sin embargo, el futuro tras Inferno a día de hoy pinta que me va a ofrecer el momento justo de desengancharme de varias series que compro más que de empezar otras nuevas.
En resumen, sigo opinando que los lectores de comics seguimos disfrutando de una edad de oro de calidad y variedad, con una gran cantidad de comics para todos los gustos y capacidad adquisitiva. De hecho, no hay duda que hay muchísimos más comics interesantes que me llaman la atención que dinero y tiempo para hacerme con ellos. Cosa que creo va a continuar sin duda este 2022.
Gracias a todos por leerme, os deseo un feliz fin de 2021 y una buena entrada de 2022. ¡¡Nos seguimos leyendo el año que viene!!
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Tener en mis manos el nuevo comic de Daniel Warren Johnson y que sea una historia de Bill Rayos Beta es doble motivo de celebración. Hoy comparto mis impresiones del volumen publicado en España por Panini.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
El más aclamado relato de la criatura que también es capaz de sostener a Mjolnir desde «La balada de Bill Rayos Beta». Cansado de estar bajo la sombra de Thor, Bill está en la encrucijada. Debe emprender una misión para Odín, con la esperanza de recuperar su martillo, ahora destrozado. ¿Hay alguna manera de que pueda restaurar todo su poder?
Este volumen recopila Beta Ray Bill 1-5 USA.
Daniel Warren Johnson, ¡cuánto te he echado de menos! No me había dado cuenta que ha pasado más de un año desde que compré el último número de su Wonder Woman: Dead Earth, uno de los mejores comics del año pasado. Y su siguiente obra, esta vez en Marvel, me confirma que es un autor total que puede amoldarse sin problemas a cualquier personaje o editorial, siempre que la épica acompañe a la historia. Y si el Wonder Woman era un comic Black Label fuera de la continuidad DC en el que Johnson pudo hacer y deshacer a su antojo, este Bill Rayos Beta tiene la complejidad de ser un comic en continuidad. Y la verdad es que el encargo lo resuelve con nota.
Junto al colorista Mike Spicer, Johnson tiene un sentido de la épica y la acción más grande que la vida que haría que Walter Simonson le mirara con un poco de envidia, casi comprobando como el alumno ha superado al maestro. El despliegue artístico es alucinante, y en cada uno de los cinco números de esta serie tenemos una gran escena de acción que me vuela la cabeza por un motivo u otro, planteando unas composiciones de páginas y unas splash-pages que son todas para enmarcar, además de transmitir su increíble buen gusto a la hora de componer sus coreografías de acción. Su estilo combinación de manga y americano me chifla y hace siempre fácil lo difícil, ofreciendo siempre el punto de vista que amplifique la escala a nivel planetario. Con cada nuevo comic veo a Johnson con un dibujo cada vez más suelto pero con la misma personalidad de siempre.
Y dentro de que estamos ante una historia planteada desde la acción, Johnson se muestra como un maestro narrador que consigue que conectemos con Bill Rayos Beta, el guerrero korbinita que falló en defender su planeta y que tras años de vivir a la sombra de Thor tiene que buscar su lugar en el cosmos y averiguar quien quiere ser para el futuro. Los detalles de caracterización están perfectamente planteados para que entiendas todo su dolor y por qué hace lo que hace, convirtiendo a Bill en un clásico instantáneo con el que la conexión es automática. Y junto a Bill, ver el regreso de su nave Skuttlebut y a dos inesperados compañeros de aventura hizo que se me alegrara el corazón, sobre todo teniendo en cuenta el desafío que se encuentra delante suyo.
No tengo nada menos bueno que comentar de este comic, la historia va a toda velocidad y las páginas de Johnson consiguen volarme la cabeza de varias formas diferentes a lo largo de este comic publicado por Panini. Bueno, pensar que pueda pasar un año en disfrutar la siguiente obra de Johnson sí es algo malísimo. Si no recuerdo mal, creo que comentó que su siguiente comic sería una nueva historia de creación propia dentro de Image Comics, pero diría que aún no lo anunciaron. Espero con muchas ganas que anuncien el comic lo antes posible. Y ya por soñar, si esta historia fuera de Star Wars, ya sería el acabose.
