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Crítica de Jack Ryan temporada 3 (Prime Video)

Jack Ryan, el analista de la CIA creado por Tom Clancy en su famosa serie de novelas de espionaje, está de vuelta en Prime Video para su tercera temporada, de nuevo protagonizada por John Krasinski.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En la temporada 3 de Tom Clancy´s Jack Ryan, Jack cruza Europa en una carrera contra el reloj para impedir que una facción del gobierno ruso, que opera al margen de este, restaure el imperio soviético y haga estallar la Tercera Guerra Mundial.

Esta tercera temporada de Jack Ryan ha sido creada por Carlton Cuse y Graham Roland a partir del personaje creado por Tom Clancy en sus novelas. Esta tercera temporada ha contado con 8 episodios y Prime demuestra tener una confianza total en esta franquicia, dado que dio luz verde a una cuarta temporada antes del estreno de la tercera, que se supone que va a ser la última, además de estar desarrollando algún spin-of salido de esta serie. Para el rodaje de esta temporada la producción visitó numerosas localizaciones europeas, entre las que encontramos Praga, Roma, Atenas

En el reparto, además de John Krasinski como el protagonista Jack Ryan, en esta tercera temporada encontramos el retorno de Wendell Pierce como James Greer, antiguo jefe de Jack en la CIA convertido an amigo y aliado, y Michael Kelly como Mike November, aliado de Jack desde sus días en Venezuela. En esta tercera temporada tenemos además a Betty Gabriel como Elizabeth Wright, la jefa de la estación de Roma superior de Jack, Nina Hoss como Alena Kovac, la presidente de la República Checa, Peter Guinness como Petr Kovac, padre de Alena y un soldado veterano de la Guerra Fría, Alexej Manvelov como Alexei Petrov, ministro de Defensa de Rusia y James Cosmo como Luka Goncharov, un coronel ruso de amplia experiencia y muchos demonios en su pasado.

La primera temporada de Jack Ryan me gustó mucho mucho, pero no la segunda. Esto hizo que dudara si ver esta tercera temporada, cosa que finalmente hice. Por un lado, los creadores han sido muy inteligentes al resaltar la idea de un Ryan perseguido por la CIA al ser acusado de un crimen que no cometió, lo que hace que se rompiera la idea que la temporada iba a ser más de lo mismo. Y el caso es que lo es, pero esta dinámica casi de Jason Bourne la verdad es que le venía muy bien a una historia que necesitaba un cambio.

El otro motivo que me hizo animarme a verla fue convencerme que no es necesario que una serie sea sobresaliente para verla, ya que entonces no vería nada de televisión este año, y lo que vería me llevaría al desengaño y la decepción. Aceptar que una serie puede ser «entretenida sin más» mientras cumpla con su función de entretenimiento, ha sido una liberación importante, que espero me haga disfrutar de más series que vea este año. Y en este sentido, la verdad es que Jack Ryan cumple de sobra.

Hay un primer elemento a destacar de Jack Ryan, y es que se nota que cuenta con unos valores de producción de primer nivel. Aparte de viajar por media Europa en esta temporada, aunque entiendo que alguna localización pueda ser ficticia, la serie muestra numerosos vehículos militares como helicópteros y transportes de tropas, aparte de ver a Ryan subirse a una fragata de la armada estadounidense. Hay muchas veces que ves series que transmiten la sensación de barata o «cutrilla», pero Jack Ryan no entra en esa categoría.

En lo referido a la historia, la verdad es que hay poco misterio sobre la identidad de los malos, pero creo que la historia planteada me gusta sobre todo por la forma en que una investigación de Ryan en Europa empieza a crecer y tomar vida propia, viéndose involucrado en una situación que puede provocar una Guerra Mundial. La sensación de tensión in-crescendo creo que está bien conseguida y en todos los episodios hay un buen avance en la historia con escena de acción incluida y su propio cliffhanger que provoca que quieras seguir viendo la serie.

Si tengo que decir algo menos bueno, las interpretaciones son únicamente funcionales. Incluso viéndola en V.O. la verdad es que Krasinski está super presente en todo momento pero no acaba de transmitir el carisma de un super estrella, simplemente el de alguien que pasa por ahí. No creo que Krasinski sea un erro de casting, pero tampoco es que haga nada especialmente bien. Y eso podría decirse de todo el reparto, en especial los compañeros de Ryan, con unos Wendell Pierce y Michael Kelly que hacen cosas muy poco interesantes en esta temporada a pesar de tener una importante presencia en la serie.

La historia también la calificaría de funcional, pero en este sentido al menos están pasando muchas cosas todo el rato y el misterio y la amenaza que se plantea resulta interesante. En este sentido, también debo decir que aunque la premisa de «Jack Ryan, fugitivo» resultaba interesante a priori, su ejecución no acaba de sacarle el partido que se intuía a la premisa, quedando como una idea un tanto desaprovechada. Hay alguna que otra chorradita narrativa indispensable para que la acción avance hacia donde debe, que no llegan a molestar durante el visionado.

Y a todo esto, la problemática geopolítica de la serie está interesante, pero es curioso que los sucesos de 2022 han provocado que la serie quede anacrónica, al plantear a un presidente ruso «bueno» acosado por un complot que amenaza la estabilidad mundial, mientras en el mundo real es el propio Putin el criminal de guerra que amenaza el orden mundial. Esto me parece algo que merece comentarse y que resalta lo difícil que es hacer series de este tipo que intentan transmitir cierto realismo en las historias que plantean dentro del marco geopolítico mundial actual.

