La actualización de los mitos artúricos de Kieron Gillen y Dan Mora, con colores de Tamra Bonvillain, Once & Future, es un comic super entretenido que me drja siempre con ganas de más. Hoy comparto mis impresiones del tercer volumen editado recientemente en Estados Unidos por Boom Studios.
PUNTUACIÓN: 7,5/10
El siguiente capítulo de la serie aclamada por la crítica y nominada al premio Eisner en el que Bridgette, Duncan y Rose deben encontrar la manera de estar un paso por delante de Merlín y mantener las cosas en secreto, pero es una era moderna y los secretos nunca permanecen ocultos por mucho tiempo…
LO PEOR DE AMBOS MUNDOS
Aunque los monstruos de Beowulf pueden haber sido derrotados, la convergencia de historias significa que la conexión entre nuestro mundo y el Otro Mundo se vuelve peligrosamente delgada. Decidida a ir un paso por delante de los planes de Arthur y Merlin, Bridgette y Duncan comienzan con lo que saben, rastreando las últimas conexiones que tenía Nimue: los nacionalistas que usó para resucitar a Arthur y Lancelot. Pero encontrar al legendario caballero puede no ser suficiente, Merlín ha encontrado su última pieza del rompecabezas y llega hasta los niveles más altos del gobierno británico. Para evitar más caos, Bridgette, Duncan y Rose deben luchar más duro que nunca para mantener las cosas en secreto, pero es una era moderna y los secretos nunca permanecen ocultos por mucho tiempo …
El exitoso escritor superventas del New York Times, Kieron Gillen, se une al artista ganador del premio Russ Manning, Dan Mora, y la colorista Tamra Bonvillain para presentar el siguierte capítulo de la serie aclamada por la crítica y nominada al premio Eisner.
Este tercer volumen recopila los números 13-18 USA. Por si te interesa, dejo aquí los links a mis reseñas de los volúmenes uno y dos.
En los últimos meses me he llevado algún que otro chasco con algunos comics editados por sellos independientes como Boom Studios. A pesar de contar con guionistas super estrella, comics como We only find them when they re dead de Al Ewing y Simone Di Meo o Seven Secrets de Tom Taylor y Daniele Di Nicuolo han fallado por un apartado artístico que en mi opinión no ha estado a la altura. Y no hay que irse a Boom, porque podría decir lo mismo de Redneck de Donny Cates y Lisandro Estherren en Image Comics, aunque en este caso la historia de Cates sí me ha enganchado y me ha dejado con ganas de saber cómo termina la historia.
Digo esto porque es un placer poder disfrutar de un comic con un dibujo tan estupendo como este Once & Future, gracias a un Dan Mora en estado de gracia y perfectamente asociado a la colorista Tamra Bonvillain. Si Mora, cuyo Klaus junto a Grant Morrison es también un placer para la vista, dibujara en Marvel o DC, no tengo duda que sería uno de sus artista estrella, porque su narrativa es perfecta y su estilo de línea fina orientada a facilitar la comprensión de la historia siempre contando con un punto de vista espectacular le convierten en un artista perfecto para historias planteadas en el mainstream.
Mora y Kieron Gillen me transmiten con cada tomo que se lo están pasando genial realizando este comic, jugando a subvertir y actualizar los mitos artúricos con esta historia de tono ligero pero que no se corta a la hora de mostrar elementos gores. El rollo aventurero / arqueológico le va perfecto a la historia, y me flipa la inventiva de Gillen a la hora de conectar todo lo conectable del mundo de los caballeros y las leyendas medievales.
Once & future no es un comic sesudo, tiene claro su faceta de entretenimiento ligero y un poco punki. Pero al igual que me pasa con la saga de Misión Imposible, no hay nada malo en plantear un comic de este estilo mientras lo hagas bien y pongas el corazón en el sitio correcto. Y este comic lo tiene. Si un buen comic tiene que tener una buena historia que te enganche y haga que quieras seguir leyendo y conocer cómo termina la historia, todo ello contado con un dibujo estupendo, no se le puede pedir más a este comic.