Comparto las primeras páginas de este volumen:
Bill Rayos Beta es justo lo que esperaba y mucho más. Una historia llena de épica y acción más grande que la vida que se acaba de convertir en uno de mis comics favoritos de 2021.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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¡Feliz Navidad!!! Espero que hayáis sido buenos y Santa Klaus of trajera muchos regalos.
En un día tan especial, no es el momento de un texto largo o sesudo. Pero si quiero aprovechar para recordar a George Pérez y como su trabajo conecta con el nacimiento de mi amor por los comics, una afición que me ha acompañado toda mi vida desde que tengo uso de razón. Su existencia y su extensa obra es aún hoy un regalo para todos fans comiqueros, así que creo que encaja rendirle homenaje junto hoy.
La noticia de su cáncer de páncreas incurable y que le queda como máximo un año de vida ha sido un palo gordísimo para todos los fans de los comics. Pero incluso en su anuncio, Pérez ha transmitido un positivismo que es un ejemplo para todos, y no quiero que pase más tiempo sin reconocer su figura en el blog.
George Pérez (Nueva York 1954) es EL DIBUJANTE de grupos de superhéroes más importante del mundo del comic maintream americano. Para Pérez, ninguna imagen con decenas de personajes era imposible, consiguiendo además el hito de crear a personajes con facciones diferentes que añaden una personalidad que no tenían los héroes con otros dibujantes “normales”.
Pensando en cual fue el primer comic de George Perez que leí (o al menos en el que está claramente acreditado), no puedo recordarlo exactamente pero diría que fueron los números de Los Vengadores junto a David Michelinie que Forum publicó entre 1983/84, cuando yo tendría 10 años, más o menos. Pérez fue junto a John Byrne el primer dibujante que notaba que marcaba un salto de calidad frente a los correctos Sal Buscema o David Wenzel que también aparecían por la colección en esas fechas. Sus caras y el dinamismo que imprimía a las páginas eran una pasada.
Tras Los Vengadores, recuerdo que después descubrí sus Nuevos Titanes (en edición de Zinco) con Marv Wolfman, y me chocó descubrir que Pérez saltaba de editorial y trabajaba casi a la vez en personajes tan diferentes. Qué decir de los New Teen Titans que no se haya dicho. Uno de los comics de mi vida, Wolfman y Pérez convirtieron a unos sidekicks en mis personajes favoritos, casi mis mejores amigos. El comic que superaba a Marvel en lo suyo en un momento además en que Forum aún no publicaba a la Patrulla X en España.
Y tras esto, o casi a la vez, en ¿1987? llegaron las Crisis en Tierras Infinitas junto a Marv Wolfman, el comic que redefinió la épica en el medio del comic y marcó a toda una generación de lectores de superhéroes. La historia de Wolfman fue increíble, pero la forma en que Perez dibujaba a decenas ¿cientos? de personajes y los mostraba diferentes y únicos me sigue volando la cabeza, marcando además el standard de lo que significa «acción más grande que la vida».
Y tras las Crisis, George Perez se atrevió a ser autor completo escribiendo y dibujando el relanzamiento de Wonder Woman, otro comic que marcó a una generación.
Todo comic que dibujaba George Perez aseguraba un nivel de calidad maravilloso. De esa época tenemos los también míticos Infinity Gaunlet junto a Jin Starlin y Hulk: Futuro Imperfecto con Peter David. Por eso en los 90 no lo dudé y me subí al carro de su Ultraforce con Gerald Jones, el comic franquicia del Ultraverso de Malibú, unos comics super chulos y reivindicables hoy en día.
Su vuelta a Marvel junto a Kurt Busiek en 1998 para el relanzamiento de Los Vengadores tras el Héroes Return nos devolvió al grupo a la grandeza con dos primeros años increíbles.
Otro sueño hecho realidad fue el JLA / Vengadores de Busiek y Perez, con tantos momentazos épicos que nos volaron la cabeza que convierten este comic en algo muy especial.
George Pérez también publicó comics creator-owned como Sachs & Violens con Peter David o más recientemente sus Sirens en Boom, pero fue una pena que sus problemas de salud ya empezaron a afectar la salida de los comics publicados en Boom.
Si por algo vamos a recordar a George Perez es por ser el ARTISTA de super grupos. Otro comic increíble de Perez junto a Geoff Johns fue su Legión de Tres Mundos, dentro de la Final Crisis de Grant Morrison, en 2008. El nivel de caracterización de cada legionario fue bestial.