Dicho esto, como comento no pasa nada si una serie es sólo correcta. Jack Ryan me ha resultado un buen entretenimiento, aunque sin tirar cohetes, las cosas como son. Su duración, por ejemplo, me parece perfecta, sin encontrarme situaciones que me hicieran pensar que estábamos ante unos minutos de la basura como me pasa en tantas series de Netflix. O en desastres de Disney+, que también los hubieron el año pasado. Globalmente, para un público fan de las historias de espionaje, creo que Jack Ryan va a cumplir de sobra su función.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Jack Ryan nos ha dado un buen entretenimiento. A veces no se le puede pedir más a este tipo de contenidos. En lo que nos propone, creo que cumple sin duda.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Lo mejor del año 2022: Televisión

Tras el post de ayer en el que resumía lo mejor del año en lo relativo al cie, hoy toca hablar de lo más destacado del año en el mundo de la televisión, en el que considero que ha sido un buen año para los consumidores de streaming.

Empezando a nivel general, 2022 ha sido el año en que descubrí Apple TV. Y aunque tiene una oferta muy limitada, tres de las mejores series del año las vi allí: SEVERANCE, las dos temporadas de TED LASSO y las tres de PARA TODA LA HUMANIDAD. A estas habría que sumar la excelente Calls y Pachinko (que le gustó mucho a mi mujer). Aunque como digo Apple TV no tiene catálogo que justifique una suscripción anual, confirmo desde ya que cuando estrenen la segunda temporada de Severance y la tercera de Ted Lasso me pienso suscribir para verla.

Dentro de los elementos positivos a destacar de 2022, me alegra comprobar que Disney+ se ha convertido en un estupendo proveedor de contenidos que va más allá de Marvel, Star Wars y la animación Disney. Series como The Bear, Dopesick, Pistol, Sólo asesinatos en el edificio o Pam y Tommy me han parecido excelentes y muy diferentes entre si.

Dentro del frikerío, las primeras temporadas de El Libro de Boba Fett, Andor y Tales of the Jedi han saciado mi sed de Star Wars de formas muy diferentes, lo que ha compensado el hecho que ninguna de las series de Marvel Studios haya terminado de cuajar, viendo eso si elementos interesantes en Caballero Luna o Hulka.

La novedad super interesante de Marvel Studios en este 2022 en lo referido a televisión ha sido el estreno de dos alucinantes especiales de Halloween y Navidad, protagonizados por Werewolf by night y Guardianes de la Galaxia. El éxito de estos especiales abre un abanico de posibilidades estupendas, al tener el formato perfecto para poder contar historias diferentes que quizá no dan para una serie, pero que merece ser contada por un motivo u otro.

Siguiendo con Prime Video, creo que se está confirmando como un buen contenido de series para público adulto, pero creo que le pasa un poco como Apple TV, no llega a tener un catálogo lo suficientemente amplio como para competir con Netflix. Con todo, he disfruto mucho con series como Reacher, The Boys T3, La Maravillosa Sra. Maisel T4, además del brillante final de The Expanse.

Y hablando de Netflix, mi mujer lo tiene puesto todo el día. Y no hay duda que mantienen su política de estrenar mucha basura. Pero dentro del gigantesco catálogo siempre aparece alguna serie estupenda, como Stranger Things T4 o El Gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro, Peaky Blinders T6. Destacar además las series de animación, como Love, Death and Robots T3, Cortar por la línea de puntos, La leyenda de Vox Machina T1 y The Dragon Prince T4. Por cierto, compruebo que series super chulas como Cobra Kai han mostrado claros síntomas de agotamiento en sus temporadas 4 y 5.

HBO Max se queda como el patito feo de la competición y el cuarto en la disputa del dominio del streaming. Sin embargo, merece la pena suscribirse puntualmente para ver series como La Casa del Dragón, Succession o Winning Time o La ciudad es nuestra. Junto a estas series, reconozco que no me acabó de gustar la primera temporada de Peacemaker de James Gunn.

Dentro de un buen año televisivo, tengo que recordar los enormes fails que también tuve que sufrir este año. Empezando por Obi-Wan Kenobi y Ms Marvel en Disney+. Menudos desastres. En Prime Video sufrí la terrible primera temporada de Los Anillos de Poder, que se une a la montonerísima Rueda del Tiempo estrenada a finales del año pasado. En HBO, comprobar que la comedia Lo que hacemos en las sombras ha perdido la gracia en su T4 y como el wokismo me ha arruinado el final de la tercera temporada de Harley Quinn entrarían dentro de las peores series de este año.

Pensando en un TOP televisivo de este año, creo que mi lista sería:

7- JUEGO DE TRONOS – LOS ANILLOS DE PODER T1 (HBO Max)

6- STRANGER THINGS T4 (Netflix)

5- PARA TODA LA HUMANIDAD (Apple TV)

4- TED LASSO (Apple TV)

3- THE BEAR (Disney+)

2- SEVERANCE (Apple TV)

1- EL LIBRO DE BOBA FETT (Disney+)

A pesar del problema de carisma de Temuera Morrison, los episodios 5 y 6 de esta serie, lo que algunos han denominado no sin razón The Mandalorian 2.5, me dieron de largo los mejores momentos televisivos de este 2022.