Comparto las primeras páginas de este tercer volumen:
Once & future me parece super entretenida y una lectura obligada para todos los fans de las historias de aventuras tipo Indiana Jones y de los mitos artúricos. Y lo mejor es que este tercer volumen no levanta el pie del acelerador. Mientras mantengan este nivel, yo lo seguiré comprando encantado.
PUNTUACIÓN: 7,5/10
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¡Vaya locura acabo de leer! Ultramega de James Harren y colores de Dave Stewart, editado por ECC Ediciones, es el sueño húmedo de cualquier fan de las películas de monstruos, con un nivel de gore over-the-top como hacía tiempo que no leía.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Lucha por la humanidad.
Se ha extendido una plaga cósmica que ha transformado a la gente de a pie en unos violentos y monstruosos kaiju. Solo los Ultramega ―tres individuos dotados con unos poderes increíbles― pueden contener esta locura. Sus batallas dejan ciudades arrasadas e incontables horrores a su paso. Se aproxima la hora de la verdad para los Ultramega, pero… ¿serán capaces de vencer esta guerra?
Enfréntate a los monstruos y lucha por la humanidad en esta nueva serie original de Skybound, creada por el artista más importante de su generación, James Harren (Rumble, BPRD), y el colorista galardonado con un premio Eisner Dave Stewart.
Recopila Ultramega, de James Harren, números 1-4 USA, editados por el selle Skybound de Robert Kirkman a través de Image Comics. El tomo de 208 páginas en cartoné fue editado por ECC Ediciones a finales de diciembre.
James Harren es un dibujante estadounidense nacido en 1986 en Doylestown (Pensilvania) y residente en Brooklyn (Nueva York). Se estrenó en el mundillo en Marvel en comics de la Patrulla X, pero rápidamente se pasó a Dark Horse, donde puso su arte al servicio de títulos como Abe Sapien, AIDP y Conan. Aunque está considerado un narrador con una gran creatividad, también es un cotizado portadista. Rumble junto al guionista John Arcudifue su primer cómic como autor independiente, tras lo cual este Ultramega ha conseguido volarme la cabeza como autor completo.
Maaaadre mía del amor hermoso. Creo que desde Akira no leía un comic que incluya una destrucción a la escala de lo que acabo de leer en este Ultramega. Y es que narrativamente el comic de James Harren creo que comparte un más que evidente amor por la obra Katsuhiro Otomo. Y si a una arquitectura con reminiscencias al manga de Otomo le sumamos las peleas más bestias que he visto nunca entre Kaijus gigantes y defensores de la humanidad super poderosos, el coctel que tenemos en este comic es alucinante.
El dibujo de Harren tiene una narrativa muy manga a la hora de mostrar las escenas de acción, con un nivel de gore, miembros desmembrados y momentos sangrientos por encima de todo lo que he leído recientemente. Su diseño de los diferentes Kaijus y del ecosistema que se crea en las ciudades medio destruidas son otro de sus puntos fuertes, con un dibujo que en algunos momentos me recordó algo al Kevin O´Neill de Marshall Law.
Junto a Harren, la paleta de color elegida por Dave Stewart refuerza el elemento freak y loquísimo de la historia, creando unos contrastes muy chulos entre los momentos tranquilos y las peleas más grandes que la vida que tenemos en este comic. Como digo, sólo por el dibujo merece sin duda comprar el tomo recién editado por ECC Ediciones.
En lo referido al guión, Harren plantea los 4 números contenidos en este tomo como una montaña rusa de emociones de principio a fin. Un elemento que sorprende de Untramega es la longitud de los episodios, ya que el primer número que presentaba este mundo con Kaijus contó con 60 páginas, lo que permitió mostrar un nivel de destrucción y salvajismo alucinante a la vez que avanzó un montón la historia, planteando un giro antológico de los que hacen época. Los otros tres números tuvieron 44, 44 y 46 páginas, el doble que una grapa normal, lo que permite a Harren desplegar el ritmo que necesita un comic con peleas más grandes que la vida capaces de destruir ciudades enteras.