Podría seguir todo el día recordando los comics de George Perez, y dentro del drama, nos queda el consuelo que Pérez nunca morirá para sus fans, siempre estará con nosotros mientras releemos un comic suyo. Ya es leyenda.
Pero es que descubrir que además de ser una leyenda como dibujante en su vida «real» es una bellísima persona (dicho por todos los que le conocen) y participa activamente en numerosas causas benéficas además de ser uno de los autores fundadores de The Hero Initiative, una fundación sin ánimo de lucro que se dedica a ayudar a autores de comics con problemas económicos. Saberlo no hace sino engrandecer aún más su figura. En este sentido, os recomiendo leer la emocionante entrevista a Pérez en Newsarama pocos días después de conocerse la noticia de su cáncer.
Estoy seguro que George Perez vivirá sus últimos días rodeado de su familia y sus seres queridos que le darán todo el amor del mundo. Ojalá le llegue también todo el respeto y cariño que sentimos por él todos sus fans, es sin duda uno de los más grandes.
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Tras el entretenidísimo primer tomo de los Guardianes de la Galaxia de Andy Lanning y Dan Abnett, tenía que comprar el siguiente volumen del grupo dentro la Saga Aniquilación que está publicando Panini, con el preludio de la siguiente saga, la Guerra de Reyes.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Guardianes de la Galaxia: Camino de Guerra de Reyes
Una nueva alineación, mientras Starlord se encuentra desaparecido. Las sorprendentes revelaciones del tomo anterior han roto por la mitad al equipo. ¿Queda alguien para continuar con la lucha? Quizás es el momento para traer a algunos de los integrantes de los Guardianes de la Galaxia del futuro, en el volumen que allana el terreno hacia «Guerra de Reyes».
Este volumen contiene Guardians of The Galaxy 7-12 USA, publicados originalmente en 2009.
Da gusto leer estos Guardianes de la Galaxia, ojalá todos los comics de pijameo fueran igual que este. Dan Abnett y Andy Lanning continúan donde se quedó el anterior volumen, y nos ofrecen un despliegue narrativo estupendo con unos comics que son super entretenidos siempre, con cada grapa dejándote con ganas de más y con unos giros y sorpresas geniales.
Se nota el amplio conocimiento que estos escritores tienen del Universo Marvel, porque usan con gran habilidad a un montón de personajes, con un montón de sorpresas tanto en el lado de los héroes como de los villanos. Además, que hayan varias acciones simultáneas me parece otro de los aciertos de este comic, que está construido desde la acción y va dejando pistas de los próximos sucesos que afectarán a la vertiente galáctica del Universo Marvel. Quizá la caracterización es la parte menos buena, pero todos consiguen tener una voz más o menos reconocible, lo cual también tiene mérito en un comic tan coral como es éste.
En el apartado artístico, encontramos un importante baile de dibujantes en este volumen. El número 7 está dibujado por Paul Pelletier, el dibujante del primer volumen, con tintas de Rick Magyar y color de Will Quintana. Kev Walker dibuja los números 8 a 10, con tintas de Victor Olazaba y color de Will Quintana, con algunas páginas del número 9 dibujadas por Carlos Magno con tinta de Jack Purcell y color de Bruno Hang. Por último, los números 11 y 12 cuentan con dibujo y tintas de Wes Craig (antes de Deadly Class junto a Rick Remender), con color de Will Quintana.
Este baile de dibujantes es en si mismo una pena, porque me hubiera gustado seguir disfrutando de Paul Pelletier, pero hay que reconocer que tanto Kev Walker como Wes Craig cumplen también perfectamente el encargo y nos cuentan de maravilla las aventuras de esta grupo disfuncional. Además, los dos números de Craig cuentan una historia autónoma autoconclusiva, por lo que no sufrí en exceso el cambio, y las sorpresas que nos traen estos números compensan con creces estas variaciones artísticas.
No tenía pensado comprar los volúmenes de Guerra de Reyes, pero me lo he pasado tan bien que posiblemente me plantee comprar el tercer volumen de esta serie cuando se publique. Cuando algo está bien no hay motivos para no comprarlo, ¿no?
Comparto las primeras páginas de este volumen;
Los Guardianes de la Galaxia se mantienen como un tebeo coral super entretenido que te deja con ganas de más. No se puede pedir más en el género superheroico.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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