Tengo tantas ganas que se estrene pronto la 3ª temporada de The Mandalorian que creo que compartir el trailer de The Mandalorian es una buena forma de terminar este post.

¡Brindo por un 2023 al menos igual de bueno que el 2022 que hemos disfrutado!

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Crítica de The Peripheral temporada 1 (Prime Video)

Buscando nuevas series me he animado a ver en Prime Video la primera temporada de The Peripheral, serie creada por Scott B. Smith adaptando la novela de Willliam Gibson, que cuenta con Chloë Grace Moretz como principal reclamo.

PUNTUACIÓN: 6/10

8 episodios. Año 2032. Flynne Fisher (Chloe Grace Moretz), su hermano veterano de la Marina, Burton (Jack Reynor), y su madre enferma viven en un pequeño pueblo de las montañas Blue Ridge. Los hermanos ganan un dinero extra jugando a las simulaciones («Sims») compartiendo el avatar de Burton, «compitiendo» por los usuarios que pagan mucho para llegar a superar los exigentes niveles del juego. Cuando a Burton se le ofrece la oportunidad de probar la versión beta de un nuevo Sim, es Flynne quien acaba jugando, haciéndose pasar por su hermano, pero pronto ella se da cuenta de que el juego es más real de lo que jamás podría haber imaginado: el Londres que está explorando existe realmente en el futuro, en el año 2099, y un hombre, Wilf (Gary Carr), parece ser la clave para desvelar el misterio. Pero lo que Flynne descubre en el Instituto de Investigación la pone a ella y a su familia en grave peligro.

The Peripheral ha sido creada por Scott B. Smith (1965), autor y guionista estadounidense. Ha escrito dos novelas, Un plan sencillo (1993) y Las ruinas (2006), ambas adaptadas al cine a partir de los guiones del propio Smith, que consiguió una nominación al Oscar al Mejor Guion Adaptado por su guion de Un plan sencillo. Smith se inspira en la novela del mismo título de William Gibson publicada en 2014, aunque a partir de la premisa básica, la serie plantea numerosos cambios en la historia de esta serie de televión.

Los creadores de Westworld Jonathan Nolan y Lisa Joy, son los productores ejecutivos, junto con Athena Wickham, Steve Hoban y Vincenzo Natali. Y reconozco que fue uno de los motivos por los que no empecé a ver la serie cuando se estrenó, ya que no me gustó nada la segunda temporada de Westworld . Sin embargo, conocer que realmente no era una historia suya sino una adaptación de la novela de Gibson me animó a verla. La serie ha contado con 8 episodios, siendo Vincenzo Natali el director de cuatro, mientras que Alrick Riley dirigió los otros cuatro. La música de la serie corre a cargo de Mark Korven.

En lo relativo al reparto, encontramos en sus papeles principales a Chloë Grace Moretz como Flynne Fisher, una chica aficionada a los juegos de realidad virtual donde busca dinero para pagar la medicación de su madre Ella (Melinda Page Hamilton), a la que ayuda a cuidar con su hermano Burton (Jack Reynor) un antiguo miembro de las fuerzas especiales con el que experimentaron una novedosa tecnología de conexión entre varios miembros del batallón. En el futuro encontramos a Gary Carr como Wilf Netherton, JJ Feild como Lev Zubov, T’Nia Miller como Cherise Nuland y Katie Leung como Ash.

The Peripheral es una serie con una premisa interesante. En un futuro cercano al nuestro, una jugadora de juegos realidad virtual cree que está probando un nuevo juego cuando en realidad su mente se ve transportada 70 años en el futuro a una Londres futurista que intenta volver a la normalidad tras haber sufrido la humanidad varias crisis que casi acaban con el planeta. Flynne Fisher se ve envuelta en una a priori peligrosa conspiración a partir de un robo de información sensible que puede desestabilizar los equilibrios de poder de este mundo y que tendrá a su vez repercusiones en el mundo real de Flynne.

Y lo cierto es que aunque la serie empieza bien, en todo momento sientes que hay elementos poco explicados o que no acaban de cuadrar. Hay una parte de suspensión de credulidad que la serie no consigue solventar de la mejor forma posible que hace que el conjunto chirríe. Incluso a pesar de aceptar la existencia de universos alternativos, que alguien del futuro pueda cambiar hechos del pasado sin que ello afecte su presente es algo con lo que no he conectado nada. Como lo es el hecho que pueda conectar con pasados de realidades alternativas que no son la suya. Pensando en las dos opciones disponibles, ninguna me cuadra, la verdad.

Pero más allá de este elemento de inicio, el problema de la serie es que en la parte del futuro de Londres, lo que comentaba que podía ser a priori una peligrosa (e interesante) conspiración es resuelta en la serie con interminables escenas de Flynne hablando con unos y otros, unos diálogos que no pueden resultar más aburridos y redundantes que roban toda la posible espectacularidad que la serie prometía, algo que la serie no llega a ofrecer en ningún momento.