Debo indicar que aunque el comic me ha gustado, eso por delante, reconozco que no todo me ha flipado, ya que sin entrar en spoilers he encontrado la historia super confusa y caótica. El guión cuenta con buenos cliffhangers y en cada grapa hay sorpresas impactantes y estupendos sets de acción, pero en algunos momentos no tenía claro quien hacía qué o porqué. Si a eso le sumamos una sociedad que no acaba de estar explicada y que, siendo algo secundario, me generaba más dudas que certezas, hizo que no fuera lo perfecto que esperaba. Harren entra en mi listado de buenos dibujantes, pero no tengo claro que sea un buen guionista debido a la confusión reinante. En muchos aspectos, este comic me ha recordado a una película de festivales tipo Sitges que cuando la ves in-situ es un locurón que disfrutas con el resto de público entregado que busca productos over-the-top similares, pero que sabes que no puedes verla con la gente «normal» (entre la que yo no me identifico).
Tengo que reconocer que de alguna manera quizá esperaba encontrarme con el nuevo Daniel Warren Johnson capaz de combinar acción increíble con emoción y desarrollo de personajes, pero parece que Harren «solo» nos da kaijus y gore, lo cual seguro le sitúa un peldaño por debajo de Johnson pero sigue estando super bien. En todo caso, esto no impide que Ultramega me haya volado la cabeza, porque no te acercas a un comic de esta naturaleza para leer complejos análisis sociales o introspección, sino a ver tortas como panes, y el comic las tiene a escala planetaria.
De hecho, me quedo con ganas de leer más cosas de Harren, por lo que igual pruebo con Rumble. Entiendo que ese debe ser el mayor halago que se le puede hacer a un profesional de comic. O del medio que sea, vaya!
Comparto algunas páginas del comic.
El primer volumen de Ultramega ha sido una sinfonía de destrucción que he disfrutado un montón, a pesar de reconocer que no tengo claro qué le estaba pasando a quien en cada momento debido a su caótico guión. En todo caso, una lectura obligada para todos los fans del cine de monstruos.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Llegamos al ecuador de Las Tortugas Ninja: El último ronin de Kevin Eastman, Peter Laird, Tom Waltz, Esau e Isaac Escorza, Ben Bishop y Luis Antonio Delgado, editado por ECC Ediciones. Y las cosas no pueden estar más apasionantes.
PUNTUACIÓN: 7,5/10
¡Unos aliados inesperados abren una puerta a la esperanza! Mientras el Clan del Pie arrasa Nueva York en busca del Ronin, ¡da comienzo un último plan desesperado en nombre de la venganza! Décadas de acción e intriga se resuelven en este número.
En este tercer número volvemos a contar con el equipo creativo de Tom Waltz y Kevin Eastman en el guión, adaptando una historia de ambos junto a Peter Laird, con bocetos de Eastman, lápices y tinta de Esau e Isaac Escorza, Ben Bishop e Eastman, color de Luis Antonio Delgado y asistente de color Samuel Plata.
El tercer número de El último ronin mantiene el esquema narrativo del comic anterior, en el que además de avanzar la trama del presente, conocemos más elementos del pasado y cómo fueron muriendo los diferentes miembros de la familia tortuga. En este sentido, la portada de este mes deja poco lugar a la duda sobre lo que vamos a encontrarnos. Con varias sorpresas del lore de las tortugas como la aparición de Baxter Stockman y Honeycutt (Fugitoide), realmente esta parte del pasado me interesa más que la rebelión que está organizando Casey Marie (la hija de April) contra el dominio de Oroku Hiroto (nieto de Oroku Saky e hjo de Oroku Karai) en la ciudad de Nueva York.
Dentro del fastidio que supone la publicación bimensual de este comic, sus 48 páginas ofrecen un montón de historia que hace avanzar mucho la trama. Además, si no recuerdo mal, creo que el último número aún no se publicaba en USA hasta febrero, por lo que es lógico que ECC tenga que plantear un respiro entre números para dar tiempo a conseguir el material. Y dentro que como digo narrativamente todo está moviéndose por terrenos esperables y lógicos, incluso adelantaría cual creo que va a ser el cliffhanger final del próximo número y diría que no me voy a ir demasiado, la conexión emocional con las tortugas (algo que NO sabía que tenía) consigue que estas páginas sean oro puro.