En el presente de Flynne tenemos la sorpresa de conocer como su hermano Burton forma con otros miembros de su batallón un potente grupo de fuerzas especiales al estar todos conectados, lo que ofrece unas escenas de acción bastante chulas. Aparte de esta sorpresa y de algunos momentos buenos en lo relativo a las escenas de acción, por ejemplo cuando un asesino a sueldo llega a su pueblo para intentar matarles, toda la historia de ese presente está creada desde el cliché más burdo. Tenemos el típico pueblo controlado por un empresario corrupto que da de comer a la mayoría de habitantes del pueblo pero que al mismo tiempo controla el crimen del condado, teniendo a toda la policía comprada excepto a un oficial ex-novio de Flynne que es un boy-scout. Todas las subtramas de este presente fuera de la familia de Flynne no me han funcionado en ningún momento y me parecen minutos fallidos que evitan que la serie se centre en lo verdaderamente importante.

La serie resulta aburrida en varios momentos, y aunque hay conceptos de ciencia ficción interesantes, parece que no acaba de saber cómo sacarle el máximo partido a la premisa de base, dejándome una sensación de oportunidad perdida.

La primera temporada recién emitida puede considerarse que cierra la historia de forma moderadamente correcta, aunque de forma super anticlimática. Y aunque deja algunas tramas abiertas en caso que se diera luz verde a una segunda temporada que cuando escribo estas líneas aún no está confirmada, en caso de quedarse aquí podría decirse que han contado todo lo que había que contar. Sin embargo, en mi caso creo que NO vería una continuación, The Peripheral se ha confirmado como una serie que no es para mi.

Comparto el trailer de esta serie:

The Peripheral se va a quedar como una serie aburrida en muchos momentos que no me deja con ganas de ver una posible segunda temporada, en caso que se llegara a rodar. Una pena.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Willow episodios 1 y 2 (Disney+)

Esta semana Disney+ ha estrenado los dos primeros episodios de Willow, la serie secuela del clásico de 1988 dirigido por Ron Howard que vuelve a estar interpretado por Warwick Davis. Comparto mis impresiones del arranque de esta serie.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Willow regresa en una nueva serie ambientada años después de la película original.

Aunque la posibilidad de una continuación de Willow es algo que llevaba años comentándose, no fue hasta la creación de Disney+ y la necesidad de dotarla de contenidos que la serie consiguió tener luz verde. Lucasfilm contrató a un hombre de la casa como creador de la serie: Jonathan Kasdan, guionista de Solo: a Star Wars story e hijo del director Lawrence Kasdan, guionista de El imperio contraataca y el retorno del Jedi entre otras, además de director de películas como Silverado, Grand Canyon o Wyatt Earp. Jonathan Kasdan escribe el guion del episodio piloto, teniendo a Bob Dolman, guionista de la película original, como guionista del segundo episodio y uniéndose al grupo de escritores contratado por Disney.

Estos dos episodios (de ocho que va a tener la serie) han sido dirigidos por Stephen Woolfenden, director inglés conocido por ser el director de la segunda unidad de algunas películas de Harry Potter y por dirigir algún episodio de Doctor Who. Además de utilizar el tema clásico de la película obra de James Horner, la serie cuenta con nueva música escrita por James Newton Howard.

Warwick Davis vuelve a ser Willow Ufgood, un hechicero enano de Nelwyn. Junto a Willow volvemos a ver a Joanne Whalley como Sorsha, la guerrera hija de la malvada Bavmorda que 20 años después es la reina de Tir Aslin. Los nuevos personajes de esta historia ambientada 20 años después son Ruby Cruz como la princesa Kit, hija de Sorsha que lidera un grupo para rescatar a su hermano gemelo el príncipe Airk (Dempsey Bryk), secuestrado por unos misteriosos villanos. En esta misión viajan justo a Kit Erin Kellyman como Jade, una caballero en entrenamiento y la mejor amiga (novia) de Kit, Ellie Bamber como Dove, una criada de cocina y novia de Airk, Tony Revolori como el príncipe Graydon, prometido de Kit y más interesado en los libros que en los combates. Por último, Amar Chadha-Patel interpreta a Boorman, un ladrón al que se le ofrece la libertad de prisión si ayuda al grupo.

Empezando por los elemento positivos, mi corazoncito de fan de la fantasía se alegró un montón al volver a ver a Willow Ufgood en carne y hueso. Que Warwick Davis se encuentra en condiciones de volver a trabajar en una serie de este calibre me parece una pasada. Creo que sólo por él ya sabía de antemano que iba a ver esta serie en su totalidad. Al menos en eso, Disney me tenía ganado de inicio.

La serie tiene el mismo tono de aventura ligera para toda la familia pensando en un público adolescente que tenía la película original. En eso no se le puede poner un pero porque es exactamente igual, aunque los que la viéramos en su día en el cine tengamos ahora 34 años más y no seamos niños. En ese sentido, entiendo lo difícil que es crear una serie que intenta recuperar la magia de un clásico contando algo nuevo y original. Willow fue muy importante para mi yo chaval, y esa sensación es casi imposible de recrear para mi yo adulto de 2022, pero me gustaría que sí lo consiguiera para posibles nuevos espectadores.

El nuevo reparto de actores jóvenes me parece que están todos correctos, y de alguna manera me hace gracia que recreen el espíritu de las partidas de Dungeons & Dragons en las que para las campañas siempre te encontrabas a un mago, un bruto, un espadachín, un arquero y un erudito, entre otros. La historia no intenta inventar ninguna rueda y opta por una estructura super clásica de ensamblar una compañía formada por personas diversas que formen un grupo heterogéneo que provoque numerosas dinámicas interesantes a lo largo del viaje. En esto, los lectores y fans de la fantasía heroica y todos los jugadores de rol se sentirán como en casa viendo la serie. Al menos, así me sentía yo.

Otro detalle que me hace cierta gracia es ver a actores que han trabajado en el MCU como Erin Kellyman (Karly Morgenthau en Falcon & Winter Soldier) y Tony Revolori (Flash Thompson en la última trilogía de Spiderman). Además, aunque el primer episodio diría que es bastante flojo, creo que la cosa mejora en el segundo, obviamente con la aparición de Willow, por lo que confío y deseo que la serie no deje de ir a más en los 6 episodios restantes de esta primera temporada. Ah! Se me olvidaba comentar que la serie ha sido rodada en localizaciones naturales en Gales, y algunas escenas en bosques y a caballo están chulas.

Dentro que todo me parece correcto y como comentaba antes voy a ver la serie en su totalidad, la verdad es que este arranque de Willow no me ha apasionado en absoluto. Un primer problema es la terrible puesta en escena del televisivo Stephen Woolfenden, dicho esto en el peor de los sentidos posibles. Woolfenden rueda todas las escenas de la forma menos interesante posible, lo cual tendría mérito si no fuera algo malo. Por ejemplo, en el asalto del grupo de villanos los Vendavales a Tir Aslin hay varios combates y todos están rodados con planos medios y primeros planos con millones de cortes entre ellos, no sea que tuvieran que preparar algún tipo de coreografía, algo que entiendo lleva tiempo y trabajo y claro, para qué. Modo irony on. El maravilloso pueblo de los Nelwyn que fue construido realmente para la película ahora ha sido sustituido por unos decorados de cartón piedra terribles en una cueva. Y así todo.

Willow fue un hito dentro de la fantasía heroica en los años 80 en un momento en el este género no existía en el mainstream. Que para recrear este mundo de magia y aventura hayan optado por algo mediocre en lo visual es algo terrible que si algo hace es precisamente quitar la magia que sentimos al ver Willow por primera vez. Espero que esto se mejore a medida que avance la serie, pero a priori no me ha transmitido buenas sensaciones.

Por cierto, junto a Warwick Davis me alegra también volver a ver a Joanne Whalley retomando su personaje de la ahora Reina Sorsha. Pero una vez dicho esto hay que reconocer que su personaje es el causante de una de las grandes idioteces que tiene la serie en lo relativo al personaje clave de Elora Danan. Y es un enorme elefante en una cacharrería absurdo sin el cual hay que reconocer que NO habría serie tal y como se ha planteado, pero reconozco que me ha fastidiado bastante que hayan sido tan ineptos en no pensar en algo mejor que no sea tan ridículo para poner en marcha la historia.

Esto es un gran problema inicial del guion que tienes que dejar marchar porque no tiene solución. Luego habría un segundo elemento que no es que sea un fallo pero que genera cierta duda y que espero sea aclarado a medida que avance la serie, y es el porqué ha sido justo el príncipe Airk el secuestrado, teniendo la opción de haber cogido a quien hubieran querido durante el ataque. Espero que se justifique convenientemente, ya veremos.

Antes decía que en general el casting de actores jóvenes me ha gustado. Por ponerle un pero, dentro que no me parece que actoralmente lo haga mal, a la actriz Ruby Cruz que interpreta a la princesa Kit le ha tocado bailar con la más fea (narrativa y figuradamente hablando). Al principio de la serie parece que va a ser la protagonista al tratarse de una mujer lesbiana empoderada que quiere labrarse su propio futuro sin que nadie, y en especial su madre, la mande. El ideal del feminismo woke imperante, vamos. Sin embargo, el guion la convierte en una malcriada y orgullosa, con lo cual ahora mismo es el único personaje que cae mal de todo el reparto. Espero que esto se arregle a medida que avance la serie y la podamos ver en una versión más positiva, pero la sensación tras estos dos primeros episodios de estar ante una nueva Galadriel de Los Anillos de Poder ha estamos más presente de lo que me hubiera gustado.

Comentaba al principio que me encanta el Willow original. Sin embargo, merece la pena recordar que en 1988 NO había fantasía heroica D&D en los cines. Podría decirse que Star Wars fue lo más parecido que llegamos a ver en imagen real de un género que no se estilaba y parecía para críos, ciertamente algo menor. Por eso entre otros motivos Willow fue revolucionaria en su día. E incluso con esto en mente, hay que recordar que la película que ahora es un clásico en su momento fue una decepción en taquilla. Sin embargo en 2022 hay competencia como nunca antes se había visto en el género de la fantasía heroica / espada y brujería. Ya no es suficiente con crear una serie de fantasía «correcta», tiene que ser buena (o a ser posible muy buena) o va a lucir cutre comparada con Los Anillos de Poder, La Casa del Dragón o The Witcher. Dado que La rueda del tiempo fue super cutre, estoy seguro que al menos Willow si conseguirá superar a la serie inspirada en los libros de Robert Jordan.