En el apartado artístico, me gusta que el color de Luis Antonio Delgado, con asistencia de Samuel Plata, mantenga claramente diferenciados los dos momentos temporales, lo que facilita totalmente la lectura. Dentro del baile de dibujantes, reconozco que no estoy seguro quien dibuja la parte del presente y quien la del pasado (que es la que me encaja más), ya que no conocía antes de este comic a los hermanos Escorza o a Ben Bishop, además del hecho que todos trabajan a partir de los bocetos de Kevin Eastman que entiendo creaba el esquema básico de página y viñetas. En todo caso, la verdad es que el comic luce perfecto y en lo referido al arte del mismo me da lo que buscaba y mucho más.
No me calificaría como super fan de las Tortugas Ninja, aunque compré en su día los comics y vi la serie de animación y las primeras películas en imagen real. Sin embargo, este El último comic está despertando un entusiasmo que no pensaba que iba a tener, incluso reconociendo el elemento de narración realizada con plantilla. Este tercer número me ha parecido otro comic estupendo que me ha dejado con ganas que se haga pronto febrero para poder leer el cuarto número.
Comparto las primeras páginas de este número:
Las Tortugas Ninja: El último ronin puede convertirse en uno de mis comics favoritos de este 2022, de momento estos tres primeros números me han parecido modélicos.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Empiezo las reseñas comiqueras de 2022 por todo lo alto con GEIGER, el primer comic de creación propia del equipo superestrella formado por Geoff Johns y Gary Frank, Geiger, con colores de Brad Anderson, cuyo primer volumen ha sido publicado por Image Comics.
PUNTUACIÓN: 8/10
¡El equipo aclamado por la crítica del escritor GEOFF JOHNS y el artista GARY FRANK se une al colorista superestrella BRAD ANDERSON para traer a Image Comics a su primer héroe de creación propia! Ambientada en los años posteriores a la devastación del planeta por una guerra nuclear, forajidos desesperados luchan por sobrevivir en un mundo de caos radiactivo. Más allá del páramo envenenado vive un hombre al que incluso los Nightcrawlers y Organ People temen. Algunos lo llaman Joe Glow, otros lo llaman Meltdown Man. Pero su nombre … es Geiger.
Este primer volumen de Geiger recopila los números 1 a 6 USA.
Debo reconocer que los últimos comics de Geoff Johns y Gary Frank que leí el año pasado, las novelas gráficas Batman: Tierra Uno, no me acabaron de cuadrar. No siendo en absoluto malo, ojo. Por suerte, el final de año me ha traído este comic que me ha reconciliado completamente con esta pareja creativa que siempre me ha flipado con comics como El reloj del juicio final y Superman: Secret origin.
No hay duda que la sociedad americana en los últimos años está paranoica con la idea del final del mundo debido a guerras nucleares o cambio climático. Geiger enlaza completamente en esta moda al plantear un mundo post-apocalíptico en el que un misterioso ser con poderes atómicos vive en el desierto desolado protegiendo un silo donde se encuentra lo más preciado para él y tiene que enfrentarse a los carroñeros y todos aquellos que buscan aprovecharse de los inocentes.
Geiger plantea una historia super entretenida perfectamente construida que no sólo resulta entretenida por si misma, sino que sirve para lanzar un universo superheroico propio de forma original, al mostrar la existencia de otros héroes a lo largo de la historia, de forma que imagino que le permitirá a Johns escribir historias diferentes en los próximos años conservando los derechos de esta obra. Por ponerle un pero, el villano de la historia resulta un pelín bluff debido a que los niveles de poder de Geiger le convierten en demasiado poderoso. En todo caso, me gusta la forma en que Johns ha construido al protagonista de forma que podamos empatizar con él. Eso, y el descubrimiento de las diferentes facciones existentes en Las Vegas junto con los restos del ejército americano plantean una complejidad que me dejó con ganas de leer el siguiente volumen.
En el apartado artístico, siempre da gusto leer un comic de Gary Frank, con un Brad Anderson que resulta perfecto en el color. El estilo realista de Frank a la hora de la creación de los personajes y su perfecta fluidez narrativa son perfectos para la historia, y Anderson añade unos colores alucinantes cuando Geiger «enciende» sus poderes atómicos. La historia de Johns está bien, pero sólo por el dibujo de Frank y Anderson merece la pena leer este comic.
Realmente no se me ocurre nada menos bueno excepto el tema del villano, aunque imagino que Johns puede haber planteado esto así para que el siguiente villano que busque venganza sea el realmente peligroso. Dentro del sub-género de los futuros distópicos post-apocalípticos, Geiger me ha parecido un comic modélico.
Comparto el trailer creado por Image Comics:
Y a continuación comparto las primeras páginas del comic:
Geiger ha supuesto un comic estupendo con una buena historia mejor dibujada que cumple de forma modélica a la hora de ofrecer una buena aventura en si misma abriendo a la vez un montón de posibilidades de cara al futuro. ¡Sacad más comics, por favor!!
PUNTUACIÓN: 8/10
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Termino 2021 con un clásico, el post en el que hago balanza del año comiquero, un buen año en el que hemos disfrutado de una enorme oferta para todos los gustos y sensibilidades.
Antes de empezar con los comics, querría destacar que con este artículo cumplo un sueño ya que he conseguido publicar todos los días del 2021, consiguiendo alcanzar la cifra de 365 artículos publicados en un año. He hecho, el record actual de regularidad ya está por los 641, una cifra increíble. No cabe duda que escribir de lo que me gusta se ha convertido casi en mi principal hobby aparte de consumir mis aficiones frikis. Y la verdad es que de momento sigo con cuerda para rato en 2022. No me pongo metas pero tampoco límites, habrá que ir viendo semana a semana.
Otro elemento comiquero chulo de 2021 ha sido poder participar en varios podcast para compartir mi afición comiquera. En Tomando un Chiriflús hablamos de Stan Lee y Jack Kirby y más recientemente sobre Substack, mientras que en La Tierra Salvaje defendí a Jason Aaron en su etapa en Vengadores. Ha sido un placer poder participar en estos podcast y estoy muy agradecido por ser invitado y poder compartir micrófonos con tanta gente buena. Espero que en 2022 pueda tener continuidad.
Si me tengo que calificar como lector de comics, diría que soy lector sobre todo de comic mainstream americano, y aunque actualmente compro mucho más Marvel que DC, realmente sigo más a autores que a personajes. Es por esto que empezando a valorar el año 2021 comiquero, tengo que empezar por mis adorados Ed Brubaker y Sean Phillips. El primer post de comics de este año fue para Reckless, su primera novela gráfica original que abrió una serie que ha publicado tres en total a lo largo del año: Friend of the devil y Destroy all monsters. Unas obras que muestras a unos artistas en plenitud creativa que hacen un noir único que nadie más hace y que me encanta. Y hablando de los Phillips y del género noir, el primer comic de Jacob Phillip como artista completo en Image, That Texas blood, junto a Chris Condon me pareció un estreno estupendo super recomendable también.
Hablando de noir, en 2021 también cumplí con uno de mis grandes debes comiqueros de siempre, ya que compré las cuatro novelas gráficas de Parker de Darwyn Cooke, publicadas en España por Astiberri. Unas obras creadas por Cooke en páginas bitono que resumen la esencia noir del personaje creado en las novelas de Richard Stark. El Cazador, La Compañía, El Golpe y Matadero han sido unos comics cojonudos que me hicieron recordar a este maestro del comic al que se le sigue echando de menos años después de su muerte.
No quiero escribir un resumen del año comiquero sin acordarme de la estupenda novela gráfica Toxic Detective de Claudio Cerdán y Sergio Carrera, que nos regalaron un comicazo que muestra que el buen noir también puede estar creado en español.