Que se hayan estrenado todas estas series es en sí mismo un milagro y un sueño hecho realidad para los fans de la fantasía heroica. Aparte de la existencia de series de animación estupendas como El Príncipe Dragón o Legend of Vox Machina. Y en 2023 se estrena en cine la nueva película de D&D. Es una pasada, de verdad que si. Y claro que la comparación de Willow frente a los principales contenidos de Netflix, HBO Max y Prime puede ser injusta. Pero al final todos lo hacemos, y al espectador «normal» no fan de la fantasía le tienes que dar algo que haga que le merezca la pena invertir su tiempo en Willow en lugar de en la última serie hot de Netflix. Por ejemplo Miércoles producida por Tim Burton.

Ojalá me equivoque y la cosa mejore rápidamente, pero lamentablemente se me hace difícil imaginar que mucho público no friki pueda engancharse a esta serie visto lo visto. Incluso a pesar del estupendo final del segundo episodio con la revelación que hace Willow y el cliffhanger con el que nos dejan. Cuanto más lo pienso, más me parece que siendo todo correcto, estos dos episodios de Willow no han sido lo potentes que deberían haber sido para enganchar al público no convencido previamente como es mi caso.

Comparto el trailer de esta serie:

Willow ha empezado correcta sin más. Espero que vaya de menos a más, pero lo visto hasta ahora no se si es suficiente para enganchar al público no friki de la fantasía.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Andor y el problema de la narrativa periódica

La primera temporada de Andor, la última serie de imagen real del Universo Star Wars creada por Tony Gilroy, ya está disponible en Disney+. Y aunque fui publicando reseñas de los diferentes arcos argumentales, siento que se me quedaron elementos claves por analizar ahora que ya podemos valorar la serie en su conjunto, que es lo que me mueve a escribir esta entrada.

En primer lugar, valorar que Andor globalmente me ha gustado y pienso ver la segunda temporada, cosa que no puedo decir de otras series frikis que se han estrenado este año como Obi-Wan Kenobi o Ms. Marvel. Esto en si mismo ya marca que la serie puede ser considerada un éxito de Disney+ y Lucasfilm. Hay que reconocer además que la serie va de menos a más, siendo los mejores episodios de esta temporada el 6º con el robo en Aldhani, el 10º con la fuga de la prisión en Narquina 5 y el 12º con el climax en Ferrix. A todo esto, podéis leer en los links mis opiniones sobre los cuatro arcos que se desarrollaron en los episodios 1-3, 4-6, 7-10 y 11-12.

Sin embargo, dentro que como digo la serie tiene numerosos elementos interesantes y estupendas interpretaciones, me veo en la necesidad de criticar algunas de las decisiones creativas que se han tomado en lo relativo a la estructura narrativa de Andor. Y es que no es normal que Lucasfilm haya estrenado una serie con periodicidad semanal que es imposible de ver semana a semana porque hay numerosos episodios que literalmente no cuentan nada. El planteamiento de hacer arcos dentro de la serie provocó que los episodios 1 y 2 fueran flojísimos mientras preparaban el climax del tercer episodio con el encuentro de Andor y Luthen Rael en Ferrix. Estaba tan claro que los episodios individuales no se aguantaban por si mismos que Disney tomó la inédita decisión de estrenar estos 3 episodios de golpe ante el temor cierto que si sólo estrenaban uno o dos episodios, la audiencia desertaría en masa. Y aunque esta decisión del estreno fue acertada, el estreno semanal de los episodios 4, 5 y 6 confirmaron que Andor ha sido una serie que NO puede verse con cadencia semanal, al tener de nuevo 2 episodios como son el 4 y 5 que son un suplicio para el espectador mientras esperamos el climax del robo en el planeta Aldhani.

Siguiendo con la estructura, tras mostrar a la audiencia que Andor es una serie planteada en arcos de 3 episodios, tras los dos primeros los productores y creativos rompieron su propia norma al hacer un séptimo episodio de transición que nos lleva a un tercer arco desarrollado en 4 episodios en el planeta prisión Narkina 5. Si buscaban marear a los espectadores, la verdad es que creo que lo consiguieron. En mi caso, tras ver el 7º episodio, me salté el visionado del 8º cuando se estrenó para verlo junto al 9º, para encontrarme que el arco no finalizaba esa semana y tenía que esperar una semana más para verlo. Finalmente, tras un satisfactorio episodio 10, opté con buen criterio por no ver el episodio 11 y esperarme a verlo junto al 12, lo que hizo que la sensación de relleno y presentación de elementos que explotarían en el climax final del 11º no fue tan mala como lo hubiera sido si lo hubiera visto por separado.

Con Andor me quedo con la sensación que escritores de cine han intentado escribir para televisión como si fuera lo mismo, y no es el caso en absoluto. Los arcos narrativos protagonizados por Andor tienen la estructura clásica de película mainstream con presentación-nudo-desenlace pero planteando estos elementos en cada episodio del arco. Y aunque se añadan otras líneas argumentales de varios personajes secundarios que sí se han extendido a lo largo de toda la temporada, globalmente los episodios 1, 2, 4, 5, 7 y 8 (justo la mitad de la serie) no han ofrecido elementos a los espectadores que hagan que tengan necesidad o ganas de seguir viendo la serie semanalmente.

Entiendo que Disney+ tiene que llenar su parrilla todas las semanas y para ellos ocupar 10 semanas es mejor que sólo 4, en caso que hubieran optado por ejemplo por estrenar semanalmente los arcos completos como hicieron en el estreno. Toda serie de televisión estrenada semanalmente tiene como primera obligación mostrar elementos que te hagan querer volver la semana siguiente, y ese no fue el caso en absoluto con Andor. Incluso reconociendo que la serie en su conjunto me ha gustado al haber acertado el final y debido a la complejidad de algunos personajes, no tengo claro que una serie que me hizo dejar de ver los episodios semanalmente pueda ser consideraba «buena televisión». Al menos en lo referido a su narrativa serializada, que me parece deficiente. Si Disney hubiera estrenado Andor con el modelo Netflix, tengo claro que la valoración de la serie sería diferente. Pero esto no ha pasado. De hecho, comparaba antes a Andor con Obi-Wan Kenobi que no me gustó nada. Pero al menos en lo referido al aprovechamiento del formato televisivo y del uso del episodio como unidad de medida argumental y creativo, resulta mucho más satisfactoria (incluso con sus carencias) que esta serie.

Es por esto que tras el final de la serie no dejo de leer cuentas oficiales de Disney / Star Wars (y a numerosos medios de comunicación y críticos del ambito friki) invitando a ver la serie en su totalidad incidiendo en que el esfuerzo de llegar hasta el final merecerá la pena. Porque aunque Disney no publica las cifras de audiencia, no tengo duda que Andor ha sufrido una caída abismal de audiencia en las semana malas tras la emisión de los episodios 4 y 5, o luego tras el 7-8. Y veo super normal que mucha gente se bajara del carro. Porque no es normal un episodio como el 5 en el que la gente básicamente habla entre si todo el rato sin un avance en la acción principal del robo.

Cambiando de tema, he escuchado también algún podcast comentando que manda narices que la mejor y más adulta serie de Star Wars hasta la fecha vaya a ser la menos vista de toda la franquicia. En este sentido, reconozco que el concepto «a pie de calle», la complejidad de algunos personajes y el ritmo pausado que Tony Gilroy plantea para la serie hace que pueda ser considerado «el producto de Star Wars más adulto hasta la fecha». Sin embargo, tengo que negar la mayor, porque no entiendo como el calificativo de «adulto» parece una barra libre para crear una serie aburrida o una que no cuenta nada interesante. Yo me considero adulto, y me parece que la primera temporada de The Mandalorian es de largo un mejor entretenimiento «adulto» que Andor. Volviendo a la idea clave que una serie que no te deja con ganas de ver el siguiente episodio no puede ser mejor que otra que si lo hace. Una cosa es plantear temas complejos que se desarrollen a lo largo de una temporada, cosa correctísima si se hace bien, y otra tener a personajes hablando todo un episodio sin que la trama avance de manera sustancial. Los adultos también queremos ser entretenidos con una serie de televisión (y ya si es de Star Wars ni te cuento), no se por qué motivo a una parte de la progresía cultural le parece que no es así.

Como ya fui comentando en mis reseñas de los diferentes arcos, me ha encantado la complejidad de Luthen Rael (de largo lo mejor de la serie) y la maravillosa interpretación de Stellan Skarsgård, mostrando que no todos los rebeldes eran seres de luz y algunos no tenían problema en ensuciarse las manos y hacer lo que hay que hacer para luchar contra el Imperio. También me parece sobresaliente Kino Loy, el personaje protagonizado por Andy Serkis que ve como su ordenada existencia se ve barrida por los aires ante la evidencia que sólo luchando podrá salir con vida de la prisión. Maarva, la madre de Andor, destaca en la serie gracias a la interpretación de Fiona Shaw, que eleva al personaje. Junto a ellos, ver a Forest Whitaker como Saw Gerrera siempre está bien.

Y sobre todo, me gustan las dos ideas claves de Andor. En primer lugar, que la chispa de la Rebelión más que un intento organizado de lucha fueron en su concepción muchas luchas individuales a lo largo y ancho de la galaxia, a menudo condenadas al fracaso. En ese sentido, la fuga de la prisión en Narkina 5 del episodio 10 y el levantamiento del pueblo de Ferrix durante el entierro de Maarva (mientras Andor está a otras cosas) en el último episodio me parecen los mejores momentos de toda la serie, unas escenas tremendas de tensión y emoción. Entiendo que en este sentido en la segunda temporada ya nos mostrará misiones de una Rebelión más formada y con una mayor (y mejor) estructura que plantee una amenaza al Imperio. De momento, por lo visto en esta temporada, narrativamente han dejado a la serie en un momento muy interesante.

La segunda idea clave de Andor gira en torno al Imperio, y me parece genial la forma en que nos lo presentan como una fuerza avasalladora que aplasta a la gente normal. La forma en que una burocracia excesiva se va convirtiendo en fascismo me parece muy interesante, y en esto la filosofía «a pie de calle» me parece que funciona de maravilla. Por otro lado, para mi Star Wars siempre ha mostrado que TODO el imperio es malvado, no era un tema limitado al Emperador, Darth Vader y los Moffs imperiales, todos los miembros del imperio lo son. La broma de Kevin Smith en Clerks sobre los curritos de la Estrella de la Muerte hizo un daño tremendo en esta percepción, porque para mi no hay duda. Es por esto que dentro que me ha gustado la fría precisión del ISB para detener a los rebeldes, tampoco es que mostrarles como «malvados» me parezca la genialidad que tanta gente ve.