En este 2021 hemos asistido además al final de varias series longevas dentro del ámbito independiente. Outcast de Robert Kirkman y Paul Azaceta, Gideon Falls de Jeff Lemire y Andrea Sorrentino o Ascender de Lemire y Dustin Nguyen han sido tres series muy diferentes de unos autores top. También llegaron los finales de dos comics de Rick Remender, Low con Greg Tocchini y Seven to Eternity junto a Jerome Opeña, dos comic aquejados de larguísimos retrasos y que finalmente pudimos ver finalizados. Con el final de Deadly Class también a la vista, se plantea un 2022 un tanto extraño ya que no estaré comprando ningún comic de Remender o Lemire, algo inédito desde hace muchos años.
Hay escritores que están on-fire. Tom Taylor es uno de ellos, y 2021 ha sido un buen año para sus lectores: Escuadrón Suicida y Nightwing junto a Brudo Redondo y DCSos: Planeta muerto con trevor Hairsine han sido super buenas lecturas que me han enganchado completamente. 2022 pinta bien, entre otros motivos por el estreno de su miniserie La edad Oscura con Iban Coello para Marvel y Dark Knights of Steel con Jasmine Putri. Sin embargo, también debo comentar mi decepción con su comic Seven Secrets para Boom, sobre todo por el dibujo de Danielle Di Nicuolo, o el comienzo de la miniserie Batman: El Detective con Andy Kubert.
Echaba de menos a Daniel Warren Johnson, menos mal que con el final del año nos llegó su miniserie Bill Rayos Beta para Marvel, que nos dio épica y momentazos a partes iguales. Si Johnson consiguiera hacer un comic de Star Wars este año, creo que ya nos podriamos morir tranquilos. Bueni, ya en serio, es una pena que no podamos disfrutar de un artista tan increíble con mayor regularidad, aunque diría que anunció en que 2022 empezaría la publicación de un nuevo comic creator-owned con un concepto totalmente nuevo. Será compra segura.
Hablaba de debes comiqueros cumplidos este año con la compra de las novelas gráficas de Parker. En ese sentido, me siento muy satisfecho de haber comprado los tomos que Panini ha publicado recopilando la Saga Aniquilación y Aniquilación: Conquista, dos eventos sucesivos de la vertiente galáctica del Universo Marvel que lanzaron la popularidad de los Guardianes de la Galaxia gracias a un conjunto de escritores y artistas de lujo de Marvel.
Por el lado del fantástico, este año he disfrutado también de nuevos comics de Joe Hill, Un cesto lleno de cabezas con Leomacs y el crossover de Locke & Key con The sandman Universe con Gabriel Rodríguez. Unos comics maravillosos se mire por donde se mire. Y en el lado fantástico, también me hice con los tres volúmenes de El Sueño, la continuación de la historia del universo Sandman a cargo de Simon Spurrier y Bilquis Evely, junto a otros artistas.
Otro de los comics más comentados del año fue la novela gráfica Matadero 5 de Albert Monteys y Ryan North, adaptando la famosa novela de Kurt Vonnegut. Una obra que merece la pena de nuevo con una edición maravillosa de Astiberri.
En un año en el que tuvimos la irrupción de Substack y sus comics online mediante suscripción, aunque su impacto como ya adelantaba ha sido bastante limitado, me alegra poder seguir leyendo comics en papel. Uno de mis comics favoritos de este 2021 ha sido la segunda miniserie de The Goddamned: The Virgin Brides de Jason Aaron, R.M. Guéra y Giulia Brusco, una miniserie que aún no me explico lo desapercibida que ha pasado, no se si debido a su temática religiosa. El nuevo relato inspirado en el Antiguo Testamento nos ha regalado una lectura dura y sin concesiones. Ojalá Aaron y Guera puedan continuar la historia porque financieramente le sale rentable.
Aunque cada vez compro menos comics de DC Comics / ECC Ediciones, este año no pude evitar comprar El Último Ronin, la historia de la Tortugas Ninja que nos devuelve el feeling de los comic inys de Eastman y Laird de los años 80 y que de momento me está pareciendo una muy buena lectura. Ya en DC, he aprovechado el año gracias a mi hermano Fernando y sus amistades para leer y analizar las series de novelas gráfias Wonder Woman: Tierra Uno de Grant Morrison y Yanick Paquette, y Batman: Tierra Uno de Geoff Johns y Gary Frank, con resultados desiguales.
Y hablando de Aaron, no tengo problema en expresar que disfruto muchísimo sus Vengadores, este año con dibujos del español Javier Garrón. de hecho, el parón de tres meses con motivo de la publicación de la miniserie Heroes Reborn nos ha dado unos comics super entretenidos que muestran a un Aaron super entretenido mostrando los principales eventos del Universo Marvel desde un punto de vista diferente. Reconociendo que el arco Llega el Fénix ha sido el peor de toda la serie, World War Hulka nos ha traído a un Aaron de nuevo empeñado en sorprender al lector y ofrecernos comics super entretenidos en los que nunca sepas qué esperar.
Entrando a comentar lo más destacado del Universo Marvel, este 2021 terminó la super exitosa etapa de Donny Cates y Ryan Stegman en Veneno, con una traca final ofrecida con el evento Rey de Negro que nos dejó una sensación super satisfactoria. El Inmortal Hulk de Al Ewing y Joe Bennett sigue siendo el mejor comic de Marvel, pero en los últimos meses se nota que las grapas están teniendo una excesiva sensación de despedida. En un par de meses culminará una sublime etapa de 50 números USA que si nada se tuerce va a quedar como una de las principales del personaje. También analicé los 30 primeros números de Daredevil de Chip Zdarsky y Marco Checchetto, otro de los comics aclamados por la crítica.
Me falta hablar de los mutantes de Marvel. 2021 será recordado como el año en que Jonathan Hickman abandonó la franquicia apenas al comienzo de la que se esperaba fuera una larga etapa. Ya comenté mis impresiones sobre ello en su momento, y aún estamos a la espera de leer Inferno, su última historia (de momento), para poder hacer una valoración más justa de su estancia supervisando las historias de la Oficina-X, pero hay algo que si se nota, y es que los mutantes han perdido el impulso que consiguieron tras Dinastía de X / Potencias de X.
Y no cabe duda que esta falta de impulso de los comics mutantes son algo que los propios editores notaban, ya que ya optaron por relanzar el comic estrella, la Patrulla X, con Gerry Duggan, Pepe Larraz y Marte Gracia, devolviendo al comic una fuerza que le faltó a la etapa de Hickman, más empezada en el world-building y en presentar elementos que se supone molarán en el futuro que en crear comic que molaran AHORA.
2021 empezó con el evento X de Espadas, en el que los números dibujados por Pepe Larraz fueron una maravilla pero los demás entre medio no lo fueron tanto. Si en 2020 dejé de comprar Excalibur, Merodeadores o Factor X, en este 2021 han caído los Nuevos Mutantes al ser un comic insulso en el que no pasaba nada. De hecho, también Merodeadores de Gerry Duggan se encuentra en la cuerda floja, y de hecho voy a aprovechar el próximo relanzamiento de la franquicia recién anunciado en USA para dejar la serie. De momento, los únicos comics que ofrecen entretenimiento sin complejos son los de Benjamin Percy: X-Force con Joshua Cassara y Lobezno de Adam Kubert, pero debo decir que el último evento mutante del año, la Gala Fuego Infernal, me pareció un bluff en toda regla.
El inicio de SWORD de Al Ewing y Valerio Schiti a medio camino entre los mutantes y la franquicia galáctica relanzada por Ewing en los Guardianes de la Galaxia me esta resultando muy entretenido, pero creo que le falta ajustar el foco de lo que quiere contar, cosa que espero afine en los próximos números. Sin embargo, el futuro tras Inferno a día de hoy pinta que me va a ofrecer el momento justo de desengancharme de varias series que compro más que de empezar otras nuevas.
En resumen, sigo opinando que los lectores de comics seguimos disfrutando de una edad de oro de calidad y variedad, con una gran cantidad de comics para todos los gustos y capacidad adquisitiva. De hecho, no hay duda que hay muchísimos más comics interesantes que me llaman la atención que dinero y tiempo para hacerme con ellos. Cosa que creo va a continuar sin duda este 2022.
Gracias a todos por leerme, os deseo un feliz fin de 2021 y una buena entrada de 2022. ¡¡Nos seguimos leyendo el año que viene!!
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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