Como ya comentaba, si pongo la balanza las cosas buenas y las que no me han gustado, al final me sale a cuenta haber visto la serie, aunque no fuera con la periodicidad semanal. Sin embargo, como digo el problema no es que el público no acepta series «adultas» de Star Wars, sino que no acepta conceptos aburridos mal contados semanalmente.

Una de las cosas que me parecen más problemáticas de Andor es la falta de carisma de Diego Luna, algo que no es problema de la serie en si, ni tampoco del propio Luna, al venir arrastrado desde el casting de Rogue One. Debido a esto, aunque las cosas que le pasan a Andor a nivel general deberían ser interesantes, la interpretación de Luna hace que queden como momentos grises que no son lo más destacados de la serie en su conjunto. Unido a esto, el concepto coral de la serie y el planteamiento de ver el nacimiento de la Rebelión desde varios puntos de vista hace que los mejores momentos de la serie sean de otros personajes mejor interpretados que Andor, lo que a la larga es un problema.

Hablando de «El nacimiento de la Rebelión», hago constar que el concepto a priori no podía ser más interesante y desde luego consiguió captar toda mi atención. Sin embargo, la ejecución en lo referido a alguna de las tramas secundarias de la serie no puede ser más montonera y mediocre. Empezando por la lamentable Mon Mothma (friamente interpretada por Genevieve O’Reilly), que convierte una teórica función de espionaje en el Senado Imperial en una serie de ridículas discursiones con su hija y en un drama alrededor de una auditoría contable. Esta parte es muy muy floja, verdaderos minutos de la basura de la serie, al igual que el intrascendente arco de Vel Sartha (Faye Marsay) la comando rebelde y líder del golpe en Aldhani que resulta ser prima de Mon Mothma. Si quitáramos todo el metraje de Vel después del robo (episodios 7-12), realmente no nos hubiéramos perdido nada, porque lo que hace no tiene trascendencia ni interés. Otro bluff. No, que su supuesta novia la abandone porque está centrada en la lucha no entra en «interesante».

Por el lado Imperial, comentaba como me gusta la forma como muestran a la fría burocracia Imperial aplastando a la gente normal. Esto está correctamente personalizado en Dedra Meero, la inteligente oficial del ISB imperial cuya tenacidad consigue descubrir la existencia de los rebeldes. Meero está correctamente interpretada por Denise Gough, pero su papel se plantea desde una frialdad extrema casi deshumanizadora, por lo que diría que está bien sin más.

El otro arco que me produce vergüenza ajena es el del subinspector de la Autoridad de Preox-Morlana Syril Karn (interpretado por Kyle Soller). Su papel como antagonista que busca detener a Andor en el primer arco es correcto, pero su fall-from-grace en los episodios 4 a 12 es realmente penoso. Su viaje a Coruscant y sus discursiones con una madre que le ridiculiza constantemente probablemente sea un arco aún peor que el de Mon Mothma. Entiendo que el creador de Andor Tony Gilroy plantea una historia coral con diferentes puntos de vista, pero como comentaba antes, lo que muestres debe ser interesante, cosa que Kyle Soller o Mon Mothma no son, o si no la sensación con la que te quedas es que han creado estos arcos para rellenar minutos, el gran problema del streaming actual.

Tener una serie sin presencia de alienígenas tampoco ayuda a que Andor tenga el feeling correcto de Star Wars. Y no es un tema de «tono adulto», sino que diría que se trata de una decisión de diseño de producción motivada por motivos presupuestarios, lo que me parece impropio de una franquicia multimillonaria como es Star Wars. Otro aspecto que provoca el feeling «a pie de calle» es la ausencia de otro aspecto consustancial a Star Wars, los viajes y combates espaciales. Creo que es algo tan evidente que en el undécimo episodio de transición antes del climax final se añaden dos escenas que maquillen esto, al ver a dos habitantes de Narkina 5 cuando Andor y Melchi escapan de la prisión, y luego con la huida de Luthen de la nave imperial que intenta atraparle. Que sean justo en el episodio 11 (de 12) diría que es porque alguien notó que estas ausencias eran atronadoras y plantearon una solución de urgencia para disimularlo.

La ambigüedad de Luthen Rael me parece de largo lo mejor de Andor a pesar de sus pocos minutos en pantalla. Que este personaje entre de alguna forma en conflicto con el espíritu de Star Wars de la lucha del bien contra el mal no me supone ningún problema mientras resulte interesante. Pero aceptando la premisa de Andor, no comulgo nada con esta idea cínica que un argumento de «el bien contra el mal» no pueda ser utilizado en una historia dirigida a un público adulto. No la compro porque me parece una falacia grosera, la verdad.

De cara a la segunda temporada ya confirmada de Andor, Tony Gilroy ha comentado en entrevistas que vuelve a plantear los 12 episodios como cuatro arcos de 3 episodios. Cada arco contará un año en la vida de Andor, se entiende que realizando diferentes misiones para Luthen, que acabarán desembocando en el comienzo de Rogue One. Visto lo visto, creo que la mejor opción será ver los arcos por separado como si fueran películas de una serie (¿he oído Bourne?), evitando el visionado semanal. Sinceramente me gustaría que Gilroy me callara la boca en la segunda temporada a base de buenos episodios. Y ojalá consiguiera engancharme y hacerme volver a ver Andor semanalmente, sería el mejor indicativo que la temporada me estará gustando mucho más que esta primera. A ver si es verdad.

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